Capitulo 4
Temores - parte uno
Habia pasado una semana desde lo ocurrido con Freddie y aunque han estado buscado a sus "amigos" no los han hallado aun, Jay estaba muy preocupado por Carlos, no lo quería dejar solo, tenia miedo que Freddie volviera y acabara lo que empezó.
Por la semana Jay ha tenido un sueño peculiar, el y Carlos estaban caminando por el bosque cuando se encuentran a un muy enojado Freddie quien tiene dos cuchillos uno se la clava a Jay en la pierna haciendo que caiga al piso inútil de ayudar al pequeño Carlos, Freddie se acerca a Carlos y le encaja el cuchillo en el pecho a Carlos y Jay mira como Carlos muere poco a poco.
-¡AAHHH!-grita Jay al despertar por la novena vez desde que Freddie ataco a Carlos.
-no puede ser, esto debe acabar-dijo Jay exhausto para si mismo, vio al reloj en su buro y vio que eran las 4:37 am, se levanto sabiendo que no podría volver a dormir, se acomodo su cabello, decidió no usar su típica gorra roja, se vistió con unos pantalones de cuero rojos, una camisa amarilla y un chaleco rojo.
salio de su casa y empezó a vagar por las calles, no sabiendo exactamente que hacer, entonces se detuvo un momento a pensar y penso sobre lo cruel que es estar aquí por causa de sus padres, mientras que en Auradon todo es color de rosa, el odia a Auradon por eso, porque ellos no saben como es la vida ahí, como es la vida de el y sus amigos, y nunca lo sabrán porque a ellos no les importan, o al menos eso era lo que pensaba Jay.
En Auradon, el príncipe Ben se estaba levantando para empezar su jornada escolar, como tenia algo de tiempo antes de que sirvieran el desayuno en la escuela, empezó a pensar una proclamación para su nuevo reinado, pensó en el chico peliblanco de sus visiones y le vino una idea a la cabeza, traer a los chicos de la isla de los perdidos a vivir en Auradon y tal vez encuentre a ese chico.
Durante las primeras clases ha estado algo distraído pensando en como va a llevar acabo su plan, no fue hasta en la hora del almuerzo que su querida novia lo trajo de vuelta a la realidad
-Benyboo, ¿oíste lo que te dije?-pregunto Audrey en un modo muy "cariñoso"
-no, lo siento, ¿que dijiste?-pregunto Ben a Audrey apenado de no haberle prestado atención a su novia
-te dije que si le vas a decir a tus padres sobre la idea que tuve dejando a tu novia, osea yo, estar adelante con tu familia-dijo Audrey con una sonrisa
-no estoy seguro Audrey, solo va a estar mi familia adelante-dijo Ben
-pero Benyboo voy a ser pronto parte de tu familia, voy a ser tu esposa, ¿cierto?-dijo Audrey manipulandolo
-es cierto, creo que siendo asi mi novia va a estar adelante conmigo en la coronacion-dijo Ben sonriendo ampliamente como siempre
durante el resto del dia estaba pensando como decirle a sus padres la idea que tuvo, "creo que es buena idea y les gustara" penso Ben, pero aun faltaba que se armara de valor y decidiera cuales y cuantos chicos van a venir, porque a fin de cuentas faltan dos meses para su coronacion, tiene algo de tiempo
Todos decian que Mal era fuerte, que no le tenia miedo a nada ni a nadie, estaban muy equivocados, Mal tenia como temor numero uno, decepconar a su madre y que la encierre en el calabozo de su casa, porque ya a pasado con anterioridad.
-eres una niña inutil, no sabes hacer nada bien, te pedi una simple cosita, y no la pudiste hacer bien, ¿cual es tu excusa? ¡DIME!-Malefica le gritaba a Mal por no haber robado bien comida para alimentarse las dos y lo que habia conseguido estaba podrido
-lo lamento madre, es que la comida estaba podrida, pero va a haber un nuevo cargamento la proxima semana-dijo Mal llena de miedo, le tenia un miedo irracional a su madre, y no sabia porque
-pero no lo queremos para la proxima semana lo necesitamos ahora, asique no quiero que regreses aqui hasta que consigas comida- le dijo Malefica a Mal y esta salio de su casa en busca de algo que comer.
al final del dia ya era de noche y lo unico que habia conseguido fueron 2 manzanas podridas, unas galletas apunto de su feche de vencimiento.
Mal no sabia si ir a su casa y hacer que su madre la encierre en el frio y oscuro calabozo, o arriesgarse a pasar la noche afuera, decidio ir con su madre a recibir su castigo.
-Mal, ya llegaste, ¿que conseguiste?-le pregunto Malefica a su hija
-unas manzanas podridas y galletas a punto de vencer-dijo Mal aterrorizada de la reaccion de su madre
-¿¡QUE?!-le grito Malefica a Mal-¡que acaso no puedes hacer nada bien!¡te mereces un castigo!¡AL CALABOZO!-le grito Malefica a Mal
Malefica agarro a su hija del brazo bruscamente, llevandola escalera abajo hacia el calabozo, Mal gritaba para que su madre la dejara ir , pero Malefica no hacia caso a las suplicas de su hija, cuando llegaron avento a Mal dentro de el y cerro la puerta con llave.
mas tarde en la noche Mal estaba llorando en la oscuridad le daba mucho miedo estar ahi, no sabiendo lo que su madre le pueda hacer, ya que la anterior vez que ella estuvo ahi su madre avento un monton de bichos de diferentes tipos, no le daban miedo a Mal pero en la oscuridad, es como si todo lo que estuviera alli le daba miedo, desde hace mucho tiempo que uno de los miedos mas grandes de Mal era la oscuridad, y ella no cree que eso vaya a cambiar.
Evie se levanto y fue directo a la cocina, aun en pijamas y sin maquillaje, cuando bajo vio a su madre leyendo una revista vieja de modas.
-buenos dias madre- le dijo Evie a su madre
-buenos dias..¿porque no estas arreglada aun?-le pregunto R.M a su hija
-es que aun es temprano y queria desayunar primero-le contesto Evie
-mas, pero mirate si ya casi pareces una ballena, no vas a conseguir un hombre estando tan gorda-le dijo R.M. a su hija y esta solo corrio hacia su cuarto llorando.
al llegar a su cuarto se desvistio lo mas rapido que pudo, se fue al ver al espejo y su madre tenia razon, estaba muy gorda, parecia una horrenda ballena gorda.
-estoy gorda y horrenda, nadie me va a amar asi- se decia Evie asi misma una y otra vez.
sin pensarlo se fue al baño, se inclino frente al retrete y se llevo dos dedos a la boca y empezo a vomitar, vomito hasta que no quedara nada en su estomago, .
al terminar se cepillo los dientes, se recosto en su cama y penso que su madre no le habia dicho que estaba gorda desde que era una niña, la primera vez que se lo dijo tenia 6 años, desde entonces tenia miedo de volver a descuidarse y que su madre le diga gorda, porque lo que temia es que las personas se burlaran de ella y le digan que es gorda.
[nota: lo que se presenta acontinuacion es un sueño]
Hector estaba caminando por el bosque con su padre el Gato sonriente, despues de haber sido desterrados de Auradon por algo que hizo su padre, cuando se toparon con 4 villanos, Cruella De Vil, Jafar, La Reina Malvada y Malefica.
-vaya, vaya, vaya, pero que tenemos aqui, sangre fresca-dijo Malefica con una sonrisa que demostraba maldad pura
-¿que quieren?-dijo el Gato sonriente serio ocultando a su hijo detras de el
-¿que haces aqui?¿no se suponia que eras bueno?-pregunto Jafar
-fuimos desterrados-
Cruella se acerco al pequeño niño de 3 años
-¿y tu como te llamas?-le pregunto Cruella al pequeño
-Hector-respondio casi en un susurro, Cruella lo agarro en sus brazos alejandolo de su padre, mientras que Jafar sujeta al Gato sonriente
-¡dejenlo ir! ¡el no tiene nada que ver aqui!es solo un niño!-
-oye niño, ¿quieres ver lo que le pasa a tu padre por hacerse el heroe bueno?-le dijo Malefica al niño en los brazos de Cruella
Hector solo lloraba y gritaba, queria regresar a los brazos de su padre.
-esto es lo que les pasa a los heroes cuando los villanos obtienen venganza-le dijo R.M. al G.S. y lo pateo donde ningun hombre debe ser pateado.
esto hizo que se arrodillara ante el dolor, lugo Malefica lo pateo repetidamente en las costillas rompiendole algunas, luego Jafar agarro su cuchillo de su bolsillo y lo clavo en el abdomen del G.S. haciendolo gritar de dolor, mientras que Hector no paraba de llorar, mientras veia como su padre se desangraba.
-ya callate, si quisiera oir a un bebe grtar estaria en mi casa soportando al odioso de mi hijo-le dijo Cruella al niño.
-parece que alguien merece un castigo, ¿no creen?-dijo R.M.
-¿porque no nos desacemos de esas lindas orejas de gato- dijo Jafar
-noooo-gritaba el niño mientras le cortaban sus orejas
