Parte IV
Nota: ninguno de los personajes de Disney ni DreamWorks me pertenecen
¿Enserio eres tú?
Seguí aquella silueta que había desaparecido hace poco, ¿Por qué lo hacía? No lo sé, simplemente esa voz…se me había hecho muy familiar, además que era muy extraño que simplemente dejara de hablar de repente. Sabía que no debía salir de la oficina del director hasta que el dijera que mi castigo se acabara, pero mi curiosidad en ese momento era más fuerte que mi sentido del deber, estaba a punto de pasar por la puerta donde vi su sombra, pero, en ese momento me dio lo que denominaría un mini-infarto, el director norte estaba en aquella oficina, me desplace rápidamente hasta quedar detrás de la puerta, la cual me cubría de su vista pero apenas me dejaba ver una parte de la habitación donde des afortunadamente no se encontraba a quien o a que buscaba, tan solo pude escuchar aquella voz que era tan familiar para mí, pero a la vez tan desconocía como si fuera algo que hubiera cambiado, parecía como si estuviera llenando un formulario de inscripción o algo así solo escuchaba cosas como: Escribe tu nombre aquí, tu fecha de nacimiento por aquí y firma aquí, a esas preguntas lo único que lograba escuchar era apenas el movimiento del bolígrafo sobre el papel, al final le pude escuchar, una chica, por su tono de voz pero no sabía quién era al parecer era alguien de nuevo ingreso, mi cabeza daba mil conclusiones hasta que fue sacado de ellas cuando escuche como pasaban al lado mío atravesando la puerta por suerte no la cerraron, pude ver por una ranura de la puerta como el director se alejaba al parecer con alguien al lado, pero por el limitado espacio de visión que tenía no pude verla. Salí de aquel reducido espacio para luego dar un suspiro aun que en ese momento sentí algo o más bien a alguien detrás de mí y antes de que pudiera voltearme hablo.
-¿Qué haces aquí?- hablo una voz detrás mí, por el temor a que me vieran fuera de mi castigo mi voz y mi boca reaccionaron casi por impulso-
-¡Aaaaahhh!- Grite fuertemente, para voltearme viendo a dos chicas delante mido, una tenía el cabello rubio hasta las rodillas, ojos verdes, delgada y llevaba un lindo vestido rosa que llegaba por arriba de sus rodillas y una sudadera de color blanco abierta, la otra tenía el cabello rojo extremadamente largo y rizado, ojos azules, y vestía un camisa de mangas largas color verde junto con un short celeste unos guantes sin dedos negros y botas negras que llegaban un poco por debajo de sus rodillas-
-¡Aaaaahh!- grito la chica rubia casi inmediatamente al igual que yo-
-¡Aaaaahh!-volví a gritar, al parecer ninguno de los dos dejaría de gritar, la pelirroja nos miraba con una ceja levantada y un rostro de confusión, que luego llego a convertirse en uno de frustración-
-¡Silencio!-grito ella haciendo que ambos nos calláramos- ¡casi me dejan sorda! – dijo ella levantando la voz, mayormente dirigiéndose a la rubia como si estuviera regañándola-
-Lo siento no pude evitarlo-se disculpaba la rubia, en ese momento empezaron a discutir, aproveche para intentar escabullirme-
-¡Hey!-grito la pelirroja detrás de mí- ¿A dónde crees que vas?-
-Pues…a mi clase-dije algo nervioso-
-¿Y qué hacías aquí en primer lugar? Y detrás de la puerta -decía la pelirroja de brazos cruzados y con una postura muy firme-
-Pues…iba al…baño… ¡Si al baño! Pero…recordé que tenía un asunto que hablar con el director…y cuando vi que estaban aquí no quise interrumpir-dije haciendo la PEOR actuación de mi vida-
-¿Es una mentira no?-decía la rubia sonando bastante obvia-
-¿Mentira?...noooo… ¿cómo creen?... este…yo…- La pelirroja no dejaba de mirarme con una mirada obvia de "no te creo" en ese momento suspire pesadamente- okey si es una mentira…pero…tengo mis razones yo… ¡Oh dios mío, miren eso es un unicornio! - grite señalando la ventana detrás de ellas, ambas voltearon rápidamente, aunque más por impulso que por credibilidad, lo que aproveche para salir corriendo ahí, corrí lo más rápido posible hasta llegar a la oficina del director Norte nuevamente me senté en una inhalando y exhalando lo más rápido que podía para recuperar el aliento- al fin fuera de peligros- dije con un rostro de alivio cuando la puerta se abrió-
-Muy bien Jack, tu hora de castigo termino, puedes regresar a tus clases… ¿estás bien?-pregunto el-
-Estoy bien es solo que me canse…-dije aun respirando rápidamente-
-La juventud de hoy-dijo en un suspiro- anda ve a tu salón-hablo literalmente corriéndome de su oficina-
Bien repasemos el día de hoy llegue tarde a clases, me gane un castigo, recordé una muuuuuy larga historia de algo de lo que no quiero pensar mucho porque si no me pondré triste, pensativo y extraño, me escape un momento del castigo para seguir mi instinto, el cual me había guiado donde se encontraban una rubia despistada y una pelirroja malhumorada, logre engañar a ambas y regresar a mi lugar de partida, el director me dijo que el castigo se había acabado y ahora estoy de regreso al salón de clases…!Excelente manera de comenzar el día! Me dirigí hasta mi salón de clases, al abrir la puerta todo estaba normal: bolas y aviones de papel volando por todas partes, varios chicos entretenidos hablando y uno que otro en celulares o videojuegos, otros corriendo por todo el salón y al final de la clase estaban mis dos personas favoritas.
-Hola chicos-les salude sentándome en el pupitre de al lado-
-Jack hola, pensábamos que no asistirías ¿No es algo tarde para llegar?- me dijo Eugene-
-No llegue tarde…eh bueno literalmente si llegue tarde, pero pasaron…más cosas-hable con dificultad-
-¿Te castigaron de nuevo?-pregunto Hiccup-
-Si…-dije algo cabizbajo-
-Yo también llegue tarde-agrego Eugene-
-¡¿Qué?! ¿Y por qué no te castigaron?-pregunte impresionado-
-Pues, la ventana está abierta-dijo mientras miraba la ventana, inmediatamente choque la palma de mi mano contra mi frente ¡¿Pero cómo no se me ocurrió?!-
-Aaaahh demonios ¡soy un idiota!-dije frustrado, cuando escuchamos la puerta abrirse, todo el mundo dejo el alboroto que hacían para sentarse en sus puestos-
-Por cierto tuvimos examen sorpresa-dijo Hiccup-
-¿Qué?-pregunte distraído mientras el profesor entraba por la puerta-
-Buenos días estudiantes-nos saludó el maestro-
-Buenos días- respondimos tondos en una sola voz-
-Clase hoy tenemos alumnas nuevas- Bufe en silencio justo cuando menciono eso, analizando la situación supuse que las alumnas nuevas serían las chicas que vi esa mañana-pasen queridas-les ordeno el maestro a ambas y efectivamente, eran ellas-
-¡Buenos días clase! Mi nombre es Rapunzel espero llevarme bien con todos ustedes-dijo la rubia con una gran sonrisa, se escucharon un par de suspiros en el salón, ella me saludo con su mano, yo le devolví tímidamente su saludo ante las miradas asesinas del algunos chicos de la clase-
-¿La conoces?-me pregunto Eugene en un susurro-
-No precisamente…-le respondí de igual manera-
Seguidamente era el turno de presentarse de Mérida.
-Hola soy Mérida Dunbroch, mucho gusto- dijo secamente mientras me dedicaba una mirada sería algo incomoda, no hubo comentarios por ningún lado de la clase, al parecer la chica era un poco intimidante-
-Muy bien, chicas bienvenidas a la clase, pueden sentarse en…-en ese momento el profesor reviso la lista- un momento ¿no eran 3 alumnas?-pregunto el profesor-
-Nuestra prima está arreglando unos asuntos en la dirección, creo que llegara un poco más tarde-dijo Mérida-
-Pueden sentarse en cualquiera de los puestos vacíos iré a verla a la dirección no tardare y no quiero que se levanten-dijo seriamente el profesor mientras salía, las dos chicas tomaron asiento delante de nosotros-
-Así que un unicornio eh…- me dijo la pelirroja algo enojada-
-Eh…pues…yo…tenia mis razones-dije nervioso, ella pareció frustrarse aún más-
-Tranquila Mérida-dijo la rubia esta solo bufo-
-Está bien-dijo ella sin más-
-Por cierto ¿cuáles son sus nombres?-dijo la rubia de lo más amigable dirigiéndose a nosotros tres-
-Hiccup, mucho gusto-le saludo mi amigo con una sonrisa, la pelirroja miro de reojo a mi amigo-
-Yo soy Jack-dije sonriendo-
-Eh…mi nombre es Flynn- dijo mí el, yo lo mire disimuladamente, recordando que casi todo el mundo le apodaba así en vez de decir su nombre y le era algo incómodo que mencionaran su verdadero nombre-
-Mucho gusto- dijo ella sonriente- soy Rapunzel y esta es mi prima Mérida-dijo mientras golpeaba su costilla con su codo-
-¡Auch!- se quejó ella- si como sea mucho gusto-
-¿no son de por aquí verdad?-pregunto Hiccup-
-No… ¿Cómo lo sabes?-pregunto la pelirroja-
-Intuición- le respondió el-
-Yo vivía en Alemania, pero me mude a Escocia con ella y ahora ambas y nuestra otra prima nos mudamos aquí en Burgess -dijo la rubia de lo más normal-
-Vaya han visitado muchos lugares- dijo Eugene-
-Sí, pero es bueno tener a una familia que te acompañe-dijo Mérida un poco más amable-
-Genial- agrego Hiccup sonriendo, pude notar un pequeño sonrojo en la pelirroja pero al parecer fui el único en darse cuenta de eso-
Del otro lado del salón se encontraba lo que ahora llamaría, mi peor enemigo y ex-mejor amigo de la infancia mirando en la dirección donde nos encontrábamos aparentemente haciendo comentarios sobre nosotros o la chicas nuevas, no lo sé, pero no me agrado para nada le dedique una mirada de odio que el paso desapercibido pero la pelirroja no.
-¿Algún problema con él?-pregunto la pelirroja-
-Yo diría muchos, Jack no soporta a Hans-dijo Eugene-
-¿Por qué?-pregunto curiosa la rubia-
-Digamos que son cosas del pasado-dije yo mirando para otro lado aun con mi mirada de frustración-
-No sé por qué eso me recordó a alguien-dijo la rubia-
-Y que lo digas-agrego la pelirroja-
En ese momento lo que parecía ser una bola de papel callo en el rostro de Mérida.
-¡Aaagh! ¿Qué demo…?-tomo la hoja de papel y miro a quien se la había aventado, era Hans hacia unas cuantas mímicas indicando que era para Rapunzel, está la abrió y por dentro tenía un mensaje que tenía escrito el número de Hans y un mensaje que decía "Llámame preciosa"-
-Que maleducado-dijo Rapunzel algo enojada, lo que era raro en ella-
-Ya ves por qué no le agrada-agrego Hiccup, mientras Mérida se encontraba aparentemente haciendo un avión de papel y escribiendo algo en el-
-¿Qué estás haciendo?- pregunto Hiccup-
-Mandándole otro mensajito-en ese momento coloco el avión a un lado de su mejilla, agarrándole con el pulgar y el dedo índice, entrecerró los ojos, para luego aventarlo con fuerza hacia donde se encontraba Hans, este no lo vio venir y el avión dio en su ojo derecho mientras el emitía un quejido de dolor, uno de sus amigos tomo el avión y lo leyó en voz alta-
-Púdrete- luego de decir prácticamente toda la clase estallo de risa, incluyendo los "amigos" de Hans-
-¡No es gracioso!-grito el frotándose el ojo, para seguidamente mirar a Mérida con algo de desprecio y esta no se quedó corta con su mirada tampoco-
-¡Eso fue increíble Mérida!-dijo emocionada la rubia-
-No fue nada-contesto ella-
-¡Vaya puntería que tienes!- exclamo Hiccup alagándola-
-G-gracias-respondió ella a medias tratando de sonar fría-no es nada-
-Claro que lo es si Hiccup lo hubiera intentado seguramente ni le rosaba una mejilla-dije yo bromeando-
-¡Oye!- me regaño el sintiéndose algo ofendido-
Los cuatro reímos, el solo sonrió a medias al fin y al cabo éramos amigos.
-Bueno al menos no eres un chico insoportable como pensé-dijo la pelirroja a lo que yo deje de reír-
-¿Qué?
Antes de que pudiera decir algo más se escuchó el sonido de la puerta abrirse y con esta el profesor entrando para seguidamente volver a sentarse en su escritorio.
-Muy bien, chicas ya está arreglado todo su papeleo-dijo el dirigiéndose a Rapunzel y Mérida-…emm su prima ¡ah! Pasa linda- llamo el incentivando a la chica que se encontraba del otro lado de la puerta a entrar-
Cuando ella entro la mayoría nos quedamos atónitos…algunos no le reconocían, era impresionante lo mucho que había cambiado, para mí era imposible borrar esos ojos de mi mente, sin embargo su mirada había cambiado casi tanto como ella, yo abrí mi boca impresionado por lo que mis ojos presenciados, sabía que era ella, lo sabía sin duda alguna pero…su regreso no era lo único que impresionada más bien su aspecto, su mirada, la actitud que mostraba, mi cabeza estaba a punto de estallar por todas las emociones que experimentaba en ese momento, aunque mis amigos se dieron cuenta de esto no le prestaron mucha atención estaban casi igual de impresionados que yo, aunque no diría igual, sin duda hubiera sido gracioso sacarle una fotografía al rostro de Hans en ese momento su boca estaba tan abierta que podría entrar un enjambre ahí dentro, aunque no era quien para decir eso en ese momento podría decir lo mismo que yo. En ese momento mí tiempo pasaba más lento que nunca solo esperaba escuchar su nombre para confirmar las pocas dudas que tenía, mientras tanto mi boca solo pudo emitir su nombre en forma de susurro antes de su presentación.
-¿Elsa…?-fue lo único que pudo salir de mi boca ¿En verdad era ella?-
Bien aquí está el cuarto capítulo de esta historia espero les guste y si les gusto aquí abajo pueden dejar sus comentarios nos leemos en el siguiente capítulo ¡Nos vemos!
