Fate estaba sentada en su oficina, las luces apagadas, totalmente en la oscuridad, la hora rodeaba las ocho o quizá más, desde que recordó todo de golpe se encerró ahí y no salió, hasta que unos golpes en la puerta la sacaron del trance en el que estaba.

-Fate-chan, ya hemos cerrado y hemos confirmado el aniversario de la clínica para mañana, será mejor que te vayas a descansar-informo Hayate quien la miraba atentamente, Fate solo asintió y se dio vuelta, miro por la ventana que tenía frente de ella.

-yo, cerrare, tranquila puedes irte-hablo perdidamente.

-Creo que debes descansar, ha sido una semana dura y difícil para ti y para todos…

-necesito estar sola…

-¿Por cuánto tiempo mas Fate?-intervino Signum-llevas así varios años, debes superar tu dolor, tu culpa y dejar a la soledad a un lado, note consumas en tus sentimientos tu sola, deja que los demás te ayudemos-su voz era de frustración, el verla así le lastimaba, si bien ella regreso, era la misma obstinada y fría de antes.

-¡QUE ME DEJEN SOLA HE DICHO!, ¡LARGO!- soltó de golpe Fate.

MLSN, NO ME PERTENECE, NI SUS PERSONAJES, SOLO LA TRAMA XD


Hayate y Signum solo la miraron y salieron, ambas iban juntas, ya en el estacionamiento Hayate soltó en llanto.

-Sé que solo soy una empleada para las dos, pero en todos estos años he llegado a admirarlas y a quererlas, ustedes me ayudaron, me liberaron del mundo en el que vivía, y ver así a Fate me duele, por eso yo quisiera ayudarla-Hayate alzo su mirada y vio directamente a Signum-¿Qué puedo hacer?-sus ojos brillaban, pero del modo en el que una persona quiere soltar en llanto.

-Nada…por ahora no podemos hacer nada, solo dejar que…que reaccione…

Hayate solo bajo su mirada y subió a su auto. "algo hare por recuperar tu sonrisa", arranco y dejo a Signum en el estacionamiento.

Esta solo suspiro hondo y golpeo la pared, sus nidillos sangraron al instante, pues el golpe fue demasiado fuerte, por la frustración de no saber que le pasaba a su amiga, de no saber cómo ayudarla, de no saber nada…al llegar a su departamento, Shamal se asustó al ver sangre en su mano, de prisa corrió por un botiquín y le vendo la mano.

-¿cariño que te paso?-pregunto muy preocupada.

-nada-respondió fríamente-solo necesito descansar y pensar en la decisión que tomare-Shamal no entendió y al terminar de curarla la dejo ir.


Fate siguió en su oficina hasta altas horas de la noche, el frio se sentía, todo el edificio estaba en tinieblas, y ella con un dolor en su pecho. "quizá, no debí haber recuperado la memoria, este recuerdo no me deja en paz", golpeo la mesa y lanzo unos cuantos papeles. "necesito un trago", tomo las llaves de su auto y bajo al estacionamiento, allí se encontraba Yuuno, el solo la miro y entendió a donde la debía llevar.

-déjame ir sola…-le pidió.

Yuuno negó fuertemente e informo que si lo hacía se culparía de no haberla acompañado, este le abrió la puerta y Fate resignada subió al auto.

-tú ya debes saber a dónde quiero ir…

-um, -Yuuno asintió y salieron rumbo al típico bar.

Al llegar al bar, todos se sorprendieron, Fate llevaba puesta una capucha y no dejo que nadie le viera la cara, aun traía esas cicatrices del accidente, paso de largo a un lado más lejano del bar y se sentó allí, pidió un trago y se lo bebió como si fuera agua, pidió uno tras otro, "por más que trato de olvidar esto sigue y sigue" pensó frustrándose más aún, al querer volver a tomar su vaso, unas manos cálidas la detuvieron, Fate no logro distinguirla, estaba mareada y no quería que le vieran la cara, por eso no se molestó en mirarla.

-¿Qué quieres?-pregunto fríamente desviando su vista a una luz que brillaba tenuemente.

-la he reconocido de lejos, y he querido saludarla…

-si eres una chiquilla en busca de diversión puedes largarte, quiero estar sola-hablo groseramente.

-no, más bien, yo quiero hacerle compañía, aunque eso no le guste-y sin más se sentó y pidió dos jugos de naranja, Fate rio irónicamente aun sin ver a la chica hablo.

-eres muy pesada y molestosa, pero si tú no te vas, seré yo quien me marche-antes de que pudiera dar un paso, unos brazos la envolvieron sorpresivamente, esto hizo que Fate se tensara, pero internamente se sintió bien, algo recorrió por todo su cuerpo y se alejó, pero por lo que sintió, mas no por querer alejarse.

Siguió su camino hasta salir de aquel lugar. "¿Por qué me sentí así?", "¿Quién era esa chica?", "su voz…se me hizo conocida"…

-¿señorita, se siente bien?-pregunto el pesado de Yuuno.

-S-sí, vámonos-miro atrás suyo y subió al auto, al hacerlo cerro sus ojos, pero el auto no arrancaba, segundo después, aquella misma chica estaba sentada a su lado.-¿Q-que quieres?...Yuuno, ¿Por qué la has dejado subir?-pregunto algo fastidiada.

-ha dicho que la conoce, pero si quiere la saco-le tomo del brazo bruscamente, pero Fate al escuchar un gemido de dolor, pidió a Yuuno que la soltara.

-vámonos-le pidió, el rubio acomodo sus anteojos y asintió.-no sé quién eres ni me interesa, dile a mi chofer donde vives y ten este dinero, seguro eso buscas…

-no me ofenda, yo solo quiero acompañarla-y la chica le agarró del brazo, aferrándose fuertemente, acomodo su cabeza en el hombre de Fate y cerró los ojos, Fate volvió a sentirse "¿reconfortada?", no le incómodo para nada y dejo que se quedara así. Ya al llegar al departamento, Fate quiso despertar a la muchacha, pero esta yacía más que dormida, así que opto por cargarla, Yuuno la quiso ayudar, pero Fate le dijo que su trabajo había terminado, que podía volver mañana.

-estaré aquí muy temprano, recuerde que mañana es la fiesta de aniversario-le informo y Fate solo asintió.

Fate abrió la puerta de su departamento con algo de dificultad, ya que la muchacha que cargaba pesaba algo, aun no lo podía ver bien, ya que había cubierto su cara por el frio que hacia fuera, al entrar quiso encender las luces, pero Fate sintió unas manos detenerla.

-no las enciendas-le susurró al oído aquella mujer.

-no logro ver nada-informo Fate.

Sin más, la muchacha bajo sus pies y ya apoyada en sí, tomo de la mano a Fate y dirigiéndose por el brillo de la luna que se filtraba por la gran ventana del salón, la llevo hasta la única habitación que allí había. Fate la seguía como si estuviera en trance y en uno muy denso, se sentía bien con aquella mujer, su aroma hacia que se embriague con solo olerlo y su calidez ni se diga, era única, al llegar a la habitación, Fate intento nuevamente encender la luz, pero nuevamente se lo evito.

-creo que lo entiendo, no quieres que te reconozca ¿verdad?-medio sonrió.-pero te diré que no tengo ánimos de estar con nadie esta noche-se tumbó e la cama y se estiro por completo-si quieres puedes dormir aquí, pero no sucederá nada-se sacó los zapatos y se dejó llevar por el agotamiento.

-eso, ya lo veremos-la mujer comenzó a besar el cuello de Fate suavemente, haciendo que la rubia reaccionara, se quiso alejar, pero sus fuerzas fueron en vano, la mujer ya estaba encima suyo, bandola despacio, pero muy cariñosa, Fate sin resistir más, se dejó llevar, dejo que las manos de aquella mujer jugaran con sus cabellos y con todo su cuerpo, ya después de haber llegado a su límite, Fate se tapó con las sabanas y abrazo a la mujer, le bezo la frente y quiso preguntarle su nombre, pero el sueño la invadió y cerró los ojos.


-ya todo está listo, la mayoría de invitados a llegado, solo falta Fate-chan-dijo Hayate buscando con la mirada los cabellos rubios de su jefa-ya casi es medio día y ella no llega.

-confiemos en que llegue a tiempo-Signum lucia más seria de lo normal, Shamal a su lado trataba de apaciguar aquel estado, pero era imposible, Signum se sentía muy mal por dentro y ella lo sabía, así que dejo que le pasara.

-señorita, llegara tarde si no se despierta-hablo una mujer al otro lado de la puerta de la habitación de Fate. Esta se levantó de golpe, haciendo que su cabeza cimbre de dolor.

-ya…ya…entendí-dijo entre dolor y sueño.

Fue a la regadera y abrió la llave de agua fría, para sacar la pereza de su cuerpo, al sentir el agua soltó un ligero gemido, haciendo que aquello le recuerde la noche que tuvo…por inercia toco sus labios, "ella", pensó, se bañó en menos de cinco minutos y tapo su cuerpo con una toalla y salió a la habitación, pero se sorprendió al no ver a nadie en su cama, se cambió de prisa, usaba algo formal para aquel día, un vestido negro, y unos tacones, no muy altos pero le lucían bien, medio "peino" su cabello y salió, esperando encontrársela en cocina o quizá en el salón, pero nada, solo la empleada.

-¿nadie más estaba aquí?-pregunto tratando de prestarle atención.

-no…solo el señor Yuuno quien dejo estas bolsas de comida aquí-informo.

Fate tomo la taza de café y el vaso de jugo, salió del departamento y bajo por el asesor, pensando en ella, en aquella mujer que la hiso sentir espectacularmente bien anoche, quería recordar algo de ella, pero ni eso podía, no vio su rostro, apenas y recordaba su aroma, su dulce aroma, aspiró, tratando de percibir el olor, pero nada, el ascensor se abrió y Yuuno ya la esperaba con un maletín.

-ha olvidado esto-le entregó el maletín y la dirigió hasta su auto, esta vez era un negro más formal del que usaba, pues la ocasión lo ameritaba.

-Yuuno…-llamo la atención de este, en la miro por el retrovisor-anoche…¿recuerdas a la mujer de anoche?-pregunto algo avergonzada.

-señorita, a penas y le vi su perfil, la noche no me permitió verla muy bien, así que no podría reconocerla-hablo mientras conducía.

-ok, solo eso quería saber-Fate miro por la ventana, volviendo a tocar sus labios, bajando sus dedos por el cuello, recordando cada beso que esta le dio.

Al llegar a la clínica, varios reporteros se acercaron a ella, pero Signum la ayudo a subir al salón.

-casi no llegas-hablo fríamente.

-l-lo siento-agacho su cabeza…

Al estar en el ascensor ellas solas, Signum la abrazo, sorprendiéndola. Fate solo sonrió y correspondió al abrazo.

-será un gran día-le golpeo la espalda y el ascensor se abrió, Signum quería decir algo más, pero no pudo…

Todos prestaron atención a Fate, ella ni se había acordado de su…cara, de pronto la viro hacia un lado y miro a Signum casi que pidiendo ayuda, esta le sonrió y la llevo a una habitación, en donde le entrego una máscara, la cual le cubría media cara, el lado donde estaban las cicatrices.

-gracias…-sin más salieron, varios cirujanos colegas estaba allí, algunos aportadores muy importantes y personas del medio, era una fiesta importante para Fate y Signum.

Todos se servían los postres que Shiro Takamachi hacía, muchos los reconocieron y degustaron felizmente.

-Fate, luces perdida, ¿pasa algo?-pregunto Signum.

-No es nada, tranquila, esta genial la decoración y los postres igual-trato de disimular Fate.

-ya…si, por cierto, déjame llamar a quien los hiso, tú ya la conoces-Signum fue tras una mujer de cabellos cobrizos, la misma que Fate reconoció.

-Señorita Nanoha, un gusto-le estiro la mano-es un gusto tenerla aquí, y déjeme decirle que sus postres son excelentes-al sentir la mano de Nanoha, Fate volvió a sentir el confort de la noche anterior.

-S-sí, muchas gracias-hablo nerviosa.-se ve muy bien-se sonrojo intensamente-d-digo s-su fiesta y l-la gente está alegre-tartamudeo, haciendo que Signum sonría, esta se alejó y dejo sola a Fate con Nanoha.

Fate sonrió, y al acercarse más a Nanoha, sintió ese olor, ese perfume, ese aroma…"ella" pensó y se alejó de ella.

-eres tu…-hablo y Nanoha se sonrojo aún más.


Bueno, lo dejare aquí, y tranquila esposa mía terminare esta historia y me jubilare, aquí dejo tú NANOFATE aunque sea un poquitín.

Listo espero les guste este cap, tranquilos que ya aparecerá Vivio, eso no se me olvida.

Es corto lo sé, pero solo esto pude escribir, tarde una hora ajajja bueno saludos.

No responderé REVIEWS porque me falto uno, "importante"…

GRACIAS POR SUS COMENTARIOS….

SALUDOS.