Descargo de responsabilidad: No soy dueña de los personajes de Marvel que se mencionan a continuación, aquellos que no perezcan a las películas, series Y/o comics, son invención mía.

Okey no estoy 100% bien con esto. Tal vez un 45 o 50%, realmente creo que podría haber salido mejor. Pero con lo que si estoy conforme es con el final.

Okey, esto podría tener una segunda parte. Quería escribir más, es decir, tenía más ideas para agregarle pero ya lleva once paginas de Word, así que tal vez haya segunda parte y tal vez no.

REVIEWS:

Camib312: Que lindo tu comentario ¿En serio te reíste tanto? Siempre creí que no era buena para el humor. ¡Claro que cumpliré con tu pedido! Solo una preguntita ¿Qué significa roche? Aclárame eso y ya mismo me pongo a escribir. Saludos.

Mony. Mata. m: Pues sip, Peter es adorable. La verdad no vi Civil War :'( pero sé casi todo lo que pasó en la película gracias a los fanfics que he leído. Espero te guste este capi. Saludos.

Rinconsara1302: Muchas gracias por tu hermoso comentario. ¡Coincidimos! Es realmente adorable. Saludos.

Shinki S: Aquí está el capi con los papas de Pepper, espero que te guste. Muchas gracias por el hermoso comentario! Saludos.

Gracias por los favoritos a: tsukimoonbeam132, lore-libros y iacarranza. hdez.

Gracias por los followers a: samysnh, lore-libros y MogeFlower.

Por cierto algo que no aclare antes. A Spider-man a veces le dicen Spidey

Hay algo de Iron-dad en este capi! Disfruten!


Una de las ruedas golpeo contra un bache en la ruta haciendo saltar a los ocupantes del auto. Tony mascullo una maldición en voz baja y dijo algo del pésimo estado de las carreteras.

Peter se acomodo otra vez contra la puerta del auto y siguió mirando por la ventana el vasto paisaje verde. Las nubes grises adornaban el cielo, a ambos lados de la carretera el césped más verde que jamás hubiera visto avanzaba unas cuantas hectáreas hasta terminar en una gran cantidad de enormes árboles al fondo.

El Sr. Stark y la iban a visitar a los padres de la segunda y, por algún motivo que Peter no entendía, Tony lo había invitado y May prácticamente lo había obligado a aceptar.

Por lo poco que sabía aparentemente los padres de la Sra. Potts vivían lejos, literalmente muy lejos de la zona urbanizada. Tanto así que no era posible ir en avión y aunque lo fuese al parecer Pepper quería ir hasta allí en auto.

Peter ajustó el volumen de sus auriculares un poco más bajo. No era exactamente un fanático de utilizar el teléfono y con su audición mejorada solía evitar usar los auriculares para escuchar música pero la vista ya se le había cansado de tanto leer y ya había dormido lo suficiente.

Después de un tiempo más de viaje el Sr. Stark comenzó a bajar la velocidad y salieron de la carretera por una bajada que llegaba hasta un pequeño portón de madera abierto. El auto avanzó por el camino.

Peter miró a su alrededor, el césped también cubría todo el terreno excepto la parte por la cual avanzaba el audi negro del Sr. Stark.

Al final del camino estacionaron frente a una hermosa casa de dos pisos color blanco. A Peter le recordó un poco las típicas casas de campo en las que afuera, en el porche, tenían las sillas mecedoras donde las personas mayores se sentaban como en las películas.

-Llegamos…-Dijo el . A Peter le pareció que carecía de mucho ánimo su vos, en cambio la Sra. Potts tenía una enorme sonrisa y parecía que ya no daba más de la emoción.

-¡Vamos!- Dijo ella, siendo la primera en salir del auto, Peter le siguió y por último Tony.

Pepper medio que subió corriendo las escaleras y Peter y Tony intercambiaron una mirada. Ambos hombres… o más bien hombre y niño, descargaron las tres maletas del baúl del auto y siguieron a Pepper. Subieron las escaleras del porche hasta llegar a la puerta, la Sra. Potts sacó una llave de su bolso y con esta abrió la puerta.

Entraron en un hall muy bonito adornado con algunas fotografías y pequeñas mesitas donde había sobres con cartas o pequeños cuadros con fotografías en blanco y negro.

Peter escucho unos pasos retumbar contra la madera del piso y por el lateral de la sala apareció una mujer con cabello rubio algo canoso y ojos azules.

-¡Virginia!- Dijo la mujer y fue a abrazar a Pepper.

¿Virginia? -Pensó Peter- eso sí no lo sabía.

-¿Cómo no dijiste que llegaban antes? Aún ni siquiera empiezo a hacer la comida. ¡Oscar!- Gritó sin darle tiempo de responder a su hija. -¡Pep llegó!

Un hombre apareció por el otro lateral de la sala, tenía el cabello blanco y ojos verdes. En cuanto llego abrazo a su hija y le dijo lo mucho que la había extrañado.

-Stark- Dijo Oscar tomando la mano del hombre en un apretón –Ya ha pasado un tiempo.

-Lo mismo digo.

-Tony ¿cómo has estado?- Preguntó la madre de Pepper.

-Perfecto. ¿Y ustedes Matilde?

-Todo bien por surte…

Peter miró el intercambio de palabras sin poder evitar imaginarse que se parecía mucho a las conversaciones que su Tia May tenía con las ancianas o viejas compañeras de trabajo que nunca veía y por ende nunca encontraban tema de conversación.

Cuando la pequeña plática terminó, Matilde se dio cuenta de su presencia y por unos segundos se quedo viéndolo estoica y congelada, Peter no sabía que le pasaba a la mujer y ya se estaba asustando.

-Ay, no puede ser- La mujer se llevo una mano a la cabeza –Ya apareció uno de los hijos perdidos.

Peter abrió grandes los ojos sin haberse esperado eso.

Tony suspiro y se maldijo internamente, él sabía que esto iba a pasar, sabía que en cuanto llegaran y los padres de Pepper vieran a Peter lo primero que pensarían seria que el niño era su hijo. Pero no se esperaba que lo dijeran tan abiertamente y como primera impresión, había esperado que le preguntaran a él en otro momento no que lo dijeran así y mucho menos frente al niño.

-No- Aclaró Tony rápidamente, tomando a Peter por los hombros y acercándolo un poco más a sus suegros. –Matilde, Oscar él es Peter uno de mis internos de Industrias Stark.

Saliendo de su estupor Peter le dio una pequeña sonrisita a la pareja de ansíanos.

-Peter Parker, señora. Es un gusto.- Se presentó el niño con un apretón de manos con Matilde y luego con Oscar.

-Tiene razón- Dijo Matilde murmurándole a su marido, aunque los demás presentes aun podían escucharla.-Es demasiado educado y bonito, no puede ser de él.

Tony rodo lo ojos y sonrió un poco, ya se había esperado esto. Peter con su tierna sonrisita, su carita regordeta, con su infantilidad y con lo educado que era, ya se había ganado a Oscar y Matilde, tenía a ambos ansíanos en la palma de su mano.


Peter se sentó en la cama y coloco la maleta encima de esta. El colchón era bastante acolchonado, sin dudas mejor que el que tenía en su casa, aunque cualquier colchón en realidad era mejor que el suyo.

Alguien toco la puerta y el niño respondió con un "adelante". El Sr. Stark se asomo por la puerta.

-¿Cómo estas niño?

-Bien.

-¿Qué tal te parecieron los padres de Pepper?

-Ahaam bien.

Peter no sabía el rumbo de esta conversación y aparentemente Tony tampoco. El hombre se asomo por el pasillo y miro a ambos lados. – ¿Te molesta si me escondo aquí un rato?- El niño negó con la cabeza y Tony de inmediato entro y cerró la puerta con cuidado de no hacer ruido.

-¿Qué?- Preguntó el hombre ante el desconcierto de Peter.

-¿Qué está pasando?

-Nada… solo me escondo.

-¿Esconderse de qué?

-De… mi suegro.

Peter ladeo la cabeza sin entender y a Tony le recordó a los cachorros cuando hacían lo mismo.

-Escucha niño… generalmente los suegros no se llevan bien con su yerno. Mucho menos si el yerno soy yo. El padre de Pepper me persigue para hablar de política y a mí no me interesa eso.

-¿Qué hay de su madre?

-Ella se conforma con hablar de mí con los demás cuando estoy presente. Pero dime niño… ¿Qué tal te ha parecido todo esto?- Tony señalo con sus manos la habitación.

-Ahaaa bien.

-¿Qué te pasó? ¿El viaje fue demasiado agotador? Generalmente hablas hasta que los demás tienen ganas de explotar. Oh ya sé, esto no es tan emocionante como la sede de los Vengadores ¿verdad?

El niño dio una media sonrisa, la verdad Peter no sabría qué responder. Generalmente no estaba tan callado, tal vez el Sr. Stark tenía razón y esto no era tan emocionante como la sede de los Vengadores. Pero no era como si Peter tuviese mucho que decir sobre los padres de la prometida del Sr. Stark. Ni siquiera sabía por qué May y él habían insistido en que fuera.

Alguien toco la puerta y Tony murmuro un "mierda", busco alrededor de la habitación un lugar por el cual esconderse y no halló nada.

-Adelante- Dijo Peter y Tony lo miró con terror, odiando al niño en ese momento por dejar pasar a quien quiere que estuviese allí.

Por detrás de la puerta Pepper se asomó.

-Con razón no te encontraba- Reclamó ella mirando a Tony. –No sabía que ambos estaban aquí… Escuchen, la comida esta lista. Bajen ahora.

-Okey- Murmuraron ambos cuando ella se fue.

Tony suspiro y negó con la cabeza.- Vamos niño, tengo hambre.

Una vez que todos se sentaron en la mesa Peter quedo sorprendido de la cantidad de comida que la madre de Pepper había logrado hacer en tan poco tiempo. Tony en su lugar prefirió devorarse toda la comida, Peter se dio cuenta de que en realidad él también estaba hambriento, con su metabolismo mejorado necesitaría más comida que el resto, pero prefería mantener las apariencias y no quedar como un cavernícola hambriento frente a los padres de la Sra. Potts.

Conformándose con parecer aunque sea un poco normal Peter comió lo que Matilde le había servido en el plato y nada más.

-Así que Peter… ¿Tienes una pasantía en Industrias Stark?- Pregunto Matilde, el niño asintió con la cabeza lentamente sin esperar que la conversación se desviara a él. - ¿Cuál es tu trabajo allí?- Peter no sabía cómo responder a eso, debió de haber entablado una mejor base con el Sr. Stark sobre la farsa de la pasantía.

-Pues mayormente me ayuda en el laboratorio- Respondió Tony por él. –Hay algunas otras cosas, actualmente practicamos para una competencia.

-¿Qué clase de competencia?- Pregunto Oscar.

-Una muy difícil, no tiene límites de edad. Participan adolescentes, adultos, ancianos. Todos en el mismo nivel de dificultad. Por eso traje los libros para estudiar.

Peter no pudo reprimir el leve gemido de disconformidad, el Sr. Stark prácticamente lo corría por todos lados para hacerlo estudiar.

- Tus padres deben de estar realmente orgullosos con la pasantía. ¿No es así Peter?- Pregunto Matilde.

Peter, Tony y Pepper se quedaron petrificados en su lugar. –S-sí, lo están.- Respondió el niño.

-¿Y no les enoja que vinieras tan lejos?- Agrego Oscar. –Digo… porque mayormente no es por circunstancias de estudio.

Peter negó lentamente con la cabeza, no esperaba que la conversación se desviara a sus padres.

-N-no. No les molesta.

Peter ya había pasado por circunstancias así antes, en las que le decían algo de sus padres como si todavía estuvieran vivos, pero no por eso estaba acostumbrado. Generalmente respondería a las preguntas sin problema, no es como si fuera a andar divulgando que sus padres estaban muertos.

-¿Y tienes hermanos?- Siguió interrogando Marta.

-Peter ¿Puedes ir al auto a buscar la tablet? Me la olvide y la necesito para… cosas del trabajo.

-Claro.- Peter agradeció internamente la interrupción de Tony. El hombre le arrojo las llaves a la mano. El niño se levanto y salió apresuradamente por la puerta de la casa. No pudo evitar soltar un suspiro en cuanto llego afuera.

-Muy bien- Dijo Tony apoyando sus dos manos en la mesa. –Aclaremos un punto: No se habla sobre los padres de Peter.

-¿Por qué?- Pregunto la anciana. Tony vio por la ventana de la concina cómo Peter cerraba la puerta del auto y regresaba.

-Se los digo luego. Cambiemos el tema de conversación.

Por suerte para Peter en cuanto regreso la conversación no volvió a girar rumbo a su vida.

Al final de la cena todos juntaron los platos y la madre de Pepper se encargo de lavarlos. El resto de la tarde no había pasado con muchos precedentes, en su mayoría Pepper se dedico a ponerse al día con sus padres y el Sr. Stark lo sentó en uno de los sillones, en la sala de estar, junto a él y con la tablet comenzaron a estudiar. En general Tony le mostró partes de la armadura de Iron-man con algún error que Peter debía de descifrar y decirle el por qué pasaba.

En realidad era una muy buena forma que encontró Tony de entretener a Peter y hacerlo estudiar, el niño prácticamente no se daba ni cuenta que estaba repasando. Una táctica ingeniosa, pensó el hombre, estaba realmente orgulloso de tal idea.

La tarde cayó sobre ellos y como estaban en pleno invierno pronto comenzó a oscurecer. La madre de Pepper entro en la sala de estar con una bandeja con cinco tazas de té y la dejó sobre la pequeña mesa ratona.

-Dime hija ¿Qué tal la industria?

-Aburrida.- Respondió Tony por ella como si él en realidad hiciera algo.

-Hablas como si participaras de las más simples reuniones- Reclamo ella.

-Participo.

-Te escapas si tienes la posibilidad.

-Lo que cuenta es la intención. Además no me gustan esas… cosas. Las reuniones y negocios son lo tuyo. Tiene una hija muy inteligente Oscar.

-Eso lo sé. Pero dime Stark ¿Qué haces?

-Pues soy multimillonario, playboy, filántropo…

-Ex –playboy- Corrigió Pepper.

-Ex –playboy- Concordó Tony.

-Yo ya sé todo eso- Dijo el anciano. –Pero qué más. Aunque sea política-

-La política no me importa- Interrumpió. –No me gusta ni me importa, demasiado hago con votar al presidente.

-Si tan poco te importa como haces para saber a quién votar- Pregunto Matilde.

-Voto a quien Pepper vota y con eso me basta.

-¿Y tu Peter?- Preguntó Oscar.

El niño levanto la vista la de la tablet sorprendido, se había entretenido practicando con diversas aplicaciones que el Sr. Stark había descargado para él. -¿Q-qué?

-¿A quién votas?- Repitió el mayor.

-Aham aún no voto. Tengo quince.

-Y sí Oscar.- Regaño la mujer. – Que pregunta más tonta la tuya. ¿No le has visto la carita es imposible que tenga dieciocho?

Ambos ancianos comenzaron a discutir pasando de un tema a otro. Eventualmente Pepper los convenció para que pararan y en su lugar comenzaran a preparar la cena.


-No te imaginas la alegría que teníamos en cuanto nos enteramos que nuestra hija consiguió trabajo en Industrias Stark. - Comentó Oscar mientras cenaban.

-Claro que cuando nos enteramos que se comprometía con el dueño no nos alegramos ni un poquito.- Siguió Matilde mientras todos, menos Tony, reían. – ¿Y luego qué pasó hija? ¿Perdieron el anillo?

-Perdimos el anillo.- Concordó Pepper.

-Y después de eso durante nueve años no se supo nada más.

-Ocho.- Corrigió Stark. –Y el anillo no lo perdí yo, lo perdió Happy, estuvo todo ese tiempo en el bolsillo de su pantalón.

-¿Acaso ese hombre no lava sus pantalones? En algún momento lo debería de haber encontrado- Dijo Matilde.

-Nose- Concordó Tony con gracia mientras todo el resto reía. Cuando terminaron de cenar entre todos levantaron los platos de la mesa mientras Oscar los lavaba. Tony miró la hora en su reloj.

-Ya es tarde niño. Vete a dormir. Y escríbele a tu tía.

-Okey… buenas noches.- Peter se fue de la cocina-comedor y subió las escaleras un "buenas noches" al unisonó respondieron los demás.

En cuanto Peter llegó a su habitación cerró la puerta y sacó su teléfono de su bolsillo. Tal vez más tarde debería pedirle al Sr. Stark la clave de wify, sino en algún punto los datos del teléfono se le acabarían y no podría enviar más mensajes. ¿Seria descortés pedirles la clave? ¿Gastar internet que pagaban los ancianos? Tal vez no debería decir nada.

Cuando abrió WhatsApp vio que había dos mensajes de May, uno de Ned y cuatro del grupo de Decathlon. Ojeó los del Decathlon y luego abrió el chat con su mejor amigo.

El chico de la silla: ¿Llegaste? ¿Qué tan genial es?

Spidey: Sí, llegue…

Estoy en casa de los padres de la Sra: Potts no en la estrella de la muerte.

El chico de la silla: Lo sé… Pero debería ser genial ¿Verdad?

Spidey: Define genial.

El chico de la silla: ¡Peter estas en la casa de los suegros de Tony Stark! ¡Tony Stark!

Spidey: ¿Y…?

El chico de la silla: ¿No entiendes lo que eso significa?

Spidey: No.

El chico de la silla: ¡Hombre, estas de vacaciones con Tony Stark! ¡Tony Stark te llevó de vacaciones!

Spidey: No son vacaciones.

El chico de la silla: ¿Y qué entonces?

Spidey: ¿Viaje de estudio?

El chico de la silla: T_T

Spidey: ¡No sé lo que es! ¿Okey?

El chico de la silla: Vaca…ciones.

Spidey: Tengo sueño. Me voy a dormir ¿Okey?

El chico de la silla: Okey… ¿¡Pero si son las nueve!?

Spidey: Adiós.

Peter suspiro mirando el techo pensando que aun le faltaba hablar con May. Abrió el chat con ella y sus ojos se abrieron como platos cuando leyó el mensaje.

May: Acordamos que me dirías cuando llegaras.

Estoy esperando.

Eso había sido a las cinco de la tarde. Oh, que alguien lo golpeara la próxima que dejará su teléfono en silencio.

Peter: ¡May! Perdón, me olvide. ¿Cómo estuvo tu día?

May: ¿No deberías estar dormido ya? Acordamos que aprovecharías unos días sin Spidey para ir a dormir temprano.

Genial acababan de empezar peleando, ella estaba enojada.

Peter: Me estaba por ir a dormir de hecho.

May: No me estas mintiendo ¿verdad?

En la parte superior de su pantalla apareció una notificación.

El chico de la silla: ¡Me dijiste que te ibas a dormir!

Peter desplazo el mensaje a un lado y siguió escribiéndole a May cuando otra notificación apareció.

Sr. Stark: Te dije que te fueras a dormir.

Peter sofoco un gemido de miedo, ¿Acaso todo el mundo tenía ganas de retarlo hoy?

Peter: Perdón, le estoy escribiendo a mi tía.

Sr. Stark: ¿Y a Ned también?

Peter: ¿Cómo sabe?

Sr. Stark: No importa. Tienes dos minutos, luego te quiero ver desconectado.

Peter: Okey…

Cuando Peter volvió a abrir el chat con su tía solo había un mensaje: Te vas a dormir ahora. Buenas noches Pete.

Peter: Buenas noches…

El chico apagó la pantalla de su teléfono y se acostó en la cama mirando el techo. La habitación era muy bonita de hecho. Tenía un librero mayormente vacío con algunas fotos y un viejo conejito de peluche. La ventana tenía unas cortinas con flores y en frente había un pequeño sillón donde se podía sentar a observar el paisaje circundante a la casa de los Potts.

Afuera era muy bonito y con los sentidos mejorados Peter podía sentir el olor a lluvia y césped mojado. Decidiendo que había sido un día largo el niño se puso el pijama, apago las luces y se acostó en la cama. Al final se durmió más rápido de lo que pensó.

En la planta baja cuando los cuatro adultos terminaron con los platos se sentaron en la sala de estar.

-¿Y…?- Pregunto Matilde a Tony.

-¿Y qué?

-Nos dijiste esta tarde que no dijéramos nada de los padres de Peter ¿Por qué?

-Ah- Dijo Tony. –Bien… sucede que Peter no tiene padres. Él es huérfano.

-¿Huérfano?- Preguntaron ambos ansíanos al unisonó.

-Pobrecito…- Dijo Matilde. -¿Has pensado en adoptarlo entonces?

-¡¿Qué?!- Casi grito el hombre medio con sorpresa y algo de horror. -¡Claro que no! No puedo adoptarlo.

-¿Por qué no?- Presiono Oscar. – Ustedes no tienen hijos y nosotros ya nos cansamos de esperar nietos.

-Ni que fuera tan difícil hacer niños pero ustedes ya se han tardado demasiado y para este punto ya están demasiado viejos para concebir.

Tony y Pepper estaban rojos como tomates para tal punto de la conversación.

-No podemos adoptar a Peter.-Aclaro Pepper.

-¿Por qué no?- Preguntaron los ancianos al mismo tiempo.

-Porque él tiene a su tía. Ella se hace cargo de él.

Ambos ancianos resoplaron y miraron a Tony como para pedir una confirmación.

-Es verdad. Tiene una tía sexy que es responsable de él.

-¿Tía sexy?- Preguntó Oscar. Tony le mostro la foto de perfil de May Parker. –Ohooo es cierto.

-¿Verdad que si?

-¿Y está casada?

-¡Oscar!- Lo retó Matilde.

-Su marido Ben murió hace más o menos un año. Otro punto que no se debe tocar frente a Peter.

Los cuatro adultos siguieron hablando un rato hasta que se fueron a dormir, Pepper se había ido primero al cuarto y Tony se había quedado unos minutos atrapado por Oscar que buscaba quejarse del gobierno actual el pasado y el que seguía, ese hombre no se conformaba con nada. Cuando por fin el hombre lo libero Tony subió las escaleras hasta su habitación. A mitad de camino por el pasillo se detuvo frente a la puerta de Peter, esta estaba medio cerrada. Tony se asomo al interior encontrando al niño completamente dormido.

Sonriendo cálidamente al niño dormido cerró la puerta con cuidado y camino el resto del camino hacia el final del pasillo hasta su habitación.


Un fuerte trueno resonó a mitad de la noche despertando a Tony. Pepper se removió un poco bajo las mantas y siguió durmiendo. Un pip pip pip sonaba molestamente, el hombre se dio la vuelta y tomó su reloj de la mesita de luz, tenía una alarma por si Peter tenía algún problema en su estadía allí.

Apago la alarma, le dio un beso a Pepper y se levanto cansadamente de la cama. Tony caminó por el pasillo hasta la habitación de Peter, abrió lentamente la puerta con cuidado de no hacer ruido y entró.

El niño se retorcía bajo las sabanas con las manos en los oídos. Tony se agacho junto a la cama y lo sacudió un poco.

-Pete- Susurro. –Niño…

El niño gimió por lo bajo y murmuro algo que no llego a entender.

-¿Qué?

-Demasiado ruido. –Repitió rápido y por lo bajo. Tony en realidad tuvo suerte de entenderlo.

En cuanto las palabras fueron dichas el hombre entendió todo. Los sentidos mejorados de Peter implicaban una audición hasta once y una fuerte lluvia con muchos truenos sonaba de fondo justo en ese momento.

Sin saber qué hacer el hombre froto una mano en el hombro del niño tratando de ser lo más reconfortante que pudiera.

Peter siguió gimiendo retorciéndose cubriéndose los oídos.´

-Shsss, está bien, está bien. No sé qué hacer.

Pese a que el niño en aquel momento sufría por sus malditos sentidos intensificados Tony tenia la teoría de que en realidad no estaba en sus cinco sentidos. Cuando tocó la frente de Peter estaba bien, no había fiebre. Pensó entonces que era correcto suponer que el niño deliraba por el exceso de ruido.

Sin mucha experiencia en consolar a otras personas Tony solo siguió frotando el hombro del niño.

Cuando los truenos se intensificaron el hombre se preocupo de verdad al ver la expresión del niño y el dolor presente es sus ojos.

-Está bien Pete. Escucha está bien. Ya va a pasar.- Susurro, los ojos del niño viéndolo en medio de todo su delirio. Tony pasó una mano por su cabello intentando calmarlo y de paso alborotándoselo.

-¿Papá?- Pregunto el niño confundido. Tony abrió grandes los ojos sin saber cómo responder a eso.

-No niño, no soy tu papá.- El multimillonario se paró y se sentó en la cama apoyando la cabeza de Peter en su regazo. Tomó las mantas y cubrió bien al niño continuando con las caricias en su cabeza y espalda. –Pero… puedo fingir que lo soy si quieres.