Ahora sí, tarde pero aquí va el capítulo, agradezco mucho sus comentarios en serio que me anima a seguir escribiendo, el problema es subirlo T_T

Osomatsu-san no me pertenece, esta historia solo es para entretener y sin fines de lucro.


La noche ya empezaba a caer y los faroles de la calle comenzaban a alumbrar el camino, sentí que era un buen momento para preguntar lo que tanto buscaba.

-Karamatsu, ¿quieres ser el hermano mayor?-

Aunque no lo viera, supuse que el nombrado estaba confundido, después de todo cederle el primer puesto no era para menos. Tardaba en responder así que gire para observar su rostro pensativo.

- Osomatsu... No te entiendo, ya soy un hermano mayor - rascaba su nuca con una expresión de incertidumbre.

- Que idiota, vaya forma de romper el drama - camine hasta él y coloque mis manos en sus hombros.

- Karamatsu, tú serás ahora el hermano mayor de todos, ¿entiendes? -

- ¿Qué...? - cambio la posición y ahora el me sujetaba de los hombros con cierta fuerza - ¿Qué ocurre? ¿Estas enfermo? ¿Alguien te amenazó? ¿Le debes dinero a algún mafioso? - Kara me zarabanda alterado. Este idiota... ¿Por qué debía complicarme todo? Lo sujete de los brazos deteniendo su acción, ya me estaba mareando.

- ¡Estoy bien! - pese a mi afirmación el no borraba esa expresión de extrema preocupación. Suspire y lo solté, camine hasta la banca más cercana, unos segundos después Kara me siguió y se sentó a mi lado, cerré mis ojos para concentrarme en lo que diría.

- Kara, lo he pensado hace un rato y creo que tú eres mejor hermano mayor que yo, siempre te preocupas por los menores y eres considerado, por eso quiero que tomes la responsabilidad, sé que es egoísta pedirlo a estas alturas pero confió en ti - sonreí sinceramente, como pocas veces; seguramente mi hermano estaba conmovido por mis palabras y estaría al borde del llanto, gire esperando una lastimosa expresión y recibí todo lo contrario. Su ceño fruncido, los lentes ligeramente deslizados por su nariz, su mirada disgustada, una mueca que en definitiva no era una sonrisa, se veía muy molesto, no recuerdo haberlo visto así antes.

- Osomatsu niisan... no sé qué pretendes, probablemente una jugarreta de las que acostumbras, pero si tu petición es seria, me niego rotundamente a ello -

- ¿Te niegas? - realmente estaba sorprendido, no esperaba esa respuesta, ni que me llamara niisan, de todos era el único que no usaba el honorífico - Creí que estarías de acuerdo, es tu oportunidad de ser el primero, de guiar a todos... - hable un tanto apresurado, nervioso tal vez porque mi gran búsqueda terminaba en fracaso.

- Lo siento, sabes que haría lo que fuera por mis brothers, pero ahora me permitiré ser egoísta y no cumplir con tu solicitud -

- ¿Por qué? Tú serias mejor que yo... -

- Te equivocas, el único que puede guiarnos eres tú, tal vez seas un patán, adicto a las apuestas, codicioso, holgazán, nini, virgen, pervertido... -

- ¡Suficiente! ¡Entiendo el punto soy un maldito fracasado! - me levante furioso a encararle.

- Como todos tus hermanos - sonrió divertido - aun así, eres el líder, desde niños nos has guiado aunque fuera en un sin fin de travesuras pero también nos has protegido en todo momento... -

Me relaje y me senté nuevamente a su lado, el finalizó su oración.

- Digno del hermano mayor... -

- Pero, ¿Por qué yo? Somos sextillizos, nacimos al mismo tiempo... ¿Por qué debo ser yo quién cargue con la responsabilidad? -

- Es cierto que nacimos el mismo día, el mayor sería quien nació primero aunque fuese por unos segundos de diferencia; pero probablemente ni nuestro padres fuesen consientes de quién de nosotros fue el primero en nacer mientras nos criaban... aun así, el rol de líder lo adoptaste tú, siempre fue un rasgo distintivo en ti. De niños era difícil distinguirnos hasta entre nosotros, pero Osomatsu siempre resaltaba, esa debió ser una razón para que el resto nos aprovecháramos y te colocásemos siempre al frente -

- Es injusto... -

- Lo es, me disculpo por todos al haberte puesto en esa posición. Tal vez no te des cuenta, pero siempre estas al pendiente de todos, siempre nos cuidas a tu manera -

Me recargue sobre Kara subiendo mis pies en el espacio restante de la banca. A esta altura ya no sabía que responder, nunca analice la importancia de mi rol, siempre creí que era más un pretexto para que el resto se deslindará de responsabilidades. Ninguno de los dos dijimos nada, nos quedamos en esa posición por un rato más.

- Brother... deberíamos regresar a casa -

- Si... deberíamos, ¿pero que tal si mejor vamos a beber? - me enderece contento con mi gran idea, Kara sonrió.

- Yes my brother - se levantó con una de sus poses raras. Kara regreso a su estado doloroso, así era mejor y podríamos fingir que nunca tuvimos esta conversación.

Nos encaminábamos a buscar un bar cuando escuchamos unos pasos apresurados detrás, giramos curiosos y alcanzamos a distinguir a Totty corriendo hacia nosotros.

- Osomatsu niisan! Karamatsu niisan! - llego a donde estábamos y se aferró a mi ropa agitado.

- Totty, ¿qué pasa? - temblaba ligeramente y lo sostuve temiendo que se cayera.

- Nuestros hermanos... - apenas y lograba hablar, su voz entrecortada y lágrimas amenazando con salir fueron suficientes para comprender la situación.

Corríamos por las solitarias calles, Kara a mi lado y Totty detrás de mí sujetando mi mano.

Llegamos a un lote baldío, en el lugar alrededor de 15 tipos nos esperaban con palos y tubos en manos.

- !¿En dónde están nuestros hermanos?! - se apresuró Kara a preguntar con gran molestia.

Los tipos comenzaron a reír, de entre ellos una silueta se fue haciendo presente, no fue difícil reconocerlo, aquél pandillero de la novia patética; note como Kara se tensó al instante.

- Así que era verdad - el pandillero tomo posición frente al grupo, lo más probable es que fuese líder de esas alimañas - había más basuras con el mismo rostro -

- ¡Deja ir a nuestros hermanos! - grito Totty escondido tras de mí.

- Ya escucharon muchachos - se giró el líder al resto - la nena quiere a sus hermanitas -

Volvieron a reír a carcajadas moviéndose los que estaban al centro y dejando ver dos siluetas al fondo. Choromatsu se encontraba hincado, en su rostro se veían varios golpes acompañados de sangre, sobre sus piernas sostenía a Ichimatsu quien además de los golpes se le dejaba ver algo de sangre escurrir por su cabeza, parecía estar inconsciente.

- Tardaron... - Choro tenía su voz temblorosa - estúpido hermano mayor... - parecía que en cualquier momento caería.

Sentí a Totty temblando tras de mí y a Kara emanando un aura asesina.

- Vengan si se atreven - nos retó el líder.

En definida era una situación desfavorable, Totty sabía defenderse pero no era tan bueno en peleas con armas como Kara y yo, el otro peleador fuerte era Jyushi pero él no estaba aquí, además teníamos a dos de los nuestros fuera de combate. Esto iba a ser difícil, pero había que intentarlo.

- Totty... - le hable lo más bajo posible - Kara y yo nos encargaremos de abrir paso, necesito que llegues donde los otros y los saques de aquí -

- P-pero... -

- Confía en nosotros - Kara sonrió oprimiendo sus puños.

- Bien - di un paso al frente a lo que varios tipos comenzaron a acercarse - les enseñare a no meterse con mis hermanos-

Los hermanos mayores se lanzan contra los primeros cinco tipos que tienen al frentedando golpes y patadas, a corta distancia Totty les va siguiendo esquivando hábilmente y acertando uno que otro golpe. Los tipos comienzan a centrarse más en los mayores mientras el más joven comienza a pasar desapercibido llegando a su objetivo. Se apresura hasta Choro quien a duras penas se mantiene consiente protegiendo a Ichi.

- Choromatsu niisan... - intenta agacharse junto a los heridos pero una mano lo sujeta del brazo. Un sujeto enorme oprime con fuerza el brazo izquierdo de Totty obteniendo un quejido de este y manteniéndolo unos centímetros sobre el suelo.

- ¡Totty! - Choro deja con cuidado a Ichi y se levanta apresurado en defensa del menor pero no logra ningún movimiento al recibir del grandulón una patada en el estómago que lo lanza contra la pared. Osomatsu y Karamatsu ven la escena a lo lejos, están rodeados sin poder acercarse para ayudar; espalda con espalda tratan de defenderse.

- ¡Suéltame bastardo! - Totty intentaba zafarse sin éxito, sintiendo cada vez mayor presión en su brazo.

- Apuesto a que puedo quebrar tu hueso con facilidad - el tipo grande reía de manera maliciosa oprimiendo más fuerte y recibiendo quejidos que se fueron convirtiendo en gritos.

- ¡Totty! - Kara gritaba a lo lejos sin lograr acercarse, la desesperación por su hermano menor comenzaba a invadirlo - ¿Qué hacemos Osomatsu? -

- Tranquilo - el mayor sonrió despreocupado mirando hacia el techo de una casa - la caballería llego -

Kara miro confundido hacia el mismo punto sintiendo alivio al ver una figura amarilla.

El tipo que sostenía a Totty reía ante el sufrimiento del menor, pero poco le duraría el gusto al sentir un golpe en la nuca que hizo caer a ambos. El tipo se quejaba en el suelo mientras a su lado Totty sostenía su lastimado brazo, frente a él una mano le tendía ayuda. Jyushi con su peculiar overol cubriendo la mitad de su rostro le ayudo a levantarse.

- Hijo de perra - pronunció el tipo levantándose y sujetando su cabeza.

Jyushi miro a Totty, luego en dirección a donde yacían inconscientes sus otros dos hermanos. Regreso la vista al gran tipo, una mirada sombría le causó escalofríos al mayor. El de amarillo se colocó frente a Totty y levantó su bate listo para pelear.

A lo lejos los mayores alcanzaron a escuchar el sonido hueco que hacia el bate de su hermano menor al impactar con el cuerpo de los infelices que se atrevían a desafiarlo.

Todomatsu bajo la protección de Jyushi ahora resguardaba a Choro, pero no lograba llegar hasta su cuarto hermano. El segundo se percató de la situación y logro abrirse paso hasta el de morado. Se hincó junto al menor que seguía sin despertar.

- Ichimatsu... - Kara le llamaba con gran preocupación.

- Ve lo que has provocado idiota - el líder se situó frente al segundo Matsuno.

- Maldito... - Kara gruñó entre dientes.

- ¿De qué te quejas? Después de todo este idiota ya recibió la paliza en tu lugar. Debe ser muy estúpido para hacerse pasar por ti -

- ¿Q-qué...? - Karamatsu estaba sorprendido por las palabras del pandillero.

- Lo que escuchaste, este cabrón afirmó ser tú, vaya que nos estábamos divirtiendo con él, pero llegaron otros dos tipos con la misma maldita cara... Pero ya no importa, es a ti a quien buscaba -

- No te perdonare lo que le has hecho a mis hermanos - Karamatsu se levantó totalmente furioso.

- No debiste acercarte a mi chica, lo que le paso a estos infelices es tu culpa - el tipo sonreía con malicia.

A corta distancia Osomatsu seguía peleando cuando un ligero destello llamo su atención, al mirar alcanzó a distinguir al pandillero frente a dos de sus hermanos, un escalofrío recorrió su cuerpo al percatarse que el líder escondía una navaja en su espalda.

Karamatsu se lanzó contra el maleante, quien le esperaba ansioso oprimiendo con fuerza el arma que escondía. Cuando el de gafas oscuras estaba a centímetros del otro una silueta roja se atravesó en el camino.

Kara se quedó congelado observando a Osomatsu en frente, el mayor mantenía su brazo izquierdo levantado y en este la navaja se mantenía clavada en su antebrazo, con la mano derecha sostenía con fuerza la muñeca del tipo que intentaba profundizar con el arma. Con una sorprendente agilidad Oso le propinó una patada a su oponente mandándolo al suelo, sujeto la navaja y la saco de su brazo, la sangre salió al mismo tiempo.

El líder de pandilla se enderezó un poco, intento pedir ayuda de su grupo, pero al buscar solo pudo ver a todos sus hombres derrotados por los alrededores.

Osomatsu camino hasta el tipo del suelo, se agachó a la misma altura y le colocó el cuchillo al cuello.

- Vaya, te has metido con mis queridos hermanos, me pregunto ¿Cómo debería hacerte pagar? - Osomatsu presionó un poco el arma con una sonrisa que cualquiera describiría como demoniaca. El tipo del suelo comenzó a temblar.

- ¿Q-quién eres? -

- ¿Presentaciones a estas alturas? - detrás de él Karamatsu cargaba en brazos a Ichimatsu - Lo único que debes saber, es que yo soy el hermano mayor de cada uno de estos chicos - Jyusimatsu se acercó con Choromatsu en su espalda y Todomatsu a un lado - y si se te ocurre siquiera tocarles un sólo cabello, me encargaré de mostrarte el infierno - finalizó con una fría mirada y haciendo un corte superficial en el cuello del pobre diablo que no dejaba de temblar.

Osomatsu se puso de pie, se acercó a sus hermanos y sonriendo despreocupado indicó en silencio el momento de ir a casa.

El maleante en el suelo ni siquiera pudo pronunciar alguna palabra, vio a esos seis chicos alejarse, mientras rosaba la reciente herida de su cuello solo podía pensar en lo peligrosos que eran esos chicos, sobre todo el mayor.


Para no que quedase más largo este cap decidí agregar otro como epilogo, el cual será más corto pero servirá como cierre de esta historia n_n

Muchas gracias por leer