Capitúlo IV
Something about the way you looked at me
Made me think for a moment
That maybe we were meant to be
Living our lives separately
So desperately
Oh, why can´t I ignore it?
Era asombroso como pasaba el tiempo. Había dejado atrás la vida que había hecho en Utah, para volver a retomar la que abandono en Washington hacia tres años. En tan poco tiempo todo había vuelto a cambiar. El enterarse de la nueva vida de Mulder, el tener un puesto dentro de la agencia que otros desearían. Todo eso de algún modo la había cambiado.
Se preguntaba cómo podía aguantar la nueva manía de Mulder. Esa manía de molestarla, cada vez que a él se le antojaba, el verlo irrumpir en su oficina con alguna excusa tonta, para dar paso a una discusión sin sentido. Con el afán de lastimar solo superficialmente el ego de ambos. Lo disfrutaba, realmente lo hacía. Esa estúpida necesidad de esperar a que lo hiciera, la hacía sentirse tonta y vulnerable.
Bastaba verlo parado delante de su escritorio, con un vaso de café en mano o algún informe, que necesitaba discusión inmediata, según él. Su enojo y el recordatorio de su vida miserable, se esfumaba de inmediato. Bastaba un solo comentario irónico o sarcástico cubierto de su tan característico humor negro para que lograra robarle una sonrisa. Era entonces cuando podía ver en su mirada un brillo y una sonrisa victoriosa en sus labios. Delante de él era la mujer de hielo, la jefa del departamento de Forense y un agente superior a él. Pero a él simplemente le valía ese hecho. Que más podría esperar de un hombre que parecía gozar el saltarse cada una de las reglas impuestas por la sociedad.
Llevaba más de cinco minutos detrás de ella. Diciendo algo sobre un informe que le fue entregado tarde. Tonterías, pensaba.
S: es que no te cansas de seguirme – se detuvo y giro sobre si –
M: cuando tengo la razón, no – respondió –
S: lamento decepcionarte al decirte esto, pero esta vez no tienes la razón – sonrió – El informe estaba listo. El hecho de que tu no hayas pasado por el a tiempo. No me hace responsable.
M: excusas. Ustedes las mujeres siempre tienen alguna
S: perdón??
M: o me equivoco? – sonrió –
S: quieres que conteste a eso?
M: no, mejor guarda tu respuesta – comenzó a caminar de nuevo, detrás de ella –
S: sabias que te puedo acusar de acoso? – dijo al entrar a su oficina –
M: no serias capaz – sostuvo su mirada –
S: lo dudas? – lo miro desafiante –
M: no
S: imagina a toda la agencia comentando que Fox Mulder fue acusado por acoso – se paro delante de él –
M: algo más para mi reputación, que mas da
S: así que no te importa?
M: la verdad no. Sé que lo disfrutas – eso ultimo dicho hizo que Scully elevara su ceja al máximo –
S: estás loco
M: admítelo, te encanta que te acose – sonrió con picardía –
S: definitivamente se te zafó un tornillo
M: nada de eso, se que te encanta
S: que te hace pensar eso genio? – lo miro directamente a los ojos –
M: la forma en que sonríes – se acerca lentamente a ella -
S: ahora resulta que no puedo sonreír – retrocede hasta toparse con el escritorio -
M: de que puedes hacerlo, puedes hacerlo. El hecho aquí, es que lo haces cada vez que te acoso
S: no todo gira a tu alrededor Mulder – dice mientras intenta salir del encierro que ha hecho Mulder con sus brazos y el escritorio –
M: tu si Scully – dijo sensualmente en su oído –
Scully perdió el aliento a oír esas tres palabras. Qué diablos estaba pasando? De que se había perdido? Su pulso comenzó a acelerarse. Y la mirada de Mulder no ayudaba en nada.
M: la próxima autopsia la harás tú – con esas simples palabras acabo con el hechizo –
S: qué?! – exclamo empujándolo –
M: así nos ahorramos problemas
S: el que tendrá problemas si no sale de aquí ahora mismo serás tú! – le advirtió – No haré ninguna autopsia Mulder, que te quede claro
M: luego no te quejes de lo que pueda hacer
S: me tienen sin cuidado tus amenazas. Consíguete a alguien quien te tema
M: me encanta cuanto te enojas – sonrió –
S: Mulder fuera de aquí!
M: nos vemos luego pelirroja – sonrió con malicia y salió de la oficina –
Apenas podía mantenerse en pie, después de haber escuchado todo aquello. Había jugado sucio esa mañana. Había jugado con ella y lo peor es que le había encantado. El tenerlo cerca a tal punto de poder sentir su aliento sobre su rostro, le había hecho temblar. Dios y la manera en la que se despidió. Eso no podía ser cierto! Su cabeza era un caos total en ese momento tratando de descifrar cada palabra dicha por él.
El teléfono comenzó a sonar y lo levanto cuanto antes. Era su superior, quien le avisaba de una junta. Tenía que estar en la oficina de Kersh en 30 minutos.
Mulder se paseaba tranquilamente por los pasillos comiendo semillas de girasol. Su mente trabajaba en como cobrarse de Scully. De pronto una sonrisa maliciosa se formo en su rostro.
Scully una vez más luchaba con la mirada asesina de la secretaria de Kersh. Le divertía verla molesta por su presencia. Una vez dentro de la oficina tomo asiento y se dispuso a escuchar atentamente.
K: agente Scully, la he llamado por que se hará cargo de una investigación – le informo seriamente –
S: yo?
K: si, ha escuchado hablar de los últimos asesinatos del parque central?
S: si, se poco acerca de eso
K: bien, ahora sabrá todo – le extiende el brazo con una carpeta – Ahí esta toda la información del caso. Le aconsejo que lo estudie un poco
S: si señor
K: pasado mañana a las 8:00 am, habrá una junta donde conocerá al equipo que estará a su mando.
Scully solo escuchaba. Era el primer caso de cual estaba encargada desde que llego a la ciudad. No la asustaba, pero como lo tomarían los de la agencia. Porque hay que recordar que no a todos les agradaba su presencia.
S: claro que sí.
K: puede retirarse
Scully salió de la oficina, no sin antes incomodar un poco más a la secretaria.
Cafetería Lily´s
Mulder mordía una hamburguesa doble y la mujer que se encontraba delante de él, solo lo observaba con enojo.
A: fox, es injusto! – reclamo la mujer –
M: que es injusto Allison?
A: no te has dado cuenta que últimamente no pasas tiempo conmigo? – dijo con tono enojado –
M: tengo trabajo que hacer
A: como no!
M: no empieces con lo mismo Allison – dijo mientras llevaba a su boca una de las papas fritas de su plato – Desde un principio estabas conciente de cómo era mi trabajo
A: lo sé, pero desde que llego esa mujer has cambiado
M: que mujer? – pregunto ingenuo –
A: la que se viste con trajes carísimos, de dudoso origen
M: Scully? Te refieres a Scully?
A: si, me refiero a ella – responde enojada –
M: ella no tiene nada que ver. Allison ella tiene más trabajo que tu y yo juntos! – exclamo –
A: pues estas muy distante desde que apareció
M: no inventes cosas
A: además, siempre que estamos juntos la mencionas!
M: y qué?! Antes te divertía que te contara de las anécdotas que pasaba con ella. No entiendo porque ahora te molesta! – respondió con desesperación –
Lo que Mulder no sabía, es que cuando él le contaba todas esas historias. Ella se imaginaba a Scully de otra manera, nunca pensó que fuera tan hermosa. Estaba completamente celosa de ella.
A: me molesta que te olvides de mi!
M: vamos Allison lo que menos deseo es montar un escándalo aquí y por una estupidez – dijo mas tranquilo – Escucha he tenido mucho trabajo y no tiene nada que ver con Scully
A: está bien. Iremos a cenar mañana? – pregunto con voz melosa –
M: lo intentare…lo prometo – sonrió –
Su celular sonó. Basto verle la cara a Allison para darse cuenta de eso le había molestado.
M: Mulder…lo tienen?...sabía que eran unos genios! …si, si se los compensare después, pero ahora solo dame el numero – saco su pluma y escribió el numero que le dictaba la voz del otro lado – Ya lo tengo…gracias…nos vemos luego – colgó –
A: quien era?
M: Frohike
A: ah, y ese número? – señalo la servilleta –
M: de una persona, que dice que fue abducida. Es esto un interrogatorio? – pregunto molesto –
A: no
Quantico
Scully daba vueltas en su oficina mientras leía el informe que Kersh le había entregado. Cuando alguien llamo a la puerta.
S: adelante – dijo –
J: como está la mujer más ocupada del mundo – bromeo al asomarse por la puerta –
S. bien – sonrió – Pasa
Jacob entra a la oficina; pero va acompañado de un hombre. Nada mal. Alto, ojos azules, cabellos rubios oscuros, de muy buen cuerpo. Todo un hombre.
J: Dana te presento a Patrick Dawson. Un amigo – dice señalando al hombre de junto –
S: mucho gusto, Dana Scully – le extiende la mano en forma de saludo – Otra autopsia Jacob?
J: nada de eso, es mi día libre y quise venir a saludare. Te extraño – comenta con sarcasmo –
S: Jacob ven conmigo, necesito mostrarte algo – lo toma del brazo y los jala hacia fuera – Nos permite un momento
Patick (P): claro! – sonríe –
Afuera de la oficina
S: me quieres decir qué diablos fue eso? – pregunta enojada –
J: qué? – pregunta inocente –
S: no te hagas el que no sabes! Lo trajiste solo para que lo conociera!
J: me vas a decir que no está mono
S: quieres emparejarme con él?? – pregunta con asombro-
J: hacen bonita pareja
S: cállate – le golpea –
J: está bien jaja – dice mientras se soba el brazo – Ah eso si dolió!
S: para que sepas – sonrió –
J: vamos Dana, me dirás que no te gusto
S: no está mal, pero... – la interrumpe –
J: pero Mulder
S: y luego dices que soy yo la que lo saca a la conversación
J: olvídalo. Mira le dije que te invitara a tomar un café
S: le dijiste que?! – asombrada – te tomas atribuciones que no te pertenecen. Sabias?
J: lo sé. Pero no me importa, es por tu bien.
S: si papa. Pero si ni lo conozco!
J: de eso se trata, te invita un café, se conocen y después… - lo interrumpe de nuevo –
S: y después qué? – pregunta en tono de advertencia –
J: después quedan en otra cita mujer! – exclama – Ya si se quieren ir a la cama juntos es su asunto
S: Jacob!!
J: jajaja anda vamos adentro que sospechara
S: no se cómo te soporto!
J: acéptalo, me quieres!
S: matar! – ríen los dos –
J: ya volvimos – dice al entrar –
P: que bien
S: bien Sr. Dawson. Dígame como le hace para aguantar al hombre que está al lado? – dice mientras se sienta –
P: buena pregunta, la verdad no lo sé – ríe –
J: debo hacer una llamada, ya vuelvo – dice mientras se levanta. Scully le lanza una mirada asesina –
Sale de la oficina, dejando a Scully con aquel hombre sola.
P: así que estoy hablando con la jefa de todo un departamento? – pregunto –
S: eso te dijo Jacob? Que más te dijo?
P: no te preocupes, solo cosas buenas – sonrió – Por favor no me hables de usted
S: de acuerdo – dijo un tanto incomoda – Dime Pratrick, a que te dedicas?
P: soy abogado
No puede ser! Pensaba Scully. Aquel hombre le estaba coqueteando!! Charlaron durante unos minutos y logro invitarla a tomar un café.
J: Ya volví – sonrió al entrar –
S: estuvo larga tu llamada no?
J: si, ya sabes como soy cuando hablo por teléfono – se excuso –
S: si ya lo sé – poniendo cara de pocos amigos –
J: nos vamos ya, debo hacer algunas cosas
P: claro! Entonces quedamos mañana paro tomar esa taza de café – dijo mientras se levantaba –
S: si – contesto mientras veía la cara de burla de su amigo –
P: ha sido todo un placer Dana – le extiende la mano –
S: igualmente – responde al gesto –
J: nos vemos Dana – se acerca a ella para besarle la mejilla -
S. te odio – le dice al momento que le besa la mejilla –
J: lo sé – sonríe –
S: que les vaya bien
Los dos hombres salen de ahí, dejando a Scully de nuevo con la pila de papeles y un informe que estudiar. Justo estaba por tomarlo cuando escucha que su celular suena.
S: diga?
M: tenemos a su perro secuestrado – dice la voz del otro lado –
S: Mulder?!
M: porque siempre tienes que quitarle lo dramático a las cosas Scully?
S: como conseguiste mi numero? – sonríe –
M: se dice el pecado pero no el pecador Scully
S: no hace falta que me lo digas. De seguro esos tres locos te ayudaron
M: debiste ser bruja en tu vida pasada
S: jaja y tu un acosador maniaco – le contesta –
M: borremos eso de maniaco. No va conmigo
S: que se te ofrece Mulder?
M: nada, solo te dije que me cobraría las que me debes
S: no me digas que esto fue lo que se te ocurrió? Te creía más creativo Mulder – dijo con voz sensual –
M: no me tientes Scully – respondió con una sonrisa –
S: jajaja basta Mulder, tengo mucho trabajo que hacer
M: me encanta lo sutil que eres para cortar una llamada
S: y a mí cuando me acosas
M: en serio? – pregunto con sorpresa –
S: claro que no!
M: segura?
S: Mulder!!
M: jajaja está bien. Te dejare en paz, para que sigas con las cosas que debes hacer – dijo fingiendo demasiada tristeza –
S: solo te falta llorar – dio mientras sonreía –
M: estoy llorando!
S: adiós Mulder
M: adiós
Scully colgó. Pero aun la sonrisa permanecía en su rostro. Maldito Mulder, porque me haces esto!
Siguiente día…
Flip to me I´m the centerfold
I´m gonna charm you all night
Stick to me, I´m the centerfold
We're gonna go on, hold tight…
Scully entraba una vez más por las puertas al edificio y una vez más robaba el aliento de los presentes. En verdad había cambiado un poco su manera de vestir. No totalmente. Aun seguía con sus trajes formales, pero solo que ahora eran sexys. A veces la falda un poco más corta, más ajustada o un escote en la blusa.
Entro a su oficina y en seguida se percato de que hacía falta algo. Su agenda. Faltaba su agenda. Su vida estaba en ella. Cada junta, cada cita, cada cosa que tenía que hacer estaba ahí. Demonios! , pensó. La busco dentro los cajones, nada. De nuevo en su maletín, nada. Llamo a Quantico y tampoco nada. Se sentó, cerró los ojos y respiro profundo. No tardo más de dos segundos en pegar un brinco y salir a paso veloz de ahí.
S: me la pagaras Mulder! – murmuraba mientras caminaba rápidamente –
Llego al sótano y vio como la puerta estaba abierta.
S: creíste que no me daría cuenta?! – dijo irrumpiendo a la oficina –
M: vaya, que sorpresa! – levanto la vista y sonriendo – que se le ha perdido a la Srta.?
S: te suena algo como….devuélveme mi agenda?! – camino hacia el escritorio –
M: que agenda? – dijo poniendo cara de inocente –
S. esta bien, esta vez si lograste tú objetivo. Me la devuelves ya? – mirándolo a los ojos -
M: sinceramente creí que tardarías mas en venir – sonrió y se levanto –
S: muy listo, dámela ya – dijo enojada –
M: qué? – se sentó sobre la orilla del escritorio –
S: de acuerdo no perderé mi tiempo – se dio la vuelta dispuesta a marcharse –
M: te refieres a esto – dijo, haciendo que ella se parara y volteara de nuevo – A caso es tuya?
S: no seas tonto – se acerco a él, dispuesta a quitársela –
M. eh! – la alzo a una altura que ella no podría tomarla –
S: Mulder!
Mulder disfrutaba verla hacer intentos por alcanzarla. Se pasaba la agenda de mano en mano, de un lado a otro.
M: tómala pues! – se burlaba –
Scully se detuvo y se le quedo viendo. Se le había ocurrido algo.
M: ya te diste por vencida? – le dijo –
S: no – se acerco mas a él y movió sus manos tratando una vez más quitarle la agenda –
M. oh vamos Scu…
No puedo terminar de decir su nombre. Porque tenía sobre sus labios fríos, los labios cálidos de aquella mujer pelirroja.
La idea había sido simple, tan solo un beso corto e inocente que lo desconectaría lo suficiente como para que relajara el agarre de la agenda y se la pudiera quitar. Era algo sencillo que no debía suponer ningún problema, y sin embargo, cuando Scully se mantiene inmóvil sobre los labios húmedos y salados de Mulder, tendría que haber adivinado que algo va mal. Se ha olvidado de su meta original y siente que el tiempo se ha detenido. Y aquellos labios temblorosos y carnosos que tantas veces le provocaban y que ahora no se mueven bajos sus propios labios sedientos. Mientras los segundos pasan y el silencio con ellos. Pero un jadeo entre lo desconcierto y la sorpresa rompe en su garganta y entonces el tiempo se precipita sobre ellos. Y sin previo aviso sus labios cobran vida propia y comienzan a luchar por el control de aquel asalto repentino. Scully tiene la ventaja de la sorpresa y la aprovecha para acallar aquel sonido que hace que pierda el control y baja por la garganta, sacando apenas la lengua y perfilando con ella el contorno de los labios enemigos, despacio y suave con el único propósito de burlarse de su enemigo.
Mulder se ve obligado a tragarse un gemido y aprieta con más fuerza la cintura de Scully sin soltar la agenda. Así que ella en pequeña venganza, mordisquea el labio inferior de su víctima, para después volver a pasar su lengua a través de ellos, lentamente. Dando
pequeños besos. Siente como la lengua de Mulder sale al encuentro de la de ella. Entonces la de ella se aleja. Siente como Mulder se estremece contra ella y sonríe con malicia en el beso; sabiendo que ha ganado y que no tardara en ceder a su pequeña tortura. Pero siente la urgencia de alargar su sufrimiento un poco mas, así que gira un poco hasta llegar al lóbulo de la oreja. Lo muerde suavemente y sonríe al oír el pequeño gemido. Lento dolorosamente lento dibuja círculos con la lengua debajo de la oreja, vuelve a morder el lóbulo de la oreja y siente como el la acerca mas a el y la aprieta con fuerza. Y justo cuando siente que Mulder a caído y busca de nuevo su boca. Ella se aparta de improvisto y con una sonrisa en la cara. Una sonrisa Victoriosa. Le muestra la agenda.
S: yo siempre gano Mulder – sonríe de nuevo y sale de la oficina –
Decir que temblar es poco, comparado a como estaba Mulder. Ella se había marchado dejándolo así. Sentía como palpitaban sus labios. Apenas y podía respirar y digamos que su amiguito no se encontraba muy bien. Sonrió al darse cuenta que había logrado quitarle la agenda. Scully había jugado con fuego. Había jugado sucio. Pero le había encantado. Que otra faceta de Scully debía conocer? Paso la lengua por sus labios. Aun sabían a ella. Cerró los ojos y sonrió.
La que si temblaba mientras caminaba era Scully. Aun no se creía lo que acababa de hacer, había besado Mulder!! Sus mejillas estaban encendidas y no podía borrar la sonrisa de su cara. Sabía que había hecho mal al besarlo; pero por nada cambiaria la sensación que había al tener los labios de Mulder debajo de los suyos. Nada superaría eso.
Siguiente día…
Sonara irónico, pero por fin había dormido placidamente, después de tanto tiempo, había dormido como bebe. Su paso a través de los pasillos de la agencia eran mas sexys que otros días. Llego al lugar donde seria la junta.
S: buenos días señor – saludo a kersh –
K: buenos días agente
La sala comenzó a llenarse de agentes. Mientras Scully los observaba detenidamente. A cada uno de ellos.
K: buenos días a todos – dijo, todos en la sala guardaron silencio – Bien todos ya saben por que están reunidos aquí. La Agente Scully – dijo señalándola – Será la que los guié en esta investigación. Agente Scully…
S: buenos días – saludo amablemente – Investigaremos un caso no fácil. En las carpetas que están sobre sus mesas, encontraran los detalles del caso. Les recomiendo que lo lean, yo solo les daré los detalles más importantes. Buscamos aun hombre peligroso, el cual ataca solo a mujeres; en dos semanas a atacado a 4 mujeres. Las cuales presentan el
mismo patrón de heridas. Primero las tortura – se ve interrumpida por el ruido de la puerta al abrirse. Para su sorpresa es Mulder el que entra –
M: siento llegar tarde – sonríe –
S: para después matarlas – continua – No hay agresión sexual….
Durante toda la junta Scully sintió la mirada de Mulder sobre ella. Que diablos hacia el ahí?! Esto no era un X files. No entendía nada. La junta acabo después de que les indicara que hacer a cada uno. Todos comenzaron a salir y ella se dirigió a la mesa donde estaba el café.
M: que crees que pase por la mente del hombre, mientras las asesina? – le pregunta –
S: que diablos haces aquí Mulder? – le dijo mientras llenaba su taza de café –
M: estoy dentro del caso
S: esto no es un X files. No entiendo – voltio a verlo –
M: se te olvida que cuando entre aquí, era uno de los mejores dando el perfil de los asesinos?
S: oh perdona lo había olvidado – dijo irónicamente – Quien te metió en el caso?
M: tanto te molesta mi presencia? – Scully solo le dirigió una mirada fulminante –
S: bien experto en perfiles…quiero el perfil del asesino sobre mi escritorio en tres horas! – se dio la vuelta y marcho –
M: te han dicho lo mala y mandona que eres?! – grito –
S: y como jefa soy peor! – respondió –
Mulder solo sonrió y vio como salía de la sala. Esto iba ser divertido.
Tres horas después…
Mulder entra sin tocar la puerta.
S: sabias para que se inventaron las puertas? – dice sin levantar la vista de los papeles –
M: mmm para abrirlas??
S: gracioso - le dice al momento de lanzarle una mirada nada agradable – Que quieres?
M: aquí esta tu encargo – pone una hoja sobre el escritorio –
S: me sorprende el que hayas seguido ordenes – toma la hoja –
M: no siempre vienen de una mujer sexy – sonrió –
S: haré como si no hubieras dicho eso.
M: que te parece?
S: bien
M: solo bien? – pregunta indignado –
S: bien mulder – le repite -
M: no me felicitaras?
S: por hacer tu trabajo?
M: así es como motivas a tus subordinados?
S: así acostumbras a fastidiar a todos? – le pregunta –
M: eso es trampa, no se vale contestar con una pregunta
S: ahora ve y sácale copia al perfil y se los entregas a los demás del equipo – le dice intentando no reír por la cara que mulder puso al oírla –
M: no soy tu secretaria
S: pero yo si soy tu jefa. Anda ve hacer lo que te dije
Mulder frunce el seño y ella le contesta de misma manera. Sonríe al verlo salir.
Casa de Scully
8:00pm
Tocan a la puerta; Scully se apresura a abrirla. Es Patrick, sonríe al verla.
P: buenas noches – dice cordialmente –
S: buenas noches – responde – Pasa en un momento estoy lista
Patrick entra a la casa, observando cada detalle en ella. Observa como Scully se pierde por el pasillo. Pasaron solo cinco minutos para que ella saliera.
S: listo – sonríe – Nos vamos?
P: claro – se levanta y salen – Espero que no te moleste que haya cambiado esa taza de café por una cena – comenta –
S: claro que no. Pero me hubieras dicho para ponerme algo más…mas tu sabes – sonríe –
P: pero si así esta guapísima!
S: haras que me sonroje
P: jajaja eso tengo que verlo – comenta al momento de abrirle la puerta del auto –
Barton Creek Restaurant
I´d
like to be
The
kind of dream you´d never share
To
be your boss and to be your maid
Your
shaving cream, your razor blade
The
buttons of your shirt
Your
favourite underwearI´d
like to be
The
only thing on Earth that makes you cry
The
only thing that makes you happy
Soon
you will see
That
no one else but me can take you this high
And
soon you´ll make your last name mineHey
you
Makin´
an offer that
No
one could ever refuse
Don´t
play the adamant
Don´t
be so arrogant
Can´t
you see I´ve fallen for ya?
S: wow! – exclamo al entrar – Como conseguiste reservaciones? Es imposible…
P: ya ves – sonríe – Una reservación a nombre de Patrick Dawson – le dice al camarero –
C: claro. Síganme por aquí
Ambos siguen al camarero a través del restaurant. Uno de los más caros en la ciudad. Gente elegante por doquier.
C: esta es su mesa. Si gustan darme sus abrigos – ambos se quitan los abrigos y se los entregan – En unos momentos vendrán a atenderlos.
P: gracias
S: insisto en que me hubieras dicho a donde veníamos
P: ya te dije que estas bien – le sonrió -
Scully vestía elegante y a la vez sencilla. Un vestido holgado de color negro era su aliado para sobresaltar su belleza, su cabello caía en forma de rizos sobre sus hombros y su maquillaje de lo más natural. El hombre que se encontraba delante de ella, no podía dejar de mirarla. Estaba maravillado.
C: aquí tienen la carta. Algún vino en especial? – les pregunta –
S: tendrá entre sus botellas un Château Mouton-Rothschild de 1945?
C: por supuesto. Excelente elección Srta. – sonríe – Con permiso
P: no estaba enterado de que sabias de vinos – dice sorprendido –
S: Jacob no te contó todo de mi – dice de manera sensual – Lo has probado?
P: por supuesto, es uno de los mejores vinos franceses
La música creaba un ambiente agradable entre ellos. La plática era tranquila e interesante. To pareció dar un giro cuando Scully se da cuenta de quienes han entrado por la puerta.
S: no puede ser…
P: que ocurre? – pregunto preocupado – Estas bien?
S: si, es solo que…olvídalo – sonrió para tranquilizarlo. Bebió de su copa de vino –
Que diablos hacia el ahí? Y con ella?! Se preguntaba. No podía evitarlo, los miraba disimuladamente. Su corazón comenzó a latir a mil, cuando se dio cuenta de que Mulder se había dado cuenta de su presencia. No por favor, por favor no, rogaba.
M: Scully – la saludo –
S: Mulder – incomoda –
M: que haces aquí?
S: nada – se removió en la silla –
P: buenas noches – dijo – Patrick Dawson – le extendió la mano –
M: Fox Mulder – apretó su mano, observándolo detenidamente –
Scully no sabía si quería desaparecer o morir en ese instante.
P: vienen a cenar no?
A: si – por primera ves abría la boca –
P: por que no se sientan en nuestra mesa – Scully casi se ahoga con el vino al oír –
M: en serio? – volteo a ver a Scully –
S: como gusten – dijo levantando ambas cejas –
M: de acuerdo! – sonrió y tomaron asiento –
No sabía a quien quería dispararle. Si a Patrick por haber propuesto esa estupidez o a Mulder por aceptar.
P: pediré otra botella de vino – dijo – La misma cosecha Dana?
S: por supuesto – le sonrió –
M: no sabia que vendrías a cenar – le dijo, mientras Patrick pedía la botella –
S: por que debías saberlo? – lo miro con resentimiento –
M: tienes razón
P: es usted también agente federal?
M: si
A: y muy bueno! – comento. Scully no pudo evitar poner los ojos en blanco al oírla –
P: supongo que lo es – sonrió –
C: listos para ordenar? – dijo el camarero –
P: lista Dana?
S: si. Quiero el salmón en salsa agridulce, por favor.
C: usted Sr.? – dirigiéndose a Patrick –
P: cordero con salsa de piña
C: usted? – dijo a Mulder –
M: pato a la naranja, tu Allison? – Scully aun no podía creer que compartiría la mesa con ellos –
A: lo mismo – Scully no pudo evitar reír –
C: en un momento sus platos estarán aquí
P: gracias
Por momentos la mirada de Mulder se concentraba únicamente en observar a Scully, no le importaba que a su lado estuviera Allison, ni mucho menos que al lado de Scully estuviera el tal Patrick. Había segundos en que las miradas de ambos se fundían, pero era Scully la primera en bajarla. Después de que trajeran la comida pudo deleitarse al ver como llevaba con delicadeza cada bocado a su boca. Al ver sus labios, le recordaba lo sucedido el día anterior. Veía que se removía incomoda en su silla. De pronto sintió celos del hombre que
tenia delante. Y deseaba dispárale cada vez que le susurraba algo al oído y ella reía. Cuando lograba volver a la realidad era por que Allison rozaba su mano con su pierna.
Allison odiaba estar sentada delante de la mujer que por momentos hacia que mulder se olvidara por completo de ella. Como podía ser que una simple mujer como lo era Scully, era capas de captar la atención de todos. No tenía nada fuera de lo común, salvo unos ojos azules tan profundos que lograbas perderte en ellos. Fuera de eso no era más que una mujer guapa. O al menos eso era lo que intentaba creer para tranquilizarse y vivir en paz.
Patrick era el más feliz de los tres. Estaba al lado de la mujer más hermosa. El poder susurrar en su oído era como ver a Dios en persona. Y el oír su risa era como oír al mismísimo bethoven tocar su mejor sinfonía. Para el no existían las otras dos personas. Solo Dana.
Scully solo desea salir corriendo de ahí. No es que no disfrutara del lugar, ni mucho menos de la compañía. Claro, omitiendo a Mulder y a su tan tonta novia. Patrick era cortes, inteligente, romántico entre muchas cosas más. Lo que mas le divertía era poder ver la cara de Mulder cada ves que Patrick se acercaba a su oído para decir algún cumplido o comentario tonto. Podía asegurar que cada ves que la veía, recordaba lo que había pasado el día anterior. Allison, pobre mujer, pensaba. Que diablos estaba haciendo ella en un lugar así?! Cada ves que la veía, tenía que aguantar las ganas de reír. Nuevamente se pregunto, que había sido lo que Mulder vio en ella? Seguro que fue por que debe de parecerse a una de la mujeres de las películas que el nunca ve. Sin duda lo que tenia de buen cuerpo le faltaba de cerebro.
De pronto sintió como alguien rozaba la piel de su pierna con el pie. Supo en seguida que era Mulder, por la sonrisa tonta en su cara. Dios si hasta se había quitado el zapato! Sentía como movía lentamente su pie, de arriba a bajo, haciendo círculos en su pantorrilla. Y el seguía con su sonrisa estupida, como si nada estuviera pasando. Vio como mulder se removía en su silla para poder alcanzar a tocar su muslo. Fue ahí donde Scully por segunda ves en la noche deseo matarle por jugar a torturarla. Sus ojos lo miraban gritando que se detuviera, pero el parecía ignorarlos, no le importaba que estuvieran en un lugar publico ni mucho menos que Allison estuviera a su lado. Estaba concentrado en su arduo trabajo de cobrase de la misma manera lo que Scully le había hecho. Disfrutaba de lo lindo verla apretar el mantel de la mesa y disimular suspiros aforrándose a su copa de vino, por momentos creía que alguno de ellos escaparía de su garganta para llegar a los oídos de los presentes. En verdad no se dio cuenta cuanto tiempo paso desde que el comenzó con la tortura hasta que ella se levanto temblorosa, con la excusa de ir al tocador. Pero Mulder aun no estaba satisfecho, quería torturar más a su victima.
M: disculpen debo ir al baño – le comunico –
Esperaba en una de las esquinas, afuera del tocador de mujeres. Vio como salio de ahí y no tardo en tomarla del brazo y empujarla contra la pared, para después acorralarla con sus brazos.
S: que diablos te pasa mulder? – pregunto agitada –
M: nada – se acerco mas a ella – Yo también vine al baño
S: suéltame – estaban demasiado cerca para la salud de Scully –
M: acaso no te gusta? – le susurro al oído –
S: suéltame – le repitió –
M: mmm? – fue lo único que contesto, por que ya se encontraba haciendo un trabajo mejor. Su lengua estaba formando círculos de saliva caliente en el cuello de Scully, subió un poco más y pudo sentir como la pequeña mujer se estremecía y soltaba un pequeño gemido. Había encontrado el punto débil de la tan famosa mujer de hielo – Que se siente que jueguen sucio? – volvió a susurrar –
S: así que es eso? – pregunta al momento de empujarlo – Quieres jugar Mulder? – la mirada de ambos era fuego – Veamos quien juega mejor entonces…
Se arregla el cabello y regresa al a mesa, dejando a Mulder detrás. Acababan de declararse la guerra.
