Cap.6 Empieza la macedonia
Mientras Tsunade se estaba preparando, Asuma estaba en la cocina porque no aguantaba más la situación. Anko intenta tranquilizar de alguna manera a Kurenai y en ese instante dice Kakashi:
-Kurenai, hecha paya que estás ocupando to el sofá, ¿no te da vergüenza?- y entonces Anko se levanta firme, lo mira fijamente y le pega un castañazo; instantes después, Kakashi aterriza en una silla.
-A este paso no va a llegar a ser padre- dijo Kurenai.
Entonces Anko la mira con cara de asesina y Sakura e Ino se sorprenden al ver la reacción de Anko.
-Y pensar que han sido nuestros profesores- dijo Sakura.
-Capaz de que Kakashi-sensei no lo sepa- añade Ino.
-Conociéndolo…- dice Sakura y acto seguido Anko le cierra la boca a las dos. Y les susurra:
-Ni una palabra…-
Entre todo el barullo, de repente, se escucha un llanto de la bebé y segundos después se ve a Asuma salir de la cocina y dirigirse al salón. Una vez que la niña a nacido, Tsunade y Sakura estabilizan a Kurenai, Ino y Asuma se encargaron de la pequeña, Yukari; Anko ordenaba la casa cuando Kakashi dice:
-¿Y tanto para esto?- Anko le dirige una mirada asesina y dice:
-¿Pero a ti que te pasa? ¡Que cebollón que llevas encima!
-¿Yo? ¿Borracho? ¡Si soy un sensei!- repuso Kakashi.
-¿Tu? ¿Sensei?- dice Anko.
-¿Por quién me tomas?- dijo Kakashi.
En ese instante a Anko le entran náuseas y va corriendo al baño.
-¡Tanto asco te doy!- grita Kakashi con la copa de sake en la mano.
Acto seguido Ino y Sakura se dirigen una mirada.
-¡Hay madre!- exclama Ino.
-¡Este va a ser uno de los gordos!- exclamó Sakura dándole la razón a Ino.
Cap.7 Metiendo el dedo en la yaga
2 semanas más tarde
Anko, por la mañana, que extrañamente había madrugado decidió ir a ver a Kurenai y le llevó el desayuno. Se paró en la tienda de dangos y se compró su antojo favorito. Instantes después llega a casa de Kurenai y justo antes de tocar el timbre, la puerta se abre, sale Asuma y se puede escuchar a la niña llorar; al fondo de la casa.
-¡Buenos días! ¡Me voy, me voy!- exclama Asuma.
-¡Adiós, adiós!- dice Anko mientras entra por la puerta.
-¡Ah, hola Anko!- saluda Kurenai, Anko coge a la pequeña, deja los dangos en la mesa y Kurenai sirve el café.
-¡Que! ¿Cómo estás?- pregunta Kurenai.
-He estado mejor- responde Anko.
-¿Cómo pasó exactamente? Porque se supone que no sois pareja- dice Kurenai.
-Mi prioridad es que Kakashi no lo sepa- le dice Anko.
-Pues mira Kurenai, como tú ya sabes, Kakashi y yo somos compañeros de fiestuki y pasó lo que no tenía que pasar…-explica Anko.
-…-Kurenai no opina.
-Porque él se coló y si se coló, se coló; el problema es que no se acuerda, porque iba más pasao de rosca…- sigue explicando Anko.
-Tsch, Tsch, Tsch, Tsch, Tsch… uno no se cuela si dos no quieren- dice Kurenai.
-¿Qué estás insinuando?- repuso Anko.
-Sí, tú ahora niégalo- dijo sarcásticamente Kurenai.
-¡Yo soy muy responsable de mis actos!- dijo Anko.
Kurenai se ríe y le dice:
-Ya lo veo, ya- añade- por eso, ahora tienes un problema de los que crecen.
-¡No crecerá tanto!- exclama Anko.
Acto seguido, Kurenai se ríe y Anko se levanta y coge un dango.
Notas de las Autoras: Gracias a todos por leer nuestra historia y por ayudarnos a mejorar.
Saludos!
