Capitulo Cuatro

Booth

¿Como describir la semana? Caótica… queda muy corto y Pandemonica... seria exagerar un poco las cosas…pero solo un poco!

Ni hasta tiempo tuve para pelear o discutir con huesos de trivialidades por las grandes cantidades de trabajo que se nos fueron sumando al correr los días sin contar las cientos de veces que tuve que dejar el caso para reunirme con Rebeca por las pesadillas que atacaban a mi hijo.

Pero por suerte para mi, el viernes había llegado y el señor me recompensó por todo el trabajo y horas de sueño invertidas en trabajo mandándome las pistas necesarias para resolver el triple homicidio que teníamos entre manos y de regalo una cordial llamada de mi ex mujer para que me quedara a cargo de mi hijo por toda la siguiente semana mientras ella se iba con su novio a no-se-donde, igual Rebeca se lo merecía, la pobre mujer no había podido pegar el ojo por las pesadillas de Parker comenzando a mostrarse histérica y yo ya estaba libre y dispuesto para poder cuidar de mi hijo.

Así, mi tiempo para charlar o ir a comer con mi querida compañera, quedo reducido a nada y el que ella se hubiese hecho cargo de todos los informes para que saliese más temprano para ver a Parker me había amargado aún más o por lo menos, me amargo los minutos que se demore en ir a mi oficina, cargar mis cosas, ir al departamento para limpiarlo e ir al supermercado para tener algo siquiera decente para que comiéramos la semana que me iba a quedar con Parker.

Porque, después de todo el tur que di mi amargura cambio a sorpresa al darme cuenta de que en definitiva, si no era para cambiarme de ropa o para bañarme, no había pisado mi departamento en algo más de tres semanas.

No es que me hubiera quedado las tres semanas durmiendo en el sofá de mi oficina o en el de la oficina de Huesos, por lo menos la ultima semana si había sido así, sino que dos de ellas me había turnado entre la oficina de huesos, cuando el caso era realmente importante y la habitación de Huésped del departamento de huesos.

Y si remontaba bien… con el pretexto de estar vigilando el descanso de mi antropóloga me había quedado en su casa a dormir 18 días, días en los que a veces nos quedabamos a revisar alguno que otro informe hasta tarde o simplemente nos sentábamos a charlar después de una cena rápida o cocinada por Huesos. Lo que sin duda alguna evidenciaban mucho más mi dependencia y sentimientos hacia mi compañera pero mientras ella no lo notara no había problema alguno.

No era que no lo negara, estaba completamente claro para mi que el estar con mi Huesos, por lo menos una hora al día, se había convertido en una de mis prioridades más fervientes y después de descubrir que mi habitación prácticamente se había trasladado a la casa de la antropóloga nuevamente me cayo el arrepentimiento por dejarla sola y con todo el trabajo en el Jeffersonia.

Claro que el tener un hijo que también muestra cierta dependencia hacia mi queridísima antropóloga forense ayuda mucho a la hora de llegar sin ningún motivo para sacarla a comer o simplemente a pasear y si bien, la semana se había transformado en una de las más pesadas de mi existencia el caminar por el parque después de cenar con huesos y Parker, como una familia feliz realmente me había subido todo el animo y la culpa con la que cargaba encima.

Pero eso había sido el viernes y después de que mi hijo se quedara dormido y lo colocara en el auto habíamos tenido una de nuestras tan extrañadas charlas sobre cualquier cosa en la que yo, finalmente cedía a todo lo que huesos me pedía solo por haber perdido el hilo de la conversación por haberme quedado mirándola como idiota mientras me hablaba.

En fin, el sábado había llegado y nuevamente me encontraba mirando el techo de mi habitación después de no haber dormido prácticamente nada por estar velando el sueño a Parker, el que mi hijo estuviese teniendo esas terribles pesadillas sin duda alimentaban aún más el deseo de tener a Huesos a mi lado para superar el dilema y es que el no tener alguna solución me estaba volviendo loco.

Tuve unas enormes ganas de tomar la Suv e ir a la casa de huesos para salir a desayunar o por lo menos mirarla mientras hacia sus cosas pero eso sin duda alguna seria tan o más tonto que gritar una declaración de mis sentimientos en medio de la calle en frente del Jeffersonia y el ir con Huesos no iba a hacer que mi hijo dejara de tener las pesadillas así como así.

Papá! Que hay de desayuno!?

Pase toda la mañana vagabundeando por la cocina buscando las cosas necesarias para prepara el desayuno y es que me había acostumbrado tanto al orden que tenia huesos que me perdía en mi propia casa pero al final pude dar con todo y hacer el desayuno bajo la constante risa de mi hijo que no podía entender el porque no sabia donde ponía las cosas.

Después de ese pequeño show, como era costumbre nos pasamos toda la mañana mirando la televisión y Parker no mostró ningún síntoma de estar trastornado por sus pesadillas lo cual me relajo en gran medida pero aun así no me quito el miedo que me había poseído desde la noche anterior.

Tuvimos una larga conversación sobre el tema pero mi hijo rápidamente me cambio el tema buscando alguna película para observar en la TV mientras que picábamos una que otra cosa de la cocina y me pille a mi mismo adivinando las posibles cosas que podría estar haciendo huesos a esa hora de la mañana.

Quizás estaba enfrascada en un capitulo de su nueva novela que como siempre, no me dejaría leer hasta que se publicara o sino le daría con dar vuelta el departamento entero haciendo la limpieza, lamentablemente ya me había tocado ya dos veces ayudarla con el aseo de departamento y hubiera seguido enfrascado en mis pensamientos si no fuera porque el cansancio de la semana más el susto que Parker me había hecho pasar en la noche me tenian al borde de la inconciencia y me quede dormido hasta que mi hijo saltando en el sofá me sobresalto.

Parker?

Papá te quedaste dormido! Y no te despertaste con nada!

Y debí de tener el sueño muy pesado porque mi hijo, ni con un par de ollas me había podido sacar de mi sueño que, como es lógico suponer, protagonizaba huesos.

Lo siento campeón, no me di cuenta.

Bueno, no importa… podemos llamar a la Dra. Huesos e invitarla?

Pero si ayer viste a Huesos!

Pero la extraño!

Bien bien, vamos a llamarla para ver si no esta ocupada y puede venir.

Me felicité a mi mismo por estar tan sincronizado en cuanto a planes con mi hijo mientras tomaba el celular y llamaba a mi compañera, fijándome recién que la hora de comida que Parker tenia impuesto por Rebeca nuevamente se me había pasado. Y gran sorpresa me lleve al llamarla!

Primero creí que me estaba engañando con alguno de sus exnovios o friki-fan pero al final resulto que solo estaba cambiando mi querida compañía con la de una mascota! Que de por cierto ella no me había dejado regalarle porque ella misma había dicho que no tenia tiempo para cuidar.

Y resulta que ni siquiera compro al perro ese muerde calcetas sino que se lo regalaron! Deja que otros les regalen mascotas pero yo que soy su compañero, su mejor amigo y que prácticamente me había ido a vivir en su casa no!? Eso definitivamente teníamos que hablarlo y antes siquiera de que me explicara algo más corte la comunicación para dirigirme a su casa.

Si no fuera porque Parker me había escuchado gritar y estaba ansioso por ver a Huesos y a su nueva mascota estoy seguro que lo abría olvidado en el departamento y Rebeca tendría una nueva razón para llamarme mal padre.

Me sentía tan atropellado que no media mis emociones, estaba encerrado en una de esas burbujitas en las que el mundo gira a tu alrededor y uno tiene toda la razón del mundo para quejarse y es que así lo sentía.

Las cosas estaban saliendo bien, huesos y yo estábamos acercándonos más y con una que otra semana más de trabajo las señales podrían volverse palabras y las palabras podrían volverse gestos y finalmente la línea que estupidamente me había puesto para no caer enamorado de mi compañera se borraría dando paso a una nueva vida junto a Huesos.

Pero noooo… ella llega y se compra un perro.

Un perro!! Ni siquiera un cerdo que según me dijo una vez seria la única mascota que volvería a criar! Sino que tenía un lindo cachorro blanco de Labrador de cuatro meses que apenas me vio supo que seria mi peor enemigo y apenas vio a mi hijo supo que él seria su mejor amigo.

Definitivamente, o dios me quería mucho y me estaba dando el sueño americano a fragmentos o me odiaba por quedarme en cama uno que otro domingo en la mañana y no ir a misa.

Fuese cual fuese su razón arrastre a huesos a su cocina y me enfrasque en un monologo digno para ser representado en una futura obra de teatro pero para empeorar mucho más el asunto Huesos me sonreía de la forma en la que me convertía en un adolescente quinceañero mega-hormonal y de paso no escuchaba mi monologo que al final termino en una discusión en la donde muy suciamente, al haberme convertido en un adolescente quinceañero mega-hormonal, había herido sus sentimientos con tal de que me prestara atención y viera que yo tenia la razón.

Pero como huesos ya me conoce y conoce mis últimos recursos para colocar a la gente de mi lado hizo que nuevamente perdiera la batalla de esa guerra en la que definitivamente ya no me quedaba casi ningún soldado que me protegiera y me hizo crecer los años que había descendido mentalmente en ese corto periodo de tiempo.

Aun y así no deje mi lado dependiente de lado y cuando Parker entro corriendo volvieron a mi mente el otro gran problema que tenia y sin siquiera darme cuenta ya me encontraba hablándole a Huesos todo lo que había pasado la noche anterior, no es que Huesos no estuviera al tanto de las pesadillas de Parker, es que ni yo mismo le había tomado tanta atención a las preocupaciones que Rebeca tenia porque estaba estresado por el caso que teníamos.

Y así, Huesos me llevo a su pieza, ni siquiera a la pieza que yo ocupaba, sino que a su misma pieza, ese santuario inmaculado en donde ella dormía, los días que dormía ahí, porque yo ya había profanado su otra cama, el sofá en su oficina, y la tentación de poder tocar su cama, de poder impregnarme con su aroma que, seguramente estaba en mayor concentración que en su oficina era una tentación difícil de rechazar. Mejor dicho, imposible!

Ni me acorde de Parker ni me acorde del nuevo miembro de cuatro patas de la familia que estaban revoloteando por el salón, solo estaba yo con Huesos en mis brazos cómodamente recostado en su cama mientras nos mirábamos fijamente cuando de repente, con una sonrisa traviesa en sus labios Huesos comenzó a acercarse peligrosamente, tanto así que en un minuto dado quedo recostada sobre mi cuerpo haciendo que mi pulso se disparara y olvidara respirar cuando, mordiéndome el labio inferior con una lujuria sorprendente me susurrara.

Cierra los ojos Seeley

Eso era en definitiva el cielo y siendo tan obediente como era cerré los ojos mientras rodeaba ese cuerpo perfecto entre mis brazos y me entregaba por completo a la mujer que secretamente había amado por tanto tiempo.

Sentí su lengua pasearse sensualmente por mis labios y por mi cuello para después ir a por mi nariz hasta que dejo de ser sensual y en vez de una calida y suave lengua comence a sentir una áspera y pequeña lengua que prácticamente me lavaba el rostro. Para cuando finalmente desperté el cuarto estaba a oscuras y tenia una bola de pelo blanco sentado en mi cuello que me miraba graciosamente sin dejar de lamerme la nariz.

Que duermas con Huesos ya es bastante molesto pero que me despiertes de mis fantasías definitivamente te va a convertir en filete

Como si todavía estuviera en mi mundo de fantasía el cachorro pareció entenderme y me miro con cara de "pues solucionemos esto ya". Primero quede perplejo pero viendo que realmente no podía seguir comportándome como un crió tome al perro entre mis brazos y lo alce un poco.

Escucha bien… Seth… Huesos parece completamente decidida a tenerte y si te vas a comportar bien y a cuidarla cuando yo no este presente creo que nos podremos llevar bien pero si por algún motivo llegas a hacer daño a mi hueso te lanzo a la parrilla escuchaste?

Bien… muy bien, ahora resulta que me creo médium entre perros y humanos y estoy haciendo un pacto de buena convivencia con la mascota de mi compañera algo podría resultar más raro?. Lo bueno, es que el cachorro realmente parecía entender mis palabras y después de una guerra de miradas por primera vez me dejo acariciarlo correctamente mientras movía su cola felizmente.

La guerra entre el hombre y el perro había terminado y después de quedarme un rato más a intentar recordar que había sido lo ultimo que había hecho en la realidad y donde comenzaba mi sueño decidí levantarme e ir a refrescarme un poco al baño: otra zona Brennan que había Boothificado.

Me lave y después fui a la habitación de huésped a cambiarme de ropa encontrándome con lo que ya había sospechado el día anterior: ahí tenia más ropa que en mi propia casa y tomando una teñida casual salí al living a buscar alguna señal de Huesos y Parker, todo el camino seguido de cerca por Seth.

Después de dar un par de vueltas más di con lo que ya era lógico, solo estábamos Seth y yo, y del otro par no había ni sombra, mi preocupación llego a lo máximo y justo cuando iba a salir corriendo por la puerta principal una nota, que estaba colgando en esta misma, me hizo detenerme.

Booth, te deje una nota en el refrigerador pero estoy casi 100 segura de que no la has visto por lo que te deje otra aquí.

Fuimos con Parker a comprar unas cosas (ando con el móvil por si quieres llamarlo) volvemos en unas horas. No quisimos levantarte porque estabas muy cansado y necesitas recuperarte, te dejamos el almuerzo (ya casi cena) en el horno.

Te quieren Parker y Huesos

PD: no batalles con Seth, intenten llevarse bien.