El nuevo día había comenzado para todos en el castillo de la Legión de Reconocimiento, sin embargo cierta chica se encontraba de camino hacia la habitación/despacho del capitán Levi, ya que le había dado la orden de ir a hablar con él, a primera hora sobre los sucesos de la noche anterior.

Se encontraba nerviosa, no era muy habladora al igual que su capitán... le costaba mucho abrirse con la gente y menos aún lo iba a hacer con ese tipo tan frío e inexpresivo, eso sin contar lo que había pasado en las dos ocasiones anteriores, le llenaba de vergüenza el recordar lo que había hecho el día anterior, en el caballo del capitán cuando volvían al castillo.

La ubicación de la habitación de Levi ya la conocía, por lo que llegó sin problemas, iba caminando despacio por los pasillos, como si quisiera alargar todo lo posible su llegada, pero pasaron unos minutos y ya se encontraba frente a la puerta de su superior, llamó a la puerta y una voz desde el interior le hizo helar hasta los huesos, -adelante- dijo aquella fría voz.

Una vez dentro, observó la habitación estaba impoluta muy limpia, la cama perfectamente hecha y la madera del suelo tenía mucho brillo en comparación al suelo del resto del cuartel. Levi lo tenía todo preparado, estaba sentado en el escritorio donde había estado hace dos noches, con una pila enorme de papeles a su derecha y frente a él, se encontraba una silla que había puesto expresamente para que ella se sentara.

-Bien Ackerman, siéntese que no tengo todo el día- dijo Levi frunciendo el ceño

-Si señor-

-Le escucho-

-Bueno ayer tuve un problema familiar y quería olvídame de todo, por eso cogí el caballo sin autorización y me fui lejos, solamente quería estar sola, capitán-

-¿Sabe soldado que ayer puso en peligro su vida?, y todo por un "problema familiar", que creo que más bien deberían llamarse Jaeger, ¿cierto?, no crea que soy tonto, se que suspira y se muere por el titán. Así que hable claro-

-Creo que mis problemas personales no son de la incumbencia de nadie... capitán, he dicho que tuve problemas y que quería estar sola, nada más-

-Después de lo de ayer, me debe más que una explicación- dijo perdiendo la paciencia y el levantándose de su silla

-Y yo le he dicho que no tengo nada más que decir- Mikasa también se levantó de la silla.

El ambiente en la habitación era bastante tenso, los dos estaban muy alterados por un lado Mikasa se negaba a decirle que la razón por la cual había actuado de esa forma, era Eren. Le daba vergüenza que la gente supiera que en el fondo actuó como una niña ofendida por todas las "verdades" que le había dicho el castaño. Levi estaba muy alterado por la forma en la que le contestaba la mocosa, por lo general la gente no era capaz de mirarlo directamente a los ojos y ella se había levantado de la silla y le respondía de igual a igual, se acercó lentamente hacia donde se encontraba Mikasa, quería imponerse a pensar de su poco tamaño, sabía que la soldado era más alta que él, pero eso no le importó se acercó a ella y le cogió del brazo.

-Que sea la última vez que se le ocurre levantarme la voz, Ackerman, no voy a tolerar ni una insolencia más por su parte, debería estar más que agradecida que no la haya acusado con el comandante, de lo contrario ya estaría en una celda-

Mikasa se tensó al sentir la cercanía de su superior, se sentía nerviosa, no era capaz de mirarlo a los ojos, pasaron unos segundos que se hicieron eternos y se armó de valor y lo enfrentó, levantó la mirada encontrándose directamente con la suya. Esta cercanía de alguna forma le comenzó a gustar, nunca había visto al capitán tan de cerca, realmente era guapo, su rasgos muy bien marcarlos, sus ojos verde oliva, sabía que tenía los ojos claros, pero no se había imaginado que fueran de ese color. Hasta ahora no se había percatado de lo atractivo y varonil que era... las palabras en poco tiempo se detuvieron, y lo que hizo a continuación no tenía ninguna lógica.

Poco a poco fue acercando su rostro al de él, con la boca media abierta... sentía que el tiempo se había detenido y que nada más importaba, no sabía lo que estaba haciendo, Levi por su parte se quedó quieto y nuevamente los deseos del día anterior comenzaron a despertar en él. Dejó que la chica se acercara cada vez más a su rostro, no sabía que pretendía con todo aquello, pero estaba dispuesto a seguirle el juego.

Mikasa por inercia cerró los ojos, nunca había besado a nadie, pero había visto como la gente los cerraba cuando besaba, iba a ser su primer beso. La distancia a cada momento se veía más reducida y la respiración del otro se sentía cada vez más cerca... era inevitable lo que iba a suceder a continuación...sus rostros estaban prácticamente juntos, mientras que una de las manos de Levi acariciaba el pelo de Mikasa a la vez que atraía la cabeza de la chica a suya, sin embargo...

-Leviii, Leviiiiiiiii-

La mayor Hanji había entrado a la habitación de Levi como siempre, sin ninguna autorización...

-Levi, ha dicho Erwin que...-

-Lo siento, no quería interrumpir- dijo al ver en la situación que se encontraba amigo, sonriendo de manera pícara.

-Cuatro ojos de mierda, no te enseñaron a tocar la puerta antes de entrar- dijo el capitán, recuperando rápidamente la compostura y su expresión normal.

-La cadete ya se iba-

-Si señor, me retiro- dijo Mikasa rápidamente, sin embargo ya se le había formado en sus mejillas un tono rosa, que la delataba por completo.

Sin decir ni una sola palabra más pasó por al lado de Hanji, despidiéndose de ella. Mientras los dos superiores se quedaron hablando en la habitación.

-Levi yo se que eres un rompe corazones, pero ¿ahora también con las niñas? Que podría ser tu hermana, eres el más viejo de la Legión, aunque no lo parezca.- Dijo Hanji en tono de burla y guiñándole un ojo.

-Deja de meterte en mis asuntos, y que sea la última vez entras en mi cuarto y sin mi permiso- dijo en tono amenazante.

-Está bien no te enfades, enanin, yo solo venía a decirte que Erwin te quiere en su despacho-

El capitán estaba realmente enfadado, no le contestó, y sólo se limitó a dedicarle una de sus frías miradas

-En fin me voy antes que me mates con una de tus miradas asesinas, adiós - dijo Hanji antes de cerrar la puerta de la habitación de Levi.

Pero que cojones me pasa, que se supone que iba a hacer con Ackerman, la iba a besar, sino llega a entrar Hanji, no se que hubiera pasado, es atractiva no lo puedo negar, ya no es una niña, su cuerpo ya es el de una mujer... se dirigió hasta el baño, notaba que una erección se había formado en su entrepierna. Las imágenes de Mikasa en el lago, lo que había visto en el caballo, lo que ella había hecho, ese roce con su miembro...no lo podía olvidar, no lo podía sacar de su cabeza fácilmente...

-necesito dejar de pensar en la mocosa-, dijo antes de abandonar su habitación


Caminaba muy deprisa por los pasillos, preguntándose una y otra vez lo que hubiera pasado, si no Hanji no llega a entrar en la habitación, que hubiera hecho ella, lo habría besado y después que, ¿por qué comenzaba a sentirse atraída por Levi?, si ella lo odiaba por maltratar a su querido Eren, ¿verdad?, no lo sabía, lo único que sabía era que sus hormonas estaban más que revolucionadas, que actuaban por sí solas, que lo mejor que podía hacer es no encontrarse con él, ni siquiera regresar a verlo, ella está enamorada de Eren y estaba convencida de que en el fondo Eren volvería a tratarla como antes, y que con el tiempo llegarían a ser algo más...estaba segura que el castaño correspondería a sus sentimientos.

Se fue a buscar a sus compañeros que hace tiempo que estarían entrenando con el equipo de maniobras tridimensionales, así que Mikasa se dirigió hasta el bosque donde normalmente entrenaban con él, se encontró con Armin, Jean, Eren y los demás, se sintió aliviada de verlos, pero los saludó sin mucha emoción. En especial a Eren.

-¿Dónde estabas Mikasa?-, pregunto Armin

-Estaba en el despacho del capitán Levi-

-Y ¿que hacías ahí?- dijo Eren

-Eso no te incumbe- dijo Mikasa respondiendo de mala forma, no le había hablado así nunca, pero esta vez recordó todo lo le había dicho en ocasiones anteriores.

Sin decir una palabra más comenzó con los entrenamientos, cortando las nucas de los titanes de madera que utilizaban para el entrenamiento, no parecían en nada a los de verdad, ya que no se movían, salvo que alguien lo hiciera manualmente, no ayudaba mucho ya que no se ajustaba a la realidad. Los chicos se habían quedado sorprendidos al escuchar la respuesta de Mikasa, sobre todo Eren, ya que nunca le había contestado así, por muy enfadada que estuviera.

Durante todo el entrenamiento le había estado observando y la notaba distante y como si estuviera todo el tiempo pensando en alguna cosa...era raro ver a Mikasa en ese estado pero no le dio más vueltas, al fin y al cabo que ella estuviera alejada de él era lo que más quería ¿no?.

Sin embargo no podía estar tranquilo, tenía una especie de presentimiento, en su interior algo le decía que Mikasa escondía alguna cosa, no sabía el que, pero tenía que averiguarlo como sea.

Estar con el equipo de maniobras, era genial, se sentía una sensación de libertad increíble, a Mikasa le encantaba utilizar el equipo en los entrenamientos, sin embargo, esta vez era diferente estaba preocupada por todo lo que había sucedido entre ella y el capitán, no sabía cómo había llegado hasta ese punto, en que momento comenzó a fijarse más de lo normal en Levi, no lo entendía pero cada vez que lo recordada una sensación de mariposas flotando se instalaba en estómago, era raro no sabía cómo describirlo, estas sensaciones jamás las había sentido y no sabían lo que significaban.


Se encontraba frente a la puerta del despacho de Erwin, llamó a la puerta y desde dentro se escuchó una voz que le dijo que ingresara en la habitación. El despacho del comandante era realmente amplio y bien amueblado, era lo normal ya se trataba de la persona más importante en la Legión de Reconocimiento. La habitación imponía a primera vista, estaba decorada con varios muebles, tales como sillas, dos mesas un escritorio, y dos estanterías que estaban al completo de libros, sin embargo, sabía que a Erwin eso le importaba poco, era su sitio de trabajo y nada más.

-Erwin que es lo que sucede- dijo Levi apoyándose en unas de las paredes del la habitación

-Acércate Levi, esto que tengo que decirte es importante-

Levi avanzó a paso lento y de sentó en la silla que estaba al frente suyo, levantó la mirada y se dirigió a rubio.

-Que pasa Erwin, no tengo todo el día-

-Necesito que vayas tú y el escuadrón de operaciones especiales, al viejo castillo abandonado propiedad de la Legión y que preparéis una estrategia de ataque para la próxima expedición, que será más o menos en unas dos semanas, necesito también que te lleves a Eren y que consigas que domine su poder titán, Hanji se unirá a ti para realizar los experimentos-

-Está bien Erwin, se que tienes algo preparado, pero por ahora no me interesa saldré esta misma tarde con mi escuadrón-

-Si no me necesitas para nada más me retiro-

-Que te vaya bien, Levi, espero noticias tuyas...-

Sin decir ni una sola palabra más Levi se dirigió hasta la salida, una vez fuera suspiro resignado dado que no quería dejar el cuartel, pero sabía que era una orden directa y no era tonto, sabía que detrás de todo ese entrenamiento especial de Eren había algo más, algo que no le había dicho aún Erwin, pero sabía que en momento exacto se lo diría.

Levi dio la orden a Petra de avisar al resto del escuadrón para que se preparasen ya que en breve tendían que partir rumbo a su al castillo propiedad de la legión...Todos los miembros del escuadrón de Levi, hicieron rápidamente las maletas, llevándose consigo todo lo necesario, en poco tiempo estaban todos incluso el capitán, rumbo a su destino...

Llevaban cabalgando unas dos horas cuando llegaron hasta el viejo castillo, si bien su fachada imponía, en el interior de él se encontraba mucha suciedad, era lo normal ya que estaba abandonado desde hace muchos años. Les ordenó a los demás limpiar todo el castillo dada su obsesión por la limpieza, no se podía permitir estar en un sitio sucio y con olor a moho. Después de haber acabado de limpiar el mismo iba una a una revisando si todas que todas las habitaciones estuvieran completamente limpias. Cuando llegó la hora de la cena, Petra junto con Aurou, que habían sido los encargados de la comida, sirvieron la cena al resto de los integrantes del escuadrón y todos juntos se dispusieron a comer.

Cuartel General de la Legión de Reconocimiento

Ya había caído la noche y no se escuchaba ningún ruido en el cuartel, sin embargo para cierta chica de pelo negro, la noche no había más que empezado, no podía dormir, estaba triste por la partida de Eren, otra vez lo habían alejado de ella, o eso era lo que ella quería creer, en el fondo y si darse cuenta, comenzaba a echar de menos, a cierto capitán con el que le habían pasado cosas muy extrañas últimamente.. -que me pasa, no soy la misma-. Se repetía una y otra vez una confundida Mikasa.

Castillo de operaciones especiales

Una ardiente Mikasa totalmente desnuda estaba en su cama, tocándose los pechos, diciéndole que se acercara que lo quería tener dentro de ella, Levi no aguanto más y se posicionó encima de la chica, besándola apasionadamente, cogiendo entre sus manos los níveos pechos de la chica, los acariciaba con locura, sentía que necesitaba estar dentro de ella, la besaba apasionadamente bajando hasta su cuello hasta sus pechos... -Mikasa me vuelves loco- le dijo a ella.

Un sonido en la puerta le hizo despertar de su "sueño", -disculpe capitán he pensado en tráele un poco de té-, Dijo Petra del otro lado de la puerta.

-Un momento- dijo él notándose excitado por el sueño que acababa de tener, notaba su erección bastante creciente en su entrepierna...por lo que optó por sentarse en la silla del otro lado del escritorio, para que la chica no viera en el estado en el que se encontraba su superior.

-Adelante-

-Con permiso-

-Gracias Petra, puedes dejarlo en la mesita- dijo señalándole el lugar

-Necesita algo más capitán Levi-

-No nada más Petra te puedes retirar-

-Buenas noches capitán-

-Buenas noches Ral-

-No se que me pasa- dijo en voz baja reprochándose para si mismo, no era normal el comportamiento que estaba teniendo últimamente, no podía dejar que nadie estuviera en sus pensamientos más íntimos, menos aún una mocosa, tonta, orgullosa, enamorada del tonto de Jaeger, esto último no le gustó para nada, no sabía cómo ella con todo el potencial que tenía se dejaba pisotear por el niñato gritón... -En estas dos semanas tengo que sacar a Ackerman de mi cabeza, no puedo seguir pensando en ella de esa forma. No se que pase cuando la vuelva a ver, tengo que reprimir estos deseos y dejarlos aquí..-.

¿Qué pasará cuando se vuelvan a ver?

Continuará...

Una vez más os agradezco que os toméis el tiempo para leer, si tenéis alguna duda, no dudéis en escribirme. Un saludo a todos y a todas.