Gravity's got nothing on you

Capítulo 4

"Laura," dijo Derek. "¿Cuantas maletas trajiste?"

"Muchas," Laura dijo con deleite, empujando una en el asiento trasero del auto. Se detuvo, lo miró. "Estaba en un hotel, ¿recuerdas?"

Mierda. "Claro," Derek dijo, no se había dado cuenta que había dado un paso atrás hasta que Laura se giró y sonrió.

"¿Te sientes culpable, hermanito pequeño?" preguntó y agarró otra maleta. Aún quedaban tres así que Derek agarró una también y camino alrededor del asiento del conductor para colocarla en el asiento trasero.

"¿Por qué?"

"Oh," Laura tomó la última maleta, aun sonriendo. Parecía extraña. Aun como Laura, por supuesto; había un olor del perfume de jazmín que usaba y el familiar olor de libros viejos y rooibos, pero bajo esa esencia, el olor de la tristeza persistía. Recordándole el moho y la lana mojada. Sus ojos estaban cansados. "No lo sé. ¿De que podrías sentirte culpable?"

"Yo…" Derek no le gustaba donde estaban yendo las cosas. "¿No lo sé?"

"¿Qué te parece el haberme ocultado por dos meses que estabas con Stiles?" Laura empujó la última maleta en el auto, agarró su cartera del carro del equipaje y la lanzó al asiento del pasajero. "¿Mientras yo, pobre de mí, estaba pasando el proceso de haber rompido?"

"¿Podemos no hacer esto ahora?" Derek se quejó. Estaba consciente de que se estaba quejando, era solo que de verdad no quería hacer eso ahora. En el aeropuerto. Sin Stiles ahí para salvarlo cuando inevitablemente ponga el pie en su boca.

No era como si Stiles nunca hubiera puesto el pie en su boca, es solo que cuando lo hacía, podía pensar en algo que decir lo suficientemente rápido como para negarse a hacerlo.

"¿No hacer qué?" Laura dijo, mirándolo con ojos grandes e inocentes, luego dejo el carrito de equipaje junto con los otros antes de responder. O atacarla. En realidad, más de lo último.

"Podemos hablar de cómo no me dijiste que le ibas a contar a tu nov – a él," Derek dijo, después que ella volviera. Pestañeo, se estremeció y luego se colocó en el asiento del pasajero. Lamentó ser tan duro por solo un segundo luego recordó que era Laura, la cual iba a hacer su vida innecesariamente incomoda por el tiempo que se quedara y no se sintió tan mal. Se subió en el asiento del conductor, encendió el auto y comenzó a introducirse suavemente en el tráfico de la calle y le sonrió. "¿O quieres hacer eso más tarde?"

Punto para Derek, pensó.

"Hablemos de eso más tarde," Laura estuvo de acuerdo, remilgada y se giró al IPod de Derek. Los Beasty Boys comenzaron a gritar sobre sabotaje y Derek dejó que el silencio sea menos palpable. Menos lleno de tensión. Menos… pesado. Funciono para Laura, juzgado por la manera en que comenzó a encorvarse en su asiento mientras alcanzaban la autopista, como sus dedos comenzaban a tocar su rodilla al ritmo de la música y como las líneas de su frente se comenzaban a suavizar.

No funciono para Derek, sobre todo porque había estado reprimido y encerrado todo el día y ni siquiera los Beasty Boys lo iban a hacer sentir menos nervioso sobre esto.

"Así que, ¿Cómo va la tesis?" preguntó, aun mirando por la ventana. Conversación simple. Bien. Derek podía con la conversación simple.

"Bien," Derek dijo. "Logre dar diez páginas anoche."

Hubo cinco minutos de pausa mientras Laura solo lo miraba, luego resopló, soltando un par de alientos, luego comenzó a reírse. "Eso no fue…" soltó entre jadeos, "todo lo que lograste dar anoche."

"Oh, vamos," Derek gruñó, "tú también no. Y... y no. No."

"Oh, así que fue tú el que estuvo recibiendo…" Laura meneó sus cejas y él le respondió mirándolo fijamente y subiendo el volumen de la música. El cual ella volvió a bajar. "Es obvio, . Ya ni siquiera hueles como tú. No necesitas avergonzarte."

Derek tuvo un momento donde se quedó extático, culpable, aterrorizado y molesto, todo el mismo tiempo. Era tan abrumador que le tomó un segundo o dos mantener su expresión bajo control. Demasiado lento como para esconderlo de Laura y ella comenzó a romper en risas de nuevo.

"Lo siento, lo siento," dijo, levantando sus manos en señal de rendición. "Yo solo – ¿ya sabes que es mi trabajo como hermana mayor, hacerte sentir lo más incómodo posible?"

"No," Derek gruñó. "No es así. Y de verdad no necesitas hacerlo."

"Oh, pero lo hago. Lo hago." Laura dijo, entonces volvió a subir la música.

El resto del viaje fue en silencio, salvo por la música, por suerte.

Solo les tomó un viaje sacar las maletas del auto y subir al departamento y por suerte no había nadie en el ascensor que les preguntara como eran capaz de subir cinco maletas cada uno. No eran livianas las maletas. Laura debió de haber metido todo su armario en ellas.

Lo cual era un mal presagio para Derek, porque aún no sabía cuánto tiempo Laura planeaba quedarse. Y preguntarle sería como darle un tiempo límite. Laura no era buena con los tiempos límites. Se ponía de mal humor.

"Dios santo," Laura dijo, una vez que abrieron la puerta. No había nadie en el piso de arriba – Stiles estaba en el trabajo y Scott en clases – así que el lugar estaba silencioso. Aunque, no calmado. "¿Stiles se mudó contigo? Me hubiera quedado en un hotel si hubiera sabido."

Derek pestañeó, se giró a ver a Laura con su cabeza elevada, tomando profundas respiraciones a través de su nariz. Él hizo lo mismo y no olio nada mal. Olía como… como Stiles. Y Derek. Como lo había hecho la última semana. Extrañamente, Derek se había acostumbrado a eso. Quizás ni siquiera le importaba.

En realidad, después del debacle con la puerta de la última noche, sabía que no solo no le importaba, sino que lo prefería al olor de Stiles y Scott juntos. El olor de Stiles era brillante, como azúcar efervescente y el de Scott era terrenal, picante, un olor a pan horneado que lo hacían enojarse innecesariamente, lo cual era algo que tampoco quería explorar, si era posible.

"No," Derek dijo, confuso. "Él pasa mucho tiempo aquí, pero-"

"¿Mucho?" Laura resopló, caminando hacia la habitación de invitados olfateando deliberadamente y mirando cosas todo el camino. "Es como si él se hubiera frotado en todas las cosas después de que te frotarás tu contra él."

Derek consiguió una imagen visual de eso y repentinamente quiso poder arañar algo. Quería arañar algo porque la imagen de toda esa piel – suave, aterciopelada, cálida y salpicada de lunares que actuaría como un mapa para su lengua – bajo la suya hizo que una piscina de fuego lento viajara a su estómago y luego rápida y suciamente al resto de él.

Porque, objetivamente, se dijo internamente cuando Laura olfateó y lo miró con una sonrisa, Stiles era atractivo. Eso era todo. Había estado en lugares cerrados con él por una semana y era natural querer saber cómo sería hacer… hacer muchas cosas.

Derek era un hombre lobo de veintisiete años. Tenía necesidades. Así que no era una gran sorpresa que encontrara cada vez más y más difícil poder ser objetivo en lo que concernía a Stiles.

"Yo, uh-" Derek dijo con elocuencia. "Bueno, estamos juntos así que…"

"Claro, jamás lo hubiera adivinado," Laura dijo, toda sonrisitas y luego desapareció en la habitación de invitados, dejando la puerta abierta así Derek podía caminar penosamente adentro con el resto de las maletas. "Al menos no se metieron aquí."

"Si," Derek dijo, dejando caer la maleta en la cama y apoyándose en el marco de la puerta. Observó a Laura mientras se arrojaba sobre la cama, balaceándose un par de veces suspirando hacia el techo. Por fuera, se veía más feliz que en el aeropuerto, pero si se concentraba, inhalaba profundamente y entrecerraba los ojos, aún podía oler la angustia, aún podía ver el punto revelador de la depresión, aún podía escuchar el acento despectivo en la voz. "Te quieres tomar una ducha ¿quitarte esa sensación que deja el avión?"

"Dios, si," Laura gimió, levantando su cabeza y dejando mostrar un par de caninos alargados solo por diversión. El sacó los suyos, solo porque era de esperarse – solo porque eso era lo que hacían cuando estaban juntos. "Odio los aviones, Der."

"Lo sé," Derek dijo. "¿Por qué no condujiste? San Francisco esta solo a una hora y media."

"Vendí el auto," Laura dijo encogiéndose de hombros. "No me he comprado uno nuevo. Estaba pensando en uno de esos autos inteligentes, de esos pequeñitos."

"Un huh," Derek dijo. "Interesantes."

"También odio a los humanos," Laura suspiró. "No todos. Solo… alguno de ellos pueden ser unos idiotas ¿sabías?"

"Si," Derek dijo. "Pueden serlo."

"No digo que Stiles sea un idiota," Laura explicó, "pero Jake, era una idiota. Es un idiota."

"¿Jake?" Derek, sintiendo que esto se iba a poner complejo rápidamente, fue y se sentó en la silla desvencijada que había metido allí hace un par de años atrás y nunca había arreglado.

"Jake," Laura dijo, su voz sonaba quebrada. "El chico que me dejó porque no pudo manejarlo."

Oh mierda. Mierda. A la mierda Jake.

"Que se vaya a la mierda," Derek gruñó, colocando sus pies en la cama, observando sus dedos. Stiles hacía eso – observaba sus dedos. Mierda, esto se supone que no era sobre Stiles.

"Que se joda con una puta garra," Laura gruñó de vuelta e incluso aunque odiaba a ese tipo y quería sacarle las tripas, Derek no pudo evitar hacer una mueca de dolor ante la visión. "Tres años, Derek. Tres malditos años, Derek. Y repentinamente ya no me quiere más."

"Idiota," Derek gruñó y Laura asintió.

"Desearía que no tuviéramos que tomarnos un barril de vodka para poder emborracharnos," dijo. "Tengo ganas de emborracharme."

"Conozco esa sensación," Derek se hundió lo más que pudo en la silla, inclinando su cabeza hacia atrás. El pánico y los nervios de la semana pasada, de esta mañana incluso, se estaban viendo reemplazados (rápidamente) con ira y depresión. Derek no estaba seguro cual sentimiento odiaba más.

"Hey," Laura dijo, levantándose rápido como un rayo, para descansar en sus codos. "Lo siento por… soltarte todo esto, tan repentinamente."

Derek se encogió de hombros.

"Se supone que tienes que decir 'haría cualquier cosa por ti, Laura,'" Laura imito su voz, entrecerrándole los ojos. "O, '¿para qué están los hermanos, Laura?' no encogerte de hombros como si supieras que es difícil pero que tienes que lidiar con ello."

Derek sintió el borde de su boca inclinarse hacia arriba, se encogió de hombros de nuevo, lenta y exageradamente, así Laura no se lo perdía.

"Debería habértelo dicho," Laura suspiró, volvió a lanzarse en la cama, suspiró de nuevo. "que iba a decirle. Quiero decir, mamá me dijo que te dijera – estaba tan segura Derek. Tan segura. Te iba a decir después, quizás te convencería de ir y conocerlo."

"Los humanos son idiotas," es todo lo que Derek podía decir. Laura hizo un ruido de asentimiento.

"Stiles no es un idiota," Laura dijo después de un minuto.

"A veces lo es," Derek gruñó.

"Es verdad," Laura dijo evasivamente, "pero no es la clase de idiota que es Jake. O…" –dudo— "o Kate,"

"Es más bien la clase de idiota infantil," Derek dijo, con la esperanza de que Laura termine con ese particular tema de conversación. No funciono.

"Él es bueno para ti," Laura dijo. "Quiero decir, ya que superaste lo de Kate. Saliste de todo eso. Eso es bueno para ti. Pero Stiles también es bueno para ti."

¿Es bueno para él? ¿Cómo mierda ella – y todos – habían llegado a esa conclusión? Todo lo que habían hecho era atacarse y competir por la amistad de Scott. Derek había… Derek había perdido eso, sí.

"Él es… si," Derek dijo y no era una mentira, porque solo lo estaba diciendo para decir algo, para estar de acuerdo con ella.

"¿Vendrá esta noche?" Laura se sentó de nuevo, repentinamente emocionada. "¿Voy a poder darle la frase intimidadora de hermana mayor? ¿Te contó que le había enviado un correo-?"

"Tiene clases de cinco a siete," Derek recordó en voz alta. Vaciló, luego añadió. "¿Podemos esperar? Tengo cosas para hacer pasta."

"¿Vas a… vas a presentarme a tu novio en una cena nocturna, Derek?" Laura sonaba emocionada. Su sonrisa mostraba todos sus dientes. "Eso es… es adorable."

Derek sonrió. Sabía que era una buena idea.


Stiles no podía concentrarse en clases porque todo lo que quería hacer era correr. O hacer… hacer algo más que le hiciera gastar energías. La mayor cantidad de energía posible.

Pensaba que era parte por los nervios de esta noche – Derek le había enviado un mensaje mientras estaba en el trabajo sobre la cena con Laura – y parte… parte algo más. No era su síndrome de déficit atencional. No era su incapacidad de concentrarse. Era algo diferente. Quizás el profesor Hilson estaba más aburrido hoy que otro día. Quizás era los nervios.

Quizás no se podía concentrar porque los moretones en su cadera y pies, esos que se estaban comenzando a poner negros y azul antes de siquiera meterse a la ducha anoche, habían desaparecido.

Desaparecido.

Esta mañana cuando había despertado – después de dormir en su cama, lo cual, mierda, era maravillosa – se había quitado su camiseta con la que había dormido y se había encontrado… nada. Ninguna decoloración. Ninguna picadura o dolor. Solo… nada. La única razón por la que Stiles sabía que el debacle de la puerta había en realidad sucedido era porque estaba inclinada contra la encimera de la cocina.

Seguía inclinada ahí, porque Stiles estaba seguro que Scott no la había tocado desde que Stiles se había ido en la mañana.

Fue a cotizar puertas (lo cual era algo que nunca había pensado tener que hacer. Nunca) a home depot y no estaban mal – un par de cientos de dólares por la puerta más la instalación. Una vez que Derek le dé su dinero (¡¿Hoy?! ¿¡Quizás!?) Sería capaz de comprarla para luego hacer la cita para la instalación.

Y quizás después no esté tan nervioso.

En vez de tomar notas, hizo un millón de otras cosas – reviso su correo, escribió una frase o dos en su tesis, escribió un párrafo para su artículo de estadísticas, reviso su correo de nuevo, revisó reddit, revisó tumblr, fue a Facebook y cambió su foto de perfil, contempló escribir el contrato con el que había amenazado a Derek una semana atrás, luego se dio cuenta que de todas maneras era una estúpida idea y lo abandono completamente, organizó su calendario, hizo una par de listas de reproducción en ITunes, revisó su correo de nuevo…

No era como si siempre le pusiera atención a las clases o si tomará buenos apuntes. Es solo que hoy se sentía desesperado. Y apestaba.

Y así que cuando la clase terminó, sentía como si quisiera arrancar de arañazos su propia piel. Probablemente con una mano mientras con la otra hacía un millón de otras cosas al mismo tiempo.

El caminar a su departamento ayudo. Las seis millas que corrió apenas llegó y se cambió a una ropa deportiva ayudó más, para cuando regresó, eran las 8:24 y se suponía que debía bajar a la cena con Laura en seis minutos.

"Amigo," Scott dijo desde donde se encontraba en la cocina, comiendo zanahoria. "Puedo escuchar a Derek pasearse de un lado a otro."

"Amigo," Stiles lo imitó. "Estaré listo en cinco minutos. Solo tomare una ducha y luego – has visto uh," Stiles señaló hacia abajo, diciendo Laura sin voz porque si alguien podía estar escuchando a escondidas era ella. Scott sonrió y asintió, deslizando sus garras al aire como si estuviera fingiendo ser un gato.

"¿Qué significa eso?" Stiles preguntó. Su teléfono sonó y ni siquiera se molestó en contestar cuando vio que era Derek. Scott, por alguna razón, estaba riendo. En silencio. Reía silenciosamente. Pero aun así se reía. "¿Derek nos está escuchando?"

"Si," Scott dijo. Stiles asintió, caminando a su habitación para buscar su ropa.

"Estaré abajo en cinco minutos," dijo, lo suficientemente alto como para que Derek supiera que le estaba hablando a él. Stiles encontró ridículo que cosas como esas fueran normales para él. Scott se rió en la cocina, esta vez no se molestó en hacerlo en silencio.

Stiles lo ignoró y, quizás, golpeó la puerta del baño al cerrarla demasiado fuerte.

Lo cual era raro, porque no tenía intención de hacerlo, pero considerando como los últimos días habían ido… no estaba del todo sorprendido.

Aun así se asustó, pero no estaba sorprendido.

Derek estaba esperando afuera de su departamento cuando, después de tomar la ducha más rápida que había tomado, Stiles corrió escaleras abajo al piso de Derek, con los brazos cruzados y las cejas fruncidas.

"Tarde," dijo antes de que Derek pudiera decir nada. "Lo sé, lo sé. Lo siento. ¿Dónde está Laura?"

"Dentro," Derek dijo, dándole una mirada significativa. Una que Stiles había tomado como una invitación – no, no una invitación, más como un comando – para que comenzaran a actuar acaramelados.

"Genial," Sonrió, empujó a Derek para abrir la puerta. Debajo de todos los nervios, tenía que admitir que estaba un poco feliz – le caía bien Laura. No había hablado con los Hales para Navidad, así que la última vez que la había visto había sido… probablemente en Halloween pasado cuando Scott y Stiles habían viajado a San Francisco por el fin de semana y de alguna manera ella se había enterado y había hecho que la llevaran a comer a Korean BBQ.

"Stiles," dijo, desde donde se inclinaba contra el mostrador de la cocina, toda sonrisas.

Stiles siempre se sorprendía cuando veía a Laura y Derek juntos, por lo similar que lucían. Oscuro pelo negro. Pómulos fuertes. Nariz afilada. Sus ojos que eran… de alguna manera cautivadores, si Stiles quería ser honesto. Pero mientras Derek se comportaba infantil y melancólico, Laura era sarcasmos, bromas y sinceridad.

"Laura," dijo, mirando sobre su hombro a Derek cuando inhaló profundamente detrás de él y puso mala cara.

"Hueles raro," Derek dijo.

"Stiles," Entonces Laura dijo. "¿En serio Derek? ¿Hace mucho esto?" Sonrió, mirando a Stiles.

"¿Hacer qué?" preguntó.

"Olerte. Siempre ha sido así," dijo, "como una clase de perro."

"Acabo de ducharme," Stiles dijo, en vez de responder a eso. Derek tomó un paso más adelante, oliendo de nuevo.

"Aun así huele raro," Derek dijo.

"Lo sabrías," Laura dijo. "Stiles, ¿recibiste mi correo?"

La mano de Derek se recostó en la nuca de su cuello, y miró atrás, solo para ver que Derek miraba a Laura. Claro. Ahora estaban actuando, porque Laura estaba aquí. Maravilloso.

"¿Ese donde me amenazabas de muerte?" Stiles retrocedió un paso, levantando su codo para dejarlo descansar en el hombro de Derek. Era un gesto amistoso, uno que hacía con Scott todo el tiempo, pero era raro hacerlo bajo la apariencia de una relación. Repentinamente se dio cuenta lo íntimo que era, como el movimiento pegaba su lado y su pierna contra la de Derek y como sus rostros estaban tan cerca que si giraba su nariz rozaría la oreja de Derek. Se sentía como un abrazo cuando lo hacía con Derek. Se sentía íntimo.

Se sentía raro.

Stiles se movió cuando la mano de Derek se movió y su pulgar comenzó a hacer círculos distraídamente frotando donde el cabello de Stiles terminaba. "Si, lo recibí."

Laura los miró y Stiles trató de lucir como si esto sucediera todo el tiempo, "Claro." Dijo ella. "Ese."

"No tenías que haber mandado eso," Derek dijo, justo cuando Stiles iba a abrir su boca para hacer una broma. No sabía cuál, pero sabía que necesitaba decir algo para poder deshacerse de la extraña atmosfera entre ellos.

"No, no lo creo," Laura sonrió, caminando para sentarse en la mesa de la cocina, la cual, cuando Stiles la miró, estaba lista para la cena.

"No creo que sea posible de todas maneras, que yo hiera a Derek," Stiles dijo, "este chico está construido como una casa de ladrillo. Y tiene, ya, eso, los dientes y las garras."

Sabía que la herida a la que se refería Laura era más emocional que física, pero, esta era una situación que requería de bromas. Incluso horribles y mal planificadas bromas.

"Así que, ¿está bien que esté aquí para la cena?" Preguntó, cuando todo lo que consiguió fueron expresiones de burla por parte de Laura y Derek. "Acabas de llegar y Derek dijo que planeabas quedarte un par de semanas, al menos, así que, quiero decir-"

"Esta es nuestra introducción oficial como hermana-de-mi-novio y novio-de-mi-hermano," Laura dijo. Stiles resopló, desenredándose de Derek para sentarse frente a Laura, tomando un trago de agua. "Fue idea de Derek."

"Le dije que era estúpido," Stiles dijo.

"Creo que es lindo," Laura dijo como en arrullo.

Derek solo gruñó y se sirvió el mismo del recipiente en el centro de la mesa.

Todo era bastante doméstico y terrorífico, en opinión de Stiles.

La conversación en la cena derivo de un tema seguro a otro tema más seguro; el trabajo de Laura, la tesis de Stiles, la tesis de Derek, mierdas sobre hombres lobo, Scott (pero no Allison), política. Nadie menciono la razón de que Laura estuviera aquí – Stiles sabía que era privado, sabía que era mejor dejar que Laura lidiara con eso – o su 'relación'. Laura no los interrogó, lo cual era lo que Stiles había estado esperando desde que todo esto comenzó. Para lo cual, por cierto, no se había preparado.

Era extraño, ver lo feliz y no feliz que era ella. Incluso podía recoger las señales de sufrimiento – las bolsas bajo sus ojos, el obviamente evitar tomar cualquier tema que involucrara relaciones, la manera en la que ella a veces de reía demasiado ante una estúpida broma – así que debía apestar para Derek.

"Hey," dijo ella cuando estaban limpiando, mirándolo extrañamente. "¿estás nervioso?"

"¿Por qué?" Stiles preguntó, llevando los platos a la cocina.

"Pareces más inquieto que de costumbre. Y Derek tiene razón, hueles raro."

"De verdad pienso que ustedes deberían usar tapones para la nariz o algo así," Stiles se quejó. Laura siguió mirándolo y pudo sentir a Derek mirándolo desde donde estaba de pie en el fregadero de la cocina. "Estoy, ¿quizás tenga algo? No lo sé. Me siento demasiado nervioso."

Se dio cuenta que era mejor ser honesto con los hombres lobos.

"No me dijiste" Derek dijo.

"¿No es tu problema?" Stiles le sonrió con todos sus dientes y puso los platos en el mostrador al lado del fregadero con más fuerza de la debida. "Está bien. Estoy bien. Además, ¿no tengo permitido estar nervioso? Me amenazaste de muerte, Laura."

"Aw," Laura lo agarró por el cuello, para desordenar su pelo. "Sabes que estaba jugando. Ustedes prácticamente están hechos el uno para el otro."

El estómago de Stiles cayó al mismo tiempo que a Derek se le soltó el plato y cayó en el fregadero con un ruido sordo. Al menos era irrompible.

"¿Huh?" Stiles preguntó, su voz sonó como un chillido.

"¡No me digas huh!" Laura lo soltó y agarró el mantel, sacudiéndolo junto a Derek al lado del fregadero. "Derek hizo lo mismo cuando supuse que eras tú."

"¿Supusiste?" Stiles no sabía si su voz podía sonar más aguda. "Derek me dijo que él te había contado."

"Bueno, me lo contó después que lo supuse." Laura miró desde él a Derek, sonriendo mientras caminaba de espaldas hacía la cesta de ropa sucia. "Vas a negar esto tanto como Derek, ¿cierto?"

"Laura-" Derek suspiró. Stiles vio la mirada que Laura le envió, vio la manera en que los ojos caían en el pecho de Derek, luego de vuelta a su cara.

"¿Qué? ¿Negar qué? Hemos…" escondió una mueca de dolor. "Hemos estado juntos hace dos… dos meses y medio. ¿No hay nada que esconder?"

"Está bien," Laura se encogió de hombros, dejando caer el mantel y las servilletas. "Como sea. No es como si fuera un hombre lobo y pudiera oler cuando mienten."

"Pero no estoy-"

"No estamos mintiendo," Derek lo interrumpió con un gruñido.

Bueno, estaban mintiendo. Solo… no sobre lo que Laura pensaba que estaban mintiendo.

"Ustedes dos," –los señaló a ambos y Stiles solo pudo describir el gesto como peligroso—"se han deseado desde que los conozco. Yo solo digo-"

"Tú no dices nada," Derek gruñó.

"Solo digo," Laura continuó. "que, como tu hermana mayor, estoy muy feliz por ti."

Stiles no entendía que sucedía. Aunque, entendía, que se le estaba haciendo muy difícil respirar. No era ataque de pánico, pero tampoco era exactamente normal.

Pero entonces, ¿Cómo reaccionas cuando la hermana del chico con el que finges salir dice que están destinados a estar juntos?

Esta vez se iba a ir primero, por la culpa. Mucha culpa. Vergüenza; un poco. Sorpresa, porque, Stiles encontraba a Derek objetivamente guapo- No había nada subjetivo en eso para nada. En absoluto. Él era – está bien, quizás era un poco subjetivo, pero por dios, era Derek.

"Huh," soltó. Derek no le había dicho eso. Aunque dada la manera furiosa en que estaba lavando los platos, él sabía de eso. Lo cual significaba… lo cual significaba. ¿Qué significaba? Stiles no lo sabía.

"Claro, huh," Laura bromeó.

"Bueno," Stiles agarró unos recipientes para poner las sobras. "Quiero decir, ahora estamos… juntos. Totalmente juntos."

"Claro," Derek dijo y cuando Laura los miró extrañamente, Stiles se dio cuenta lo extraño que estaban actuando.

"Así que." Stiles buscó una manera de poder distraerla mientras comenzaba a colocar los platos que Derek ya había limpiado en el lavavajillas. "¿Escuché que Derek te contó que nos conocimos en una cafetería?"


"Te dije," Derek siseó, diez minutos más tarde, cuando Laura salió a sacar la basura, "¡No usar eso de la ducha!"

"¡Se lo creyó!" Stiles siseó de vuelta.

"No me importa," Derek gruñó. "Solo… ¿no pudiste usar algo más?"

"No hablamos de nada más," Stiles dijo y eso… eso era casi cierto. Pero, en su defensa, Derek no había sido el mismo toda esta última semana. Había estado distraído. Y, había tenido que lidiar con hacer que su departamento oliera a Stiles.

Lo cual, ahora que Laura estaba aquí, se había dado cuenta que se había ido por la borda. Olía como si Stiles ahora viviera aquí. Como si se quedará. Laura había hecho… muchas insinuaciones hoy. Muchas.

Aunque, no era el punto. El punto era que Stiles estaba actuando extraño. Era un terrible mentiroso – Si Laura no hubiera pensado que estaban destinados a estar juntos y se hubiera enfocado en Stiles en vez de la cena, era seguro que se hubiera dado cuenta que Stiles olía nervioso y mentiroso.

También, a limón verbena, lo cual le recordaba a Derek…

"Y," le gruñó, "¡Llegaste tarde!"

"Yo—" Stiles se estremeció, consiguiendo una extraña y casi confusa expresión en su cara. "Salí a correr."

"Si, eso lo sé." Derek escuchó a Laura volver por el final del pasillo, dio un paso más cerca de Stiles y bajo la voz a un susurro. "¿Por qué mierda decidiste salir a correr?"

"Bueno—" Stiles sonrió con todos los dientes. "—Quiero decir, tengo que conservar el cuerpo ¿cierto? ¿Para ti? Cariñito."

"Llámame de nuevo cariñito, te reto," Derek dijo, justo cuando Laura abría la puerta. Se congeló cuando los vio, pestañeó y una sonrisa cruzo su cara lentamente.

"¿Ya están en la fase de las discusiones en susurros?" Laura dijo, cerrando la puerta detrás de ella. "Creo que es amor."

"No estamos discutiendo," Derek dijo.

"Es amor," Stiles bromeo, al mismo tiempo.

"Sabes," Laura se dejó caer en una de las sillas de la sala de estar— "Si quieres quedarte Stiles, tengo auriculares que cancelan el ruido."

"No funcionaría," Stiles dijo. "Derek grita mucho."

"Yo no grito," Derek dijo en voz alta sobre la risa de Laura. Odiaba a Stiles. Lo odiaba.

Y, también, estaba agradecido porque repentinamente Laura era toda sonrisas, bromas y burlas.

Mierda.

"Está bien, está bien, de todos modos, es más que nada un aullido." Stiles siguió y se sentó en el sillón – ese que apestaba a Stiles, en realidad, mucho más que a Derek – Y Derek lo siguió.

"Dios, había olvidado cuanto los extrañaba a ustedes dos," Laura jadeó, aun riendo.

Stiles gruñó ante eso, extendiendo sus piernas para colocarlas arriba de la mesa de centro y su codo, de nuevo, en el hombro de Derek.

"¿Veremos una película?" preguntó. "¿O van a salir? ¿Reunión hermano-hermana? ¿Correr en los bosques o algo así? Porque yo me puedo—"

"Naah." Laura desestimo la pregunta con un gesto de su mano. "Me gusta la idea de la película. Podemos correr por los bosques otro día. Mañana, quizás."

"Tengo clases mañana temprano," Derek dijo. Hacía mucho que no salía a correr – una carrera adecuada, con la manada, a lo lobo – y la idea era buena. "Quizás mañana después de eso."

"Stiles puede entretenerme mañana," Laura dijo.

"Ough," Stiles dijo. "No puedo. Trabajo. Clases. ¿Quizás mañana en la noche?"

"Eso apesta," Laura dijo.

"Puedes venir a molestarme al trabajo si quieres." Stiles se encogió de hombros. "Alf es genial."

"Veo demasiadas antigüedades cuando vuelvo a Beacon Hill, no, gracias," Laura dijo con un escalofrió.

Derek resopló. "Dices eso porque cada vez que vuelves a casa, rompes una de las tacitas de té de mamá."

"Tiene demasiadas chucherías, Derek." Laura lo apunto con un dedo y su voz se volvió más alta y chillona. "No es natural tener tantas chucherías. Especialmente cuando eres un hombre lobo."

"¿Fuiste quien le rompió esa copa que le lleve para Navidad?" Stiles preguntó. Derek no había sabido que Stiles le llevaba regalos a su mamá.

En realidad no era sorprendente, si lo pensaba. Los Hales trataban a Stiles como si fuera un miembro honorario.

Derek se preguntó, ahora, cuanto de todo eso era por lo que Laura había dicho. Cuanto de eso era porque todos pensaban que Stiles y él eran mucho más que amigos.

"No puedes probar nada," Laura dijo. "¿Película?"

"Netflix," Stiles dijo, golpeando la mandíbula de Derek con el pulgar cuando lo miró. "Él tiene."

"StarTrek: Voyager, entonces. Necesito ver a Kathryn Janeway," Laura dijo, sin dejar espacio para discusión mientras se giraba a la televisión y buscaba a través de las series de ciencia ficción.

"Esto no es extraño," Stiles le susurró en su oído. Derek lo miró, luego miró a Laura porque Stiles no era estúpido, sabía que Laura estaba escuchando… a menos, oh, a menos que supiera y quería que Laura escuchara.

Pero entonces, Laura probablemente sabía que Stiles sabía, así que… mierda, a quien le importa.

"Yo no grito," Derek susurró de vuelta. Eso es lo que hacían las parejas ¿cierto? Bromeaban, se burlaban y coqueteaban. Recordaba cuando tenía 15 años y lo hacía con Kate.

También recordaba que Kate se reía, lo llamaba niño lindo y orejas de dumbo, recorría con sus uñas sus costados, lo confundía y lo calentaba tanto que no había nada que no hiciera para poder llegar a ella.

Hoy en día, cuando quería follar, iba a un bar, buscaba a alguien, sonría y pretendía reír por un rato, iba al departamento de ellos y luego se marchaba.

Nunca en su departamento. Su lugar era suyo. Y, bueno, ahora de Stiles. Al menos por las siguientes semanas.

Y después limpiaría con cloro todo, incluso si ya se ha acostumbrado al olor de la mezcla de su olor con el de Stiles. Incluso aunque se ha encariñado con el olor resultante, todo era azúcar, gaultería, pimienta y tierra.

"Está bien," Stiles dijo después de un rato. Su olor se volvía extraño, más nítido y Derek no podía entender que era (quizás podía, pero no quería hacerlo). Ni siquiera sabía porque estaba tan en sintonía en como Stiles olía todo el puto tiempo. "Más bien, te quejas mucho."

" te quejas," Derek gruñó y se hundió en el sillón, se giró desde donde había estado mirando las rodillas de Stiles para ver a Laura sonriéndoles.

No era una mueca. Era una sonrisa. Una sonrisa feliz.

Lo hizo sentir horrible y culpable, por supuesto, pero solo por un segundo porque aun con lo entrometida, difícil, y extraña que era su hermana mayor, prefería verla feliz burlándose de él que triste y lamentando el estado del mundo.

"Ustedes chicos son tan tiernos," ella dijo y arruinó completamente el momento.

"Derek dice que no soy tierno," Stiles dijo con los ojos en la televisión. Derek rechino los dientes.

"Es verdad," gruñó.

"Tú eres tierno," Stiles dijo, sonriéndole. Derek no estaba colocándole atención a los latidos del corazón de Stiles para oír si estaba mintiendo, así que espero que Laura tampoco lo estuviera haciendo. "Cuando lo intentas."

"¿Cuándo lo intentó?"

"Está bien," Laura dijo. "todo esto es muy tierno y usualmente lo aprobaría pero si pudieran bajar su coqueteó a un susurró… Quiero ver esto."

Entonces se acurrucó en la silla, colocó su cuerpo completamente frente a la televisión y se quedó callada.

"¿Cuándo lo intentó?" Derek susurró en el oído de Stiles.

"Amigo," Stiles se echó para atrás, colocando su mano sobre su oído, luego recordó a Laura y se inclinó. "¿Qué? Apestas para esto, en serio."

"Yo—" Derek apretó sus dientes, cerrando sus ojos para contar hasta diez. "Lo , solo—"

Stiles lo cayó colocando una mano sobre su boca y dándole una sonrisa maliciosa. Cuando habló, no se molestó en susurrar. "Cállate, Derek."

"Cállense ustedes dos," Laura dijo.

Así que Derek se cayó.

Se quedó dormido, quizás una hora más tarde y cuando despertó, Stiles se había ido, estaba recostado en el sofá, con la cara en el fondo y Laura molestándolo en la frente con una uña.

"Tu amor se fue," ella lo saludo, molestándolo en la nariz hasta que gruño, le agarró la mano para detenerla. Antes de que Derek pudiera decir algo, ella ladeó la cabeza, miró el cielo. "Está gruñendo algo sobre su ensayo, no lo entiendo."

"Está bien," Derek dijo, girando su cabeza hacia el sillón para volver a dormir. Solo para que Laura lo empujara y lo tirara al piso.

"¿Mencione que me alegra que seas feliz?" dijo, colocándole su pie en su pecho para detenerlo de que se parara. Ladeó su cabeza y le lanzó esos ojos azul eléctrico. Derek la gruñó, empujó hacia arriba, incluso aunque sabía que era imposible, sabía que ella era más fuerte que él. "Hermanito. Dulzura."

"Muchas veces," gruñó. "Laura, déjame pararme."

"Eres más divertido cuando estas alrededor de él," Laura continuó, ni siquiera parpadeando cuando Derek sacó las garras. "Sé que fue repentino, que yo viniera, así que si quieres ir a dormir esta no—"

"¡No!" Derek gruñó, luego se dio cuenta que estaba muy enojado cuando Laura se detuvo, con los ojos muy abiertos. "Quiero decir, estas aquí. Veo a Stiles todo el tiempo. Solo, uh, estamos juntos, uh—"

"No escucharé," continuo, sonrió de vuelta. "Mucho."

"Suena como si me estuvieras prostituyendo." Derek levantó sus piernas alrededor de las de Laura, las envolvió, las giró hasta que ella golpeo el suelo en un ruido sordo y se apresuró en sentarse en su estómago.

Debería sentirse mal por la gente que vivía debajo de él, pero él tenía que soportar la mierda de música techno todos los miércoles a las 7 de la mañana, así que podía lidiar con algo de ruido.

"Quizás es solo que quiero tiempo a solas," Ella sonrió. "Tengo este gran departamento para mí, y yo—"

"Tu departamento es – o era – más grande."

"Tuve aún aumento de sueldo el mes pasado, así que mi nuevo departamento será más grande." Ella comenzó a luchar y Derek gruñó mientras intentaba quedarse donde estaba, silbó cuando comenzó a rasguñar sus brazos. "Estoy pensando en doce pies, portero, un spa de lujo."

Lo lanzó por toda la habitación y cayó en uno de las sillas de la sala de estar, y, gracias a dios, ella no siguió.

"Anda a decirle adiós a tu hombre," ella dijo. "Estaba raro hoy. Más raro de lo normal. Me voy a la cama."


"Tu habitación huele raro," alguien dijo – Derek dijo – detrás de él y Stiles suspiró y se giró para verlo sentado en su cama arrugando la nariz.

"¿Cómo entraste?"

"Scott," Derek dijo. "Me sorprende que no lo escucharas reírse de mí."

Stiles quizás oyó a Scott reír, hace como diez minutos, pero no estaba seguro porque estaba demasiado concentrado escribiendo su ensayo de HH Holmes.

Por extraño que pareciera, había escrito seis páginas en media hora. Usualmente escribía seis páginas sobre el curso de tres días, así que, era extraño. Increíble, pero extraño, como si su cerebro estuviera demasiado concentrado en compensar su inhabilidad en hacer lo que no hizo en todo el día.

"Huh" dijo. "¿No fue eso hace ya un rato?"

"Estaba esperando que te dieras cuenta," Derek dijo, dándole una sonrisa maliciosa. "No lo hiciste."

"¿Laura te envió?" preguntó.

"Ella está…" Derek entrecerró sus ojos. "Aún no está dormida."

"Eso es – eso es relevante, creo."

"Lo hizo," Derek dijo. "Me envió aquí."

"Raro," Stiles arrugó su nariz. "Es como si te estuviera prostituyendo."

"No creo que cuenta cuando nosotros ya estamos—" La cara de Derek no coincidía con sus palabras. Sonaba coqueto, parecía… como si hubiera mordido un limón. "—juntos."

"Aun así es raro," Stiles dijo. "Entonces ¿ella quiere que tú, me desees buenas noches o algo así? ¿O está esperando que duermas conmigo para poder escuchar? "

Stiles escuchó a Scott reír en su habitación y por la manera en que Derek miraba hacia abajo, estaba seguro que Laura estaba escuchando también.

Era un poco horrible, conocer tantos hombres lobos.

"Sería genial," dijo, "tener paredes a prueba de sonidos. En realidad, bastante genial. Quizás una puerta, también."

"Podríamos aprender un idioma distinto," Derek bromeó, y esta vez, Stiles podía ver que era una broma genuina. "Aunque Laura sabe francés."

"Scott sabe español," Stiles dijo. "¿Y coreano? Incluso podríamos escribir notas de amor y no podrían leerlas."

"Laura aprendería," Derek dijo, oscuramente.

"Élfico," Stiles ofreció. Cuando Derek solo lo miró, Stiles suspiró. "Voy a terminar este ensayo. Deberías quedarte."

"Si," Derek dijo resignado. Stiles lo escuchó rugir y se giró para mirarlo recostado en su cama, mirando el techo.

"Sí, claro." Se inclinó en su silla hasta que crujió. "Puedes ocupar la cama."

"¿Dónde mierda quieres que me siente?" Derek lo miró. "¿En tu regazo?"

Stiles hizo una imagen mental a eso y no era linda – okay, espera, era muy linda. Y mala. Muy mala. Porque Derek estaba a horcajadas sobre él, no sentado en él y sus manos se deslizaban en su cuello y mandíbula y se estaba frotando contra él y – y sí.

Stiles se aclaró la garganta y se volvió a su computador antes de que Derek oliera algo en él. Eso… eso no era solo por Derek. Era una reacción natural. La excitación. Stiles no había tenido sexo en demasiado tiempo.

Necesitaba tener sexo, eso era lo que necesitaba.

De verdad, necesitaba tener sexo. Stiles siempre sabía que había pasado mucho tiempo sin sexo cuando empezaba a fantasear con Derek.

Lamentablemente, Laura estaba aquí, estaba bastante seguro que iba a estar con las bolas azules por al menos un par de semanas. Y entonces estaba el problema de la incapacidad de Stiles por dormir con extraños, así que va a tener que conocer a alguien y entonces…

Buh.

Se forzó a aclarar su cabeza para leer el último párrafo de su ensayo una y otra vez hasta que recordó donde iba la idea. Luego comenzó a escribir y fue fácil, maravillosamente fácil, continuar. Escribió y escribió y se sintió como si fuera la versión escrita de alguna clase de euforia, porque sus dedos se seguían moviendo y de verdad podía concentrarse.

Stiles hace mucho tiempo había dejado de intentar comprender como era que funcionaba su cerebro, pero hoy había sido más extraño que nunca. Primero no podía concentrarse, sentía como si quisiera salirse de su propia piel y ahora era como si fuera (en una versión más realista) Bradley Cooper en Sin Límites y había desbloqueado la clave para la mente humana.

Aunque estaba bien con eso. Quizás podía trabajar en su tesis también, mientras duraba. Quizás mañana volverá a ser normal – un par de páginas aquí, un par de páginas allá y luego una hora vagando por internet.

"Stiles," Derek dijo, quizás veinte minutos más tarde, con una voz lenta, cuidadosa y quizás un poco dura a causa del sueño.

"Huh," Stiles dijo, sus ojos fijos en el computador. Solo quería terminar unos párrafos más y luego comenzar a hacer una revisión.

"¿De dónde sacaste esos lobos?"

"¿Qué lobos?" Stiles siguió escribiendo, ni se molestó en mirar alrededor.

"Los lobos de cerámica que están en tu repisa," Derek dijo, su voz aún era baja. Stiles lo vio sentarse por el borde de su ojo.

"Uh, un tipo en Alf me lo vendió. ¿Don Alvaro? ¿Te he contado de él? ¿Por qué?" Stiles levantó la vista hacia donde Derek quien se estaba levantando.

"Están brillando," Derek dijo y eso obtuvo la atención de Stiles. Miró alrededor, confundido al principio, miró su repisa y entonces la confusión se volvió un millón de cosas.

Sorpresa.

Incredulidad.

Un poco de miedo.

Los lobos – ambos – estaban brillando. Más bien titilaban. Vibraban como esos topes-resortes para las puertas que solían fascinarlo cuando era un niño. La estantería comenzó a vibrar con ellos justo cuando Stiles los miró, sus libros y el resto de las porquerías que habían empeñado de Alf se deslizaban y se golpeaban las unas con las otras.

Sonaba como un terremoto.

"Huh," Stiles dijo. Derek saltó de la cama, sacando su lado de lobo mientras se acercaba a Stiles. Luego comenzó a empujar a Stiles – aun en la silla – hacia la otra esquina de la habitación. Lejos de la entrada sin puerta. Stiles se preguntó si Scott estaba dormido o solo los ignoraba a propósito.

"Ese es el olor," Derek gruñó. "Sal de aquí, Sti—"

"Vamos, vamos." Stiles se levantó y comenzó a empujar a Derek frente a él hacia la puerta. "Quizás si solo pasam—mierda, Derek mira – mira la puerta."

Había una brillante, apenas visible, casi holográfica, puerta donde no había ninguna segundos atrás. Stiles no sabía si querer atravesarla o correr al otro rincón de la habitación o esconderse debajo de la cama o—

"Stiles, no puedo escuchar nada," Derek gruñó, comenzando a empujarlo hacía la puerta/no puerta. Cuando Stiles la tocó, una descarga de electricidad – de energía – sacudió su brazo y por su espalda y salió volando hacia atrás, chocando con Derek hasta que aterrizaron fuerte contra el suelo.

Las paredes vibraban. El maldito suelo vibraba. Y Stiles no podía respirar.

Él – él estaba titilando. Podía ver su brazo parpadear fuera de foco y no podía moverse. La única cosa que estaba funcionando correctamente eran sus ojos y miró alrededor, podía ver toda la habitación vibrando. Los muebles raspaban contra el suelo y podía ver afuera, hacia el pasillo a través de la puerta que estaba lentamente solidificándose. La pantalla de su computador estaba parpadeando, volviéndose negra un segundo para pixelearse el siguiente.

Mientras observaba, su estantería comenzaba a balancearse de un lado a otro. Los libros comenzaron a caer al suelo, luego otras cosas que tenía ahí – El modelo de Gundam que Scott le había regalado para su cumpleaños, una fotografía de su papá y él, una figura de un pájaro astillado.

No podía moverse porque dolía. Todo. Su cuerpo era solo un gran dolor. Registró que Derek estaba, de alguna manera, en sus rodillas, luchando con él, gruñendo algo sobre mierdas de antigüedades y mierdas de maldiciones pero no podía moverse porque sentía como si estuviera abrumado. Con energía. Con electricidad. Con algo que picaba en sus entrañas y olía – olía como ozono, pelo quemado y arcilla.

No supo cuánto duro, pero la habitación finalmente solo… se detuvo. Dejó de vibrar. Dejó de titilar. Dejó de brillar. Dejó de moverse. Algo durante el… lo que sea que haya sido, se había enrostado sobre sí mismo, a pesar de que Derek le gritaba y golpeaba su rostro, probablemente esperando provocar alguna clase de respuesta en él.

El dolor se desvaneció tan rápido como había comenzado, y entonces solo estaba recostado en el suelo. Respirando difícilmente, temblando por la adrenalina y quizás algo de shock, su sangre estaba corriendo por sus oídos así que no podía escuchar lo que Derek le estaba diciendo, incluso aunque sabía que Derek le estaba diciendo algo.

"Mierda," soltó y su lengua se sentía pesada, hinchada. Se desenrosco, miró fijamente a Derek que estaba inclinado sobre él, como lobo, sin cejas (dios, en realidad no entendía eso). "Eso fue… asombroso."

"¿Estás bien?" Derek preguntó. Stiles levantó una mano para frotarse los ojos. Hizo un ruido evasivo, intentó levantarse y fracaso miserablemente. Sus músculos se sentían blandos.

"No tengo ni puta idea," Stiles dijo, riendo, quizás un poco histéricamente. "Aunque, ahora tengo una puerta."

Derek miró donde había una puerta – en realidad, lucía exactamente como la antigua puerta de Stiles – donde no había puerta antes. Se levantó, vaciló con la mano sobre el pomo de la puerta solo un poco, luego gruñó, la abrió y—

Nada pasó. Solo se abrió.

"Scott," Derek gruñó, volviendo a levantar a Stiles para colocárselo sobre un hombro. Stiles aún miraba las figuritas mientras Derek lo sacaba de la habitación. "¡Scott!" Gruñó de nuevo.

"¿Qué?" Scott gritó desde algún lugar del departamento. Su voz era casual, como si Stiles y Derek no hubieran estado encarcelados temporalmente y no hubieran sido electrocutados y… lo que sea que sucedió.

"¡Sal de ahí!" Derek gritó. "¡¿No escuchaste nada de eso?!"

"Cálmate," Scott dijo, justo cuando Derek colocaba a Stiles en el sillón, agachado frente a él mirando su cara, oliéndolo sospechosamente. "¿Qué mierda – qué estás haciendo?"

"¿No escuchaste eso?" Stiles levantó la vista. "Mi habitación, se volvió, estaba como electrocutada. Creo que me he electrocutado."

"Solo te electrocutas si mueres por el shock," Scott murmuró, mirándolos extrañamente. "No—"

"Las figuritas de lobo," Derek se inclinó, olfateando. "No huelen a posesión. Son algo diferente."

"Ahora, tengo una puerta," Stiles dijo, estúpidamente. Pestañeó, miró a Scott, luego a Derek, luego al pasillo. "Mierda," dijo, de nuevo.

"¿Qué?"

"Tengo una puerta," dijo. "Y Scott no escuchó nada de eso. Es como si mi habitación fuera a prueba de sonidos."

Derek pestañeó, luego se puso de pie. "Tengo que ir por Laura," finalmente dijo.