A Wonderful Caricature of Intimacy

Disclaimer: Todos los personajes, lugares y temas relacionados a Harry Potter le pertenecen a J. K. Rowling, Bloomsbury y Scholastic.


Capítulo 4: Waiting for morning to wake you - (Esperando que la mañana te despierte).

Draco podía jurar que acababa de estar en Gringott's, hablando con un duende que bailaba Hula-hula. O, estaba en la Mansión Malfoy bailando tango con la mujer que enseñaba en la escuela de Zane… ¿Danny? ¿Denny? ¿Donny? Eso era, Donny.

Oh, no… estaba en Hogwarts corriendo alrededor de la cancha de Quidditch en la rueda pulidora del campo.

-Papi – susurró Zane, rompiendo el increíblemente extraño sueño que Draco estaba teniendo – Papi, despierta.

Draco abrió un ojo para encontrar a Zane parado junto a su cama, usando su pijama y golpeando a su padre en el brazo.

-Vuelve a la cama, Zane – Murmuró Draco, cerrando el ojo y manteniendo firme la mano de Zane para evitar que siguiera golpeándolo.

-Pero papi, es hora de levantarse – replicó – la aguja corta está apuntando a las siete.

Draco dijo mentalmente una maldición sumamente fuerte y frotó sus ojos. Miró hacia el reloj preguntándose por qué su varita no había sonado para despertarlo. Por el amor de Dios, eran solo las 6.59 am. ¡Podría haber dormido un minuto más! ¡Maldita sea! Podría haber sido el minuto más maravilloso del mundo… y ahora se había ido.

Unos segundos después, su varita sobre la mesita de noche comenzó a sonar. Fantástico.

-¿Lo ves? – dijo Zane quitando su pulgar de su boca, un hábito que Draco trató hasta lo imposible por quitárselo. – Hora de levantarse.

Draco se obligó a salir del capullo armado por sus sábanas y caminó hacia el baño, dejando a Zane que trepara en su cama y se enrollara en las mantas calientes.

Draco terminó con sus hábitos matutinos: usar el retrete, ducha, afeitarse, lavarse los dientes, etc. Regresó a su dormitorio para encontrar a Zane durmiendo. Típico de Zane. Draco se inclinó hacia la cama y besó la frente de su hijo.

Zane parpadeó hacia su padre. Sonrió y escondió su pulgar húmedo bajo la almohada – Es hora de levantarse, papi.

Draco rió y sacudió su pelo – Levanta tu flacucho trasero, colega, y corre a elegir la ropa que usarás hoy.

Zane bajó de la cama y corrió hacia su habitación del otro lado del pasillo. Draco se dirigió a preparar el desayuno para ambos: coloridos y azucarados cereales con leche tibia. No era precisamente lo más saludable, pero demonios… había perdido un minuto entero de sueño. Necesitaría el azúcar.

Luego de conseguir que Zane se higienizara, se vistiera y estuviera presentable, los dos se dirigieron a la escuela. Zane prácticamente corría esta mañana, a comparación del arrastrar de la mañana anterior.

-Voy a mostrarle a Wolf mi canica de fuego – conversaba Zane – La traje en mi mochila.

-Solo no la pierdas – dijo Draco – Fue un regalo de la abuela.

-¡Jamás lo haría, papi! – dijo Zane con los ojos bien abiertos. Por Dios, ¿cómo puede papi sugerir algo tan terrible?

-Hoy vas a portarte de manera excelente, ¿verdad? – preguntó Draco.

-Sí – respondió Zane de manera automática.

-Y no te chuparás el pulgar.

Zane se mantuvo callado ante la acusación.

-Es un hábito asqueroso, Z. Tienes cuatro años ahora, y eres un niño grande ya. Los niños grandes no se chupan el pulgar.

Bueno, papá… entiendo el tonto punto. Dios. Chuparse el pulgar igual a nada genial. Comprendido. ¿Pero te haré caso? Claro que no.

-Te recogeré a las cinco hoy también.

-Hoy comeremos macarrones con salsa roja en el almuerzo, papi – explicó Zane.

-Es bueno que mi dinero vaya a tu consideración culinaria – murmuró Draco.

-¿Qué?

-Nada, Z.

Alcanzaron la puerta a donde la malvada perra corrompía… eh, enseñaba.

Dos padres diferentes y tres estudiantes estaban esperando en el área de recepción. Draco tuvo que controlar su carácter antes de acercarse a Granger. Oh, aguarden, había algo más para tensar su ya mal humor (debido al minuto que había perdido de dormir).

-¡Wolf! – gritó Zane, corriendo hacia un niño pequeño sostenido de la mano de su madre.

Ambos niños se abrazaron y Draco trató de pensar en qué edad sería apropiado para los muchachos dejar de abrazarse. ¿Cinco? Eso estaría bien. Dejaría a los niños abrazarse a más no poder hasta los cinco años y ¡bam! No más abrazos entre chicos. Solo abrazos de padre-hijo, abrazos de abuelos-nieto y nada más.

-¡Mamá! ¡Este es Zane! – dijo Wolf alegremente a la mujer que llevaba unas brillantes trenzas amarillas.

-¡El pelo de tu mami es del mismo color que el pipí! – dijo Zane a modo de saludo educado.

Draco tuvo que contener una carcajada y un gruñido al mismo tiempo. Gracias por reflejar mis habilidades de padre tan bien, Zane. Te debo una.

-Zane, eso no es amable – corrigió Draco rápidamente – Discúlpate.

-Pero es amalilla como el pipí, papi – se defendió Zane.

Draco vislumbró la sonrisa en el rostro de Tonks.

-No me interesa, Z. Di que lo sientes – dijo Draco, mientras firmaba el nombre de Zane en la hoja de ingreso.

-Lo siento – dijo Zane quedamente – Me gusta tu cabello. Es amalillo como… la mostaza.

-Gracias, Zane – dijo Tonks, rompiendo en una risa. El niño había sacado su falta de tacto obviamente del lado Black de la familia. Todos tenían una molesta tendencia a hablar antes de pensar.

Ella miró hacia Draco y le extendió su mano –Hola Draco. Tanto tiempo sin verte.

-Nymphadora – dijo Draco educadamente, estrechando su mano – Me gustaría disculparme de igual forma por el comentario odioso de Zane. Por lo general no suele hablar así, sabiendo que una tunda en el trasero estará en su futuro inmediato.

Zane tomó su trasero con horror – Dije que lo sentía, papi.

-No hay problema – dijo Tonks alegremente – La honestidad es la mejor política, ¿cierto muchachos?

Ambos niños asintieron y caminaron hacia la puerta abierta que daba paso al salón del clases, justo cuando Hermione salía de allí.

Miró entre un primo y el otro y le sonrió a Tonks – Me alegra verlos conversar, ya que puedo asegurarles que esos dos niños van a ser inseparables de ahora en adelante.

-Te ves muy bonita hoy, Hermione – dijo Tonks.

Se refería a la capa rosa palo que Hermione estaba usando, completamente diferente a las grises, crudas y negras que solía utilizar para enseñar. Su cabello estaba recogido en un moño descuidado, exponiendo su delgado cuello y su rostro femenino.

-Gracias Tonks – dijo Hermione con un leve rubor – Donny me hizo prometer que vestiría más alegre. Me dijo que me veía como una funeraria antes.

Tonks rió ante el comentario – Bueno, te ves genial, bebé. Es hora de volar. Kingsley me dejará de patitas en la calle si vuelvo a llegar tarde. Hasta luego, amigos.(1)

Salió de la escuela dejando a Draco y Hermione luchar contra la densa tensión y la horrible presión social.

¿Por qué mierda no me fui al momento de firmar la entrada de Zane? ¡Mierda! Esta es la última vez que paso más de un minuto en la presencia de esta perra. Ok, rápido, di algo y vete.

-Concuerdo, en verdad te ves bien – dijo.

¡Mierda! ¿Qué carajos está mal conmigo? ¿Qué, en la maldita mierda, me hizo decir algo así? No más Sugary Hyper Puffs (2) para desayunar, Draco. Tirarás a la basura la maldita caja completa al momento de llegar a casa.

-Um, gracias – dijo Hermione lentamente.

-Estaré de regreso a las cinco para buscar a Zane.

-Bueno, aquí estará – bromeó ella.

Hermione se abofeteó por dentro. ¿Estará aquí? ¿Hablaba en serio? Por supuesto que estaría aquí. Tiene cuatro, ¿Dónde más estaría? Deja de intentar ser simpática y dedícate a tu trabajo.

Draco asintió y se alejó rápidamente, pasando su mano entre su cabello. Que fantástico modo de comenzar este fantástico día. Si solo hubiera dormido un minuto más…


El trabajo terminó sin eventualidades, repleto de empleados tediosos, dos casi desastres de perder cuentas y ataques de frustración descontrolada. Dentro de todo, un buen día.

El primer respiro de aire cuando Draco salió de su oficina fue la llave para bloquear su estrés. Se paseó por la acera permitiéndole a su mente relajarse de la preoupacion y molestia, hasta que pudo simplemente disfrutar del viento soplando contra su piel, y del hipnótico ritmo de una buena caminata.

Antes de darse cuenta, estaba parado frente a la escuela, con la energía recargada y listo para lo que sea que la vida le imponga en su camino, ya sea en la forma del balbuceo de su hijo o en el odio de la maestra hija de muggles.

-Saludos, Sr. Malfoy – dijo Donny desde el escritorio, con sus pies sobre él y su rostro oculto detrás de un libro, sorpresivamente no sobre Oliver Wood.

-Um, hola – respondió él, no muy seguro de cómo responder ante una bienvenida tan familiar.

-¿Cómo estuvo su día? – preguntó ella buscando conversación, con su nariz aún enterrada en el libro.

-Como siempre – replicó él, automáticamente yendo hacia el papel para registrar la salida de su hijo - ¿Y el suyo?

-Un estudiante me saltó encima y golpeé un dedo de mi pie contra el marco de la puerta – dijo ella – pero no fue tan divertido como el de Hermione.

Draco asintió educadamente, sabiendo que ella probablemente estaba esperando que él preguntara por qué exactamente el día de Hermione fue más divertido que el de ella. Pero él no caería en eso, porque francamente no le importaba.

-¿Sabía que la mejor forma de atrapar un hombre y hacer que se enamore de ti es concentrando toda tu atención en él, asegurándote de que él mismo sepa que él es el centro de tu atención? – preguntó ella, levantando la mirada del libro.

-La próxima vez que quiera que un hombre se enamore de mí, me aseguraré de recordar eso – respondió Draco con el rostro recto – si solo me hubiera enterado de eso antes…

Donny se deshizo en una ronda de carcajadas – Estoy leyendo un libro sobre las mejores formas de conseguir que un hombre te ame. Necesito toda la información que pueda recolectar si alguna vez quiero besar a Woodie.

-¿Woodie?

-Oliver Wood. Le puse un apodo. Es como lo llamaré una vez que estemos casados – replicó ella como si se tratara de la cosa más obvia del mundo.

-¿Sabe él que ustedes dos van a casarse?

-Por supuesto que no – dijo ella con un gesto de su mano – pero lo sabrá al momento de conocerme. Será amor a primera vista, a menos que tenga cierta aversión por las maestras desaliñadas y fuera de forma… ahí si tendremos que trabajar un poco más en la parte del amor.

Draco frunció el ceño – No eres desaliñada ni estás fuera de forma.

-¿De verdad? – preguntó mirando su cuerpo. Ella estaba obviamente ciega, porque tenía el cuerpo de un hada pequeñita, delicada y aniñada.

-Sí, de verdad pienso que no eres ninguna de esas cosas – respondió él – Ahora, ¿cuándo saldrán los niños, supuestamente? Son casi las cinco y diez.

Donny miró hacia el reloj detrás de ella – Pensaba que los bebés ya se habían ido. Sé que Wolf y Angie salieron, al igual que Carter. Pero obviamente no todos los bebés salieron si estás aquí para recoger a Zane.

Draco no pudo evitar sentir una pequeña pizca de preocupación dentro de él. Había llegado justo sobre las cinco, entonces ¿dónde estaba Zane?

-Oh, ahí están – dijo Donny mientras Hermione y Zane salían del salón de clases.

Zane corrió hacia los brazos de su padre y lo abrazó con fuerza alrededor del cuello, permaneciendo quieto en su lugar. Por lo general, estaría parloteando sin parar.

-¿Está todo bien? – preguntó Draco, frotando la espalda de su hijo y volteando hacia Hermione.

Hermione juntó sus manos y sacudió una hebra de cabello de su rostro – Tuvimos un pequeño accidente.

La pizca de preocupación creció hasta convertirse en un terrible dolor -¿Qué pasó? – Draco se las arregló para decir - ¿Zane está herido?

Hermione sacudió su cabeza – Zane utilizó un poco de magia sin saberlo.

-¿Alguien salió herido?

-No, pero Zane estaba realmente asustado y pienso que quizás fue su primera vez haciendo magia.

-Lo hizo antes – Draco suspiró – Estaba enojado e hizo que la puerta se cerrara con fuerza, y lo aterrorizó.

-Bueno, no creo que haya estado enojado esta vez, pero hizo colapsar su mesa – dijo Hermione con una pequeña pizca de preocupación en sus ojos.

-¿Z? ¿Estás bien? – preguntó Draco tranquilamente.

Zane sacudió su cabeza, negando, y enterrándose en el hombro de su padre.

-Oh, corazón, está todo bien. Te dije que la mesa ya se arregló – le dijo Hermione, acercándose al pequeño en los brazos de su padre – Nadie salió herido y no arruinaste nada.

-He rompido la mesa, papi – se escuchó la vocecita de Zane como un graznido.

-Zane, está todo bien – repitió Hermione. Palmeó su espalda y quitó su cabello de su pequeña frente – ya la arreglé y todo está perfecto ahora. No hiciste nada malo.

Zane levantó la mirada y la movió entre su padre y Hermione -¿No voy a meterme en problemas?

Draco sacudió su cabeza –No, Z. No vas a meterte en problemas por algo que no puedes controlar.

-Yo solo estaba pensando en una mesa rompiéndose, papi, y luego ¡sucedió! Yo no quería que mi mesa se rompiera, pero solo sucedió y ¡Angie comenzó a gritar!

-Sí, bueno, Angie es un poco tonta… - murmuró Donny desde el escritorio – Grita como si fuera su segunda lengua.

-¡Donny! – reprochó Hermione – no en frente de otros estudiantes.

Donny se encogió de hombros y volvió a concentrarse en su libro.

Draco se acercó hacia los ganchos y retiró el sweater de Zane y su mochila – Dile a la Maestra Hermione gracias por arreglar la mesa – le dijo a Zane.

-Gracias – dijo él.

Volvió a poner su cabecita en el hombro de su padre y metió su pulgar en su boca.

-Señor Malfoy, ¿podría hablarle un segundo? – preguntó Hermione, caminando detrás del escritorio donde Donny estaba, y tomó un llavero de un cajón.

Draco contuvo un suspiro y asintió.

-Donny puede cuidar a Zane – dijo Hermione – Solo quisiera conversar una cosa con usted.

Lo guió hacia la oficina trasera y lo instó a tomar asiento en uno de los lugares junto a su escritorio. Draco se sentó y esperó a que ella comenzara a hablar para poder salir de allí. No importa cuánto se esforzara en evitar su presencia, siempre parecía existir una razón para que ellos interactuaran. Destruía hasta su último maldito nervio.

-Voy a ir al grano – comenzó ella – Quiero que sepas que lo que Zane experimentó es muy normal. Está en la edad en la que los niños mágicos comienzan a aprender sobre sus poderes, y es crucial que aprendan a controlarlos.

-Lo sé – dijo Draco simplemente, ya molesto por el discurso.

-Es un niño extraordinario y, hasta ahora, es el primer niño en mostrar magia en su grupo aquí en la escuela. Quiero que sepas que he estudiado la magia en los niños de manera extensa y que no tendrá que preocuparse por su control en ella, porque voy a supervisar personalmente su trabajo en ella.

-Bueno, gracias – dijo él y se levantó.

-Una cosa más – dijo rápidamente – Si quiere que Zane deje de chupar su pulgar, le sugiero que utilice jalapeño (3) diluido.

La mano de Draco ya estaba en el picaporte, pero volteó lentamente para mirar a la incoherente mujer -¿Perdona?

-Corta un jalapeño y pon las piezas en un vaso de agua. Encuentra alguna forma para que él meta el pulgar en el agua y eventualmente dejará de chuparlo cuando lo sienta picar.

-Eso suena cruel – replicó él – Jamás le haría daño a mi hijo a propósito. Eventualmente crecerá y dejará ese hábito. Gracias por el consejo, pero no gracias.

-No va a dejarlo – dijo ella con una pizca de irritación – No seas tan terco. Necesita ser condicionado para dejar de hacerlo, o va a continuar.

-No voy a hacerle eso a mi hijo.

-No va a lastimarlo. Es agua de jalapeño diluido, no un ají habanero de la base de la maldita península de Yucatán. Es suficiente para que se torne incómodo para él chupar su pulgar.

-Estás loca.

-Y tú eres un idiota obstinado.

-¿Eso es todo o tienes alguna otra perla de sabiduría que quieras ofrecerme? ¿Debería darle un puñetazo en la quijada la próxima vez que diga una grosería, o debería patearle en los testículos la próxima vez que moje la cama?

Hermione sacudió la cabeza con exasperación. –Bien, no me importa. Solo estoy tratando de ayudar, pero mis esfuerzos solo se desperdiciarán en un padre tan inadecuado.

Los ojos de Draco se volvieron fríos y Hermione realmente sintió la temperatura de la oficina descender abruptamente. Se arrepintió instantáneamente de sus palabras, y rogaba poder regresarlas a su estúpida, estúpida boca.

-Lo siento, eso fue increíblemente desubicado por mi parte…

-Hola, mi nombre es Hermione Granger y digo cosas increíblemente vulgares para luego disculparme como si eso las hiciera mejor. Jódete, oh, espera, lo siento, eso fue desubicado. Eres una perra insoportable, oops, lo siento, no debí decir eso. Te odio y desearía que no fueras la maestra de mi hijo así yo pudiera comentarle la persona terriblemente horrible que eres, nop, lamento eso también. No era mi intención decir eso – dijo Draco en un tono de voz iracundo y lleno de odio.

Hermione frunció sus puños – Tú no eres una antorcha brillante de moralidad tampoco, Malfoy. Puedo recordar infinitas veces cuando solías usar palabras detestables e insultos como si hubieras nacido para ello. Llamabas a mis amigos y a mí de las peores formas, amenazabas a nuestras familias y nos hacías odiarte con todo lo que poseíamos.

La mandíbula de Draco se tenso mientras estrechaba los ojos hacia ella.

-Jamás odié a nadie hasta que te conocí – continuó ella, con la malicia rezumando sus palabras – ¡Eres tú el que me enseñó realmente como se siente odiar a alguien, detestar a una persona con todo mi ser! Te odié tanto, y te odio aún. Así que no te atrevas a venir aquí y pretender que yo soy un malvado demonio mandado solo para herir tus sentimientos. Sé un hombre y toma un insulto, como aquellos que solías darnos en cada oportunidad que se te presentaba cuando estábamos en el colegio.

-Me alegra estar de acuerdo en algo – escupió Draco.

-¿Qué?

-Me odias y yo te odio. Es una gran coincidencia en las fieras profundidades del infierno – dijo él y salió de la oficina, golpeando la puerta detrás de él.

Hermione luchó contra la necesidad de lanzar un grito catártico y en su lugar paseó por su oficina lentamente, respirando dentro y fuera para controlar su furia.

No creo ser capaz de lidiar con él todos los días… voy a perder esta lucha.

-¿Hermione? – la voz de Donny llegó desde el otro lado de la puerta.

Hermione le permitió entrar, y Donny lo hizo muy lentamente. Se sentó frente al escritorio y observó a Hermione detener su andar.

-El Sr. Malfoy se veía realmente enojado cuando salieron de aquí – dijo ella.

-Tuvimos una leve discusión.

-Por leve discusión te refieres a una pelea explosiva que yo fui capaz de oír desde el área de recepción.

El rostro de Hermione se congeló – Oh, Dios, ¿Zane lo escuchó?

Donny sacudió su cabeza – le puse un hechizo ensordecedor cuando ambos entraron a la oficina. Es un poco triste que yo sabía de antemano que ustedes dos discutirían.

Hermione se hundió en su silla frente al escritorio y descansó la cabeza en la superficie del escritorio. –No puedo concebir lo mucho que lo odio.

-Recuerda nena, no dejar que la relación que tengas con los padres afecte tu vida. Solo olvídate de él. Realmente él no merece todo el estrés.

-No puedo evitarlo. No puedo dejar de lado mis emociones y no dejar que sus palabras me afecten. No soporto pelearme con alguien, Don. No es una experiencia divertida, y detesto que Zane venga de un hombre tan horrible.

-Dudo de que Zane comparta tu opinión.

Hermione gimió y frotó su sien –Sí, lo sé. El tarado es, obviamente, un gran padre para Zane, y aún no consigo descubrir como hace para pasar de Super Papá a Malvado Mutante Cara de Culo.

-Malvado Mutante Cara de Culo… lindo – rió Donny.

Hermione sintió sus labios curvarse en una sonrisa –Tienes razón. No vale la pena estresarme por él. Vamos a cenar y luego podemos pasarnos por el apartamento de Ron. Escuché que todo el resto del equipo estaría allí para tomar algo.

-Oooooh, jugadores de Quidditch deliciosos luego de un largo día de entrenamiento. Por supuesto que me uno – dijo ella soñadoramente – Aunque nadie de los Cannons puede acercarse siquiera a Oliver en cuando a atrapar mi afecto, un poco de coqueteo desvergonzado es exactamente lo que necesitamos.

-Demonios, ahora me gustaría no haberlo mencionado. Solo quería ver a Harry y Ron otra vez. Vas a obligarme a coquetear con el equipo, ¿cierto?

-Du-uh. Necesitas un hombre, nena. Un hombre con el que puedas irte a casa y follar hasta que tus problemas desaparezcan – dijo simplemente.

Hermione no pudo evitar la carcajada que escapó de sus labios – Eres toda una poeta, Don.

Donny rió pícaramente y le guiñó un ojo – Sip, ahora vámonos. Estoy hambrienta, soltera y lista para frotar el arbolito de algún tipo.

-¡Donny! – jadeó Hermione con una risa.

-¡Bromeo! – canturreó Donny – ahora, levanta tu trasero de esa silla así podemos irnos. Esos jugadores de Quidditch no van a coquetear entre ellos… a menos que se pasen para el otro bando, y estoy casi segura que leí en el suplemento de la semana pasada de "Queer Quidditch" que el buscador de los Cannons le echó el ojo a Rodney Blue, el nuevo guardián.

-¿Por qué leías "Queer Quidditch?

-Tengo que asegurarme que no estén difamando a Woodie, o regando rumores sobre su sexualidad – explicó Donny.

Hermione sacudió su cabeza con incredulidad y siguió a Donny fuera de la oficina, luego de comprobar un par de cosas y cerrar todo. Definitivamente no sería una noche para desperdiciar.


-¿Estás enojado conmigo, papi? – preguntó Zane mientras caminaban a casa, con su pequeña manito entre la más amplia de su padre.

Draco estaba tan absorto en sus propios pensamientos, en su odio a Hermione, que apenas había escuchado la pregunta de su hijo.

-¿qué? No, Zane… no estoy enojado contigo.

-¿Por qué estás enojado?

-No lo estoy – mintió – solo estoy un poco cansado.

-Oh, ¿quieres dormir una siestita? – preguntó Zane.

Draco sonrió suavemente –Una siesta suena fantástico… pero primero tenemos que cenar con Abela y Abelo.

-¡Sí! – gritó Zane - ¡Podré contarles sobre mi escuela, y la maestra Hernaimi y Wolf y lo mucho que me divierto todo el tiempo!

-Estarán felices de escuchar que estás divirtiéndote.

-¿Pueden venir a la escuela conmigo mañana? – preguntó Zane luego de unos minutos.

-No tienes escuela mañana, Z. Es sábado – explicó Draco, agradeciendo a todos los dioses muggles y a las deidades mitológicas y a todos los dioses desconocidos el hecho de que no tendrá que ver a la estúpida Granger por dos días enteros. Era una bendición.

Narcissa absorbió a su nieto en un gran abrazo al minuto de que ellos hubieran entrado a la mansión –Zane, mi querido niño – dijo ella entre besos y pellizcos a sus mejillas.

-Abela, fui a la escuela y mi maestra es tan dulce y linda y ella dijo que Yo era inteligente y simpático y tengo un mejor amigo, y su nombre es Wolfgang pero todo el mundo lo llama Wolf, como el animal, Abela, y luego jugué todo el tiempo en la caja de arena y con los bloques y Wolf y yo hicimos una gran, gran torre de bloques y se cayó, ¡y nos reímos tanto que mi barriga dolía! Hice un dibujo de papi y le mostré y él lo colgó en la pared de su dormitorio y voy a hacer uno de ti y Abelo cuando tengamos la Hora de Arte de nuevo y ¿la colgarás en tu dormitorio? – dijo Zane a tanta velocidad y sin respirar que Lucius y Draco solo pudieron captar unas cuantas palabras.

Narcissa, por otro lado, pudo entender cada una de las palabras –Por supuesto que colgaré cualquier cosa que tu dibujes en mi pared. Estoy muy contenta de que tengas una maestra tan simpática, ¡y que hayas hecho un nuevo mejor amigo! Tiene un nombre único y realmente me gustaría conocerlo.

-Papi dice que Wolf es mi primo – explicó Zane.

Narcissa levantó a Zane en brazos y caminó con su hijo y esposo hacia el salón comedor -¿Le dijiste eso? – le preguntó a Draco.

-Wolf es el nieto de tía Andrómeda – respondió él, sonriendo ante la mirada impresionada de su madre.

-Estás bromeando – replicó ella.

-Nop. Nymphadora se casó con Remus Lupin, lo recuerdas, el lobo que nos enseñó Defensa Contra Las Artes Oscuras en mi tercer año, y tuvieron al pequeño Wolf Lupin.

-Wolf Lupin – dijo Narcissa rodando los ojos – Nymphadora siempre tuvo ese extraño sentido del humor.

Draco volteó hacia su padre – Pareces estar tomando muy bien el hecho de que tu nieto es mejor amigo del hijo de un hombre lobo.

Lucius sonrió lentamente -¿Por qué tendría algún problema con eso?

Hmm… veamos, solo eres el hombre más prejuicioso que alguna vez haya pisado la tierra y me enseñó a odiar a la gente que no era como yo.

-Has cambiado, padre – rió Draco.

-He aceptado mis errores pasados y espero que no cometas los mismos con Zane. El niño es demasiado listo como para tomar el mismo camino que nosotros tomamos – dijo Lucius firmemente.

Draco asintió en comprensión de los sentimientos de su padre. La gente podía cambiar. Su familia había cambiado: de ser super extremistas ricachones pasaron a aristócratas arrogantes a quienes no le importaban factores poco importantes como la sangre o el nacimiento. Juzgar a la gente por su personalidad era mucho más maduro que cualquier otra alternativa.

-La Maestra Hernaimi dijo que yo podía elegir el libro para la Hora de Lectura – explicó Zane a sus abuelos, una vez que todos estuvieron ubicados para la cena.

-¿Maestra Hernaimi? Ese es un nombre muy extraño – murmuró Narcissa.

-En realidad es Maestra Hermione – corrigió Draco.

-¿Por qué su nombre me suena familiar? – dijo Lucius, tomando un sorbo de su cabernet sauvignon.

-Hermione Granger, un tercio del feliz trío dorado conformado también por el más joven de los hijos Weasley y el infame Harry Potter – mencionó Draco con malicia.

-¿Esa nacida de muggles que fue a la escuela contigo? – Narcissa preguntó con una ceja levantada - ¿Ella es la maestra de tu hijo?

-Por supuesto que sí. Sabes la suerte que tengo, es horrorosa. Por supuesto que la única persona que O-D-I-O va a ser la maestra de mi hijo y va a obligarme a interactuar con ella prácticamente todos los días. Soy el menos afortunado H.D.P.(4) en el mundo.

Zane trató de seguir la conversación, pero estaban usando palabras que él no comprendía. ¿Y qué con usar letras en lugar de palabras?

-Yo puedo p-q-r-l-t-z – dijo Zane - ¿Estamos jugando a deletrear, papi? Yo puedo deletrear mi nombre: Z-a-n-e. Zane.

-Bravo, querido – dijo Narcissa con una sonrisa brillante. Volteó a hacer una mueca hacia Draco –Deberás comenzar a controlarte, querido. Él podrá absorber toda la negatividad entre tú y su maestra si no se regulan un poco. Además, deja de deletrear cosas, porque aprende rápido.

Draco asintió, demasiado cansado como para discutir y se pasó toda la tarde escuchando a su madre y padre contarle sobre el selecto círculo de alta sociedad que frecuentaban, y escuchando a Zane balbucear sobre los temas más absurdos imaginables, incluyendo su discusión sobre cómo Abela y Abelo eran sexys. La cena en la mansión nunca era aburrida.


De alguna forma, una semana pasó y Draco se encontró a sí mismo cayendo dentro de una rutina diaria. Básicamente fue algo así:

-Despertar a Zane (si es que el pequeño insecto no se había despertado antes).

-Encargarse de necesidades básicas y asegurarse de que Zane las hiciera también.

-Desayuno ( ¡SIN SUGARY HYPER PUFFS! )

-Llevar a Zane a la escuela.

-Saludar a Denny… no, demonios, su nombre es Donny. Dios, ¿cuán difícil era de recordarlo?

-Ignorar al dragón de Komodo de pelo con frizz, salvo para decir 'buenos días' si Zane estaba presente.

-Ir a trabajar.

-Gritar a los empleados por su incompetencia.

-Hacer algo de trabajo.

-Contar los minutos hasta el almuerzo.

-Gritar a los empleados un poco más.

-Almorzar

-Volver al trabajo.

-Gritar a los empleados.

-Contar los minutos hasta las cinco en punto.

-Salir del trabajo.

-Caminar hacia la escuela de Zane.

-Saludar a Danny. Oh, mierda. Donny. Donny con O. La gente debería utilizar credenciales abrochadas a sus camisas o algo.

-Ignorar a la criatura del pantano sabelotodo, salvo para decir un educado 'Hasta luego' si Zane se encontraba cerca.

-Salir de la escuela y hacer un bailecito interno ante la idea de que el día ya estaba terminando. Palabra clave: interno.

-Cocinarle a Zane algo decente para la cena. (para referencias futuras, no seguir ninguna receta dentro de la revista Quidditch Weekly… esas tienden a causar una diarrea de locos)

-Jugar a algo con Zane que no implique hablar en una vocecita extremadamente aguda o transfigurar una figura de acción en una muñeca.

-Darle un baño a Zane.

-Cambiarse a ropa seca porque aparentemente 'sentarse quieto' significa 'salpicar toda el agua que puedas' en un dialecto de niño de cuatro años.

-Leerle a Zane una historia antes de dormir.

-Escuchar a Zane explicar cómo la historia podría ser mejor si existieran dragones y/o dinosaurios arrancando las cabezas de los héroes de la historia.

-Asegurarse que Zane se durmiera.

-Colapsar en mi propia cama y dormir.

-Repetir el círculo vicioso una y otra vez.

Otra semana pasó con la misma rutina amorosa. Las cosas estaban marchando perfectamente para Draco y Zane. Draco incluso tenía la esperanza de que su hijo pronto olvidara del todo a Pansy, lo que era algo maravilloso. Lo último que el chico necesitaba era la memoria de su incubadora con mierda en el cerebro.

Zane estaba disfrutando de la escuela inmensamente. Estaba aprendiendo a controlar su magia, aprendiendo principios básicos de educación y divirtiéndose con Wolf.

Lamentablemente, su cariño por la barracuda hija de muggles que tenía como maestra estaba creciendo peligrosamente. "Maestra Her-mio-ne esto, Maestra Hernaimi lo otro, y la maestra Her-mio-ne dijo eso, y la maestra Hernaimi dijo lo otro..."

No fue hasta que Draco recibió una lechuza de Blaise Zabini, el único amigo que Draco mantuvo del colegio y el padrino de Zane, con una noticia que pondría a su mundo del revés.

Blaise trabajaba en el Ministerio en el Departamento del Mantenimiento de la Ley como un Defensor Judicial, el cargo mágico equivalente al de un abogado. Trabajaba principalmente con temas legales de mercado, pero para Draco podía hacer una excepción.

Especialmente cuando había recibido noticias tan espantosas…

Draco entró en shock al momento de terminar de leer la carta breve de Blaise:

Draco,

Me acaba de informar mi superior que tenemos un nuevo caso archivado. Parece que Pansy Parkinson quiere la custodia de su hijo, Zane Malfoy y contrató un defensor judicial altamente experimentado para luchar por su caso.

Necesitamos hablar. Podrías perder a tu hijo, y es imperativo que hablemos lo antes posible. Mándame una lechuza con tu respuesta.

Blaise.

(1) En español, en el original.

(2) Marca de cereales azucarados.

(3) Chile jalapeño/ ají jalapeño

(4) H.D.P : hijo de puta.


Nota de la autora: gracias por todos los reviews, chicos! Perdón por la larga espera! El título del capítulo viene de la canción 'The Funeral' de Band of Horses.

N/T: gracias por seguir aquí! espero que hayan disfrutado el capítulo!

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