MALDITOS HUMANOS CAPÍTULO 4: REVELACIÓN
Si si, el nombre del cap es malísimo. Pero ya sabéis que no se nos da bien poner nombres. Bueno. Este cap es algo más corto, pero aún así hemos puesto al más de esmero, y esperamos que os guste.
Sin más dilema. ¡ENJOY!
''No te muevas'' seguía diciéndome aquel hombre. ''Si lo haces la mocosa morirá''
Yo miré a Matha. Estaba asustada. Me costaba pensar con claridad, el humo del fuego me mareaba y la herida que no paraba de sangrar hacía que perdiese la noción de todo lo que pasaba alrededor. Pero en vez de pensar en cómo salir de allí o en cómo curarme, me quedé mirando profundamente a esa pequeña. Ella me miraba con ojos culpables, con ojos tristes, cómo pidiéndome disculpas. No entendía el porqué, pero esa mirada, llena de lágrima y culpabilidad la delataban. Quería tranquilizarla, quería decirle que todo saldría bien, que no le pasaría nada y que encontraría a su mamá… pero no podía, no después de haberle dicho las mismas palabras a su querido amigo, a su hermano, el cual no vivió para decir que todo estaba bien. No quería darle falsas esperanzas para nada.
''Garrus… tengo miedo'' dijo Matha. Esas palabras con miedo junto a esa voz tan dulce que tenía hizo que un escalofrío recorriera mi cuerpo. De verdad que quería darle unas palabras que la reconfortaran, aunque… aunque fueran para no morir con miedo. '¡No!' Sacudí mi cabeza en cuanto ese pensamiento me vino a la mente ¿Cómo podía tener esos pensamientos ahora? ¿Cómo podía ser tan pesimista? ¡Maldición! Pero lo peor era que apenas podía aguantar las lágrimas. ¿Tan inservible he sido en la vida? Y encima morir de esa forma. Me quedé mirando al suelo para evitar llorar, pero las lágrimas se derramaron solas de mis ojos cayendo al suelo, el cual chasqueaba al caer las gotas, siendo chamuscadas por el calor.
El hombre que sostenía a Matha comenzó a reírse. ''Miradlo, está llorando. ¿Quieres que te traiga un pañuelo y de paso una leche calentita con galletas?'' Se estaba mofando de mí, y todo los de alrededor se reían junto a él, incluso un par de ellos se dieron la vuelta para vigilar los pasillos. Pero apenas le escuchaba, el mareo me impedía prestar atención cómo debía. Tan solo alcé la vista adonde se encontraba. ''Seguro que esta pequeña no le importa, seguro que es solo para asegurarse de su propia vida'' dijo apretando el cuchillo en el cuello de la pequeña, haciendo que ella soltara gemidos de dolor. ''No es más que un puto cretino y egoista'' Empezó s reírse hasta tal punto que se le fue la mano y logró cortar un pequeño trozo de la delicada piel de Matha, haciéndola mancharse su ropa de azul de su sangre. En esos momentos mi sangre hervía hasta tal punto que ya no escuchaba nada más que mi propia rabia. En eso momento, en ese preciso instante la idea de morir no me importaba. No podía dejar a ese hombre así porque sí tras lo que le había hecho a esa pequeña. Mis movimientos fueron prácticamente sin pensar. Mi codo golpeó las costillas del hombre que tenía a mi espalda. No se retorció de dolor, pero fue suficiente para poder cogerle la pistola. Tras cogerla no dudé un segundo en apuntar a su cabeza y apretar el gatillo. Un enorme estruendo sonó, amplificado por el eco del pasillo. La sangre de aquel sujeto manchó el suelo, seguido de su desplome. No tardé más de medio segundo en girarme y pegarle un tiro a dos de los que habían delante de mí, pero uno el que quedaba logró apretar el gatillo de su pistola y darme en la pierna. En esos momentos el dolor no me importaba. Adrenalina, creo que era cómo lo llamaban los humanos, sí, era cómo un subidón de adrenalina. Sin dudarlo le pegué otro tiro al que me hirió, seguido de los que miraban los pasillos. Su importancia por sacar sus rifles y girarse hizo que se movieran lentos…para mí. Tras haber matado a todos aquellos que nos controlaban quedaba solo uno…. El hombre que retenía a Matha. Le miré con toda la rabia que tenía, es cómo si un espíritu demoníaco me controlara.
Me acerqué a él, esperando la oportunidad de su redención y su muerte. Pero aún tenía a Matha en sus brazos, amenazada por el cuchillo. ''Suéltala'' le ordené. Él iba hacía atrás con movimientos frenéticos en su mano, con el cuchillo.
''No…¡no te atrevas!'' acercó nuevamente el cuchillo al cuello de la pequeña. Ella seguía consciente, con una mano al cuello. Estaba entre la espada y la pared. ''O la niña morirá'' Lo siguiente que hizo la pequeña fue sonreírme. Eso me sacó de mis casillas. Ese hombre la tenía entre sus garras, apunto de matarla… y ella me sonreía. ¿Por qué?
Apunté a la mano de aquel monstruo y se podría decir que se la reventé. El cuchillo cayó al suelo mientras el hombre soltaba a Matha para cogerse su dolorida mano. Matha cayó de rodillas al suelo, observando todo lo que pasaba alrededor y gesto dolorido… pero sin sacar esa sonrisa de su cara. La miré con duda. Ella asintió. Con eso supe lo que hacer en ese momento. Ese cabrón me las pagaría. Él seguía encogiéndose de dolor en el suelo. ''¿Quieres que te traiga un vasito de leche a ver si se te pasa el dolor?'' Su mirada expresaba terror. Y aún así me mofé de él. La venganza se sirve en plato frío…
Un disparo
Puso su mano en la rodilla, gritando de dolor. Pero para mí no era suficiente.
Dos disparos
Su codo reventó de tal manera que su brazo colgaba únicamente de una pequeña tira de carne. Podría haberle arrancado el brazo, pero preferí dejarlo así.
Tres disparos
Su otra pierna sangraba al cual la otra, o puede que más.
Cuarto y último disparo.
El retroceso del arma apareció, y el hombre seguía tirado en el suelo, gritando y suplicando por su vida, puede que incluso por su muerte. Sus delirios no se podían entender. La rabia de no poder matar a aquel hijo de… me sucumbía en el interior. Comencé a patearle la pierna, ésta se le rompió de tal manera que el hueso salió a la luz. Quería matarlo y…
''Detente'' me dijo Matha a mis espaldas, con una voz floja, casi sin aire. Ya era dulce, ahora era… era…
''Tsk'' me arrodillé frente a ella ''¿cómo puedes decirme que pare? mira lo que te ha hecho'' definitivamente no la entendía. Me rasgué una parte de la ropa y le tapé la herida del cuello.
''ya le has hecho mucho daño'' su lágrimas se mostraban en sus ojos. Ya no tenía la sonrisa en su cara. ''Más del que él me ha hecho a mí. No tienes que hacerle eso. No eres cómo él'' Esas palabras se me quedaron en la cabeza. No, no era como él, tenía razón. Pero él… ''Prométeme que no le harás daño a nadie a menos de que sean personas malas. Y por favor, no seas tan cruel'' sus lágrimas corrieron su cara.
Esa imagen me rompía el corazón. ¿Tanto daño había hecho?
''Matha'' me sentía mareado ''Te…'' todo comenzaba a nublarse ''Te lo prometo'' Algo caliente golpeó mi cara. ¿O fue mi cara la que lo golpeó?
''¡Garrus!'' unas manos tocaron mi cara. Estaban frías comparadas con el suelo. ''Levanta. Tenemos que salir de aquí''
Una explosión se escuchó en la lejanía, junto a un chillido agudo. ¿De una niña? Todo me era confuso.
''¡Allí! ¡Moveos!'' Una voz diferente se escuchó, seguida de pasos que me rodeaban. ''Tranquilo'' comenzó a decirme ''Te pondrás bien''
Esas palabras… esas sucias palabras otra vez. Y fueron lo último que escuché antes de que todo se perdiera en la oscuridad.
¿Qué os ha parecido? u.u
Hemos pensado en poner a Matha cómo un personaje importante para Garrus. Será como un OC pero guay :p (okno)
¡No olvidéis en dar vuestra opinión! ⌒(ゝ。∂)
ZAAMEI cambio y corto
