Como cuando dices que actualizaras al día siguiente y terminas actualizando dos semanas después. Ya sé, pueden matarme. No tengo perdón.
Disclaimer: Inuyasha ni sus personajes me pertenecen. Todo es de la gran Rumiko Takahashi.
Disfrútenlo…
Una vez vio que Koga se alejó lo suficiente para que no pueda sospechar nada. Capaz seguía a su prima para que ver si se encontraba con la dueña del sobre. Comprobó que nadie la veía e intercepto a Kikyo.
—Gracias, muchas gracias
Era la primera vez que le pedía un favor a su prima. No es que no se llevaran mucho, pero como se parecen bastante. Kagome jamás le gusto que las comparen. Pues, Kikyo es más fuerte, madura, inteligente, decidida, etc. Ahora era de vida o muerte la petición.
—Ya lo sé—la miro por unos segundos antes de mirar de nuevo al frente—. Debes dejar de ser cobarde y si realmente amas a Sata, decirlo.
Y si más se alejó. Kagome suspiro, las palabras de su prima tenían razón. Esa cobardía debía parar ¡No debería esconderse por miedo a un rechazo! Pero algo lo impedía. Era miedo, sí.
Tenía mucho miedo.
—Te dije que funcionaria
Esa voz era de Inuyasha Taisho. Es cierto, debía agradecerle. Después de todo, sin su ayuda no le habría dicho a Kikyo que le diera la carta a Koga. No iba a ser malagradecida. Dio una ligera reverencia y sonrió.
—No hace agradecerlo
—Sé que quieres ayudar a Koga porque es tu amigo
—No—sentencio y desvió la mirada para el suelo—. No lo hice por ser algo parecido a un amigo para el lobo sarnoso
Kagome estaba extrañada. ¿Qué no lo hizo por Koga?
Entonces…
¿Por qué?
El aire se sintió diferente. Estaba contra la pared y con un Inuyasha acercándose a sus labios. Sus mejillas estaban formando una coloración carmesí.
—Lo siento por ti, Kagome Higurashi
La beso.
Siendo un testigo: Koga Sata.
Sé que están impactados, yo lo se~ pero los dejo con la duda de que pasara más adelante.
Nos vemos en la otra actualización~
¡Sayonara!
