Cap. 4 El Baile I
Todos en el castillo estaban apurados arreglando todo para que estuviera perfecto para cuando el crepúsculo terminara. Sakura y Chouji hicieron varios lomos como hace dos semanas, asaron varias carnes con diferentes sazones y demás cosas que hacían agua al paladar. Estaban realmente cansados, nunca habían trabajado así en toda su vida. Cuando terminaron de poner todo en la mejor vajilla que tenían y ponerlo de una manera sumamente sorprendente; tomaron asiento en unas sillas mientras se relajaban.
-Estoy exhausto, nunca había hecho tanta comida.- dijo Chouji quitándose el sudor de la frente.-Fue un mal día para que me empezaras a ayudar. Te prometo que no todo el tiempo es así.-
-Lo sé Chouji, yo también estoy exhausta. Por cierto. ¿Debemos estar en el salón para servirles a los señores y sus invitados?-dijo interesada.
-Sí, debemos recorrer las mesas por si se terminan los alimentos y poner unos cuantos más. Pero no toda la noche.-
-Parece que este día será muy largo.- dijo riéndose.
-¿Pero qué delicias son estas?- dijo una tercera voz asustando a los otros dos.
Sakura y Chouji se pusieron de pie de un brinco e hicieron una reverencia hacia la persona que había entrado. Sakura se puso nerviosa al ver esos penetrantes ojos negros, un hermoso color rosa empezó a aparecer en sus mejillas ya que las palabras de Ino la bombardearon una y otra vez en la cabeza. Intento desviar la mirada de aquel apuesto joven, cosa que realmente le costaba hacer. Aquel joven miraba a la peli rosa con gran interés, sabía que no era correcto pero, ella lo había cautivado con su originalidad y su belleza. Se acerco a la mesa donde estaban todos los platillos y los empezó a inspeccionar y a oler. Tanto Chouji como Sakura estuvieron al pendiente de lo que aquel hombre estaba haciendo.
-Chouji esto huele realmente delicioso. De nuevo te felicito.- dijo después de pasearse por toda la cocina. -Recibirá buenas críticas de nuestros invitados, se lo aseguro.-
-Muchas gracias joven, pero, todo esto es gracias a Sakura las recetas que me ha dado son excelentes.-
Sakura se sobresalto no le importaba que Chouji se quedara con el crédito, de hecho él era el que freía las cosas. Ella simplemente picaba los condimentos y se los pasaba. Luego sintió que una mirada se posaba en ella pero moría de miedo y nervios. Levanto la mirada y sus ojos se encontraron con unos penetrantes ojos negros que la miraban fijamente. Un sonrojo apareció en sus mejillas y desvió la mirada hacia otro punto de la cocina. El joven sonrió ya que le gusto lo que estaba sucediendo, hasta que se le ocurrió una brillante idea a su parecer.
-Sakura.- dijo en un tono serio.- Me gustaría hablar contigo. Me podrías acompañar.-
-Emm.- dijo viendo a Chouji que le decía con la cabeza que lo siguiera.- Esta bien.-
Sakura siguió al joven hasta el final de un pasillo que no era muy habitable, solo unas pocas personas pasaban por ahí en un largo tiempo. El joven se dio la vuelta e intento acorralar a la peli rosa pero ella simplemente se hacía para atrás. Esto lo frustraba bastante pero aun así tuvo paciencia.
-¿Qué es lo que se le ofrece joven Itachi?- dijo Sakura un poco nerviosa.
-Nada de que te puedas preocupar. No te preocupes no te hare nada malo. Solamente quiero hablar contigo.- dijo viéndola divertido.- Eres muy hermosa.- se acerco mas a ella.
-Joven, no debería decirme esas cosas, los dos somos de mundos distintos y no es correcto que me haga esos comentarios.- dijo alejándose un poco.
- ¿No? Sakura sabes que el amor se encuentra en cualquier lugar y lo que debes hacer la lucha contra las adversidades.-
Sakura siguió caminando hacia atrás hasta que choco con una pared e Itachi aprovecho eso para por fin acorralarla y tenerla a su merced. Se acerco hasta casi pegar su cuerpo al de ella. La peli rosa estaba realmente nerviosa intento esconderse sobre ella misma pero se le hacía imposible. Itachi la tomo del mentón e hizo que lo volteara a ver. Tuvo la oportunidad de cautivarse con sus hermosos ojos jade que todavía tenían ese toque de nerviosismo e incertidumbre. Sonrió de lado y se siguió acercando a ella. Sakura cerró los ojos y espero a que pasara algo, pero solo sintió la respiración del joven pelinegro en su oído.
-Me interesas demasiado Sakura. Esperare para que abras tu corazón ante la idea. Mientras tanto me conformo con verte unos momentos.- dijo susurrándole seductivamente.- Espero verte en el baile.- dijo antes de darle un beso en la mejilla.
Después de eso se alejo por el pasillo dejando a la peli rosa totalmente sonrojada; no podía creer lo que había ocurrido. Repitió en su mente lo que había pasado y todavía seguía nerviosa. Así que con paso lento regreso a la cocina dejando sorprendidos a todos los que estaban en ella. Les regalo una sonrisa y se sentó mientras cerraba un poco los ojos, estaba realmente cansada.
Mientras tanto en otra parte del castillo, estaba uno de los jóvenes príncipes estaba en la biblioteca muy entretenido leyendo uno de sus libros. Estaba todo tan tranquilo que parecía que no había absolutamente nadie ahí adentro. Estaba muy concentrado en aquella lectura que ni siquiera se percato de que la puerta había sido abierta dejando pasar a un individuo que parecía estar buscando a alguien o algo. Se acerco al joven de cabello azabache y al estar a unos pocos metros de él la paz se vio interrumpida.
-Teme.- se oyó haciendo eco en la biblioteca.
El peli azabache cerró el libro que tenía en las manos y lo puso en la mesa mientras se sostenía el puente de la nariz. Cuando esa persona empezaba de escandaloso ya no había nada en el mundo que lo hiciera callar, levanto la cabeza y vio a su rubio amigo muy sonriente al otro lado de la mesa.
-¿Qué es lo que ocurre Naruto? Estoy ocupado.- dijo con fastidio.
-No te enojes. Vaya, desde que te despertaste andas con un genio que ni tú mismo te soportas. ¿Qué es lo que te pasa Sasuke?-
-Nada.- dijo mas serio de lo normal.-Si es todo lo que me querías decir, por favor retírate, quiero estar solo y leer.-
-Sasuke, te conozco mejor que nadie y sé que estas molesto. Además tú me conoces mejor que nadie y sabes que voy a insistir hasta que me digas.-
El peli azabache suspiro con pesadez ya que sabía que era cierto lo que le decía su acompañante. Desde pequeños se habían hecho amigos y se conocían como l palma de sus manos. Se recostó en el respaldo de la silla, al fin y al cabo no había podido dormir bien la noche anterior y estaba lo bastante cansado como para volver a su habitación y dormir. Se miraron por unos instantes hasta que por fin el peli azabache se digno a hablar nuevamente.
-No es nada, simplemente estoy de mal humor.-
-¿Por lo que hoy en la noche? Sasuke, no esas aguafiestas va a ser muy divertido.-
-Claro, divertido para ti. Tu no vas a tener a tus padres encima de ti presentándote a todas las doncellas, haciendo que entables conversaciones con ellas y ya sabes el resto de la historia.- dijo frunciendo el ceño.
-Tranquilo, también tu hermano va a estar igual que tu.-
-Sí, pero si no te has dado cuenta. Itachi ha estado muy raro desde hace unos días, no creo que les haga mucho caso a las doncellas.-
-Sabemos que tu hermano siempre ha sido raro, pero, cambiando de tema Hinata me comento que había una nueva sirvienta en el castillo y me informo que estaba ayudando a Chouji en la cocina. ¿Crees q la veremos hoy?- dijo el rubio intentando ocultar una sonrisa.
-Literalmente no entiendo cómo puedes hablar tan campante con tu personal, sinceramente no entiendo porque lo haces, tu y Neji son iguales me desesperan cuando hablan con ellas.-
-Simplemente es porque hacen buena compañía, son bastante amables con nosotros y les respondemos de la misma manera.-
-Hagan lo que quieran, eso es lo que menos me interesa.-
Siguieron charlando un buen tiempo hasta que Hinata los interrumpió diciéndole al joven rubio que lo estaban buscando. Naruto le dio las gracias acompañándole con una sonrisa lo cual causo un ligero sonrojo en la peli azul. Así que nuestro rubio se levanto y salió acompañado de Hinata. Mientras tanto Sasuke volvió a tomar su libro y volvió a su lectura. Literalmente no entendí a su amigo, está consciente de que con amables, pero es su obligación, por algo son la servidumbre, surgió con su lectura intentando olvidar lo ocurrido.
En otro lado del castillo estaba el mayor de los sucesores de los reyes sentado en una mesa de la terraza más alejada. Estaba muy concentrado pensando en una persona en especial, estaba impresionado de que no podía sacársela de la cabeza. Estaba tan metido en sus pensamientos que no se dio cuenta de que alguien más se sentaba en donde él estaba.
-Itachi. ¿Cómo has estado?- dijeron sacándolo de sus pensamientos.
Itachi volteo a ver al individuo que estaba sentado a unos centímetros de él. Era alto, de tez pálida, pelirrojo con ojos achocolatados. Era el hijo de los reyes del pueblo vecino y tanto él como Itachi eran amigos muy cercanos desde pequeños.
-¿Qué es lo que sucede Sasori?- dijo dejando sus pensamientos a un lado.
-No lo sé, dímelo tu.- dijo sonriendo.
-Pues ya lo sabes.-
-¿Sigues tan emocionado por esa criada?
-Sí, me tiene estúpidamente cautivado.- dijo sonriendo de manera boba.
-Itachi, te diría muchas cosas, pero entiendo cómo te sientes, pero antes de cualquier otra cosa intenta que ella se cautive de ti. Digo, al fin y al cabo seria solo una aventura. ¿No? Solo cumple con tu capricho y vuelve a la normalidad.- dijo recargándose en su respaldo.
-No es solo un capricho Sasori.- dijo un poco molesto por el comentario de su acompañante.- Estoy enamorado de ella, es única, especial… simplemente perfecta.-
-Increíble, pues mucha suerte con ello, ya que sabemos que tus padres no lo aprobara.- dijo sorprendido.
-Me importa un cuerno lo que ellos opinen.- dijo ya frustrado.- Por lo que tengo entendido, ellos se casaron pro un arreglo entre familias, por ende no creo que sepan lo que es amar, simplemente se tienen cariño y tienen lazos que los unen, pero nada más. No apuesto a que no saben que es el amor, así que no me pueden prohibir, exigir ni demandar nada.-
-Eso ya es un problema entre ellos y tu, así que entre ustedes se arreglaran.- dijo dando pro terminado ese tema.- Aun así me has dicho que ella solo se siente incomoda a tu lado. ¿No? Entonces ella no te ve de la misma manera.-
-Pero solo es por ahora, necesita tiempo para que se acostumbre. Apuesto a que nunca ha sido cortejada por alguien de la nobleza, y por ende esta así de nerviosa. No creo que sea tan puta y santa como aparenta ser, es solo cuestión de tiempo para que se deje llevar.-
-Itachi, sonó como un capricho. Per oes tu decisión no la mía. Bueno te dejo, tengo que ir por mi hermana para el baile de hoy, esta tan emocionada de conocerlos porfin.-
El pelirrojo se alejo haciendo que el peli azabache lograra meditar algunas cosas, por ahora si se había pasado con el comentario que le hizo a sus padres, aunque se habían comprometido por obligación, sabía que si se querían y podía decir que se amaban a su modo pero era totalmente diferente a lo que sentía el por aquella criada. Sonrió todavía pensando en aquella peli rosa mientras veía como poco a poco empezaba el alba, moría de ganas por volver a ver a su amada peli rosa.
-Espero verte mi dulce flor, esperare con ansias el verte entre tanta gente.- dijo mientras se levantaba y entraba ya que el frio empezó a ser presente.-
Ya chicos, se que esta un poco corto pero ya porfin gente ya aparecio Sasuke, se que fue en un breve suceso pero no supe en que mejro momento que ponerlo así. diganme que opinan y si este fic merece seguir continuando o no. bueno los dejo chicos se cuidan SAYO^^
