lolololol me quedo muy corto y simple, pero no se, de hecho como que me agradó XD. Por cierto, muchisimas gracias a todas las personas que me han dejado review, me alegran el día. Proximamente habrán muchos mas personajes de hetalia que hagan su aparicion casual (si tienen alguna idea, sugerencia o urgencia fangirl haganmela saber). Ahm... proximamente empezara el verdadero drama, pero tenganme paciencia que ando escribiendo 2 longfics entre clases de la universidad, se hace lo que se puede.


New York, New York

IV

Los paquetes seguían llegando. Era bastante cómodo tener mis cosas a mi disposición, pero a decir verdad, me estaba volviendo paranoico. Tenía la sensación de que si salía del edificio me encontraría con él y tendría que enfrentarme con una serie de eventos para los que no estaba listo aun y por otro lado, después de la supuesta cita (que terminó de una forma un poco apresurada) sentía que si me asomaba por el pasillo me encontraría con el americano. Claro que había olvidado un factor.
-¿Sabes que aun tengo la llave de tu departamento?
-al menos te podrías tomar la molestia de tocar
-vaya -pasó sin si quiera escucharme -¿en qué momento compraste todo esto?
-son cosas viejas, me las mandaron de Londres
Ordenaba algunas cosas cuando noté que hojeaba uno de mis libros. Era pequeño y viejo de pasta dura y desgastada, color verde oscuro. Antes de que pudiera analizarlo, le arrebaté el libro a lo que él respondió mirándome algo sorprendido.
-son... Cosas personales
Aun me miraba como si quisiera una explicación de mi repentino comportamiento ermitaño. Di un suspiro y me inventé una excusa que sonara razonable.
-estoy algo cansado, he estado ocupado ordenando mis cosas...
-¿quieres que te ayude en algo?
-no, gracias, estoy bien
-Iggy
-¿Si?
Tenía una de mis viejas camisetas en sus manos
-¿Desde cuándo te gusta the sex pistols?
-¡¿Podrías dejar de hurgar en mis cosas?
Le lancé el libro directo a la cabeza pero él lo atrapó sin mucha dificultad
-amargado. Seguramente estas cansado de tanto arreglar, deberías hacer algo divertido.
-no tengo muchas ganas de salir en realidad
-entonces ven a mi departamento, tengo videojuegos y un amigo me prestó unas películas hace poco
Fingí estar ocupado ordenando, cuidando que no hubiera nada inadecuado a la vista
-no me gustan los videojuegos y tengo mucho por arreglar
-¿No cambiarías de opinión si te dijera que son películas de terror?
-¿Porqué debería cambiar de opinión?
-¿Qué? ¿Te dan miedo?
-nunca dije eso
-bueno, pero lo hacen ¿no?
-claro que no, son solo películas
-entonces no debería ser una molestia ver una o dos
-tú estás siendo una molestia. ¿Podrías irte? Tengo que hacer
-solo si aceptas que te asustan
-ESTÁ BIEN. Veré una sola de tus malditas películas para que te calles ¿Feliz?
-yay~

Con forme avanzó la película (que de hecho resultó estar entretenida y ligeramente violenta) me di cuenta de qué había sido manipulado por el maldito americano para ver la película con él porque solo no hubiera podido. Estaba aterrado, viendo la pantalla mientras abrazaba un cojín. Era absolutamente patético, pero más divertido que la misma película. La pantalla se volvió negra y los créditos comenzaron a subir. Yo solo me puse en pié y me estiré un poco lanzando un quejido.
-I-Iggy... ¿No te vas a quedar a ver la otra película?
Realmente no estaba pensando en irme, pero al ver su expresión de niño asustado no pude evitar seguir el juego.
-te había dicho que solo una película, tengo muchas cosas que ordenar
-pero sé que puedes hacerlo mañana. Hagamos un trato, tú te quedas a ver otra película y mañana te ayudo a arreglar ¿De acuerdo?
-no quiero que andes hurgando mis cosas de nuevo, tengo cosas viejas y frágiles por ahí
Sin contar todas esas cosas personales que no quería que viera.
-p-pero apuesto a que la película está mejor que la anterior, te gustó la anterior ¿No?
Con cada palabra que decía su expresión se hacía más y más divertida
-si tanto quieres verla ¿Por qué no la ves solo?
Se quedo en silencio con la mirada baja. Quería ver al autoproclamado "héroe" aceptar que estaba asustado.
-cuando vivía en Pensilvania solía ver estas películas con mi primo Matt... Me siento raro viéndolas solo.
Ni en un millón de años quebrantaría su orgullo y aceptaría que estaba asustado. Pero no por eso su expresión se volvía menos divertida. Pensé en quedarme a ver una película más, solo quería ver su expresión. O al menos eso pensaba.
En algún momento poco después de que mataron a la chica estúpida de pechos grandes sentí algo cálido acariciar mi mano. Uno de los dedos de Alfred no se decidía si tomar o no mi mano. Moví solo un poco la mía y nuestras manos encajaron perfectamente. Él temblaba levemente. A pesar de ser tan hablador y arrogante no era más que un niño.

Sentí que alguien me sacudía un poco del hombro
-Iggy... Despierta...
Estaba recostado sobre su hombro, pero al darme cuenta me incorporé y me tallé un poco los ojos. No tenía idea de en qué momento me había quedado dormido. Miré el televisor y los créditos iban saliendo. Al parecer había dormido un buen rato.
-p-pensé que tal vez querrías ir a tu habitación, es decir, no te estoy echando de nada, solo... Es una sugerencia
Se veía un poco mas asustado que antes. Miré sus ojos azules y él me sostuvo la mirada un momento.
-en realidad estoy muy cansado... -solté algo similar a un suspiro- es verdad... Tengo que ordenar todas mis cosas...
-¿No puedes hacerlo otro día?
-podría, pero deje varías cajas sobre la cama y voy a tener que vaciarlas si quiero acostarme ahí
Me dejé caer en el sofá. Malditos americanos... Tenían muebles muy cómodos.
-si quieres, puedes quedarte aquí y ya que te quedaste a ver la otra película te ayudaré con tus cosas
-¿hablas en serio?
-si... Solo necesitas una almohada y algo para taparte, parece que ya de acomodaste en el sofá
-cállate que está cómodo
Me sonrió un poco
-¿Quieres cenar algo?
-comienzo a sentirme mal, siempre me invitas la comida
-no te sientas mal, hoy eres mi invitado
-en ese caso, no quiero hamburguesas, ya es demasiado
-una pizza será
No me quejo. Después de pedir la pizza por teléfono, fue por una almohada y una sabana.
-¿Cómo dijiste que se llamaba tu primo?
-Mathew... Creo que se podría decir que lo extraño... De pequeños siempre jugábamos juntos cuando venía de Canadá, pero después de lo de mi padre su familia se mudo a Pensilvania para estar cerca. Él era lo más cercano que tuve de un hermano, de hecho todo mundo decía que nos parecíamos mucho, aunque normalmente solo recordaban mi nombre -rió un poco- ¿Tú tienes hermanos?... ¿Primos?... ¿algo así?
-algo así...
-correcto. ¿Eso qué quiere decir?
-es... Complicado... Preferiría no hablar de ello
-oh... Bien...
Silencio incómodo. Sentía la presión de compartir algo más o menos personal con él.
-mi mamá me educó sola. Cuando falleció me quedé con su hermana, pero era algo estricta así que me fui de casa.
-... No te creo
-¿Qué?
-por favor, no tienes el aspecto de ser la clase de chico que se va de la casa
-no tienes el aspecto de ser la clase de chico que no puede ver películas de terror solo
Oh, snap. Tal vez eso había sido un golpe demasiado bajo pero él tenía la culpa por poner en duda mi historia. Me miró levemente molesto lo que a mi parecer se le veía adorable. Si, adorable, no existía otra palabra para describirlo. Parecía un niño que acababa de perder un juego.
-perdóname, pensaba que eras solo otro inglés snob con su acento y su té y esas cosas -Aguantaba la risa ante la forma exagerada en la que había hablado, supongo que tratando de imitar el acento -why hello there, good sir! Ahaha I'm so british! no, espera. ¿Porque te ríes?
-tus imitaciones son patéticas
-¿De verdad lo crees?
-bueno... SI
Seguí riendo un poco más
-bueno, pero tu risa es linda
-... ¿Qué?
Solo sonrió. Sentía el calor en mis mejillas delatándome. No estaba acostumbrado a esa clase de comentarios. Sentí un peso extraño en el estómago y mire hacia otro sitio. El día de la supuesta cita me había dado un beso. No me había parecido algo realmente importante hasta después. En el momento solo me pareció una forma de consolarme, y si acaso, algo inocente, no era como si hubiese sido el primer beso entre ambos, después de todo. Pero ahora comenzaba a sentir cierta urgencia. La necesidad de tener ese suave calor a la altura de la boca. Giré la cabeza para mirarlo y me sonrió de nuevo. Por más que intentaba arrancarme ese deseo del pecho, no pude evitar ver sus labios un solo segundo. Le quité los lentes y los miré un momento. Estaba a punto de decir un cometario estúpido acerca de estos para romper la tensión, pero luego sentí esa bella presión sobre los labios. Mis manos se movieron solas hasta encontrar su cabello y enredarse en él. A penas separé levemente los labios el beso se volvió más profundo. Mi mente se fundió y solo era capaz de sentir. Su calidez, sus labios, su lengua, sus manos alrededor de mi cintura... Me daba escalofríos, pero no tenía intenciones de parar. Era consiente cada uno de sus movimientos y no tenía intenciones de detenerlo.
Y la puerta sonó.
Era la pizza.
La MALDITA pizza.

Ni si quiera tenía hambre después de lo sucedido, pero hice el esfuerzo de acabarme un pedazo. Aún había cierta tensión entre ambos pero desapareció para cuando Alfred se acabo la mayor parte de la pizza. Acomode los cojines en el sofá y me acomodé para dormir. No era tan cómodo como una cama, pero había tenido peores.

-Iggy

No, esto debía ser una broma.

-¡Iggy! Despierta…

-… ¿Sabes qué hora es?

-3:00 am

-¿puedo saber que haces despertándome a esta hora?

-a-ah… veras… este… bueno… no puedo dormir…

-…no me digas que es por las películas –bajo la cabeza en silencio -¿es broma? ¿Qué edad tienes, cinco?

Soltó un bufido. Con la poca luz de la ciudad que entraba por la ventana solo pude ver su rostro asustado. No tengo idea ni de qué sentí en ese momento.

-bueno, ya. Olvídalo.

De verdad se estaba yendo a su habitación. Con todo y su expresión asustada. Parecía un niño que no tenía con quien ir. Lo detuve de la muñeca y luego me pregunté qué demonios hacía.

-I-Iggy?

-ah… -no sabía ni si quiera si podía ver el color de mi rostro en ese momento, pero decidí apartar la vista- el sofá… es muy pequeño… no creo que quieras dormir ahí conmigo…

-¿hablas en serio?

-por supuesto que hablo en serio ¿Qué pretendes? ¿Que me vaya a las 3:00 am a arreglar mi departamento?

-¿no te molesta dormir en la misma cama?

-…no me molesta si a ti no te molesta… no espera ¿de casualidad roncas?

Rió un poco y negó con la cabeza. Al fin llegamos al cuarto. Debo de confesar que muchas cosas pasaron por mi cabeza al estar recostado en esa cama. Cosas… no muy inocentes. Pero Alfred no era de esa clase de personas. Quizás era otro americano promedio con una pasión por la comida rápida, pero no dejaba de pensar que era como un niño pequeño.

Me iba perdiendo entre mis pensamientos, perdiendo lentamente la conciencia.

-Iggy

-ahora que

-…gracias

Sentí una calidez en el pecho que a pesar de ser bastante extraño se sentía agradable. Me había topado con gente muy distinta, pero no había conocido a nadie tan extraño ni tan infantil como ese americano. Él simplemente tenía algo…


te agradesco infinitamente por leer, pero me dejarias un review? si? porfis? :3 (esa carita nunca falla(?))