Una Sombra sobre los Elementos

Las chicas llegaron a una casa bastante normal que tenía un coche gris estacionado en la puerta. Twilight miró con curiosidad el vehículo, intentando descifrar cómo funcionaba.

La casa de Rainbow Dash estaba pintada de verde, tenía una puerta rojo fuerte y se veía que las cortinas estaban cerradas. Pasaron hasta la puerta del garaje, que tenía un aro de básquet encima.

-Mis padres están trabajando.-Explicó Dash mientras abría la puerta.

Una vez que ingresó, las invitó a pasar y todas entraron. El garaje era bastante espacioso y estaba lleno de chatarra y sacos de boxeo rotos. La dueña de casa las guió por un pasillo lateral hasta una salita donde habían un par de sillones, una mesa con sillas y un televisor. Las paredes estaban revestidas con paneles de madera y tenían apliques de luz. Dash optó por correr las cortinas y dejar que entre la luz del sol.

Twilight se sentó en un sillón grande, con Applejack a su izquierda y Rarity a su derecha. En un par de sillones individuales se ubicaron Sunset Shimmer y Fluttershy con el perro a sus pies. Pinkie se sentó en el suelo al lado del televisor y Dash tomó una silla y la arrastró hacia donde estaban las demás. Una vez que se sentó miró a Twilight con alegría y preguntó qué era aquello que no les quiso contar en el colegio.

-Bueno, verán, quisiera que esto fuera en mejores circunstancias pero la verdad es que creo que es algo grave...-Comenzó Twilight.

Inmediatamente se dibujaron expresiones de preocupación en los rostros de sus amigas. Sunset se cruzó de brazos y Applejack se inclinó un poco para escuchar mejor.

Entonces Twilight les explicó todo lo que Luna y Celestia le habían contado acerca de los universos y la Armonía. Habló acerca del vínculo entre los mundos y que lo que pasaba en uno aparentemente alertaba al otro. Todo el asunto cósmico dejó perplejas a las chicas de Canterlot High, que no esperaban encontrarse con semejantes revelaciones en el que parecía ser un día tan normal como cualquier otro.

-El punto es que algo puede estar poniendo en peligro a este mundo y amenazándolas. ¿Han experimentado sentimientos de tristeza o miedo recientemente? ¿Han visto cosas raras?-Preguntó Twilight.

Todas estuvieron pensativas unos segundos, hasta que la primera en hablar fue Applejack.

-Sí, la verdad es que hace unos días estuve sintiendo un vacío muy grande, como si perdiera la esperanza por algo. No me sentía así desde lo de mis padres...-

-Lo siento.-Dijo Twilight sintiéndose mal por provocar esos recuerdos, y abrazó a su amiga.

-Yo también sentí mucha tristeza, sin razón alguna.-Agregó Fluttershy.

-Hace unos días me sentí abandonada...-Murmuró Rainbow Dash.

-Twilight, yo sentí cosas así... pero también sentí algo extraño. Como una fuerza mágica, pero muy débil. Pensé que quizás sólo era yo...-Dijo Sunset Shimmer.

-Puedo percibir lo que dices desde que llegué aquí. Sin embargo no logro asociarlo con nada, es como si estuviera en el aire.-Sin sus atributos mágicos de unicornio le era más difícil detectar el origen de fuerzas mágicas.

Applejack se levantó y caminó hasta la ventana. Se apoyó mirando hacia fuera y entonces comenzó a contar algo que llamó la atención de Twilight. Mencionó que a veces en su casa sentía que había alguien detrás de ella o en alguna habitación, y nunca se encontraba a nadie. Y que esto era frecuente, hasta que vio a alguien pasar entre los árboles. Había sido tan rápido que no pudo verlo bien, pero ella lo definió casi como "un fantasma".

-Pero es imposible, esas cosas no pasan en el mundo real...-Concluyó Applejack.

-Applejack, dices eso y estamos aquí con dos chicas de otro mundo.-Rarity fue la primera en hablar y lo hizo en voz alta.

-Lo sé, pero... lo que quiero decir... ¿ustedes no trajeron a nadie más, verdad?-Preguntó Applejack a Twilight y Sunset.

Twilight negó con la cabeza y miró a Sunset inquisitivamente.

-No, cuando me llevé tu corona vine sola. Y tú trajiste a tu... amigo. Sólo hemos sido nosotros tres los que usamos ese portal últimamente.-

-Mi amigo se llama Spike. Y sí, parece que ese es el caso, ¿pero entonces dónde hay otro portal?-

Pinkie se levantó repentinamente y empezó a hacer gestos frenéticos con las manos.

-¡Un momento, un momento! Y si en verdad estamos en peligro, ¿qué podemos hacer?-

-Buena pregunta.-Masculló Dash.

-Bueno, podemos...-De pronto Twilight recordó algo.-¡Oh, no! ¡No!-

Twilight empezó a golpearse la cabeza con la palma de una mano mientras las demás la observaban confundidas. Rarity le agarró el brazo y la calmó un poco.

-¿Qué pasa, querida?-

-Olvidé mi corona. Es el objeto mágico que puede activar nuestros Elementos...-

Se intercambiaron varias miradas de preocupación.

-¿Y ahora qué hacemos?-Preguntó Sunset.

-Tenemos que hacer un plan rápido...-Contestó Twilight.

-Digo que nos calmemos.-Interrumpió Dash.-Y al menos por hoy sigamos haciendo nuestras cosas como siempre. Mañana podremos idear algo mejor.-

-¿Por qué esperar hasta mañana?-Preguntó Applejack.

-Esperen, esperen. Podríamos ir a ver hoy... o mañana, el portal. No sé si les gustará la idea, es una locura, pero si funciona deberíamos irnos todas a Equestria.-Dijo Twilight.

La idea tomó por sorpresa a todas las presentes que se quedaron con los ojos bien abiertos y una expresión de perplejidad tremenda.

-¿Ir... a otro... mundo?-Preguntó Rarity sintiéndose abrumada.

-Vaya...-Dijo Applejack regresando al sillón y dejándose caer.

-¡Me anoto!-Exclamó Pinkie.

-Creo que sería lo más seguro. Por ahora todo se ve bien, pero no sé exactamente qué está provocando estos efectos en los Elementos... y tengo que protegerlas.-Les dijo Twilight mirándolas a las cinco chicas de ese mundo.

-¿Y yo...?-Preguntó Sunset.

-Tú eres de Equestria, también te vas conmigo.-Respondió Twilight.

Mientras empezaban a hablar entre sí nuevamente sobre lo que estaba por suceder, Applejack levantó la voz para dirigirse a todas.

-Escuchen, ¿qué les parece si vemos esto mañana? Creo que vamos a necesitar un par de horas para asimilarlo.-

-¡No necesito asimilarlo!-Dijo Pinkie dando un saltito.

-Algunas sí, y es perfectamente comprensible. Yo me sentí igual cuando tuve que venir aquí por primera vez...-Agregó Twilight y se quedó pensando en que atravesó lo mismo en la segunda ocasión.

-¿Ahora quién quiere esperar hasta mañana?-Preguntó Rainbow Dash irónicamente y cruzándose de brazos.

-Ya, Dash. Bien, ¿te gustaría quedarte hoy en mi casa, Twilight?-Ofreció Applejack.

-Claro, me encantaría.-Twilight sonrió agradecida.

-Está decidido, ¿entonces mañana veremos lo del portal?-Dijo Rarity.

-Sí, ¡temprano! ¡mientras todos están en clase!-Exclamó Pinkie.

Twilight aprobó el plan. Estaban por despedirse para reencontrarse al día siguiente, y la princesa aprovechó para sugerirles prudencia y cautela en las próximas horas. Estaba detectando una perturbación en la Armonía cada vez mayor, y al intercambiar una mirada con Sunset Shimmer se dio cuenta de que ella también.


Todas se despidieron y partieron cada una por su lado. Twilight iba con Applejack por una calle silenciosa, hasta que se detuvieron bajo un cartel con un número.

-¿Qué esperamos aquí?-Preguntó Twilight.

-El autobús.-Contestó Applejack un poco cortante. Twilight se dio cuenta de que Applejack estuvo a punto de decir algo pero cerró la boca. Sabía que recordar lo de sus padres no le hizo bien. De hecho, era la misma historia que la Applejack de Equestria.

-¿Qué pasa, Applejack?-

Su amiga miró hacia otro lado por un momento y entonces se dirigió a Twilight de manera confidente, como si estuviera contándole un secreto.

-No lo hablé con las demás, pero creo que hay algo siguiéndome. Es como lo que conté en casa de Rainbow Dash, pero... creo haber visto realmente quién me acecha.-

Twilight iba a preguntarle más pero en ese momento llegó el autobús. Las dos subieron, Applejack pagó por ambas, y se fueron al asiento del fondo. El viejo vehículo apenas llevaba gente: Un par de ancianos, un joven durmiendo con auriculares puestos y una madre con tres niños en los primeros asientos.

-Es un hombre de traje negro y muy alto. Lo veo fugazmente a lo lejos, y es como si me observara. No sé si es un fantasma o qué...-

-No sabemos si alguien más lo ha visto. ¿Es normal ver fantasmas aquí?-Preguntó Twilight.

-Claro que no. Se supone que no existen. Nunca creí en esas cosas, ni en nada. Pero desde que llegaste aquí hace ya dos meses... estoy cuestionándome todo.-

-Entiendo. Si no te molesta, cuando hayamos llegado, quisiera que me lleves a los lugares donde lo viste.-

-Seguro. Y dime, ¿qué es exactamente lo que pasa?-

-Nadie lo sabe exactamente. Pero algo raro está sucediendo, los Elementos en mi mundo lo advirtieron. Y aquí estoy percibiendo fuerzas mágicas desde que llegué... y no es Sunset Shimmer.

-¿Alguien más entró a éste mundo?-

-No sé cómo, pero es una posibilidad...-

De pronto Twilight sintió la necesidad de sincerarse, y de paso pedir información.

-Hablando de ésto... no me gusta nada el perro de Fluttershy.-

Applejack dejó de mirar hacia fuera y fijó su vista en Twilight con sorpresa. Frunció el ceño y sólo pronunció una palabra.

-¿Qué?-

-El perro, Brandon. Creo que detecté algo sobre él, pero no estoy segura. A Rarity parece no gustarle, y a mí me pareció bastante frío como para ser un perro... al menos a los que estoy acostumbrada.-

-Mira, hay perros que son distantes. Pero ahora que lo mencionas, Rarity odia a Brandon. Hace una semana Fluttershy lo llevó a su casa y el perro comenzó a morder y destruir varios vestidos. Rarity estaba furiosa.-

-¿Cómo lo encontró Fluttershy, exactamente?-

-No lo sé, ella dijo que lo encontró en la calle frente a su casa. Aunque en realidad da igual, Fluttershy adopta a todos los animales que se encuentra.-

Mientras Applejack hablaba de eso sin darle demasiada importancia, Twilight iba hilando cosas. Un misterioso perro cerca de la casa de Fluttershy, un "fantasma" acechando la vivienda de Applejack... ¿era una coincidencia?


Estaba pensando en eso cuando Applejack le dio un golpecito y le indicó que estaban llegando. El autobús se detuvo frente a una parada destrozada donde las chicas bajaron. A varios metros se podía ver un granero y una casa bastante grande. La propiedad estaba rodeada por lo que parecía ser un frondoso bosque.

-Ya debe ser hora de almorzar, vamos.-Dijo Applejack y la guió por un sendero de tierra hasta la granja.

Había animales en un corral, plantaciones de verduras y un vallado que separaba toda la vivienda del bosque. La casa de paredes blancas se erigía frente a ellas, imponente. Applejack ingresó seguida por Twilight y fueron hasta la cocina.

-Bueno, mi abuela debe estar atendiendo la cafetería en la escuela y mis hermanos estarán allí, así que me toca cocinar.-

-¿Qué harás?-

-Puedo hacer lo que quieras. Pero hoy se me antoja una tarta de verduras, ¿te gustaría?-

-¡Claro!-Exclamó Twilight, recordando repentinamente que no había comido nada desde que llegó.

Applejack se puso a lavar y cortar verduras mientras Twilight ponía la mesa. Una vez que los platos, vasos y cubiertos estaban en su lugar sobre el mantel, Twilight regresó a la cocina y se puso a hablar con su amiga.

-Y dime... ¿qué te parece ir a conocer mi mundo?-

-La verdad me asusta un poco. Digo, dejaría atrás a mi familia, mis otras amistades... mi mundo, en definitiva. Debes sentirte igual.-

-Sí, yo también extraño a mi familia y mis amigas de Equestria...-

-No sé si debería contarle a mi abuela y mis hermanos... si desaparezco un día se asustarían, podrían pensar que me secuestraron o algo así.-

-Si te hace sentir mejor contarles, deberías hacerlo.-Dijo Twilight con seriedad.

-Pero como te dije antes, esas cosas aquí no suceden. Pensarán que estoy loca o que estoy bromeando.-

-Podrías decirles que te vas de viaje a ver a una amiga.-Sugirió Twilight.

-Oh, no sé... no se me da bien mentir. Pero...-Y entonces Applejack tuvo una idea.-Podrías decirles que eres una estudiante de intercambio y que me invitaste a tu país.-

-Umm...-

-Es una buena idea.-Applejack sonrió buscando aprobación. Twilight hizo un gesto afirmativo.

-¿Y si me preguntan de dónde soy?-

-No importa, diles que eres de un país del norte.-

Pasaron el resto del tiempo conversando sobre cosas del día a día. Mientras almorzaban, Applejack le contó muchas cosas de su vida bastante similares a la vida de la Applejack de Equestria. Le dijo que le gustaría poder vivir en la granja el resto de su vida y trabajar para la comunidad, para luego tener un granero más grande y algunas tierras más. Twilight escuchaba atentamente y hacía acotaciones. Pasaron un buen rato, lavaron las cosas que usaron y salieron al patio frontal.

-Te llevaré al último lugar donde vi a éste fantasma.-

En efecto, Twilight ya percibía una notable presencia mágica en la casa. Pero al igual que antes, no parecía focalizarse en nada, estaba como en el aire.

Caminaron hasta la valla, que no era muy alta por lo que la saltaron, y se adentraron un poco en el bosque. El sol era tapado por las copas de los árboles, pero varios rayos se filtraban de todos modos. Era un bosque muy bonito, y a la vez muy silencioso. No escuchaba pájaros ni otros animales, y eso le llamó la atención.

-Fue por aquí.-Dijo Applejack señalando unos árboles.

Twilight se acercó y entonces comenzó a sentir algo... una presencia fuerte. Empezó a mirar a su alrededor esperando ver algo, pero no había nada. La magia se notaba como si un ser de gran poder estuviese allí. Twilight empezó a caminar y tocar los árboles. A unos metros Applejack la miraba con las manos en los bolsillos.

El árbol le dio más información. Detectó que algo mágico había pasado por allí y había entrado en contacto con el árbol. No le quedaron más dudas: Algo que no era de Equestria ni de ese mundo estaba invadiendo la propiedad de Applejack.

Regresó hasta donde estaba su amiga e hizo un gesto afirmativo.

-Algo mágico estuvo aquí. Y me sorprende poder detectar tan claramente esa magia... debe ser muy fuerte.-

-¿No deberíamos tomar alguna medida?-Preguntó Applejack.

-No creo que ataque. Hasta ahora no lo hizo y sólo trató de intimidarte. Si llega a aparecer, lo enfrentaré y me comunicaré con él.-

-¿Eso es... prudente?-

-No, pero sé entenderme con seres mágicos. Además tampoco sé si puede atacar, ahora que lo pienso... Sunset y yo también podemos usar magia, pero en estos momentos estamos inhabilitadas sin los Elementos físicos.-

Applejack no quedó mucho más tranquila, pero Twilight confiaba en sus habilidades. Regresaron a la casa para pasar el resto del día. Allí conoció más sobre la historia de Applejack, y de paso muchas novedades sobre su mundo. Se quedaron en la sala de la casa, que era bastante amplia y tenía sillones rústicos, una biblioteca y una mesa redonda con sillas de madera. Applejack le enseñó algunos juegos de cartas, hasta que llegaron sus hermanos y su abuela. Cenaron todos juntos y Twilight explicó que venía de intercambio y había invitado a Applejack a su casa en su país del norte. Esperaba objeciones, pero Big Mac y Applebloom se mostraron contentos y confiaban en Twilight después de haberla conocido hacía dos meses. La abuela tampoco hizo preguntas y aprobó el viaje. Dijo que al fin y al cabo Applejack era lo bastante mayor como para tomar decisiones por su cuenta.

Una vez terminada la cena, Applejack preparó una habitación para Twilight en el piso de arriba. Su cuarto estaba frente al de la abuela y al lado del de Applejack. El de Applebloom le quedaba en diagonal, y el de Big Mac estaba al fondo.

Se dieron las buenas noches y todos se retiraron a dormir.

A Twilight le costó dormirse. Además de frío, percibía una fuerte presencia mágica. Se sentía invadida por sentimientos de tristeza y desolación, pero intentó luchar contra ellos. Empezaba a darse cuenta que no los sentía espontáneamente, sino que algo estaba induciéndolos. Se levantó y encendió la lámpara que tenía al lado de la cama.

No había nadie. Sólo ella con la cama, la mesita, la lámpara y un ropero. Caminó hasta la ventana y miró hacia el bosque.

Entonces vio entre los árboles a un sujeto alto y delgado. No podía precisar nada más por la oscuridad y porque ese individuo parecía tener ropas oscuras. No distinguía su rostro, era como si estuviera oculto entre las sombras o por las ramas. Pestañeó para fijar aún más la vista, pero el sujeto ya no estaba.

Regresó a la cama y se sentó. Esperó unos minutos antes de volver a la ventana, pero cuando lo hizo el "fantasma" no estaba. Decidió intentar dormir... y rogaba a Celestia que ese ser no entre en la casa.

La noche se hizo larga y a pesar de haber dormido un poco, Twilight se la pasó alerta por si escuchaba o sentía algo. La fuerte presencia mágica estuvo allí todo el tiempo, pero no vio ni oyó ningún tipo de agresión. Sólo sintió frío. Un frío tan intenso que le llegaba hasta los huesos, a pesar de estar tapada con todo lo que encontró a su alcance. Hacia el amanecer el frío se fue disipando, y Twilight se sintió mejor.


Sintió unos golpecitos en la puerta. Applejack preguntó si estaba despierta. Le costó un poco levantarse, pero respondió afirmativamente.

Se levantó, se vistió y fue al baño a despejarse. Mientras tanto, la abuela preparaba el desayuno en la cocina y los demás habitantes de la casa se dirigían al comedor.

Cuando Twilight bajó los demás ya estaban allí. Desayunó con ellos un poco de café y pan con manteca.

Hecho esto, lavaron todo lo que usaron y Applejack le dijo que tenían que ir a esperar el autobús. Big Mac y Applebloom se adelantaron y salieron primero. La abuela no tenía que salir en ese momento, a ella le tocaba ir al mediodía.

Twilight y Applejack salieron después. La princesa le contó a su amiga lo que vio anoche, y lo que estuvo sintiendo. Applejack escuchaba atentamente y hacía gestos afirmativos, luego le confirmó que también notó el frío y le había parecido escuchar algo en el pasillo.

Siguieron hablando en la parada pero no pasó mucho hasta que llegó el viejo autobús. Applejack pagó por las dos y se ubicaron en unos asientos del lado del conductor, hacia la mitad del vehículo. Los hermanos se fueron hasta el fondo mientras seguían charlando animadamente.

Twilight iba del lado de la ventanilla, mirando el paisaje. El autobús arrancó y fue adentrándose en la ciudad. Todo eso le parecía muy llamativo e interesante a Twilight, podía darse cuenta que el ritmo de vida en ese mundo era completamente diferente al suyo.

En eso, dos coches de color azul y blanco con luces de colores en el techo y sirenas doblaron una esquina a toda velocidad y pasaron al lado del autobús como exhalaciones.

-¿Qué son esos? ¿La Guardia?-Preguntó Twilight inocentemente.

-Algo así...-Respondió Applejack sonriendo.-Sólo es la policía.-

-Ah, policía.-

-Debe haber pasado algo serio como para que vayan tan rápido.-Agregó su amiga.

El autobús siguió su recorrido pero de pronto se detuvo en la calle. Frente a él uno de los coches de policía bloqueaba el camino.

-¿Qué? ¿Justo a dos cuadras?-Applejack sonó un poco molesta.

Los demás pasajeros también se quejaron. El chofer hizo un gesto como indicando que no era su culpa.

Aquellos que tenían como destino Canterlot High se bajaron. Y a medida que Twilight y Applejack iban hacia el colegio, notaron algo extraño.

Parecía haber una multitud más adelante. Se podían ver más coches de policía ubicados cerca de la institución, junto a algo que Applejack indicó como una ambulancia y un par de vehículos más grandes.

Al llegar se encontraron el colegio vallado por policías. Justo estaban sacando una camilla que llevaron hasta la ambulancia y partieron. Un cuerpo inmóvil iba completamente tapado por una sábana blanca.

Todos se preguntaban qué había pasado. Incluso la directora estaba allí hablando con unos oficiales.

Mientras un par de policías ingresaban al colegio llevando cintas amarillas, la directora usó un megáfono del jefe del operativo para anunciar que las clases estaban suspendidas por los próximos cuatro días.

Twilight estaba en silencio asumiendo que algo grave había sucedido. Applejack hizo señas a alguien, y se acercaron Rainbow Dash y Fluttershy con su perro.

-¿Dónde están las demás? Siempre llegan temprano.-Dadas las circunstancias, Applejack quería asegurarse de que todas estén bien.

-Hablé con Pinkie hace un rato, se había quedado dormida.-Contó Rainbow con expresión de "no me extraña de ella".

-Yo vi a Sunset por aquí, pero se fue. Y Rarity parece que no vino...-Agregó Fluttershy.

-¿Sunset? Tengo que encontrarla.-Dijo Twilight.

-Alguien llame a Rarity.-Pidió Applejack.

En una fracción de segundo, el perro de Fluttershy tiró con fuerza y derribó a su dueña al suelo. Se acercó corriendo a Twilight y saltó hacia ella. Applejack se lanzó tratando de atraparlo pero no llegó.

Twilight levantó el brazo izquierdo y sintió los dientes hundiéndose en su piel. Comenzó a salir sangre de la herida, salpicando su ropa y la boca del animal. Cayó al suelo con el peso del perro encima, sin poder levantarse.

-¡Suéltala!-Exclamó una voz.

Twilight sintió unos tirones y varios gritos. Intentaba no mirar, pero empezaba a sentir un dolor tan agudo que se estaba mareando. Y entonces el perro la soltó.

Volvió la mirada y sólo alcanzó a ver que el perro escapaba hacia lo lejos. Distinguió a Fluttershy arrodillada, mirándola con ambas manos tapándose la boca... y entonces vio a Flash Sentry de cerca. Su visión empezó a nublarse hasta que se desmayó.