Los personajes no me pertenecen, lo tomo prestado de la gran Rumiko

*Entre el deber y el amor*

Capítulo 4

Habían pasado dos semanas de la marcha de Akane a Tokio, Taro preguntó en todas las comisarías por su ex-prometida, sin éxito. Parecía que se la hubiera tragado la tierra, igual le mintió y se fue a otro lugar distinto para huir de él, pero eso no le cuadraba… Akane no dejaría solo a su padre. O quizá se había fugado con otro hombre, por eso lo abandonó. Llegó furioso al apartamento que tenía en el centro de la ciudad, dejó las llaves con rabia en el recibidor, se aflojó la corbata y se desabrochó los dos primeros botones de su camisa. Cuando llegó a su gran sofá de cuero, se dejó caer de forma pesada, cerró los ojos y echó la cabeza hacia atrás, necesitaba pensar… sintió cómo un delicado dedo recorría su garganta y bajaba hasta su pecho, sin abrir los ojos, agarró de la muñeca a la dueña de esos finos dedos.

- ¿Qué haces todavía aquí? Ya tendrías que estar en el restaurante. Te dije claramente que te ducharas y te fueras nada más salir yo por la puerta - Taro abrió entonces los ojos y encontró a una linda chica de cabello largo violeta que lo miraba con sus ojos carmesí y expresión de miedo en su rostro. Llevaba puesta una camisa blanca de él.

- Yo… querer esperarte… pensé que agradar que Shampoo estuviera aquí - la voz de la chica era temblorosa.

- Pues pensaste mal, llevo un día duro y no me apetece ver a nadie - Taro se levantó del sofá soltando la muñeca de la chica de manera brusca. Ésta se acarició la zona donde le había apretado. Se levantó despacio y se acercó hacia donde se encontraba él, mirando por el gran ventanal del salón con los brazos cruzados.

Ella se puso detrás y comenzó a acariciar sus antebrazos, subiendo por sus duros bíceps hasta llegar a sus hombros. Él no se inmutó ante las caricias de su joven acompañante, así que la chica prosiguió con su seducción. Llevó sus manos hasta el fuerte pecho de él consiguiendo que el chico descruzara los brazos y metiera las manos en los bolsillos de su pantalón para facilitarle el acceso a su cuerpo. La ojicarmesí sonrió, había logrado su cometido. Lentamente desabrochó el resto de los botones de la camisa dejando el torso de Taro al descubierto. Paseó con sus uñas por los abdominales de él, el chico sintió de nuevo sus manos recorriendo su pecho y aspiró profundamente, en ese momento un aroma familiar a vainilla y canela embriagó todos sus sentidos haciéndolo girar con frenesí... Al darse la vuelta encontró un rostro diferente al que ese aroma le hacía fantasear. Miró intensamente a la chica que tenía enfrente.

- ¿Qué te has puesto en el cabello? - preguntó tirando de él y acercándose con voracidad a su presa.

- Haber un champú en el baño escondido... Necesitar asearme y yo encontrarlo. Además ser para mujer - lo oyó suspirar levemente así que se aventuró a meter una de sus manos dentro del pantalón del chico, encontrándose con una dura erección. Él le sujetó la cara con una de sus manos, apretando fuertemente las mejillas de la chica. Su expresión era una mezcla de deseo y rabia.

La besó con furia, ella respondió de inmediato. Cerró los ojos mientras la devoraba e intentó hacer realidad su alucinación, pero no lo logró... Cuando los abrió de nuevo estaba la pelivioleta con el cabello revuelto y las mejillas sonrosadas, pero no la chica que él quería. Se enfureció aún más al recordar que había fracasado un día más en su búsqueda. Arremetió besando de nuevo a la joven de procedencia china, caminaron así hasta que se toparon con una columna que adornaba el salón, Taro giró a Shampoo y la pegó a dicha columna, le bajó las braguitas con una mano mientras masajeaba los pechos de ella con la otra, hizo que abriera las piernas levemente. A continuación se desabrochó y se bajó el pantalón junto con sus bóxer. Sin más preámbulos se introdujo en el interior de la chica haciendo que ésta soltara un pequeño grito por la brusquedad de él. Cuando se acostumbró a la invasión comenzó a gemir muy fuerte, sabía que eso lo excitaba. Le pedía a gritos más. Él sólo gruñía, tras unas cuantas estocadas se vació dentro de ella emitiendo un último y ronco gruñido. Cuando se sintió satisfecho, se subió el pantalón y se dirigió hacia el baño.

- Dúchate en el otro baño y vete, llegas tarde al restaurante.

Ella se subió las braguitas y miró con el ceño fruncido cómo se alejaba.

- Algún día conseguir que estés a los pies de Shampoo… entonces ser rica y poderosa yo también - murmuró la chica de cabello violeta.

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Después de la clase de defensa y ataque, Ranma estuvo más esquivo en los días siguientes con Akane. Ella pensaba que se sentía humillado por haberlo tumbado en una ocasión, había destruido su ego masculino, aunque seguía sin saber cómo lo había logrado. En ocasiones lo veía entrenar solo en el bosque. Lo descubrió en uno de los paseos que la peliazul hacía en el poco tiempo de descanso que les daban. Le gustaba caminar por el frondoso bosque, la tranquilidad y la paz que le otorgaban esos paseos no los cambiaba por nada. La ayudaban a meditar, en más de una ocasión su compañero Shinnosuke quiso acompañarla, éste se había vuelto extrañamente familiar para ella, pues tenían un lazo muy fuerte a pesar del poco tiempo que llevaban conviviendo. Se había vuelto una parte indispensable de su vida, compartían momentos de risas en el comedor y chistes privados. Nunca había tenido un mejor amigo, pero ni con él compartiría esos momentos, los atesoraba sólo para ella.

Iba ensimismada en sus pensamientos cuando divisó a su capitán a lo lejos, decidió quedarse para averiguar qué hacía el bravo Saotome en la profundidad del bosque, se agachó y lo estuvo espiando un buen rato escondida detrás de unos arbustos. Estaba realizando a la perfección una kata que a ella le resultaba tremendamente complicada, pero al mismo tiempo tenía la impresión de haber visto a su padre, en algún momento, hacer algo similar, pero no como la estaba ejecutando Ranma, sus movimientos eran muy limpios y precisos. La técnica Saotome parecía fundirse con la suya. Los ojos de Ranma permanecían cerrados. Akane tragó saliva, su capitán llevaba puesto un Gi blanco con el cinturón negro que lo hacía ver terriblemente sexy… la parte de arriba estaba ligeramente abierta y dejaba entrever los marcados pectorales del pelinegro. Otra vez estaba pensando en Saotome de la forma que no debía, se reprendió a sí misma. No sólo era su capitán, era un estúpido machista que no aceptó la derrota ante una mujer, aunque viéndolo así...eso la llevó a pensar en cómo le ganó, y sólo se le ocurrió que algo le hizo perder la concentración, porque viendo su manera de moverse y entrenar, y aunque para ella era muy duro admitirlo, no le hubiera tocado un pelo.

Así que en cada paseo que hacía buscaba a Ranma en el bosque, aprendía viéndolo entrenar para luego intentar imitar sus movimientos, aparte de ser todo un espectáculo como mujer ver a ese hombre de metro ochenta y cinco, sudoroso y entregado a las artes. Siempre se iba unos minutos antes de que el ojiazul terminara el entrenamiento, se moriría de vergüenza si fuera descubierta por él. En uno de sus "paseos para meditar" y cuando Ranma estaba haciendo los estiramientos finales, una voz masculina que siempre hacía que se le erizara la piel al instante, le llamó la atención…

- Tendo sé que estás ahí, haz el favor de salir - había sido descubierta in fraganti por su sensei on-line.

Akane salió de su escondite con la cabeza gacha, como cuando su padre la pillaba de pequeña haciendo una travesura. El pelinegro no pudo evitar darle un repaso de arriba a abajo a la apenada peliazul mientras se disculpaba. La chica parecía un sueño pero, ¿qué demonios hacía sola en el bosque?

- Lo-lo siento capitán… no pretendía ser indiscreta. Estaba paseando y te he visto por accidente… no quería molestar… - la chica habló mirando al suelo. Si le pusieran un termómetro ahora lo haría estallar de lo colorada y sofocada que estaba.

- Pues llevas paseando dos semanas por el mismo sitio. Sé que soy un espectáculo muy agradable pero me hubiera sentido más cómodo si observaras ahí sentada y no espiándome como si fueras un enemigo. Además, ¿no se te ha podido ocurrir que las chicas solas en el bosque son presas fáciles? - la sonrisa burlona y pretenciosa del chico de la trenza hizo enfurecer a la ojiavellana.

- ¡Soy perfectamente capaz de defenderme sola! Además... ¡¿Has sabido todo este tiempo que estaba aquí?! ¡¿Y aún así no has dicho nada?! - la chica no podía creer lo que estaba oyendo.

- Bueno, estabas escondida… ¿qué querías que dijera? No quería que te sintieras incómoda. Sé de sobra el efecto que causo en las mujeres.

- ¡¿QUÉÉÉÉ?! ¡En mi vida he conocido a alguien tan engreído y egocéntrico como tú, capitán! Yo-yo… sólo… yo… - de pronto empezó a tartamudear.

-¿Quieres que te entrene? Idiota, idiota, idiota, ¿qué le acabas de decir? Como diga que sí vas a pasar demasiado tiempo a solas con ella. Genial Saotome...ahora el que vas a estar en peligro vas a ser tú, por bocazas - pensó el pelinegro nada más hacer esa pregunta.

La chica parpadeó un par de veces, no sabía el motivo, pero ambos tenían un estilo muy similar a la hora de luchar. Sólo mirando no iba a conseguir avanzar y deseaba mejorar en el estilo libre. Así que tragándose su orgullo asintió - Está bien - susurró la peliazul - hace tiempo que no avanzo en las artes.

El joven capitán maldijo en voz baja, su lengua y su deseo de pasar tiempo a solas con Akane, o el hecho de hacer que sus paseos sola por el bosque terminaran, habló antes que su cerebro - perfecto, ahora estás pensando en protegerla… pues la profesión de ella es la misma que la tuya… ¡maldición! - volvió a recriminarse el azabache, pero ya no podía echarse atrás - Mañana, misma hora, mismo lugar. Y ahora vuelve a las dependencias y descansa. El sargento Hibiki tiene preparado algo especial para vosotros y mejor que estés al 100% será un día largo y duro.

- Sí, capitán - Akane hizo el saludo militar y salió corriendo, una nueva ilusión hacía bailar su alborotado corazón. Se dijo a sí misma que era por la emoción del entrenamiento, pero muy en el fondo sabía que gran parte de esa alegría, era por pasar tiempo con Ranma.

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El día siguiente, tal como su capitán había predicho, fue bastante duro. Habían hecho un circuito de crossfit pero a lo bestia. Akane se duchó con agua caliente pese al calor que hacía para intentar desentumecer los músculos. Aún así, tenía una sonrisa permanente en los labios. Hasta Shinnosuke le preguntó qué la tenía de tan buen humor, ella le dijo que nada importante, él la miró dudoso… era su amiga, adoraba verla sonreír pero no era la sonrisa de siempre… ocultaba algo que no conseguía descifrar. La peliazul se sentía mal por no poder decirle a su compañero que iba a recibir clases particulares del capitán Saotome, pero justo eso era en lo último que pensaba. Tomó una pequeña mochila donde llevaba agua, una toalla, alguna barrita energética y lo más importante, su Gi para estar más cómoda entrenando. Salió de las dependencias y caminó un buen rato hasta llegar al lugar acordado. Unos metros antes se paró para cambiarse y colocarse el Gi, quería llegar lista y preparada para comenzar lo antes posible.

Ranma estaba poniéndose su cinturón cuando un aroma conocido le hizo estremecer de pies a cabeza. Era ese aroma a vainilla y canela característico de Akane que le hacía perder la cordura.

- Pensé que te ibas a rajar, Tendo - habló sin mirar hacia la chica mientras seguía colocándose el cinturón.

- Soy una mujer de palabra, cuando digo que voy a hacer algo lo hago, capitán - el tono de voz de la ojiavellana sonaba molesto. Si ya iba a empezar a meterse con ella no sabía qué hacía allí.

El ojiazul se dio la vuelta y la miró serio - ahora soy tu sensei, no tu capitán y créeme, soy más exigente como artista marcial que como policía. ¿Quieres seguir adelante? - cruzó los dedos para que ella abandonara la idea de que él la entrenara, pero sabía que no le iba a servir de nada. Sólo hacía dos semanas que se conocían pero parecía que era de toda la vida. Ella era tan cabezota como él.

- Quiero seguir adelante, sensei - la determinación y el coraje en la mirada de ella fue lo que lo cautivó desde el primer momento.

- Bien, pues empecemos con el calentamiento.

Estuvieron dos horas entre calentamiento y pequeños combates donde sólo marcaban, él aprovechaba para corregir los errores de la peliazul. Ranma apreció el cansancio de Akane, realmente había sido un día muy duro y aún así, allí estaba dándolo todo.

- Por hoy vamos a dejarlo, terminaremos con una kata muy sencilla que te va a servir para estirar los músculos.

Akane asintió, se colocó al lado de Ranma y empezó a imitar sus movimientos, conocía esa kata a la perfección, fue de las primeras que aprendió en casa. ¿Por qué Ranma la hacía sentir tan cómoda? ¿por qué sentía que en ese lugar junto a él se encontraba como en casa? Tenía muchas ganas de preguntarle quién le había enseñado la técnica de estilo libre que practicaba, pero se mordió la lengua. Volvió a concentrarse en lo importante en ese momento. Realmente esa kata era sencilla, pero al agacharse le temblaban las piernas y sus movimientos eran lentos y no muy precisos debido al día tan agotador que había tenido. Ranma la observaba de reojo, sabía que ella estaba agotada pero como le avisó al principio de la clase, era un sensei exigente.

- No estás haciendo bien los movimientos.

- Sí los hago bien, sólo que estoy cansada - replicó la chica.

- No es el cansancio, mira - Ranma se colocó detrás de ella, con su brazo izquierdo rodeó la cintura de Akane y con su mano derecha sujetaba el antebrazo de la peliazul. Ella de inmediato sintió un cosquilleo en su bajo vientre, Ranma le corrigió la postura sin darse cuenta de lo próximos que estaban uno del otro.

- El tronco debe estar recto y tienes que girar la muñeca de este modo para que puedas… - en ese momento una ligera brisa hizo que el cabello de Akane se moviera y rozara la nariz de Ranma, el perfume del champú que usaba la peliazul volvió a embriagarle. Sólo en ese instante se percató de cómo tenía sujeta a la chica, de que sus mejillas estaban pegadas y fue cuando notó la respiración acelerada de ella. Se quedó unos segundos en silencio, sin poder moverse. Cuando por fin su cerebro dio la orden de reaccionar fue soltando a Akane muy despacio, pasando su mano alrededor del vientre de ella, como si la estuviera acariciando. Esto hizo que ella suspirara levemente y Ranma en respuesta la soltó de golpe, si pasaba más tiempo rozando su cuerpo seguro que perdía el control y más aún si la oía suspirar así.

- Bu-bueno… creo que por hoy está bien… ¿nos vamos?

- Sí-sí… voy a cambiarme. Sólo tardaré un minuto - Akane cogió su mochila y se separó unos metros de Ranma, la zona elegida estaba cubierta por matorrales y árboles, cuando paró se llevó la mano al pecho - Ya, cálmate… sólo estaba ayudándote a corregir la postura… ¿por qué te has puesto así? - se decía a sí misma - necesitas descansar… mañana verás las cosas de otra manera.

Terminó de autoconvencerse y comenzó a quitarse el Gi, lo dejó encima de una roca. Se giró para coger su mochila y sacar la ropa con la que había llegado. La mochila había desaparecido - ¿pero qué demonios…? - buscó por los alrededores y no dio con ella - tendré que ponerme de nuevo el Gi, la habré dejado donde hemos entrenado y he creído que la traía - pensó la ojiavellana. Miró hacia la roca donde lo había dejado y tampoco estaba. Esto ya no tenía gracia, ¿y si había sido Ranma? ¿Acaso quería algo? Estaba en lo más profundo del bosque con un hombre al que no podía vencer. De pronto algo cayó del cielo, fue la barrita energética que llevaba en la mochila. Miró hacia arriba y en las ramas de los árboles había cuatro monos con sus pertenencias.

- ¡Ey! ¡Eso es mío, devolvédmelo! - grito Akane a los monos, que cuando la oyeron, saltaron de rama en rama con la mochila y el Gi de la peliazul - ¡NOOOOO!

Ranma estaba sentado con las piernas cruzadas, permanecía con los ojos cerrados e inhalaba y expiraba lentamente, intentando controlar la respiración en todo momento y autoconvenciéndose de que todo esto había sido una buena idea, cuando de pronto oyó el grito de la chica causante de su estado de ansiedad. Se levantó de un salto y corrió en dirección hacia donde se encontraba ella.

- ¡AKANE! ¡¿Qué pasa?! ¡¿Estás bien?!

- ¡AHHH! ¡No mires! - gritó la peliazul.

Ranma frenó en seco, su dulce tormento estaba en ropa interior justo delante de él. En cuanto lo vio aparecer se cubrió con las manos sus pechos y corrió a esconderse detrás de un árbol. Demasiado tarde para el pobre Ranma, inmediatamente su cerebro archivó la imagen de su diosa semidesnuda, no había visto criatura más perfecta. Se dio la vuelta colorado ante lo bochornoso de la situación.

-Yo-yo… te oí gritar y pensé que te habían atacado, Tendo…

- Vale... no pasa nada… - cuando pensó que ella estaba en peligro la llamó por su nombre, ¿por qué? No lo sabía pero le encantó que lo hiciera - unos monos me han robado mis pertenencias, no tengo nada que ponerme…

Ranma se quitó la parte de arriba de su Gi y lo lanzó junto con el cinturón cerca de donde pensaba que estaba Akane.

- Ponte esto, mañana o pasado arreglaremos lo de tu Gi.

Akane salió sigilosa de su escondite y tomó la prenda que le había lanzado Ranma. Menos mal que ella era pequeñita y su capitán alto. Le quedaba como un vestidito corto - Ya puedes girarte - le dijo cuando terminó de vestirse.

Ranma dio una vuelta de 180 grados para encontrarse a una chica de piel blanca, mejillas ruborizadas y unas piernas de infarto. Su Gi le quedaba… mejor ni lo pensaba. Tragó saliva y sólo atinó a decir, vamos.

Ninguno de los dos abrió la boca en todo el camino, el viaje de regreso se les hizo bastante largo por lo incómodo de la situación. Ranma se veía molesto o frustrado, le peliazul no alcanzaba a adivinar su expresión. Cuando llegaron a las afueras del centro de entrenamiento por fin Ranma habló.

- Entra tú primero, no es conveniente que nos vean juntos a estas horas y con esta pinta. Podrían malinterpretar las cosas…

- Sí… mejor… bueno… pues hasta mañana, capitán, muchas gracias por la clase - la peliazul le sonrió levemente y cruzó a paso ligero el patio.

- Hasta mañana… Akane… - murmuró Ranma mientras la veía alejarse.

Ryu Kumon estaba fumando en un rincón del patio cuando vio una sombra cruzar a paso ligero, agudizó la vista y reconoció a Tendo de inmediato. Parecía llevar la parte de arriba de los kimonos que usaban los que practicaban artes marciales, no recordaba cómo se llamaban. Le pareció extraño porque ya era bastante tarde, pero como sabía que a ella le gustaba pasear por el bosque no le dio más importancia. A los cinco minutos apareció otra sombra cruzando por el mismo sitio, sin duda era el capitán Saotome, el cual iba sin parte de arriba.

- Interesante… - murmuró Ryu con una media sonrisa en los labios - así es como se escalan puestos, ¿no, Tendo? Me guardaré esta información, quizá algún día me sirva - con este pensamiento tiró el cigarrillo al suelo, lo pisó y se dirigió a su habitación.

Continuará…


Hola de nuevo! Cómo vais por aquí? Si seguís leyendo muchísimas gracias. Sé que este capítulo ha sido bastante corto, mil perdones, el siguiente vendrá cargadito de cosas.

Poco que contar de este capítulo, se resume en: tensión sexual no resuelta :P así que sin más mis gracias como siempre a mi b- reader Sailordancer7. Este fic se está convirtiendo en uno de mis favoritos y es gracias a ti, a las mesas redondas y risas que nos gastamos. Gracias amiga. Te quiero mil! A mis locas por el dios griego, por supuestísimo. Os adoro chicas! Mi Juany Rdz va a participar con un shot en el reto que lanzó Dani… nosotras las locas somos privilegiadas de haberlo leído ya… os va a encantar. Y ya no digo más. Recomendaros que no os perdáis lo que queda de Vainilla de Susy Chantilly, el final está muy cerca… y si aún no habéis leído Poderosa de Hana Note ya podéis apuntarlo en vuestra lista.

SusyChantilly no me pude reír más con tu review mi niña, en principio no habría expulsión aunque Ranma y Akane decidieran tener una relación, sólo que nuestro Ranma siempre ha sido muy centrado y formal en su trabajo y ahora le ha llegado la distracción de su vida...y él tiene un cargo, así que evita la atracción que siente hacia ella por su deber. Y lo de tu Shinno ya lo verás más adelante :P Lily Tendo89 me conoces muy bien, sabes la química que manejo siempre con ellos aunque Ranma va a intentar luchar contra sus sentimientos, ya lo que pueda resistir no está en mi mano, ellos me manejan A.R. Tendo me encanta que lo visualices tan bien, espero te haya gustado el capítulo miladis Azusa, no me acoses que soy buena chica jajaja como este ha sido cortito voy a intentar actualizar pronto, ya tengo a medias el siguiente. Ese entusiasmo y energía por la historia atraviesa mi pórtatil y llega hasta mí, me dais fuerza para continuar ;) paulayjoaqui Ryoga hizo bien en interrumpir porque si no Ranma la lía bien liada jeje, seeeee adoro a Ranma celoso, no es ningún secreto. Taro será importante en la historia ilusion29 Yo también pienso que muchas veces nuestro cuerpo y reacciones dicen más que nuestras palabras, ya se irán desvelando cosillas. Gracias por leer y te doy la razón, no es necesario un cuerpo de infarto para lucir bien un uniforme Gogoga mi bellísima amiga, tú que conoces mis lemons imagina lo que puede estar por venir… El gran Ranma Saotome se siente derrotado por lo encantos de una mujer, para él es algo inadmisible, veremos a ver cuánto le dura… gracias por tu entusiasmo y por seguir mis historias azzulaprincess tensión, tensión… me encanta cuando me decís que os emocionais al leer, de verdad que me alegra muchísimo. Siempre que pueda haré un huequito para responderos, ya que vosotras os tomáis la molestia de dejarme reviews que me alientan a seguir Bianka Sherlin me alegra mucho que te esté gustando DainisitaM me llegaron los emojis que me lanzaste jajaja Ranma creo que se acuesta todas las noches habiéndose dado una buena ducha de agua fría. Yo también disfruto mucho escribiendo las escenas de Ranma y Ryoga, su amistad siempre ha sido algo compleja. Se meten el uno con el otro pero luego siempre se ayudan. Y respondiendo a tu pregunta de los 50 km… ya dije al principio que la mayoría de las cosas me las voy a inventar pero...justo esta no. Tengo un amigo que es policía nacional...7u7 y me ha explicado un poco el entrenamiento de los GEO (Grupo Especial de Operaciones, la unidad de élite del Cuerpo Nacional de Policía en España) y sí, esa es una de las pruebas de su entrenamiento así que...telita P.D. aún espero mis dibujos cof cof...Emiilu como garrapata jajajajaja me encantó esa expresión, siiii de momento un casi beso, hay que guardar las formas. Bueno, Shampoo apareció, espero no te disguste. Me siento una privilegiada si nunca dejas reviews, seguiré esforzándome para que la historia os siga enganchando Juany Rdz con todo en la cocina.. seguro que me podrás instruir Mama Nodoka jijiji sabes que escribo por vosotras, estoy encantadísima de que os esté gustando Linda Akane yo sí que soy tu fan mi niña, ya me conoces… la química entre Ranma y Akane en mis fics creo que cada vez es mayor… en el siguiente explotarán jajaja. Muchas gracias por promocionarme y te vuelvo a agradecer los collages, sé que me va a encantar el que me hagas GabyCo Aquí no ha pasado gran cosa, ha sido más un capítulo de transición, en el siguiente se pondrá la cosa más interesante. Yo también adoro los celos de Ranma Yeka453 me apunto al combate cuerpo a cuerpo con Ranma, pero creo que yo no podría controlarme… ya conoces a Ranma, posesivo y celoso de su Akane. Y eso que aún no hay nada entre ellos Invitado a mí también me gustan más los UA porque aunque intento mantener parte de la personalidad de todos, me deja margen para más cosas. Espero que continues leyendo Sailordancer7 mi queridísima amiga y b-reader, arder es poco… y yo siendo Akane me cuelo en la habitación de Ranma jajaja besitos mil mi niña Nao Saotome Malfoy Está por explotar, no creo que aguanten mucho porque al escribir ellos me piden acercamiento los muy malvados, a mí también me gusta Shinno pero amo a Ranma con todas mis fuerzas, a ver qué ocurre con el señor Ryugen en esta historia. Ryoga hizo bien en detener a Ranma porque se le fue la pinza totalmente ;) y sí… Akane está demostrando que es el girl power SakuDai amamos a Ranma celoso, no podemos evitarlo, son unos imanes esos dos. Espero te haya gustado el capítulo aunque haya sido cortito, os compensaré en el próximo Vernica Menos mal que encontraste la historia, espero no decepcionarte y que te guste de principio a fin Nidia no dejo de repetirlo, vosotros hacéis que tenga una sonrisa de oreja a oreja cada vez que me decís estas cosas, me alegro de veras que te esté gustando la historia y que vivan los hombres de uniforme! y Akane sí, ella seguro está muy sexy, así tiene a Ranma, loco perdido :) lizethglezcam muchísimas gracias, espero que te siga gustando, un saludo Bronchi bien revisado tu cel jajaja así me gusta ;) Azussa marin Creo que Ranma nunca ha tenido tantos celos como los que tuvo hacia Shinnosuke así que aquí no podía ser de otra manera, gracias por leer :) AkanRanma gracias por seguir la historia, yo también adoro a Ranma celoso y peor que se va a poner… LiSao Ten gracias, espero te haya gustado el capítulo Invitado intento no tardar en actualizar y mientras pueda tendréis al menos un capítulo a la semana. El encanto Saotome… ¿qué tendrá?... Caro pues… aún no me he planteado si Akane tendrá rivales o no… siempre me gusta manejar más a Ranma celoso y creo que es porque soy como Akane, ni escribiéndolo yo, puedo soportar que le pongan la mano encima a mi trenzudo jajaja pero como todavía está en proceso todo puede ocurrir Mimi chan gracias a por ti por seguir mi historia y por dejarme tu precioso comentario, que no me canso de decir que me dan fuerzas para seguir escribiendo. Algún pique más habrá, es un UA pero son Ranma y Akane a fin de cuentas jeje. Mis #locasporeldiosgriego son lo mejor que me ha pasado en tiempo. Gracias a ellas me animé a escribir y me encanta que sigas también sus historias. Ese es nuestro objetivo, hacer que por un instante dejéis los problemas aparte y disfruteis de este maravilloso mundo Rosejandra me alegra que te esté gustando la historia, no has tenido que esperar mucho a la actualización. Gracias a ti por leer :)

Bueno, espero haber contestado a todo el mundo, gracias mil por dedicarme un poquito de vuestro valioso tiempo y dejarme un comentario. Y sin más me despido hasta el siguiente capítulo. Nos leemos!

Sakura Saotome :)