Cap 4 La charla entre amigos

Prontito escribo el Cap 4, espero no ir demasiado lento. Me disculpo pero cuestiones personales no me permitieron continuar. Les dejo un beso, acomódenlo donde quieran.

Hola, te quiero contar mi historia, no es la gran historia. No va a quedar gravada en tu memoria, no va a cambiar tu vida ni siquiera va a hacer un logro por la humanidad, no.

Mi historia, es una historia, es una simple historia erótica, involucra a un niño, un niño que, hasta ese momento, era un niño inocente.

Mi nombre, Daisuke (de cariño me dicen Davis) Motomiya. Tengo dieciséis años, voy a primer año de preparatoria soy la estrella del equipo de soccer. Su nombre Iori (de cariño Cody) Hida, tiene 13 años, somos amigos desde hace algún tiempo, juntos hemos compartido mucho (demasiado diría yo ¬¬).

Pero desde aquella ocasión, ese día fatídico de verano, con una llovizna adornando de humedad las calles de Tokio, y perfumándolas a ese aroma que se crea cuando combinas agua con tierra mojada, ese día en específico, fue cuando nuestra amistad rebasó fronteras.

Ese día, yo regresaba de mis entrenamientos de soccer, era domingo, habíamos quedado todos los elegidos en reunirnos en casa de Cody, siempre los domingos hacíamos reuniones en la casa de alguien, tocaba turno a Cody, yo no estaba del mejor humor, después de años de silencio, por fin hacía unos días me le había declarado a Kari, y la respuesta, había sido desastrosa.

Todavía tenía mi corazón roto, y la verdad, no estaba de humor para reuniones, no si ELLA estaba ahí; pero no teniendo otro remedio y después de comprometerme hacía una semana, había quedado en llevar las botanas, así que no tuve otro remedio.

Ella me miraba con reserva, sabía lo que me había hecho, y la verdad, parecía no querer recordarlo del todo, decidí que no la incomodaría, y, como siempre, el tonto Davis hizo ridiculeces para divertir a todos, aunque por dentro estaba totalmente destrozado.

Un par de personas se habían dado cuenta de mi real estado de animo: Ken como siempre, y también como siempre, Cody, quien se puso serio conmigo, por no ser honesto, y por darle mas gusto a ella, fingiendo demencia, para no causarle incomodidad, que a mi pobre corazón roto, negando por completo lo mucho que me dolía verla a la cara.

Yo seguí haciendo el papel de bufón las dos horas que duró la reunión, y Cody sólo me miraba con el deseo reprimido de reprenderme. Cuando todos se hubieron ido, él no me dejó ir, quería hablar, como su madre y su abuelo no estaban, y los digimon ya estaban en el digimundo, pudimos hablar con tranquilidad.

-¿de qué me querías hablar Cody? –dije yo mientras me sentaba cruzando las piernas y posando ambos brazos al centro en mis tobillos, y poniendo una mirada de "inocencia".

-Tu sabes muy bien de lo que quiero hablar –me replicó muy serio

-si es sobre el asunto de las papas fritas, mira ya te dije que era el único sabor que tenían así que no estés fastidiando…-dije yo fingiendo indiferencia sobre el tema de las papas fritas volteando la cabeza a un costado cerrando los ojos y entre frunciendo el ceño.

-no, no quiero hablar sobre eso y lo sabes Davis –me interrumpió cortante y severo.

-si… lo se –dije empezando a mostrar mi verdadero sentimiento en ese momento.

-¿hasta cuando piensas seguir fingiendo?

-¿de que hablas?

-¡por favor Davis ya basta! ¡Deja de negar lo que sientes! Estás evadiendo la realidad con una máscara de "risas y diversión". Ahora entiendo que siempre que dices tonterías, por dentro te mueres. ¿Cuántas veces lo has hecho, eh? ¿Cuántas veces Davis nos ha hecho reír pero por dentro llora? ¿Cuántas veces te has callado algo que sientes por temor a que los demás salgan lastimados? ¡¿Por qué Davis? ¡¿Por qué? ¿Tan difícil es decir lo que…?

-¡cállate! ¡Ya cállate! ¡No tienes idea de lo difícil que es tener que ser el fuerte! Porque si T.K. llora, se le consuela y listo. Por que si alguno de los demás llora, se hace lo mismo y listo, pero si yo lloro, no hay palabras de aliento, no hay un: "tranquilo Davis, todo saldrá bien" por que YO soy el líder, por que YO soy el fuerte. Por que… por que si Davis llora, todos se derrumban, por que si Davis llora, significa que todo está realimente mal, y se deja de disfrutar todo, todos se ponen tristes… y me "consuelan" pero… pero no lo hacen de corazón, lo hacen para que… para que ELLOS no se sientan mal. –dije realmente desolado… y rompí en llanto.

-… Davis… yo…yo no sabía

-¡no, claro que no sabías! ¡Nadie nunca sabía! Y Davis tiene que tragarse su orgullo por el bien del grupo, por que además, si v-mon se pone triste, me muero, Cody ¡ME MUERO! –grité entre sollozos, estaba deshecho.

-yo… no puedo decir nada que te consuele, por que no soy tú, no entiendo lo que sientes, pero… si de algo te sirve, mi hombro es tu pañuelo, desahógate amigo.

Entonces, lloré y lloré no me contuve, era tanto lo que callaba, que estuve llorando en sus hombros por una hora completa, después, me calme me posé sobre sus piernas, y me quedé en silencio, él también. Me acariciaba la cabeza, con cariño. De pronto, se acercó a mí lentamente, giró mi cara hacia la suya, y me besó.

Tierno al principio, fue subiendo el tono. Pronto, el beso tomó otro giró, yo sorprendido, solo atiné a abrir los ojos perplejo, de golpe, se me bajo la tristeza; ma acariciaba y besaba con afán, era algo tan raro, sentía un cosquilleo por dentro, un vértigo que recorría mi torso, Cody subió la intensidad de los besos, aún más, era sorprendente como un niño de 13 años me estaba seduciendo de esa manera, introdujo su lengua en mi boca, y me poseyó.

Se soltó de mí y tomo una bocanada de aire, para después quitarse la camisa y empezar a bailar eróticamente. Untaba su bulto con el mío, y yo me ruboricé en extremo, sobre todo por que mi miembro estaba creciendo notoriamente cosa que le fascinó a Cody.

Yo, aún incrédulo con la extrema precocidad del jovencito, solo estaba parado y tieso. Él se movía con un vaivén que la verdad se veía muy sexy, sin dejar de bailar, me quitó la camisa, y se deleito con mi cuerpo pues, modestia aparte, tengo el cuerpo muy marcado por tato jugar soccer.

Me acarició el torso, y luego posó su boca en mis pectorales, los lamió y mordisqueó. Esto me lleno de placer y gemí a lo bajo por la pena, el reía con picardía y seguía con su erótico juego.

Volvió a posar su oca sobre la mía, y me besó con extrema lujuria y pasión, yo que ya estaba caldeado de ánimos, lo tomé por sorpresa correspondiendo su beso con maestría. Esto lo sorprendió, nos e esperaba que yo supiera besar, peor el no sabe lo que he hecho con Ken cuando nadie nos mira.

Pronto tomé la iniciativa, parecía que eso es lo que esperaba por que sonrió cuando le quité sin su consentimiento sus pantalones, pero el respondió despojándome de los míos. Tiró mi ropa interior lejos de la vista de ambos y se sorprendió otra vez con el tamaño de mi erección. Con la mirada llena de lujuria incontenible y con unas ansias muy grandes que la verdad me asombraron, el jovencito de ojos color esmeralda me comenzó a hacer una de las mejores felaciones de mi vida.

Pronto los tímidos gemidos fueron tomando tono, y velocidad, hasta que me vine dentro de su boca, tragándose todo mi semen con gusto, y susurrándome "me moría por probar tu interior, desde hace ya mucho tiempo. Siempre te he deseado con lujuria y pasión desenfrenadas". Estas palabras me erizaron la piel y no pasó mucho tiempo para que mi pene recuperara tamaño.

Por su parte, comenzó a hacer una sensual danza alrededor mío, contoneando su joven y torneado cuerpo peligrosamente cerca de mi otra vez erecto pene. Se acercó otra vez, esta vez, rozando su apretada entrada con mi bulto. Yo estaba extasiado.

Le quité pro completo las últimas prendas que lo cubrían que eran solamente un par de bóxers, y entonces el se puso de cañón al tiempo que gemía sensualmente: "poséeme, hazme tuyo. Méteme tu polla hasta e fondo sin compasión" (N/a: lindo vocabulario del niño ¿no?). yo por supuesto, me estremecí hasta las sienes. Él parecía disfrutarlo.

Me acerqué a él y comencé primero a lamer su entrada. Metí tres dedos a su boca, y cuando estuvieron suficientemente húmedos, los saqué y al principio, lo lamí. Luego, metí un dedo, le dolió, pero no como yo esperaba. Rápidamente su entrada se dilató y yo me sorprendí, parecía acostumbrado a ello.

Él me respondió que solía meterse cosas pensando en mí. Cosa que me calentó más (¿dije inocente? Bueno, tal vez no lo era tanto ¬¬) y entonces metí mi miembro de no demasiado rápido, por que a pesar de que se metía cosas, su entrada no estaba tan abierta al principio le dolió, pero luego, comenzó a gemir de placer. Gemía mi nombre en voz alta yo aceleré el ritmo.

Entraba y salía, entraba y salía, una y otra, y otra y otra vez. Hasta que llegado el momento, me vine dentro de él. Ambos gemimos fuertemente, y caímos rendidos.

Esa fue la primera vez que tuvimos sexo, y las sesiones se repitieron, hasta hoy. Yo soy presa de sus caricias y la manera en que me lame y juego con su lengua y mi pene. Poco a poco me ha gustado más. Al punto que hemos involucrado a otros… pero eso, es otra historia.

Bueno, ya está, espero que les haya gustado, sigan dando su opinión, y las parejas que desean ver en el fic.

Cuídense pórtense… y si su amiguito joven les pide "hablar" con ustedes en privado… cuidado… sus intenciones bien podrían no ser tan limpias...