LA PASIÓN DE PIERNA NEGRA SANJI
(SEVEN DAYS OF GLORY)
PARTE IV-CAPRICHOS DEL DESTINO
"…estoy seguro… tu corazón aún late por mí…"
Seis barcos piratas eran arrastrados por una corriente inmensa de tifones marinos, los rayos caían desde las nueves grises para impactarse contra el océano creando cráteres inmensos, la muerte se respiraba en el aire, y las velas de aquellos desdichados barcos ardían en llamas. La tripulación de Syra acaba de derrotar a los Piratas Neverland. Con el cirujano de la muerte a bordo, realmente parecían invencibles.
La travesía del barco azul continuaba, y la relación de Syra con el Shichibukai comenzaba a adquirir matices que rosaban con la camaradería. Además del intercambio de información y los planes secretos para desatar el caos en el Nuevo Mundo, la capitana y Trafalgar Law adquirían mayor confianza mutua con el paso de los días.
Eh aquí un suceso de gran relevancia:
La primera vez que Syra mostró su ruta de navegación a Trafalgar, éste dibujó unas marcas en las islas recorridas por Syra, ambos observaron minuciosamente el mapa y de pronto Law bosquejó un círculo en el mapa uniendo los puntos que indicaban la localización de las islas. La imagen era reveladora; obviamente la carabela azulada había navegado dentro de los límites de una circunferencia en torno a un punto central. El cirujano de ojos grises señaló la parte central del círculo con el dedo índice-¿Qué es esto?—preguntó con su tono frio y serio.
La pregunta causó una reacción sobrecogedora en la capitana. El punto central indicado por Law, era ni más ni memos que Isla de Arousa. Los puntos formaban un espiral que conducía hasta el hogar de Ayumi. Sin ser consciente de ello, Syra había estado navegado dentro de los límites de la circunferencia dibujada en el mapa, hasta la distancia más larga posible, que permitiera regresar en menos de siete días a Isla de Arousa.
Las manos de Syra se recargaban sobre la mesa, parecía mirar hacia ninguna parte, lo reflexionaba y hacia muecas intentando tomar una decisión. El joven de ojos grises y cabello negro, puso su mano sobre la de Syra y le dijo suavemente—somos aliados, confía en mí… tal vez pueda ayudarte.
Fue una decisión difícil, pero si Trafalgar se había percatado de ese patrón en la navegación por el Nuevo Mundo del barco azulado, era posible que otros la descubrieran. En el mar más peligroso del mundo, las sutilezas son la diferencia entre vivir y morir. No fue fácil, pero Syra resolvió compartir el secreto de Isla de Arousa con Law. La conversación se extendió largo y tendido, el Shichibukai no podía creer lo que escuchaban sus oídos.
-Realmente eres problemática—dijo Law con expresión de extrañeza.
-¡Baka!, no es gran problema—respondió Syra con falso enojo y mejillas sonrojadas.
La emoción de poder ver a Ayumi había alterado la prudencia de Syra, y se reprendió a si misma desde su interior por comprometer la seguridad de la isla a causa de su falta de pericia, tal vez por eso Pierro Gellatino, un pirata aliado de Big Mom, había dado con la isla en el pasado.
Sin el velo de las emociones, Law resaltó detalles trascendentales para la supervivencia de Isla Arousa.
Se sentaron en extremos opuestos de la mesa, con la barbilla apoyada sobre las manos, tal como aquel día en el Bajo Mundo, pasaron algunas horas antes de que Law tomara la palabra.
-Lo tengo—dijo Law con esa sonrisa irónica. Por un momento Syra pensó que escucharía una respuesta simplista, de imposible elección. Pero Law parecía entender el problema a la perfección, ni siquiera sugirió que Syra abandonara la vida de un pirata; parecía realmente decidido a que su aliada se saliera con la suya -Debes interrumpir tu comunicación con la isla hasta que encontremos un Den den Mushi encriptado que no pueda ser intervenido—Trafalgar se frotaba la barbilla—si te es preciso regresar a la isla, debes hacerlo bajo el agua, con recubrimiento del barco, incluso en un barco diferente… durante tus estancias en Arousa, tu barco debe ser visto en alta mar, y algunos miembros de tu tripulación podrían armar jaleo en alguna isla alejada, así se creerá que estabas en otra parte… hm, también debes revisar tu itinerario y navegar en patrones irregulares.
Syra se frotó el cabello mientras balbuceaba insultos para sí misma, ¿Cómo no se percató antes?, se había concentrado tanto en encontrar la isla más segura, que no tuvo la precaución de borrar sus huellas. Pero aun teniendo un plan de acción, quedaba la decisión imposible, en tanto no definieran la ruta de navegación y encontraran el medio encriptado de comunicación, no podría tener contacto con Isla de Arousa, y por tanto con Ayumi.
Syra guardó silencio.
-Tienes que tomar una decisión- dijo Law escuetamente.
-Muy bien, entonces iremos a Umbra para contactar a los científicos que desertaron de la Marina, sus precios son altos, pero seguro tendrán un Den den Mushi encriptado… aunque, ¿sabes quién controla las islas submarinas al norte de Arousa?—preguntó Syra mientras se masajeaba el cuello.
Trafalgar se puso de pie y caminó hasta detrás deSyra—Si, claro que lo sé, pero no es mi trabajo… como tampoco es mi deber ayudarte con eso, tu isla está fuera de los términos de nuestra alianza—dijo Law agresivamente, mientras apuntaba elReino Prodence en el mapa –iremos hasta donde mi tripulación, según lo acordado, y viajaremos a Punk Hazard, te entregare los diarios del Teniente Razo y nos separaremos.
-¡Ni hablar!—gritó Syra furiosa -¡Yo soy la capitana!, ¡este es mi barco!, y yo dispongo que arreglaremos el plan de viaje a Arousa, una vez resuelto el problema de las comunicaciones y me asegure que la isla se encuentra bien, iremos por tu tripulación… además no seas tan estricto con los términos de la alianza—Syra hizo una seña con los dedos cuando enfatizó la palabra "alianza"—y después haremos lo que quieras, es más… te llevo a visitar no sé… a tu novia o lo que sea.
-No tengo novia—contentó Law fríamente-tampoco quiero tenerla…deja de decir gilipolleces, esto no es un maldito juego.
-¡TRAFALGAR!—gritó Syra—¡JODER!, ¡PRIMERO RESOLVAMOS LA RUTA DE NAVEGACIÓN HASTA AROUSA!—tras esas palabras ella también se puso de pie.
-¡ESCÚCHAME BIEN!, un solo grito histérico mas y ¡la alianza se termina!, me bajo del barco y me largo—el chico parecía furioso, tanto que dio un puñetazo al escritorio.
Los gritos llamaron la atención de toda la tripulación, y en un instante el Shichibukai estaba rodeado de piratas amenazándolo con diversas armas. Syra abrió los ojos de par en par-Mina… todo va bien, calmaos, bajen sus armas—por su parte, el cirujano se mantenía firme con aquella expresión fría.
-Esta bien, me voy a tranquilizar, no voy a gritar tanto, pero siéntate, podemos llegar a un arreglo- Syra extendió su brazo para señalar una silla.
Luego de un viaje relativamente corto, el barco llegó a Prodence, donde por fin se reunieron con la tripulación de Law. En el muelle mercante, se encontraba el submarino amarillo y por supuesto Bepo, un oso polar, vestido de traje espacial anaranjado, capaz de hablar, su personalidad era sumamente curiosa, golpeaba brutalmente a sus enemigos, y de inmediato, les pedía perdón, además se deprimía por ocasionarles daño. Otro miembro de la tripulación era Jean Bart, un enorme hombre de gran altura y musculatura, también estaba Penguin, un chico tímido con un gorro en forma de pingüino que tapa la parte superior de su cara, quien fue el primero en saludar a los nakamas de Syra, y, Shachi era casi idéntico, pero con cabello oscuro en lugar de rubio, a quien Boss el escarabajo casi da una mordida cuando intentó acariciarlo.
-Vale, aquí estamos, tienes tu submarino, pero no iremos hasta Punk Hazard, prepararemos todo para ir a Arousa—el tono de voz de Syra era arrogante-anda, dime todas las quejas que quieras, ¡pero rápido que quiero continuar con mi vida!... tenemos que llegar a Arousa lo más pronto posible.
Trafalgar permaneció en silencio.
-¿No me vais a decir nada?, ¿aja?—preguntó Syra con una mueca en el rostro.
Trafalgar se colocó frente a ella y con un tono de voz sumamente serio y respetuoso, aunque con una mirada asesina le respondió-Le voy a decir que usted es una gran pirata del Nuevo Mundo y que es muy bonita—al escuchar eso, Syra sonrió con satisfacción, pero entonces la expresión del cirujano de ojos grises se volvió aun más seria y firme—si le ayude, fue por el bien de la alianza-ambos callaron por un momento, hasta que Law finalizó -yo no soy títere de nadie, sino puedes cumplir los términos de nuestro arreglo, me largo.
-¡COMO QUIERAS!, me vale con que mantengas la boca cerrada y no te metas en mi camino, de mi parte, no diré nada acerca de tus intenciones hacia la familia Donquixote —replicó Syra alzando aun más la voz. Ambos caminaron en direcciones opuestas. Y las tripulaciones se despidieron cabizbajas.
Si nos situamos en contexto, Law viajó varios días en el barco de Syra y para ser claros, la tripulación se había acostumbrado a la presencia del cirujano, al grado de extrañarlo cuando llegó la despedida.
La tripulación deSyra fue al mercado de la localidad más cercana al muelle para comprar suministros, Blondie, el pirada del garfio y el león diminuto sobre el sombrero preguntó una vez más a su capitana— ¿está segura de esto?, no todos los días se hace amistad con un señor de la guerra… no, mejor dicho, no todos los días se encuentran aminos como Law, yo daría la vida por usted y su hija, pero aun cuando el orgullo no me permita admitirlo, ese hombre puede ayudarla a mantener la isla a salvo—el pirata sonrió y se alejó para ayudar a Sham Nyaban con unos barriles.
Mientras tanto dentro del submarino apenas iluminado por la luz verde de los radares, la tripulación de Law escuchaba atentamente la historia de su capitán. Penguin yShachi dijeron al unisonó—realmente es bonita—, Bepo, el solo polar, dio un salto y zarandeado al capitán le gritó -¿Y PORQUE NO ARREGLAS LAS COSAS CON ELLA? CACHAAAAA— Trafalgar hubiese deseado que su subordinado no escupiera al hablar.
—Ciertamente hay que tener agallas para ocultar una isla que pertenece al emperador oscuro—dijo Jean Bart con su voz gruesa.
Desde el mercado de suministros, Syra salió corriendo a toda velocidad hasta el muelle. Cuando llegó, encontró que el submarino amarillo aun estaba anclado junto a la carabela azulada. Law permanecía sentado sobre la escotilla del submarino.
- Trafalgar no te vayas—le pidió Syra.
-Oi, chotto matte, tenemos que ir a tu isla para dejar uno de esos- dijo Law, mientrasBepo entregaba dos Den den mushi color negro a la joven. Al ver el sistema de comunicación encriptado, Syra arqueó la ceja-¿Cómo?, ¿no te ibas a ir?.
-No… estuve a punto, pero Bepo me hizo pensar que quizá necesitas mi ayuda-
-Ese oso, lo adoro-Syra estrechó la pata de Bepo e intercambiaron una sonrisa.
-¿y?, ¿tiene razón?-preguntó Law con la voz fría y la barbilla descansando sobre sus manos cruzadas.
Syra bajo la mirada y con una voz tímida dijo-Si… Bepo tiene razón, necesito que me ayudes, pero antes… perdóname no quise hacerte sentir usado, pero ya no puedo esperar más tiempo, tengo que resolver lo de Arousa.
El norte de Prodence el Thousand Sunny hacia su aparición.
-Shishishishi, ¡busquemos algo delicioso!-la voz de Luffy era enérgica.
-Oi, Ruffy, no hagas escándalo o no seremos bienvenidos en ninguna isla del Nuevo Mundo—Ussop estiró el cachete elástico de su capitán.
En principio nadie supo la razón, pero Sanji bajo del barco de un salto, dejo caer el cigarro de su boca y comenzó a correr.
-¡Chotto!, ¡Sanji-kun!—gritó Nami con dientes de tiburón y fuego en los ojos—ese idiota, espero que no llame la atención de la Marina.
Pero el rubio no miró hacia atrás.
Zoro cerró su ojo—Sencho—dijo dirigiéndose a Luffy.
-Ah-contestó el capitán esbozando una brillante sonrisa.
-Zoro-san, Luffy-kun, ¿Qué está pasando?—preguntó Brook.
-Pólvora Rosa—dijo Luffy inclinando su sombrero y apuntando con el dedo en dirección al otro extremo del muelle.
Todos los demás gritaron -¡NANI!—
Al pie del camino empedrado, Sanji abrió su cajetilla y encendió otro cigarrillo -¿Qué significa esto?—su voz era profunda.
El tiempo se detuvo.
…
-¿Sa-Sanji?
** ¡No puede ser!, ¿y ahora? :O que emoción ñ_ñ
** Hola, algún comentario que me permita conocerte :D
