Capítulo 4) El extraño bajo la máscara.
Me he quedado cubierta con la frazada hasta la cabeza, froto mis manos y las pongo sobre mi cabeza justo cuando escucho los pasos de septa acercándose.
-Deprisa Lyanna, tu Padre ha llegado para tomar el desayuno- Dice Septa llegando.
-No me siento bien- Digo en voz baja.
-Ese cuento ya lo conozco- Dice incrédula.
-No bromeo esta vez Septa- Digo nauseabunda –Mi cabeza da vueltas y mi estómago…- Digo retorciéndome.
-¿Crees que no conozco tus…- Dice acercándose a colocar su mano sobre mi frente –Pero si es verdad, tienes fiebre-
-Te lo dije- Digo con los ojos cerrados -¿Puedo quedarme en cama este día?-
-No creo que tu Padre te ordene ir como estas a las justas-
-No- Digo de inmediato –Las justas, lo había olvidado- Digo desaminada –Tengo que ir- Digo tratando de levantarme pero balanceándome al momento.
-Alto ahí Lyanna, te quedaras aquí- Dice regresándome a la cama.
-Pero Septa…- Alego intentando levantarme.
-Alto señorita, o tendré que llamar a tu Padre-
-Tengo que ir- Digo luchando contra ella.
-¡Mi Lord!- Grita Septa deteniéndome.
-No, no lo hagas- Ruego.
-¿Qué sucede?- Pregunta mi Padre llegando.
-Lyanna está enferma y aun así insiste en ir a las justas- Responde Septa.
-Estoy bien- Digo levantándome, pero perdiendo el equilibrio.
-Se lo dije- Dice Septa autoritaria.
-No puedes asistir así mi cielo- Responde mi Padre –Quédate hoy en cama, seguro te sentirás mejor en el día y podrás asistir mañana y los días restantes- Dice viéndome con una sonrisa -¿De acuerdo?-
-De acuerdo- Digo desanimada y regresando a recostarme.
Me dejan descansar y todos salen. Continuo así hasta que escucho como las voces de los chicos y de Padre desaparecen de la tienda, pero escucho unos pasos acercándose una vez más y aquí es donde finjo estar dormida.
-¿Lyanna?- Pregunta septa en voz baja – ¿Estas despierta?-
Continuo en mi papel y no hago ni un ruido, escucho como Septa sale de mis aposentos y después de la tienda.
Me quedo recostada unos minutos, pensando si estará bien lo que haré ¿Es lo correcto? Lo es, pero no quiere decir que este bien hacerlo, es muy peligroso y si me descubren perderé mucho más que la pena, ¿Pero si no lo hago yo, quien lo hará?
Con este pensamiento salgo de la cama de golpe, dejando mi papel de enferma y moribunda, me coloco un vestido sencillo, de cualquier forma, no usaré esto en el día.
Antes de salir de la tienda, me paso por los aposentos de Benjen y tomo un pantalón, una camisa y las meto en un bolso pequeño que oculto entre mi capa. Salgo con cuidado, no quiero que nadie me tome huella, volteo a un lado, luego al otro, no hay nadie en la periferia así que corro de inmediato al bosque.
Una vez ahí, busco entre las rocas y frondosos arbustos donde oculte mi tesoro anoche.
Con el conocimiento que algunos de los que participaran en las justas, llevan más de una armadura, me he infiltrado en sus campamentos y digamos que han desaparecido algunas partes, las necesarias para formar un armamento digno, además he entrado a la herrería del castillo y de ahí me he abastecido lo suficiente.
Tengo las partes de la armadura, una espada, que también he "Pedido prestada" y un escudo que me representará, pero que aun más representara a los dioses que me ayudaran el día de hoy, en nombre de sus plegaría he realizado el dibujo de un Arciano sonriente sobre el escudo, es hermoso sin duda.
Dejo mi vestido a un lado, me coloco la ropa que le he robado a Benjen y sobre ella la armadura, con todo y casco. Me es difícil moverme al principio pero mientras más lo hago mejor me siento.
De pronto escucho las trompetas que dan el comienzo de la justa y me dirijo rápidamente hacia allá, permanezco oculta hasta que sea el momento adecuado.
…
Es turno de los escuderos de demostrarse hábiles en las justas, puede que alguno demostrando su astucia, se convierta en caballero.
Pero Elia y yo no somos los únicos de la corona que asistimos y con el temor del pueblo, mi Padre aparece rodeado de los guardias reales, sentado a mi lado, los primeros hombres presentas sus respetos sobre las lizas y con un ademan de indiferencia de parte del Rey se alejan a sus posiciones.
No es por menos preciar el esfuerzo de los escuderos que hoy se presentan, pero los primeros combates son tediosos y aburridos, claro, prefiero participar que ser espectador ciertamente.
Uno por uno los escuderos menores van siendo desmotados, hasta que al final, tres quedan en pie, Un Haigh, un Blount y un Frey, la corte y el público aplaudimos desde la galería, aunque su interpretación no ha sido de admirar.
-¿Hay algún caballero en el público que se atreva a enfrentar a tan hábiles escuderos?- Pregunta Lord Whent levantándose de su asiento eufórico.
Los murmullos y espacios de silencio invaden al público.
-¿Nadie?- Pregunta Lord Whent viendo al público- ¿Será alguno de ellos quien se lleve la recompensa, que no hay nadie que la quiera?-Dice riendo –Supongo que no hay nadie dispuesto a hacerlo…-
Justo se comenzaría el combate entre los restantes, pero…
-¡Yo los enfrentaré!- Gritó un caballero misterioso del fondo de las lizas.
El caballero misterioso no era precisamente un caballero, su armadura estaba construida con partes de otras muchas, mal colocadas una sobre otras, su estatura, menor a la de cualquier hombre presente y su constitución delgada, sin duda lo desmontarán fácilmente. "Del norte" pienso, ya que en su escucho lleva un árbol de arciano, pero no es de rostro lastimoso como todos, sino que es sonriente, agradable detalle.
Sube a un hermoso caballo blanco, una yegua me doy cuenta, con una habilidad increíble, se posa frente al Rey con una reverencia tosca y se dirige a los escuderos, con su espada apunta al primero de ellos, el Haigh.
Encendido por el duelo, el joven acepta y sube una vez más a su caballo.
Preparados para el enfrentamiento, ambos hombres cabalgan, ciertamente el caballero misterioso con mucha más habilidad que el otro. Pasan cerca al encontrarse en el centro, pero ninguno logra impactar su lanza con el contrario, entonces regresan a los extremos y corren una vez más, pero en esta ocasión y contra todo pronóstico, el caballero misterioso logra derribar al joven Haigh.
La multitud enloquece, mientras el caballero se pasea y se posa una vez más frente al Rey, el cual se aferra a su asiento.
-Todos creíamos que sería el joven Haigh quien ganara esta contienda- Dijo Lord Whent alentando al público, ¿Cómo si lo necesitaran? -¿Será que alguno de sus colegas podrá vengarlo?- Dice con la mirada sobre los dos restantes.
Entonces el Joven Blount, se coloca su casco y sube de inmediato a su caballo. Ambos contendientes se preparan y ahora todo el mundo está atento al recién nombrado, "Caballero del árbol sonriente", incluyéndome.
Con su hábil galope y su firmeza con la lanza, logra desmotar con el primer golpe al Blount que queda adolorido tendido sobre el piso. La multitud esta desatada, no puede con tanta impresión, e incluso yo me uno a la euforia, pero de forma discreta y me limito a aplaudir.
Las personas gritan su nombre, mientras él pasa frente a ellos y da una reverencia ante el Rey, que cada vez se ve más afligido.
-¿Se encuentra bien majestad?- Pregunto a mi Padre al ver su rostro.
-Se…está burlando- Responde en voz baja.
Lo tomo como otro de sus delirios y decido permanecer en silencio.
Mientras tanto en el campo, el caballero del árbol sonriente se ha acercado al escudero restante un Frey y lo ha apuntado con su espada, el cual lleno de cólera sube a su caballo con su equipamiento.
El joven Frey es sin duda, mucho más robusto y fornido que el caballero nuevo, pero su forma de cabalgar supera por mucho al joven Frey, el día sí que mejoró.
Ambos cabalgan y justo en el centro impactan, ambos rompen su lanza, pero sin caer ninguno de los dos.
Un joven mozo, arroja una nueva lanza al caballero del árbol sonriente, el cual la toma con más firmeza aun y nuevamente ambos van a todo galope para encontrarse en el centro, sin ser más que esquivados sus golpes.
Una vez más cabalgan para encontrarse en medio del campo, pero esta vez algo sorprendente sucede. Rompiendo su lanza, el joven Frey, logra detener al caballero del árbol sonriente, pero este logra mantenerse en pie, derribando al Frey.
Con el amor y la efusividad del pueblo, el caballero del árbol sonriente disfruta de su victoria, recorriendo las lizas, mientras desde la galería el mundo le lanza flores a sus pies.
-Un verdadero competidor ha sido el Caballero del árbol sonriente- Dice Lord Whent tan eufórico como todos –Ahora merece su recompensa- Dice apuntando a los perdedores.
Al escuchar este comentario el mundo se vuelve loco, pero mucho más aquellos del norte y mientras el caballero misterioso se acerca a los perdedores, poso mi mirada sobre esos efusivos del norte, para encontrarme con que es Brandon Stark aquel que más emocionado está.
Tanta felicidad invade a Brando al celebrar con su hermano pequeño que estando sobre el asiento ha dado un paso en falso y ha caído al suelo. Entre su hermano pequeño y su otro hermano, lo ayudan a ponerse en pie y una vez más sigue festejando la victoria de aquel caballero.
Pero al prestar un poco más de atención a los Stark, me percato de algo y estando ausente de nuevo, esta Lyanna. La busco entre el público, junto a su Lord Padre, no está, tal vez con Robert Baratheon, pero este se encuentra solo con Lord Stannis, su hermano. No logro encontrarla en ningún lado
Mientras sus amos se encuentran reprendiendo a sus escuderos, dado que perdieron sus caballos y armaduras (Que no les pertenecían), los golpean fuertemente, pero entonces, El caballero del árbol sonriente se acerca para recibir su recompensa y el tumulto y euforia continúan, pero se logra escuchar la voz del caballero misterioso.
-Enseñar honor a sus escuderos, es toda la recompensa que demando- Dice a través de su yelmo, para alejarse a los campamentos a galope.
Y escuchando esas palabras, he encontrado a Lyanna Stark.
…
Si por esto estamos aquí, Las justas, incluso participaré en unos días, no sé a quién me enfrentaré, pero espero sea un digno contendiente, este día será emocionante, lo puedo apostar veremos nuevas grandes promesas.
(Un par de horas después)
Esto es más aburrido que pasar el día encerrado en el catillo de Lord Hoster Tully, o peor en Winterfell, solo unos niños tontos que no saben cabalgar, incluso Lyanna lo hace mejor que todos ellos, ¿Qué digo Lyanna? Benjen, Benjen lo hace mejor que todos esos que han desmontado los mismos tres.
Perfecto, ya va terminado el día y solo quedan los únicos tres dignos de un aplauso, el sol está cayendo, así que supongo quedarán los enfrentamientos restantes para mañana, pero entonces, un caballero misterioso con una armadura con diferentes partes de otras, de baja estatura y débil construcción, aparece retando a los tres.
Si no fuera ya mucha humillación por un día, va este "Caballero bebe" a retar al más fuerte de ellos en primer lugar, un sirviente de la casa Haigh.
Al aceptar el duelo al caballero misterioso, sube a su caballo, con una habilidad que a pocas personas les he visto, solo en el norte.
Y con justa razón al prestar más atención a su escudo es un Arciano el que lleva pintado, tan sonriente como se puede. ¡Ese sin duda es del norte!
Poca fe le tenemos aunque del norte sea, demostrando lo anterior, ninguno de los dos impacta su lanza en la primera corrida. Entiendo que estén nerviosos pero… ¡No puede ser! Lo acaba de desmontar, no el Haigh, si no el caballero misterioso, ese bajo y delgado caballero, derroto al mejor de este día de un solo golpe de su lanza.
Todo es silencio por un segundo, hasta que…
¡SÍ!- Grito con euforia – ¡Ese es el norte!-
Y todo el mundo comienza la fiesta, alborotos se hacen presentes y más con aquellos del norte.
"El caballero del árbol sonriente" Le han apodado entre el público, incluso así lo ha nombrado Lord Whent.
Su forma de cabalgar es impresionante, ya quisiera yo tener esa habilidad, mentira, puedo apostar que soy mejor que él.
Su siguiente víctima es un Blount, al cual deja lloriqueando en el suelo después de su primer galope.
Esto es cada vez más interesante y con silbidos y gritos lo apoyo desde mi lugar, por los dioses, esto es increíble, lo mejor del día hasta ahora.
Ahora llega lo interesante, en mi vaga opinión el sirviente de la casa Frey, lo ha hecho mucho mejor, pero no es el favorito de las masas, pero es él quien se enfrentará con el nuevo caballero misterioso sonriente o como se llame.
Me pongo de píe para lograr apreciar con atención el enfrentamiento, mis hermanos a los lados no entienden mi emoción por esto.
En la primera corrida de la lizas, ambos rompen sus lanzas y no veo quien pueda proveerle otra, un joven mozo encargado del equipo está al final de la liza, confundido se encuentra el caballero del árbol sonriente, no tiene más lanzas con que luchar y perderá, pero no puedo dejar que esto suceda.
-¡Entrégale una lanza!- Grito arrojando una moneda a sus pies con todas mis fuerzas.
Todos los Lores del norte me observan extrañado, pero después están tan eufóricos como yo.
Con una lanza nueva, el caballero norteño puede continuar. Corren con firmeza y logran esquivar sus golpes.
-No puede ser- Digo molesto golpeando mi frente.
-Brandon tranquilízate- Dice Ned a mi lado –Es solo una justa-
-Es "La" justa- Respondo, distrayéndome un segundo, hasta que escucho un fuerte impacto y al ver, veo como el Frey ha roto su lanza, pero ha caído, dejando en pie al caballero del árbol sonriente.
-Con mil demonios- Grito eufórico desde mi lugar –Ese hijo de puta venció- Digo aplaudiendo cual estúpido.
El mundo se pone de pie, no soy el único que festeja, inclusive hay quienes le lanzan flores a sus pies, otros que no son yo,
-Un verdadero competidor ha sido el Caballero del árbol sonriente- Dice Lord Whent alegre –Ahora merece su recompensa- Dice apuntando a los perdedores.
-¡QUÍTALES HASTA LOS CALZONCILLOS!- Grito eufórico.
-Brandon por favor- Dice Ned, siempre siendo el aguafiestas.
-Sí, quítaselos- Grita Benjen contagiado de mi euforia.
-Chicos por favor- Dice Ned apenado.
-Por favor, de saber que estarías cual niña, hubiéramos traído a Lyanna- Digo aun eufórico –Le hubiera encantado esto- Digo con una sonrisa, pero entonces el caballero pasa justo frente a nosotros.
-¡ERES UN PUTO HEROE NACIONAL!- Grito desde arriba de mi asiento –Esos si son caballeros, no como los que tengo en... ¡CARAJO!-
Pero justo atrapado en mi emoción, no noto como es que pasó pero de un momento a otro me encuentro en el suelo.
-¿Brandon estas bien?- Pregunta Benjen asustado, viéndome en el suelo.
-Ayúdame a pararme imbécil, deja de verme- Digo luchando por levantarme –Dame la mano Ned- Grito a mi hermano menor.
-Te dije que te calmaras- Dice Ned.
-Cállate y levántame- Grito furioso.
Unos segundos después he ignorado los consejos de Ned, continúo el festejo, pero esta vez, el caballero se encuentra para recibir su recompensa, se habrá llevado todo, siendo honestos, yo espero ganar una armadura, la mía ya está desgastada.
Están moliendo a golpes a los jóvenes, pero estúpidos, escuderos cuando el caballero del árbol sonriente grita:
-Enseñar honor a sus escuderos, es toda la recompensa que demando-
Es un maldito héroe de guerra, como logra ser tan bueno y no tomar nada a cambio y simplemente se va galopando a los campamentos.
-Necesito saber quién es- Digo eufórico, pero al dar un paso, me percato que mi caída ha sido más dura de lo esperado.
-Brandon estás sangrando- Dice Ned viendo mi brazo.
-Es un rasguño Ned- Digo limpiando la sangre que fluye, ciertamente, no es un rasguño, pero mis ganas de saber quién es son mayores.
-Eso lo decidirá un Maestre- Insiste deteniéndome -¿O prefieres que le diga a Padre?-
-Eres una mujer chismosa Ned- Digo molesto –Está bien, Benjen- Digo Girándome a mi hermano menor –Tienes que conocer la identidad de ese caballero, ve y encuéntralo y si no logras saber su identidad, ni regreses- Digo seriamente.
Benjen me ve más que aterrado, espero que sea respeto lo que le impongo, se queda estático frente a mí, lo siento Benjen pero debo hacerte hombre.
-¡AHORA!- Grito con furia a mi hermano que sale corriendo.
-Fuiste muy duro con él- Dice Ned mientras caminamos con el maestre.
-Que se haga hombre de una buena vez- Digo recogiendo mi brazo –Pero imagina por un segundo que tengamos a es hombre en la guardia de Winterfell, sería el lugar más seguro después de Red Keep-
-Puede que tengas razón- Responde Ned –Aunque puede que sus habilidades solo sean para las justas-
-No cabalgando de esa forma- Respondo cuando llegamos a la tienda de los Maestres.
…
Maldito Brandon, ni que fuera tan importante encontrar a ese caballero, aparecerá mañana de cualquier forma.
Recuerdo la última vez que desobedecí a Brandon, me dijo que trajera leña del gran salón a su habitación, pero no había más, esa noche pasé un frio fatídico ya que se llevó la leña de mi habitación. Pensando en esto, mejor lo encuentro, es capaz de arrastrarme en su justa por la liza, el único inconveniente, es que no tengo ni idea de a donde se ha ido, lo seguí con la mirada hasta que salió de los campamentos y se adentró en el bosque, pero ahora no tengo idea de donde esté.
Muchos han dicho que puede que sea un hombre verde de las isla de los rostros, siendo este el caso, ¿Qué me asegura que no ha tomado un bote y ha vuelto a su isla? No quiero dormir en el establo.
Camino por el bosque con una rama que he encontrado finjo que es una espada, como la de los grandes caballeros, aunque aún no he aprendido a luchar correctamente, simplemente lo básico, pero aun así inclusive Lyanna me gana.
-Estúpido Brandon- Digo con desagrado pateando una roca –Debería ser él quien lo estuviera buscando, pero tenía que ser tan bruto como para caer ¡Estúpido Ned!- Digo con más recelo –Debió dejarlo ir en su búsqueda, después de todo nos libraríamos de su molestia por un par de horas –Estúpida Lyanna, de no estar enferma, hubiera estado conmigo en la justa y seguro que no nos hubieran enviado a buscar a un hombre perdido-
He llegado a una parte del bosque, que apenas puedo ver más allá de unos árboles lejanos, no más de unos metros delante, esto es inútil jamás lograré encontrarlo. Esto comienza a ser agotador, llevó un buen rato en su búsqueda y no hay más que ramas y hojas por aquí.
Pero de pronto al llegar a una pequeña colina, logró ver una figura a los escasos metros que se ve delante. Me acerco con cautela y detrás de un arbusto me escondo. Observo entre las ramas y es un caballo, blanco, es el del caballero, Dioses lo logré, intento acercarme pero:
-Alto ahí- Dice una voz detrás de mí, no es extraña del todo, pero no logro reconocerla.
Intento levantarme, pero una espada me detiene, posada sobre mi hombro, cerca de mi cuello.
-Por favor Sir, no me mate- Ruego –Yo solo estaba buscando al caballero del árbol sonriente- Digo cerrando mis ojos –Mi nombre es…-
-Se quién eres- Dice el caballero.
-¿Lo sabe?- Preguntó sorprendido.
-Un lobo- Responde de inmediato –Benjen-
-¿Entonces es cierto, usted es del norte Sir?- Preguntó sorprendido.
-¿Cómo me encontraste?- Pregunta aun sin apartar su espada.
-No lo sé- Digo mirando la hoja –Solo caminé y llegué a aquí, no…No tengo idea como lo hice-Digo sintiendo cada vez más cerca la hoja de mi cuello, comenzando a sentirme nervioso.
Entonces él baja su espada y comienza a caminar, hacia el caballo.
-El hábito de seguir a la manada- Dice alejándose.
-¿Qué?- Preguntó completamente extrañado poniéndome en pie.
¿La manada? ¿A qué se refiere? ¿Es un Stark?
-Espera- Digo siguiéndole –Mi hermano…-Digo corriendo detrás de él.
-¿Brandon?- Dice deteniéndose en seco y girando hacia mí -¿Está Brandon aquí?- Dice con una voz más furiosa.
-No- Digo de inmediato – Se lastimó el brazo y fue…Alto ¿Cómo nos conoce tan bien? ¿Quién es usted?- Exijo.
-Se hace tarde niño, mejor regresa a tu tienda- Dice alejándose una vez más.
-No, le prometí a mi hermano que lo encontraría- Digo siguiéndolo con furia –He insisto me informe quien es usted-
-Regresa ahora Benjen- Dice sin dejar de caminar y llegando a su caballo.
-Deje de llamarme por mi nombre- Digo alcanzándolo -¿Quién es usted? No lo diré una vez más- Digo colocando mi mano sobre su hombro.
-Déjame en paz…- Dice intentando subir a su caballo –Niño-Dice con recelo.
Entonces invadido por la furia y el coraje, tomo su solapa y la jalo hacia abajo, haciéndolo caer sobre el pasto.
-No soy un niño, soy Benjen Stark de Winterfell- Digo viéndolo en el piso –Y Ahora me dirá quién es usted-Digo seriamente.
Pienso que he ganado, pero sin percatarme, con gran agilidad, el caballero lanza una patada contra mí, haciéndome caer y comienza a correr lejos de mí.
Me levanto de inmediato y comienzo a seguirlo, no es muy veloz, no logra correr a gran velocidad con esa armadura y rápido logro alcanzarlo lanzándome sobre su espalda.
-Le exijo decirme quien es usted-Digo trepado en su espalda.
Pero con otro movimiento conciso, me lanza al piso por arriba de él, aprovechando que estoy en el piso comienza a dar pisotones hacia mí, pero soy capaz de esquivarlos.
-Creí que era un caballero de los buenos- Digo levantándome esquivando sus golpes.
-Lo soy, solo déjame en paz-
-No hasta saber quién es- Digo lanzándome a embestirlo.
El caballero comienza a golpear mi espalda, es mucho más liviano de lo que se espera y moverlo, aun con todo y armadura, no es difícil.
La lucha a golpes continúa, yo recibo unos cuantos, mientras él otros, que estoy seguro no siente por la armadura, pero no me rendiré.
Estamos al borde un pequeño acantilado que da el agua. Y entonces con una ventana de oportunidad, logró dar un golpe hacia arriba, directo a su yelmo. Retrocedo adolorido de mi mano, pero al percatarme, su yelmo ha salido y su espada ahora está en el piso. Mientras sujeto con firmeza mi mano por el dolor, lo veo, en cuclillas dándome la espalda, pero ahora su cabello ha salido, es rizado, un rizado conocido sujeto con una larga coleta. Me acerco y pateo el yelmo a unos metros de ahí.
-No hay más salida Sir- Digo acercándome, levantando la espada -¿Quién es usted?- Digo justo detrás de él.
Los papeles han cambiado y ahora soy yo el que sostiene una espada contra su cuello.
-Levántese Sir, muestre su rostro- Ordeno.
Y con un suspiro, se levanta y gira hacia mí, llevándome una gran sorpresa.
-¡Lyanna!- digo viendo a mi hermana frente a mí, con esa armadura y el labio sangrando -¿Cómo…Por…Qué hiciste?- Pregunto confundido.
-¿Qué hice?- Dice mi hermana limpiando su labio –Viste la justa, eso fue lo que hice-
-¿Quiero decir, Por qué?- Pregunto con confusión, sin creer lo que está frente a mí.
–Howland buscaba venganza, pero él no podía hacerla, solo le he dado al débil y al abusivo, lo que merece- Responde mi hermana con severidad.
-Pero fue peligroso, ¿Qué pasa si te descubren?- Digo afligido.
-Nadie me descubriría, de no ser por ti- Dice molesta.
-No creo que nadie me siguiera, o te busque, están aclamando tu victoria en el gran salón- Digo girando tus ojos –Pero sería asombroso que lo supieran, Sí, vamos y revélate-
-No- Dice de inmediato -¿Acaso quieres que yo muera? –Dice aterrada –Además, no quiero la gloria, ni el reconocimiento-
-¿Por qué?- Digo extrañado.
-No es necesario, solo el sentimiento de hacerlo- Dice esbozando una sonrisa.
-Brandon debe saberlo, se pondrá eufórico, si es que se puede más, cuando se entere-
-No- Dice ella de golpe –Nadie se puede enterar, mucho menos Brandon, armará un escándalo y… No, no puedes decirle- Dice tomándome por los brazos.
-Pero Lyanna, me hará dormir en el establo si no le llevo la identidad del caballero- Digo con angustia.
-Y a mí me enviará con las hermanas silenciosas- Dice ella.
-¿Y qué hacemos? – Preguntó confundido
-No creo que sea tan malo dormir en el establo- Responde riendo.
–No estoy bromeando, por favor Lyanna ayúdame-Ruego a sus pies aterrado.
-Tranquilo, algo se me ocurrirá- Dice ella tranquilizándome, pensativa –Podrías dormir en el castillo si es que…- Dijo sin terminar su frase quedando congelada.
-¿Si es que…?- Preguntó cuándo de inmediato cubre mi boca.
-Cállate- Dice de golpe, mientras me levanto.
-Alguien viene- Dice alarmada –Debes irte-
-No puedo, ¿Qué hay de ti?- Preguntó aterrado por mi hermana.
-Vete- Dice tomando el yelmo del piso – ¡Ahora!- Dice levantando la espada.
-No lo haré- Digo con convicción.
Y sin darme cuenta con una patada, me lanza por los aires al acantilado y termino en el agua, emerjo y la observo de píe con el yelmo y la espada el guardia.
Rezo por mi hermana y por la nadada que me espera, tendré mucho tiempo para pensar una coartada hasta que ella regrese, ¿Pero que hay si no logra regresar? No puedo decirle a nadie, le ira peor si lo hago, simplemente rezaré.
Nota: Bien, en este capítulo hemos tenido más perspectivas ¿Qué opinan de ello? En otros asuntos, la primera aparición del caballero del árbol sonriente y me ha emocionado esta parte ¡Mucho! Aunque les confesaré que es complicado narrar enfrentamientos, pero con esto de las perspectivas, me ha gustado ya que puedo abarcar muchos más detalles. Espero que les agrade eso de los cambios de persona ya que tendremos muchos más.
Me despido por el momento y nos vemos con una sorpresita en el siguiente capítulo. Un beso.
-Lilo Ny.
