Holiwi ^^.. Vacaciones. Me pondré completamente al día. Con mi cabeza sin preocupaciones colegiales, surgen demasiadas ideas para este fic. Lean!
Entraron a un pequeño café donde no llamaron la atención y Ginny rogaba en silencio para que no la siguiera un paparazzi. Se sentaron al fondo de espaldas a la pared. Pidieron café y Ginny como costumbre galletas de avena.
Era una cosa archisabida, si pedía café tenía que ser con galletas de cualquier tipo pero de preferencia avena. Chocolate solo y el té con tostadas o cualquier otro dulce.
Ginny apoyó sus ante brazos en la mesa e intentó por todos los medios no mirar los ojos de Harry. Él por el contrario no tenía angustia alguna en mirarla, observar sus ojos, su boca, sus mejillas, sus pecas, toda su cara y agradecía que estuviera sentada si no seguro le miraba todo el cuerpo. Y se estaba sintiendo de verdad incomoda.
-¿Cómo va tu trabajo? ¿Muchos papeles?-Preguntó a la ligera. Harry agitó su cabeza.
-La verdad si, muchos papeles y cosas que no creo que te sean interesantes…-El tono no fue pesado. Pero le calló como piedras en el estomago.
-¿Qué te hace pensar eso? ¿Piensas que me convertí en una chica hueca interesada solo en la fama?-Sugirió con el tono más agradable que pudo encontrar en esas circunstancias.
-Pues creo que ya ni te conozco-.
Ginny se quedó con la palabra en la boca pues en ese momento tan oportuno le trajeron su pedido. Se acomodo en la silla y estiró la mano para tomar el azúcar en el mismo momento que lo hacía Harry. Sus dedos apenas se rozaron y casi se calló de la silla al sentir su contacto, instintivamente sus ojos se encontraron y fue la perdición. Su corazón se aceleró de sobremanera peor que cuando hace unos días atrás lo abrazó a modo de saludo. Pestañó seguidas veces y un escalofrío la recorrió cuando los ojos del moreno se fijaron en sus labios.
-Ha… Harry-Susurró y esto pareció sacar de su ensoñación al moreno.
-Tu primero-Dijo este señalando el azucarero.
Que cosa mas incomoda esto de tomar algo con tu ex. Sobre todo al que más amaste o el único.
-Bueno cuéntame acerca de tu trabajo… Para que veas que si me intere…-La palabra quedó suspendida en el aire. Se supone que estaba intentando llevar una conversación normal, sin ir a términos personales. Ese interesas fue grabe para ella. Estaba metiendo la pata hasta el fondo.
-Demandas a empresas conocidas, casos del parlamento… Lo peor de lo peor es escuchar las declaraciones de violaciones…-
La cara de la pelirroja se transformó en una mueca de incomodidad y consternación.
-¿Es necesario que escuches esas cosas?-
-Es necesario saber si tu cliente miente o no. Y si, es necesario-
Harry una vez más se la quedó viendo al verle cambiar su mirada de consternación a comprensión. Suponía que podía entender lo duro que podía resultar ser abogado voluntario del gobierno, esto era lo que le llevaba a resolver casos de violaciones, robos, asesinatos. Pero cuando se desempeñaba como abogado particular eran conspiraciones, redes de tráficos y empresas nacionales con déficit de profesionalismo administrativo.
Estuvieron largos segundos en silencios bebiéndose el café, perdidos en sus pensamientos. Cada uno era demasiado conciente de lo que el otro le estaba afectando emocionalmente. Además se estaba volviendo incomodo estar sentados en frente, cuando hace solo unos días seguían siendo dos ex que no se veían de frente hace años por una relación mal terminada.
Ginny comenzó a tamborilear en la mesa buscando algo para preguntar. Harry al miró divertido con ojos chispeantes.
-Teddy… ¿Cómo está?-
-Bastante bien. Se repone bastante bien de la muerte de Andrómeda aun que el psicólogo ha ayudado bastante-
-El día que llegué no le presté mucha atención. Pero se veía bastante bien, al menos mejor que la forma en que lo describió mi madre.-Contestó Ginny pensativa.
-Molly tiende a exagerar las cosas, pero si mejoró mucho a lo que era-
Harry sonrió casi inconciente del efecto que causaba esa sonrisa de alegría en la mujer que tenía en frente.
Una vez más se quedaron en silencio bebiendo los últimos restos de su café.
Sentía, muy dentro de su ser, que este encuentro no causaría ningún bien, tan solo con esas cortas frases que habían cruzado pudo recordar lo que antes habían sido; una joven pareja con sueños de un futuro juntos, un amor joven pero fuerte. O eso suponía ella hasta que llegó el fatídico día que terminaron su relación. Fueron patéticos los motivos y nunca los había juzgado hasta hace unos pocos días atrás cuando su reencuentro era inminente.
-Un millón de euros por tus pensamientos-Harry la sacó de su sopor.
-No creo que te gusten…-
-Me arriesgo-
-Pensaba en los motivos absurdos que nos dimos para terminar nuestra relación. No es que me arrepienta-Aclaró rápidamente.
Harry tardó algunos segundos en procesar y buscar una respuesta adecuada sin causarse daño a si mismo.
-¿No podríamos simplemente pensar y sentir que fue algo muy lindo entre los dos?-
Ginny se levantó como impulsada por algo y dijo rápidamente.
-Tengo que irme se me hace tarde… Supongo que tu bolsillo puede resistir mi parte de la cuenta-. Dio media vuelta y con las lágrimas agolpándose en sus ojos salió del café. Agradeció en silencio a los dioses por no permitir que ningún paparazzi estuviera cerca. Una bendición seguro…
***
Por la tarde cando Ginny llegó a la casa de su familia donde se tomarían los últimos acuerdos sobre el aniversario, encontró a Teddy sentado frente al televisor y en el sillón reposaban su mochila junto a un cuaderno y lápices de colores.
-Hola Ted-Sonrió Ginny alegre de encontrárselo y poder hablarle por fin.
-Hola Gin-. El tono cariñoso que usó la sorprendió pero más aún la sorprendió el hecho que la saludará con tanta familiaridad ya que en su corta vida de 6 años la hubiera visto tan solo una o dos veces por año.
La pelirroja se quedó viendo al pequeño por unos instantes, de cabello castaño ceniza y ojos color miel, de nariz respingada y mejillas sonrosadas. Su mirada en el televisor era de absoluta concentración, apenas se había girado al saludarla pero era conciente de la mirada evaluadora de Ginny.
-¿Te preocupa algo?-Preguntó el pequeño levantándose y acercándose a la joven parada en el marco de la puerta.
-Nada en absoluto, solo me preguntaba si te gustaría un caramelo-
-Siempre hay tiempo para lo dulce, es lo que dice Harry siempre-Contestó el pequeño sonriéndole-Pero que no me vea que seguro se enoja-La sonrisa se ensanchó.
-Pues bien ¿Sabes cual era mi habitación antes de irme de casa?-
El pequeño asintió mirando las escaleras.
-Espérame allí, en unos segundos subiré-. El pequeño Teddy corrió escaleras arriba y apenas se escuchó una puerta abrir y cerrarse.
Ginny avanzó hasta la cocina para encontrarse con una Molly atareada preparando la cena.
-Hola madre-se acercó y le obsequió un beso en la mejilla.
-Hola hija ¿Cómo vas?-
-Bastante bien. ¿Ayudó en algo?-Preguntó conociendo la respuesta.
-No, no… yo puedo tu quédate y descansa-
-Estaré con Teddy ¿A que hora llega la gente?-
-Deberían llegar en unos minutos según Hermione-Respondió con la mirada atenta en las papas(*) que cortaba. La pelirroja dio media vuelta y salió por donde vino subió las escaleras al llegar al segundo piso dobló a la izquierda e ingresó en la primera puerta que había allí. Teddy permanecía parado frente a la gran ventana que daba al lado izquierdo de la casa, miraba el paisaje pero parecía perdido en sus pensamientos.
-¿La extrañas mucho?-Preguntó la pelirroja caminando en dirección a la cama que estaba en unos de los rincones de la habitación, una vez instalada se sacó el bolso de mano que llevaba y re busco dentro hasta sacar el chupete de caramelo y extendérselo al pequeño que caminaba hacia ella.
-Un poco. Gracias- Teddy recibió el dulce y se sentó junto a la pelirroja. Ésta se sacó los zapatos y la chaqueta y se recostó en su cama. Sabía que su madre la mantenía limpia y con las cosas tal cual como las había dejado ella misma.
-¿Puedo…?-Preguntó Ted.
-Claro-La pelirroja volvió a incorporarse y le ayudó a quitarse los zapatos y le ordenó las almohadas para que pudiera comerse el caramelo tranquilo.
-Sabes que tu abuela sigue entre nosotros ¿verdad? Ella esta velando y cuidando de ti desde los cielos. Pero ella quiere que seas feliz y eso implica que no debes estar triste por que ya no está-
-Lo sé. Harry me lo ha dicho siempre. Por eso ya no la extrañó tanto. Además se que esta más tranquila allí donde este-Contestó sabiamente el pequeño. Ginny se quedó algo asombrada por la respuesta pero se la pasó conversando de otros temas sacándole muchas sonrisas y hasta sonoras carcajadas al pequeño.
-¿En serio Harry era así de distraído?-Preguntó riendo.
-Por supuesto. Ahora se las da de señor inteligente pero antes era un verdadero lío si con decirte que solía ¡chocar contra las paredes!-
La risa de Teddy estalló y resonó por toda la habitación, su alegre y contagiosa risa rápidamente se la pegó a Ginny y los dos reían a carcajada limpia.
Precipitadamente un moreno interrumpió en la habitación con los ojos casi desorbitados del pánico. La escena que encontró fue todo, menos aterradora. Ginny estaba apoyada en la pared y Ted permanecía sentado lamiendo un chupete de caramelo apoyado en el respaldar de la cama, y los dos reían alegremente.
-¿Qué pasa? ¡Me asustaron!-Reclamó Harry malhumorado.
-¡Tu chocabas contra las paredes!-Rugió Teddy levantándose de golpe y estallando otra vez en risas y Ginny le volvió a seguir. Harry arrugó el ceño mirando a Ginny pero luego sonrió rápidamente ante la felicidad del pequeño.
-Eso era por que mis lentes no tenían el suficiente aumento-Se excusó a la defensiva.
Una vez que Teddy estuvo calmado de su ataque de risa Ginny lo volvió a sentar para que terminara su caramelo. Pero este lo escondió bajando la cabeza en señal de arrepentimiento, Ginny vio el gesto y miró enojada al moreno.
-¿No lo dejas comer dulces?-
-No antes de la comida y mucho menos antes de ir a dormir. Él lo sabe perfectamente-
-Pero ya no te enojes. Yo no lo sabía y casi tuve que obligarlo a comer. Si luego no quiere cenar me comeré yo su comida. Así aprenderé la lección-
Teddy sonrió levantando la cabeza y echándose el resto de caramelo a la boca.
-Abajo Teddy. Ya llegaron los tíos-. El aludido hizo caso y salió como un rayo de la habitación. Ginny se calzó las zapatillas y se levantó de la cama conciente de que Harry la miraba a ella y a la habitación. Esa cama traía recuerdos bastante placenteros tanto como dolorosos y los dos lo estaban recordando como si fuera ayer. El corazón de la pelirroja saltó a todo galope y sintió como casi chocaba contra sus costillas.
-Bajemos-Dijo el moreno girando rápidamente y casi corriendo escaleras abajo. Ginny sabía que huía de los recuerdos tanto como ella y darse cuenta de eso le hirió un poco más su corazón. Tomó sus cosas y a paso lento bajó las escaleras. Con toda la fuerza de voluntad evitó cualquier tipo de contacto con Harry, el resto de la noche. No lo miró, no se le acercó ni lo pensó. A propósito se sentó en el extremo opuesto de la mesa y a su lado se sentó Hermione para su desgracia. No le dirigió la palabra en toda la noche y se sintió terriblemente incomoda. La noche se hizo insoportablemente larga. Aburrida de no poder marcharse interrumpió la sobremesa.
-Disculpen-Dijo, haciendo con su cuchara un sonido en el vaso. Recibió la atención de todos.
-Quiero saber los planes exactos para estos próximos días. Todos tenemos trabajo-Aclaró.
-Se supone-Contestó Hermione, sin mirarla-El día sábado estarán todos aquí a las diez de la mañana; prepararemos, con ayuda de la misma banquetera(**), el patio para todos los invitados, tendremos que comer algo ligero pues tendremos mucho trabajo físico-
-Por que sin sacrificio no hay victoria-Sonrió Fred y Ginny lo imitó al recordar que era una frase de película.
-Ok. Clarísimo entonces-Acotó Harry desde el otro lado. Y no obedeció el impulso de mirarlo-Debo decir que tendremos una menos puesto que Alice tuvo que salir del país-No dio ninguna otra explicación y Ginny se atragantó con la pregunta ¿Por qué?
-Si no hay más que decir me despido-. Se levantó y despidió de todos saltándose por completo a Hermione, a Harry solo le sonrió y besó a un dormido Teddy, Rose y Victorie.
Nadie pasó por alto que la pelirroja se marchara y no se despidiera de la castaña ni muchos menos que no la hablará en toda la noche. Harry arrugó el entrecejo pero decidió no preguntar de momento. Tuvo la oportunidad de preguntar cuando junto a Ron y ella, salían hacia los autos.
-Herm ¿Qué pasa con Ginny?-Preguntó y Ron prestó atención. Era una noche fría como tantas otras del verano en Londres, un cielo semi nublado. Parados, los tres junto al coche de la pareja. La aludida los miró y como costumbre puso los brazos en jarra.
-No quiere que le diga como manejar su vida-Respondió. Dicho eso se subió al coche junto a su dormida hija. Ron se encogió de hombros.
-Ya sabes que no es bueno meterse en sus discusiones-. Harry solo sonrió y le estrecho la mano, subió a su auto.
Una vez en la carretera dejó libres sus pensamientos. Alice se había ido por una semana y ni siquiera se había podido disculpar en persona, por haber gritado así. No estaría para el dichoso aniversario y tendría que cuidar de Teddy solo, no es que fuera un sacrificio puesto que se le hacía mucho mejor solo. Teddy era su ahijado desde que nació y con la muerte de su abuela Andrómeda había pasado a ser su tutor. Cuanto sufrió ver a un pequeño en tan mal estado. Él mismo nunca fue un niño realmente feliz hasta los diez años, pero Teddy tenía 7 años y era muy reservado y verlo reírse de esa manera junto a Ginny fue lo que había deseado desde hace meses. Un niño de esa edad no podía pasársela hablando solo, dibujando y cerrado a todo tipo de contacto con cualquiera. El psicólogo le hizo bien y tal vez Ginny podría hacerle mejor. Teddy era hijo de uno de los mejores amigos de su propio y con solo diecisiete años se había sentido muy orgulloso de ser su padrino. Teddy tenía que ser diferente, tenía que ser feliz. Lo miró dormir por el espejo retrovisor y sonrió. No dejaría que nunca se le acercaran, lo había jurado, un niño era mucho más fácil de vigilar y Teddy tenía un guardaespaldas personal, que siempre estaba cerca si Harry no estaba. Lo había jurado y nunca nadie se le acercaría…
Nota de Autora: (*) Papas: o patatas, esas llenas de hidrato de carbono *.* xD
(**) Banquetera: o cocteleras, esas asosiaciones que se encargan de los eventos. Donde sirven comidas, tragos y demases.
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