Este capitulo va dedicado a: Giu Giu Salamander

Disfruta de la lectura cariño (espero)


Omake:

LEEME ALGO LUCE


"Ha pasado algún tiempo desde aquel incidente y la mayoría de nosotros evita el tema de aquella misión en la que termine inconsciente. Las cosas están tranquilas dentro del gremio (digo, todo lo tranquilo que Fairy Tail puede ser) y Natsu, Happy y yo hemos salido a unas cuantas misiones pequeñas.

A estas alturas ya he aceptado que estoy realmente enamorada de él, no se trata de simple atracción, es decir, me encanta su físico pero no por eso lo veo como alguien perfecto pues estoy muy consiente de cada defecto que tiene, por grande o pequeño que éste fuera.

Tampoco es encaprichamiento, es cierto que me muero por él y que las piernas se me vuelven de gelatina cuando me dedica una sonrisa, que el cerebro se me convierte en simple materia gris cada vez que siento su aliento de cerca… pero aun así tenemos altercados de vez en cuando. No sonn simples sentimientos vacíos de una adolecente con las hormonas alborotadas pues, de haber sido así, hace tiempo que lo habría superado.

Lo que yo siento por el es amor puro, creciendo dentro de mi pecho cada vez que hace algo lindo por mi por pequeño que sea. Yo había llegado a conocerlo. Lo amaba por lo que sabía de él, amaba sus valores morales y éticos (aunque tuviera pequeños altercados como el de aquella misión), amaba la forma en que protegía a su familia, amaba lo confiable que era y, también amaba su lado débil, ese que solo yo había visto.

Es curioso como yo sabía que él no me amaba y eso no me afectaba. Una vez escuche a alguien decir que él amor no busca sus propios intereses, al principio me pareció algo estúpido… pero ahora se que es una gran verdad, porque no me importaba que no me amara de la misma forma que yo lo hacía, siempre y cuando pudiera darle muestras del cariño que le tenía.

Así que ahora ese es mi más grande secreto, claro, tu sabes que yo no soy demasiado buena guardando secretos, así que alguien ya me descubrió… bueno, en realidad, Mira lo supo mucho antes de que yo misma lo admitiera y se ha encargado de darme muy buenos concejos.

¿Sabes? Creo que te habría encantado conocerlo mamá, Natsu es único y especial, me hace recordar esa cosas que solías decir sobre la magia uno, que esta firmemente relacionada con el amor. Ademas tiene la capacidad de metérsete entre la piel, es imposible que no te agrade, incluso los que alguna vez fueron sus enemigos terminaron teniendo una buena amistad con él. Si te hubiera conocido, estoy segura de que te habría amado y…"

—¡Yo Luce!— una voz proveniente de la venta me hizo saltar en mi asiento por la sorpresa, aquella figura masculina avanzó a grandes zancadas hasta situarse a mi lado, dándome apenas el tiempo suficiente para darle vuelta la hoja de papel en la que escribía

—¿Qué eso?— preguntó con esa inocencia tan suya mientras señalaba la bendita hoja

—Déjanos leerlo— pidió Happy, de ninguna manera iba a permitir que ese trozo de papel cayera en sus peludas manos -o patas, como sea- así que lo aferre fuerte contra mi pecho, completamente decidida protegerlo con uñas y dientes. Cuando el felino se dio cuenta de la forma en que me aferraba al objeto, una escalofriante sonrisa se dibujo en su cara, haciendo que se me pusieran los pelos de punta… segura estaba por decir algo muy estúpido

—¡Lucy escribe cosas para adultos!— me acuso con una mueca de horror, mi cara se puso del color del cabello de Erza, pero no era por vergüenza, más bien era rabia ¿Qué demonios tenia ese neko en la cabeza?

Antes de que pudiera decir alguna otra estupidez, la punta de mi pie conecto con su cuerpo, mandándolo a volar muy lejos. Claro, eso no le impidió gritar:《¡Lucy es una pervertida aye!》mientras se volvía un punto en la distancia. Estaba a punto de soltar un montón de maldiciones en su contra, pero una voz me lo impidió

—¿Po-podrías… hum… esto… leerme lo que escribiste?— me preguntó con la cabeza baja, casi podría jurar que vi un ligero sonrojo en sus mejillas, pero me convencí de que solo era mi imaginación. Por otro lado, ¿acaso quería que le leyera? ¿Y luego que, un cerdo verde volador entraría por la ventana? Al parecer, Natsu se percató de la sorpresa que su petición me había causado

—No-no me malinterpretes… no quiero que me lo leas porque sea algo pervertido— se apresuró a aclarármelo, no es que realmente necesitara que me aclarara eso, lo que realmente me sorprendió fue su petición para que yo le leyera, en el tiempo que llevo de conocerlo, jamás le habia visto leyendo algo… de vez en cuando se asomaba por mi hombro para ver que escribía, pero perdía la paciencia pronto y ponía a destrozar cosas, así que no comprendía su repentino interés

—Eso no me paso por la mente— dije, y por su expresión, pareció que un peso había desaparecido de sus hombros —Pero no puedo leerte esto… no porque sea algo pervertido, es qué… es… bueno… una carta para mamá… es algo privado— pronuncié sintiendo un poco de culpa. No es que le estuviera mintiendo ya que sí era una carta para ella, lo que provocaba ese sentimiento fue ver como su rosto se decaía ligeramente, fue un gesto casi imperceptible pero yo lo noté… parecía que pensó que yo no confiaba lo suficiente en él como para leérselo, y eso estaba muy lejos de la verdad ya que le confiaba hasta mi vida sin dudar, sencillamente era algo demasiado embarazoso

—¿Por qué el interés?— intenté cambiar el tema —Es decir, nunca te he visto leer nada por más de cinco minutos, menos escuchar al alguien más leer—

No me respondió de inmediato, en vez de eso comenzó a caminar hacia mi habitación y me hizo un ademas para que lo siguiera, no lo dudé, había logrado picar mi curiosidad por el repentino silencio y la forma en que había bajado la cabeza durante el trayecto de la sala hacia mi cuarto. Se sentó en la cama con calma y yo me pare enfrente, palmeo a un lado suyo aun si levantar el rostro, pidiéndome que me sentara. De nuevo obedecí sin replicar, estaba actuando misterioso y yo quería saber por qué

—Sabes que Igneel… desapareció cuando era pequeño— al fin hablo mientras apoyaba las manos en sus rodillas.《Mierda, tema sensible》pensé y de inmediato puse una de mis manos sobre la suya en señal de apoyo, instándolo a continuar, la ultima vez que habíamos hablado sobre el dragón de fuego terminó llorando como un niño, y desde entonces ninguno dijo nada, así que era una buena señal que quisiera hablar por si mismo. Puso su mano libre sobre la mía y la presiono ligeramente, después de un suspiro continuó

—Me enseño muchas cosas muy útiles, como la magia, también me enseño a hablar… aunque la mayoría de las palabras que aprendí eran sobre comida— añadió con una pequeña risa, aunque su flequillo le tapaba el rostro así que no pude ver su expresión

—Aun así… no fue suficiente tiempo, no me enseño a tener modales al comer, tampoco a hablar con las palabras adecuadas y demostrar el suficiente respeto, no me ayudo a ser paciente, tampoco me enseño a solucionar los problemas con palabras y mucho menos a lidiar con mis sentimientos…

Muchas cosas que la gente sabe y da por sentado que los demás saben también yo las aprendí hasta tiempo después de haber llegado al gremio… y aun hay muchas cosas que no logro comprender del todo, por eso casi todos piensan que soy idiota e inmaduro

El corazón se me comprimió cuando lo escuche decir todo aquello, y al mismo tiempo me sentí extrañamente bien al saber que era a mi a quien se lo estaba contando, eran sensaciones confusas. Pero me inquietaba más el tono que él habia utilizado, generalmente era un libro abierto, fácilmente podía deducir lo que pensaba por el tono de voz que usaba… pero esta vez era diferente, su voz carecía de sentimiento alguno, era plana, monótona y hasta fría, totalmente ausente. Un nudo se formo en mi garganta ¿Cuánto tiempo llevaba guardándose todo aquello? ¿Cuantas veces lo había pensado? No estaba segura de que hacer al respecto, yo solo quería saber sobre su repentino interés en la literatura y me habia salido con todo aquello ¿Cómo tenía que actuar ahora? Deje que el corazón se hiciera cargo, así que me moví lentamente hasta quedar en cuclillas frente a él, cuidando no separar mi mano de las suyas

—Es fácil juzgar a los demás cuando no conocemos todos los detalles— aunque estábamos frente a frente no conseguí ver sus ojos, seguía con la cabeza agachada y negándose a verme

—Pero el que no hayas aprendido todas esas cosas que dijiste, que te cueste entender las cosas no te vuelve menos persona que los que los demás— su cuerpo tembló ligeramente, como si estuviera intentando contener un sollozo, y me di cuenta de que yo también lo hacia

—He conocido mucha gente en mi vida Natsu— milagrosamente logré que mi voz no temblara, necesitaba infundirle la confianza que solo se permitía perder conmigo

—Personas de alta sociedad, que fueron criadas en cunas de oro y recibieron la mejor de las educaciones, gente muy inteligente y de negocios, elegantes, refinados y con muy buenos modales— su cuerpo se estremecía con cada cosa "buena" que decía sobre esas personas

—Crecí rodeada de gente así… ¿Y sabes qué? Preferiría arrancarme una pierna antes de regresar a ese ambiente— sentí un indescriptible alivio cuando levanto la cabeza lo suficiente como para que viera una parte de sus ojos, y distinguí un atisbo de esperanza

—Prefiero pasar el resto de mis días viéndote devorar sin miramientos todo lo que hay a tu paso, corriendo de los soldados del concejo cada vez que destruyes algo, aguantando las bromas pesadas que tu y Happy me juegan, los comentarios inapropiados que a veces haces y tus incontrolables mareos que regresar con toda ese gente que no es mas que pura porquería— le sonreí con cariño mientras me miraba directo a los ojos, con esos orbes verde jade brillando de emoción

—Porque tú, con todos tus defectos y manías, vales mucho más que toda esa clase de gente… eres mejor persona que todos ellos y tienes un alma mucho más bondadosa que cualquiera que haya conocido…

Esas personas son como una caja de regalo muy bien arreglada, con un lindo moño y de apariencia irresistible, pero cuando la abres solo encuentras mierda adentro… por muy bien que se vean por fuera, no valen la pena pues es un simple engaño. Tu en cambio eres diferente, no necesitas un lindo envoltorio para resaltar, no necesitas una apariencia falsa y pulida con buenas cualidades, vales tanto por dentro -por lo que de verdad eres- que eso es más que suficiente para que la gente se sienta atraída hacia a ti. El oro no necesita de luz artificial para brillar. No necesitas una buena educación para resaltar— Esa apariencia tan distante y monótona que tenía al inicio, habían desaparecido por completo, ahora me miraba atentamente y sin poder reprimir la amplia sonrisa que se formo en su rostro, y me alegró saber que habia logrado ayudarlo

—Bueno Luce— articulo mientras se pasaba la manga por los ojos, intentado eliminar las lagrimas que amenazaban con salir

—La razón por la cual empecé a decir todo esto, fue para responder a tu pregunta. Como dije, Igneel no me enseño a hacer algunas cosas… leer y escribir son algunas de ellas

De nuevo bajó la cabeza, y esta vez estaba segura de que su rostro habia adquirido el mismo tono de su cabello, como si le apenara decirme aquello, hice amago para decirle algo, pero él siguió hablando

—Erza se encargo de enseñarme cuando en el gremio se dieron cuenta de que no sabía… y en un día había logrado aprender lo básico como para saber que clase de misiones escogía…— se estremeció como si estuviera recordando los métodos que mi amiga había utilizado con él, y no pude evitar un escalofrío también ¿Cómo haces para que una persona aprenda lo básico sobre lectura y escritura en un día? Sentí lastima por él

—Pero la verdad es que… bueno… esto… nunca practique demasiado, no quería que Erza me escuchara deletrear—《Totalmente comprensible》pensé

—Algunas veces me asomo para ver que escribes… pero pierdo el interés pronto, no porque no seas buena escritora, es porque… bueno… yo… no puedo leer bien— confesó avergonzado y desviando la mirada, como si realmente no quisiera que me enterara de aquello.

No pude evitar sonreír como una tonta enamorada, se veía tan absolutamente adorable así de sonrojado y vulnerable a mis ojos que fue lo único que pude hacer

—¿T-Te estas burlando?— aun no lograba desaparecer el color en sus mejillas. Negué suavemente con la cabeza y luego saqué mi mano de entre las suyas, hizo un ruido de protesta pero lo ignore y camine hacia el librero a mis espaldas

—¿Qué haces Luce?—siempre le ganaba la curiosidad, pero tampoco respondí, en vez de eso tome el libro que había comprado recientemente y me senté a su lado, poniéndolo en mi regazo

—Creo entonces, que la carta no es lo adecuado… supongo que es demasiado sentimentalismo… pero si aun quieres que te lea… espero que este libro sea bueno—

No sabia que respuesta esperar de su parte, pero sentí alivio cuando se sentó recargado en el respaldo de la cama

—¿De que habla?— y una sincera sonrisa ilumino su bello rostro. Me sentí un poco atrevida por todo lo que acaba de pasar, así que aproveche y me senté entre sus piernas, recargando mi cabeza en su cálido pecho. Por un momento se tensó, como si no supiera cual era la forma correcta de reaccionar… pero al final se relajó y rodeó mi cintura con sus brazos

—Levi me lo recomendó, es sobre una chica que acaba de mudarse aun pueblo en la mitad de la nada y tiene un sexi vecino que guarda un misterioso secreto ya que es un alíen… espero que sea bueno— no me respondió, pero sabía que estaba prestando atención

—¿Quieres intentar leer el titulo para mi?— me arriesgue a preguntarle, un nuevo plan se estaba formando en mi mente… quizá yo podría terminar de enseñarle, claro, si el accedía. Lo mire a los ojos con mi mejor cara de borrego degollado mientras le mostraba la portada del libro. Hubo un largo silencio y después un prolongado suspiro, pero finalmente lo hizo

—Ob… obsi… obsidian— me miro cono diciendo ¡Ya! Pero mi mirada le indicó que continuara

—¿Sa…ga l-lux?

—Si, lo haces muy bien… solo léeme el siguiente renglón y luego yo continuo

—Y si ela… mor via… viajar ala… ala…

—¿A la?— yo sabía que estaba haciendo un gran esfuerzo, y no es que quisiera presionarlo pues bien sabia que se necesitaba de mucha paciencia… pero ya solo faltaban unas palabras y esperaba que pudiera hacerlo. Pasó saliva y continuo

—A la ve… veloci- dade la… ¿luz?

—¡Valla! ¡Eso fue excelente Natsu!— alabé y me di cuenta de que sus mejillas adquirieron color —Voy a comenzar a leerte y, si hay algo que no entiendas del todo, no dudes en preguntarme ¿bien?— bajé el libro hasta mi regazo y me acurruque contra su pecho mientras él metía su cabeza en el hueco de mi cuello para poder ver las paginas. El sonido de su corazón hizo que el tiempo se detuviera, embotando mis sentidos y embriagándome de felicidad, era vagamente consiente de lo que leía y estaba prestando la suficiente atención como para responder las ocasionales preguntas que me hacía… pero todo lo demás dejo de existir.

Y no pude evitar pensar en lo afortunada que era de poder disfrutar de esos momentos de paz junto a ese maravilloso ser. Al sentir su respiración en mi oído supe que atravesaría el infierno mismo con tal de poder tener esa sensación una sola vez. Supe que no importaba que solo fuera su amiga. Entendí que, momentos tan mágicos como este, eran la razón por la cual el amor es sufrido y bondadoso, no busca sus propios intereses, todas las cosas las soporta, todas las cree, todas las espera, todas las aguanta.

El amor nunca falla. Y yo, yo estaba verdaderamente enamorada de Natsu… nada, nada, podría cambiar eso, no… nunca jamás.


Solo es un pequeño omake por el catorce de Febrero.

Mejor tarde que nunca ¿Qué no?

Espero publicar el siguiente cap para éste mes, pero no prometo nada. Inspiración se a estado burlando de mi últimamente, creo que se a juntado mucho con el espíritu de Delfos. De repente se apodera de mi y me hace soltar profecía y media para, a la hora de escribir, no dejarme recordar nada de nada.

Le agradezco a todos los que se tomaron el tiempo de leer esto, y les pido perdón por los horrores gramaticales, infinitas gracias por la paciencia que me han tenido.

Les envío todo mi cariño en un fuerte abrazo ademas de un pato.

Nos vemos a la próxima ¡Aye!