Capitulo 4

La ceremonia no era lo que Sakura y Neji esperaban, menos aún lo que ambos deseaban que fuera su casamiento. Para Sakura casarse en su traje de combate y antes de partir a una misión era simplemente todo lo contrario al sueño de cualquier chica, y lamentablemente ella estaba incluida. Pero por lo menos ella y Neji habían rescatado cosas positivas de la situación. Por un lado el hecho de que los "obligaran" a casarse, les salvaba de tener que hablar con Kakashi, Naruto y Shikamaru (que durante el último tiempo había logrado convertirse en otro hermano para ella), sobre lo que sin querer habían escuchado de Ino sobre sus nocturnos encuentros.

Por otro lado, y a pesar de ser una boda improvisada, les habían permitido compartirla con todos sus amigos.

El motivo de una ceremonia tan apresurada era muy sencillo, y aunque la razón por la cual el líder del clan y la Hokage decidieron tomar tal medida (aunque era cierta), no dejaba de ser embarazosa. Ambos adultos siendo concientes de los encuentros que mantenían los jóvenes ninjas y las consecuencias que de estos podían resultar, creyeron conveniente que

Sakura fuera oficialmente introducida al clan Hyuuga, para que en caso de que algo llegara a pasar ella tuviera completa protección por parte de la familia.

La sala que Tsunade había elegido para la ceremonia era bastante grande y sobria, por ser todo algo de "último momento" no había absolutamente nada que cubriera y/o decorara el amarillento color de la pintura de las paredes, y los asientos que ocupaban los " invitados" eran las sillas de la academia que Naruto y Kiba habían tomado "prestadas".

Definitivamente el casamiento Hyuuga-Haruno no era como todos, sin embargo había algo que formaba parte de la tradición… en Konoha todas las mujeres que se casaban debían llevar un ramo, y aunque en ese momento Sakura no estaba pensando en la tradición, no había forma de ocultar su felicidad y agradecimiento, cuando vio a Ino entregarle el ramo que había hecho solo para ella, para que aunque sea pudiera tener un pequeño objeto que acompañara ese vestido de novia que su amiga (debido a la situación en la que estaban) no había podido tener.

Esperar por su futura esposa en ese improvisado altar, había resultado verdaderamente lo más difícil que haya tenido que hacer. Estar nervioso y ser el centro de la atención de los presentes no era algo que el disfrutara, sin embargo en el instante en ella atravesó la puerta del brazo de su antiguo maestro, el supo que toda esa frustración que había sentido por todos aquellos problemas que tuvieron que enfrentar desde que comenzaron su relación valía la pena. Ella estaba enojada, porque no era así como habían planeado su boda, pero aún así estaba hermosa. Con cada paso que daban su corazón latía más y más fuerte retumbando en sus oídos.A pesar de todas las sorpresas finalmente se estaban casando. A partir de ese día Sakura sería su esposa, Sakura Hyuuga. Y todo habría salido como él deseaba de no haber sido por la sorpresiva interrupción de una alarma y el veloz ataque de un grupo de hombres no identificados. El cómo habían llegado tan rápido a ese edificio era inexplicable, más aun considerando el toque de la alarma. Para que se desplazaran tan sigilosamente por la aldea alguien debía haberlos ayudado. Alguien los había traicionado y estaban en peligro.

Desde su escondite podía ver todo con total claridad. Todos esos ilusos esperando ver una hermosa boda. Recorrió cada pasillo lo más rápida y sigilosamente posible, tenía que encontrarla y sacarla de esa aldea a como fuera lugar, solo esperaba que los estúpidos de la aldea del sonido no cometieran ninguna estupidez.

Había esperado mucho tiempo para reunirse con ella, y no iba a desaprovechar su oportunidad. Desde el principio su idea fue regresar a Konoha, casarse con la joven mujer y finalmente vivir feliz y en paz. Había querido disimularlo, pero la realidad es que él sabía que en esa aldea ya no era bien recibido y que por lo tanto harían lo que fuera para evitar que lograra esa ansiada felicidad.

Sakura estaba peleando con los demás, llevaba puesto su traje de combate, y aunque ya antes la había visto usarlo, estaba seguro de que esta vez algo era diferente. Sakura incluso peleando, se veía hermosa y pronto él y ella estarían lejos y por fin podría admirarla y amarla para siempre.

Cuando era joven no entendía el placer de participar en una buena pelea. Una vez que comenzó a entrenarse con Tsunade-Sama, supo lo placentero que resultaba. Como ninja de alto rango estaba entrenada en todas las técnicas ninja, pero era el hecho de saberse capaz de defenderse mano mano frente a, por ejemplo un hombre del doble de su tamaño (como en ese momento) algo que la hacía sentirse profundamente orgullosa de si misma.

Su combate estaba bastante bien, nada más que alguno pequeño rasguño, y tres enemigos en el suelo. Se dio el lujo de pasear sus verdes ojos por las figuras de sus amigos y de su "casi" esposo, todos parecían estar bien. Unos cuantos se dirigían hacia Neji, pero no eran demasiado fuertes y no serían un problema para él.

-¡ Prepárense! Algo enorme viene para acá- les aviso Shino.

Cuando escucharon el aviso supieron que alguna especie de monstruo los atacaría, pero nada los preparó para enfrentarse a ese tipo de criatura de nuevo. Y así frente a una enorme serpiente, los recuerdos de la invasión de la arena a Konoha y la muerte del tercer Hokage cayeron como si de una torrencial lluvia se tratase.

No era agradable enfrentarse a una de esas criaturas otra vez, y algunos se veía evidentemente más afectados que otros por la presencia de la enorme bestia. No, definitivamente ninguno estaba "feliz" de ver en su aldea a esa "cosa", pero su aparición les permitió reconocer a la persona que causó tantos problemas, y sólo por eso agradecían que fuera tan fácil identificarles.

Neji sabía que ver a esa bestia haría que Sakura perdiera todo el autocontrol que tenía sobre si misma, durante los años, había aprendido a dominar y controlar su fuerza, sus emociones y afortunadamente también su temperamento. Pero al ver su rostro en ese momento supo que al menos por ese día todo su control se había esfumado, después de todo, fue probablemente esa misma criatura la que le había quitado uno de los pilares de su vida.

No podía creerlo, una vez más se encontraba frente a frente con la bestia que había matado a uno de los hombres más importantes de su vida, aquel que le había enseñado la diferencia entre el amor verdadero, y el cariño y la admiración extrema. Dos años y medio atrás, se encontró con esa serpiente, y dos años y medio atrás esa cosa mató al hombre que se llevó una enorme parte de su corazón cuando cerró sus ojos por última vez.

No quería llorar, realmente no quería hacerlo, le recordaba a la Sakura chiquita e insegura. Pero no podía evitarlo, hacía mucho tiempo que no lloraba por él.

Podía sentir las lágrimas recorrer sus mejillas y llegar hasta su boca, la sal de las gotas que caían de sus ojos, le traían recuerdos lindos, risas, alegría, pero también mucha tristeza y dolor. Sin importar cuanto tiempo pasara, aún lo extrañaba. El enfermizo deseo de volver en el tiempo y ocupar su lugar, de morir en su lugar, o incluso de morir para poder descansar con él en la eternidad había dejado de perseguirla algún tiempo después de haber empezado a permitirle a Neji acercarse a ella.

Todos la miraban, sorprendidos de verla llorar en público, como hacía tanto tiempo, y expectantes de su reacción, ya no se preocupaba en secar esas traicioneras lágrimas, enfocó su vista y abandonó su cajón de los recuerdos, La verdadera batalla había comenzado, y sabían que lo mejor era no intervenir y permitirle a Sakura cerrar finalmente esa herida del pasado.

Observo una vez más a su enemigo, varios metros más alto que ella, y sin prestarle atención a las miradas que recibía, se encaminó hacía la serpiente, primero despacio, como si lo hiciera mecánicamente. Desenvainó la pequeña espada que llevaba en su espalda, y corrió a toda velocidad para atacar.

Los gritos de ella, que maldecía con la voz llena de odio, y los de la bestia que soportaba el dolor de las heridas eran prácticamente ensordecedores, pero aún así nadie abandonaba el lugar. Los hombres que los había atacado habían sido detenidos y finalmente ya no había más peligro, ahora la única peleando era Sakura.

Sasuke Uchiha, aún escondido, no podía creer lo que pasaba, había liberado a la serpiente para crear con ella una distracción lo suficientemente grande que le permitiera secuestrar a la chica, y ahora la misma persona que el había querido secuestrar estaba atacando brutalmente y con intento asesino a su invocación!.Seguía sus movimientos atentamente, nunca la había utilizar una espada antes, y fue en ese momento en el que comprendió, la diferencia que había notada era exactamente esa, la espada que ella había estado cargando en su espalda, no sabía con exactitud de donde la conocía, pero tenía la seguridad de haber visto esa arma antes.

Las cosas no estaban bien, y la situación se complicaba con cada minuto transcurrido, deseaba con todo su ser comprender que era lo que estaba sucediendo frente a sus ojos, la actitud de Sakura, las lagrimas, el odio hacia la serpiente que había invocado, la furia el dolor, y … la sensación de venganza que la muchacha le transmitía… eran para él cosas demasiado confusas… intentaba unir todas la piezas, que pudieran ayudarlo, y estaba tan concentrado en ello que solo se dio cuenta de que la batalla había terminado cuando escucho el estruendo provocado por la caída de la bestia. Sakura había ganado.

-Sal de ahí Sasuke, es hora de terminar con esto!-

Sakura lo estaba llamando, la invocación de la serpiente lo había delatado, y si las cosas se hubieran dado como él las había planeado, no le habría molestado, pero ahora sabía que se avecinaban problemas, otra vez no solo la tendría a ella en contra sino a toda la maldita aldea… la ciudad estaba bastante destruida.

-Se que estas cerca, mirando todo y escondiéndote como una rata!... hace dos años y medio esta misma criatura que acabo de matar atacó la aldea, sin motivo alguno. Todos creímos que era obra del fenómeno de Orochimaru… pero ahora puedo darme cuenta de que fuiste vos… verás como me imagino que sabes, hay ciertas criaturas que sólo responden el llamado de una persona, como marcando una especie de preferencia por el humano que los invoca.

Hubiera podido reconocer a ESA COSA, en cualquier lugar y momento… la marca en el ojo de la serpiente, la dejó esta misma espada que hoy acabó con ella…¿¡Vamos Sasuke, no vas a salir a darme alguna explicaciones!?-

-Así que ¿ya te habías enfrentado a ella, Sakura?- preguntó Sasuke mientras abandonaba su escondite.

-No creo haberte dicho que fui yo… pero ahora mejor explícame, ¿por qué la enviaste la vez pasada?- presionó la muchacha.

Sasuke sabía que no tenía sentido intentar ocultar el hecho de haber enviado la serpiente hace unos años, Sakura era muy inteligente y perceptiva, no se creería la mentira. – La verdad el motivo fue el mismo que me impulsó a liberarla hoy, quería tenerte a mi lado, mi idea era que la serpiente te secuestrara y te llevara a donde me encontraba…me sorprendí mucho cuando regresó y no te traía consigo, iba a intentarlo una vez más pero los encuentros con mi hermano me impedían…- conocía perfectamente bien el riesgo que corría admitiendo sus culpas delante de todos eso shinobis, pero ya no había vuelta atrás y no podía detenerse… esto le permitiría comprender a la chica por lo tanto bien valía arriesgarse.

Las lagrimas volvieron a recorrer sus pálidas mejillas, recordar la hacía sentirse triste, pero también algo liberada… -Ese día el trabajo en el hospital estaba algo agitado, nadie espera el ataque, se destruyeron varias construcciones y la cantidad de heridos era importante. Todos esperábamos alguna clase de refuerzo, era extraño porque lo único que nos atacaba era la serpiente, nunca se detuvo, su camino era siempre directo sin paradas, el objetivo… el hospital. ¿ sabes? creo que nunca temí tanto como ese día… había muchos pequeños ese día y yo estaba totalmente agotada, había salido de una operación unos minutos antes del ataque. Cuando todo comenzó me aseguré de que todos estuvieran a salvo dentro de edificio, y fui hacia la entrada, había una nena atrapada bajo un escombro, justo en la trayectoria de la serpiente. Corrí para ayudarla, sabía que no tenía oportunidad alguna contra la bestia, no estaba en condiciones de pelear, pero tenía que intentarlo, tenía planeado detenerla el tiempo suficiente para que alguien viniera a ayudar.- las lagrimas borboteaban de sus verdes ojos con más fluidez, y como antes no se preocupó por limpiarlas… era tiempo de permitirle a esa herida cicatrizar… -liberé a la niña y cuando me disponía a enfrentarme a la serpiente y luchar, sentí el fuerte golpe de su cola, me estrellé contra una pared y caí al suelo, la vi acercarse, creí que iba a morir, pero en un instante él estaba frente a mí, protegiéndome con su cuerpo, me levanto y me llevó a unos arbustos, para ocultarme, el golpe me había dejado algo aturdida, pero llegué a percatarme de que la serpiente seguía "siguiéndome".Él seguía intentado alejarla de mí pero cada vez se hacía más difícil, estaba herido, brutalmente golpeado, con huesos rotos y por si fuera poco la serpiente lo había mordido. Su condición no era nada buena, pero él continuaba, sabía cual era su prioridad, evitar a toda costa que algo me pasara.

Después de herir su ojo, logró darle unos cuantos golpes mas, fuertes y certeros, fue así que logró que se retirara. Calló al suelo inconsciente, e incluso cuando la cabeza todavía me daba vueltas, me paré y fui a su encuentro, quisieron hospitalizarnos, pero solo permití que lo trataran a él. Permanecí a su lado en todo momento.

Sai, murió unas horas más tarde, el veneno, la perdida de sangre y la gravedad de la contusiones que sufrió durante la batalla fueron demasiado.

Pasé junto a él sus últimas horas de vida, descubrí lo mucho que me amaba y los planes que tenía para él y para mí. Me contó que había escogido ese día para pedirme que fuera su esposa, me entregó el anillo, me dijo que me amaba, y me hizo prometerle que sería feliz-

Sasuke estaba más que sorprendido, nunca sospechó que hubiera algún tipo de relación romántica entre la mujer que amaba, y su suplente.

Miró a su alrededor y vio la tristeza en los ojos de los presentes, todos recordaban lo sucedido, el sorpresivo ataque y el triste desenlace. Posó sus oscuros ojos sobre la figura de Naruto, con la cabeza gacha y los puños fuertemente cerrados. No tenía que ver sus ojos, sabía lo que pasaba en ese momento por la mente del rubio. Volvió a mirar a la chica de los cabellos rosados. Sakura estaba frente a él, su cuerpo temblaba, estaba reprimiendo los sollozos, las lágrimas ya eran un caso perdido, pero no se doblaría por el llanto, no delante de él.

-¿Sabes?- dijo ella- no tengo ni siquiera la minima intención de matarte, incluso me parecería estúpido encerrarte, sólo quiero que te vayas, que no vuelvas.-

Decir que estaba sorprendido con lo dicho era poco, creyó que ella querría como mínimo atravesarlo con esa espada que ahora llevaba. – Si tan importante era ese tipo, ¿por qué no querés acabar conmigo?- Seguía sin poder comprenderla, y quería hacerlo, además si fuera ella lo primero sería completar su venganza, cosa que en realidad había sucedido, había estado en su lugar y había cumplido con su objetivo.

Eso sería perder mi tiempo, no lo traería de vuelta, no me llevaría atrás en el pasado, no cambiaría las cosas, y por si fuera poco tampoco me traería paz, ni a mí ni a él. Podes intentar seguir engañándote Sasuke, pero la venganza es inútil, a vos tampoco te sirvió de nada…- era cierto, había dedicado años de su vida ( prácticamente toda su vida) a eso, y una vez que la cumplió nada bueno vino con ella. Estaba solo y triste.

El tampoco quería pelear, se sentía terrible por haberle causado tanto dolor a ese hermosa persona, porque no solo la había lastimado cuando eran chicos y era el centro de sus afectos, sino también cuando comenzaba a vivir y a disfrutar la vida. Había encontrado a alguien que la amaba y él con su egoísmo le había arrebatado la posibilidad de vivir ese amor a pleno. Hoy lo había hecho de nuevo, el deseo de tenerla solo para él había ganado una vez más. Y lo más probable es que de no haber sido por la misma Sakura, el final hubiera sido el mismo, no lo dudaba Neji de ser necesario se interpondría entre Sakura y cualquier peligro, de la misma manera en que Sai lo había hecho.

-Hokage-sama, sé que no lo merezco, pero me gustaría pedir que se me permita seguir siendo un ciudadano de Konoha-

Las palabras del joven Uchiha sorprendieron a todos, pedir algo como eso era ser demasiado descarado!

Tsunade observó el rostro de su aprendiz e hija adoptiva. La pequeña sonrisa y el movimiento Sueve y casi imperceptible de su cabeza fueron todo lo que necesito para tomar la decisión. – Sasuke, es verdad que no mereces una tercera oportunidad, pero Sakura cree que no es una mala idea cumplir con tu deseo. No obstante, no te puedo permitir la residencia en el lugar por algún tiempo, por lo que vas a ser enviado al país de la tierra, la misión en cubierto va a estar a tu cargo por el momento. ¿estas de acuerdo? –

Seguir hablando hubiera sido una perdida de tiempo, Sasuke se había perdido observando maravillado a Sakura. Si, incluso a la Hokage la sorprendía y enorgullecía lo mucho que había crecido la chica. Acá estaba, aceptando darle otra oportunidad a aquella persona que directa o indirectamente la hizo derramar mares de lágrimas desde los 12 años.

La ceremonia había sido interrumpida, parte de la ciudad había sido dañada y ellos aún tenían que cumplir con una misión.

Incluso si las cosa no salieron en lo absoluto como a ellos les hubiera gustado, Neji y Sakura estaban decididos a casarse.

Tsunade sonrió al ver el amor entre ellos y les entregó los papeles que debían firmar para sellar la unión.

Todos partieron de inmediato, a excepción del reciente matrimonio Hyuga. Las fuertes emociones habían dejado su marca en la nueva señora, por lo que la Hokage les permitió esperar uno o dos días antes de dejar la aldea.

La misión fue más corta de lo que muchos esperaban, pasaron sólo un mes fuera de su aldea, y ninguno sufrió demasiadas complicaciones, las "guerrillas" abandonaron la pelea por el momento y dejaron de "acorralar" a los aliados de la aldea de la hoja.

El único grupo que aún no regresaba era el equipo de Sakura, les habían informado de algunos intentos fallidos de asesinato contra "la hija de la Hokage", pero con Sasuke el numero de "guardaespaldas" se había incrementado y las posibilidades de herir a Sakura disminuido considerablemente.

Los descubrimientos hechos habían sorprendido bastante. El país estaba dividido, la mayor porción quería acabar los conflictos con Konoha, pero todavía había quienes se resistían a ello. Las negociaciones tomaron bastante más tiempo de que habían planeado, pero el poder de persuadir, la confianza que transmitía y las inteligentes propuestas de Sakura lograron su cometido. Habían tardado tres meses en completar aquella misión, pero por fin estaban de regreso.

Sasuke aún amaba a Sakura, y se había prometido no volver a sentir eso por ninguna otra persona.

Era feliz, de una extraña y casi dolorosa manera, había perdido a la mujer a la que amaba, pero no había perdido del todo, aquella parte de esa mujer que formaba parte de Sakura Su Amiga, aún estaba ahí, y había decido no guardarle rencor por todas aquellas veces en las que le había hecho sufrir.

No podía amarle de la manera en que Neji lo hacía, e incluso cuando a veces por las noches podía verse a si mismo ocupando el lugar del Hyuga, no lo odiaba a él, no la odiaba a ella tampoco. Sería feliz mientras pudiera estar a su lado, sería su amigo nuevamente, su hermano si alguna vez ella le permitía alcanzar ese lugar.

Sería su protector, su ángel de la guarda y velaría por ella y por aquellos que representaran mucho en su vida, como aquella personita que en unos siete meses estaría llegando para alegrarles la vida a ellos, los orgullosos papis, y a todos los demás, el primer bebé dentro de su numeroso grupo llegaría pronto.


A/N: Bueno, que puedo decir… GRACIAS, MUCHAS, MUCHAS GRACIAS, a todos los que leyeron mi historia. Algunos de ustedes me siguieron desde el principio, otros me fueron conociendo sobre la marcha, pero todos fueron muy pacientes, y muy amables desde el comienzo… Hacer esta historia me trajo miles de alegrías, y tardé siglos en terminarla, pero incluso con un proyecto tan estupendo como este, estoy feliz de poder terminarla, darle un final a esta historia y poder seguir adelante.

Cambio de Roles fue mi historia más larga, la más popular y quizás también la mas "rebuscada". El final me tomó mucho más tiempo de lo esperado, nunca me decidía por nada, no se si les va a gustar (espero que sí) pero estoy contenta de haberlo logrado.

Muchas gracias a todos por haberme acompañado en este viaje los quiero y nos estamos leyendo.

Matta Ne!!