Capítulo 4:
Era domingo, 8:00 de la moche, y Lauren ya había terminado el diseño para la habitación de Camila, unos cuantos posters de bandas que posiblemente le gusten a Camila, una pared completa con una pizarra, para que pudiera escribir sus letras favorita, dibujar o algo por el estilo, unos cuantos puff formando una mini sala en la habitación, frente a un televisor con todos los juguetes incluidos y ya que el cuarto era extremadamente amplio, y teniendo en cuenta los gustos hacia el arte de hacer música que tenía Camila, una tarima en un extremo del cuarto, con una guitarra acústica y una eléctrica, un teclado, y un micrófono para que la futura estrella tuviera su pequeño propio escenario, si, así la llamaba Lauren, futura estrella, su futura estrella, no la había escuchado cantar aun, pero estaba segura que su voz podría deslumbrar en cualquier lugar.
Recostada en su cama, leyendo un buen libro de Dante, escucho un sonido proveniente de su computadora, cuando fue a ver que era, un mensaje, un mensaje de su futura estrella diciéndole "estoy completamente emocionada por cómo va a quedar mi habitación, hable con mis papas y me dijeron que el dinero no importaba mucho, que hasta pensaban buscarme un diseñador de interiores profesional para eso, menos mal te tengo a ti", "MENOS MAL TE TENGO A TI", esas palabras resonaron en la mente de Lauren, dándole un golpe de cariño en sus ojos, y otro de amor en su corazón. Sin duda alguna, empezó con la respuesta a Camila, intentando mandar cierto cariño de vuelta.
-Es que cariño, te aseguro que ningún diseñador hubiera podido hacer el trabajo que ya tengo para ti, espero con ansias verte, claro, para que veas el diseño.
Camila, al otro lado de su pantalla, también recibió los mismos golpes por esas palabras, y es que, las palabras ansias y verte no se utilizan en una misma oración con cualquiera, no, enserio que Lauren era una buena amiga por ayudarle con eso.
-Yo también quiero verte, quiero ver el diseño, apuesto que debe ser muy bueno.
-La verdad no sé qué tan bueno, hice mi mayor esfuerzo por él, odio tener que esperar hasta el martes para poder mostrártelo.
-No es necesario, mis padres viajar a España en la madrugada, si quieres puedes venir mañana y vamos a comprar las cosas que podamos ir comprando mientras tanto.
-¿es una cita? Jajaja está bien, llegare a tu casa en la mañana para poder pasar todo el día juntas haciendo eso. – picara Lauren.
-Está bien Lauren, estaré esperándote ansiosa, no te vayas a preocupar por gastos ni nada, yo cubriré todo.
-Yo puedo invitarte el almuerzo, no hay ningún problema.
-No, es el arreglo de mi cuarto, además como dices, es una cita de compras jajaja yo te invito, entonces yo pago.
-Este bien pequeña. Entonces nos vemos mañana, que tengas dulces sueños.
-Hasta mañana Lauren 3.
Y ese corazón termino de rematar el corazón de Lauren, no sabía que le pasaba, no sabía que pensaba hacer, pero de algo si estaba segura, y era que Camila había llegado a su vida para algo mejor, cambiando todo su alrededor, y dando la felicidad que no sabía poder encontrar tan pronto en alguien, "puede ser Lauren, tal vez te esté gustando, solo tal vez" pensaba lauren, y esa idea no le molestaba para nada, ya que apoyaba mucho los homosexuales, y además, si camila le daba lo que un hombre no podría ¿Por qué no?.
En cambio, Camila estaba feliz porque por fin había conseguido una amiga, una buena amiga, tendría con quien salir, hacer compras, tener compañía, en definitiva Lauren la había salvado de la soledad profunda en la que estaba cayendo, incluso pensó que podrían llegar a ser mejores amigas. Sin duda, la inocencia de Camila no la dejaba ver más allá de los acontecimientos pasados, no quería ver a Lauren de otra forma, no podía.
