Otra vez, lamento la tardanza. Les informó que tengo un grave caso de SRAML (Sin Reviews Actualizo Más Lento). Así que, cuantos más reviews tenga, más rápido actualizaré la historia. ;)

A la mañana siguiente Joey entró a la cocina de Ross y Rachel.

-Hola, Joey.- dijo Rachel con Patrick en su falda- ¿Encontraste a Kate?

-No. Pero tengo su dirección. Mañana iré a verla.

-¿Por qué no hoy?- preguntó Ross.

- Porque tengo que pensar que voy a decirle.

-¡¿Pensar?- gritó Rachel.

-Sí. Sé que no estás muy familiarizada con el tema, pero el cerebro está para algo…

-No juegues con migo, Joey. ¿Pero qué tienes que pensar? Dile que quieres ver a tu hijo y qué los quieres a ambos.

-¿Pero y si está casada? ¿O no me deja ver a mi hijo?

-Joey,- esta vez fue Ross quien habló- es tu hijo, ella no tiene derecho a no dejar que ese chico conozca a su padre. Después depende de ti si quieres de vuelta a Kate. ¿La quieres, verdad?

-Cuando salíamos, yo no quería una relación seria. Pero después de todo lo que pasó en Los Ángeles, he cambiado de opinión. Y ella era perfecta para mí. Me complementaba…

Rachel parecía que estaba a punto de llorar.

-Iré hoy en la tarde.- dijo Joey.

Emma bajó las escaleras cantando y bailando.

-¿Qué te tiene tan feliz?- preguntó su madre.

Me olvidé por completo.

-Uh, ma…

-¿Si?

-Tengo que pedirte un favor.

-Lo que sea.

-Verás, Uh, Alex me invitó a su casa luego de clases…

-Me parece bien.- dijo Rachel con una sonrisa cómplice.

-No lo entiendes, el vive en, Uh… Manhattan.- Emma vio la cara de sorpresa de su madre- Por favor mamá, en verdad quiero ir, el me llevará…

-Puedes ir.

-…y estaré aquí antes de las nueve… espera. ¡¿Puedo ir?

Rachel asintió, y Emma no dudó un segundo en abrazarla.

-Una cosa más, si papá pregunta…

-…fuiste a la casa de una amiga.

Emma sonrío, si había alguien que la entendía esa era su madre.

Las clases pasaron bastante rápido, además los miércoles salían antes de clase, lo qué le dejaba a Emma más tiempo con Alex…

Emma solo le había contado a Erica lo de su cita con Alex, sabía que los chicos la molestarían.

-¿Lista?- preguntó Alex al encontrarse con Emma en la salida.

-Más lista que nunca.

Emma subió a la motocicleta de Alex, se puso el casco y se aferró a su cintura.

El viaje tardó un poco, pero llegaron. Alex dejó su moto en el garaje de un edificio. Él vivía en el cuarto piso.

Cuando entraron en el apartamento, había una mujer revisando el correo.

-Emma, ella es mi madre.- dijo Alex.

-Es un placer conocerla Sra. Levon.

-Por favor, llámame Kate. Sra. Levon me hace sentir vieja.

Emma sonrío. Esta mujer definitivamente era la madre de Alex.

Luego de dejar sus cosas en el apartamento, Alex llevó a Emma al Central Perk, una cafetería que estaba a unas cuadras del edificio.

Emma y Alex se sentaron en un sofá rojo.

-Mucha gente viene aquí,- explicó Alex- pero todos se sientan en las mesas, Gunter, el dueño del lugar, guarda estos lugares para clientes habituales, como mi madre y yo.

Luego de ordenar sus pedidos, Emma y Alex siguieron charlando y riendo.

-¿Puedo preguntarte algo?- dijo Emma.

-Ya lo estás haciendo.- respondió Alex- Pero puedes preguntar otra cosa.

-¿Por qué no vienes a una secundaria en Manhattan?

-Es que normalmente no estoy aquí. Yo me quedo con mis abuelos cerca de donde tú vives, vengo a Manhattan los viernes y me voy los domingos. Mi madre tiene un apartamento aquí por su trabajo, pero me mudé este año con mis abuelos porque mi madre nunca iba a estar en casa los días de semana, y mis abuelos querían que me mude con ellos. Al principio no me gustaba, pero ahora estoy tan feliz de haberme mudado con ellos.

-¿Por qué?

-Porque si no, nunca te hubiera conocido.

-Kate…- murmuró Joey.

-Basta, Joe. ¡Intenté avisarte, pero tú seguías ignorando mis llamadas! Ya es tarde.

-Al menos déjame ver a mi hijo.

-¿Y qué quieres que le diga? "Él es tu padre, quien tu pensaste que murió hace años."

-De acuerdo. ¿Qué quieres hacer?

-Dame tiempo para hablar con él.

A Joey no le gustaba la idea, pero era la única manera de ver a su hijo.

Emma había pasado genial con Alex. Él la llevó a su casa.

-La pasé genial.- dijo Emma.

-Sí deberíamos repetirlo.

Entonces Emma hizo algo que nunca había hecho con un chico que conocía hace dos días, lo agarró del cuello de la camisa y lo besó.

-¿El sábado a las seis?- preguntó Alex luego de que se separaran, con una gran sonrisa en la cara.

-Claro.- respondió Emma.

Espero que les haya gustado. Y si es así, recuerden lo del SRAML ;)