Ladies! Cuanto tiempo… Aquí con otro Capítulo de Pedazo de Luna. No ha sido fácil, las musas se van y precisamente cuando regresan estoy full con los estudios pero por fin lo pude adelantar. Gracias a las que lo siguen sus respuestas de verdad me motivan.

Alexza Snape : si bueno esa Draco todo un loquillo jajaja. Tendremos que esperar a ver qué tal quedo Severus y Herms con ayuda de sus amigos lo puede lograr.

YazminSnape : Severus siempre ha sido un bombón este como este, espero que este irresistible.

megumisakura: Bienvenida! Espero que este capítulo sea de tu agrado.

Ahora lo de siempre… nada me pertenece. Todo es de JK. Rowling. Bueno lo mío es la trama nada más! Sin más... ¡A leer!

Hogar Dulce Hogar.

Cuatro personas se encontraban en medio de una plaza muy concurrida en Camberra. Habían aparecido allí hace dos horas; discutían un plan, una búsqueda que no sabían cuanto le tomaría… ¿una hora? ¿Quizás cinco? Realmente esperaban menos, tenían dos largas horas descartando lugares y personas...

-Vaya este lugar sí que es brillante- menciono Ron admirando la plaza, estaban sentados en un café muggle que quedaba al aire libre.

-Ron concéntrate- reprendió su amigo ojiverde.

-Bien, en lo que seguíamos- continuó Hermione viéndolos seriamente y volviendo su vista a un mapa de la ciudad que tenían desplegado en la mesa- estos lugares fueron descartados; gracias a la intervención de Ginny "tomando prestado" el directorio de la cafetería- miro divertida a la mencionada que alzaba el objeto como si fuera un premio- los odontólogos en la ciudad eran estos ¿cierto? Pues… hemos llamado a cada centro de la zona y el que se acerca más es este- dijo señalando un punto del mapa- acá es donde iremos.

-Perfecto Herms… ahora, tenemos que trabajar rápido ya esta anocheciendo aquí y en cualquier momento saldrán- .

-Así es Harry, lo mejor es marcharnos hasta allá, haremos aparición conjunta.

-¡Un momento! ¿No se les olvida algo?- pegunto la pequeña Weasley y ante la cara de confusión de los otros, prosiguió- ¿no recuerdan el plan? Ustedes tienen que ir hasta Inglaterra para arreglar la casa de Herms mientras nosotras los llevamos.

-Cierto… aquí está la dirección chicos- dijo la castaña sacando un pequeño papelito y dándoselo - váyanse de una vez, arreglen todo y máximo denos veinte minutos.

-De acuerdo Herms, dense prisa, andando Ron- dijo Harry levantándose de la silla y desapareciéndose seguido de su amigo.

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-Bueno manos a la obra compadre- dijo Ron observando con pesar el interior de la casa de Hermione, ya tenía capas de polvo y una que otras telarañas.

-Tranquilo amigo, somos magos recuerdas podemos arreglar este lugar en menos de cinco minutos- dijo el ojiverde optimista.

Pues le llevo a ambos limpiar en 15 minutos, al parecer seguían teniendo dificultades con los hechizos domésticos, esto les recordó el vergonzoso episodio de limpieza en la casa de los Black. Luego de tener toda la casa en orden y hacerla ver como si nunca estuvo deshabitada por meses, se sentaron a descansar y a esperar que Ginny y Hermione aparecieran.

-Espero que Herms pueda ser feliz con la compañía de sus padres nuevamente- dijo Harry.

-Si yo también...-

-¿No la has visto últimamente distraída?-

-La verdad no compadre, ¿crees que podamos conseguir algo de comer aquí? Me imagino que lo hechizos de mantenimiento de Herms funcionaron.

Harry solo pudo poner los ojos en blanco mientras sonreía, Ron nunca cambiaría. De repente un estruendo los sorprendió a ambos que los obligo a sacar sus varitas.

-¡No se queden ahí, Ayuden!- dijo una Ginny agitada mientras sostenía a la madre de Hermione. Harry rápidamente la cargo en brazos. Y otro estruendo se escucho cuando la castaña aparecía con su padre y lo dejaba acostado con dificultad en el sillón.

-Listo chicos hay que llevarlos hasta arriba- dijo Hermione recuperando el aliento.

-¿Pero qué demonios ah ocurrido?- dijo Ron sorprendido.

-Larga historia, después hablamos- la castaña saco su varita e hizo levitar a su padre- llevémoslo a la recamara.

Los cuatro subieron y Ginny junto Hermione los dejaron recostados en la cama.

-Gin, el equipaje por favor.

La mencionada saco del bolsillo de su abrigo el equipaje y los agrando, con un movimiento de varita las maletas se abrieron y se ordenaron en su sitio.

-¿Ahora qué Herms?- pregunto el pelinegro.

-Si quieren bajen, yo necesito concentrarme y devolverles sus recuerdos, no creo que me tome mucho tiempo tampoco.

Los tres asintieron y dejaron a Hermione en la habitación, se dirigieron a la cocina y se tomaron la libertad de comer unos sándwiches.

-Bien Ginny ¿qué fue lo que paso?- pregunto Harry para después darle un mordisco al pan.

-Bien... llegamos y efectivamente ya estaban por salir, quisimos seguirlos, ellos se fueron caminando ya que su casa quedaba a dos cuadras. Nos desilusionamos y entramos sin que se diesen cuenta, pero... Sin querer tropecé con algo e hice un estruendo grande, obviamente los padres de Herms se asustaron pensado que había sido un ladrón. Herms me dijo que subiera a sus habitaciones y tomara todo lo necesario.

-Yg emtogcez?- hablo Ron con el sándwich en la boca, ganandose una mirada reprobatoria de los otros dos.

-Pues así lo hice y cuando baje vi que Herms ya no estaba desilusionada y sus padres estaban inconscientes, me dijo que tomara a su madre y apareciera aquí. Y pues lo demás ya lo saben.

-Wow, que anécdota- se rio Harry.

Minutos después venia Hermione bajando de la habitación con una mirada distraída.

-¿Que sucede Herms?- pregunto Ginny.

-Hice lo que pude, les devolví sus memorias incluyendo también la explicación sobre la guerra para evitar esa laarga charla y les puse sus pijamas. Ya va a ser mediodía acá solo les dejare una nota diciendo que vendré en la tarde a visitarlos.

-Muy bien Herms, misión cumplida-dijo Harry sonriendo-¿quieres un Sándwich?

-Si por favor- pidió la castaña devolviéndole la sonrisa.

Terminaron de comer y regresaron a la madriguera, ahí el resto de los Weasley's les interrogaron a más no poder sobre los detalles, tiempo después la castaña subió con Ginny hasta su habitación.

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Un ruido se escuchaba en una de las tantas habitaciones de Malfoy Manor, dos magos mantenían una discusión; ya se estaba haciendo costumbre.

-¿Seguro que no quieres venir?- pregunto el mago con ojos grises.

-Ya te dije que no Draco, tengo que ir a resolver unos asuntos- respondió su padrino mientras se abrochaba una camisa de vestir de color gris plomo.

-A papá le gustará saber que estarás ahí apoyándolo- insistió Draco.

-Lucius sabe perfectamente que yo lo apoyo, estando o no presente en el juicio, además tu y yo sabemos que quedaran absueltos- continuó hablando a la par que se colocaba una elegante y delgada corbata negra.

-Tú lo que no quieres es que te vean aún ¿cierto?- dijo divertido- No entiendo el porqué si te ves genial.

Severus vio al chico a través del espejo con los ojos entrecerrados- si no fueras mi ahijado te cocería de punta de crucios pequeño insolente, mejor vete ya que el juicio está por comenzar.

-De acuerdo me voy, espero verte en la tarde, presiento que mis padres darán una reunión hoy.

-No me extrañaría…- dijo para si Snape luego de que Draco cerrara la puerta.

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La pequeña Weasley se encontraba junto a su amiga ordenando la habitación de ambas, órdenes estrictas de Molly. Ella notaba que Hermione estaba últimamente distraída, quería ayudar pero no habían tenido mucho tiempo para conversar y decidió que este era el momento de charla de chicas.

-Herms... ¿Hay algo de lo que quieras hablar?-

-¿A qué te refieres Ginny?- pregunto la castaña mientras doblaba unas ropas al estilo muggle.

-Es que durante los últimos días has estado distraída, ¿te sucede algo?

Hermione puso a un lado sus ropas y fijo su mirada en su amiga. -Gin... Lo que ha pasado durante estos meses ha sido tan... Irreal, me refiero a que la guerra, los juicios pendientes, la búsqueda de mis padres... Necesito un descanso mental y aparte quiero pensar bien acerca de mi futuro, si continuare en Hogwarts o si buscare empleo...- la castaña ya estaba casi hiperventilando de tan solo pensar en todo lo que albergaba su cabeza.

-Wow, alto. Herms has pausa, vas muy rápido, no tienes por qué estar tan apurada o agobiada por esas cosas, si, son importantes pero creo que mas importante es tu salud mental… La guerra ha terminado y el psicótico de Voldemort ha desaparecido, tomate las cosas con calma y poco a poco.

-Creo que tienes algo de razón Gin... Pero ni siquiera sé por dónde empezar.

-Primero lo primero amiga, tus padres. Pasa tiempo con ellos, recupera todo lo que perdiste por haberlos mandado tan lejos de ti.

-Si… Precisamente de eso quería hablarles a todos, quiero quedarme con ellos durante un tiempo, sería más o menos un mes para despejarme un poco, disfrutar con ellos y luego regresar al mundo mágico.

-¿Ves? Así me gusta. Poco a poco, luego de que regreses nos encargamos del futuro porque yo también tengo que regresar a Hogwarts a cursar mi último año.

-Bien Gin, entonces terminare de arreglar mis cosas y luego supongo que nos despediremos.

-Si Herms... Ven te ayudo con eso.

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-Y bien Señor Snape, ¿qué me dice?- pregunto un hombre bajito y rechoncho que estaba acompañado de su esposa igualmente rechoncha.

-La verdad me agrada Sr. Lawer, está ubicada en el centro de Chelsea y eso me gusta.

-Si es muy provechoso, no hay mucho tráfico hasta King Cross y está relativamente cerca del callejon Diagon.

-Perfecto, entonces ¿prefiere el pago en Galeones o Libras?

-Galeones si no es molestia, mi señora y yo nos mudaremos a Hosgmeade, usted sabe aprovecharemos que ya todo volvió a la normalidad.

-Sí, supongo…-respondió distraídamente mientras firmaba un Cheque del Banco de Gringots.

-Por cierto, muchas gracias por lo que hizo en la guerra Sr. Snape muy valiente de su parte- hablo la Sra. Lawer con una sonrisa amable.

Snape se tenso un poco, no le gustaba que le dijeran valiente ni nada por el estilo, el solo fue un peón mas en esa maldita guerra. Forzó una sonrisa y le entrego el cheque a los Lawer.

-Bien Sr. Snape la casa es toda suya- dijo el hombrecillo apareciendo unos pergaminos y entregándoselos al profesor y estrechándole la mano.

-Gracias, un placer hacer negocios.

El matrimonio desapareció de la casa y Severus se quedo en medio de la vacía sala observándola, la residencia quedaba en medio del barrio de Chelsea, poseía dos habitaciones y un estudio, un baño para visitas, una cómoda sala, una cocina y lo más importante un anexo que bien podía utilizar de laboratorio. Si iba a empezar desde cero lo haría bien. Se desaceria de la pocilga en la calle La Hilandera y viviría allí. No le agradaba seguir de arrimado con los Malfoys.

Se dirigió hasta la mansión y decidió esperar a la aristócrata familia suponía que al menos celebraría con ellos el triunfo del juicio, luego empacaría sus cosas y se iría hasta tu nuevo departamento. De ahora en adelante comenzaría una vida sin presión de nadie, viviría y trabajaría por y para sí.

Bueno, bueno hasta acá llegamos… Reviews? Por favor no sean tímidas