-entonces…-dijo el oso- tu no eres Flaky, y él es tu hermano-repitió con extrañeza, yo asentí.

-¿y dónde está Flaky?-preguntó con esperanza de tener una respuesta.

-lo siento-dije bajando la cabeza-no sé qué fue de ella-su mirada denotaba preocupación, dirigí mi vista hacia un reloj, el cual marcaba las seis de la tarde- debo irme, prometí que tomaría el té con Giggles y Petunia, seguro se molestarán si llego tarde-dije levantándome del sillón.

-emm… ¿podría dejar a Noa contigo por un rato? Ya que no tengo tiempo de guiarlo hasta casa y es muy peligroso que ande por ahí-dije

-¡oye! No hay peligro que pueda contra mí-dijo con fastidio y luego con orgullo, pero yo volteé mirándolo con una ceja levantada.

-hablo de que cualquiera puede estar en peligro contigo merodeando por ahí-frunció el ceño, ofendido, le di una pequeña sonrisa burlona.

Miré nuevamente a Flippy, quien sonreía levemente.

-claro, no hay problema-abrasé al veterano, con cuidado de no herirlo con mis púas, él lo correspondió y luego me retiré por la puerta.


-así que…-dije con un tono burlón, acercándome al oso de color verde y traje militar- te gusta el puercoespín, ¿no es verdad? Me refiero a esa tal Flaky-

Él se sonrojo y negó rápidamente, y luego me miró avergonzado.

-no es cierto, solo me agrada- reí sarcásticamente, frunció el ceño y después, una sonrisa siniestra atravesó su cara.

-por lo que he visto, eres muy apegado a tu hermana-dijo insinuando algo que aun no pude descifrar-podría jurar que ella te gusta…-

Sentí mis mejillas arder.

-¿e-estas l-loco?-tartamudeé en la respuesta, sus ojos se abrieron con sorpresa.

-¿cómo puedes sentir algo así por tu hermana? es decir, ustedes son familia, como puedes…-antes de que siguiera, lo interrumpí.

-lo explicaré para que no pienses nada extraño-dije tranquilo, cuando una molesta picazón en mi cuello me obligó a hacer algo que en toda mi vida sería humillante, me senté en el suelo y con mi pata izquierda comencé a rascar aquella zona, al igual que lo hace un perro. En fin, para no seguir perdiendo tiempo, quede sentado en el suelo.

-para empezar, Noe no es mi hermana-sus ojos se abrieron al escuchar eso, yo proseguí-mi verdadero nombre no es Noa, ese lo eligió ella, ya que mi verdadero nombre me seguiría recordando a mi pasado. Nos conocimos un dia de lluvia, y desde aquella noche decidimos que, como siempre me sentí solo, decidí vivir con ella y…-dije, pero luego pausé ya que no sabía que mas decir, esa era mi historia, o al menos parte de ella.

-y… si ustedes no son hermanos, porque ella dijo que ambos parecían gemelos o algo asi?-preguntó curioso.

-pues, de donde yo provengo, heredé algunos dones de mi padre-

-¿y de dónde vienes?-dijo aun más interesado en saber lo.

Dude un momento si decírselo o no, ya que no lo creería y no tenía ninguna prueba, suspiré y miré mis manos ( o patas) de color azul.

-del infierno-dije sin más.

Un silencio inundó la sala.

-quiere decir que eres…-dijo comenzando a temblar.

-exacto-interrumpí yo-soy un demonio, y soy el hijo del rey de las tinieblas, del cual no me quiero acordar-agregué con seriedad.


-¿Más té?-pregunto gentilmente Petunia, negué con la cabeza.

-estuvo delicioso-dije sonriente.

Un grito desgarrador se escuchó fuera de la casa, lo cual hizo que la mofeta azul tirara la tetera sobre ella inconscientemente, quemándose. Giggles se apresuró a llevarla al baño para poder limpiarla y aliviar el dolor, mientras que yo me dirigí hasta la ventana del cuarto.

Toothy corría velozmente, pero de nada le sirvió. Flqpy lo alcanzó, tomándolo por la cola y atrayéndolo hacia él, luego, tomó con una pata la parte de arriba de su boca y con la otra la parte de abajo, por ultimo empezó a tirar más y más, hasta que partió a la mitad la cabeza del castor violeta. Miró hacia la ventana y logró notarme. Sonriendo diabólicamente se acercó a la casa, pero antes de hacer algo, Noa apareció detrás del veterano y, con una soga, rodeó su cuello y tiró de ésta hasta que el psicópata quedara sin vida.

Salí de la casa y lo miré con preocupación.

-¿qué paso? ¿Cómo fue que él perdió el control?- él se encogió en hombros.

-le conté sobre que no somos hermanos, que soy un demonio y que en mi vida solo importaba torturar gente, sangre por todos lados y entonces, enloqueció.

Algo agarró mi pierna y la de mi "hermano demonio" con fuerza, el oso no estaba muerto del todo, tomó una de mis púas y la clavó en el pecho del animal azul y luego me dio un puñetazo en el estomago, haciendo que quedara sin aire.

Fliqpy me miró con furia, me tomó por el cuello y comenzó a apretarlo con fuerza. Todo estaba borroso, hasta que él me soltó, y volteó levemente hacia atrás, sus ojos se abrieron, o eso pude notar con dificultad. Miré a Noa, quien temblaba horriblemente, el puma de color azul comenzaba a babear, como si tuviera un ataque de epilepsia. Sus ojos, lo cuales habían sido alguna vez de color negro, se tornaron rojos y con la pupila rasgada (como tienen a veces los gatos), la zona blanca de éstos se volvía de un color negro oscuro, y para terminar, una sonrisa retorcida, diabólica y psicótica dejaba notar sus grandes y afilados colmillos. Se puso de pie y volteó hacia nosotros, aun sonriendo.

-creo que tengo... hambre-dijo tenebrosamente, haciendo que ambos, incluso Fliqpy, tembláramos, su voz era más grave que de costumbre. No recordaba que algo asi hubiera pasado antes. De a poco, pero a paso firme, se acercaba a nosotros.


¡hola! lamento la tardanza, tuve integradora

en fin, al parecer algo extraño pasa con Noa, ¿saldran de esta Fliqpy/Flippy y Noe/Flaky?

averiguenlo en el proximo capitulo.

saludos!