Darren sintió el cambio en la atmósfera en el momento en que profundizó el beso. Chris había retrocedido; el lado relajado, confiado y sexy de él había desaparecido (aunque Darren todavía pensaba que era increíblemente sexy) y parecía tímido, como si no estuviera seguro.

— ¿Todo bien? —Preguntó Darren entre besos.

— Mhm, —dijo Chris.— Por supuesto.

Chris tiró de él para besarlo de nuevo, pero Darren quería asegurarse. Se echó hacia atrás y alzó la barbilla de Chris con un dedo, por lo que sus ojos azules se encontraron con los de Darren.

— ¿Chris?

— ¿Qué? —Chris preguntó.— ¿Podemos...? —Trató de besarlo otra vez, pero Darren no cedió.

— ¿Qué pasa? —preguntó.

— Nada, Darren.

— Obviamente, algo anda mal, —razonó.— Estabas sobre mí hace un segundo...

— Y estaría sobre ti de nuevo si no me impidieras seguir besándote.

— ...y ahora estás muy tranquilo y... nervioso. ¿Qué pasa?

Chris suspiró y volvió a caer sobre las almohadas. Observó a Darren por un tiempo, luego entrecerró los ojos.

— ¿Alguna vez has hecho... esto?

¿Esto significa...?

— Ya sabes, —dijo Chris.— Con un hombre.

— Oh, —dijo Darren, entendiendo.— No... No todo. No.

Chris asintió lentamente.— Esta es una mala idea.

Darren negó con la cabeza.— No, —dijo.— ¿Qué? Chris, yo quiero. Quiero.

Chris sólo permanecía ahí, visiblemente preocupado.

— Sólo voy a necesitar un poco de orientación, —Darren continuó.

— Darren, —dijo Chris suspirando,— Esto es estúpido. Tú no... para ser honestos, soy incapaz de provocar cosas. No tengo el equipo adecuado...

Darren sonrió ligeramente.— Aquí, —dijo agarrando la mano de Chris. Él la tomó y la presionó contra el bulto en la parte delantera de sus pantalones. Chris lo miraba con los ojos muy abiertos.— Eso es lo que según tú, no provocas en mí. Y para que conste, —él dijo, dejándose caer sobre Chris,— Me gusta tu equipo... muchísimo, y no me importaría ver más de él.

Chris sonrió entonces y era real, y Darren se sintió aliviado.

— ¿Está realmente sucediendo? —Preguntó Chris, jugando con el dobladillo de la camisa de Darren.

— Oh, definitivamente, —dijo Darren.— Sin embargo, puede que necesite algún tipo de diagrama.

— Es fácil, —dijo Chris, sonriendo.— La parte A va en la ranura B y eso es prácticamente todo.

— ¿Qué parte es la parte A? —Preguntó Darren.

— Esta parte, —dijo Chris, presionando con sus dedos la creciente erección de Darren.— La parte B es... —Chris continuó, tomando la mano de Darren y moviéndola hacia abajo detrás de él,— justo aquí.

Darren tragó saliva y apretó los dedos contra la línea por el centro de los pantalones vaqueros de Chris, dónde estaba su culo y Chris se arqueó contra él y se besaron de nuevo.

— ¿Qué pasa si incorporamos el uso de la parte C? —Preguntó Darren.

Chris le dio una mirada inquisitiva.— ¿Parte C?

— Mhm, —dijo Darren, pasando el pulgar por los labios de Chris.— ¿Te importa si pongo tu parte A dentro de mi parte C?

— Dios, —dijo Chris.— No preguntes, sólo hazlo.

— Con muchísimo gusto, —dijo Darren, deslizándose por el cuerpo de Chris.

. . .

Chris permaneció ahí con asombro, contemplando la oscura masa de rizos enterrados entre sus piernas, los labios rojos estirados alrededor de su pene, los ojos color cobre que lo miraban a través de los párpados entreabiertos y casi no lo podía creer.

Darren Criss le estaba dando una mamada.

Y él era muy, pero muy bueno en eso. Los dedos de Chris encontraron su camino en los suaves rizos de Darren y gimió cuando la lengua de Darren rodeó la hendidura de su pene y luego se deslizó a lo largo de esa vena en la parte inferior. Chris estaba tirando del cabello de Darren, probablemente demasiado duro, pero no podía evitarlo. La vista y la sensación de Darren entre sus piernas era demasiado y él no estaba seguro de cuánto más podría soportar.

— Darren, —exhaló, poniendo los ojos en blanco.— Darren, detente. Detente.

— Mngh, —Darren murmuró, chupando una vez más antes de retroceder y liberar el miembro de Chris de su boca húmeda.— ¿Qué pasa? —preguntó, mirando hacia él. Sus mejillas estaban rojas y sus ojos estaban muy abiertos y dilatados, y su cabello era un desastre, pero Dios, él se veía tan hermoso.

— Parte A en la ranura B, ¿recuerdas? —Chris dijo. Darren se encogió de hombros.— Si la parte C sigue chupando la parte A, la parte A no va a durar el tiempo suficiente para la parte A / B, —subrayó Chris.

Darren permaneció ajeno.— Esas son demasiadas partes como para hacer un seguimiento de ellas, Chris.

Chris rodó los ojos. Iba a tener que decirlo.

— Darren, —dijo con calma.— Eres muy bueno haciendo... esto. Mamándomela, quiero decir, y como que quiero que me cojas, pero si sigues chupándome, no voy a durar el tiempo suficiente para que me cojas. ¿Entiendes?

Ohhh, —dijo Darren con una pequeña sonrisa a medida que se arrastraba sobre él.— Lo tengo, —dijo.— Entiendo el concepto de lo que va a seguir a partir de aquí, pero nunca he, ya sabes, preparado a alguien para el... uh... el sexo real.

Chris sonrió. Darren parecía nervioso por primera vez. Se sintió aliviado de no ser el único.

— Bueno, —dijo Chris, levantándose hasta tirar suavemente del cuello de Darren,— necesitamos estar desnudos para la... um... parte de la preparación. Al menos de la cintura para abajo.

— Desnudos, —dijo Darren.— Quiero verte desnudo.

Chris se rió entre dientes.— Yo también quiero verte, —dijo.

— Me siento como un adolescente torpe, —dijo Darren a Chris, pasando una mano por su cabello.— Lo siento, nunca había... esto es nuevo y lo quiero hacer bien. Quiero que signifique algo.

— Es contigo, —dijo Chris, poniendo sus brazos alrededor del cuello de Darren y besando sus labios suavemente,— por supuesto que va a significar algo.

. . .

— Dios, Chris, —Darren respiró una vez que Chris estuvo tendido ahí con sólo sus pantalones y calzoncillos en los tobillos.— Eres tan increíblemente hermoso.

Chris sonrió y sus ojos se iluminaron y Darren no pudo evitar la sonrisa que creció en sus propios labios. Permaneció ahí un momento, sólo mirando, y luego se movió de nuevo y se deshizo completamente de los pantalones vaqueros y la ropa interior de Chris.

— Me siento terriblemente desnudo, —dijo Chris.

— Probablemente porque estás muy desnudo, —dijo Darren, sonriendo.

— Gracioso, —dijo Chris.— ¿Te sientes terriblemente vestido?

— Estoy impecablemente vestido, gracias, —dijo Darren haciendo algo parecido a un puchero en sus labios.

— Tal vez demasiado vestido, —dijo Chris.— ¿Podemos hacer algo al respecto?

Darren sonrió.— Sólo me quieres por mi cuerpo.

— Darren, —advirtió Chris, pero sonreía.— Por favor, sólo quitarte la ropa y ven aquí.

— Bien, —dijo Darren, poniéndose serio.

Él se bajó de la cama y se puso de pie, luego comenzó a desvestirse, al tanto de los ojos azules de Chris que lo observaban con atención. Darren era consciente, por supuesto, del hecho de que no estaba desfigurado horriblemente, ni era la persona más fea del planeta, pero con Chris acostado ahí, todo pálido y maravilloso, observándolo con atención con ojos grandes y oscuros, el corazón de Darren revoloteó en su pecho y se sintió extremadamente consciente de sí mismo.

Dejó caer la camisa al suelo y mantuvo la mirada en sus manos mientras se desabrochaba el cinturón.

— Dios, —dijo Chris en un débil susurro, y sólo entonces Darren alzó la vista para encontrarse con su mirada.

— ¿Qué? —Preguntó Darren.

— Eres ciertamente... rico en el área de la belleza, —dijo Chris.

— Mira quien habla, —dijo Darren, riendo nerviosamente.

— Estás ruborizado, —Chris señaló.

Genial, era justo lo que quería oír.

— ¿Estás nervioso? —Preguntó Chris con un destello de diversión en sus ojos.

— No, —Darren resopló.— Yo... me estás mirando y... supongo que me pones un poco nervioso, —admitió.

— Muy pronto voy a estar haciendo mucho más que mirar, así que sugiero que lo superes, —dijo Chris, sentándose y moviéndose hacia abajo de la cama.— Bueno, espero que muy pronto.

Las manos de Darren se detuvieron cuando Chris se acercó a presionar la palma de su mano en el pecho de Darren, justo encima de donde estaba su corazón.

— Eres precioso, Darren, —Chris le dijo con una sonrisa tímida en los labios.— Me gustaría que lo recordaras e hicieras los nervios a un lado.

Darren sonrió y asintió.— Está bien, —dijo poniendo una mano sobre la de Chris.— Está bien. Voy a... —se detuvo e hizo un gesto a su cinturón medio abierto.

Chris asintió y se colocó sobre sus rodillas, mirándolo, con una mano acariciando su erección con aire ausente. Darren desabrochó rápidamente su cinturón y lo dejó caer al suelo, antes de desabrochar sus pantalones vaqueros. Miró a Chris antes de empujarlo hacia abajo y Chris se limitó a sonreír y se lamió los labios. Darren sonrió y se bajó los bóxers y entonces estaba desnudo.

Chris no perdió el tiempo, bajó la mirada al instante y Darren sintió sus mejillas arder. Esperó ansioso, hasta que Chris levantó la vista para encontrarse con la de Darren. Para gran alegría de Darren, Chris sonrió.

— Ven aquí, —dijo en voz baja y Darren se acercó a él.

Chris tomó su mano y tiró de la suya suavemente hacia adelante hasta que sus labios se tocaron. Las manos de Chris estaban en su espalda desnuda y lo atraía más hacia él, hasta que Chris estaba tendido de espaldas con Darren encima, besándolo con suavidad, pero con pasión. Darren podía sentir la erección de Chris presionada con fuerza contra su estómago. También era consciente de su propia erección contra la cadera de Chris y tuvo que resistir el impulso de frotarse ahí.

Darren dejó escapar un jadeo que no se había dado cuenta que había estado conteniendo cuando sintió los dedos delgados de Chris envolviéndose alrededor de su pene. No podía decir si estaba aliviado o simplemente más frustrado sexualmente, pero apretó las caderas hacia delante, instando a Chris para que siguiera tocándolo de esa manera.

— Tengo que levantarme, —dijo Chris. Su pulgar presionando sobre la hendidura del miembro de Darren, donde ya se estaba formando líquido pre seminal.— Darren, —dijo contra los labios de Darren.— Tengo que levantarme por un minuto.

— ¿Por qué? —Preguntó Darren, besándolo de nuevo.

— Porque vamos muy rápido y necesitamos lubricante, o va a ser casi insoportablemente doloroso.

—Mm, okay, —dijo Darren, mordiéndole la boca de nuevo antes de apartarse.

Se sentó en la cama y vio como Chris andaba de puntillas por la habitación hacia su maleta cerca del armario. Él sonrió, bebiéndose con los ojos su cuerpo perfecto. Chris se agachó para buscar su maleta y Darren podía ver sus huesos en movimiento bajo la piel suave mientras se acomodaba en el suelo. Le intrigaba cuán diferentes eran sus cuerpos. Chris era pálido y suave, mientras que él era todo oscuro y un poco angular. Le encantaba que encajaban entre sí, a pesar de todo.

— ¿Por qué tienes lubricante? —Preguntó Darren.

Chris se encogió de hombros.— En caso de emergencia.

— ¿Cómo cuál? —Preguntó Darren.

— Como esta, —dijo Chris, con una risita.— ¡Ajá! ¡Lo tengo!

Darren sonrió y esperó a que Chris volviera a la cama. Subió y se colocó junto a Darren con el pequeño tubo de lubricante en la mano. Lo colocó sobre la cama y Darren lo miró.

— Lo haré yo mismo si quieres, —dijo Chris, colocando una mano en el muslo de Darren.— No es la gran cosa.

Darren tragó.— No, —le dijo a Chris.— Quiero hacerlo. Me encantaría hacerlo.

Chris sonrió y le apretó el muslo, luego se puso de rodillas y pasó una pierna por encima del cuerpo de Darren, hasta que sus muslos estuvieron a cada lado de las caderas de Darren. Envolvió los brazos alrededor de su cuello y lo besó profundamente.

— ¿Cómo hacemos esto? —Preguntó Darren.

— Todo depende de ti, —dijo Chris.— ¿Cómo me quieres?

Darren vaciló.

— Um, —dijo.— Yo... Me gustaría mirarte cuando... Quiero verte venir.

Chris sonrió.— Está bien, —dijo.— Deberíamos...

Darren asintió y tomó el lubricante en la mano. Chris besó sus labios dulcemente una vez, luego se dio la vuelta y agarró una almohada. Él la metió debajo de su estómago y dobló las rodillas, los ojos de Darren siguieron la línea de su columna vertebral, y luego hacia abajo sobre la hendidura de su trasero y, finalmente, en la firme apertura rosada.

Darren sintió su miembro tensarse, así que destapó el lubricante y se recubrió los dedos con él, luego se movió para tocar.

— Caliéntalo con los dedos primero, —Chris lo instruyó.— E... está, ya sabes, frío.

Darren murmuró y se frotó los dedos por un momento, hasta que Chris dejó escapar un pequeño 'okay'. Darren hizo una pausa, luego se movió en la cama para estar casi encima de Chris.

Chris frunció el entrecejo.— ¿Qué estás hac...? ¡Mmph!

Darren lo silenció besándolo, mientras deslizaba una mano por debajo del cuerpo de Chris y la otra por la espalda hasta que sus dedos se cernieron sobre el agujero de Chris. Él continuó besándolo mientras presionaba el primer dedo por encima, sólo rozándolo y resbalándolo. Repitió el movimiento una y otra vez antes de presionar la punta de su dedo en el interior. Estaba sorprendido por la facilidad con que el cuerpo de Chris se lo tragó.

— ¿Está bien? —Darren preguntó, lamiendo el labio inferior de Chris.

— Mhm, —Chris gimió.— Otro.

— ¿Ya?

— Darren.

— Bien, —dijo Darren, sonriendo.

Alineó otro dedo y lo introdujo, también impresionado por la forma en que el cuerpo de Chris se abría para él. Bombeó sus dedos dentro y fuera un par de veces, llenando de lubricante las paredes y abriéndolo más y más hasta que estaba pidiendo un tercer dedo. Darren lo complació y muy pronto, los tres dedos se deslizaban libremente dentro y fuera.

— Dobla tu dedo, —dijo Chris.— Justo... ¡Darren! ¡Justo... ahí!

Darren vio como Chris se deshacía debajo de él, gimiendo incoherentemente en el colchón y Dios, se veía tan increíble.

— Por favor, —Chris gritó.— Te necesito dentro de mí. Darren, por favor.

Darren asintió.— Sí, —dijo.— Está bien. Yo...

Chris se incorporó, obligando a los dedos de Darren a salir de él, y luego se volteó hasta descansar sobre su espalda. Colocó sus piernas en el aire para que su agujero abierto estuviera en exhibición.

— Sólo... Ponte lubricante y... adelante.

Darren asintió de nuevo y tomó el lubricante. Exprimió un poco en la palma de su mano y luego siseó cuando el líquido frío tocó su caliente y duro miembro. Chris estaba riendo.

— Te advertí sobre calentarlo, —le dijo.

— Lo olvidé, —dijo Darren.

— Evidentemente, —dijo Chris.— ¿Estás listo?

Darren asintió.— ¿Tú?

—Absolutamente, —dijo Chris.

Darren avanzó poco a poco hasta que estuvo tan cerca como tenía que estar. Se agachó y presionó la cabeza de su pene en la apertura de Chris, luego agarró sus caderas y comenzó a empujarse en su interior. Los dedos de Chris estaban envueltos alrededor de las muñecas de Darren y apretó su agarre cuando Darren se movió hasta el fondo. Pronto, él había tocado fondo y Chris estaba jadeando. Estaba tan apretado y caliente y tenía que moverse, pero Chris estaba apretando los dientes y cerrando los ojos.

— Sólo dame un minuto, —dijo Chris.— Es sólo que... ha pasado un tiempo.

— ¿Cuánto es 'un tiempo'?

— Irrelevante, —dijo Chris, sonriendo.— Okay, puedes moverte ahora.

. . .

Chris echó la cabeza hacia atrás mientras Darren lo embestía. Estaba dejando salir pequeños ahh's y usaba sus manos para atraer las caderas de Darren para encontrarse con las suyas. Los ojos de Darren estaban entrecerrados, pero nunca quitaba la mirada del rostro de Chris durante más de un segundo a la vez. Sus rizos negros estaban pegados a la frente y tenía la boca medio abierta y roja por el exceso de besos.

Chris empujó sus caderas para encontrarse con las embestidas de Darren y con cada empuje hacia adelante, el miembro de Darren golpeaba su próstata de la mejor manera y Chris honestamente se iba a venir sólo con la sensación de Darren en su interior. Junto con el hecho de que se sentía increíble, era Darren y era algo que en realidad nunca pensó que sucedería, así que el hecho de que Darren estuviera dentro de él significaba que estaba más cerca de venirse.

— Eres tan caliente, —Darren exclamó.— Eres tan bello y caliente.

— U... un vocabulario extenso, —bromeó Chris, luego gimió porque sentía el remolino familiar en la parte baja del estómago.— Me voy a venir.

— Dios, —dijo Darren con los ojos muy abiertos.— ¿Sólo por esto?

— Estoy... Ohh. Voy a asumir q-que nunca has tenido algo go-golpeando tu pr-próstata una y o-otra vez.— Darren levantó una ceja, pero no se detuvo o ralentizó sus embestidas.— Te voy a enseñar en algún momento, —dijo Chris, cerrando los ojos.— Joder.

— ¿Cerca?

— Prácticamente ahó, Darr... ¡Oh, Dios mío, ahí!

Darren había envuelto los dedos alrededor del miembro de Chris y había sido suficiente para traerlo al instante. Se vino con fuerza sobre la mano de Darren y entre el pecho de ambos, Darren gritaba mientras se empujaba y se empujaba y se vino dentro de Chris. Siguieron moviéndose hasta que bajaron de sus orgasmos y luego Darren se derrumbó encima de Chris. Permanecieron así, respirando por un largo tiempo.

— No me puedo mover, —Chris murmuró, tratando de quitar a Darren de encima de él.

— Entonces no lo hagas.

— ¡Darren, no te duermas sobre mí!

— ¿Por qué no? —Preguntó Darren, envolviendo sus brazos alrededor de la cintura de Chris.

— Porque estamos muy sucios.

— No me importa.

— Darren, —dijo Chris, por fin reuniendo la fuerza suficiente para quitar a Darren de encima de su cuerpo.— Lo digo en serio. Me siento asqueroso y tengo que limpiarme. Ambos tenems que hacerlo. Puedes dormirte después.

Darren suspiró y se sentó.— Está bien, —dijo.— Ve a limpiarte mientras que cambio las sábanas.

— Gracias, —dijo Chris, luego se volteó y caminó hacia el baño.

. . .

Chris esperó en la cama recién hecha mientras Darren se limpiaba en el baño. Se quedó mirando al techo, impresionado por todo esto. Era como una especie de universo alterno, donde todo estaba al revés y totalmente contrario a cómo eran las cosas en la tierra. Sin embargo, Chris no tenía ninguna queja. ¿Cómo iba a tener?

Darren salió canturreando en voz baja para sí mismo. Le sonrió a Chris y se dejó caer a su lado.

— ¿Te he hecho daño en el culo? —fueron las primeras palabras que salieron de su boca.

— Qué romántico, —dijo Chris, poniendo los ojos en blanco.— Voy a estar bien. ¿Quieres quedarte?

— ¿La noche? —Darren preguntó, sin dejar de sonreír.

— La noche, —Chris repitió.— El fin de semana. Para siempre. Lo que esté bien para ti.

— Para siempre, —dijo Darren, besando el hombro desnudo de Chris.— Para siempre está bien para mi.

Chris sonrió.— Para mi también.