Una vez más ninguno de los personajes o lugares que reconozcais me pertenecen. Son todos de J.K Rowling. Gracias a todas las que me dejan RR y también a aquellas que me tiene en alertas. La verdad cuando empecé a escribie esto no pensé que llegaría a acabarlo pero ahora me siento obligada. Pero me estoy divirtiendo de lo lindo. Gracias.
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Mione meneaba la cabeza con resignación mientras observaba como la pelirroja, una vez más, hacía el tonto por un tío. ¿Fiesta? ¿Qué fiesta? ¿En mi sala? Ahora sí que te has pasado ¿Cuándo he dado permiso yo para dar una fiesta?
- ¿Vas a dar una fiesta?– Ronald volvió de su retiro voluntario-. ¿Y por qué no me has invitado?- peguntó furioso.
- Iba a decíroslo esta noche,-contestó ella sonriendo con calma mientras miraba a Ginny. Esta sin embargo comprendió perfectamente la mirada detrás de la sonrisa y se dio cuenta de que había metido la pata. Nadie me libra de la regañina, pero al menos ya no puede negarse.
- No sé si estoy para fiestas, Herms- interrumpió Harry. Ni tampoco para ver como se lía con otro delante de mis narices. Ya sé que la deje yo pero, ¿no se suponía que me amaba desde pequeña? ¡Qué pronto pasamos del amor a la lujuria!
- ¡Ah, no! ¡Tú te vienes! Eres el primero que necesita despejarse. Y esta noche te quedas a dormir,- afirmó la castaña con un tono que dejaba clara que no estaba dispuesta a discutirlo.
- ¿Y yo qué? ¿No puedo quedarme también? No pensaréis dejarme solo en la inopia. ¡Si Harry tiene algo que decir yo también quiero enterarme!- protestó de nuevo Ron.
- Está bien. Por mí de acuerdo. ¿Por qué no te quedas tú también Gin? Así aprovechamos para ponernos al día,- sugirió Mione enseguida.
- ¡Claro! Será casi como aquella acampada en casa de mis padres. ¿Os acordáis?- respondió veloz. Sí, claro, y de paso me echas un rapapolvo de muy señor mío. Pero no puedo negarme, cuanto antes me eches la bronca antes nos ponemos a planear la lista de invitados.
- Está bien. Supongo que no me vais a dar opción. Cualquier cosa con tal de dormir,- confirmó Harry. Como aquélla vez, con la salvedad de que aquélla vez tú y yo dormíamos juntos pero, ¿quién se acuerda?
……….
¿Cuándo piensa esa mujer hacer su ronda de prefecta? ¿No se habrá olvidado? No. Es Granger. Parezco un búho mirando la puerta sin pestañear. ¿Es que no piensa salir? ¿Qué diantre hace Blaise mirando bajo el sillón?
- ¿Blaise?
- Se me ha caído un mito. ¿Lo has visto? Era rubio, atractivo para las mujeres, soberbio, arrogante y un campeón en las batallas de insultos, pero se ha quedado embobado mirando una puerta y ya no lo encuentro,- suspiró Zabini mientras se incorporaba y sonreía con sorna.
- Je, je, je- rió Draco sin ganas.- ¿No estabas tan ansioso por empezar?
- ¿Y cual es el plan?
- Capítulo primero: Acercamiento. Según Zampamortys, es sencillo. Lo primero que necesitas es una excusa para acercarte a ella y conocerla. Una que no suponga una sentencia de muerte en tu casa. Intenté comprar una insignia de Premio Anual pero no coló,- explicó Malfoy irritado
- ¿Intentaste comprar a la cara de caballo de la directora? ¡No fastidies!- se carcajeó Zabini-. ¿Y la segunda opción?- preguntó interesado, con lágrimas en los ojos.
- Bueno, he de reconocer que fue un traspié pero hasta los genios se equivocan alguna vez. La segunda opción es sencilla. Voy a salir con su mejor amiga,- notificó Draco convencido.
- Espera, ¿tu idea de quedar bien en casa mientras logras tu propósito es salir con una traidora a la sangre?
- De hecho, he anunciado en casa que me metería en la cama de Weasley para sonsacarle información, dado que todos sabemos que, al morir, el viejo le dejó encomendado algo al petardo de Potter. Y me enorgullece atestiguar que a mi padre no sólo le pareció una gran idea sino que además él pagará los preservativos. Para ser exactos, me ha subido la asignación seiscientos galeones.
- No me lo puedo creer. Hasta vas a conseguir que se enorgullezca de ti en el proceso. Y digo yo, ¿piensas sonsacarla en serio?
- Sinceramente, Blaise, me importa un cuerno lo que haga Potter. Si la encomienda se lo lleva lejos hasta estoy dispuesto a subvencionarlo. Y si se lleva con él a Ron "no paro de babear pero no me atrevo a tocarla" Weasley te juro que hasta les hago un plano de lo que necesiten.
…….
En el compartimiento de enfrente, sin saber lo que se le venía encima, una chica muy responsable decidió que era hora de comenzar su ronda. Hizo señas a Ron, que como prefecto debía acompañarla. Al ver que sus amigos se marchaban Harry se sintió incómodo inmediatamente porque no quería quedarse solo con su ex novia y su, claramente, nuevo objetivo. Decidió que su incipiente dolor de cabeza no lo toleraría e inventó una excusa para largarse poco después de ellos.
¿Por qué huyes Potter? pensó la chica en cuanto lo vio salir.
……
- Ya salen. Vamos, Blaise. Comienza el juego.
Draco y Blaise se incorporaron y esperaron a que el trío se alejase por el pasillo. Los dos primeros hacia el vagón de cola, donde se reunían los prefectos, y el último sin saber muy bien a dónde dirigirse.
- ¿No deberías ir tú también? Eres prefecto,- planteó Zabini dudoso.
- Sí, claro. ¿Y qué van a hacer? ¿Ponerme falta? ¿Restarme puntos? – replicó el rubio con cinismo.- Ahora está sola. Es el momento.
……
Ginny estaba en su salsa, embobando a los dos chicos sin rastro de vergüenza mientras se aseguraba la promesa del bombón de Ravenclaw de que acudiría a su fiesta.
- Sois los primeros invitados, ¿sabéis? Es todo un honor. Invitaremos a algunos compañeros de otras casas pero no demasiados. No será fácil burlar a Filch,- explicó intentando inclinarse ligeramente hacia PK. En ese momento notó que la puerta se abría y dos figuras aparecían en la abertura.– ¿Qué quieres, Malfoy?– dijo arrastrando las palabras y sacando la varita del bolsillo de su túnica.
- Fuera,- ordenó Draco mirando a los dos chicos gélidamente. O lo lamentareis, escucharon ellos perfectamente sin que tuviera que decir las palabras. En menos de lo que se tarda en decir Snicth ambos habían recogido sus baúles y se habían evaporado sin necesidad de polvos flu.
- ¡Eh!- protestó Ginny levantándose. Guapo, pero cobarde. ¡Qué pena! Claro que para patearles a estos el culo me basto y me sobro ¡Dejémoslo en príncipe desteñido!
- No te pongas nerviosa Weasley. Sólo veníamos a saludar. ¿Hemos oído algo de una fiesta? No pensarás excluirnos, ¿verdad?- preguntó Draco sonriente
Qué sonrisa, madre mía. ¿Será legal? ¿Malfoy y Zabini en mi fiesta? ¿Dos de los chicos más deseados de Hogwarts? Seguro que se pelean por las invitaciones si vienen éstos dos. Pero ¿qué digo? ¡Herms me mata!
- La fiesta es sólo para amigos, Malfoy. No sé si conoces el concepto.
- ¿No has oído que venimos en son de paz? Hemos pensado que como el vejete no está y siempre estaba dando la paliza con la unidad de las casa y toda esa basura deberíamos hacer un esfuerzo como homenaje,- dijo el moreno.- Pero si los valientes Gryffindor se rajan - dejó caer con habilidad mientras se sentaba en el rincón de la ventana como si hubiese sido invitado
- Yo no he dicho que me raje. Vosotros mismos si queréis meteros en la boca del lobo, pero os advierto que no tendréis a vuestros compañeros para sacaros las castañas del fuego si os metéis en problemas. Me matan. Herms y Ron me matan. Y Harry… Harry ni sé lo que me hará.
- Tienes un concepto muy desvirtuado de nuestras capacidades, Ginebra. ¿Puedo llamarte Ginebra?– le sonrió Draco sardónicamente.- ¿No te importa si te hacemos compañía un rato?– continuó mientras se acomodaba frente a la pelirroja, junto a Blaise.
¿Concepto desvirtuado de vuestras capacidades? No sé a que capacidades te estarás refiriendo .Seguro que no a las que yo me estoy imaginado. ¡Por Yandros, Ginebra! ¡Reacciona! ¡Deja la mente en blanco! ¿Cómo voy a dejar la mente en blanco si esos dos se estiran como gatos justo delante de mí? ¿No se dan cuanta de que los pantalones les quedan muy justos? ¡Qué piernas señor! ¿Por qué nunca me había fijado en las piernas de los hombres? ¡GINEBRA QUE TE PIERDES!¡
……
La reunión de prefectos duró poco gracias a la falta de interrupciones. No sabía dónde había podido meterse el rubio del infierno, pero no sería ella quien preguntase. Deberían ponerle falta o algún tipo de castigo o reprimenda por su ausencia, pero ¿y si al no hacerlo se convertía en costumbre? Casi prefería hacer ella su parte del trabajo y tapar su ausencia con alguna excusa. Los demás no preguntarían. Y una vez establecidos los horarios y las rutas no habría problemas en enviárselas a través de algún Hufflepuf y no tener que soportar sus miraditas. Mejor dicho sus insultos. ¿Dónde iba a parar?
Una vez que tomó la decisión le resultó sencillo. Dio largas a Ron indicándole que la profesora McGonagall ya le había avisado que Malfoy no acudiría y que simplemente había olvidado comentarlo. No pareció muy convencido porque ansiaba quitarle puntos por la ausencia, pero en cuanto insinuó que tal vez lo echaba de menos el pelirrojo murmuró un exabrupto y cerró la boca. En el camino de vuelta a su compartimiento encontraron a Harry charlando animadamente con Neville. Los cuatro juntos emprendieron el camino conversando gustosamente. Hasta que abrieron la puerta y se quedaron en blanco.
Ginny reía a mandíbula batiente mientras Blaise Zabini y Draco Malfoy competían por contarle la mejor anécdota sobre sus borracheras.
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Hasta la próxima si nos vemos¡ Gracias Sally
