HOLA: ANTES QUE NADA QUIERO PEDIR UNA DISCULPA POR QUE EN EL CAPITULO ANTERIOR NO APARECIERON LOS REVIEWS DEL CAPITULO DOS PERO PARA CORREGIR ESE ERROR AQUÍ LOS PONGO:
MINAMO: muchas gracias por tu opinión, y sé que el carácter de Ana es diferente en este fic, pero toda la situación que la rodea es diferente, ya después veras el porque se comporta de forma tan distinta. Y no es por nada pero que traumático eso de que se parece a Tamao en el carácter, ay con lo que odio a la pelirosada, pero bueno espero sigas leyendo mi fic y me sigas escribiendo tus opiniones y disculpa que no saliera la respuesta en el otro capitulo pero no sé que hice.
MARI: de verdad te agradezco tu comentario y espero te siga gustando el fic, igual te pido una disculpa porque la respuesta no se público en el capitulo anterior pero aquí esta por fin. Con respecto a Hao, si es muy malo, y aunque tienes razón en que es muy lindo, debemos aceptar que el papel de malo le queda.
AISHITERUMASU HAO: si, le cambie mucho el carácter a Ana ¿verdad? Es que era necesario para el contexto del fic, pero ella no tendra ese tierno carácter durante toda la historia, posteriormente presentare una Ana más fuerte pero conforme a la historia y a su pasado. Solo me queda disculparme por la tardanza en la contestación y agradecerte tus comentarios.
Bueno esos fueron los reviews de la vez pasada y ahora si, al final de este capitulo están los que corresponden al capitulo tres, espero les guste este capitulo que comienza ahora:
CAPITULO 4. – ENCUENTROS.
El color rojizo del cielo delataba el próximo fin de aquel día, Yoh se encontraba solo en su habitación estudiando historia con su espíritu acompañante, quien mejor que un samurai para ayudarle, el muchacho no era exactamente un buen estudiante y por eso una de las cosas que más le costaba trabajo era la escuela, pero los eventos de esos dos últimos días no le permitían poner ni una pizca de concentración, así siguió intentando aprender algo hasta que alguien llamo a su puerta, el joven dio permiso para que entraran y se encontró con su hermano, el cual traía un papel en su mano.
Toma– dijo Hao extendiéndole el papel –ese tonto de Horo- Horo te trajo esto – en cuanto Yoh tomo el papel su hermano salió de la habitación.
El más joven de los Asakura abrió el papel y solo vió unas cuantas palabras:
"B ½ N ½ - 2." Para cualquier otra persona, esas palabras no tendrían sentido, pero no para Yoh, que había comprendido a la perfección aquel mensaje, el cual habían ideado para evitar que alguien (HAO) pudiera saber en donde se reunían, los lugares y las horas variaban para evitar que fueran de conocimiento de cualquier otra persona (HAO). –el mensaje era B bosque ½ mitad, esto significaba a la mitad del bosque; N noche ½ - 2 media noche menos dos igual a las10–.
A las 10 en punto de la noche, Yoh llego a un claro que se encontraba justo a la mitad del bosque, cuando se acerco al lugar, vio que alguien le esperaba de pie a lado de un estanque, Yoh se acercó a aquella persona, y se quedo helado al descubrir que era… Ana.
Buenas noches– dijo la chica cuando se encontraba a solo unos pasos de él.
H- hola Ana– dijo Yoh con un gran nerviosismo –¿cómo estas?– fue lo único que se le ocurrió preguntar.
Bien, Usui fue a buscarme al templo, dijo que tu querías verme– Yoh comprendió entonces el por que de que Ryu y su amigo Horo, hubiesen salido juntos del café, aquello de seguro había sido idea del mayor de sus amigos.
Pues…si, necesitaba verte– dijo Yoh en un impulso repentino.
Yoh, no creo que a Hao le agrade que tu y yo nos veamos, tú sabes como es él.
Bueno si pero…creo que después de tanto tiempo tenemos derecho de platicar– Ana le sonrió levemente, mientras se sentaba a un lado del estanque, a pesar de la oscuridad, su rostro resplandecía con la luz de la Luna y sus hermosos ojos negros parecían hechizar aun más al chico que se sentó a un lado de ella.
Tienes razón, ha pasado mucho tiempo, pero ya hablamos ayer– dijo desviando su vista al cielo y con un tono un tanto frío.
Y te pareció suficiente con eso, a mi se me hizo una platica demasiado corta, por lo menos para el tiempo que estuvimos lejos.
Bueno, hubo cosas que no te pregunte ayer– dijo mirándolo a los ojos –por ejemplo, ¿por qué dejaste de escribirme?– Yoh la miro por un instante, después cerro sus ojos.
Por tonto, cuando Hao regreso de su entrenamiento me vio escribiendo una carta, me dio tanto coraje cuando se puso a leerla, la rompió y me dijo: tú no tienes ningun derecho de escribirle a mi prometida sin mi permiso asi que te ordeno que no vuelvas a escribirle ni una palabra. Te confieso que me dio tanto miedo, el solo pensar que se enterara que te escribía de nuevo que no volví a hacerlo, después deje de temer a sus amenazas, pero pensé en que ya no tenía ningún derecho a escribirte, y tal vez tu estarías molesta.
Molesta no– dijo ella poniéndose de pie –, desilusionada, porque creí que simplemente te habías olvidado de mí.
Nunca, seria como olvidar que existe el aire– dijo poniéndose rojo y en el rostro de Ana también apareció un leve rubor pero ella supo disimularlo bien, después los dos permanecieron en silencio por un largo rato.
Lo lograste ¿verdad?– dijo ella rompiendo repentinamente el silencio.
¿Qué?– preguntó confundido el chico.
Tener muchos amigos– comento Ana mirando el estanque –cuando éramos niños constantemente lo decías: algun día tendre muchos amigos y no solo shamanes sino también humanos.
Vaya, lo recuerdas, pues si, por lo menos uno de mis sueños se cumplió.
¿Puedes contarme sobre ellos?– dijo la joven desviando su atención del agua para mirar al muchacho frente a ella –¿cómo los conociste?
Es una larga historia…
Bueno, ya que estamos aquí cuéntamela, tengo toda la noche.
Tienes razón, pues bien, como sabes, mi familia conoce al clan de los Tao, es cierto que antes no se llevaban muy bien pero para arreglar esas diferencias e intercambiar técnicas, enviaron a su heredero aquí, Len llegó unos pocos meses después de que te fuiste, así que nos hicimos muy amigos, a veces tenemos nuestras diferencias por que su carácter me da miedo U. Cuando tuvimos que ir a la primaria, nos enviaron a vivir a Tokio, a la ciudad de Fumbari, a donde esta la pensión que tiene mi familia. Ahí conocimos a Horo- Horo, él llegó junto con su familia desde Hokaido, ellos habían llegado de vacaciones y primero no nos dijo que era un shaman pero fue fácil descubrirlo.
¿Cómo?– preguntó Ana, la cual escuchaba con atención al joven a su lado.
Un día, mientras jugábamos en el parque, llegó su espíritu para avisarnos que Pilika estaba en peligro, todos corrimos hacia donde el espíritu nos dijo, cuando llegamos la pobre de su hermana colgaba de una de las ramas más altas de un árbol, estaba tratando de regresar a una ave a su nido y cuando quiso bajar una rama se rompió y apenas y se sostenía de otra, debiste ver a Horo- Horo, estaba histérico– declaro Yoh fijando su mirada en un árbol que de seguro le recordaba la escena –el quería subir por ella pero en ese momento la rama se rompió, el único que pudo reaccionar rápidamente fue…
Len– interrumpió Ana –es que ella me comentó algo– dijo ella un poco nerviosa y desviando rápidamente su mirada.
Pues si– dijo Yoh sin inmutarse por el comentario –, el no lo dudo, hizo una posesión de objetos y dio un gran salto para salvarla, cuando cayo, cubrió a Pilika, por lo cual se rompió el brazo después de eso nos hicimos grandes amigos de Horo pero su familia decidió regresar a Hokaido pero el dijo que deseaba quedarse aquí y le pidió a sus padres que lo dejaran quedarse. En Fumbari también conocimos a Manta, él no es un shaman, pero puede ver espíritus, él fue nuestro primer amigo humano, solo que ahora no esta aquí por que su padre quiso que lo acompañara a Estados Unidos– dijo Yoh esbozando una sonrisa.
Y ¿el tipo de la universidad, el que he visto con ustedes– preguntó la joven.
Ah, Ryu, veras, el siempre molestaba a Manta, así que un día todos decidimos darle una lección, todos nos reunimos para asustarlo con nuestros espíritus, pero cuando estábamos apunto de hacerle maldades con los "invisibles" fantasmas, nos sorprendió saber que él los veía, así que decidimos, bueno yo fui el único que lo sugirió pero eso no importa, darle otra oportunidad y ahora es un shaman como nosotros. El último en unirse a la pandilla fue Liserg, todo paso por que Len y yo tuvimos que regresar a Izumo, cuando entramos a la secundaria, así que todos quisieron venir aquí, Len fue a vivir al hotel que su familia tiene en Izumo, Horo vivió unos meses con Manta, hasta que llegó su hermana y rentaron un departamento, yo los invite a la casa pero ella dijo que no quería causar molestias, Ryu vive también en casa de Manta pero bueno, estábamos en 1° de secundaria, cuando Liserg llego como estudiante de intercambio, el viene de Inglaterra, de inmediato se dio cuenta de que éramos shamanes así que nos hicimos sus amigos y esa es mi historia.
Me alegro por ti Yoh– comentó Ana mirándolo a los ojos –te extrañe tanto– dijo arrojándose a los brazos del shaman, el cual se quedó completamente sorprendido, el pobre solo sentía su corazón a punto de estallar de lo rápido que latía, por un momento creyó que se desmayaría, después de un momento Ana se separo de él –no debí hacer eso, yo– Yoh pudo notar el enorme sonrojo en el rostro de la chica, y al dar un vistazo al estanque pudo percatarse de que él no se había quedado atrás pues sus mejillas parecían un jitomate.
Yo también te extrañé pero Hao– maldijo en su mente ese nombre cuando la vio levantarse.
Tengo que irme– dijo ella separándose de él y poniéndose de pie.
¿Por qué?– preguntó él aun conociendo la respuesta.
No esta bien que estemos aquí, ya hemos hablado demasiado– dijo ella mientras sacudía su vestido negro.
Sí, tienes razón, hablamos mucho– comentó el shaman mientras encendía la luz de su reloj de pulso para ver la hora –demonios! Ya casi es la 1– los dos se miraron, Ana trató de despedirse pero él la llevó hasta el templo –¿podemos vernos mañana?– preguntó temeroso esperando que ella se negara.
Bueno, te veré mañana en el mismo lugar y a esa misma hora, no puedo más temprano ¿esta bien?
Claro, ahí te veré– después de dicho esto ella le dio un tierno beso en la mejilla para después desaparecer en las tinieblas del pasillo que conducía a su habitación.
Yoh corrió hasta su casa y entro como muchas veces lo había hecho, saltando la barda, rápidamente entro en su habitación y contemplo la imagen de la luna pensando en Ana, hasta que el sueño lo venció.
Frió, frió… quien no sentiría frió cuando te han tirado una cubetada de agua helada para despertarte, es lo que pensaba Yoh mientras corría a la escuela, pero por un lado Hao había hecho bien en despertarlo de esa forma, con lo poco que había dormido, ni todos lo despertadores habrían podido ponerlo de pie, ni si quiera Amidamaru, el cual lo había intentado 10 veces sin éxito, después de correr para recuperar el tiempo, alcanzó a Len que iba arrastrando… digo caminando con Horo- Horo.
Buenos días!– dijo Yoh con un tono alegre, lo cual hizo al peliazul despertar por completo.
Buenos días– contestó Len esbozando una leve sonrisa al notar que el humor de su amigo había vuelto a la normalidad –dormiste bien?– preguntó con cortesía.
La pregunta– dijo Horo pasando un brazo por los hombros del castaño –debería de ser ¿dormiste?– preguntó riendo.
Pues casi no– contesto de forma inocente el aludido, dejando a Horo- Horo perplejo –es que platicamos hasta un poco mas de media noche– terminó de decir Yoh.
Ah– suspiro aliviado el ainu.
Tu que creías ¿he? ¬¬– preguntó Len.
No yo nada U.
Los tres comenzaron a reír, hasta que se dieron cuenta de lo tarde que ya era y tuvieron que correr hasta la escuela.
Una vez dentro del salón, los chicos continuaron con su platica.
Horo- Horo– dijo Yoh –solo quería agradecerte por ayudarme a ver a Ana.
No, solo seguí el plan de Ryu, él me dijo que hablara con ella así que le pedí ayuda a mi hermana y eso es todo– relato el peliazul, momentos después se acerco Liserg, y detrás de ellos se escondía una sorpresa.
Manta– dijeron todos sorprendidos por la llegada de su amigo, todos estaban muy felices, y escucharon con entusiasmo los detalles del viaje de su amigo, hasta que llegó el profesor y todos ocuparon sus lugares.
Todos miraban contentos los regalos que el pequeño Manta les había traído de EU, aquel soleado día era perfecto para estar sentados en el césped y mientras cada uno miraba su obsequió, el muchacho relataba los detalles de su viaje.
Bueno, y díganme– comentó Manta –¿de qué me perdí?
Pues fíjate que tú amigo Yoh esta enamo…muamo– apenas pudo decir Horo- Horo pues el shaman de cabello castaño le cubrió la boca.
¿Yoh estas enamorado?– preguntó sorprendido el chico recién llegado.
Bueno…yo– trato de decir Yoh.
¿De quien? ¿Cómo se llama? ¿Dónde la conociste?
Pues de…– quiso contestar Yoh.
De la prometida de su hermano– interrumpió Len.
oO– Manta quedó muy sorprendido.
Su nombre es Ana– dijo Liserg.
Y la conoció en su casa cuando ambos eran más pequeños– termino de decir Ryu, dejando a Manta aún más sorprendido.
¬¬ Gracias– comentó Yoh con cara de pocos amigos mientras soltaba a Horo- Horo –no pensé que pudieran contar tan fácilmente mi vida privada ¬¬.
Bueno Yoh, si ya lo sabemos nosotros que más da si se entera Manta o cualquier otra persona U– declaró Horo- Horo.
Como yo, por ejemplo– dijo Pilika mientras salía de detrás de un árbol en donde había estado escondida.
¡¡¡Pilika!– gritaron todos.
¿Nos estabas espiando? ¿No te da vergüenza?– la regañó Horo- Horo.
Pues solo quería saludar a Manta pero como escuche el tema tan interesante del que hablaban, no lo pensé 2 veces.
Descarada– gruño su hermano.
Así que tu hermano es su prometido– dijo la chica mientras colocaba su mochila en el césped.
Por lo que más quieras, NO LE DIGAS NADA A ANA TT– suplico Yoh –si se entera de lo que siento no querrá volver a verme.
No, no te preocupes yo no diré nada, sé muy bien lo que es enamorarte de la persona equivocada– dijo después de mirar de forma fugaz al shaman de China.
Bueno, yo tengo que irme– dijo Len levantándose rápidamente, por un buen rato estuvieron platicando con la peliazul, Yoh le contó todos los detalles e incluso la cita que había tenido con la rubia una noche antes.
Ahora entiendo por que se durmió en clase– comentó Pilika –y así que para eso me pediste ayer que te presentara a la sacerdotisa del templo ¿verdad hermano? Dijiste que querías pedir un amuleto para la inteligencia.
Todos rieron por aquel comentario y después de un largo rato partieron a sus respectivas casas.
Maldito…era lo que repetía una y otra vez en su mente el joven shaman, mientras corría a todo lo que daban sus piernas, 10:30, vio en su reloj mientras trataba de aumentar la velocidad.
Las 11, dijo desesperado mientras se acercaba al claro del bosque, al fin llegó pero no vio a nadie, en aquel lugar, camino algunos pasos, cuando de pronto escuchó unos leves sollozos, la leve luz de la luna, delato la silueta de alguien que se encontraba debajo de un árbol.
¿Ana?– preguntó mientras se acercaba a aquel lugar.
Efectivamente, la persona que se encontraba oculta en las tinieblas era la itako, la cual al ver acercarse al muchacho se levantó y le dio la espalda en cuanto lo miro frente a ella.
Vaya, pensé que ya no vendrías– dijo con dureza sin voltear a verlo.
¿Cómo crees?– respondió él mientras colocaba su mano sobre el hombro de la joven –es solo que…
Vete, de seguro volverás a culpar a Hao, ¡nunca aceptas tus errores! ¡Hasta cuando vas a vivir teniendo miedo de lo que él te diga!
No Ana, lo que paso es que yo…
No quiero oírte– dijo comenzando a caminar dispuesta a irse.
Ana, por favor no te vayas– dijo Yoh tratando de alcanzarla, pero apenas trato de dar unos pasos cuando sintió fallar sus piernas, estaba demasiado cansado, tuvo que tirarse al suelo, pues tenía terribles punzadas de dolor en sus piernas, Ana no dudo en inclinarse a su lado, ella intento levantarlo, pero perdió el equilibrio cayendo sobre el muchacho. Los dos se miraron por unos instantes, hasta que ella se percató de lo sucedido y se separo de él.
¿Qué te pasó Yoh?– preguntó ella con preocupación mientras lo miraba con las mejillas encendidas en rojo.
No, no es nada.
¿Cómo que no es nada?– dijo colocando sus manos sobre una de las rodillas de Yoh, apenas lo toco, el muchacho dio un brinco al sentir un terrible dolor, Ana levantó un poco el pantalón de Yoh, solo para descubrir unos terribles moretones –¿cómo te hiciste esos moretones?– preguntó la joven mientras él volvía a cubrirse.
Pues tuve que limpiar cada una de las piedras del patio de la casa– dijo intentando levantarse.
No, no te levantes– le dijo ella –él te castigo ¿verdad?– Yoh agacho su mirada sin ninguna intención de contestar –no quieras negarlo, el siempre te castigaba así, cuando éramos niños, pero…aún así viniste, perdóname por todo lo que te…dije– comentó Ana antes de abrazarlo para ponerse a llorar en sus brazos.
Ana lloró por mucho rato mientras Yoh la abrazaba con fuerza, no quería soltarla jamás.
Gracias por esperarme– le dijo Yoh a la chica.
Cada vez que quería irme había algo que me decía que vendrías y me quedaba– dijo ella para después quedar en silencio. Después de un rato volvieron a platicar, hablaron de muchas cosas, hasta que al dar las 2 de la mañana decidieron irse, Ana ayudó a Yoh a levantarse y juntos regresaron a la casa de los Asakura, ella le pidió al joven que esta vez no la acompañara. Al otro día, el levantar a su hermano, significo todo un reto para Hao.
Los días pasaban y no había noche en que Yoh y Ana no se vieran, había veces en que platicaban mucho, en otras solo se dedicaban a ver las estrellas pero siempre se veían, pero podrían continuar así, ignorando aquel sentimiento que los mantenía unidos.
continuara…
REVIEWS:
KAGOME 921: muchas gracias por opinar acerca de mi fic y que bueno que te guste mi historia, espero ver tus opiniones por aquí y que te siga gustando, y si, Hao es muy malo pero la verdad eso le queda.
RIKA NO MIKO: si, la verdad su historia es triste pero creeme, no has visto nada, espero sigas dejando tus reviews.
GEANELLA ASAKURA: antes que nada muchas gracias por leer mi fic y por tus comentarios y además te agradezco la invitación para leer tu fic, de verdad me dara mucho gusto leerlo y dejarte un review, bye.
AYAME5: gracias, espero te siga gustando y espero tus comentarios.
