Lamento mucho la tardanza, no tengo escusas. Llevo más de un mes sin actualizar, lo sé, pero se me ha hecho imposible. Ahora que por fin han llegado las vacaciones subiré capítulos con más frecuencia, aunque hay que tener en cuenta que tengo otras tres historias más con capítulos que subir. De los cuales uno de ellos estoy a la mitad, y otro tengo la idea en general de lo que va a pasar.

Antes de nada, responderé a los reviews de los visitantes:

NamiLoL: Casi todas las preguntas y misterios que te rondan serán respondidos en este capítulo, a pesar de ser cortito, espero que lo disfrutes. Por cierto, no tardaré mucho en subir la conti de Torpe Amor.

okazaki: Gracias, tengo pensado poner un poco de Ace y Nojiko si se me presenta la ocasión. En este capítulo verás a qué me refiero. Disfruta de la lectura.

sunoraka: No me hizo falta pensarlo mucho. No habrá ZoroxTashigi, lo dije por un comentario, pero se podría decir que todos fueron negativos. Disfruta del capítulo de hoy.

Sé que no es tan largo como el capítulo anterior, pero aquí lo tienen:

Capítulo 3: Despedida

Estaba cansada y agotada. Respirada jadeante intentando recuperar el aliento. No había corrido tanto en mucho tiempo.

Seguía un poco asustada por lo anterior sucedido. Su relación con Law siempre había sido la de enemigos. Ambos se odiaban mutuamente, sin embargo, ¿por qué de repente le había hablado? Y más raro aun, ¿qué quería decir con todo aquello que le había dicho? ¿Qué misión tenía cumplir en la que ella estuviera involucrada? También pensó en el chico de las pecas que la salvó; le debía una enorme, sino hubiera aparecido, a saber en qué sitio estaría ahora metida. ¿Él se encontraría bien?

Al llegar a su casa pudo vislumbrar la silueta de su madre y la de un hombre robusto desconocido para ella. Fijó su mirada en la casa de en frente de nuevo, y recordó la llegada de sus nuevos vecinos. Seguramente habría venido a presentarse. Al entrar por la puerta del jardín, su madre paró la conversación que tenía con el hombre y la saludó con una sonrisa.

El hombre instintivamente también se giró para ver quién se acercaba. Un escalofrío recorrió la espalda de Nami. En su rostro tenía pintado una clase de tatuajes tribales y llevaba el pelo negro y largo, un tanto despeinado. Era robusto y de tez morena.

Una vez estar a la altura de su madre se paró y la saludó con una sonrisa falsa.

—¡Hola, mamá!

—Hola, hija. ¿Qué tal el día?

—Bien. Por cierto, ¿quién es usted? —preguntó Nami con desconfianza en su tono de voz.

—Oh, cierto, se me había olvidado. Nami, él es nuestro nuevo vecino, Monkey . Vive en la casa de enfrente —el hombre hizo una pequeña inclinación en forma de saludo—. Y ella es Nami, mi hija menor.

—Encantada de conocerle. Mi nombre es Nami —se presentó la menor nerviosa inclinándose levemente.

—Él tiene un hijo menor repetidor que va al mismo curso que el tuyo, puede que vaya a tu clase. Pero bueno, prepárate que dentro de poco iremos al aeropuerto, ¿de acuerdo?

La muchacha solo asintió y entró en casa. Dejó las llaves en un pequeño cenicero que usaban de decoración y procedió a subir las escaleras dirigiéndose a su cuarto, pensativa.

¿Monkey ? ¿De qué le sonaba ese nombre? Juraba haberlo oído antes. Pero bueno, no era tiempo para pensar en eso. Pensó. Sería mejor arreglarse. Tenía cinco horas antes de que su hermana se marchara; tiempo suficiente para arreglarse, hacer los deberes, picar un poco y demás.

¡Por fin terminó! Se levantó de la silla exhausta e hizo unos pequeños estiramientos. Llevaba más de dos horas haciendo deberes, sentada en esa condenada silla.

Una vez de pie, caminó tranquilamente hacia la ventana de su habitación, que comunicaba con el exterior de la calle principal, y la abrió.

Una leve y suave brisa la acogió, todavía podía oírse las animadas voces de su madre y Dragon despidiéndose.

Dragon… Otra vez vino a su mente ese nombre. Maldijo su torpeza y su memoria de pez. ¿Dónde había oído ese nombre antes? ¿Algún compañero de clase? ¿Por qué no conseguía recordarlo?

La voz de su hermana mayor pronunciando su nombre la hizo volver a la realidad. Ya era la hora… Su hermana se iría a estudiar al extranjero y no regresaría en un año. La iba a echar mucho de menos.

Se colocó sus sandalias rosadas en sus finos pies, cogió su pequeño bolso y se lo colgó en el hombro.

Momentos más tarde se encontraba ayudando a su hermana a sacar las maletas, mientras su madre sacaba el coche del garaje y lo conducía hasta la puerta principal.

Llevaba la última maleta en sus manos cuando al salir por la puerta se fijó otra vez en la casa de en frente, en una de las ventanas del piso de arriba.

Extrañada, forzó un poco más la vista, y pudo distinguir la silueta de un chico un poco más mayor que ella, delgado mirándola fijamente con una sonrisa.

Sus miradas se encontraron, y estuvieron mirándose a los ojos fijamente hasta que Nojiko, quien había ido a por su chaqueta, la agarró suavemente por los hombros, asustándola.

—¿Qué haces ahí parada? Mamá nos está esperando en el coche, date prisa.

Rápidamente, Nami se reincorporó, y dirigiendo la mirada al suelo dejó la maleta en el maletero del coche y se montó en uno de los asientos de atrás sumida en sus pensamientos.

Juraba haber visto esa silueta y esos ojos negros profundos en algún otro lado. Pero no recordaba dónde.

Siguió con la mirada al coche en el que se había subido su compañera hasta que desapareció de su vista.

Su sonrisa se abrió todavía más. ¿Habría descubierto ya que él era su nuevo vecino? ¿Que la estaría vigilando a partir de ahora desde aquella ventana? ¿Que sus miradas se volverían a reencontrar otra vez?

Era hora de seguir con su misión. No pasaría nada si se transformaba una sola vez.

En unos segundos, grandes alas negras aparecieron en su espalda y unos afilados colmillos adornaban su boca. Los ojos tomaron un tono rojizo, como el de la sangre, los músculos de su cuerpo se hicieron más de notar y el pelo se le alborotó todavía más.

Abrió la ventana de par en par, y saltó al vacío de la calle sobrevolando en seguida todos los edificios, intentando localizar el coche en el que Nami y su familia iban montados.

Se podía oír el estruendoso ruido de los aviones despegando y aterrizando. Parejas y familiares, al igual que nuestra familia protagonista, se encontraban despidiéndose.

Su hermana abandonaría el país y no volverían a verla en un año. Pequeñas y finas lágrimas escapaban de sus ojos y rodaban por sus mejillas.

—Cuídate mucho —dijo Nami abrazando a Nojiko—. Echaré mucho de menos a una hermana que siempre se esté metiendo conmigo.

—Lo mismo digo. Cuida de mamá por mí. Te convertiste en la mayor de la casa.

Siempre habían permanecido las tres juntas. Nunca antes se habían separado. Y que ahora Nojiko se fuera al extranjero durante un año entero las ponía muy tristes. Eran una familia muy unida.

Por favor, todos los pasajeros con destino a Arabasta diríjanse a la puerta de embarque.

Se dieron un último abrazo familiar entre las tres mujeres y unas palabras de despida. Nojiko recogió sus maletas y se marchó sonriente despidiéndose de su familia.

Madre e hija estuvieron despidiéndose con la mano de Nojiko hasta que desapareció de su vista; se miraron mutuamente a los ojos y partieron de nuevo a su casa abrazadas.

Ya nada sería como antes.

Aquel momento le recordó la despedida de su hermano adoptivo hace cinco años. Por aquel entonces Luffy no había conocido a su padre y ambos jóvenes eran cuidados por su abuelo, Monkey .

Se habían prometido volver a encontrarse dentro de poco y volver a los viejos tiempos; y aquí estaban, cinco años después, juntos, cumpliendo una misión.

Por otro lado, que se marchara la hermana mayor de Nami significaba un peso menos de encima, una persona menos a la que proteger.

Los sabios hechiceros ya se encargarían de echarle algún conjuro a su hermana que la protegiera en el extranjero.

—Perdona, ¿eres Monkey ?

Una voz a sus espaldas preguntando por él hizo que se girara rápidamente para ver de quién se trataba. Nervioso, se atrevió a contestar:

—Sí, ¿y tú eres…?

—Trafalgar Law.

Aquel nombre resonó en su cabeza una y otra vez: ¿Quién es Trafalgar Law?/ Un pirado por el que todas las chicas están locas/ Es Trafalgar Law. No sé si lo conoces. Ya tengo confirmado que es un vampiro.

El hombre que había intentado llevarse a Nami a su mundo esta tarde se encontraba delante de él, y podía apostar lo que quisiera a que no venía con buenas intenciones.

—En ese caso, pasemos de rollos falsos y vayamos directamente al grano —dijo Luffy serio—. ¿Qué has venido a hacer aquí? ¿Por qué quieres llevarte a Nami?

—Alto, alto, amiguito. Si estoy aquí ahora es porque he venido a verte a ti, no a aquella pibita.

—¿Qué demonios quieres decir con eso?

—Supongo que el de las pecas te habrá contado que hoy he intentado llevarme a Nami a nuestro mundo pero, esta vez no, esta vez he venido a por ti. Tú serás mi presa esta vez, y me ayudarás a capturarla.

Los ojos se le agrandaron, sorprendido por lo que acababa de decir. Le había pillado con la guardia baja y ahora tendría que pagar las consecuencias; preparándose para pelear, notó como algo se penetraba en su interior, algo que le impedía estar al mando de sus acciones.

¿Acaso aquel idiota se había metido en su cuerpo sin darse siquiera cuenta? Estaba atrapado en un laberinto sin salida, y no podía hacer nada para salir. Solo pudo desear que no pasara nada grave estando Law con su cuerpo bajo su control.

Continuará…

Muchas gracias por leer. Si tienen alguna duda no duden en mandarme un MP o un review con su duda, que yo gustosa se la responderé.

Bueno, lamentándolo mucho por Kakifly, que fue el/la que me comentó sobre esta pareja. Todos los votos han salido negativos, menos uno que quería que Zoro pasara de Tashigi aunque está fuera detrás de él. Por lo que no habrá ninguna escena de Zoro y Tashigi. Muchas gracias a todos los comentarios que dieron su opinión.

Saludos~~