He bueno aquí con un nuevo capítulo.
Disfrútenlo.
Disclaimer: Personajes, escenarios y lo demás pertenecen a J.K Rowling.
—Buenos días Malfoy, pero aún no has respondido mi pregunta, ¿Qué haces en la enfermería y para ser más precisos, junto a mi cama?—La castaña tenía su carácter y no podía quedarse sin respuesta.
El rubio no sabía que decir, definitivamente no podía decir la verdad sobre por qué estaba en la enfermería, prácticamente se retorcía los sesos buscando una respuesta para la castaña. De pronto sintió como una magnífica idea para desviarse un poco del tema llegaba a su mente.
— ¿Buenos días? Déjame informarte que el sol no ha salido aún, como para que puedas decir un buenos días, Granger—Dijo el rubio con diversión.
— ¿P-pero?… ¡ah! Que importa…ahora solo quiero que me digas que haces aquí—Dijo Hermione visiblemente confundida y ahora molesta.
Oh, ahora estaba en problemas, tendría que utilizar el plan B.
—Pues verás mi no muy estimada Granger, en la Sala Común me retaron a venir a la enfermería y regresar sin ser visto, y como soy un Malfoy, no pude negarme—Mintió el chico, con un deje de altanería y en tono dramático, esperando que eso fuera suficiente para convencer a la castaña.
—Pues ya has estado aquí demasiado tiempo ¿No crees?—Preguntó la castaña, algo divertida con la respuesta tan petulante del chico.
El rubio se quedó petrificado ¿Cómo podía saber cuánto tiempo había estado en la enfermería, admirándola?
—No sé de qué estás hablando, Granger, acabo de llegar y ahora me retiro—dijo el chico un poco nervioso, pero conservando su tono altivo.
—Oh, Malfoy, claro que sabes de lo qué estoy hablando, pero en fin, si no quieres admitir que me amas, está bien, no voy a obligarte a decirlo—Dijo Hermione con un tono divertido y un poco orgulloso, aunque Draco no lo notó y se puso tenso.
Lo entendió hasta que la castaña soltó una risotada al ver el rostro del chico.
Entonces el chico se fue dejando a Hermione un poco aturdida ante la reacción del joven rubio.
El chico llegó sin resuello a su habitación, apenas y había logrado huir de la enfermería con éxito y ahora estaba más cansado que nunca, miró el reloj digital que descansaba sobre la mesita de noche de Theo, quien aparentemente seguía dormido, cuando vio el reloj se quedó petrificado.
¡Por Merlín eran las 3 de la Madrugada!
Y tan pronto como su cabeza tocó la almohada se quedó profundamente dormido.
En un lugar no muy apartado de ahí, Harry Potter daba vueltas alrededor de su cama. Se dedicaba a pensar en cosas como "¿cómo era posible que se hubiera enamorado de Hermione? ¿Qué iba a pasar si la chica se enteraba?"
Trataba con todos sus esfuerzos de que no se notara que tan loco estaba por Hermione, pero era una tarea casi imposible. Era inevitable verla como un ángel, admirar su caminar, su vestir, todo, y lo peor de estar enamorado de ella era que, su mejor amigo también lo estaba y si había algo peor aún, era que, su amigo la había besado en plena guerra.
Cayó derrotado a la cama, pensando en qué podía hacer para poder conquistar a la joven castaña.
Mientras tanto en la enfermería, en la cabeza de Hermione había un debate de ideas.
"¿Por qué Malfoy había ido a la enfermería? ¿Qué hacía junto a su cama? ¿Por qué había estado tanto tiempo ahí? Porque si, Hermione se despertó mucho antes de que Draco se intentara ir, así que no pudo aguantar preguntarle lo que hacía ahí, pero de todas formas, sabía que no le contestaría con la verdad.
La mañana del jueves llegó sin preámbulos, y en el Gran Comedor, la Directora McGonagall dio el anuncio, de que el sábado era la primera visita a Hogsmade, Hermione no se mostró muy entusiasmada por la noticia, mientras que Ron y Harry se morían por poder invitar a la castaña, pero al final decidieron que irían juntos. Después se dirigieron a la castaña para preguntarle si iría con ellos o tenía otros planes.
—Oye Herm…—Harry no pudo terminar ya que Ron lo interrumpió:
—Hermione queríamos saber si nos acompañarás a Hogsmade o harás otra cosa—Dijo Ron con un hilo de voz.
—Hum... pues si claro, es lo que todos los años hacemos ¿no?—Respondió Hermione un poco extrañada, ya que todos los años iban a Hogsmade juntos.
Entonces la castaña salió del Gran Comedor sin previo aviso.
Se dirigió a los jardines de Hogwarts para descansar un poco, ya que solo eran las 7:30 y su clase empezaba a las 8:00, se dirigió a un árbol que estaba junto al lago Negro y curiosamente observó a un chico de pelo rubio, ojos color gris metal, que observaba el lago con aires pensativos. Entonces decidió acercarse a él, lo peor que podía pasar era que la insultara, así que no había mucho que perder.
—Malfoy—El chico de tan sorprendido que estaba se golpeó la cabeza con el árbol y volteó a ver a la joven que se encontraba arrodillada a un metro de él.
—Granger—Dijo el chico en forma de saludo—que te trae a los jardines de Hogwarts, y ¿Qué haces junto al chico más odiado de éste? —Cuestionó Draco alzando una ceja.
—Hmm… pues estoy en el jardín porque no tengo clase hasta las 8:00 y no creo que seas el chico más odiado de Hogwarts—Respondió Hermione con una sonrisa que aturdió al chico, pues no creía que algún día fuera a ver una sonrisa dedicada para él de la chica.
—¿Y por qué no debería serlo? Soy hijo de mortífagos ¿Qué se puede esperar de mí? —Preguntó el chico con el semblante serio.
—Sí, quizá seas hijo de mortífagos, pero eso no dice quien eres tú—Señaló la chica con aire pensativo mientras se sentaba al lado del chico.
—Puede ser, pero en fin, me he ganado su odio, no existe nada que pueda hacer—Dijo el chico con aire de tristeza—Aún cuando intente cambiar—dijo en un susurro perfectamente audible para la chica, que sonrió con un poco de tristeza.
— Jamás es demasiado tarde para cambiar, Malfoy, a decir verdad, me sorprende tu actitud de estos últimas semanas, no me has insultado, ni a Harry, ni a Ron, ni a nadie que yo conozca, es más, me agrada poder conversar contigo, tan siquiera unos minutos, sin tener que recurrir a frases hirientes ni a nada parecido—Sonrió con lo último que la joven dijo, era cierto, era demasiado bueno poder platicar con ella sin tener que recurrir a los insultos, éstos últimos sólo los utilizaba por órdenes de su padre, quien siempre había despreciado a los hijos de muggles .
— ¿Sabes, Granger? Es muy agradable poder hablar con alguien que no me odia ni me desprecia—al decir esto último hizo que se preguntara algo—porque no me odias, ¿verdad?
—Pues no Malfoy, no te odio, quizá tiempo atrás te detestara, pero jamás he llegado a odiarte, a pesar de los insultos de año tras año.
Eso fue un alivio para Draco, saber que no lo odiaba.
—Bien, ya es tarde, Granger, Hasta Luego—dijo el chico y salió del lugar con toques elegantes. Hermione solo llegó a murmurar "Hasta Luego".
Cuando el chico iba a clases, se le ocurrió una magnífica idea: invitarla a la próxima salida a Hogsmade, claro ¿Por qué no? Era la única persona (aparte de Theodore) que no lo odiaba así que no tenía demasiado que perder con preguntárselo, ella era una gran chica, después de esa pequeña platica, no tenía dudas de que le fuera a decir que sí.
El día fue bastante normal, un poco de Aritmancia, Encantamientos, Adivinación y la última clase que tenía ese jueves era Pociones, clase que curiosamente, compartía con Gryffindor.
Después de una bien hecha poción de Felix Felicis la clase se dio por terminada y justo antes de que Hermione saliera, Draco la llamó.
—Hey! Granger, necesito preguntarte algo—dijo Draco mientras se acercaba a ella.
Jaja!
Me gusta dejar a la gente en suspenso
Bueno e aquí un capitulo mas de mi fic.
Hasta luego y dejen sus reviews!
