Rachel pasó la semana mejor de lo que esperaba, las clases la mantenían distraída la mayor parte del día, así no pensaba en Finn, por las noches Kurt se encargaba de ponerle alguna de sus películas favoritas y el resto del tiempo la morena no sabía como pero Quinn se las había arreglado toda la semana para tenerla ocupada, cuando tenía la tarde libre se la llevaba a tomar café o pasear por Central Park, otros días la rubia le escribía para decirle que andaba cerca de la escuela y que podía llevarla a casa si le apetecía y otro día la recogió para ir a comer fuera.

Rachel no podía quejarse, tenía los mejores amigos del mundo a su lado y la que podría haber sido la peor semana desde que llego a Nueva York se había convertido en una gran semana. La morena pensaba en la suerte que tenía de haberse cruzado con Quinn aquel día, se había convertido en una gran amiga, porque eso era ¿verdad? Rachel se sorprendía a sí misma pensando más de una vez en la rubia, o esperando ansiosa una llamada, cosa que en el fondo ella sabía que significaba algo.
El sábado recibió por fin otra llamada de la rubia invitándola a salir por la noche, había quedado con unos amigos de su facultad y Rachel no estaba convencida de ir pero cuando la rubia le dijo que Kurt y Blaine también irían no pudo resistirse. Ambas chicas pasaron gran parte de la tarde arreglándose, cada una en su apartamento y decidiendo que iban a vestirse esa noche. Cuando llego la hora, Kurt y Rachel se dirigieron al local acordado con la rubia que ya los esperaba en la puerta y los recibió con un abrazo.

-Vamos dentro, os presentare a los chicos-entraron al local y Quinn hizo las presentaciones adecuadas- Chicos! Estos son Rachel y Kurt!-les señaló- y ellos son Brittany, Tina y Sebastian, son mis compañeros de clase.

Se sentaron todos juntos y pidieron una ronda de copas, a Rachel le pareció gracioso que Quinn y ella ordenarán la misma bebida alegando que era su favorita. Blaine llegó un rato después y sorprendió a todos saludando a Kurt con un beso en los labios. Estuvieron hablando y contando anécdotas entre todos hasta que el local se llenó y la música cambió a un tono más de discoteca, por lo que decidieron ir a bailar a la pista, a estas alturas ya llevaban unas cuantas copas. Quinn decidió invitar a Rachel a otra copa así que se dirigió a la barra a buscarla, cuando tuvo las copas se fue en busca de Rachel y la encontró bailando con Sebastian, en ese momento Quinn empezó a sentir...¿celos? No... No podía ser, no estaba celosa pensaba... Pero antes de asimilar lo que sentía se acercó a la pareja, apartó a Sebastián, le dió a Rachel su copa y se puso a bailar con ella.

Rachel había notado la actitud de Quinn, ¿acababa de echar a Sebastián y mirarlo de esa mala manera para bailar con ella? Rachel ya no sabía que pensar, cada día estaba más confundida. Siguieron bailando y sentándose a hablar a ratos, las parejas de baile en la pista iban cambiando pero Rachel siempre notaba a la rubia atenta a ella. Ambas iban muy borrachas, pero Rachel tenía que admitir que le encantaba ser el centro de atención de Quinn, a quien vió bailando con Tina, así que se acercó para pedirle que la acompañara al baño. La rubia acepto, así que Rachel la agarró por la mano y se la llevó al baño. Entraron juntas para ahorrar tiempo en la cola y Rachel aprovecho el momento para agradecer a la rubia todo lo que había hecho por ella.

-Muchas gracias por cuidarme así Quinn, has hecho que estos días hayan sido buenos a pesar de todo, y no lo digo porque este borracha - decía haciendo un puchero
-No hay de que Rachel, no voy a dejar que estés mal, me gusta verte sonreír- dijo Quinn mientras se sonrojaba.

A Rachel le encantó lo que había escuchado y se acercó lentamente a Quinn, se miraban fijamente a los ojos, cuando decidió apartar los ojos se encontró con sus labios. La rubia se dio cuenta de adónde se dirigía la mirada de Rachel y se acercó más aún a ella, apenas las separaba un suspiro cuando sucedió. Ninguna de las dos supo quién dió el primer paso, pero sus labios se encontraron, Rachel empujó a Quinn contra la puerta para profundizar más el beso y la rubia aprovechó el momento para acercar por la cintura a Rachel. No sabían cuánto rato llevaban así hasta que alguien golpeó la puerta y ambas salieron de su hechizo, se miraron y rieron. Rachel completamente borracha volvió a arrastrar a Quinn a la pista de baile pero unos minutos después los chicos las buscaron para irse. La despedida fue extraña, se intentaron dar un beso en la mejilla, pero el nerviosismo de las dos causó que acabara demasiado cerca de los labios.

-¿Sigue en pie la película de mañana Rachel? – pregunto Quinn, aun sorprendida por lo que acababa de ocurrir
-Claro Q! Mañana te escribo, xao-
fue lo último que le dijo Rachel antes de meterse en un taxi con Kurt y Blaine.


NA: Por fin ha ocurrido! Pero ¿que pasara cuando Rachel despierte? ¿Recordará lo courrido? ¿Cómo reaccionará Quinn?

Todo en el próximo capítulo! Gracias por seguir leyendo, no saben cuanto lo aprecio =)