Capítulo 4

En la puerta de un cine del centro de la ciudad ya se encontraba Genzo, viendo de rato en rato, bastante nervioso, su reloj. Ya casi eran las 6, faltaban sólo cinco minutos.

-¿Y si no viene? –se preguntaba desanimado- ¿Y si halló algo más que hacer?

-Hombre puntual es para considerar de marido –escuchó que alguien le susurró al oído, haciéndolo respingar

-¡Ah, Lily!

-¿Qué, esperabas a alguien más? –preguntó ella fingiendo indignación

-Je, claro que no –respondió Genzo nerviosamente

-¿Entramos ya? –inquirió la chica, tomándolo del brazo

-Claro vamos...

Entraron y se dirigieron a la boletería. Luego de comprar palomitas de maíz decidieron entrar a la sala de proyección. Mientras terminaban los créditos Lily le contaba despreocupadamente a Genzo de sus días en el Instituto de Arte. Cuando la película comenzó, recién le cayó el veinte al portero que una película titulada "Freddie vs Jason" no trataba precisamente de boxeo XD y menos con las iniciales escenas sangrientas que se mostraban. Obviamente Lily había elegido la película, y no porque le gustasen ese tipo de películas, aunque tampoco les tenía miedo, la idea sólo era fingir miedo para abrazar al muchacho y encaminarse así hacia una victoria frente a su amiga. Y su oportunidad apareció. En una de las escenas particularmente sangrientas, Lily puso su mano sobre el muslo más cercano del japonés, a quien se le "subió el ánimo" repentinamente XD y se quedó de piedra. Sin quitar la mano, abrazó con la otra el brazo del chico, que pensaba debía parecer foquito en medio de la oscuridad.

Para esa "cita" en especial, Lily no olvidó echar mano de sus técnicas especiales, por lo que se había puesto una blusa rosa de tirantes con un gran escote, de manera que cuando se apretujó contra él, su pechonalidad era perceptible XD, por lo que Genzo comenzó a sudar la gota gorda. Antes que la película acabara, Genzo pidió disculpas a Lily por un momento y corrió al baño a mojarse la cara. Sentía demasiado calor, y eso no estaba nada bien.

-No voy a huir, tampoco pienso perder la apuesta –se dijo decidido, retornando más seguro

Pero la aparente seguridad se esfumó cuando su mirada se topó con las "dos virtudes" de la chica que lo estaba esperando. Al salir de la proyección Lily invitó al muchacho a tomar un café a su casa, ya que tenía cosas qué hacer y no quería distraerse demasiado en un café. Genzo accedió y la llevó en su automóvil, de manera que así también conocería dónde vivía ella.

-Ya lo tengo en el plato –pensó Lily victoriosa- Un poco más y le ganaré a Paola, jaja, tendrá que darme el vestido de Channel que tanto me gusta y que se niega a prestarme...¡Pero momento!

-¿Pasa algo? –le preguntó Genzo al notarla tan callada

-No, nada. Olvidé hacer una llamada –marcó un teléfono y habló en español- Deb, necesito que tú y Maki abandonen el depa ahorita mismo

-¿Por qué? –preguntó Deb curiosa- Maki está estudiando y yo quería darme un baño

-Pues que estudie en la biblioteca, que para eso tiene tantos libros, y tú báñate otro momento, no vas a apestar si no te bañas hoy –siguió Lily, fingiendo tranquilidad, mientras Genzo la miraba intrigado- Así que lárguense...

-¿A quién vas a traer? –inquirió su amiga desconfiada

-No te importa, ¿ok?

-Nos iremos, pero te la vamos a cobrar caro

-¿Paola está?

-Nop, fue a recoger unas fotos y hasta ahora no ha vuelto

-Mejor, así cuando regrese le tendré buenas y grandes noticias –murmuró Lily triunfal- Bueno, adiós

-¿Llamada importante? –se atrevió a preguntar el japonés, una vez que ella colgó

-Je, sí, era mi abuelita que está en Oaxaca –contestó Lily sonriendo- Si no le llamo se preocupa

-¿Eres mexicana, cierto?

-Ahá, ¿cómo lo recordaste?

-No tengo muchas amigas extranjeras, es más, no tengo muchas amigas en realidad –confesó el muchacho, dirigiendo el automóvil por una calle aledaña a la avenida principal

-Pues yo tampoco tengo muchos amigos... –murmuró ella melancólica, pero el timbre de su celular la hizo reaccionar- Je, seguro es una amiga mía...

Pero no se trataba de ninguna amiga. Como nunca antes había hecho, era Salvatore quien llamaba.

-¡Chin...! si no contesto va a sospechar o se preocupará –pensó horrorizada- ¡No ahora que todo me estaba saliendo tan bien!

-¿No piensas contestar? –preguntó Genzo

-Eh...sí... –sonrió ella forzadamente, contestando- Este teléfono está desconectado temporalmente, lamentamos las molestias –fingió la voz de una contestadora, repitiendo luego el mismo mensaje en inglés, italiano y español XD

Genzo la vio extrañado, pero era aun peor la cara de Salvatore, ya que de repente le había nacido el impulso de hablar con su novia y la suerte aparentemente no lo acompañaba.

-¿Y por qué fue eso? –preguntó nuevamente Genzo, divertido

-Je, era Paola, mi amiga del otro día. Me gusta gastarle bromas...

Una vez en su departamento Lily lo invitó a pasar y le ofreció asiento en un sillón del living, mientras ella iba a preparar el café ofrecido. Obviamente ella aprovechó para ir a retocarse un poco el maquillaje y ponerse más perfume, de manera que no notó cuando Paola llegó al departamento, tan silenciosamente como sólo ella. Como andaba distraída en las fotografías no reparó en Genzo y se dirigió a su habitación. Una vez allí guardó las fotos en su mesita de noche y decidió ponerse más cómoda para ponerse a estudiar un poco. Se quitó la blusa y antes de acordarse ponerse algo más encima, recordó que sus libros estaban en el living XD

Iba de lo más concentrada en sus pensamientos, que entró al living y no fue sino hasta que volteó que se topó con la mirada sorprendida de Genzo, que sobra decir tenía la cara más roja que anuncio cocacolero XD

-Ah...Genzo... –murmuró boquiabierta

-Ho...hola –balbuceó él paralizado

Entonces ella se percató de sus fachas y cubrió lo que pudo con los libros que traía en las manos. Lily volvió con una bandeja y dos tazas de café, cuando el cuadro que vio la dejó perpleja.

-Paola, ¿qué haces aquí? ¿y así? –preguntó entre dientes, sintiendo algo de coraje interior

-Je, hola mexi –saludó su amiga sonriendo nerviosa- No sabía que habías traído a tu amigo aquí

Sea por la vergüenza que aun sentía el muchacho o sea por el denominativo de "amigo" que tenía cierto tono que no le agradó bastante, rápidamente se puso de pie y se dirigió a la puerta sin voltear.

-Este...lo siento Lily, recordé que tenía que hacer algo. No puedo quedarme, pero espero verte pronto, adiós –dijo casi de corrido, saliendo del departamento

-¡Viste lo que hiciste! –explotó Lily fuera de sí, arrojando la bandeja contra el piso, mientras las tazas se hacían añicos- ¡Lo hiciste a propósito, arruinaste mi momento!

-¡Oye, oye, yo no sabía que habías traído a tu reto! –se defendió Paola- ¡Así que no me grites!

-Juega limpio, Paola –amenazó Lily

-Juego limpio, Lily –la remedó su amiga- Así que no me culpes de algo que no fue intencional

Retándose por unos segundos con la mirada, la germano japonesa decidió irse a su habitación y encerrarse allí luego de dar un portazo.

Mientras, en un hotel de alguna parte de la ciudad, Ken se encontraba mirando las fotografías que había tomado con su cámara nueva, reparando en una en particular, que le logró arrancar un suspiro inesperado.

-Esto ya no anda bien –le dijo alguien, sentándose junto a él

-¿Por qué? –preguntó Ken, sin dejar de mirar la imagen

-Ken, retráctate ahora que puedes, antes que sea demasiado tarde –advirtió Kojiro, quitándole la cámara

-Demasiado tarde para qué –devolvió su amigo con fastidio, tomando nuevamente su cámara

-Ella te gusta mucho ¿verdad?

-¿Y qué si fuera así? –preguntó el karate keeper con desinterés, volviendo a fijar la mirada en la imagen inmóvil

-Es todo una apuesta, no lo olvides

-¿Y?

-¿Y? ¡que si se entera, te va a odiar! –explicó Kojiro alarmado

-No tiene por qué enterarse –aseguró Ken, poniéndose de pie- Un día de éstos le pido que sea mi novia, ella acepta, horas después termino con ella argumentando inseguridad emocional y gano la apuesta, nada puede salir mal

-Sí claro, nada –bufó su amigo nada convencido

-No seas pesimista, ella me gusta, pero nada más –aseveró el karate keeper con una sonrisa de autosuficiencia, mientras Kojiro lo miraba como reprendiéndolo

Por su parte (jajaja, cada vez que escribo esto, me da mucha risa, luego explico por qué), Genzo conducía su automóvil, un tanto perturbado. No era por haber visto a Paola sin blusa, porque ella aun llevaba puesto el sostén y no era la primera vez que Genzo miraba a una mujer en ropa interior, sino porque la actitud de Lily había sido demasiado provocativa... Era como si la chica supiera que todo no era más que un juego... No, era una tontería, por supuesto que Lily no sabía que todo era una apuesta... O quizás más bien lo que a Genzo le perturbaba era el hecho de que comenzaba a gustarle la muchacha...

Al día siguiente, Lily estaba aun muy enojada con Paola, así que ni le dirigió la palabra en toda la mañana. Paola, orgullosa como era, tampoco hizo el intento de hablarle. Maki y Deb nada más intercambiaban miradas.

¿Qué pasó ayer?.- preguntó Deb a Lily, queriendo averiguar lo que había pasado.

Nada, que Paola es una tramposa.- gruñó Lily.

Te dije que nada bueno iba a salir de esto.- dijo Deb.- Nada más van a causar que ustedes dos terminen por agarrarse del chongo.

Paola se va a ganar una buena un día de éstos.- gruñó Lily.

Deb suspiró y prefirió cambiar el tema.

Oye, ¿no quieres acompañarme hoy a las aguas termales de Yu-Fui?.- invitó Deb.- Tengo ganas de regalarme un rato. Solo tú y yo, sirve que te relajarás un rato.

De acuerdo.- aceptó Lily.- Me caerá de maravilla.

Y podemos ir a tomarnos un café un rato, antes de ir.

Me parece muy bien.

Maki tenía entrenamiento ese día, así que no estaba en el departamento, y pues Paola se salió sin decirle a nadie a donde iba, así que Deb y Lily pudieron salir sin problemas de que alguien les preguntara a dónde iban. Después de pasarse un rato aquí y allá, vagando, viendo ropa, charlando y tomando café, Lily y Deb se dirigieron a los baños públicos que estaban en las aguas termales de Yu-Fui. Deb notó que Lily no había querido regresar al café en donde conoció a Genzo.

¿Por qué no quieres ir para allá?.- quiso saber Deb.

Porque ya me aburrí.- mintió Lily, cosa que Deb no creyó.

¿No tendrá que ver con tu reto?

Déjame en paz.

Por otra parte, Genzo, Taro, Izawa, Kisugi, Ishizaki, Taki, Kazuki, Sawada, Hyuga y Ken habían decidido por obra de esta coautora que también irían un rato a Yu-Fui. La idea fue de Kisugi y Mamoru, y los demás se metieron en los planes. Los porteros en un principio se habían negado a ir, pero al final sus amigos terminaron por convencerlos. Ken traía cara de baboso (ésa la trae siempre) enamorado y Genzo estaba demasiado serio, aun para él. Izawa le había preguntado muchas veces lo que le pasaba, pero Genzo siempre dijo sentirse bien. La verdad era que Ken pensaba mucho en Paola y Genzo en Lily.

En los baños públicos siempre se encuentran a chicas bellas y semidesnudas.- dijo Kisugi.- No podemos perder esta oportunidad.

¿Olvidas que éstos ya tienen a sus conquistas?.- replicó Taki.

¡Ah! Es cierto. Pero bueno, si nada más van a jugar con ellas, también pueden jugar con otras.- dijo Kisugi, descaradamente.

Entre guerras y bromas de mal gusto, los muchachos entraron para desvestirse y prepararse para entrar a los baños. Deb y Lily por su parte, hacían lo mismo en el vestidor de mujeres.

Uh, me dieron una toalla sucia, ¡qué asco!.- se quejó Lily, mirando la toalla que le habían dado.- Voy a cambiarla.

No te tardes, te espero en los baños.

Lily fue y se peleó con el encargado por al menos unos diez minutos por la incompetencia de no tener toallas limpias y el mal estado de los bancos. Después de que Lily recibió cinco toallas limpias, regresó a cambiarse al vestidor. Genzo no soportó el alboroto que estaban armando todos sus amigos, así que se salió del vestidor para esperar a que todos se salieran para desvestirse él. Notó que se paró enfrente de una puerta que se encontraba entreabierta y sin poder resistirse, se asomó a dar un vistazo... Genzo, al ver lo que pasaba adentro, se alejó, muy colorado, pero su curiosidad de hombre lo hicieron regresar... Lily ya se había quitado la blusa y lo demás, y estaba en el proceso de quitarse la ropa de la parte inferior del cuerpo. Genzo sabía que estaba mal, pero de todas maneras no podía dejar de mirar... Lily, sin sospechar que alguien la observaba, se terminó de desvestir y después se cubrió el cuerpo con la toalla.

Estas toallas tapan tanto como una hoja de papel.- gruñó Lily, al darse cuenta de que la toalla apenas y cubría lo que debía cubrir.

Mientras tanto, afuera del vestidor, Genzo babeaba al tiempo que su conciencia lo regañaba por voyerista y por depravado. En ese momento, Lily hizo el intento de salir y Genzo corrió a esconderse. Si lo del cine lo había hecho sudar, la escena que acababa de ver casi lo pusieron al borde del incendio...

¿No vas a entrar, Wakabayashi?.- preguntó Izawa.

Al rato.- respondió Genzo, con voz ronca.

¿Qué te pasa? Tienes cara de que comiste mucho wasabi.

No es nada.

Izawa miró un tanto preocupado a su amigo, pero en eso llegó Kisugi y le arrancó la toalla, motivo por el cual Mamoru tuvo que salir corriendo tras él. Genzo aprovechó a que el vestidor quedó vacío y entró a desvestirse, aunque por un momento consideró el mejor marcharse, ya que si Lily se encontraba ahí... Mejor correr antes que terminar haciendo una locura, aunque una parte de Genzo sí lo deseaba...

- Y pensar que no quería venir.- murmuró.

Lily se dirigió a la entrada de los baños, el cual tenía una división hecha por un biombo, la cual había sido quitada por Izawa para cubrir sus partes nobles, por lo que el camino a ambos baños de aguas termales quedó convertido en uno solo. Lily olvidó cuál era el camino al sitio reservado para las mujeres, y se echó un tin marín para tomar una ruta..

Solo espero que no me vaya a meter en el baño de los hombres.- murmuró ella.

Pero no había nadie en el sitio, así que imposible saber si había escogido el baño correcto. Lily se encogió de hombros y se quitó la toalla para entrar al agua...

Ken estaba sentado en un sitio oscuro y apartado. Se había hartado también de los escándalos de sus compañeros y atravesó por debajo del agua un pequeño puente hecho de piedras que no sabía para qué rayos servía, pero que lo condujo a un lugar más tranquilo. Ken se sentó en la oscuridad y cerró los ojos, tratando de relajarse. escuchó un sonido de pasos. El portero karateca abrió los ojos en el momento justo y vio cuando Lily se quitaba la toalla y entraba al agua... Wakashimazu se quedó con la boca abierta y trató de decir algo, pero las palabras no le salieron de la boca... Lily entró hasta que el agua le llegó hasta la cintura.

¿Deb?.- habló ella.- ¿Estás por aquí?

Pero solo le respondió el silencio. Lily se encogió de hombros y decidió esperar por un rato. Ken se dio cuenta de que debía salir de ahí cuanto antes, sin que la chica que acababa de entrar desnuda se diera cuenta de que él estaba ahí, pero Ken no pudo ver el puente que había pasado para llegar hasta ahí, y de hecho, fue cuando supo que el dichoso puente dividía los baños de hombres de los de mujeres... Lily notó movimiento por la zona más oscura de los termales y pensó que quizás se trataba de Deb.

Oye, ¿por qué te escondes?.- Lily se dirigió hacia el sitio mencionado.- ¡No seas así!

Ken ni pudo responder cuando Lily llegó y lo jaló por el brazo.

¡Deja de jugar!.- rió ella.- ¡Si serás payasa!

Ken se resistió, pero Lily seguía jalándolo y echándole agua en la cara, incluso le jaló el cabello.

¡Mira esas greñas, ya deberías de hacerte un buen tratamiento especial!.- rió ella.

¡Déjame!.- gritó Ken, cuando Lily lo llevó hacia un sitio en donde había más luz.

Lily gritó, primero al darse cuenta de que se trataba de un hombre la persona a quien ella molestaba, y segundo porque recordó que estaba desnuda... Y tercera... Porque se dio cuenta de que había mucha gente detrás de ellos, observando.

Les dije que era un buen lugar para encontrar hermosas chicas semidesnudas.- comentó Kisugi, echándole un vistazo a Lily.

¡Alguien páseme una toalla!.- gritó Lily, cubriéndose el torso con los brazos.

Kazuki, bien lindo él, le aventó una toalla a Lily, quien se cubrió apresuradamente con ella y salió corriendo del baño. Deb, que también estaba ahí, fue tras ella.

Oye, Wakabayashi, ¿qué no era ésa tu conquista?.- preguntó Ishizaki, divertido.

Pues creo que Wakashimazu ya se la ganó.- comentó Sawada.

Genzo les lanzó a todos una mirada fúrica y se marchó también. Lily se encerró en el vestidor, y Deb prácticamente tuvo que aporrear la puerta para que le abriera.

¿Qué rayos pasó ahí?.- preguntó Deb, atónita.

¿Viste eso?.- Lily se reía a carcajadas.- ¡Por Dios! Nunca había tenido tantas miradas sobre mí.

¿Qué dices?.- Deb casi gritó.- ¡Qué no te dio pena, desvergonzada!

Al principio sí, pero después pensé que muy seguramente la mitad de esos chicos nunca han visto siquiera a una mujer en ropa interior.- respondió Lily, de lo más fresca.

Si serás descarada.- bufó Deb, moviendo la cabeza de un lado a otro.

Bah, alguien quitó el biombo que separa los baños, no es mi culpa, me confundí.- replicó Lily.

Todos nos confundimos, nadie pudo recordar cuál baño era cual.- bufó Deb, escéptica.- Puro pretexto. Por cierto, tu reto no se veía muy feliz.

¿Mi reto?.- Lily dejó de reírse abruptamente.- ¿Genzo estaba ahí también?

En primera fila y con cara de toro enojado.- asintió Deb.- Como que le dieron celos...

Lily comenzó a vestirse a toda prisa. Debía salir rápidamente detrás de Genzo si quería evitar que la apuesta se le fuera de las manos. Mientras tanto, el mencionado estaba vistiéndose a toda prisa, hecho una furia. No entendió el por qué le había molestado tanto el ver a Ken y a Lily jugueteando en el agua.

Vamos, Genzo, es solo una apuesta.- se dijo a sí mismo.- No tienes por qué ponerte así... Además, tú viste a la apuesta de Wakashimazu en paños menores...

"Sí, pero Ken y Lily estaban desnudos en el agua, es muy diferente", replicó una voz en su mente.

Debió de ser un accidente, no creo que Wakashimazu sea tan idiota como para dejarse ver haciendo cosas malas en un sitio público.- replicó Genzo a sí mismo.

"¡Pero se suponía que Lily era nuestra!", replicó la voz. "¿Por qué no tuvo más cuidado?".

Genzo salió del vestidor justo cuando Lily abría la puerta del vestidor de mujeres. Ambos se vieron a los ojos por un par de segundos y después, acomodándose la gorra, Genzo rompió contacto y se marchó sin decir nada.

¡Genzo, espera!.- pidió Lily, echando a correr tras él.

Deb los vio irse y volvió a suspirar.