La perfecta novia del otaku.
Hola, ¿como están? Antes que nada perdón por decir que actualizaría el lunes y no lo hice. He estado algo ocupado, pero ya tengo tiempo. (un poco)
Muchas gracias a quienes me comentaron el capitulo anterior: Bloody Renan, NATMAN98, Ariasu-sama, Shinoby Nehory, Karinio, Seiiza, KennethMc, Reki Zen, kdelunasanchez, anixxlanis, ALTRELAU, claumeh, Sushimatsu y PukaSaotome13 .
Espero que les guste este capitulo.
IV. -Besos de buenas noches.
En retrospectiva debiste haberlo venir, desde que Osomatsu fue invitado a cenar por tu padre algo ya iba mal. Podías sentir el nerviosismo en tu cuerpo entero, tus muñecas atrapadas contra el colchón por las manos del mayor, tu pulso elevándose con esa mirada intensa sobre ti.
—Sueltam... -Ni siquiera logras decir la palabra completa cuando eres callado por los labios de tu falso novio, quieres resistirte, te has dado cuenta que estas en una situación peligrosa. Te parece que dejas de respirar cuando Osomatsu empuja sus caderas contra las tuyas. —Mm... Deten... ¡Ngh! -aprietas con fuerza los parpados cuando tu cuello es atacado con una mordida, la situación se vuelve aun mas peligrosa. Logras sacar fuerza de quien sabe donde y liberas una de tus manos para empujar a Osomatsu lejos de ti.
Su mirada escarlata sobre ti te dice... Estas en peligro de ser devorado por el lobo.
¿Como demonios habían llegado a eso?
[4 horas antes]
Osomatsu veía con sumo interés todo a su paso, deteniéndose (para tu desgracia) para ver unas cuantas fotos vergonzosas de cuando eras pequeño. ¿Cual era la manía de las madres de tomar fotos vergonzosas? estabas seguro que tu madre no era la única que lo hacia, si te repetías eso te sentías un poco mejor. Osomatsu contenía la risa señalando una foto en especifico.
—Lindo traserito de bebé, eso no ha cambiado. Sigue siendo lindo. -dicho esto y sin que te lo esperaras te dio una palmada en el trasero justo cuando tu padre pasaba detrás de los dos.
—Ah, la juventud de hoy. -Tú progenitor se hizo de la vista gorda y siguió su camino por la sala. Fulminaste con la mirada a Osomatsu quien se disponía a tomar una foto de tu foto con su celular. Por suerte la alejaste a tiempo.
—Deja de hacer lo que se te venga en gana. ¿Que demonios pretendes? -Osomatsu sonrió divertido, no su típica sonrisa que daba miedo, sino la que usaba para hablar con las chicas, esa sonrisa encantadora que no te gustaba para nada.
—Solo quiero pasar tiempo con mi lindo novio. -¿porque no te estaba amenazando como siempre? Fácil, tu padre estaba detrás de ti.
—Lo siento. ¿Osomatsu, verdad? A pesar de que te invite a cenar, aun no esta listo el curry.
—¿Puedo ayudarlo? - Osomatsu ofreció su ayuda de inmediato. ¿que pretendía? —Me sentiría mejor si ayudara en algo, suegro.
—Ah, esta bien entonces. -tu padre parecía algo tenso por ser llamado "suegro" tan de repente. Dejaste la mochila sobre el sillón a un lado de la de Osomatsu y fuiste a la cocina. —Choromatsu, hijo. Deberías ir poniendo la mesa por favor.
—¿Eh? -No querías hacerlo. Si dejabas solo a Osomatsu con tu padre quien sabe que cosas podría inventar ese demonio. No querías seguir ese tonto juego delante de tu padre, pero por el momento sentías que no tenias opción. Osomatsu parecía ser el tipo de personas que podría contarle todas tus mentiras con facilidad a tu progenitor, quedando él como una "victima". Solo te quedaba un ultimo recurso. (aunque después te arrepintieras de ello) —Es que yo...Quiero pasar tiempo con mi novio.
Osomatsu se quedo de piedra, tu padre igual. Pero aun contrariado tu padre asintió y los mando a poner la mesa.
—Eso fue raro... -susurro Osomatsu arrugando ligeramente el ceño.
—No sé que pretendas pero deja ese juego de los "novios" en frente de mi padre.
—Ah, Pajachorizovsky, no es justo solo seguir tus mentiras delante de algunas personas.-se quejo el mayor cruzándose de brazos, mas luego sonrió amplio. —Ademas es divertido ver tu frustración.
¡Definitivamente era un demonio!
La cena empezó de lo más incomodo, por alguna razón que aun no terminabas de entender a pesar de que la mesa era para cuatro personas y cada una debería tener su lado Osomatsu se sentó a tu lado, otra cosa rara era que tu padre estaba hablando. Normalmente llegaba cansado de el trabajo, cenaba rápido e iba a dormir. Pero hoy parecía no tener esos planes y estaba hablando con Osomatsu sobre quien sabe que cosa.
—¿Su esposa no viene a cenar? -pregunto Oso.
—ah, ella no vive aquí. -antes de que tu falso novio se disculpara tu padre continuo. —Oh, nosotros no estamos divorciados ni nada. Es solo que ella trabaja del otro lado de la ciudad y le es más fácil llegar a su trabajo de esa forma. Ya que mi querida ama su trabajo era injusto que lo tuviera que dejar porque vivíamos lejos. Pero nos vemos cada fin de semana y vamos a algún lugar de paseo, la próxima vez deberías venir también.
—No es necesario. -interrumpiste.
—¡Me encantaría! -dijo de inmediato Osomatsu, tu padre sonrió. ¿Que demonios? ¿Porque a tu padre que no le caía bien nadie parecía agradarle Osomatsu? ¿Era alguna clase de broma?
Refunfuñando volteaste el rostro, de cualquier forma no te estaban incluyendo en su conversación sobre "caballos de carrera". Mientras comías un poco de arroz, masticando de manera perezosa sentiste algo recorrer lentamente tu pierna. Tu mirada fue de inmediato debajo de la mesa encontrando la mano de Osomatsu pasándose descaradamente por tu pierna hasta el cierre de tu pantalon.
Pudiste evitar gritarle hasta de lo que se iba a morir, sin embargo no pudiste evitar sonrojarte. Tomaste la mano del mayor apretándola con fuerza, alejándola de tu cuerpo. Entonces tu padre vio debajo de la mesa.
—Chicos, no tiene porque tomarse de las manos por debajo de la mesa. Pueden hacerlo libremente.
—¿Gracias? -ambos lo dijeron en forma de pregunta. No, es que tu no querías tomar su mano, solo querías que dejara de manosearte por debajo de la mesa. Pero no podías decirle eso a tu padre.
"¿Y como se conocieron?¿Desde cuando están saliendo? ¿Porque no me dijiste nada Choromatsu?" -las dos primeras iban dirigidas a Osomatsu, cuando dijo tu nombre hablo en tono más severo. Osomatsu respondió mezclando la verdad, "nos conocimos en un estival escolar de secundaria. Estamos saliendo desde hace unas semanas". Sin embargo tu no pudiste responder a la pregunta que iba directamente hacia ti.
—No es que... yo...
—Es que no sabíamos como iba a tomárselo, ¿le parece bien que su hijo tenga un novio y no una novia?
—Bueno, da igual ¿no?. Puede que solo estén curiosos los dos, también tuve mi etapa bi curiosa en la preparatoria. Pero fui muy cruel con algunos chicos porque era joven y estúpido.. creo que dios me castigo con eso con Choroko. su obsesión por los gays me hace ponerme incomodo.
Te encogiste de hombros. ¿Y acaso no se sentía incomodo al pensar que su hijo podría ser gay? No significaba que te gustara Osomatsu, para nada.
Aunque lo de Choroko era algo a parte, su obsesión por el yaoi había llegado a tanto que se distraía shipeando a los hombres de su clase, es por eso que la trasfirieron aun colegio solo para chicas, eso no dejaba su obsesión de lado, hace unos días te había mandado imágenes de su nueva ship "Sacapuntas-kun y lapiz-sempai". Imágenes que tratabas de borrar de tu mente ahora.
—¿Quien es "Choroko"?
—¿No lo sabes? Es la hermana mayor de Choromatsu. -tu padre entrecerró la mirada sobre Osomatsu. estabas casi seguro que se estaba dando cuenta de que no sabia nada de ti. —¿Como es que no lo sabes si son novios?
Lo había descubierto. Trataste de disimular la sonrisa que te provocaba el repentino nerviosismo de Osomatsu, parecía que se había quedado sin cosas que decir.
—A decir verdad señor. -El de orbes escarlata hablo encogiéndose de hombros. ¿iba a confesar que todo era una broma? o eso pensaste. —Ya que Choromatsu y yo vamos en clases diferentes casi no podemos vernos... entonces cuando lo hacemos lo ultimo que se nos ocurre es hablar. ¡Porque somos adolescentes! ¡En nuestro tiempo libre nos manoseamos y nos besuqueamos como si no hubiera un mañana!
—Ya veo. Esta juventud de ahora es tan extraña jaja. Tomen unos condones por si acaso. -tu padre saco unos condones de su cartera. ¿que demonios hacia eso alli?
—Gracias, pero tengo los míos. Reservados para usarlos con Choromatsu. -saco una tira "enorme" con tu nombre escrito con marcador negro.
Esta vez no te contuviste de darle un golpe directo a la cara. "¡No digas eso, idiota! ¿y de donde mierda sacaste eso?"
Tu padre los veía con una mueca de confusión. Osomatsu trato de fulminarte con la mirada, sabias que iba a cobrárselo.
—Estoy seguro que le vas a encantar a mi esposa. -dijo de pronto tu padre, parecía emocionado. —¡Nuestro Choromatsu no morirá virgen!
Por alguna razón sentías que tu hermana se había apoderado del cuerpo de tu padre.
Una vez terminada la cena y limpios los platos Osomatsu se puso su mochila al hombro, dispuesto a irse, se habían tomado demasiado tiempo hablando que se había echo muy oscuro. Tú padre había sugerido que debía quedarse a dormir pero te negaste, ¡tu virginidad estaba en juego si te quedabas a solas con Osomatsu!
El mayor camino hacia la ventana y se asomo un poco antes de cerrar la cortina. Parecía tenso de pronto.
—¿Puedo quedarme hoy? Por favor -pidió, las palabras "por favor" sonaban extrañas viniendo de él que siempre hacia lo que se le daba la gana. Tú padre asintió diciendo que prepararía el futon.
Trataste sin éxito de ver por la ventana ya que él no te dejo. ¿que había allá afuera? Debía ser algo malo para que Osomatsu se asustara de esa manera.
Mientras te cepillabas los dientes escuchaste a tu novio llamar a su hermana, o habías entendido muy bien ya que escuchaste solo una parte de la conversación. "Voy a quedarme en casa de Choromatsu, no es por lo que crees. Cierra todas las puertas y ventanas Osoko... y por lo que más quieras, no salgas sola de casa mañana."
¿A que se debía eso? ¿Debías preocuparte?
—Osomatsu. ¿Has avisado a tu casa que te quedaras hoy? Mira, aquí tienes un cepillo de dientes, es un paquete nuevo así que no hay problema. Puedes dejarlos aquí para la próxima.
Escuchar eso te hizo escupir de manera estrepitosa. ¿Eh? ¿Acaso eso era una invitación para otro día también? ¿Quien era ese señor y que había hecho con tu padre?!
—¿Escuchaste eso? -pregunto Osomatsu dando codazos a tu costado. —Tengo una invitación abierta para venir otro día~ -sonrió poniendo pasta dental a su cepillo color rojo. —Menos mal que tengo encanto para caerle bien a la gente, tu padre prácticamente me ha dicho que puedo quitarte lo virgen.
—Eso no sucederá. -gruñiste yendo a tu habitación. Osomatsu te siguió después de unos minutos. Se quedo viendo tu habitación con las cejas arrugadas en una mueca de desagrado.
—Vaya, ahora sé porque tus padres pensaron quedarías virgen de por vida. Eres todo un otaku. -por donde quiera que mirara había algo de anime, así que simplemente mantuvo la mirada en ti hasta que algo llamo su atención. —Se parece a mi.
-señalo a uno de los posters que estaban cerca de tu cama, la chica anime que tanto te gustaba. —¿Te has tocado pensando en mi en esa posición?
—Claro que no, idiota. -lo empujaste hacia el futon y apagaste las luces. —Cállate y duérmete.
—Ok~. -fue su simple respuesta y por un momento pensaste que seria fácil lidiar con él. Te acostaste en tu cama y cerraste los ojos disfrutando del silencio. Una sensacion de pesadez te hizo abrir los ojos, Osomatsu estaba a centímetros de besarte. —¡¿Que demonios haces?! -levantaste la voz, él puso un dedo contra tus labios.
—Shh, despertaras a tu papá. -Frunciste el ceño bajando el tono de voz para decir
—¿Que estas tratando de hacer? idiota.
—Es que me sentía solo en el futon y te ves tan cómodo. Además quería manosearte.
—Pues yo no quiero, así que vete. -lo empujaste para alejarlo pero él tomo tus muñecas y las puso contra la cama. El tratar de usar tus piernas para patearlo solo lograste que se metiera entre ellas y te sometiera contra el colchón.
—Sueltam.. -no fuiste capaz de decir ni una sola palabra completa, Osomatsu te beso a su antojo, explorando con rudeza tu boca, restregando su cuerpo contra el tuyo.
Y así habías llegado a esa situación, con un lobo hambriento a punto de devorarte. Una de las manos de Osomatsu se metió debajo de tu camisa, sus dedos hacían que tu piel se erizara a su paso Pero tu eras un chino, no deberías ser tan sensible ¿o si? Ademas tu virginidad le pertenecía a Nyan-chan.
Con eso en mente tomaste impulso y le diste un cabezazo al mayor, lo desorientaste lo suficiente para arrojarlo de vuelta al futon
—¡Dije que te detuvieras, idiota! -gruñiste frunciendo el ceño. —Que te queda claro que no me acostare contigo! Ni siquiera me gustas. -y era una mentira decir eso cuando estabas un poco emocionado por solo sus beso.
—Así nunca perderás lo virgen Pajachorizovsky. -Osomatsu se cruzo de brazos, desde donde estaba la luz que entraba por la ventana te dejaba ver sus ojos que parecían negros con la poca luz. —¿Si fuera una chica lo harías conmigo...?
—Si fueras una chica no estaríamos teniendo esta conversación. Porque ya sabes, soy malo con las chicas... -No se te acercaban antes y si lo hacían ahora era porque eras "novio" de Osomatsu.
—¡Entonces deja de quejarte y vamos a hacerlo!
—¡Que no voy a hacerlo con alguien que ni siquiera me gusta! -te cruzaste de brazos también, para verte serio.
—Que aburrido eres. -se quejo y se acostó dándote la espalda. —Y mejor que no te duermas o te atacare y esta vez llegare hasta el final.
—Ni se te ocurra acercarte. -abrazaste una almohada como si fuera un escudo que defendería tu virginidad.
Osomatsu se mantuvo callado por unos minutos, entonces volvió a sentarse viendo hacia ti.
—¿Quieres salir conmigo?
—¿A donde? -te sentiste estúpido por preguntar eso. Osomatsu se acerco hasta ti, pasando la punta de sus dedos por tu rostro acariciándolo con cuidado. Tus ojos esmeralda se encontraron con el escarlata de los ojos de Osomatsu.
—No, me refiero a como novios...reales.
Por alguna razón cuando entendiste que te estaba preguntando tu cara se puso roja y empezaste a balbucear. ¿Por qué estabas nervioso de pronto? peor aun ¿por qué Osomatsu se estaba sonrojando también?
—¡Era una broma! -dijo de forma apresurada.
—Obviamente lo era! -respondiste igual de apresurado.
Ambos balbucearon un "buenas noches" él regresando a su futon y tu cubriéndote con la sabana hasta la cabeza. Tu corazón latía como loco de repente.
No pudiste dormir, no solo por estar al pendiente de que Osomatsu no tratara de atacarte mientras descansabas. Si no porque estuviste pensando en él toda la noche. ¿Por qué no podías dejar de pensar en él?
¿Acaso...?
No. Negaste con fuerza tratando de desechar la idea. No había manera de que estuviera empezando a gustarte Osomatsu. No era eso...o tal vez si.
No, solo estabas confundido. Tratarías de convencerte de eso, porque no había manera de que de verdad Osomatsu te gustara.
¿Que tal? Notaron que Osomatsu es un mago que aparece condones? XD
Tienen el apoyo de papi ¿que más quieren?
Ya que todos son de padres diferentes en este fic no se que nombre ponerle a los padres de cada uno. No se me da eso de inventar nombres. =0=
Si les gusto comenten :D
nos leemos pronto. Saludos.
