Muchas gracias a todos por sus comentario T_T lamento tardarme, pero la flojera me está ganando xD

Lamento que este capi esté lleno de tanta incoherencia D: definitivamente yo no tengo remedio.

Aww... también os quería pedir que si me hacen criticas constructivas, les quedaré agradecida de por vida xD amo las criticas ¡CONSTRUCTIVAS!

y pues...lo ultimo:

Disclaimer: Ni Naruto ni sus personajes me pertenecen, son de Masashi Kishimoto. La trama de esta historia, si me pertenece y si la ven por algun otro lado que no sea aquí, en "Mundo SasuSaku" o en "Deviantart" avisen.


Vale, nos vemos entonces, amor —dijo la mujer, apareció frente a Sasuke, agarró su rostro con una de sus manos y besó los labios de Sasuke, no sin antes mirarme con odio.

Las personas que antes se encontraban en mi casa ya no estaban, y para mi desagrado, el liquido brillante aun se esparcía en el suelo.

— ¿Qué es eso? —pregunté, me sentía estúpida, me sentía como una pequeña niña la cual desconoce todo sobre el mundo y pregunta a sus padres a cada minuto, "¿Qué es eso?".

—Agua bendita —dijo Sasuke, le miré extrañada, luego de mala manera, ¿Qué tan estúpida me creía?, el agua bendita no brillaba de esa manera. —Es porque al estar cerca de un demonio de alto rango, eso ocurre —me explicó.

Suspiré, la sensación en mi estomago se había calmado. — ¿Cuándo te vayas, dejaran de venir los demonios? —pregunté, Sasuke no contestó, mantenía su mirada perdida en el liquido que había terminado por evaporarse de una extraña manera.

Subí a la habitación, disgustada, ¿Ahora qué haría?, si los demonios volvían a ir a mi casa, luego de que Sasuke se fuera, me matarían.

—Llevaremos nuestro rastros hacia las cuevas, no te harán nada —escuché, miré a Sasuke entrar a la habitación, miró hacia la peinadora y agarró su libreta y comenzó a pasar las paginas, hasta que paró en seco.

—Vale, tengo sueño, hasta mañana —dije, y sin siquiera sacarme la ropa de salir, me tumbé en la cama, me tapé con las sabanas y me dormí.

A la mañana siguiente desperté entre las sabanas de color carmesí, Sasuke las había elegido luego de que la sangre del demonio impregnara las anteriores.

Abrí lentamente los ojos, me pesaban. Miré hacia el suelo, justo hacia el lugar donde Sasuke dormía.

Allí estaba, enredado entre las sabanas, con su apacible rostro adormecido. ¿Podría leer mis pensamientos mientras dormía?, me pregunté. De pronto comenzó a moverse, y tomándome por sorpresa, se sentó sobre las cobijas, de manera muy rápida.

Me aparté del borde de la cama, apenada, ¿me había visto?

— ¿Ver qué? —preguntó, me ruboricé.

—Nada —dije, salí de la cama, al tocar mi pie el suelo, resbalé. Sus fuertes brazos me sostuvieron, sentí sus dedos acariciar mi piel, no a propósito, simplemente sentía sus dedos temblar al contacto de mi piel.

Ahora podía captar sus dedos más fríos, se apartó de mí, dejándome sentada en el borde de la cama, abrió la puerta del cuarto y salió.

Le seguí, el estaba parado al borde de las escaleras, con su mirada perdida en la puerta principal.

Pude ver a un hombre dejar algo frente a la puerta, bajé las escaleras y abrí la puerta. Era el periódico, lo miré por encima y luego lo aventé hacia un mueble.

Luego me tumbé en el mueble, me sentía cansada, cerré los ojos.

—Estos demonios están haciendo de las suyas —escuché, abrí los ojos, y pude ver a Sasuke sentado en el lugar donde antes había dejado el periódico. Sasuke leía las noticias con subliminal rapidez.

— ¿A qué te refieres? —pregunté, me senté, mirando el diario en sus manos.

—A que estas desapariciones son obra de ellos —dijo, señalando la página del diario, donde aparecían los rostros de las personas desaparecidas. —Esto es lo que puede pasarte si uno de ellos te llega a encontrar mientras estés sola —aclaró, dejándome confundida.

—No entiendo, ¿Qué me harían? —pregunté.

—Devorarían tu cuerpo y tu alma —dijo, sentí un escalofrió recorrer mi cuerpo. —Devorar almas humanas les ayuda a desarrollarse más rápido, al llegar al infierno, no son más que pequeños demonios de bajo nivel, que sirven de comida para algunos ángeles caídos y para demonios de más alto rango —me explicó.

— ¿Los ángeles caídos no se arrepienten? —pregunté. — ¿No vuelven a ser buenos? —agregué.

—No, lo más común es que vayan a parar al infierno, allí sus almas puras terminan de consumirse, y tarde o temprano terminan por convertirse en demonios o simplemente suplen a la muerte, llevando las almas de los humanos más sanguinarios al infierno —dijo. —Los ángeles caídos que "se pierden" en el camino al infierno, suelen vagar en la tierra —contó.

— ¿Hay ángeles en la tierra? —pregunté, totalmente estupefacta.

—Si, en su mayoría son ángeles de la guarda, pero también hay muchos ángeles caídos —acotó, me quedé anonadada.

— ¿Cómo es que sabes tanto sobre eso? —quise saber, Sasuke sonrió.

—Porque soy una especie de demonio, un ser oscuro, uno de los más detestables, el solo hecho de beber sangre humana hace que Kami nos aborrezca, y que mande a sus "angelicales" creaciones a darnos lata —dijo con desagrado, dejando el periódico a un lado.

— ¿Qué mas sabes? —pregunté, me sentía deslumbrada, Sasuke sabia tantas cosas que yo añoraba descubrir.

— ¿Recuerdas lo que te dije antes?, es cosa de inmortales y seres muertos, puede causarte problemas —soltó con voz fría, se levantó del mueble. — ¿No debes ir a la universidad? —preguntó.

—No, nos dieron el día libre, porque mañana a primera hora de la mañana presento mi tesis —dije, Sasuke pareció horrorizarse con la idea.

— ¿No me dejaras hacer nada si no te cuento? —preguntó, asentí rápidamente, el sonrió, dejándome ver sus brillantes colmillos. —Ven —escuché.

Me levanté del mueble y le seguí, me guió hasta la habitación, buscó debajo de la cama, dejó una capa sobre la cama.

Dentro de la capa estaban todos los artículos que él había sacado de sus bolsillos la noche anterior.

Tomó la cajeta de cigarrillos y la sacudió contra la palma de su mano, ¿me invitaría un cigarrillo?

Miré una fina prenda salir de la pequeña caja de cigarrillos. Era plateada, con un dije del mismo color, que llevaba escrito en una de sus caras la palabra "Uchiha", del lado anterior había una especie de gota, dibujada en un color carmesí.

—Esto —dijo, sostuvo mi mano entre las suyas, y me colocó la pulsera. —Debes llevarlo contigo, siempre, ¿entendido? —dijo con voz severa, asentí, sintiendo el frio metal acariciar mi piel.

— ¿Esto para qué es? —pregunté, Sasuke simplemente sonrió.

—Cosas de vampiros —acotó. —También quiero que te abrigues bien, no muestres demasiada piel, te conviene —dijo, pude imaginar la expresión de confusión que acababa de dibujarse en mi rostro.

—No entiendo —dije lentamente.

— ¿Sabes que me está pasando?, estoy quedándome sin provisiones, está comenzando a despertarse mi sed, y tu eres como una bandeja que se sirve por si sola para mí —dijo, me aterroricé un poco, aquello significaba que en cualquier momento podía terminar convirtiéndome en su cena.


Y esto fue todo el capi...comenten ^^