Disclaimer: de JKR y todo lo de siempre
Bueno aquí les dejo otro cap, estas vacaciones me están sentando de maravilla, espero que eso se vea reflejado en lo que escribo
¿tu? Pero qué demonios
Lucius Malfoy se levanto de la cama en la que había estado intentando dormir durante toda la noche, se vistió con un traje negro y una túnica de invierno gris plata, tras desayunar en el gran comedor de la mansión, extrañado de no ver a la "impertinente pelirroja" por ninguna parte, se dirigió a su empresa, ya llevaba mucho tiempo sin atender su patrimonio, sorprendentemente había notado que su casa estaba tal cual la había dejado desde su partida a la prisión de Askaban, había pensando que estaría en peores condiciones, y que Narcisa aprovecharía la oportunidad para dejarlo sin nada, prácticamente que encontraría la casa vacía, pero no, lo único que hacía falta era la ropa y las joyas de ella, tal vez no fuera tan materialista y desgraciada como pensaba, por lo menos le había dejado todo lo que le pertenecía, todo lo que había ganado con su esfuerzo y dedicación, todo el fruto de su trabajo y de los insufribles años que había malgastado obedeciendo al lord. Pero su empresa era otra cosa, tanto tiempo que llevaba sin atenderla, casi dos años desde la batalla final, incluso antes cuando el lord preparaba sus tropas y cuando estuvo otra vez en Askaban, además estaba la suma considerablemente alta de su fianza que según había oído en los pensamientos de la Weasley , había salido de su empresa.
Lucius esperaba encontrarse con un edificio desvencijado y maltrecho, tal vez con uno o dos empleados muy atareados, pero en cambio se encontró con una muy moderna fachada y un montón de empleados atareados si pero no atiborrados de trabajo, cada uno con la mente en lo que debía estar, solo una, su antigua asistente personal noto su presencia en el lugar.
-señor Malfoy, que bueno que viene por aquí- sonrió sinceramente Estela
- es mi empresa y ya hacia hora. – dijo despectivamente
-claro que sí señor, sea bienvenido.
En realidad Lucius tenía claro que muchos de sus empleados eran condenadamente hipócritas en su presencia y que la mayoría desearía que él estuviera pudriéndose, en esa cloaca, pero si de algo estaba seguro, era que entre los más fieles y sinceros estaba Estela, de hecho a ella la había dejado encargada años atrás cuando el ya no pudo seguir a cargo de la empresa.
-has hecho un gran trabajo estela, tienes mi empresa mejor de cómo la deje, creo que sería justo darte un puesto como vicepresidente de industrias Malfoy
- eso sería estupendo señor, pero no creo conveniente robar el crédito por acciones de otros.
-estás diciendo que no fuiste tú la que mantuvo mi empresa en píe, bien pues he de conocer al que lo ha hecho.
-claro señor, si quisiera seguirme, se encuentra en la oficina junto a la suya, ha llegado hoy muy temprano casi en la madrugada.
-pues bien- haciendo un gesto inquisidor con la cabeza, se dirigió hacia el ascensor y pulso el botón del último piso. Pudo notar como una gran bandada de memos interdepartamentales se inmiscuían dentro como haciéndoles compañía.
-hemos llegado señor, yo esperare en mi puesto si no le molesta.
-adelante y ya para de decirme señor, nos conocemos hace casi diez años, y yo siempre te llamo por tu nombre, dime Lucius.
- como prefiera señ... L-Lucius- titubeo un poco.
Lucius desapareció tras doblar la esquina mientras farfullaba algo parecido a "ella no entiende lo que es que le pidan que tutee a alguien" dejando a Estela en un gran mostrador de caoba que se encontraba justo frente al elevador.
-¿tu? Pero qué demonios- fue todo lo que Lucius logro articular.
En un gesto arrogante Ginny se puso de pie, apoyando las palmas de sus manos en el escritorio y lo miro sobre sus gafas.
-así es señor Malfoy, yo trabajo aquí.
-p-pero yo no… mmm- arrugó el entrecejo y salió dando un portazo.
Lucius se dirigió a donde su asistente, la verdad no entendía que demonios hacia ella ahí, según Estela la persona que debería estar allí era la misma que había evitado que su empresa fuera a la quiebra, y no podía ser nadie más que ella, Ginebra Weasley, que para colmo de males estaba indescriptiblemente sexy, con esa minifaldita de pretina alta color gris que se ajustaba justo en su cintura delgada y esbelta y que enmarcaba sus bellos senos a la perfección y con esa blusita blanca que dejaba poco a la imaginación. No, el era Lucius Malfoy y ella una mujer y no solo eso ella era una Weasley, el no podía pensar en ella de esa forma, pero aunque se esforzara el hecho de que fuera una Weasley se le hacía cada vez menos desagradable, sin importar eso, el era mayor, le llevaba por lo menos veinte años, y no tenia duda de que una mujer tan bella y joven, que además había tenido una relación con San Potter, no se fijaría en él por ningún motivo, no ella estaba confundida.
-Estela dime que no acabo de ver a quien creo que vi en esa oficina.
-pues no lo entiendo señor L-Lucius, si me está hablando de Ginny pues…
-espera un segundo yo soy "señor L-Lucius" y ella es ¡Ginny! ¡Por Merlín! Hace cuanto me conoces y no eres capaz de tutearme y a esta aparecida le tienes más confianza- indignado se dio vuelta en dirección a su oficina.
Tras unas cuantas horas de meditación Lucius llego a la conclusión de que lo más justo era a pesar de todo ofrecerle a la Weasley el puesto como vicepresidente de su empresa, después de todo había estado dispuesto a dárselo a cualquier persona que se encontrara tras esa puerta y para su desgracia había sido ella, ni modo era lo justo.
-señorita Sapphire –dijo por el intercomunicador que daba al de su asistente
-me hablas-s a mi L-Lucius
- si es contigo Estela necesito ver enseguida a la señorita Weasley en mi oficina
- en un momento se lo comunicare señor
- que bueno sería eso señorita, hágame ese favor.
-con gusto Lucius
-gracias Estela
Lucius había decidido tratar a Estela según ella lo tratara a él, si lo tuteaba él haría lo mismo pero si lo trataba de usted ó de señor, él le respondería de la misma forma.
Al pasar no más de dos minutos se escucharon unos delicados golpecitos en la gran puerta de madera negra tallada.
-adelante-invitó Lucius
- disculpe señor me mando a llamar
-siga siéntese, señorita. El motivo de que la mandara llamar, es que me han comunicado que gracias a su ayuda mi empresa no ha ido a parar en banca rota, por eso le estoy agradecido y pienso que lo más apropiado seria ofrecerle algo a cambio.
- no quiero nada a cambio
- es lo más justo y de ahora en mas es usted señorita Weasley la nueva vicepresidenta de industrias Malfoy
- gracias señor Malfoy
- no crea que es de mi gusto, - dijo con brusquedad-pero siempre he sabido valorar el trabajo de los demás.
- y no lo dudo- dijo Ginny en el tono más irónico que conocía- pero no tiene que molestarse, su amigo Snape, el mismo que hizo que me hiciera cargo de su caso, y empresa, me ha dado ese puesto, es decir aunque usted no se hubiera decidido a ofrecérmelo, yo ya soy la vicepresidente.
-eso es imposible el no tiene ningún derecho.
-si no me equivoco, el 50% de las acciones le pertenecen al Ministerio y por lo tanto al ministro mismo, entonces el tiene derecho a nombrar un representante. –Respondió arrogante -y si no era más señor Malfoy, tengo mucho trabajo- diciendo esto desapareció por el mismo lugar por el que había entrado.
Lucius si quería verla trabajando allí, total verla de lejos no le quitaba ni le ponía nada, pero no quería que ella se enterara, y que ella le hubiera respondido de esa forma lo llenaba de una ira extraña (muy parecida al lo que sentía cuando el señor tenebroso lo hechizaba con un crusiatus) pero que se negaba a aceptar era dolor, él se había prometido no sufrir jamás por una mujer y una impertinente pelirroja no iba a ser la excepción.
Gracias a los que leen y dejan review y a los que solo leen, por pasarse por aquí y tomarse el tiempo de echar una ojeada
Cahmi Snape-.-
