Hola!
Como están?, tanto tiempo… me recuerdan?XD
Después de una laaaaaaaaarga ausencia gracias a un muso esquivo... estoy de vuelta!
Agradezco a mi amiga, hermanita y beta Sary por permitir que la explote ;)...Y bueno… gracias a todos por apoyarme :D, en especial al escuadrón, a Silvestre, Leeloo, Kmi, Nia, Chela...y...mmm.. si se me olvida alguien después me lo sacan en cara ;)
Como siempre acepto todo tipo de comentarios y sugerencias.
Un abrazote de oso para todos!
Nani
Capítulo 4: Domingo.
Rick no podía dormir. Aun faltaba un poco para que amaneciera pero él sentía que la salida del sol no iba a llegar nunca.
Ya era domingo, lo que quería decir que esa mañana iban a estar en primera plana del periódico.
Rick no quería admitirlo pero estaba asustado. El daño que podían hacerles era muy grande. No entendía cual era el objetivo del juego que estaban forzados a jugar.
Miró a su lado y vio que Lisa se había quedado dormida. Ella también había pasado casi toda la noche en vela pero el sueño pareció vencerla. Rick sabía que ella compartía sus mismas preocupaciones, y quizás estaba más asustada que él porque Lisa no estaba acostumbrada a no tener el control de la situación, aunque no lo demostraba.
Recordó el día anterior. Con Lisa decidieron no hacer nada en especial, solo descansar en casa y olvidarse, o tratar de olvidarse, de su trabajo, de la entrevista y de lo que pudiera venirles encima. Solo se comportaron como una pareja normal que disfruta una tarde de sábado.
Dio una mirada a su reloj y volvió a clavar la mirada en el techo. Por varios minutos continuó preguntándose el por qué estaban utilizándolos de esa manera. Después de todo lo que habían pasado no podía dejar de sentirse traicionado por el Alto Mando, ellos habían arriesgado sus vidas mientras que el Alto mando había observado todo desde lejos. Lo menos que podían hacer para agradecerles su compromiso y esfuerzo era dejarlos tranquilos… pero no, los habían transformado en los Héroes del Amazonas, una propaganda que quizás era para limpiar la imagen de la RDF, conseguir más reclutas o beneficiar las campañas políticas de más de un militar que había sido tentado por las nuevas esferas de poder.
Notó que por la ventana se estaban dejando ver los primeros rayos del tímido sol invernal y decidió levantarse. Se dio una rápida ducha y se dirigió a la cocina para preparar el desayuno, pero se detuvo en medio de la preparación al recordar que había invitado a toda la "familia" a desayunar esa mañana para después hacer el control de daños que había ordenado Lisa.
- Lisa… no le dije… mejor voy a despertarla – se regañó.
Entró a la habitación y se agachó junto a la cama para despertarla. Al verla profundamente dormida prefirió dejarla descansar. Se dio media vuelta para volver a la cocina pero una mano lo detuvo.
- No estoy durmiendo – dijo somnolienta.
- Trata de dormir – le dijo Rick suavemente.
Lisa negó tercamente con la cabeza y se sentó en la cama – no puedo dormir. ¿Aun no llega el periódico?
- No, lo va a traer Claudia.
- ¿Claudia?, ¿Por qué lo va a traer Claudia? – preguntó extrañada.
Rick sonriendo tímidamente le dijo – así nos enteramos todos a la vez. Lisa miró el reloj y vio que faltaba poco para las 0700 – les dije que vinieran a las 0900.
- Se me olvidó decirte que hice un pequeño cambio de planes e invité a todos a desayunar un poco más temprano.
Lisa se tomó un momento para procesar lo que había escuchado, lo miró con los ojos bien abiertos y le preguntó – ¿a que hora los invitaste?
- A las 0730.
Lisa se levantó de un salto y se metió al baño.
Rick volvió a la cocina y comenzó a preparar el desayuno para todos.
Con una sonrisa pensó mientras se ponía a preparar los panqueques – espero que no se acostumbren a los desayunos a lo Hunter.
Lisa después de unos minutos entró a la cocina para darle una mano.
- Tengo todo bajo control, pero te agradecería que pusieras la mesa – le dijo Rick con un guiño.
Lisa al ver la cantidad de panqueques que Rick llevaba preparados le preguntó – ¿mesa para cuantos?
Rick contó mentalmente – 12… no, 13.
- ¿Tantos?, es un pequeño regimiento.
- Tómalo como una prueba para ver cuantos hijos nos animamos a tener – bromeó Rick.
- Ni en broma – dijo Lisa fingiendo espanto y comenzó a poner la mesa.
Mientras agregaba un panqueque al cerro que ya tenía preparado le informó – Claudia va a traer suficientes ejemplares para cada uno, pero antes de entregárnoslos va a leer el artículo en voz alta para que así nos enteremos todos de una vez.
Lisa se quedó pensando un momento - ¿Kate y Joe también vienen?
- Sí, si queremos saber si podemos confiar en ellos esta es una buena oportunidad.
Lisa asintió – estoy de acuerdo – y preocupada le preguntó – ¿Dana y Mark?
- Dana no es problema, no va a entender nada. Pero por más que Claudia y el Trío trataron de convencer a George de que Mark no viniera no lograron hacerlo entrar en razón. Joe y Kate se van a llevar a los niños cuando Claudia lea el artículo para que no vean nuestras primeras impresiones. Apenas vuelvan George se va a encargar de explicarle a Mark lo que está ocurriendo. Si incluso me dijo que va a hacer que Mark lea el periódico.
- George tiene razón. Preferible que se entere por él que por sus abuelos o por sus compañeros de escuela.
- Aun así no creo que deba saber las cosas que se vio obligado a hacer George durante la guerra – dijo Rick preocupado.
- Mark es un niño inteligente, quizás al principio le cueste entender pero al final comprenderá que son cosas que desgraciadamente ocurren durante una guerra – y con curiosidad le preguntó – ¿Cuándo los invitaste a desayunar?
Rick algo avergonzado admitió – el viernes cuando me encontré con el trío antes de dejar la base.
- ¿Fue idea del trío? – preguntó divertida.
- Sí. Y tú sabes que son muy hábiles para convencerte de sus ideas.
Lisa meneó la cabeza riendo por lo bajo.
- A ti también te hubieran convencido – la acusó Rick.
- Lo sé. Pero les habría tomado más que un solo intento.
- ¿Cómo sabes que fue solo un intento?
Lisa como respuesta solo alzó una ceja.
- Fue un solo intentó – murmuró derrotado y agregó – ellas se encargaron de informarle a todos.
- ¿Por qué no me lo dijiste antes?
- Se me olvidó. Estaba más preocupado de que me maltrataras – le respondió sonriendo mientras le guiñaba un ojo.
Lisa sonrió – llevamos sólo unos días de vuelta al trabajo y ya te encargaste de que todos desobedecieran mi orden.
- Lo siento, no volverá a ocurrir.
- Eso espero, no quiero verme obligada a maltratarte.
- ¿Es eso una oferta?- le preguntó con picardía.
Llamaron a la puerta y al abrir Lisa se encontró con los Sterling.
- Buenos días Almirante – la saludaron a la vez.
- Lisa – balbuceó Dana.
Lisa sonriendo los hizo pasar – ¿como están?
- La verdad Almirante es que estamos nerviosos – admitió Max.
Lisa asintió – nosotros también. Pónganse cómodos mientras esperamos al resto.
Max se asomó a la cocina – jefe, ¿necesita ayuda?
Rick le indicó con la cabeza – te agradecería si pones a calentar la tetera.
- A la orden, jefe.
Lisa le preguntó a Miriya – ¿como durmieron?
- Yo dormí casi toda la noche, pero Maximillian no creo haya dormido mucho.
Lisa observó a Max y notó que con sus gafas ocultaba las ojeras.
- Almirante – continuó Miriya – con Maximillian tememos que la RDF quiera volver a experimentar con Dana.
- No se preocupen Miriya, te prometo que haremos todo lo posible para que eso no ocurra – le aseguró Lisa.
Volvieron a llamar a la puerta y entró el trío seguidos de Kate y Valenti, quienes lo primero que hicieron fue cuadrarse al ver a Lisa.
- Están en mi casa, no es necesario seguir el protocolo – los tranquilizó Lisa mientras el trío se quejaba de la fría mañana y de lo difícil que era encontrar un taxi un domingo a esa hora.
Sammie preguntó – ¿no ha llegado la Comandante?
- Ya tiene que estar por llegar – contestó Rick desde la cocina.
El trío rápidamente secuestró a Miriya para planear maneras de vengarse de la periodista. Dana en algunas de las ideas asentía o negaba tratando de dar su opinión provocando risa entre los presentes.
Max y Rick salieron de la cocina y anunciaron que estaba todo listo.
Lisa murmuró – no se si pueda comer algo.
Volvieron a llamar a la puerta y entraron Claudia y los Carter. George llevaba un bolso en el que Lisa supuso llevaba los ejemplares del periódico.
- ¡Lisa! - se le abalanzó Mark encima casi haciéndole perder el equilibrio.
- Mark, cada día estás más grande – lo saludó Lisa.
Mark asintió – tengo que seguir creciendo para poder convertirme en piloto.
- Hey Mark, ¿Qué te parece si más tarde vamos con Lisa a la Base y te muestro mi Varitech? – le preguntó Rick mientras lo despeinaba.
Mark asintió entusiasmado.
- ¿Estamos todos? – preguntó Claudia.
- Sí, y el desayuno a lo Hunter está servido – le informó Rick.
Lisa se dirigió a todos - acomódense donde puedan – viendo que en su sala no cabía nadie más.
George que estaba más callado de lo habitual le preguntó - ¿puedo llevar a los niños a tu habitación? Así estarán más cómodos.
Lisa asintió preocupada al ver la sombría expresión de su amigo. Le preguntó a Miriya - ¿Dana puede estar en mi habitación?
- Sí Almirante.
Max agregó – mientras Mark la cuide no tenemos nada de que preocuparnos – haciendo que a Mark se le dibujara un enorme sonrisa orgullosa.
George llevó a los niños a la habitación, momento que aprovechó Lisa para preguntarle a Claudia - ¿Qué le ocurre?
- A pesar de que lo niega, tiene miedo de lo que pueda pensar Mark de él – le contestó Claudia en voz baja.
Rick alzando la voz los invitó a comer.
Lisa miró a su alrededor y no pudo evitar sonreír divertida. Junto a ella en la mesa estaban Rick, Claudia, Max, Miriya y Kate, el trío se había apoderado del sofá y en el suelo, apoyados en la pared de su habitación, estaban sentados George y Valenti.
Rick dijo bromeando – si seguimos invitando a todos a desayunar nos vamos a ver en la obligación de conseguir una casa más grande.
- ¿No han buscado una, jefe? – preguntó Max.
Rick negó con la cabeza – ¿Para qué?
- Capitán, si quieren tener hijos necesitan más espacio – le dijo Kim.
- Ustedes solo tienen una habitación – les recordó Vanessa.
- Y no sería apropiado tenerlos en la misma habitación. Menos si ustedes… ya saben – dijo Sammie.
Lisa sonrojada les dijo – aun es muy temprano para buscar una casa nueva.
Rick agregó – además no creo que haya casas disponibles tan cerca de la base, como esta.
- ¿Cuándo vamos a ver a un pequeño Hunter por estos lados? – preguntó Claudia risueña.
Lisa iba a responder pero Sammie se le adelantó – yo digo que antes de fin de año.
- Yo creo que va a llegar para celebrar el primer aniversario – dijo Kim.
- ¿Y si ya viene en caminó? – preguntó Vanessa haciendo que sus dos amigas se emocionaran y que Rick se atorara con su café.
Lisa las regañó – no quiero que apuesten sobre cuando seremos padres.
Rick recobrando el aire dijo – y eso no va a ocurrir dentro de un buen tiempo – y mirando a Lisa preocupado le preguntó – Porque tu no… ¿verdad?
- ¡No! - lo regañó y miró a Kate y a Joe que no sabían si reírse o ponerse a cubierto.
George que los miraba divertido dijo – chicas, no se preocupen de cuando nazca, sino de quien va a ser la madrina.
- ¡Yo! – dijeron las tres al unísono haciendo que todos se rieran.
Lisa agobiada preguntó - ¿Por qué mejor no cambiamos de tema?
- Apoyo la moción – dijo Rick, tan sonrojado como ella.
- ¿Qué les parece si revisamos el periódico de una vez por todas? – preguntó Miriya.
El silencio se hizo presente en la sala hasta que Lisa se dirigió a los Tenientes – Kate, Joe… hay un parque con juegos para niños a dos calles de aquí, ¿Les importaría llevar a jugar a Mark y a Dana?
- ¿A que hora quiere que volvamos Señora? – preguntó Joe.
- Dentro de una hora.
Los muchachos asintieron, esperaron a que Miriya y George abrigaran a los niños y salieron de la casa.
Claudia se levantó de la mesa y sacó de su bolso un ejemplar del periódico para leerlo. Con una mueca de disgusto les enseñó la primera plana del periódico. Casi toda la página la abarcaba una foto de ellos cuando fueron condecorados, de hecho era la misma que se había utilizado en el ejemplar del primer día del año. La única diferencia a esa edición es que el titulo esta vez era el de "¿Héroes del Amazonas?".
George dijo con ironía – es la misma portada, solo le puso los signos de interrogación. Tiene que haberle costado mucho trabajo llegar a tan brillante idea.
- Quizás por eso no tuvimos una sesión fotográfica… demasiado trabajo – bromeó Max.
Claudia les informó – antes de venir para acá leí el periódico para no perder el tiempo en cosas que ya todos sabemos, así que destaqué lo que más les concierne y es lo que voy a proceder a leer. Más tarde ustedes pueden leer el reportaje completo.
-¿Qué es lo que más nos concierne? – le preguntó Lisa.
- Solo dos o tres cosas de la misión al Amazonas y sus perfiles, por supuesto.
- ¿Nuestros perfiles? – preguntó con ironía Rick.
George le dijo – creo que desde hoy perfil también significa "hacerte pedazos"
- Aun no sabemos lo que publicó – les recordó Max, pero al ver el ceño fruncido de Claudia preguntó - ¿tan malo es?
Claudia solo abrió el periódico y comenzó a leer - ¿Los Héroes del Amazonas?, por Sheryl Lee.
Desde Año Nuevo que se ha celebrado con bombos y platillos a este grupo de oficiales que valientemente arriesgaron sus vidas en la selva amazónica para regalarnos algo que solo en nuestros más locos sueños hubiésemos podido alcanzar. La tan anhelada paz.
¿Pero la historia fue como asegura la RDF? Nos han vendido la imagen de cinco oficiales que gracias a su desinteresado sacrificio pudieron lograr derrotar al enemigo más grande con el que ha contado la raza humana, el temido Zentraedi, Khyron.
Muchos de ustedes automáticamente colocaron en un pedestal a estas cinco personas sin siquiera detenerse a pensar si son merecedores de semejante adoración.
Es cierto que fueron claves a la hora de derrotar al enemigo, pero no son los héroes que quieren que creamos y sobre todo, no son un modelo a seguir.
Nos han contado la historia de que de no ser por ellos jamás se hubiese podido derrotar a Khyron, hecho que demuestra la ingratitud de la RDF y sobre todo de estos cinco oficiales hacia los caídos que ayudaron a que la misión encomendada pudiera tener un final favorable.
Nombres como el del Coronel Marko Kovac han pasado al olvido, cuando fue él quien descubrió lo que tramaban los malcontentos, y fue él quien ideó la misión en el amazonas, siendo segundo al mando de esta. Todos fueron condecorados, pero se les olvidó honrar a quien fue el cerebro detrás de toda la operación. No se tomó en cuenta tampoco que dio su vida por todos nosotros.
Claudia esperó un momento para continuar, permitiéndoles expresar sus opiniones. Al ver que se mantenían en silencio agregó – luego vienen dos páginas donde cuenta con lujo de detalles todo lo que sabe sobre la misión.
Lisa fue la primera en hablar – lo que ella sabe de la misión del Amazonas se asemeja mucho más a la realidad que la historia que fue publicada anteriormente.
Claudia les comentó - en esta parte del reportaje solo critica el accionar de la RDF, y da a entender de que ustedes solo siguieron órdenes. A quien acusa directamente de cómo se llevó la misión es al Alto Mando. Afirma que la misión fue pobremente organizada, que no estuvo exenta de problemas y que a ustedes no les quedó más remedio que sobrellevar la situación en la que se vieron envueltos.
- Pero no acusa a Kovac – dijo George.
- No, lo pone como el héroe trágico – afirmó Claudia.
Rick murmuró con ironía – Héroe trágico…. Yo lo recuerdo de otra manera.
- Tengo una pregunta – dijo George - ¿Se pide también una medalla para Jackson?
Claudia negó con la cabeza.
Max preguntó – Comandante, ¿hay algo más aparte de la misión del Amazonas?
Claudia con un gesto incomodo les dijo – Hay una parte dedicada a ustedes… y no les va a gustar.
- Por favor Comandante, continúe leyendo – le pidió Vanessa.
Claudia asintió y continuó - ¿Quienes son los "Héroes"?
Este selecto grupo de oficiales fuera de la base se considera una familia. Un círculo que dentro de sus más cercanos se puede ver a la nueva vocera de la RDF y al mismísimo Almirante Gloval.
- ¿Tampoco te libraste? – le preguntó Lisa.
Claudia meneó la cabeza y prosiguió con la lectura.
La Familia está encabezada por la Contralmirante Lisa Hayes quien cuenta con un exquisito expediente militar. Es la primera mujer en convertirse en Almirante de la RDF. Hija del fallecido Almirante Donald Hayes, quien pudo haber influido positivamente en su carrera. Mano derecha y protegida del Almirante Henry Gloval, quien también pudo haber influido a favor de su carrera.
La Almirante Hayes es una mujer que lleva todos los cánones militares en su sangre, cosa que demuestra en su fría y calculadora personalidad. Está acostumbrada a tener el control de las situaciones, bordeando en la obsesión.
Cabe de destacar que la prematura muerte de su madre, la casi nula comunicación con su padre y la muerte de su prometido siendo aun muy joven, la transformaron en una persona retraída y amargada, que hizo del trabajo su vida. Temida y respetada por sus pares, es lo que todo Comandante desea en un subalterno. Trabajólica, perfeccionista e intolerante, todo maquillado con una careta de profesionalidad y compromiso.
Pero aparentemente la Almirante tiene una habilidad única para meterse en graves problemas que la obligan a ser rescatada de una inminente muerte. Le ocurrió, en la Base Sara de Marte, el recordado incidente en donde fue capturada por fuerzas Zentraedi cuando estábamos vagando en el espacio, en la Base Alaska, en donde fue la única sobreviviente, al igual que en la Base del Amazonas. Esto puede llevar a preguntarse a nuestros lectores, ¿cómo es posible que ella haya sido la única en sobrevivir? Conjeturas se pueden hacer muchas, como que quienes la acompañaban se preocuparan de que ella sobreviviera aunque ellos no lo lograran (podemos tomar como ejemplo la Base Alaska en donde ella sobrevivió a su padre), que su fortaleza es tal que logra sobreponerse hasta a las más difíciles situaciones o como dice ella, solo suerte.
En la actualidad es la Comandante del Comando de Alerta Temprana de la RDF. Está comprometida en matrimonio con el Capitán Rick Hunter, con quien se niega a comentar su futura boda. Además acaba de ser asignada como Comandante de la SDF-2 para la futura misión expedicionaria.
Podemos concluir que la Almirante Hayes es la Joya de la RDF.
Claudia bajó el periódico y observó a sus amigos, quienes se encontraban en un sepulcral silencio.
Lisa tratando de que su voz no sonara afectada dijo – No solo soy la Reina de Hielo, sino que también deja ver entre líneas que me he aprovechado del nombre de mi padre y del Almirante Gloval para llegar hasta donde estoy ahora.
- Sin contar que deja entrever que acarreas la muerte a quienes te rodean – agregó George molesto.
Rick dijo enojado – esa mujer no sabe de lo que habla. Si no fuera por ti muchos de nosotros no estaríamos hoy aquí.
- O ninguno de nosotros – aseguró Sammie.
Miriya dijo enojada – Almirante, solo de la orden y la periodista desaparece.
Lisa sonriendo agradecida la tranquilizó – nada de lo que ha dicho es nuevo para mí. Durante toda mi carrera he tenido que lidiar con ese tipo de insinuaciones. No me interesa lo que ella o los que lean esto puedan pensar de mí.
- Lo hechos te apoyan, amiga – le aseguró Claudia – no te preocupes.
- Estoy bien, no hay daño – dijo no muy convencida.
George tratando de aliviar la tensión dijo – vamos, todos conocemos a Lisa y sabemos lo que ha hecho por nosotros. Y cuando digo nosotros no me refiero solo a los que estamos aquí, sino que también a toda la base y a gran parte de la población. ¡Larga vida a la Gran Comadreja!
- ¡Larga vida a la Gran Comadreja! – repitieron todos con una sonrisa.
Lisa meneó la cabeza y sonriendo les agradeció el apoyo.
Claudia volvió a levantar el periódico y continuó leyendo.
El siguiente dentro de la familia y futuro esposo de la Almirante Hayes es el Capitán Rick Hunter.
En su juventud perteneció al circo aéreo de su padre. También participó en varias competencias aéreas de las cuales salió victorioso.
Este joven de temperamento volátil se unió a la RDF mientras estábamos en el espacio, luego de ser convencido por su amigo de toda la vida, el As de Combate, Comandante Roy Fokker.
Lamentablemente el Capitán Hunter al ingresar a la milicia no dejó de lado su irresponsabilidad y terquedad, agregando a su conducta el desobedecer órdenes, transformándose en la pesadilla de sus superiores.
Es uno de los mejores pilotos con los que cuenta la RDF, a pesar de que otra de sus habilidades es ser derribado y vivir para contarlo.
Hay que admitir que el Capitán Hunter a pesar de ser dueño de un carácter difícil, ha demostrado ser un excelente piloto, aunque no es el mejor con el que cuenta la RDF. No ha destacado como estratega ni como líder, por lo que llama la atención su reciente nombramiento como Jefe de Operaciones Militares del Comando de Alerta Temprana. Algunos miembros de la RDF han expresado su malestar aduciendo de que el Capitán obtuvo ese puesto por estar comprometido en matrimonio con la Almirante Hayes.
También es conocida su larga amistad con la súper estrella Minmei, con quien se ha rumoreado en más de una oportunidad un posible romance. Minmei no ha confirmado ni desmentido estos rumores, pero en una reciente entrevista ha demostrado un creciente interés por el joven Capitán.
Claudia hizo una pausa para mirar a sus amigos y no pudo evitar notar las expresiones contrariadas de Lisa y de Rick.
Miriya con el ceño fruncido le dijo a Lisa – Almirante, puedo deshacerme de las dos, solo dígamelo.
- Dos pájaros de un tiro – bromeó George.
Lisa cerró los ojos e inspiró hondo – no vale la pena – miró a Rick y le pareció divertida la mueca de desagrado que tenía dibujada en el rostro.
Rick al sentirse observado le aseguró a Lisa – No creo que eso sea cierto, pero aunque lo fuera no tienes nada de que preocuparte Lisa. Minmei ya no significa nada para mí.
- Awwww – suspiró el trío.
- Lo sé Rick – lo tranquilizó Lisa.
- Pero lo que me molesta es que me hace ver como un niño malcriado e incompetente. ¡Si dice que mi nuevo cargo me lo dieron porque me voy a casar contigo! – reclamó exasperado.
Lisa calmadamente le dijo – Todos sabemos que tus promociones te las has ganado, Rick. Has demostrado con creces que no eres un incompetente – y bromeando agregó – pero no sé que pensar sobre lo del niño malcriado.
Rick con una media sonrisa admitió – eso no se lo puedo negar.
- ¿Cuántas veces te han derribado? – le preguntó George.
- Un par. Incluso una vez Lisa me derribó – contó riéndose.
Lisa sin saber si reírse o regañarlo se defendió – no fue mi culpa. Te advertí que te alejaras del área pero para variar me desobedeciste.
Claudia con una sonrisa burlesca dijo – pero eso no evitó que te culparas y anduvieras llorando mares por el pobre de Rick.
Rick miró divertido a Lisa – y me llevaras flores al hospital.
- Continua con la lectura por favor – le pidió Lisa a la morena.
- Está bien, no te enojes. De Rick no dice nada más.
- ¿Quién toca ahora? – preguntó Vanessa.
Claudia miró a George y continuó con la lectura - El Teniente Coronel George Carter es el bufón de la familia. Pero no se dejen engañar, detrás de su encanto y simpatía se esconde un frío y peligroso personaje.
Hasta hace poco trabajó en el Hospital General de Macross en el puesto de Cardiólogo, pero desempeñándose mayormente en la sala de emergencias. Volvió al Servició Activo para unirse a la Operación Comadreja, ya que comparte una estrecha relación con la Almirante Hayes y por su cercanía con el fallecido Coronel Kovac, bajo quien sirvió en la Guerra Global.
Durante la Guerra Global perteneció al infame Escuadrón de Elite de la Infantería de Marina conocido como los Carniceros, a quienes se les encomendaban las misiones más difíciles y sangrientas. De ahí su apodo. Se especializaban en operativos denominados de "limpieza", que consistían en eliminar al enemigo sin dejar testigos. Cada miembro de este Escuadrón demostró ser impecable en asesinatos a sangre fría.
Dejó el Servicio para dedicarse a la medicina. Estuvo casado con la también doctora Susan Carter, con quien tuvo un hijo que hoy tiene seis años. Lamentablemente la señora Carter falleció en un accidente automovilístico hace casi dos años, pero esto no ha sido motivo para que el Coronel dejara de lado su faceta de galán. Ha sido visto en cercana compañía de la Almirante Hayes, de la Comandante Grant y de la mismísima Lynn Minmei. Aparentemente el atractivo Coronel es todo un Don Juan.
Hoy se desempeña como Jefe de Inteligencia dentro del Comando de Alerta Temprana.
Claudia dejó de leer y miró a George que parecía que iba a estallar en cualquier momento.
George tratando de tomárselo con humor dijo – soy un payaso asesino y mujeriego.
Miriya dijo seriamente – mi oferta sigue en pie.
- Te lo agradezco Miriya pero no va a ser necesario. Puedo hacerlo yo mismo – contestó George.
- Coronel, sabemos que usted no es así. Si fuera un Don Juan nosotras ya lo hubiésemos averiguado – lo apoyó Kim.
- Y hemos probado que usted no lo es. Es un caballero que respeta a su hijo y la memoria de su esposa – agregó Vanessa.
Sammie quejándose dijo – si la única manera de que nos tomara en cuenta fue chantajeándolo para Navidad – haciendo que Kim y Vanessa sonrieran satisfechas.
- Gracias chicas – dijo mientras sonreía incómodo.
Max pensativo comentó - ¿recuerdan que esta periodista nos dijo que no le interesaban las cosas de farándula o algo así? Con lo que publicó se contradice. No está creando un triangulo amoroso, sino que un circulo.
- ¿Qué? – preguntó Rick.
- Capitán, es muy fácil – explicó Sammie – Usted esta comprometido con la Almirante, pero Minmei tiene interés en usted. Por otro lado la Almirante está con usted pero se insinúa que tuvo algo con el Coronel y el Coronel supuestamente tuvo algo con Minmei, pero ahora estaría con la Comandante.
- Santo cielo… están transformando nuestra vida en una novela – se quejó Lisa.
- Como si a alguien le importara nuestra relación – bufó Rick.
- ¿Continúo? – preguntó Claudia.
Todos asintieron.
La morena se giró hacia donde estaban sentados Max y Miriya – Para concluir tenemos a los Tenientes Comandantes Sterling, el joven matrimonio que se complementa al ser tan opuesto.
Son los mejores pilotos con los que cuenta la RDF. Ellos fueron quienes dieron el gran paso no solo contrayendo matrimonio sino que uniendo con este acto a dos razas enemigas que se enfrentaban en una cruenta guerra. También fueron los primeros en concebir un bebé humano extraterrestre.
El Comandante Max Sterling es una persona extremadamente mesurada que sobre su nave se transforma en un As de Combate. De carácter tranquilo, conciliador e introvertido.
Por otro lado la Comandante Miriya Sterling fue una de las mejores guerreras de los Zentraedi hasta que se unió a nuestro bando. Fría y agresiva, aun no se adapta completamente a nuestra sociedad.
Cabe destacar que fueron el primer y único matrimonio Humano-Zentraedi antes de que Dolza atacara nuestro planeta.
En la actualidad el Comandante Sterling se desempeña como líder del Escuadrón Skull, dentro del cual también se encuentra la Comandante Sterling. Este escuadrón acaba de ser asignado al Comando de Alerta Temprana.
Claudia bajó el periódico y lo dobló por la mitad – con eso concluyen sus perfiles. Después viene un pequeño artículo en el que explica que el Comando de Alerta Temprana o C.A.T. es el encargado de velar por nuestro futuro… nada importante.
- Al menos de ustedes no dice casi nada – le dijo Rick a Max.
- Creo que se equivoca jefe. Hace hincapié en que fuimos los primeros y únicos en casarnos antes del ataque de Dolza – le corrigió Max.
- Prácticamente dice de que por su culpa Dolza nos atacó – le dijo Lisa.
- Yo la mato – dijo Miriya entre dientes mientras se levantaba y salía a la calle.
- ¡Cariño!, ¡espera! – Max salió tras ella para tranquilizarla.
- Lo bueno es que no dice nada que pueda afectar a la pequeña Dana – dijo George.
- No es estúpida. Sabe que decir algo contra Dana le equivale una sentencia de muerte segura – le dijo Claudia.
Rick algo divertido preguntó - ¿entonces que hace Max allá afuera tratando de detener a Miriya?
Escucharon unos fuertes golpes en la calle y a los pocos segundos vieron entrar a Miriya más tranquila y a Max con la cabeza gacha con algo en las manos.
Max avergonzado le dijo a Lisa – Almirante, no se preocupe por su cubo de basura, le compraré uno nuevo – y tendiéndole lo que llevaba en las manos continuó – y durante la tarde repararé su buzón.
Miriya agregó – Lo siento Almirante, pero necesitaba descargar mi frustración en algo y su cubo de basura y su buzón eran lo que tenía más cerca.
Lisa los miró divertida y no pudo evitar reírse – no se preocupen. Prefiero esto a perderlos a ustedes por acriminarse con esa periodista.
- ¿Cómo pudo escribir tanta basura?, ¿Qué le hicimos? – preguntó Rick a nadie en particular.
- De eso nos vamos a encargar nosotros de averiguarlo… ¿verdad chicas? – le preguntó George al trío.
- A la orden, Coronel – contestaron las tres.
- George, recuerda que no están bajo tu mando – le dijo Lisa.
- Aunque el Almirante no acepte la petición de traslado de las chicas, la "Operación Vendetta" no se va a poder llevar a cabo por los conductos regulares… trabajaremos en ella durante nuestro tiempo libre – le dijo George con una sonrisa satisfecha.
- ¿Operación Vendetta? – preguntó Claudia.
- ¿Qué es Vendetta? – preguntó Miriya.
- Venganza en Italiano… Joe me dio la idea. Nos hace ver como la "Familia"… ni que fuéramos mafiosos – contestó George.
Lisa con curiosidad preguntó - ¿Por qué Valenti sugirió ese nombre si no sabe lo que está ocurriendo?
Vanessa tomó la palabra – bueno Almirante, nosotras no pudimos ingresar con ustedes a la sala en donde se llevó a cabo la entrevista, pero sabíamos que esa sala contaba con cámaras y…
Kim continuó – sabemos que Kate es una genio y le pedimos que desde el C.A.T. se introdujera al sistema de vigilancia de la base y pudimos ver la entrevista en directo.
Sammie agregó – y la grabamos. Quizás algún día nos pueda ser útil.
- ¿No son geniales? – preguntó George.
Lisa en vez de reírse fulminó con la mirada al trío - ¿Cómo se les ocurre pedirle eso a la Teniente Watson? Acaba de graduarse de la Academia y lo primero que ustedes hacen es que arriesgue su carrera.
Rick preocupado preguntó - ¿Nadie se dio cuenta?
Sammie negó con la cabeza – Kate es brillante, no pudieron rastrearla.
- Por muy brillante que sea no debieron arriesgarla de esa manera – replicó Lisa.
George alzando una mano pidió permiso para hablar – Kate además nos hizo un gran favor. Todos sabíamos que Maistroff iba a grabar la entrevista para después entregársela al Alto Mando, pudiendo provocarnos problemas más grandes. Cuando terminó la entrevista y Maistroff dejó la sala de vigilancia Kate procedió a borrar todos los archivos.
- La única copia que existe la tenemos nosotras – le informó Kim.
- Así esa periodista no tiene como demostrar que realmente los entrevistó – dijo Vanessa.
- Igual esto va a traer problemas, chicas – las regañó Claudia – cuando Maistroff se de cuenta de que no están los archivos van a buscar culpables, partiendo por nosotros.
- No se preocupe Comandante – la tranquilizó Vanessa – Kate dejó los videos de la cámara de seguridad de la sala de grabación. Ahí se puede ver perfectamente que Maistroff presiona unos botones, pero por el ángulo de la cámara no se puede saber cuales fueron.
- Es más fácil que lo culpen a él que a ustedes – agregó Kim.
- Como les dije… ¿No son geniales? – preguntó George con una sonrisa.
- ¿Quién más sabe de esto? – preguntó Lisa.
- Aparte de nosotros y Kate, sólo el Teniente Valenti – contestó Sammie.
- ¿Tu sabias de esto? – le preguntó Lisa a George.
- Me di cuenta cuando llegué al Comando y encontré a los cinco con expresión culpable.
- Donde el Coronel salió tan rápido de la sala no nos dio tiempo de escondernos – contó Kim sonriendo avergonzada.
- ¿Qué hacemos ahora? – preguntó Max.
- No podemos hacer nada, solo esperar y ver las reacciones dentro de los próximos días – dijo Lisa y dirigiéndose al trío continuó – y ustedes… ustedes… que saco con decirles algo si lo van a hacer igual – murmuró – solo tengan cuidado y manténganme al tanto, ¿entendido?.
- Entendido Almirante – contestaron las tres.
- ¿Hay algo más? – preguntó Miriya.
Claudia con una sonrisa burlona abrió el periódico y contestó – solo una cosa muy pequeña.
Todos la miraron con curiosidad.
La morena con una sonrisa en los labios continuó con la lectura.
Confirmada Película
Las especulaciones de llevar a la pantalla grande la aventura del Amazonas han sido confirmadas. La producción comenzará el mes de abril en el mismo lugar en donde ocurrieron los eventos. Se espera que la filmación comience a fines de Junio.
Quienes ya han firmado para protagonizar la cinta son Lynn Minmei, quien encarnará a la Almirante Hayes, y Lynn Kyle quien interpretará al Coronel Kovac.
Consultados por sus personajes, la cantante dijo estar emocionada ya que para ella va a ser un reto interpretar a una persona tan fría y estricta. Por otro lado Lynn Kyle expresó que espera hacer justicia a la memoria del caído, ignorado y verdadero héroe del Amazonas.
El silencio se volvió a apoderar de la sala hasta que el trío estalló en una carcajada.
En medio de un ataque de risa Sammie preguntó - ¿Minmei va a interpretar a la Almirante?
- No le veo la gracia – la regañó Lisa, solo logrando que se rieran con más ganas y haciendo que Claudia se les uniera.
- Paren… si no es chistoso – se quejó Lisa.
- Tienes que admitirlo Enana… ver a Minmei como la Capitana Hayes va a ser algo hilarante – dijo George contagiándose de la risa.
- Y delirante – dijo Rick sin ya poder contener la risa, al igual que Max y Miriya.
Lisa enojada se cruzó de brazos – claro, ríanse a expensas mías. Yo me reiré al ver quien los interpretará a ustedes.
- No creo que se pueda comparar amiga – le dijo Claudia mientras recobraba el aliento.
- ¿Podemos enfocarnos en temas más serios? – preguntó Lisa, aunque más que una pregunta fue una orden.
- ¿Control de daños? - preguntó Rick.
Lisa asintió seriamente.
- Veamos – dijo George mientras sacaba una libreta del bolsillo interior de su chaqueta y comenzaba a anotar – La Almirante Hayes es una amargada y oportunista reina de hielo, que además lleva la muerte a quienes la rodean, ¿verdad?
Lisa con una mueca de desagrado contestó – nada nuevo.
George asintió mientras continuaba anotando – El capitán Hunter es un niño malcriado que se vale del reconocimiento de su futura esposa para escalar posiciones… Minmei se sentiría atraída por él.
Rick enojado murmuró – es una idiota.
George continuó – yo, bajo mi disfraz de payaso, escondo a un peligroso asesino… además soy todo un casanova – con ironía agregó – ya sé, con mi encanto y galantería la atraeré para después lincharla.
- George – lo regañó Lisa.
- Dejaré algo para ti, lo prometo – bromeó.
- Continua – dijo Lisa con una media sonrisa.
- Miriya es una inadapta y peligrosa Zentraedi y Max es un tipo sin carácter que solo en su avión demuestra su valía. Por culpa de ellos la tierra fue destruida.
Max tenía el ceño fruncido y la mirada clavada en el suelo. Miriya daba la impresión de que buscaba algo con lo que desquitarse, por lo que Rick le quitó de las manos el buzón a Lisa y se lo entregó. Miriya lo recibió y lo apretó fuertemente haciendo que emitiera varios crujidos.
George continuó – y para concluir, y no sé si se habrán dado cuenta, es que ella resalta nuestras nuevas obligaciones, dando a entender que el futuro del planeta es el Comando de Alerta Temprana y que quedó en manos de esta "familia"… un grupo de ineptos, aprovechadores y peligrosos oficiales… ah… y tomando lo que dijo Max de que esta mujer no está creando un triangulo sino un circulo amoroso, le está diciendo al mundo que más encima los héroes del amazonas están juntos y revueltos.
Sammie enojada murmuraba – vendetta… vendetta – mientras Miriya parecía querer transformar el buzón en acordeón.
- Sin contar la futura película en la que lo más probable es que no nos interpreten… nos caricaturicen – dijo Max.
- Lo único que faltaría en esa película es que dijeran que Lisa tuvo un romance con Kovac en medio de la selva – bromeó George ganándose una mirada desaprobatoria de parte de Lisa y una mirada asesina de parte Rick.
Claudia apoyando a George dijo – saben que es una posibilidad.
Lisa después de estar unos minutos en silencio dijo – si dejamos que esto nos afecte le daremos en el gusto a esa periodista. Creo que lo más prudente es que sigamos viviendo nuestras vidas con normalidad y resolvamos los problemas según se vayan presentando – y levantándose continuó – no he dejado de darle vueltas a esta entrevista desde el viernes, y por la manera en que nos han tratado tengo la impresión de que alguien o más de alguien nos quiere sacar de su camino. El problema está en que no sabemos el por qué.
- ¿Política? – preguntó Rick.
- Podría ser una de las razones – admitió George y le preguntó a Lisa - ¿Cuáles son sus órdenes, Jefa?
Lisa dejó escapar un suspiro – Rick, quiero que te concentres en formar a tu equipo. En cosa de meses empiezan a rodar esa película y lo más probable es que nos hagan ir hasta allá para mostrar los lugares en los que estuvimos. Tenemos que aprovechar esa oportunidad para registrar la zona. Es por eso que quiero que lo antes posible tengas preparada a la infantería, George te puede ayudar en ese aspecto.
Rick asintió seriamente y dijo – además vamos a necesitar más apoyo aéreo, pero el Almirante no nos puede proporcionar otro escuadrón.
- ¿Qué quieres hacer?
- Quiero crear un nuevo escuadrón que esté bajo las órdenes de Miriya. Ella se encargará personalmente de elegir a sus pilotos.
Lisa admitió que la idea era buena – Déjame confirmarlo con el Almirante Gloval… que no se te olviden los proyectos del doctor Lang.
Miriya entusiasmada preguntó - ¿Un Escuadrón para mí?
- Sí, te lo mereces – le dijo Rick – para poder formarlo necesitamos la aprobación del Almirante Gloval
Lisa siguió dando órdenes – George, quiero que averigües para quien trabaja esa periodista, y no me refiero a que periódico. A esa mujer se le han dado demasiadas libertades y demasiada información para ser una simple periodista – y al ver que George iba a decir algo continuó – con esto no quiero decir que esté autorizando tu operación – y con una sonrisa cómplice agregó – pero tampoco te la estoy prohibiendo… solo no se metan en más líos… eso va especialmente para ustedes tres – dijo mientras se giraba hacia donde estaba sentado el trío.
Claudia sonriendo dijo – y tampoco metan en líos a los Tenientes.
Lisa miró a los Sterling y continuó – Max, Miriya, voy a pedirle lo antes posible al Almirante formar el nuevo escuadrón por lo que quiero que desde ya comiencen a buscar a futuros candidatos… y Miriya… no quiero que te acerques a esa periodista ¿entendido?
- Sí Almirante – respondió decepcionada la Zentraedi.
Lisa con una sonrisa traviesa se le acercó y en voz baja le dijo – al menos, no todavía.
- No la alientes – la regañó Rick en broma.
- Chicas – le dijo Lisa al trío – por favor vayan a buscar a los niños.
El trío se levanto rápidamente y salieron de la casa.
Claudia miró la hora y dijo – yo los dejo, en media hora tengo una reunión con el General Jackson… y esta es la primera reunión a la que realmente quiero ir. Me tiene que dar muchas explicaciones – la morena se despidió de ellos y dejó la casa.
- No me gustaría estar en el pellejo de Jackson – Bromeó Rick.
La sala de pronto quedó en silencio, cada uno perdido en sus pensamientos.
Max le preguntó a Lisa - ¿Qué hacemos si alguien nos quiere entrevistar?
Lisa pensó un momento su respuesta – por el momento no hagan ningún tipo de comentario… no caigamos en su juego.
- ¿Y si el Alto Mando nos obliga? – preguntó Miriya.
Lisa meneó la cabeza – a pesar de lo que nos pueda ordenar el Alto Mando, lo que salió publicado hoy es tanto un ataque profesional como personal. Ellos pueden decidir sobre lo que podemos decir sobre las misiones pero no pueden inmiscuirse en asuntos personales. De todas maneras voy a hablar esto con el Almirante.
Comenzó a sonar el teléfono y Rick se apresuró en contestar. Después de una breve conversación colgó y le dijo a Lisa – el Almirante quiere verte dentro de una hora en su despacho.
- ¿Solo a mi? – preguntó Lisa.
Rick asintió y bromeando dijo – al parecer Mark hoy solo va a estar con su tío favorito.
George que había estado leyendo el periódico le dijo – recuerda Rick, nada peligroso.
- Lo sé.
George se levantó del suelo y comentó – en el reportaje principal está muy bien detallado lo que ocurrió, pero hay una sola cosa que me molesta.
- ¿Qué cosa? – le preguntó Rick.
- A pesar de que entrega varios nombres y sus respectivas labores, en ninguna parte se menciona a Jackson – y seriamente le dijo a Lisa – Almirante, solicito su autorización para interrogar al Brigadier General Alexander Jackson.
Lisa oliendo que eso iba a traer más de algún problema le dijo – George, por mí te autorizaría, pero recuerda que es, después de todo, un General de la RDF. No puedes interrogarlo a menos que cuentes con pruebas irrefutables y la autorización del Alto Mando… lo siento.
George desganado admitió – lo sé Lisa… pero creo que puedo probar otras técnicas para saber que se trae entre manos.
- Yo le ayudo – se ofreció Miriya.
Rick, divertido al ver el entusiasmo de Miriya, le dijo – creo que sería conveniente que tampoco te acercaras al General.
Miriya no pudo ocultar la decepción de su rostro.
- Espera un momento – le dijo George a Rick – creo que con Miriya podemos hacer hablar fácilmente a Jackson.
- ¿Por qué estás tan seguro? – le preguntó Rick.
Max le dijo a Rick – recuerde que Jackson le tiene terror a Miriya, jefe.
George divertido le preguntó a Miriya - ¿Qué te parece si durante la semana lo invitamos a una taza de café?
- ¿No podemos simplemente meterlo a un cuarto y sacarle la verdad a la fuerza? – preguntó tranquilamente la Zentraedi.
- No pueden hacer eso – los regañó Lisa – miren, después que hable con el Almirante voy a tener un poco más clara la manera en que podemos proceder. Los quiero mañana a primera hora en mi despacho para que comencemos a trabajar en todo lo que tenemos que enfocarnos, ¿entendido?
- Sí Señora – contestaron todos.
Llamaron a la puerta y Rick dejó entrar al trío, a los Tenientes y a los niños.
Lisa miró a George que de pronto se puso muy pálido. Miró a Mark y le preguntó - ¿Cómo lo pasaron?
- Bien – contestó sonriendo – estuvimos en los columpios y con Kate hicimos una competencia de lanzarnos por el tobogán y Joe jugó con Dana en la caja de arena. Papá, ¿puedo volver a salir a jugar con Kate y Joe?
- Nosotros no tenemos problemas Coronel – le aseguró Kate.
George tratando de ocultar su nerviosismo le contestó – eso lo veremos después. Mark, tengo que hablar una cosa contigo antes de irme con las chicas.
Mark lo miró intrigado y asintió.
- ¿Me prestas unos minutos tu habitación? – le preguntó George a Lisa.
Lisa lo miró preocupada – No hay problema.
- Vamos enano – le dijo George a Mark invitándolo a la habitación y cerrando la puerta tras él, no sin antes coger un ejemplar del periódico.
- Espero que todo salga bien – susurró Lisa.
- Almirante, nosotros nos retiramos. Parece que Dana jugó mucho y está exigiendo una siesta – dijo Miriya.
- Nos vemos mañana – les dijo Rick mientras abría la puerta – aprovechen de descansar.
Max antes de salir le dijo a Lisa – Almirante, durante la tarde repararé su buzón y reemplazaré su cubo de basura.
Lisa con una sonrisa le dijo – no te preocupes Max, puedes hacerlo otro día. No sabemos cuando puedan tener los dos el mismo día libre así que les ordeno que se olviden de esto por hoy y que disfruten su día en familia.
- Gracias Almirante, nos vemos mañana.
Rick cerró la puerta y le preguntó a Lisa – ¿Qué hacemos ahora?
- Nos vamos a la base, pero antes… - miró a Kate y a Valenti y les ordenó – Tenientes, síganme a la cocina.
Los jóvenes Tenientes se miraron preocupados y la siguieron en silencio.
Lisa cerró la puerta y se limitó a mirarlos fijamente. Cuando vio que estaban lo suficientemente nerviosos les dijo calmadamente – si las Teniente Comandantes Leeds, Young y Porter vuelven a pedirles que pongan en riesgo sus carreras para inmiscuirse en asuntos confidenciales, les ordeno que me informen primero antes de actuar, ¿entendido?
- Sí Almirante – contestaron los dos visiblemente asustados.
Lisa continuó sin alzar la voz pero con tono firme para no dejar lugar a dudas – no quiero que vuelvan a hacer algo tan irresponsable como infiltrarse en el sistema de seguridad de la base y más encima tener el descaro de ocultármelo. Quiero poder confiar en ustedes. Por esta vez lo dejaré pasar solo con una advertencia, pero si se les llega a cruzar por la cabeza volver a hacer algo así, les aseguro que me encargaré personalmente de que su nueva asignación sea la de pelar patatas en la base del Amazonas… ¿Está claro?
- Sí Señora.
- Bien – Lisa iba a abrir la puerta pero se detuvo, se volvió hacia Kate y Joe y les preguntó - ¿Hicieron planes para hoy?
- No Señora.
- En ese caso van a ir de inmediato a la base y me van a esperar en el Comando hasta que vuelva de la reunión que tengo con el Almirante para darles nuevas órdenes.
- Sí Señora.
Lisa asintió satisfecha y abrió la puerta de la cocina para encontrarse con el trío que se alejaba rápidamente de la puerta. Las miró con reproche y les dijo a los Tenientes – pueden retirarse.
Los dos se cuadraron y salieron apresuradamente de la casa.
Rick la miró divertido y le preguntó - ¿Qué les dijiste?
- Solo les hice un pequeño llamado de atención – vio la puerta de su habitación cerrada y preguntó - ¿Aun no salen?
- No. ¿Eso será bueno o malo?
- No lo sé – admitió Lisa.
- Almirante, ¿es cierto que el Coronel quiere que nos unamos a Inteligencia? – Preguntó Vanessa.
- Sí.
- ¿No es una broma del Coronel?
Lisa las miró con curiosidad – No, no es una broma. ¿No les interesa?
Las tres sonrieron ampliamente y Kim contestó – nos encantaría. Es que con lo bromista que es el Coronel pensamos que nos estaba tomando el pelo.
Vanessa continuó - Apreciamos la confianza que depositó el Almirante Gloval en nosotras… pero… el puente ya no es lo mismo de antes. Se ha vuelto un trabajo rutinario y aburrido.
Con una mirada soñadora Sammie agregó – En cambio esta oportunidad es fantástica. Podemos saber más cosas… más secretos.
- Un momento chicas – dijo Lisa – Si el Almirante Gloval acepta la propuesta de George, tienen que ser muy cuidadosas con lo que digan. Si llegan a formar parte de Inteligencia es por su habilidad para conseguir información, no por su habilidad de esparcir rumores. Recuerden que toda la información que se maneja en el Comando es clasificada.
- Eso va a ser difícil – bromeó Kim, quien al ver la mirada de advertencia de Lisa rápidamente agregó – no se preocupe Almirante, puede confiar en nosotras.
Vanessa asintió y dijo – sabemos mantener la boca cerrada Almirante. Usted ha visto que no hemos dicho nada de Kovac.
- Ni hemos filtrado nada de su boda – concluyó Sammie.
Lisa relajándose un poco les dijo – lo sé chicas. Se vienen tiempos difíciles y necesitamos actuar con la mayor discreción posible.
- ¿Es algo que no sabemos? – preguntó Kim.
Lisa solo asintió.
- Entonces debe ser algo importante. Ojalá que el Almirante Gloval nos transfiera al C.A.T. – comentó Vanessa.
Rick las miró divertido – no sé por qué pero me alegra que estén de nuestra parte y no de esa periodista.
La puerta de la habitación de Lisa se abrió y salieron Mark y George en silencio.
Lisa miró preocupada a George al ver la incomodidad de los dos Carter.
George se acercó a Lisa y le dijo – Ya es hora de que vaya a la bodega junto a la chicas. ¿Te parece si paso a buscar a Mark a la Base?
- No hay problema – y le preguntó en voz baja - ¿todo bien?
George le contestó también en voz baja – no lo sé, después te cuento.
Lisa asintió y miró a Mark - ¿estás listo? - Mark asintió algo desganado, preocupándola más. Miró a Rick y vio que compartía su inquietud – bien, entonces nos vemos a la tarde George. Chicas, recuerden lo que les dije.
- Sí Señora – contestaron las tres.
…
Apenas llegaron a la Base Lisa le preguntó a Rick – ¿no tienes problemas en quedarte solo con Mark?
- Ninguno. Ve tranquila donde el Almirante. Con este enano lo pasaremos genial.
- No hagan nada peligroso. Cuando terminen vayan a mi despacho.
- Sí Señora – le dijo Rick con una sonrisa divertida.
Lisa mirando a Mark con una sonrisa le dijo – diviértanse, es una orden.
Mientras Lisa se alejaba, Mark le preguntó a Rick con curiosidad - ¿Qué vamos a hacer?
- Te quiero mostrar el Fokker – le contestó Rick
- ¿Qué es el Fokker?
- El mejor avión de todos.
- ¿Mejor que el Muffin Bird?
Rick con una sonrisa le contestó – El Mocking Bird es un avión civil, en cambio el Fokker es mi Varitech.
A Mark se le iluminó el rostro - ¿Es tuyo?
- Sí. Y lo mejor de todo es que lo puedo ocupar cuando quiera – le contestó con un guiño.
Mark entusiasmado le preguntó – ¿podemos volar ahora? Nunca he volado en un Varitech.
- No lo sé. Tu papá se puede enojar… y Lisa también – al ver la cara de desilusión del niño agregó – pero eso no quiere decir que no lo podamos hacer.
- ¿Nos vamos a meter en problemas? – le preguntó preocupado.
Rick se detuvo en la puerta del hangar y se agachó para quedar a su altura – déjame preguntarte algo, ¿de verdad quieres ser piloto?
Mark asintió.
- ¿Más que cualquier otra cosa?
Mark volvió a asentir.
Rick se enderezó y le dijo – Si hay algo que nos caracteriza a los pilotos es nuestra habilidad única para meternos en problemas.
- No quiero que papá se enoje conmigo – confesó Mark preocupado.
- No se va a enojar contigo, se va a enojar conmigo, así que no te preocupes – le aseguró y con una sonrisa le recordó – además es el deseo de Santa que aprendas a volar y tu papá no puede hacer nada al respecto.
Mark volvió a sonreír – me gustaría darle las gracias a Santa, pero no se como hacerlo.
- Ya se nos ocurrirá algo. Lo primero que tenemos que hacer es ponernos nuestros trajes de vuelo, ¿Está bien?
- Yo no tengo traje de vuelo.
- Oh, entonces espérame aquí un minuto mientras me cambio.
Mark asintió y se sentó en la silla que acostumbraba utilizar Rick para hacer los reportes cuando era Líder del Skull.
Rick volvió con su traje de vuelo puesto y el casco bajo el brazo.
Mark le sonrió entusiasmado y le dijo – ahora si pareces un piloto de verdad, no como con esa cosa naranja que te pones cuando vuelas el Muffin Bird.
Rick no pudo evitar reírse ante el comentario del niño -¿no me habías visto nunca en mi traje de vuelo?
- Una vez, pero no me fijé porque me estaba despidiendo de mi papá cuando se marcharon al Amazonas.
- Entonces tampoco conoces mi Varitech.
- ¿Cuál es el Fokker?
Rick le indico con la mano - ¿Ves ese que está en modo guardián junto a la puerta del hangar?
Mark al verlo se quedó con la boca abierta.
- Ese es el Fokker – le dijo sonriendo.
- Es… genial – logró articular.
- Vamos, es más genial de cerca.
Rick no se sorprendió al ver que Mark se acercó corriendo al caza y lo observaba por todos lados, maravillado.
Un técnico se le acercó y le informó – Capitán, está listo lo que usted ordenó.
- Gracias Sargento.
Rick estudió la capsula de escape que había junto al Fokker y sonrió satisfecho.
- ¿Qué es eso? – le preguntó Mark.
- Esta es una capsula de escape de un Varitech.
- Es como una cabina.
- Es una cabina, Mark. Si un piloto tiene problemas, otro piloto puede separar la cabina del Varitech y acoplarla al suyo.
- Genial… ¿para que la quieres?
- El Fokker es solo para una persona, así que si quieres volar conmigo, vas a tener que hacerlo desde aquí.
- ¿De verdad vamos a volar? – preguntó entusiasmado.
Rick asintió – esta cápsula la voy a colocar en la panza del Fokker. ¿Estás listo para tu primer vuelo en Varitech?
Mark como respuesta se encaramó de un salto en la cápsula y se acomodó en el asiento del piloto - ¿puedo mover los controles?
- Sin ningún problema. Pero no vas a poder pilotarlo.
- Oh… - dijo decepcionado.
- Vamos, no pongas esa cara. Cuando seas más grande podrás hacerlo.
- ¿Por qué no puedo hacerlo ahora?
- Porque tus pies aun no alcanzan los pedales – contestó Rick sonriendo – y además el casco que se necesita para volar te queda grande.
- Está bien… ¿voy a poder hablar contigo?
- Claro – contestó el piloto y presionó un botón que encendió el Tacnet.
- Genial – susurró Mark.
Rick antes de ajustarle el cinturón lo miró con perspicacia y le dijo – ultima oportunidad para arrepentirse - Mark lo miró con el ceño fruncido haciendo que Rick se riera de buena gana – bien enano, prepárate para despegar.
Rick verificó que Mark estuviera asegurado antes de subirse al Fokker. Se instaló en su cabina y encendió el Tacnet - ¿me escuchas Mark?
- Sí.
Rick acopló la cápsula al Fokker y se dispuso a despegar. Cuando le dieron luz verde dijo – enano, hoy es el primer día del resto de tu vida. Después de volar en un Varitech nada es igual. ¿Estás listo?
- ¡Sí!
- Bien… ¡Aquí vamos!
El Varitech despegó en modo guardián y mientras Mark gritaba entusiasmado, Rick pensó divertido – George me va a matar – antes de dejar el espacio aéreo de la Base y comenzar con las piruetas.
…
Ya de vuelta en la Base y con Mark visiblemente agotado pero contento, llegaron hasta el C.A.T. en donde los jóvenes Tenientes Watson y Valenti se encontraban en sus respectivos escritorios sin saber que hacer y con una expresión de miedo dibujada en sus rostros.
- ¿Ustedes que hacen aquí? – les preguntó.
- La Almirante Hayes nos ordenó que la esperáramos en nuestros puestos hasta que volviera de la reunión que tiene con el Almirante Gloval, Señor – contestó Kate.
- Pero si la reunión comenzó hace más de tres horas – dijo Rick y preocupado murmuró – algo no debe andar bien.
- ¿Señor? – preguntó Valenti.
- Nada. ¿Hay noticias del Coronel Carter?
- Sí Señor – contestó Kate – Llamó hace unos minutos y me pidió que le informara a usted y a la Almirante que en aproximadamente una hora van a estar acá.
- Gracias Kate.
- Y Señor…
-¿Qué ocurre? – le preguntó al ver la expresión incomoda de la Teniente.
- El Coronel me pidió que le diera un mensaje.
- Continúe Teniente.
- Bueno Capitán – tomó la libreta de apuntes que tenía sobre su escritorio y se la extendió – aquí está anotado el mensaje, Señor.
Rick la miró con curiosidad y leyó la libreta – Espero que el Varitech que sobrevoló las bodegas haciendo piruetas no haya sido el Fokker – Le devolvió la libreta a Kate y le preguntó a Mark - ¿tu papá es bueno reconociendo aviones mientras vuelan?
- Papá no sabe mucho de aviones, pero si lo conoce no tendría problemas. ¿Por qué?
- Nada de que preocuparse Enano, mejor vamos a mi despacho, te quiero mostrar una cosa.
Mark asintió y entró al despacho que le indicó Rick.
- Aparte de esperarla en sus puestos, ¿Qué ordenes les dio la Almirante?
- Solo nos ordenó eso, Capitán – contestó Valenti.
- Entonces como no tienen nada que hacer, quiero que bajen a la cafetería y traigan el almuerzo para Mark y para mí.
Kate preguntó preocupada – ¿Y si la Almirante vuelve y no nos ve en nuestros puestos?
- Déjenmelo a mí. Pero para estar seguros que no se enojará traigan también algo para ella… y para el Coronel… lo del Coronel en lo posible con un calmante.
- Disculpe Señor por la pregunta, pero ¿de verdad sobrevoló las bodegas donde estaba el Coronel? – Preguntó Kate.
- Fue solo una pequeña broma.
- Con todo respeto Señor, pero ¿usted sabe de cuantas maneras puede matar el Coronel? – preguntó Valenti.
Rick divertido al ver el nerviosismo de los Tenientes contestó – no sé de cuantas maneras, pero sí sé que de varias. No se olviden que lo he visto en acción.
- Entonces Capitán, y no es que lo juzgue… y con todo respeto… pero… ¿cómo se le ocurrió hacerle esa broma? – preguntó Kate.
- Oh vamos, solo quería levantarle el ánimo.
- No sonaba muy contento al teléfono, Señor.
- Creo que sería bueno que comenzara a idear su defensa, Capitán – le sugirió Valenti.
- Comienzan a sonar como abogados – los regañó Rick y entró a su despacho en donde encontró a Mark pegado a la vitrina en donde tenía las réplicas de aviones a escala - ¿Quieres jugar con ellos?
- ¿Puedo?
- Claro – contestó mientras abría la vitrina y le permitía a Mark sacar todos los que quisiera.
Mark se sentó en el suelo rodeado por unos aviones y comenzó a jugar con ellos. Rick se sentó en su escritorio y se puso a revisar los papeles que tenía sobre este. Estaba revisando un informe del doctor Lang cuando la voz de Mark le llamó la atención.
- ¿Rick?
- ¿Qué?
- ¿Papá va a estar bien?
- ¿Por qué lo preguntas, Mark? – le preguntó levantándose del escritorio y sentándose junto a él en el suelo.
- Es que… papá nunca había estado tan serio.
- Bueno, el estaba preocupado por lo que iba a salir en el periódico esta mañana.
- ¿Por qué?
- Porque se publicaron cosas de nosotros que no son ciertas y que mucha gente va a creer.
- Pero yo sé que papá peleó en la Guerra Global y que también peleó cuando fue a buscar a Lisa, contigo.
- Mark, hay cosas que en tiempos de guerra nos vemos obligados a hacer de las cuales no estamos orgullosos – le explicó calmadamente.
Mark dejó de lado los aviones y se abrazó las rodillas -¿Tú has matado a alguien?
Rick asintió pesadamente – Pero no lo he hecho porque he querido y no me ha gustado para nada hacerlo… Hay momentos cuando estás en medio del combate en que no tienes más opción que hacerlo para sobrevivir y poder proteger a tus seres amados.
Mark asintió y después de una larga pausa le preguntó - ¿Qué es infame?
-¿Qué?
- En el periódico decía que papá había pertenecido a un escuadrón "infame". ¿Es un Regimiento?
Rick no sabía que responderle al niño – no estoy seguro del significado exacto, pero no es un Regimiento – e incomodo agregó – creo que eso deberías preguntárselo a tu papá.
- Está bien… ¿también le preguntó a él lo que es ser un Don Juan?
Rick sonriendo divertido al imaginarse la explicación de George a esa pregunta le contestó – Por supuesto.
Mark tomó en sus manos una replica del que había sido el Skull Uno y le dijo a Rick – Gracias por el paseo… ¿seguro que no estás en problemas?
Rick no alcanzó a contestar porque desde la puerta escuchó a Lisa decir – problema es su segundo nombre.
- Muy chistosa. ¿Cuánto rato llevas ahí?
- Acabo de llegar. ¿Cómo estuvo el paseo, Mark?
- ¡Genial! - Contestó entusiasmado – Rick me llevó a dar una vuelta por todos lados… la base, la ciudad, el lago… incluso hicimos unas piruetas.
- ¿Piruetas? – preguntó Lisa mirando desaprobatoriamente a Rick.
- ¡Sí! Eso fue lo mejor. Me divertí mucho.
- Que George no se entere – murmuró Lisa mientras se sentaba frente al escritorio de Rick.
- Ya lo sabe – le dijo Rick sentándose en su sillón.
Lisa lo miró sorprendida - ¿y estás entero?
- ¿Por qué todos ponen esa cara? – Preguntó al ver la expresión de Lisa – Kate y Joe poco menos querían que redactara mi testamento.
- No es para tanto, pero en tu lugar me aseguraría de que estuviera todo en orden – bromeó Lisa – a todo esto ¿Dónde están los Tenientes?, les ordené que me esperaran en sus puestos.
- Les pedí que fueran a buscar el Almuerzo. Sabes que un buen vuelo me despierta el apetito.
- ¿Qué pediste para tu ultima cena?
Rick la miró divertido.
- En serio Rick, el te ha dicho en más de una oportunidad que no hagas nada peligroso con Mark. ¿Cómo pretendes que no se enoje contigo?
- No se va a enojar.
Lisa lo miró alzando una ceja.
- Está bien, puede que este enojado conmigo, pero valió la pena. Si hubieras visto como disfrutó Mark. Nunca lo había visto tan emocionado… si no paraba de gritar y de reírse – contó sonriendo y agregó con una mueca burlona – y que quede clara una cosa, no le tengo miedo a George.
Lisa lo miró sin creerle y prefirió cambiar de tema – No me gustaría estar en el pellejo de Jackson.
- ¿Qué le hizo Claudia?
- Claudia solo le puso al corriente de todo lo que salió en la prensa, resaltando los hechos manipulados al antojo de la periodista. Por supuesto que el buen general no quiso asumir su responsabilidad, por lo que Claudia se vio obligada a informarle al Alto Mando quién, y aunque no lo creas, se molestó con el proceder del General al permitir que se escribieran tales cosas sobre nosotros.
- No creo que lo hayan hecho por que nos estiman, sino que para proteger su preciada propaganda.
- El Almirante y yo opinamos lo mismo. Lo bueno es que están estudiando acciones disciplinarias contra Jackson… y bueno, recordé algo de esta mañana y sugerí que inteligencia se hiciera cargo… y al Almirante Gloval le gustó la idea.
- ¿Quiere que George lo interrogué?... rayos tiene que estar muy enojado.
- Así es.
Rick notó que Lisa tenía unas carpetas en su regazo - ¿y eso?
Lisa indicó con la cabeza a Mark que estaba jugando con los aviones, ajeno a su conversación – esto es para cuando estemos todos.
Rick asintió y al ver a los Teniente junto a la puerta, con una mano les gesticuló que ingresaran al despacho.
Kate y Joe entraron nerviosos al ver que Lisa se encontraba ahí.
Lisa le guiñó un ojo a Rick y con su mejor cara de mando se giró con el ceño fruncido hacia los Tenientes, quienes se pusieron en posición firme inmediatamente - Mark, ¿puedes salir un momento, por favor?
Mark asintió y dejó el despacho.
- ¿Cuál fue la orden que les dí, Tenientes? – preguntó seriamente.
- Esperar en nuestros puestos hasta que usted regresara, Señora – contestaron a coro.
Lisa poniendose de pie los encaró – entonces se imaginaran mi sorpresa cuando al volver no los encontré. ¿Se puede saber donde estaban?
Kate y Joe se miraron de reojo tratando de ayudarse.
- Estoy esperando una respuesta, Tenientes – dijo Lisa cruzandose de brazos y mirandolos de una manera peligrosa.
- Verá Señora – tartamudeó Joe – el Capitán nos ordenó…
Lisa le interrumpió – no me interesa lo que les haya ordenado el Capitan. Fui clara con mi orden y no la cumplieron. Valenti, ¿Qué le dije que tenía que hacer si el Capitán o el Coronel le ordenaban algo?
- Consultarlo con usted, Señora – contestó Joe.
- ¿Y por qué no lo hizo?
- Lo siento Almirante… no pensé…
- Exactamente, no pensó. Tenientes, ya no están en la Academia, ahora son Oficiales de la RDF y pertenecen a mi Comando, donde siguen mis órdenes, ¿está claro?
- Sí Señora.
Rick observaba entretenido la escena tratando que no demostrarlo en su cara.
- Ahora dejen esas bolsas ahí y retírense.
Hicieron lo ordenado y Kate le dijo a Lisa – lo siento Señora, no volverá a ocurrir. Es que como no estábamos haciendo nada…
Lisa la fulminó con la mirada - ¿No estaban haciendo nada?... estaban siguiendo mis órdenes.
- Almirante… - balbuceó Kate.
- Es muy simple Tenientes. Cumplen con sus órdenes o están fuera de aquí. Y si encuentran que soy muy severa o injusta, pueden renunciar.
Kate apretó la mandíbula y Joe la miró con los ojos desorbitados.
- Señora…
Rick intercedió – Si quieren continuar trabajando en el C.A.T. les sugiero que cierren la boca.
- Pueden retirarse – ordenó Lisa.
Los Tenientes se cuadraron y salieron casi corriendo del despacho.
Rick divertido le dijo – Por poco Valenti no se orina en los pantalones. ¿Fue necesario ser tan severa?
Lisa medio en serio le preguntó - ¿me está cuestionando, Capitán?
- No, sé que lo hiciste para que aprendieran la lección, pero fue por algo sin importancia.
- Exactamente, prefiero hacerlo ahora que no tienen conocimiento de la verdadera naturaleza de este Comando y que no manejan información vital. Ahora se van a ir con más cuidado con sus labores.
- O pueden renunciar.
- No lo creo.
Llamaron a la puerta suavemente y Valenti asomó la cabeza – disculpe Señora, pero la Comandante Grant esta por la línea uno… dice que es urgente.
- Páseme la llamada.
- Entendido Señora.
Lisa esperó que Valenti cerrara la puerta para levantar el auricular – Almirante Hayes.
- Amiga, me acabo de cruzar con George y el trío en el primer nivel, van en camino.
- ¿Cuál es el problema? – preguntó con curiosidad.
- El trío llevaba unas revistas de novias.
- Oh.
- Y no sé que le ocurrirá a George, pero iba de muy mal humor.
- Creo saber el por qué. Gracias por avisar.
Lisa colgó el teléfono y miró divertida a Rick – George viene subiendo y no está muy contento.
Rick se levantó de su sillón y se dirigió a la puerta – Mark, tu papá en unos minutos estará aquí, ayúdame a guardar los aviones.
Mark entró al despachó y preguntó - ¿ya nos vamos?
- Sí.
- ¿Y nuestro almuerzo?
Rick miró las bolsas que habían dejado los Tenientes y después miró a Lisa.
Lisa sonriendo le preguntó - ¿Cuál es el apuro por marcharnos, Rick?, pensé que tenías hambre.
- Como tú no te vas a enfrentar a "el loco" – murmuró.
- Eso te pasa por no hacerle caso. Además yo no me voy a librar, el trío viene con revistas de vestidos de novia.
Rick vio pasar a George y al trío al despacho de Lisa e instintivamente se colocó detrás de Mark.
Lisa sin poder evitar reírse le dijo – esa es una buena técnica, ocupar a Mark como escudo humano.
- ¿Qué estás diciendo?, solo le voy a ayudar a colocar los aviones de vuelta en la vitrina.
Lisa lo miró burlonamente – claro, total tu no le tienes miedo a "el loco".
- Así es.
En ese momento George, con cara de pocos amigos, ingresó al despacho de Rick.
Rick sin esperar a que lo increpara, dijo atropelladamente – Mark se divirtió como nunca, lo pasó espectacular… y está entero… mira, sin un rasguño.
Lisa se tuvo que cubrir la cara con las carpetas para que no vieran como se reía.
George lo más tranquilo que pudo le dijo – agradece que estamos en la base y que eres mi superior, porque o si no…
Rick palideció ante la mirada amenazante de George.
- ¿Estás enojado papá? – preguntó Mark tímidamente.
George suavizó su expresión y le contestó – no contigo, enano.
- No te enojes con Rick. Me divertí mucho con él.
Lisa para aliviar la tensión preguntó - ¿encontraron algo en las bodegas?
- Aun no lo sabemos. Buscamos todo tipo de documentos y los cargamos al Jeep. ¿Te puedo robar a Valenti para que me ayude a traerlos?
- No hay problema. Rick, ¿por qué no les echas una mano?
- ¿Yo? – se quejó.
- Sí, usted Capitán. Esos documentos son de vital importancia para este Comando, por lo que lo antes que queden resguardados aquí, mejor – y mirando a George continuó – Coronel, puede disponer de mi asistente y espero que sus discrepancias con el Capitán las arreglen fuera de la base, ¿está claro?
- Sí Señora.
- Pueden retirarse.
- ¿Puedo ayudar yo también? – preguntó Mark.
George asintió y salieron del despacho.
Sammie esperó a que los hombres salieran y le dijo risueña a Lisa – eso fue muy divertido, Almirante.
- No pretendía que lo fuera Sammie. Es cierto que Rick es mi prometido y que George es como mi hermano mayor, pero mientras estemos en la base, son además mis subalternos y mis oficiales de confianza. Las rencillas personales no las voy a tolerar, eso queda de lado cuando cruzan las puertas de está base. Tenemos asuntos muy delicados entre manos y no nos podemos permitir que no se le de la importancia que merecen – contestó seriamente.
Desde la puerta se asomó Claudia y con una sonrisa burlona le preguntó a Lisa – ¿estás instaurando el reinado del terror, amiga?
Lisa con una media sonrisa le contestó – no es para tanto, Claudia.
- ¿Segura?, Los Tenientes parecen dos cachorros asustados, pareciera que Rick está con indigestión por la cara que tiene y George tiene cara de arrancarle la cabeza al primero que se le cruce – y girándose hacia el trío continuó – chicas, no creo que sea buena idea mostrarle esas revistas ahora a Lisa.
- Pero necesitamos elegir un vestido pronto y tomarle las medidas a la Almirante – dijo Kim.
- ¿Necesitamos? – preguntó Lisa alzando una ceja.
Sammie contestó – claro Almirante. Nosotras le ayudaremos en todo.
Lisa meneó la cabeza cansinamente – déjenme las revistas para poder mirarlas con calma en casa.
- Está bien Almirante, pero tiene que decidirse pronto, en lo posible durante la semana para que esté listo a tiempo – le dijo Vanesa.
- De acuerdo. ¿Algo más?
- Necesitamos reunirnos por lo menos una vez por semana para ver los progresos de los planes de la boda – le dijo Kim.
- Eso coordínenlo con la Dama de Honor – dijo Lisa mirando a Claudia con una sonrisa burlona.
- Y la Dama de Honor dice que la novia va reunirse con nosotras este viernes después del trabajo – replicó Claudia.
- ¿Tan pronto?
- Amiga… solo te quedan cinco semanas y contando.
- Muy bien, entonces el viernes después del trabajo nos vamos todas a la casa de la Dama de Honor.
Todas asintieron y Sammie preguntó - ¿Cuándo podemos tomarle las medidas?
- No sé…
- ¿Qué tal ahora? – la interrumpió Kim.
- ¿Ahora?
Como respuesta, Sammie, Kim y Vanessa sacaron de sus bolsillos unas cintas de medir.
- No estoy de humor, chicas – dijo Lisa seriamente.
- Sólo tomara un minuto, Almirante – le dijo Kim.
- Háganlo el viernes.
- Lisa, se que estás tensa y agotada, pero cómo tu dama de honor, te pido que te levantes y permitas que las chicas te tomen las medidas para que después no te acosen a cada instante.
- Claudia, tengo mucho trabajo por delante y…
- Sabes que tengo razón - y conteniendo la risa dijo – de pie Almirante.
Lisa se levantó derrotada y de pronto se vio rodeada del trío midiéndola por todos lados y anotando los datos en una libreta, mientras Claudia ya no podía contener el ataque de risa.
- Sigue riéndote Claudia. Ya me reiré cuando te vea en tu lindo vestido de dama de honor que elegiré – la amenazó.
Claudia la ignoró y continuó riendose.
- ¿No tienes nada mejor que hacer? – reclamó Lisa.
- Terminé por hoy. Mientras ustedes trabajan yo voy a pasar la tarde con Mark enseñándole defensa personal.
- Aun no he tenido tiempo para enseñarle a tocar el piano – comentó Lisa.
- Y cada vez tendrás menos tiempo, amiga.
- Lo sé – susurró Lisa. Para distraerse de la tortura que la estaba sometiendo el trío, preguntó - ¿Qué averiguaron?
- Encontramos varios documentos, discos y unas computadoras personales – le informó Kim y le pidió – por favor Almirante, no se mueva tanto.
- El Coronel nos hizo revisar todo. Si con un cuchillo abrió los colchones para ver si había algo dentro – le contó Vanessa.
- A mi me hizo revisar todos los libros, página por página para ver si había algo. Menos mal que eran pocos – se quejó Sammie.
Lisa al ver que Rick y compañía habían vuelto, le preguntó al trío - ¿terminaron?
- Listo Almirante. Sólo falta que se decida por un vestido – contestó Vanessa.
- Y pronto – le recordó Sammie.
- Está bien. Síganme – les dijo mientras se acercaba a Rick - ¿Todo en orden?
- Sí Almirante – contestó Rick malhumorado.
Lisa prefirió ignorar el tono de Rick y extendiéndole un papel a George le dijo – el Almirante Gloval me ordenó que le entregara esto, Coronel.
George la miró con curiosidad y aceptó el papel que estaba doblado por la mitad. Lo leyó lentamente y una sonrisa satisfecha se le dibujó en el rostro. Miró al trío y con expresión seria les informó – El Almirante Gloval, tomando en cuanta sus capacidades y su vocación al servicio, además de nuestras insistentes recomendaciones, ha decidido darles nuevas asignaciones efectivas desde este momento. Bienvenidas a bordo Comandantes – terminó con una sonrisa.
- ¿De verdad Coronel? – preguntó Vanesa.
George asintió divertido al ver lo emocionada que estaban – aunque el papel en realidad dice "paciencia y buena suerte".
- ¡Sí! – celebraron las tres mientras se abrazaban.
Lisa carraspeó para que volviera la calma y les dijo – felicidades chicas, bienvenidas al Comando. Coronel, tenga la amabilidad de ponerlas al día de inmediato.
- A la orden Almirante. Ya que tienen tantas ganas de trabajar comenzaremos inmediatamente. Ayúdenme a terminar de llevar todo esto a mi despacho – y mirando a Kate continuó – si la Almirante no necesita de su ayuda, se puede retirar.
Lisa dijo – Puede retirarse, Teniente. Usted también Valenti.
Los Tenientes se cuadraron y dejaron el Comando, en silencio.
Claudia pasó un brazo por los hombros de Mark y dijo – nosotros nos vamos. Con Mark tenemos una clase de defensa personal por delante, ¿verdad, encanto?
- Sí, tía Claudia. Hoy me tienes que enseñar a hacer llaves y después tengo que practicarlas con papá.
- Hey, eso no estaba dentro del trato – reclamó George.
Claudia lo miró burlonamente y antes de salir del Comando les dijo – que se diviertan.
- George, en el despacho de Rick hay unos almuerzos, si quieren pueden consumirlos – le dijo Lisa.
- Gracias Almirante, morimos de hambre – dijo Sammie.
Lisa sonrió y le dijo a Rick – Capitán, por favor acompáñeme a mi despacho.
Rick asintió y siguió a Lisa. Entró al despacho, cerró la puerta tras él y se quedó en posición firme en medio de la habitación.
Lisa meneó la cabeza y se sentó en el sofá, invitando a Rick a que hiciera lo mismo.
- Rick, sabes que vamos a tener desacuerdos en el Comando, pero no quiero que eso influya en nuestra relación – le dijo con tono conciliador.
- No es eso, Lisa.
Lisa lo miró sin entender - ¿Entonces cual es el problema?
- Ninguno.
- ¿Ninguno? – Y al ver que Rick había empezado a reírse le preguntó - ¿me estabas tomando el pelo?
- ¿Sorprendida?
- Me sorprende más que no me saltaras encima al cerrar la puerta – admitió, y al ver la sonrisa pícara de Rick le dijo – me refiero a que no me trataste de arrancar la cabeza.
- Lo sé, hasta yo estoy sorprendido. Tal vez tanto golpe en la cabeza ha surtido efecto.
Lisa se rió ante el comentario y mirándolo orgullosa le dijo – estás comenzando a madurar.
- Ya era hora, ¿verdad?
- Sí. Pero Rick, quiero que sepas que si te regañé es porque aquí soy tu superior y por mucho que te quiera no puedo permitir que nuestros sentimientos se interpongan en nuestro deber ni en nuestra cadena de mando.
- Te entiendo Lisa. Pero no sé por qué arman tanta alharaca por llevar a volar a Mark.
- Rick, no es porque lo lleves a volar, es por las piruetas.
- Eso es lo mejor de volar.
Lisa suspiró y le dijo – Quiero que te pongas un momento en el lugar de George.
- Yo estaría feliz si llevara a mi hijo a divertirse.
- Piensa en lo siguiente, imagina que quedas viudo y con un hijo pequeño.
- Ni en broma – reclamó el piloto.
- Sólo hazlo. Ese niño representa el mundo para ti, es por la razón que continúas día a día batallando por salir adelante. ¿Cómo te sentirías si George lo llevara de paseo e hiciera algo peligroso con él, aunque el sea muy bueno en eso?
- Lo mato – admitió seriamente.
- Ahí tienes tu respuesta.
- No lo había visto de esa manera – confesó – pero si vieras la cara de Mark cuando estamos allá arriba. Es como si se olvidara de todo.
- Lo sé Rick. Recuerda que una vez los acompañé.
- Podríamos hacerlo de nuevo.
- Sí.
- ¿Cuáles son sus órdenes, Almirante?
- Podríamos ayudar a revisar lo que trajeron de las bodegas.
- George tiene tres ayudantes, cuatro contando a Kate – reclamó Rick.
Lisa salió del despacho y se asomó al de George. Vio que estaban rodeados de cajas de todos los tamaños y varios papeles y carpetas estaban esparcidos por todos lados, recordándole como estaba el despacho el primer día de trabajo. Sonrió al ver a George sentado sobre la mesa y a las chicas sentadas en las tres únicas sillas, prestándole atención cómo si fuera el profesor de la clase.
- ¿Se puede?
- Sí – contestó George – iba a comenzar a contarles nuestros últimos hallazgos.
- Entonces los dejamos tranquilos. Infórmenme de inmediato si encuentran algo.
- Entendido. Tenemos trabajo para por lo menos un par de semanas, así que dudo que hoy los molestemos. Aprovechen de descansar – les dijo guiñándoles un ojo.
Rick le preguntó a George - ¿estamos en paz?
George miró a Rick, luego a Lisa y contestó – sí. Pero tenemos una conversación pendiente.
Rick asintió y le ofreció el brazo a Lisa. Cuando salieron del Comando le dijo – pensé que íbamos a quedarnos revisando papeles otra vez.
- No estoy de humor para hacerlo. Además no hemos dormido nada y tenemos que estar alerta para revisar todo eso. Podríamos no percatarnos de datos importantes y eso sería negligente.
- No me imaginé nunca en que llegaría el día en que la Almirante Hayes buscara excusas para no trabajar – se burló Rick.
- No son excusas, son hechos – se justificó.
Rick la miró sin creerle.
- Si quieres nos quedamos trabajando toda la tarde – le sugirió soltándose de su brazo y volviendo al Comando.
- ¿Estás loca? – se quejó y corrió tras ella para detenerla.
Lisa solamente lo miró alzando una ceja.
- Sólo bromeaba.
- Yo también – replicó riendose.
- Eres mala – bromeó.
- Lo sé. Y para la próxima es "¿está loca, Almirante?".
- Entendido. ¿Vamos a casa?
Lisa asintió y volvió a tomar del brazo Rick.
Salieron de la Base y caminaron tranquilamente por las calles, sin darle mayor importancia a los murmullos ni a las miradas de desprecio que recibían de parte de algunos transeúntes. Al menos la mayoría no los reconocía al no llevar sus uniformes, así que aprovecharon de disfrutar su caminata tranquilamente y dejar los problemas para mañana.
