PIRATAS
CROSSOVER YAOI
AU
Varias parejas
"Gundam Wing y demás series son de sus respectivos autores, no son mías aunque...soñar no cuesta nada"
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CAPITULO III "Tregua"
-¡EH, YUGI!-gritaron repentinamente
-¿QUÉ OCURRE ODIÓN!-elevando la mirada hasta donde se encuentra este
-¡AVISALE A YAMI QUE ESTAMOS POR LLEGAR, YA VEO LA COSTA!-dijo contento
-¡ENSEGUIDA!-sonriendo-lo ves, te dije que pronto llegaríamos-.
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-¿Se encuentra bien, padre?-le pregunta preocupada
-Si, Hilde, descuida-asintiendo con la cabeza
-Aún no sé qué es lo que hace en un lugar como este padre-mirándole-yo sé por qué estoy aquí-suspira-vine para que le dieran un poco de tiempo a mi padre…pero usted…-.
-Bueno…verás-le sonríe dulcemente-es una historia un tanto complicada…-.
-Puede contármela-ríe-créame, no me iré de aquí y tenemos bastante tiempo libre-.
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-¡Qué bien, Tortuga!-exclama el trenzado alzando los brazos
-Hhn-responde neutralmente el Heero
-Se nota que el entusiasmo es lo tuyo, eh-mirándolo de soslayo-en fin-dice animado-vayamos a buscar a la tripulación y de paso nos relajamos un poco…por cierto…-mirando en todas direcciones-será mejor que te mantengas despierto-.
-No necesitas decirlo-enarcando una ceja a la vez que miraba todo a su alrededor
El ambiente del lugar no sabía cómo describirlo exactamente, el oji-cobalto no veía nada más que piratas peleando, bebiendo y divirtiéndose con mujeres.
Entraron ambos a una de las tantas tabernas y tomaron asiento en una de las mesas libres, Heero pudo percatarse de que en aquel lugar la mayoría de las personas conocían al trenzado, por donde pasaba los hombres le saludaban y las mujeres le sonreían y coqueteaban.
-¿Apoco este lugar no es de lo mejor?-sonriendo-creeme que aquí no puedes aburrirte-.
-No lo dudo…después de todo tienes que estar pendiente de que no te vayan a matar-.
-Je, pero eso es emocionante¿no?-ríe
-Si tú lo dices-suspira-por cierto… ¿dónde están Yami y los otros?-.
-Fueron a divertirse un poco por allí, nos veremos hasta mañana a medio día para partir-.
-¿Dónde piensas encontrar a tu "tripulación"?-enarcando una ceja
-No lo sé-sirviéndose un poco de ron-luego de beber y relajarnos, vamos a buscarlos-.
-¿Por qué no comenzamos a buscarlos desde ahora y te olvidas de beber?-.
-Pues…por que no-ríe-vamos Heero, diviértete un poco-.
-Comienzo a sospechar que no tienes interés en buscar esa Mystic-.
-¿Eh?-confundido-¿crees que yo…?-.
-Si-observándolo fijamente
-Eres un…-molesto-Si en verdad crees eso, no eres más que un niño-mirándole seriamente-tú jamás entenderías lo que pasa-.
-¿Qué no lo entendería?-le miró furioso poniéndose de pie el oji-cobalto- tú eres quien no entiende nada de lo que pasa, de ser así, no te detendrías y moverías mar y tierra para encontrarla-.
-No entiendes nada-girando su rostro en otra dirección-no sé cómo pude tomarte enserio para esto…todavía eres un niño-.
-Que no lo soy-acercándose y jalándole por el cuello de la camisa hasta ponerlo de pie-mira tú…-decía furioso-tal vez no haya vivido el mismo tiempo que tú ni las mismas experiencias, pero creeme, con lo que he vivido, basta para ser lo suficientemente maduro como para haber dejado de ser un niño desde hace años-.
-¿Y crees que me importa?-apretando sus muñecas hasta lograr que le soltase-Si fuera cierto todo lo que me dices no te vería aún como un niño…-caminando en dirección a la salida
-…-mirándolo fijamente
-Y Heero-deteniéndose para luego girarse a verlo-no cometas el error de pensar que solo a ti te importa el rescatarles-y dicho eso siguió su camino
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-Con todo lo que me has dicho, no creo que sea una buena idea decirle lo que necesita-dijo Bakura muy seriamente.
Había decidido permanecer en la cabina del barco, Bakura se mantenía recargado sobre la pared cercana a la puerta, por su lado, Yami se encontraba sentado en uno de los cómodos sillones, mientras Malik estaba sobre una silla.
-Él tiene razón-ahora fue el turno de Marik para hablar-por muy buenas que sean sus intensiones además de por más importante que sea por lo que lo tenga que hacer…no estoy de acuerdo en decirle dónde comenzar a buscar-.
-Eso mismo he pensado-dijo Yami con algo de pesadez en su tono de voz-pero aún así…no podemos negarnos a ayudarle, esas personas son muy importantes para él así como para Heero-.
-Ah, sí-dijo Bakura sin interés alguno-ese chico también está-.
-Claro¿cómo pudimos olvidarlo si siempre se da a notar?-dijo sarcásticamente Marik
-No se burlen-dijo dejando caer hacia atrás la cabeza-ustedes no eran muy comunicativos que digamos cuando los conocí, tal vez solo necesita adaptarse un poco-.
-Si, lo que digas-respondieron no muy convencidos
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-Ese Heero…-murmuraba molesto
Acababa de dejar al oji-cobalto en aquella taberna y se encontraba por demás molesto. No le cabía en la cabeza porqué el chico se empeñaba en reñirle por todo, desde un principio había sido así y ahora se encontraba cuestionándose si había sido buena idea el dejar a Solo y haber traído consigo a Heero.
-Eso me gano por intentar ser amable con todo mundo…vaya pirata que soy-bofa molesto
Caminaba sin saber exactamente hacia dónde, lo único que deseaba era alejarse un poco hasta que su mente se despejara y pudiese relajarse…
-Todo es culpa de ese baka de Heero, si no fuera por él…-pateando fuertemente el suelo-es un…un…ouch, oye!-se giró rápidamente al sentir que alguien le golpeaba en la cabeza.
-Si vas a hablar de alguien, al menos asegúrate de que no está cerca-dijo seriamente
-No tengo que hacerlo si lo que quiero es que sepa lo que pienso de él-dijo en un tono infantil-¿verdad?-.
-Hhn-respondió encogiéndose de hombros
Habían caminado bastante y ya se encontraban algo lejos de la ciudad, faltaba poco para que se adentrasen a la espesa arboleda que rodeaba al lugar. Quién se sorprendió un poco fue el trenzado pues nisiquiera se había percatado de dónde se encontraban hasta que miró a su alrededor.
-Si que caminé, eh-dijo riendo
-Sigo sin estar de acuerdo con lo que dices y haces-dijo repentinamente el chico estoico
-¿Eh?-exclamó un tanto sorprendido el trenzado
-Que no estoy…-decía Heero intentando mantenerse sereno
-Si, si entendí lo que dijiste, lo que no sé es por qué ese repentino comentario-.
-Me llamaste "niño"…sé que soy menor que tú, aunque no lo aparezca, pero eso no quiere decir que lo sea-el de ojos amatistas sonrió ante el comentario
-Hagamos un trato Heero o mejor dicho, una tregua-animado
-¿Hhn?-enarca una ceja Heero-¿y eso es por…?-.
-Porque es necesario que estemos en paz para poder alcanzar nuestra meta¿o no?-sonríe
-Pues en eso tienes razón-dando media vuelta
-¿Entonces qué Heero?-parándose frente a él-¿tregua?-.
El oji-cobalto miró fijamente la mano que ahora estaba extendida frente a él y después dirigió su mirada hacia la del trenzado viendo algo que le dejó sin palabras, esa mirada violácea, ahora tenía un brillo demasiado atrayente…
-Si-estrechando su mano
-¡AUYENDMEEEEEE!-.
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-¿No me lo contará padre?-cuestionó Hilde un tanto desanimada
-Lo siento, pero esto no puedo contarlo pues sería como traicionar la confianza de Duo-.
-De acuerdo…-baja la mirada-por cierto…él nos recatará. ¿Verdad?-preguntó elevando la mirada mostrándose muy esperanzada
-Si, ya te lo dije, escuché cómo claramente hacia un trato con Caleb…él vendrá por nosotros y Heero le ayudará-.
-¿Heero?-sonriendo-ahora estoy aún más segura de que pronto saldremos de aquí-.
-Si, yo también lo estoy-.
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Ambos chicos giraron su vista hacia dónde escucharon que provenía aquel grito…
-¿Qué fue eso?-preguntó Duo
-No tengo idea-fue la respuesta de Heero
-¡Ayúdenme!-.
Luego de esto, un chico salió de entre la arboleda para terminar chocando con Duo, acabando ambos en el suelo.
-Ay, eso dolió-decía Duo sentado en el suelo sujetando su cabeza
-Ay, ay-decía el otro en un tono más bajo
-¿Están bien?-preguntó Heero un tanto desconcertado
-Yo si-dijo el trenzado poniéndose de pie y sacudiendo sus ropas
-¿Y tú?-ofreciéndole su mano para ayudarle a levantarse al otro chico
-Bien, gracias-tomándola
El oji-cobalto le ayudó a levantarse a la vez que miraba a aquel chico puesto que le había llamado la atención; era de piel muy blanca, tanto que parecía de porcelana…eso era bastante extraño; después notó su cabellera completamente rubia y al final sus ojos aquas…parecía que no era del lugar…
-Bueno¿y tú quién…?-decía Duo mientras apartaba un poco a Heero para poder ver a la persona con quien minutos antes se había golpeado, pero al verle…se quedó completamente estático…
-¿Eh?-el rubio también le vio claramente sorprendido para después dibujar una enorme sonrisa en su rostro- ¡DUO!- y corrió a abrazarle mientras que Heero miraba bastante confundido la escena
-¡Quatre, que bueno verte!-correspondiendo el abrazo
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-¿Qué les pasa niños?-.
-Hermana-dice uno de ellos-¿cuándo volverán Duo y el Padre Maxwell?-.
-Pronto, ya verán que será muy pronto-sonríe dulcemente
-¿Y por qué Solo no acompañó a Duo?-le cuestionó otro
-Porque me pidió que les cuidase y tuviese todo en orden hasta que él y el padre volvieran-respondió el de ojos miel
-Ahhh-respondieron al unísono los niños
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-Y dime¿por qué pedías ayuda?-le preguntó Duo
-Etto…-abriendo grandemente los ojos-te…tenemos que irnos pronto de aquí-tomando del brazo al trenzado y comenzando a jalarlo
-Espera, Quatre¿qué te pasa?-siguiéndolo confundido al igual que Heero
-Me están siguiendo, Duo-responde preocupado y mirando en todas direcciones-y quieren matarme-.
-¿Matarte?-deteniéndose repentinamente-¿A ti?-pasmado-¿Por qué?-.
-Por…porque yo…maté a un hombre-deteniéndose y bajando la mirada
-¿Mataste un hombre?- boquiabierto-pero Quatre…tú…tú no eres capaz de hacer eso solo porque si… ¿por qué fué?-.
-Yo no quería hacerlo…me vi involucrado involuntariamente en una pelea y…me negué a hacerlo pero él estaba dispuesto a matarme, lo herí y le di la oportunidad de rendirse, pero…pero no la tomó-comenzando a derramar algunas lágrimas-y…y tuve que matarlo o si no él me mataría-.
-Entiendo-acariciando su cabeza suavemente-tranquilízate, con nosotros estarás bien y estarás aún mejor cuando vuelvas a embarcarte conmigo-sonríe
-¿Embarcarnos?-sorprendido-¿de nuevo?-.
-¿De nuevo?-susurró Heero-¿él será uno?-.
-Así es Q-animado-verás…-.
-Se fue por aquí-gritaron a lo lejos-¡AQUÍ ESTA!-gritó otro asomándose por entre las plantas
-Te dije que teníamos que irnos-exclamó preocupado Quatre
-Descuida, no te pasará nada malo-poniéndolo a sus espaldas a la vez que saca su espada
-Gracias Duo pero…-decía no muy convencido
-No tendremos problemas con unos cuantos tipos-decía confiado
-Pero Duo…eso no…-.
Justo en ese momento apareció un gran número de hombres con una extraña vestimenta. Era un considerable grupo, entre los cuales Heero había contado cerca de cuarenta.
-Son…muchos…-mirándolos fijamente-etto…Heero…-se volvió a verlo el de ojos amatistas
-Si, entiendo-dijo resignado colocándose a un lado de ellos
Rápidamente el oji-cobalto desenvainó su espada mirándoles fieramente a los recién llegados, apenas y acababa de conocer al rubio y ahora ya se encontraba dispuesto a defenderle.
-No tenemos intensiones de lastimarle, Amo Quatre-dijo el recién llegado
-¿Amo Quatre?-se miraron sorprendidos Duo y Heero para luego mirar ambos al rubio
-Yo…yo no sé de qué habla-respondió rápidamente Quatre ante la mirada cuestionante de los otros dos
-Yo puedo explicarles-ahora fue la oportunidad de hablar de otro hombre
-Te lo agradecería-añadió el trenzado bastante extrañado mientras guardaba su espada al igual que Heero
-Verá-dijo serenamente-mi nombre es Rashid y soy el líder de los Managuac-inclinándose un poco
-Duo Maxwell-dijo confiadamente-él es Heero Yuy-asintió el oji-cobalto-y ahora si no es mucha molestia, me gustaría que me explicara todo este enredo-.
-Verán, el joven Quatre se vio involucrado en esa pelea con nuestro antiguo "amo", aunque no lo fuera por nuestra propia voluntada-decía seriamente-pero por una deuda nos vimos forzados a servirle…y no podíamos negarnos o intentar escapar…cuando el joven Quatre lo mató, fue como si nos devolviera nuestra libertad y en agradecimiento y viendo la pureza de su corazón hemos decidido servirle-todos los hombres si hincan y Rashid solo se inclina-por favor, Amo Quatre, acéptenos como sus humildes siervos y también acepte nuestras disculpas al haberle hecho creer que pretendíamos ponerle fin a su valiosa vida-.
Los otros tres se miraron desconcertados los unos a los otros… ¿qué era todo eso¿Serían sus sirvientes?...
-¿Y bien?-mirándolo-¿qué dices Q?-.
-Pe…pero no puedo hacerles mis sirvientes, no puedo hacer eso-lo dice en un tono un tanto desesperado-Duo, tú sabes que…-.
-Si, si lo sé Q-acariciando su cabeza-tranquilízate-.
El oji-cobalto y los demás presentes miraron sorprendidos la reacción que había tenido el rubio¿por qué reaccionaba de esa forma?
-Lamento decirles que Quatre no hará lo que le piden, acepta su gratitud pero no puede… o mejor dicho, no les permitiré que insistan con tal cosa-dijo severamente
-Entiendo-respondió tranquilamente Rashid-entonces, joven Quatre…-lo mira cariñosamente-por lo menos déjenos acompañarle…-Quatre lo miró dudoso-no, no como sus sirvientes sino como sus compañeros…como sus amigos…por favor, Amo Quatre-.
Le miró directamente a los ojos, esa cálida mirada le transmitía un sin fin de cosas, le hacía sentirse seguro, sabía que Rashid no mentía ni tenía malas intenciones…eso podía sentirlo con facilidad…soltó a Duo del abrazo en el que lo tenía y se acercó lentamente a aquél hombre…
-E…esta bien, pueden acompañarme pero antes deben de preguntar a Duo si está de acuerdo, después de todo…-lo mira de soslayo-él es el capitán-.
-Pues veamos…-decía Duo con una mano en la barbilla-si, está bien, no creo que haya inconveniente-.
Los hombres sonrieron complacidos y muchos no pudieron evitar dar muestras de la alegría que sentían…gritaban de emoción, se abrazan y le estrechaban la mano al trenzado y al rubio quien ahora les sonreía.
Pero Heero no dejaba de mirar cuestionante a Quatre¿por qué esa reacción ante la idea de que ellos fuesen sus sirvientes¿Por qué Duo le decía que se tranquilizara? No había duda, había muchas interrogantes entorno al trenzado y a la gente que le acompañaba y él lograría descubrir todo aquello.
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Pronto la oscuridad cubrió todo permitiendo observar la infinidad de estrellas del cielo y lo primero que debían hacer era buscar un lugar dónde pasar la noche, con tantas emociones, Duo se había olvidado por completo de eso y ese era un gran problema…tal vez esa isla era un buen lugar para beber y divertirse pero a la hora de irse a dormir…bueno, debían de encontrar un lugar seguro donde no les llegasen a robar o agredir.
-Genial-decía molesto alborotándose el cabello-¿cómo pude olvidar algo como eso?-.
-¿Ahora cuál es el problema?-dijo Heero suspirando pesadamente
-No tenemos dónde pasar la noche-respondió Duo
-¿Y el barco?-enarcó una ceja
-Si, claro, soy un valiente pirata pero de todos modos no me arriesgaré a caminar toda esa distancia hasta la playa, en la completa oscuridad en un lugar infestado de ladrones, asesinos, etcétera, etcétera-dijo cruzándose de brazos y meneando la cabeza de un lado a otro
-Valiente pirata-bufó molesto
-Duo-dijo Quatre dulcemente
-¿Si?-volteando a mirarlo
-Acompáñame a casa, aunque no lo creas, tengo una casa aquí y es bastante segura-sonriendo
-Que bien-exclamó emocionado
-Además, estoy seguro de que le alegrará verte-añadió tranquilamente
-¿Le alegrará?-se cuestionaron Heero y Duo mirándose el uno al otro
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-Yami-decía Yugi
-¿Eh?-volviéndose a mirarle algo sorprendido
Se encontraba solo, mirando al infinito mientras meditaba, tenía unas cuantas cosas que meditar y aclarar…
-¿Qué te pasa?-parándose a su lado
-Nada…solo tengo unas cuantas cosas que pensar-le sonríe-¿por qué no has ido a dormir?-.
-Aun no estoy cansado-abrazándolo por la cintura y recargando su cabeza en el pecho del más alto-además, estoy esperando a que tú vayas a dormir-.
-Entiendo-ríe-bueno, vamos-suspira y dirige su mirada al cielo por unos minutos-vamos-tomándolo de la mano y dirigiéndose al interior del barco
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Llegaron a la casa, estaba a las afueras del pueblo; era bastante modesta y se veía tranquila. Duo y Heero observaban todo con detenimiento a la vez que seguían al rubio; los Managuac por otra parte, dijeron tener unos asuntos que atender antes de partir junto con ellos tres luego de que el trenzado les explicó lo que planeaba.
-No es muy grande pero espero les agrade-dijo Quatre sonriendo mientras abría la puerta y les indicaba entrar
-No te preocupes Q, esto estará bien-sonriendo
-Supongo que deben estar hambrientos asi que les prepararé algo-caminando rumbo a la cocina
Heero observaba todo, por extraño que le pareciera, se sentía seguro en aquel sitio el cual no conocía en lo absoluto.
-¿En qué piensas?-preguntó Duo repentinamente parándose frente al oji-cobalto sorprendiéndolo
-¿Eh?-sorprendido-na…nada-mirándolo fijamente al trenzado
Extrañamente al ver al oji-violeta tan cerca, no supo por qué motivo, pero un ligero sonrojo se pintó sobre sus mejillas; de inmediato agitó su cabeza y desvió la mirada…
-"¿Por qué me pasa esto?"-pensó
-¿Seguro?-enarcando una ceja-pues qué raro, te veías tan pensativo que me entró la curiosidad-respondió riendo
En ese momento la puerta volvió a abrirse, Duo y Heero voltearon a ver quién llegaba mostrándose claramente sorprendido el trenzado al ver a esa persona y se podía notar fácilmente que el recién llegado también estaba sorprendido de verle.
-¿Tú…tú que haces aquí?-.
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-¿Qué es lo que quieren ahora?-preguntó Caleb
Estaba sentado a un costado de la cama con una expresión de fastidio, le habían llamado alegando que tenían algo importante que comunicarle.
-¿Y bien?-.
-Señor Caleb, hay una joven dama que desea verlo-.
-¿Una dama?-enarcado una ceja-¿quién demonios es?-.
-Soy yo-entrando muy sonriente-vaya Caleb, me he enterado de tus nuevos planes, eh-.
-Con que se trata de ti-sonríe mientras se pone de pie-sal de aquí-dirigiéndose al hombre que fue a llamarle
-Y dime-sentándose-¿por qué aceptaste ese trato con Duo?-.
-Si que estas bien informada-colocándose junto a ella-desearía saber cómo obtienes tanta información-tomándola por la barbilla y acercándose lentamente a ella
-Lo sé-apartándolo suavemente con su mano sobre el pecho de él-ahora, dime-.
-Pues bien sabes que recibiré algo a cambio-poniéndose de pie y dirigiéndose a un armario-tú me conoces perfectamente asi que me debo admitir que sorprende un poco tu pregunta-.
-Tienes razón, la pregunta correcta sería¿tú que ganas al aceptar ese trato con Duo?-.
-Algo demasiado valioso, créeme…-.
-Mmmm… ¿serán dinero, joyas o…?-mirándolo insinuantemente
-Si que piensas en todo querida-parándose frente a ella-lo segundo es lo correcto aunque…no debo descartar lo tercero-.
-Ay, Caleb-cruzándose de brazos-siempre te lo he dicho y te lo vuelvo a repetir…pides imposibles-.
-Todo es posible, todo-riendo
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Ambos se miraban sorprendidos, ninguno esperaba llegarse a ver y menos en tales circunstancias.
-¿Tú…tú qué haces aquí?-.
-Lo mismo digo-respondió el trenzado mirándole desconcertado
-¡Quatre!-gritó el recién llegado
-¿Eh?-se asomó el rubio-Trowa, qué bien que hayas vuelto-sonríe
-¿Qué hace él aquí?-caminando apresuradamente al rubio
-Fue una gran sorpresa¿no?-le dijo sonriendo dulcemente Quatre
-Quatre, él no debería de estar aquí-.
-Creo que no eres bienvenido después de todo-dijo en tono burlón el oji-cobalto
-Calla, mortal-respondió, no le había parecido gracioso el comentario
-Tranquilo Trowa-tomándolo por los hombros-Duo no está en compañía de Caleb, además, sería demasiado ilógico que lo estuviera-dijo tranquilamente
-Pues…-decía no muy seguro el oji-verde-como tú digas-suspira resignado
-Creo que aquí hay algo extraño-acercándoseles-primero que nada… ¿qué hace Trowa aquí, Q?-enarcando una ceja y señalando al antes mencionado
-La pregunta es¿qué haces tú aquí?-respondió de manera rápida y seria
-Yo les explico-rió Quatre-para empezar, Trowa vive aquí conmigo Duo-mirando al trenzado-y Duo está aquí porque de nueva cuenta va a embarcarse y me ha invitado a unírmele y supongo que a ti también-mirando ahora al latino
Ambos se miraron un tanto desconfiados, a Trowa no le agradaba y le parecía un tanto sospechosa la repentina aparición del oji-violeta; mientras que para Duo, era muy extraño el que el alto estuviese acompañando al de ojos aqua.
-Pero luego hablamos de eso-dijo emocionado-la cena ya está lista-dijo Quatre
-¿No te agrada ese Trowa?-preguntó por lo bajo Heero
-No es eso-respondió de igual manera mientras tomaban asiento
-¿Entonces?-.
-Digamos que Trowa y yo no hablábamos mucho cuando nos conocimos y no quedamos en buenos términos antes de separarnos-.
-¿Tú y él…?-.
-No, anormal-entrecerrando los ojos-la relación que teníamos no era de ese tipo-.
-Ah, pues no hagas comentarios que puedan mal interpretarse-.
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En Port Bell había un considerable número de soldados formados a la orilla del muelle, ya había caído la noche por lo que la seguridad debería ser todavía mayor debido a lo ocurrido la noche anterior. El principal motivo de tanto alboroto fue la llegada del Gobernador Darlian, quien volvía de un largo viaje junto a su esposa y su joven hija Relena.
-Señor Traize-dice uno de los hombres
-¿Si?-respondió seriamente a la espera de que los recién llegados tocaran tierra
-¿Le informará al gobernador sobre la fuga de Duo Maxwell, del hurto del un barco de la marina y el hecho de que Heero Yuy sea cómplice en todo esto?-.
-Efectivamente, le informaré de todo esto…lo que me causa un poco de preocupación es el hecho de que Heero Yuy esté involucrado…principalmente por la Srita. Relena-.
-Todos sabemos que ese Heero era muy estimado para la señorita al igual que para los señores Darlian…no puedo creer que se haya involucrado en todo esto-.
-Teniente Nicole-dice lo mira fijamente
-¿Si, señor?-colocándose en posición de firmes
-Me parece que ese es un comentario poco apropiado para usted, asi que no vuelva a hacerlos en un futuro… ¿entendido?-.
-S…si señor-.
-Buenas noches señor gobernador-dice Traize respetuosamente haciendo una reverencia
-Buenas noches, Comodoro Kushrenada-dijo el señor Darlian
-Buenas noches mi respetable señora-.
-Gusto en saludarle Comodoro-sonrió
-¿Por qué hay tanta vigilancia esta noche, Comodoro? En las anteriores ocasiones no fue lo igual-ahora le cuestionó Relena
-Es muy observadora señorita-sonrió levemente el castaño-pero esto es simplemente de rutina, no debe de preocuparse-.
La chica le miró un tanto desconfiada pero únicamente se limitó a sonreír y volverse a mirar a sus progenitores.
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"-No llores-acariciando su cabeza suavemente-¿recuerdas qué decimos cuando caemos?-."
"-S…si mami-secando sus lágrimas-debemos levantarnos, esto nos hace más fuertes-sonríe"
"-Eso es, mi amor-sonríe dulcemente-ese es mi niño, eres muy valiente Duo, ya no vas a llorar¿verdad?-."
"-No mami…te prometo no llorar-abrazándola"
-…Mamá…-susurró el oji-violeta despertando repentinamente
Se sentó mientras colocaba su mano sobre su frente…mientras unas pequeñas lágrimas recorrían sus mejillas…se puso de pie y dio un fuerte suspiro para luego secar sus lágrimas.
-Te prometo no llorar-se dirige a una ventana-te lo prometo…mamá-.
Ya no dijo nada más, solamente su puso a contemplar la luna que iluminaba por completo el cielo…desconociendo que era observado desde una corta distancia por el oji-cobalto quien fingía dormir.
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-Madre-le llamaba la joven rubia-¿puedo ir a ver cómo está Heero?-.
La mañana había llegado con rapidez y lo único en lo que pensaba era en lograr ver al joven de ojos cobalto.
-Podrás ir más tarde, Relena-sonriendo-de momento hay que terminar de instalarnos-.
-Entiendo madre-suspira-hace mucho tiempo que no venía a este lugar…hace ya tres años…me pregunto si me recordará-.
-No lo sé hija, no lo sé-.
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-¿Cuál es el reporte tan importante que debe darme, Comodoro?-le preguntó sin mirarle mientras revisaba unos papeles
-Señor, hace dos noches pudimos capturar al pirata Duo Maxwell…-.
-Entiendo…es una pena que ese chico haya decidido ese camino-.
-Concuerdo con usted pero no es todo lo que tengo que informarle-.
-¿Qué más?-.
-Esa misma noche, logró escapar llevándose consigo una nave nuestra y no hemos podido saber cómo lo hizo, únicamente de lo que estamos seguros es de que una persona le ayudó y ese es…Heero Yuy-.
-¿Heero?-le miró sorprendido-¿seguro?-.
-Completamente-.
-Me parece imposible de creer… ¿saben dónde se pueden encontrar?-.
-Aún no-.
-Averígüelo y tráigalos Comodoro-.
-Entendido, señor-.
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-Buenos días, Heero-sonrió el trenzado
-Hhn-respondió el oji-cobalto poniéndose de pie y comenzando a ordenar las mantas que le había prestado Quatre para dormir
No había querido volverse a mirar al trenzado puesto que esa imagen de él llorando y llamando a su madre aún la tenía en la mente¿cómo es que Duo podía sonreír y mostrarse tan seguro cargando tanto pesar en el alma? Eso podía deducirlo, era seguro de que el trenzado era huérfano y que además ese Caleb le había lastimado de alguna forma, la cual aún desconocía…pero aún así…aún así el oji-violeta se mostraba tan alegre y lleno de vida…
-Veo que no tienes muchos deseos de hablar conmigo, eh-dijo dando un suspiro Duo-no importa, siempre eres así¿no?-ríe-saldré un momento, si preguntan por mí diles que ahora vuelvo¿si?-.
-Hhn-respondió aún sin mirarle y no se volvió hasta que escuchó que el de ojos amatistas salió de la casa.
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-¿Qué has decidido?-preguntó el albino que miraba a los otros dos dentro de la cabina
-Bien-suspira-ya les dije que no podemos negarle nuestra ayuda-.
-Si, entendemos eso…pero bien sabes que solo él puede decidir qué se hace con esa gema, deberá encontrarlo primero y ya se decidirá el destino de la Mystic-ahora fue el turno de Marik quien miraba como su amigo se mostraba algo intranquilo
-Tienes razón-dijo Yami seriamente-Bakura, acompáñame al pueblo, Marik, tú quédate aquí y avísale a Seto que comiencen a preparar todo para nuestra partida-.
-Entendido-asintiendo con un movimiento de cabeza
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Miraba todo el paisaje atentamente desde la pequeña ventana, hacía tres largos años que no volvía a Port Bell, extrañaba todo aquello pero lo que principalmente extrañaba o mejor dicho, a quién extrañaba era a aquel chico de ojos cobalto y serio semblante.
-Señorita-dijo una joven
-Dime-volviéndose a mirarla
-¿Irá a ver a su padre?-.
-De hecho, no…iré a visitar a Heero-.
-¿Al joven Yuy?-pregunta sorprendida
-Así es-sonríe-hace ya tanto tiempo que no lo veo-.
-Pero…-baja la mirada-¿aún…aún no lo sabe, señorita?-.
-¿Saber qué?-pregunta preocupada
-El joven Yuy no se encuentra en Port Bell…-se vuelve a ver a la rubia quien le mira confusa-verá…él…está prófugo, se le acusa de haber ayudado a un pirata en su fuga, de eso hace dos noches-.
-Eso…eso no puede ser posible-decía pasmada
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He aquí otro capitulo más, muchas gracias por los reviews y por los animos que me dieron en época de examenes
Espero les siga gustando el fic, hasta entonces, bye
Ladyyami-atem
