Este es el cuarto capítulo de mi fanfic, como verán, ya no uso el "script" porque Aanto-chan me explicó lo que es, de paso quiero agradecer a Florde1000cerezos y Aanto-chan por su motivación y constante apollo. Además ahora escribo mucha más narración. Espero que este capitulo sea de su agrado; ¡que tengan una buena lectura!.
-flash back-
-Kyu…Kyu Renjou… ¡te odio! -después de decir eso, Megu le regala una fuerte cachetada en su mejilla, dejando en el rostro del joven Kyu su mano levemente marcada.
-Megu… ¿por qué?-dijo con un leve tono de dolor en sus palabras, no por la cachetada, sino porque creyó haber lastimado los sentimientos de la señorita Minami; pero justo cuando iba a hablar Megumi se había ido.
-fin del flash back-
En otro lugar, Megumi no podía dejar de llorar, sus lágrimas resbalaban por sus mejillas; nunca se había sentido tan mal, tan adolorida, sin embargo se sentía culpable por la cachetada que le dio al joven Kyu. Lo peor es que ahora ella no tenía el valor suficiente para volver a mirarle a la cara, ella quería disculparse por lo sucedido, pero sabía que este no era el mejor momento, además la inundaba un profundo sentimiento de tristeza al creer que su amor no era correspondido, sentía un vacío entre el pecho y el estómago que con cada segundo que pasaba se iba ahondando cada vez más.
-"será mejor que me valla a mi apartamento, está oscureciendo" –
Y así lo hizo, se marchó a su casa caminando con la cabeza inclinada en dirección al suelo; no podía dejar de pensar ni un segundo en lo que había pasado ese día, para ser más precisa, esa tarde. Después de caminar un buen tiempo, llegó a su destino: su apartamento.
Al entrar, Akane la miró extrañada; pero sabía que no era el momento preciso para preguntarle. Megumi entró a su habitación sin decir ninguna palabra, por una parte quería que la consolara, pero por otra parte, pensó que este asunto no era de nadie más que del joven Kyu y ella.
-¡Megu!, ya está la cena.- Pero Akane no obtuvo ni la más mísera respuesta.
-Hoy no tengo hambre, lo siento. –Akane comprendió a la perfección lo que quería decir su hermana con esas palabras, que hoy no quería que nadie la molestara.
En esa misma noche las cosas no estaban muy diferentes en la casa del joven Kyu. Cuando llegó a su casa, sus ojos no reflejaban la alegría y optimismo que siempre se veía, cosa que a Ryu y la mamá de Kyu les pareció muy extraño, ya que ahora sus ojos reflejaban preocupación y tristeza, además sus ojos se veían de un color ámbar más oscuro y opaco. Prefirieron no preguntar lo que le había pasado, decidieron que era mejor dejar al joven Kyu en paz por esta vez.
Al otro día estaban todos los chicos de la sección Q. Kintaro y Kazuma se extrañaron por el comportamiento de Megumi y el joven Kyu, Ryu no se sorprendió por el comportamiento de aquellos chicos, debido a que el ya tenía una idea de lo que había pasado, porque, cuando se trata de solucionar problemas emocionales, el joven Ryu Amakusa es un experto.
Las clases estuvieron muy normales, sin contar una que otra mirada del joven Kyu a Megumi y viceversa. Además de que ninguno de los dos habló en todo el día.
Cuando las clases finalizaron, todos se disponían a irse.
-Bien muchachos, yo me tengo que ir a trabajar. ¡Adiós! –dijo Kintaro, algo apurado.
-Yo estoy cansado y tengo una reunión de trabajo. ¡Adiós! –dijo Kazuma con un tono aburrido en su voz.
Kyu sólo miro a Ryu y este asintió con la cabeza; acto seguido, tomó sus cosas y se marcho del salón.
El joven Kyu y Megumi estaban dentro del salón a tan solo un par de metros. Ambos se miraban fijamente, pero sin pronunciar ni una sola palabra. Todo era silencio hasta que Megumi dijo:
-Kyu…yo…lo siento por lo de la otra vez…pero por lo que hice, no es necesario que me perdones-dijo muy despacio, casi en un susurro.
-Megu…quiero que sepas que a pesar de las peleas que hemos tenido, los golpes y otros conflictos, yo no soy capaz de guardarte rencor, y no me importa cuantas veces me pegues o peleemos, yo siempre estaré a tu lado para apoyarte y protegerte, y eso nunca va a cambiar.-dijo en un tono muy suave y reflejando en su mirada una gran compasión y ternura.
-Kyu…muchas gracias-después de haber dicho esto, Megumi se lanzó a los brazos del joven Kyu a la vez que lo abrazaba; al ver que el joven Kyu le devolvía el abrazo, no pudo evitar largarse a llorar en los brazos de el. Kyu, al ver que Megumi estaba llorando, decidió consolarla acariciando su espalda y cabello.
-tranquila Megu…ya todo está bien- dijo el joven Kyu tratando de consolarla.
-Kyu…yo…- Pero antes de que la señorita Minami pudiera continuar… Kyu levantó su barbilla y le dio un beso lleno de sinceridad y amor. Kyu, al ver que Megumi no respondía al beso, se decepcionó un poco, pero al ver que la señorita Minami respondía poco a poco; separó sus labios de los de ella para luego volver a fundir sus labios en un tierno beso.
¡Hola! ¿Qué les pareció? se que es algo corto, pero les prometo que el proximo capitulo será mas largo.
¡No se olviden de dejar review!
Muchas gracias por haber leído mi fic.
Se despide cordialmente de ustedes:
jechu.darkness
PD: solo díganme jechu.
