Xiaolin Showdown/Chronicles

Alternative Universe (AU)

Tercer capítulo.

¿Una purificación? Jack es pésimo en eso, por ello se metió en un problema que ahora tiene que llevar consigo hasta el fin de los tiempos... Un problema que tiene nombre.

Descargo de responsabilidad: Estos personajes no me pertenecen son propiedad de Christy Hui. Esta historia es sólo para el entretenimiento, sin fines de lucro.


Capítulo 3

Purificación

-Solamente digo que me pareció muy extraño que no vinieras a dormir anoche Jack. Sobre todo porque varios hombres te vieron salir de la casa de una prostituta muy temprano hoy, despidiéndote de un par de niños. Y otros dicen que dicha mujer te encontró en la calle -frijolito le dio una sonrisa tan enferma que hizo que los cabellos de su nuca se erizaran y hasta su hijo Chase, que jamás los acompañaba y ahora por alguna razón desayunaba con ellos, lo miro de manera extraña- No sé ¿Por qué pasaría usted la noche fuera en una casucha con dos niños pequeños, pudiendo estar aquí, en una cama cómoda y limpia de garrapatas?

Jack desvió la vista hacia la ventana, que estaba a su derecha, y se encontró con la mirada fija del joven Chase. El heredero Young parecía ansioso por conocer su respuesta pero no delataba tener los pensamientos retorcidos que tenía su padre el frijol. El sacerdote suspiro con dramatismo y se limpió la boca con la servilleta antes de responder.

-Por fortuna o por desgracia señor Young mi profesión me obliga también a ejercer de enfermero y de encaminador de almas. La señorita Tohomiko me llamo para asistir a uno de sus niños y yo no pude negarme. Felizmente ese niño seguirá sufriendo las plagas del mundo por unos días más, se lo aseguro, y ahora yo debo alimentarme correctamente, solo para evitar contraer cualquier enfermedad que le aqueja a esa criatura.

Después de eso Jack fingió toser y se disculpó de la mesa, sin que frijolito se quejara por ello.

-Ninguno de los niños que viven con ella están enfermos -le reclamó Chase cuando lo alcanzó, tomándolo de la camisa para azotarlo contra la pared del recibidor- ¿Qué estabas haciendo con ellos anoche? -Jack le dio una sonrisa retorcida y acarició el rostro de su atacante, provocando que éste lo soltara y retrocediera-

-Joven Young, no tiene de que preocuparse. Las criaturas están a salvo conmigo, por ahora. Sin embargo te aconsejo algo Chase; Si quieres apadrinar a uno de los niños se franco al respecto. Ya muchas personas han venido a quejarse de ti, murmurando perversiones tuyas porque los observas con mucha ¿Cuál era la palabra? Afición...

-Tú... -Chase estuvo a punto de golpearlo pero se detuvo en el último instante-

-Tranquilo. El que hayas sido cliente de Kimiko una noche no te da derechos sobre los niños, recuerda eso. Te dará mejor imagen apadrinarlos socialmente; envía a Pin Pong al seminario, parece que esto le gusta. Sobre Omi... No le veo capacidad de cazador o de Señor ¿De guardián tal vez? Podríamos preguntarle...

-Ten cuidado de donde metes tu nariz, padre -escupió Chase con veneno y Jack se aplastó contra la pared; no le gustaban las peleas porque no soportaba el dolor-

-Ya, ya... Dime una última cosa ¿Dónde te hiciste esa herida, Chase?

El heredero Young miro su mano izquierda, ahora cubierta con una venda, y lo fulminó con la mirada antes de desaparecer por el corredor. Pero Jack no era conocido por saber cuándo detenerse así que lo siguió hasta su habitación, algo sorprendido de que la puerta no tuviera puesto el seguro.

-Tú prefieres la compañía de otro hombre para la pasión padre -susurro con frialdad el pelinegro, dándole la espalda, observando por su ventana-

-¿No lo prefiere la mayoría Chase? Tú no estás exento de experimentar, lo noto en tu manera de tratar con todos.

-¿Por eso te hiciste sacerdote? ¿Para vivir encerrado con varones y disfrutar la sodomía?

-Fue una de las razones, si, lo admito -Chase se dio la vuelta de golpe y lo miro con algo de sorpresa- ¿Qué? ¿No esperabas la verdad? ¿Querías que mintiera para que te sintieras mejor? No tiene caso... ¿Qué hay de tu herida?

-No me creerías si te lo dijera padre.

-Llámame Jack, Chase. Estamos en una situación de confianza ¿Por qué hablar de títulos cuando ya hemos hablado de pasiones y, preferencias? -Chase negó con la cabeza y regreso la vista a la ventana- Fue la bestia ¿Estoy en lo cierto? -el joven asintió y tomó asiento en una silla. Jack lo imitó y se recostó sobre la cama de forma que su cabeza colgaba y veía a Chase como si estuviera sentado en el techo y no en el piso-

-Todos dicen que estoy loco...

-Por el incidente con tu madre y el manicomio donde estuviste. Y después de eso fue la muerte de tu hermano. Una vida trágica sin duda. Algo así puede romper con facilidad una mente frágil.

-Yo no tengo una mente frágil -gruñó Chase-

-Al contrario Chase. Y eso te hace peligroso para todos.

-Me parece que me investigaste con demasiada... Afición, padre.

-Oh, no es nada. Quedarías sorprendido de lo que puedo enterarme en una tarde de confesión... Entonces ¿Me mostrarías tu herida?

Chase aceptó con reticencia, mostrándole un corte que abarcaba toda su palma izquierda. El sacerdote hizo una mueca de disgusto y horror y tomo la mano con cuidado, observando la herida con detenimiento.

-Esto luce horrible ¿Intentaste limpiarla antes de cubrirla con trapos sucios?

-No tientes a tu suerte padre, no permitiré que me faltes al respeto en mi propio hogar.

-Jack –Chase negó con la cabeza y soltó un bufido molesto- Bien, haz lo que quieras ¿Dónde tienes el material de curación?

El joven Young le entregó una caja de madera y el sacerdote lo obligo a sentarse en la cama, tomando él asiento en la silla para comenzar a limpiarla herida con trapos limpios y una botella de whisky de quince años de añejamiento mientras le contaba cómo había logrado hacerse semejante lesión.

-Eres muy fuerte Chase, y valiente también. Yo estaría llorando después del alcohol... –el pelinegro sin embargo no hizo ninguna señal de responder y el sacerdote se rindió- Cuídate a partir de hoy, no queremos que el heredero de la familia Young enferme por ninguna circunstancia ¿Cierto? Ahora, si me disculpa, tengo un trabajo que hacer -Jack estuvo a punto de salir de la habitación cuando la voz de su anfitrión lo detuvo-

-¿Cuándo fue la última vez que practicaste la pasión, padre? ¿En el confesionario con nuestro cura? -el sacerdote se rio con cansancio-

-No he interactuado con un caballero desde que me puse el hábito. Intento huir de la tentación y parece que lo estoy logrando. Con permiso.

Jack estuvo repasando la información que Chase le entregó durante el viaje de regreso a la Villa. Según sus palabras apenas había logrado escapar del ataque de una criatura que describió llanamente como el "asesino de su madre y hermano". Por desgracia para el señor Young hijo era de dominio público que era una persona mentalmente inestable, resultado de haber presenciado la muerte de su familia; primero la de su hermano cuando niño y después la de su madre. Chase siempre alegó que había sido una bestia la responsable de los ataques por lo que su padre no tuvo opción más que enviarlo al hospital mental para que arreglaran a su hijo.

Todo este relato cortesía de las ancianas del pueblo.

Y ahora el heredero tenía una herida considerable en su mano justo después de la noche en la que todos escucharon un aullido ensordecedor... Muy sospechoso.

-¡Padre Jack! ¡Padre Jack!

Uno de los hombres de la Villa se acercó a todo galope cuando estaba a punto de salir rumbo a la parroquia, gritándole que el padre Dojo lo necesitaba en la plaza, que había pasado algo terrible. Jack tragó duro y se subió al caballo que frijolito le había prestado para cabalgar con el caballero hasta donde lo esperaban. Al llegar se topó con un grupo de hombres liderados por el jefe de la policía. Armados y a punto de salir con rumbo a la mansión Young.

-Pero, escuchad caballeros ¡No tenemos la menor prueba de esto! -les gritaba Dojo. Jack resolvió por no apearse del caballo y galopo de regreso a la mansión-

Eran las primeras horas de la mañana y los enormes árboles que custodiaban la entrada a la mansión lucían tenebrosos. Como grandes garras listas para atraparlo... Jack bajó de un saltó, cayó sobre su cara, deshizo el nido de ropas que era su sotana y entró corriendo al recibidor desgarrando su garganta al gritar el nombre del joven heredero.

-¿Padre Jack?

El sacerdote empujo a la sirvienta y subió por las escaleras justo cuando Chase bajaba, mirándolo con el cejo fruncido. El heredero Young intentó preguntarle que ocurría cuando Jack tomo su mano, intentando llevarlo con él sin mucho éxito. Chase se mantuvo tercamente en su sitio y Jack deseo poder golpearlo sin recibir un puñetazo como respuesta por su acción.

-¡Chase Young! ¡Sal ahora mismo! ¡Estás rodeado!

-¿Qué es esto? -preguntó el heredero al escuchar los gritos y relinchidos fuera de la puerta-

-Lo que intentaba advertirte. Hagámonos un favor Chase, la próxima vez (si es que existe una próxima vez) si yo te digo "Corre" tú ya estás arriba de un tren -Chase lo empujó sin amabilidad hacia un lado y salió a enfrentar a sus perseguidores-

-¿De qué se trata todo esto?

-¡Chase Young! Ya hemos tolerado demasiado de tu parte. Sabemos que has sido atacado por la bestia, tienes la herida y la marca en tus manos -le grito el nuevo jefe de la policía, un portugués recién llegado desde la capital- Has cometido tu último asesinato.

Jack salió detrás del heredero y camino hasta llegar a su espalda, mirando a los hombres sobre el hombro del joven Young. Dojo seguía intentando razonar con los caballeros, tartamudeando que no había razones para hacer esa clase de crimen pero nadie lo escuchaba. Los hombres murmuraban cosas y entre ellas supo quién había sido asesinado; Clay Bailey Sr. El padre de Clay Jr. Lo que significaba que ahora tendría que hacer una misa gratis para pagar el favor que Clay les hizo a él y a Kimiko. Y lo más probable es que tendría que hacer una purificación en el lugar del asesinato, que fue la plaza principal, según los murmullos de los caballeros que por cierto parecían cuchichear más que sus mujeres.

-¿De qué marca están hablando? -preguntó Jack fingiendo desconcierto a pesar de que Chase aún tenía la venda que él mismo le había colocado-

-¡La herida de su mano! El señor Young hijo corrió a refugiarse en la taberna del señor Bailey la otra noche, escapando de la bestia, y al día siguiente tenía una herida en su mano -replicó el jefe de policía-

-Hijo mío, mi buen señor Pedrosa -comenzó Jack, hablando con tranquilidad- Le aseguro que no existe esa herida de la que habla. El señor Young hijo tiene una lesión en los músculos de su mano, yo mismo constate esto. Incluso fui yo quien le dio el remedio de mi familia para calmar su dolor

Incluso Chase lo miro, abriendo sus ojos dorados más de lo que le había visto hacerlo en el tiempo que tenía conociéndolo. Los hombres murmuraron de nuevo y Dojo lo miro con sorpresa y miedo pero Pedrosa no se movió de su posición. Jack se sintió como una presa bajo los ojos de ambos, Pedrosa y Young, pero se mantuvo también en su sitio.

-Si es así, estoy seguro de que el señor Young hijo no tendrá inconveniente en mostrarnos su palma.

-¡Señor Pedrosa! –grito uno de sus acompañantes y los murmullos aumentaron de nivel-

-¿Cómo se atreve usted a sugerir siquiera algo como eso? –reclamó Dojo indignado y Jack frunció el cejo-

Lo que Pedrosa había hecho, dudar de la palabra de un sacerdote, era algo sumamente grosero, poco digno de un caballero.

-Me atrevo porque una vida más se ha perdido a causa de esta bestia maldita y desde su llegada aquí padre Spicer no hemos visto ninguna mejoría en nuestra situación –escupió el portugués y Jack se decidió a hacer algo que no quería hacer-

El sacerdote se irguió tan algo como era, mirándolo con prepotencia mientras las voces se silenciaban. Dojo tragó con fuerza al tiempo que su compañero pedía la mano del heredero Young y comenzaba a quitarle la venda "Sé que estás aquí. Puedo sentir el frío halo de tu aliento en mi nuca. Ayúdame aquí, ahora. Ayúdame con esto." Rezó en su cabeza, esperando la señal "¿Por qué tanto interés en el joven Young?", le respondió una voz y Jack continuó con su trabajo, quitando el trozo de tela "No es algo que pueda poner en palabras. Ayúdame ahora." Replicó con desesperación porque la tela se terminaba "Oh, mi querido niño, no necesitas mi ayuda para esto" se rio la voz y para sorpresa de todos, incluidos Jack y Chase, la herida había desaparecido. Ambos hombres se miraron a los ojos durante un instante, confundidos, hasta que el heredero Young les mostro su palma sana, sin una marca o cicatriz que confirmara daño alguno.

-Espero esto le sea suficiente señor Pedrosa –Jack aprovecho la situación para humillarlo un poco. Porque era divertido simplemente- ¿O también querrá revisar la venda, sus ropas, y su itinerario? Las heridas no sanan de un día para otro, mucho menos las que fueron infligidas por seres demoniacos. Pero eso no es algo que usted pueda saber ¿O sí, señor Pedrosa? ¿Acaso usted sabe más de monstruos y posesiones que yo, un sacerdote especialista en estos casos? –Pedrosa escupió con molestia y salió a todo galope de la propiedad Young. Los hombres que lo acompañaban lucían algo avergonzados con la situación y Dojo no parecía tener idea de que hacer- Díganle a Pedrosa que entrar a una propiedad privada de esta manera justifica el asesinato del intruso. Uno creería que la policía sabría de esto... Padre Dojo ¿Le importaría acompañarme de regreso a la Villa? Me parece que hay una purificación que realizar en la plaza.

-Por, por supuesto Padre Jack. Lo, lo espero.

Cuando el sacerdote se encamino a tomar su caballo Chase lo sujeto del brazo, mirándolo con intensidad.

-¿Qué acaba de pasar? –le pregunto con una voz que mezclaba desconcierto y molestia-

-Una verdadera desgracia señor Young. Una verdadera desgracia –le respondió con verdadera pena y subió a su caballo, montando el resto del camino al lado de Dojo-

Dojo le hizo la misma pregunta durante el trayecto pero Jack se encogió de hombros, repitiendo la mentira para él. La voz soltaba risitas de vez en cuando y el sacerdote resopló, molesto. Para su fortuna el cuerpo ya había sido retirado pero en el lugar había un charco de sangre y varios trozos de lo que parecía el interior de una cabeza de animal. Dojo le contó sobre lo brutal de la muerte pero Jack lo ignoro; no quería esas imágenes en su cabeza. Ya era bastante ver eso e intentar no vomitar.

Kimiko, como representante del señor Bailey (ahora el único señor Bailey) le entregó las veladoras y sábanas blancas que necesitaban. El pequeño Pin Pong (el aprendiz de acólito) les llevó los cirios y Dojo se encargó de que no se acercara lo suficiente como para ver las marcas de muerte.

-Usted puede ir a prepararse para la misa de medio día Dojo, yo me encargaré de todo. Y ustedes –les grito a los curiosos que seguían en la plaza- Vayan a sus casas y enciérrense. Espíritus malignos están sueltos ahora, buscando un alma para arrastrarla al infierno –luego de eso se quedó solo en el lugar, ya que hasta Dojo salió corriendo-

Jack preparo las velas alrededor del líquido carmesí y cubrió la sangre con una de las sábanas blancas. Puso el cirio en posición pero no lo encendió, mirando a su alrededor para asegurarse de estar solo, unió sus manos, entre uniendo sus dedos y concentrándose.

-Mira la luz frente a mí, saborea la sangre derramada. Tejidos, espíritu y pensamientos es lo que te ofrezco. El sacrificio de un ser vivo llevado a cabo por un tercero, te ofrezco el sufrimiento... –un viento frío lo envolvió como todas las veces que llevaba a cabo el ofrecimiento y sus ojos negros tomaron el mismo color que su cabello, una tonalidad roja como la sangre a sus pies- Procuro el gravamen para darte la forma incorpórea ¡Tómalo ahora y reaparece! ¡Reaparece! ¡Reaparece Wuya!

Una imagen purpura, transparente y de la consistencia de la niebla apareció frente a él. Los ojos de Jack seguían teniendo el color carmín y el espectro dio vueltas, florando alrededor de su cabeza.

-Oh Jack ¿Estás haciendo otra purificación? ¿No aprendiste de la última vez, cuando quedamos atascados con el otro, a no hacerlo de nuevo?

-Sí bueno, mi bella dama, como verás, no tenía otra opción.

-La sangre de Bailey está dañada. Es sangre vieja –se quejó el espectro-

-Mi querida Wuya, si no te gusto la ofrenda, no estabas obligada a aparecer.

-¿Y perderme la oportunidad de molestarte Jackie? Oh no, eso jamás –se rio la aparición en su cara-

-Tú...

Una voz apenas alcanzó a oírse pero aun así hizo que ambos, Wuya y Jack, miraran hacia el recién llegado. El hombre tenía la expresión de sorpresa más tranquila que el sacerdote había visto jamás.

-Hola Chase. Supongo que querrás una explicación.


Debido a la línea temporal Rai no es brasileño sino Portugués. Brasil fue colonia de Portugal y en aquel entonces los colonos eran vistos como poca cosa contra los peninsulares, por eso, para hacerlo jefe de seguridad, debía hacerlo peninsular.

Gracias por su review a:

-Chiara Polairix Edelstein

-Lau Asakura

-Dana Alex San

-Freaku ((stop it, you make me blush ... Ok, I´m good now, you can continue xD ))

-N. Z. A.

-Shadow Dayris

-Vampire Dark Rogue Wind