He tardado mucho en escribir porque me dio mucha rabia el fallo del apellido de Hermione, no se si fue el corrector del world o que yo me volví retrasada.
En fin gracias a Sakura Gremory que me alegró el día y me dieron ganas de seguir cuanto antes.
Como un Gryffindor bocazas
Respiró hondo,por décima vez, mirando el cuadro que servía de entrada a la torre de premios anuales. Llevaba 5 minutos ahí plantada y por mucho que le pese no se podía quedar haciendo de portera toda la vida. Volvió a inhalar fuerte y, tras decir la contraseña, pasó intentando hacer el mínimo ruido posible; por nada del mundo se quería topar con Draco Malfoy, no era estúpida sabía que por narices se lo tenía que encontrar pero ya lo asumiría mañana, no le apetecía desperdiciar todo el ímpetu que había puesto hoy en esquivarlo, así que utilizando sus habilidades de tortuga ninja salió disparada hacia su habitación. Terminó de subir los últimos escalones, en dos pasos llegaría, ya casi…
- No te he visto en todo el día, parecía que me evitaras
Casi, pero no.
- No eres el centro del universo Malfoy.
- Habíamos quedado en llamarnos por los nombres – dijo con el ceño fruncido.
- Es cierto – estaba tensa y expectante – Buenas noches Draco.
Hermione se dispuso a rodearlo para llegar a su puerta, él no se movió del sitio, era como una estatua. Una que le aceleraba el corazón, una que al acercarse le hacía sentir expectación por cada uno de sus movimientos y palabras, sus músculos se tensaban y era como si flotase en un campo magnético en el que el centro fuese él, una que ahora mismo le estaba sujetando la muñeca y estiró delicadamente para enfrentarla a él.
- Si soy el centro del universo, y quiero tomar un té. Vamos – la llevó de vuelta a la escalera.
Una estatua que cada vez que abría la boca le daban ganas de golpearlo hasta dejarlo sin sentido, seguro que eso sería considerado un bien para la humanidad, a lo mejor hasta le daban un premio, o le hacían una estatua en su honor, como mínimo que la placa, eso Seguro.
Draco la dejó sentada en el sofá mientras preparaba el té, era una estupidez pero disfrutaba de estar con ella sin discutir y de casualidad descubrió que el té para Hermione era como la música para las bestias, la dejaba tranquila y accesible. Nada de gritos, malentendidos ni situaciones bizarras donde acababan lanzándose maldiciones cuando 5 minutos antes solo quería organizar las rondas de los perfectos.
Dejó una taza delante de ella y se sentó a su lado, lo suficiente cerca como para que en algún descuido se puedan rozar las piernas o brazos. Ambos permanecían en silencio.
- No entiendo esto. – Hermione dejó su taza a medio tomar sobre la mesa y lo miró esperando por una respuesta.
- ¿El qué? Solo estamos tomando un té, nada incestuoso – él se negaba a mirarle a la cara
- a ti, Merlín estás resultando ser lo más complicado que me he tirado en cara en la vida
- Gracias – su prepotente sonrisa la crispaba y como siempre le dieron ganas de tirarle la taza a la cara, con el maldito té de regalo. Ella resopló y en su cara se debió de notar que estaba a punto de levantarse porque él borró su cara de chulo cretino -¿Qué quieres entender?
- ¿Como demonios, después de ser el mayor niñato déspota e imbécil ahora pretendes que todo sea normal entre nosotros? No lo entiendo. De veras que agradezco las disculpas de ayer y ¡Merlín! Claro que sé que no me odias, o al menos hace años que ya no, pero no nos caemos bien, y si es cierto que estos meses nos hemos respetado pero eso no es lo mismo, ¿No?
Draco la miraba impresionado por su habilidad para hablar tanto y tan deprisa sin desmayarse por falta de oxígeno. Ella estaba respirando de forma alterada, con los ojos muy abiertos e, incluso, las mejillas sonrosadas. Estaba para comérsela.
- No
Él le daba un sorbo a su humeante té y ella estaba a punto de explotar cual olla exprés por su culpa.
- ¿Sabes? Podrías usar tu bífida lengua para que aclaremos todo esto.
- Eres demasiado controladora.
- Sigo esperando, Malfoy. – él rodó los ojos mientras Hermione creyó ver por un instante un atisbo de sonrisa.
- No, no es lo mismo respetarse que caerse bien pero si nosotros no vivimos en una batalla campal no es por obligación moral, o como demonios lo quieras decir, es porque, y aunque no te lo creas te lo digo en serio, te respeto como persona por el hecho de que sé hasta que punto te esfuerzas, cuanto ayudas a todo el que te lo pide, aunque no tengas tiempo, lo rápido que perdonas a weasley aunque te joda día si y otro también pero sobretodo porque eres tu misma le pese a quién le pese y te esfuerzas por dejarlo totalmente claro.
Y es cierto que no te odio, incluso desde que íbamos a primero te admiro por ser la mejor a toda costa y para mi era irónico que un par de meses antes todo nuestro mundo solo fuesen cuentos infantiles para ti. Esto no lo pensaba admitir ni bajo pena de muerte pero ya que que estamos… en fin, que si te decía que eras una sangre sucia era por rabia y por que desde que tenía 5 años mi padre me repetía que los sangre sucia eran personas que no se merecían poseer magia ya que su poder era una anomalía , los pintaba como si fuesen retrasados, o al menos eso era lo que yo esperaba encontrar de los nacidos de muggles, y de repente apareciste tú, y todo se fue a la mierda. Odiaba que por mucho que estudiase tu me superases en los exámenes, no lo podía entender y eso me llenaba de rabia y todo lo que me enseñó mi padre, la persona que yo más admiraba, se fue desmoronando. Llegó el verano entre primero y segundo curso y para él fue como si le hubiese deshonrado, así que mi verano lo pasé, como lo denominó, reforzando mi disciplina.
Pero de todo eso han pasado 5 años, e independientemente de mi padre soy un adulto con su propia forma de pensar.
Draco terminó de hablar, tenía la boca y la garganta seca así que dedució que había hablado por bastante tiempo aunque no sabría estimar cuanto, todo este rato había estado concentrado observando sus propias manos que sostenían la ya no humeante taza. Giró su cabeza para mirar a Hermione ya que nadie rompía el silencio, por un momento se imaginó que se había ido y él se estaba sincerando por una vez en su vida sobre todo esto a la nada, su corazón latía desbocado ante la expectativa de las palabras de ella. Al girarse la vio sentada de lado contra el reposa brazos, observándole con una expresión… extraña, sobretodo cuando una lágrima se deslizaba por su mejilla, seguida muy de cerca por otra. En ese momento Draco no era capaz ni de respirar.
Hermione se tiro sobre él pasandole los brazos tras la nuca, su cara quedó enterrada entre suave pelo castaño. Le estaba abrazando, muy fuerte. Y como si el delicioso aroma que la envolvía fuese oxígeno Draco pudo volver a respirar; le paso los brazos por la espalda y la cintura y la estrechó todo lo posible sin romperle una costilla, dejando que su incontrolable corazón retumbara, como si estuviese a punto de desfallecer, entre ellos.
Las lágrimas no dejaban de rodar por su cara pero le daba igual, eso y que Malfoy, probablemente Draco a partir de ahora, creyese que era una loca. No había podido evitar reaccionar de una forma tan sentimental pero es que siempre había tenido que aguantar los comentarios poco agradables de los demás, incluso de Ron que era su mejor amigo, desde viktor no le habían hecho sentir nadie tan especial y que ese sentimiento fuese por Draco era… mil millones de veces mejor que un extraordinario en todos los éxtasis y desde luego que ese iba a ser su recuerdo más preciado de ahora en adelante. Notó como los unos brazos la acercaban contra su torso fuerte pero delicado, nunca nadie le había hecho sentir fuera de su propio cuerpo y a la vez tan ella misma, incluso … ¿le estaba oliendo el pelo? No estaba muy segura pero el la estrechó un poco más y ese olor que tanto conocía y que decía made in Draco Malfoy se le coló por cada recoveco de su cuerpo, por su ropa y le obnubiló cada neurona, era tan diferente sentirlo así, tan próximo.
Cuando se separaron él le eliminó la humedad con una caricia y dejó caer las manos hasta ponerlas en el sofá, cada una a cada lado de Hermione en un recuerdo del abrazo compartido.
- ¿Esto ha sido bueno o malo? – su tono era nervioso, por mucho que tratara de disimularlo – Preferiría bueno.
- Bueno, muy bueno.
Ambos se miraban como si no existiese nada a su alrededor, expectantes y tensos, sin saber que hacer ni como actuar a partir de ahora, Draco decidió que ya se había comportado demasiado como un gryffindor bocazas y se levantó del sofá para despedirse de ella, en el momento en el que iba a abrir la boca notó una caricia en su mano, tan ligera que creía habérsela imaginado hasta que la suave mano de Hermione le rodeó la muñeca.
- No te vayas – Draco fue incapaz de hacer otra cosa que no fuese volver a sentarse. – yo… no quiero que pienses que lo que te voy a decir es por compromiso. No te puedes llegar a imaginar lo que ha significado esto para mi, te agradezco muchísimo que me lo dijeses y aunque de normal puedes llegar a ser realmente desesperante e insoportable y, también, odiosamente prepotente y vanidoso…
Draco alzó una ceja.
- Gracias granger, vas a hacer que me sonroje con tantos halagos – Su voz era una mezcla explosiva entre el enfado y la diversión, por lo que Hermione se apremió en continuar hablando.
- Lo que quería decir es que no te voy a decir mentiras por quedar bien, los dos sabemos como de tirante puede llegar a ser nuestra relación, - A Draco le pareció que esa palabra quedaba bien – Siempre he sido consciente del alto nivel académico que tienes y me molestaba un poco que yo me esforzase tanto por conseguirlo y tu, que parecía que ni te esforzases, estuvieses pisándome los talones siempre. Y toda esa seguridad en ti mismo que no deja que nada te moleste. Soy totalmente consciente de que hace 4 años, mas o menos que no me llamas sangre sucia.
Lo soltó todo de golpe, apenas sin respirar y tan rápido que dudaba de que lo hubiese entendido todo, aunque si no lo había hecho que se aguante por que por nada del mundo lo iba a volver a repetir.
Aunque ahora volvía ese silencio incómodo y tenso.
- ¿Te apetece una partida al snap explosivo?- él la miró como si precisamente eso era lo que menos esperaba que dijese - ¿Qué? Se me da bien.
-Estás soñando si piensas que me puedes ganar.
Ambos se rieron mientras Hermione sacaba un mazo del cajón de una mesita cercana. En ese momento el reloj dio la 1 de la madrugada, pero ninguno tenía intenciones de despedirse de momento.
OoOoOoO
Realmente espero que os guste, no tengo muy claro si hay buena aceptación.
La verdad es que este fic, cuando se me ocurrió, iba a ser realmente diferente a lo que está resultando. Mi idea es hacer una historia simple y entretenida. Bonita pero sin llegar a tener grandes complejidades sentimentales.
Ojalá me comentéis que os parece y sobretodo vuestra opinión e incluso que pensáis que podría pasar.
Nei
