Bueno, este capitulo lo hice para que pudieran entender el siguiente. Algunas cosas no tendran sentido hasta que acabe de escribir esta historia, así que espero que vaya por buen camino.
Disclaimer: Los derechos sobre estos personajes pertencen a Bones, blah blah blah...exceto los de mi propia creación. Esta historia es por mero entretenimiento y blah blah todo lo demas.
Capitulo 3: Recuerdos.
Shiori esperó hasta que Mao desapareciera de su vista, luego se puso la capucha de la chamarra negra que llevaba puesta y se sentó en la primera banca que vio sola.
Pasaron cinco minutos y después una mujer se sentó a su lado.
"Ha pasado tiempo, Madame Oreille. Me alegra que mi mensaje le llegara" dijo en un susurró Shiori. La mujer a su lado se rió.
"Pero mira nada más quien habla, querida. La última vez que te vi en persona eras una niñita de doce años que dibujaba sucesos del futuro. Haz cambiado mucho, aunque tu gusto por las ropas oscuras permanece vivo" le replicó Madame, la chica se rió.
"Dime, querida, ¿para qué me has llamado con tanta urgencia?" le preguntó la señora. Shiori apuntó al cielo estrellado. Madame alzó la vista un instante y comprendió.
"¿Tiene algo que ver con el contratista BK-201?"
"Su nombre es Hei, y sí, tiene que ver con él. Eres de las pocas personas que pueden ver su estrella, eso ya es decir bastante" Shiori sonreía al hablar, pero su voz no mostraba ninguna emoción. "Nos han atacado hace unas horas, eran de la CIA, y sabían que Hei estaba vivo."
"¿No creerás que se lo he dicho a alguien, no es así?" Madame se rió luego de terminar la frase. "Además, tratándose de ti, de seguro les borraste cualquier recuerdo o información que hayan tenido. Después de todo, eres la Hija de la noche."
Shiori sonrió.
"Ese apodo me parece una total ironía." Se burló en un suspiro, luego agregó: "Te ruego que me ayudes, borrar recuerdos no me gusta mucho. Pero no quiero que nos ataquen de nuevo"
"Está bien, querida. Si tanto te preocupa yo me haré cargo, te aseguro que investigaré quién ha filtrado la información. Tu mejor que nadie sabes que tengo mis medios para hacer lo que sea necesario."
"Gracias" susurró la joven, mirando por primera vez al rostro de Madame. "También debo agradecerte por tu ayuda en día que Izanami murió, fue bastante útil"
"Una promesa es una promesa" dijo en respuesta la mujer.
Madame miró la bella cara de Shiori y se enterneció de la inocencia que emanaba.
"Así que la antigua poseedora de Izanami está viva" asumió Madame.
"Se llama Yin" corrigió Shiori, poniendo mala cara. Madame se rió.
"Dime ¿Qué es lo que tienes tú con los nombres?"
"Nada, es sólo que no me gusta que le pongan apodos o códigos a las personas" respondió ella, mirando al cielo.
"Parece que ha comenzado ¿no es así?" preguntó Madame.
"¿Qué cosa?"
"Ha aparecido la tercera puerta, eso indica el comienzo para que el viejo cielo regrese. Lo dice en los Documentos Mitaka, aunque estoy segura que eso tu ya lo sabes, después de todo, tú eres la que tiene el diario completo."
"La verdad es que no me gusta leerlo mucho, no me parece saludable. No recuerdo que es lo que dice" murmuró Shiori, una pequeñita sonrisa apareció en sus labios. Se hizo silencio.
"´Después de que Izanami sea asesinada aparecerá la tercera puerta, aquella que puede conectarse a las otras dos, la criatura que salió de la puerta avanzara y cazara a todo aquel que se la pase enfrente durante 10 meses exactos…" Dijo una voz femenina que no pertenecía a ninguna de las dos mujeres.
"´…entonces, cuando el momento llegue, la criatura de Izanami se enfrentará a la Hija de la noche y a al ejército que ella reunió en ese tiempo para destruirlo.´" completó otra voz, que sonaba idéntica a la primera. Eran las dolls de Madame.
"Creí haberles pedido que se quedaran el auto" las regaño Madame.
"Queríamos verla en persona" dijo una Doll.
"Si, queríamos conocerla, a la Hija de la noche" completó la otra, de nuevo.
Shiori sonrió para sus adentros y se quitó la capucha.
"Incluso tus Dolls me llaman así" murmuró, luego extendió sus brazos hacia las niñas "Me llamo Shiori"
Las Dolls tomaron las manos de la joven y la abrazaron. Shiori acarició los cabellos de las Dolls.
"No sé que es lo hagas, querida; pero parece que todo aquel que te conoce se encariña contigo" se burló Madame.
"¿Eso la incluye a usted?" Madame se rió y asintió ligeramente. La pequeña sonrisa que tenía que Shiori se volvió más ancha.
"¿Sabes? La leyenda del diario dice que debo tener un ejército para enfrentarme a la criatura de Izanami, pero la verdad es que, si tengo que hacerlo; prefiero hacerlo sola. No quiero tener que meter a nadie de los que amo" explicó Shiori, su voz no mostraba emoción.
"En otras palabras no quieres que tus hermanos te ayuden" asumió Madame, las Dolls gemelas se separaron de Shiori y se fueron.
"No, no quiero que ni ellos ni nadie me ayude, y eso la incluye a usted"
"¿A mí? ¿Cómo supiste que yo pretendía ayudarte?" Shiori sonrió y cerró los ojos.
"Lo tiene escrito en toda la cara, Madame."
Pasaron unos segundos en silencio.
"¿Cómo están tus hermanos?" preguntó Madame de repente, en su interior le sorprendió la forma tan informal en la que hizo la pregunta, como si en vez de ser una conocida, fuera alguien de su propia familia.
"Ellos están bien, les prometí que nos veríamos pronto" la voz de Shiori se había vuelto llena de cariño. Le dedicó una última sonrisa a Madame y se levantó. "Espero que su casa esté cerca, lloverá pronto. Mantendré contacto con usted, así que…cuídese"
"Te pido lo mismo, niña." Respondió Madame, Shiori sonrió y se fue.
Madame la observó hasta que ya no pudo verla, luego miró al cielo falso y recordó las pocas veces que trató con ella en persona.
Shiori está sentada en una banca en una habitación oscura, tiene doce años.
"Madame, esta es la niña que ha intentado robarse los documentos Mitaka" dice un guardia desde fuera de la habitación.
"¿Por qué no la encerraron en una celda?" preguntó otro guardia.
"No creemos que sea una contratista, cuando fue descubierta ni siquiera trato de atacarnos. Se dejo encerrar pacíficamente en la habitación. Además, no encontramos los documentos en ningún lado, sólo ella ha de saber dónde estan" explicó el primer guardia.
"Quisiera conocerla en persona" pidió una voz femenina.
La puerta de la habitación se abre y trae un poco de luz consigo, una mujer rubia de pelo corto entra, con dos guardias custodiándola. Shiori los mira con indiferencia.
Madame se acerca a la niña y se inclina para mirarla a los ojos.
"¿Cuál es tu nombre, pequeña?" le preguntó sonriéndole, la niña no dice nada.
"No habla con nadie, Madame" le explicó un guardia. La niña frunció el ceño y apuntó a los guardias.
"Fuera" dijo en un susurro, los guardias no se movieron, sin entender lo que la niña quería; pero Madame sí.
"Ya la escucharon, salgan de la habitación" les ordenó. Los guardias no tuvieron más remedio que obedecer.
Una vez afuera, Madame se dirigió de nuevo a la niña.
"Dime, tu aún tienes el diario ¿no es así?"
"Si, pero no lo robé, el diario es mío. Me pertenece."
"¿Y qué te hace pensar eso, querida?"
"Mis padres lo encontraron hace unos cuarenta y tantos años, pero se los robaron. Por herencia ese diario es mío"
Madame veía algo extraño en aquella niña, parecía como si estuviera nerviosa. La ropa que llevaba era oscura, casi negra, lo cual le impedía verla bien.
"¿Puedes enseñarme el diario? Te prometo que no te lo quitaré, sólo quiero releer unas cosas, luego podrás llevártelo." Le ofreció a la niña.
Shiori asintió y junto ambas palmas, cuando las abrió apareció el diario en sus manos. Madame no se sorprendió, ya había tratado con gente con poderes antes. Sacó una cámara de su bolso y tomó fotos de ciertas páginas y luego le devolvió el diario.
"¿Por qué confía en mí?" le preguntó la niña cuando desapareció el diario de nuevo "Podría haberle mentido"
Madame se echó a reír y se levantó.
"Pero no lo hiciste, yo lo sé. Tú eres la niña de las profecías escritas en este diario. Naciste para traer al mundo su antiguo cielo, así que, tienes razón; el diario te pertenece."
Shiori sonrió, sorprendida de que la mujer que tenía al frente supiera todo eso. Se escucharon unos ruidos raros afuera de la habitación que sobresaltaron a las dos mujeres, entonces, de repente, apareció un niño muy parecido a Shiori.
"¿Qué haces tú aquí? Te pedí que te quedaras en casa " le exigió saber la niña, levantándose de la silla. El niño no le respondió, simplemente se acercó a ella y la abrazó.
"Y yo te rogué que no vinieras sola, tal vez seas la mayor de los dos, pero yo aun tengo que cuidar de ti" la regañó el niño en un susurro. Shiori se separó del niño y le sonrió.
"¿Cómo supiste que estaría aquí?" le preguntó, el niño se encogió de hombros.
"Hiromi me lo dijo" explicó. La niña entrecerró los ojos.
"Así que todos mis hermanitos se aliaron" dijo en un susurro cargado de enojo.
"Pero pudiste haber evitado eso, ¿Por qué no te habías escapado?"
"No podía irme hasta hablar con esta mujer, pero creo que ya es hora de irnos. Sólo dime una cosa hermano: ¿heriste a los guardias de la entrada?" preguntó con preocupación la niña. El niño se rió quedito y negó con la cabeza.
"Simplemente los dormí, sólo que uno es muy pesado y se golpeo muy fuerte al caer" Shiori sonrió de nuevo, aliviada, y miró a Madame.
"Como se habrá dado cuenta yo pude haberme ido hace mucho rato, pero quería conocerla en persona." Le explicó, luego tomó la mano de hermano y se despidió con la otra " La veré dentro de tres meses" dijo la niña.
"¿Dónde?"
"Lo sabrá cuando encienda la luz" susurró Shiori, luego desapareció junto con el otro niño. Madame se acercó al interruptor e hizo lo que la niña dijo.
La habitación estaba llena de dibujos hechos con lápiz, debajo de cada uno había una fecha de años que aún no ocurrían. La mayoría de los dibujos no tenían sentido: un hombre con mascara, una niña con trenza larga y un rifle antitanque, un mapa donde se encontraba la Puerta del Cielo con el área de Suramérica tachada, dos Tierras idénticas con un niño en silla de ruadas abajo, una muchacha de cabello blanco rodeada de cadáveres; todos y cada uno tenía una fecha en especifico.
Madame busco un día dentro de tres meses y encontró un dibujo de la niña y ella sentadas en un restaurante que estaba a tres horas de aquel lugar.
"Una muchachita lista" reconoció Madame.
Tres meses más tarde Shiori esperó pacientemente a que Madame se apareciera en el restaurante, ella sabía que iba a llegar, lo había visto.
"¿Qué desea para beber, jovencita?" le preguntó el mesero.
"Tráiganos un té de jazmín a las dos, por favor" pidió una voz de mujer, Shiori sonrió para sus adentros cuando la reconoció. El mesero asintió y se fue.
"Sabía que lo entenderías" la felicito Shiori.
"¿Por qué querías que nos reuniéramos?
"Simplemente quería saber si confiaba en lo que le dije" la niña sonrió con ganas "y al parecer así fue"
"Claro que puedes confiar en mí, querida" le replicó Madame. La muchacha ensanchó su sonrisa.
"¿Entonces promete ayudarme si algún día le pido un favor?" el mesero llegó con las dos tazas de té antes de que la mujer respondiera. Una vez que se alejó Madame respondió.
"Si, haré lo que sea necesario para ayudarte" le aseguró.
"Bien, en todo caso, le tengo un regalo" la sonrisa de la niña se había vuelto misteriosa "Cierre los ojos por favor."
Madame obedeció inmediatamente, pasaron unos segundos sin que nada ocurriera.
"Abrelos" ordenó la niña. Madame la miró sin comprender.
"Sé que tú tienes poder porque tienes una gran capacidad para conseguir información sin lastimar a nadie, yo simplemente convertí esa capacidad en un poder real" le explicó la niña.
"¿Me convertiste en contratista?" susurró Madame, asustada. La niña se rió.
"Nop, simplemente le di una pequeña habilidad que le será útil en el futuro, incluyendo la habilidad de sacar información de una computadora sin necesidad de un CD o USB. El que no firmara ningún contrato, ni necesite la remuneración significa que no es un contratista. Así que puede relajarse." le afirmó la niña.
Madame sonrió y asintió, un poco más tranquila. Shiori miró a ambos lados y con mucha discreción enfrió su te por debajo de la mesa, se lo bebió de un solo trago.
"Gracias por confiar en mí" dijo mientras se paraba, dejó algo una hoja en la mesa junto con algo de dinero e hizo el gesto de adiós con la mano mientras se alejaba.
"Espera, aun no me dices tu nombre, no puedo llamarte niña todo el tiempo" le dijo la mujer. La niña se detuvo y le sonrió.
"Shiori, mi apellido es Mitaka" dijo en tono alegre, luego agregó "No nos veremos en un futuro próximo, pero espero que eso ayude a que no se olvide de mí" le dijo apuntando la hoja de papel.
Madame volteo la hoja y encontró un dibujo que debió haber sido de un profesional y no de una niña, era la muchacha de cabello blanco recostada en los brazos del hombre con máscara. Ambos estaban en un lugar lleno de estrellas, y ahí oculta estaba la luna. No había fecha debajo.
"Pero ¿Cómo sabré cuando es esto?" preguntó alzando la vista, pero la niña ya no estaba. Madame tomó el dinero y se dio cuenta de que ahí había una nota.
"´Cuando escuches mi nombre de la voz de dos gemelas, sabrás que necesito tu ayuda. Por favor cumple tu promesa.´"
Pasa el tiempo, hasta que finalmente Madame se encuentra que las dos gemelas Dolls en el edificio donde se encuentra la computadora del Dr. Pavlichenko dentro de la Puerta, Kirihara se había ido a la puerta con Mao, tratando de que su deseo se cumpliera. La estrellita roja, como la llamaba Madame, se había ido al mundo hecho por Shion.
"Bueno, creo que ya no hay nada que ver aquí. Vámonos niñas" dijo Madame, acercándose a la salida. Las Dolls no se movieron.
"Shiori" dijeron las dos al mismo tiempo. Madame se detuvo abruptamente. No había pasado un día sin que hubiera olvidado a esa niña.
"¿Qué han dicho?"
"Hemos dicho su nombre, aunque hayan pasado los años, ella la recuerda, y a la promesa que le hizo" dijo una Doll.
"Ella quiere que la ayude" dijo la otra.
"¿Cómo? ¿Qué quiere que haga?" exigió la mujer.
"Quiere que lleve el cuerpo de la chica escandinava de cabello blanco a la Puerta y lo deje cerca del centro" dijeron ambas.
´¿Chica escandinava? ¿se refiere al cuerpo de Izanami?´ se preguntó un instante, luego recordó el dibujo que la niña había dejado en el restaurante aquel día. Ahora comprendía lo que significaba, la muchacha de cabello blanco en el dibujo era la elegida de Izanami, y el hombre con mascara era Hei.
Finalmente tomó el teléfono e hizo unas llamadas. Sus trabajadores sacaron el cuerpo del edificio sin que nadie se diera cuenta y lo subieron al auto volador de Madame.
Su conductor las llevó de vuelta a la puerta y entre él y Madame bajaron el cuerpo con mucho cuidado al suelo. Luego se subieron y buscaron a Mao y a Kirihara.
El conductor no se había fijado que el cuerpo se había desvanecido en el suelo, pero Madame sí. A ella no le sorprendió que este desapareciera una vez que ella se subiera al auto de nuevo.
Una gota de agua cayó sobre la mujer. Madame pegó un saltito y regresó a la realidad, dio una última mirada al lugar donde vio la Shiori irse y se subió al auto.
Bueno, primero que nada espero que todos sepan quien es Madame. Si la respuesta es no es que aún no ven la segunda temporada de Darker than black, ahí es donde ella aparece.
Segundo, haré una pequeña traducción: Hiromi significa "el que todo lo ve". Voy a estar traduciendo todos los nombres de los nuevos personajes que vayan apareciendo, para que vean que el nombre queda con la personalidad de que cada uno.
Tercero...¡COMENTEN POR FAVOR!
Vamos no es tan dificil, es sólo darle en el votón review y listo.
