CAPÍTULO 3

`` Mantén a tus amigos cerca y a tus enemigos más aún´´ - El Padrino

Aún no podía creerlo, aún sigo en estado de shock desde que mi tía me comunicara inexplicablemente que tenía una entrevista en Royal Empire, la empresa puntera dueña de todo Manhattan, era mi oportunidad, no podía perderla, bueno eso, si el metro se arreglaba a tiempo, quedaban apenas diez minutos para la reunión y no podía estar más cabreado con el mundo, intenté contactar con mi tía, pero no tenía cobertura.

25 minutos más tarde…

Llegué corriendo a la recepción, y cuando quise darme cuenta un guardia de seguridad de unas dimensiones que ni yo mismo creía posibles, me frenó con una sola mano.

- Identificación.

- Yo… el señor Castle, teníamos una reunión.

- Ya… Identificación, mire no me haga perder el tiempo, si quiere concertar una cita aquí tiene el formulario, si es aceptada le darán su identificación.

- No la tengo porque el Señor Castle directamente la concretó, pregúntele.

- Espero que sea verdad o se arrepentirá de hacerme perder el tiempo o molestar al Señor Castle.

Menos mal, tengo cinco minutos para justificar mi tardanza, lo siento, señor Castle, tomé la errónea decisión de tomar el metro y se averió, joder, era patético, en el primer día, la suerte de los Beckett.

- Señor Castle, lamento la interrupción, hay un muchacho eh…

- Marcus Beckett.

- Marcus Beckett, dice tener una reunión con usted y no presenta la identificación.

- Perfecto Señor Castle y lamento la interrupción de nuevo.

- Igualmente Señor.

Ya está, se acabó, pensaba poner una queja al ayuntamiento por las averías inoportunas de transporte público, iba a costarme mi carta de recomendación.

- Señor Beckett, el Señor Castle le atenderá en su despacho, cuélguese esta identificación, ponga los brazos en cruz y abra las piernas, debo cachearle, protocolo de la empresa, perfecto, pase a este ascensor.

- Gracias.

- Adelante Señor Rodgers, le estaba esperando, ya creía que no vendría.

- Lamento la espera Señor Castle, sé que tiene una agenda muy apretada, le prometo que no volverá a ocurrir, el metro se ha retrasado e intenté contactar con mi ti…-Antes de poder acabar me interrumpió-

- Respire, no le voy a echar, pero una falta más y estará haciéndome el papeleo durante un mes.

-¿No se supone que vengo a eso?

- Igual de impertinente que la señorita Katherine, irá en los genes supongo.

- Perdón, no era mi intención Señor Castle, será mejor que me vaya.

- Si cruza esa puerta su tía me meterá un tiro entre los ojos- No pude evitar mostrar una sonrisa- Le enseñaré su lugar de trabajo, aunque siempre puede aceptar trabajar en unos años en mi gabinete.

- El periodismo es lo mío Señor Castle, aunque nunca se sabe.

- Éste será su despacho, pase, dentro está mi abogado para hacer algunos trámites.

Ya estamos aquí Turner, puedes empezar.

- Jameson Turner, esta es mi tarjeta Marcus, cualquier problema acuda a este número directamente, el Señor Castle no podrá atenderle en la mayoría de las ocasiones, se encargará de llevar la agenda personal de Richard, aquí tiene este pequeño desastre de folios y anotaciones y aquí una agenda nueva para que acomode todo lo posible, por ello he de pedirle firmar este acuerdo de confidencialidad, el cual puede leer cuantas veces quiera y empezar en el momento que lo traiga cumplimentado.

Pido abra su contrato y lea página -12 3-A, DERECHOS DE IMAGEN Y AUTORÍA -se trata de una iniciativa promovida directamente por el Señor Castle pensada para jóvenes como usted, se le incluirá en la página web oficial de la empresa, se encargará de resumir el nuevo proyecto, también requiere que rellene este apartado de autoría y derecho de imagen, así como la confidencialidad de todo lo que vea, quiere que sigamos leyendo o prefiere parar.

- Sigamos simplemente estoy abrumado por la información, una vez más gracias Señor Castle, le demostraré que no se equivocó al elegirme, aunque haya sido algo forzado.

- No le sigo Marcus.

- Sé que de no ser por mi tía no estaría aquí señor Castle.

- Se subestima señor Beckett, la señorita Beckett por mucho que hubiera insistido no habría conseguido convencerme si su expediente no fuese acorde para mi empresa y su progreso, nunca lo dude, pero no por ello debe relajarse, es un consejo.

- Gracias una vez más.

- He de irme, puedes llevarte el contrato a casa y leerlo tranquilamente, espero tenerlo en mi mesa mañana, depende de usted, llame a Turner y un coche irá a su casa a recogerle inmediatamente, espero que en unos meses se encuentre donde desee.

POV BECKETT

Después de un día lleno de sorpresas, llegar a casa era lo mejor que podía pasar, tomar un relajante baño, una copa de vino y un buen libro, pero mientras soñaba con mi descanso sonó el timbre de la puerta, no podía ser verdad, no pude evitar morderme el labio al ver quien se encontraba tras la puerta.

- Tiene una explicación, de verdad. Olvidé las llaves de casa, mi padre está fuera de combate y Alexis duerme en casa de una amiga.

Me limité a levantar una ceja a la vez que entrecerraba los ojos, pero no pude aguantar al ver lo que traía consigo.

- He traído comida china, tu favorita, y batido de Remy´s.

- Anda pasa, no me perdonaría echar a perder esos rollitos.

- Aún no te he agradecido por la oportunidad, para gente como nosotros es prácticamente imposible conseguir algo así.

- No ha sido nada.

- Es increíble, tengo un despacho sólo para mí, un chófer personal y encima hago lo que me gusta, cuando llegué creí que todo sería papeleo, quizás revisar algún artículo, pero tendré un espacio entre sus periodistas, en su página personal, además el Señor Castle es raro.

- ¿Raro? Mark, simplemente es un imbécil, engreído al que su padre le deja jugar con el sueldo de mucha gente.

- Es irónico, como tú, sois muy parecidos sabes.

- Si no quieres que te eche de mi casa retira eso.

- Está bien, está bien, querida tía, tan distinta al Príncipe de Manhattan, ¿sabes que lo llaman así?, se lo oí a unas cuarentonas en el metro.

- Marcus…

- ¿Serías tan amable de revisar junto a tu adorado sobrino su futuro contrato?

- Sólo porque este cerdo agridulce, estaba increíble, anda trae esos papeles.

Después de veinte minutos y de revisar cada punto y coma de mi contrato, mi tía se dio por satisfecha, habíamos terminado.

- ¿Puedo firmar ya?

- Sí, pero antes prométeme una cosa.

- Tía, no puedo dejarlo escapar, si tienes miedo de que lo estropee todo, tranquila, no te dejaré en mal lugar, no soy imbécil.

- Hey… no quiero que pienses eso, te mereces esto y más Marcus, no malinterpretes mi actitud, simplemente no olvides quién eres y de dónde vienes, en mi trabajo he visto muchos jóvenes que se han dejado seducir por ese mundo y han terminado… eres un chico listo, y son gente muy poderosa, a los que no conviene tenerlos como enemigos, simplemente tenlo en cuenta y si necesitas cualquier cosa no dudes en llamarme.

- Seré un perfecto secretario y periodista si puedo al final de esta prueba, al menos alumno de Columbia o Yale

- Será mejor que te vayas a dormir, y llama a tu padre dile que te quedas aquí, sólo por esta noche, debes estar relajado y no aguantar a mi hermanito dando sermones que ni él mismo se aplica.

- Eres la mejor, aún recuerdo esa charla sobre chicas, gracias a él estuvieron riéndose de mi poesía casi tres semanas, a quién se le ocurre decirle a un chico de nueve años que escribir una poesía a una chica es la mejor declaración.

- Tu padre siempre ha sido algo torpe con las chicas.

- Bueno se llevó a la chica guapa del insti.

- Y a la más interesada también, sé que es tu madre pero nunca fue de mi agrado.

- Debió ser ella quien pusiera en su sitio a esos chicos, suerte que tengo a una tía poli que les dio un buen susto con su pistola, fue gracioso.

- ¿Fue? No estoy vieja chaval, aún puedo darles un susto si te molestan.

- Sí fue gracioso, hasta que empezaron a decir lo buena que estabas para ser poli, asqueroso.

- Anda ve a dormir.

POV KATE

No podía dejar de dar vueltas en la cama, decidí ir al despacho asegurándome antes de que Marcus estuviera durmiendo. Hacía demasiado tiempo que no revisaba esos archivos y ahora…

Aparece una nueva pista, un nuevo hilo de dónde tirar, no, será mejor dejarlo estar, no puedo volver a caer en mis demonios, la última vez no sólo acaban conmigo, ellos aún tienen una vida por delante, será mejor olvidarlo, dejarlo estar, lo siento pero me es imposible.

Tomé su tarjeta entre mis dedos y la dejé en el escritorio, es una tontería, seguramente sea un farol, no es la primera vez que arriesgo al todo por nada. Richard Castle, aún no podía creer como me recordaba, era otra Kate, más rebelde y amante del vodka, habría sido distinto, no habría estado mal, pero ni yo estaba precisamente sobria, ni tú con libertad para hacerlo.

Debo descansar, mañana comienza un día duro, el caso sigue adelante y he de darle justicia a la víctima.

A LA MAÑANA SIGUIENTE…

- ¿Sí?

- ¿Señor Beckett? El coche está esperando, puede bajar cuando desee.

- ¡Joder! Hay un roll Royce en la puerta, debe ser una broma.

- ¿Les diste esta dirección? Marcus…

- Lo siento, no quería que papá lo impidiera o lo fastidiara con alguna de sus payasadas.

- Vete antes de que me arrepienta.

Parece que es más serio de lo que pensaba, sabe como llevarse a un crío a su propio terreno, bien hecho Castle, has marcado el primer punto, veremos cuanto dura, procura no hacerle daño.

No puedo evitar fijarme y asomarme por el balcón, puede que éste sea un barrio acomodado de NY, pero desde luego ese coche llamaba la atención, cuando le vi entrar despejé mi cabeza de una vez y me enfoqué en el caso, si me daba prisa aún podía tomarme un café de camino a la comisaría.

POV CASTLE.

Parece que los Beckett´s se hacen rogar, cuando comenzaba a impacientarme una maravillosa vista se abrió ante mis ojos, vaya inspectora, no debería asomarse con ese atuendo a no ser que busques que cualquiera se quede embobado con esas deslumbrantes piernas.

Bajé la ventanilla para apreciar mejor las vistas que mi maravillosa ciudad me ofrecía, la espera merecía la pena, aunque esa bata de seda sobra inspectora, quizás debería subir y … hasta que la voz del chófer me sacó de mi ensoñación.

- ¿Señor Castle, necesita algo?

- Nada, ahí está en cuanto entre diríjase a las oficinas, gracias Campbell.

- Como guste señor.

- ¿Señor Castle?

- He decidido acompañarle hoy, siempre es normal sentir nervios el primer día.

- ¿Usted los sintió?

- Hace unos días antes de proponerle a mi padre un proyecto, vomité todo encima de un Armani de más de dos mil dólares, sí se puede decir que sigo sintiéndolos, y me alegro por ello, el día que no los sientas será que has llegado a tu cima y eso no es bueno.

- Es reconfortante ver que alguien como usted también siente nervios.

- ¿Qué tal ese contrato?

- Simplemente me gustaría tener un horario algo más… relajado, no puedo abandonar tampoco mis estudios así como a mi hermana, aunque entendería que no se pudiera, porque…

- Tranquilo, no dependerás de ese horario, simplemente cumple el que tú propongas y será suficiente, sólo quiero el trabajo a final de semana.

- Gracias, de verdad.

Ya en las oficinas….

- Espero tenga un buen primer día, he de ir a mi despacho, Campbell acompáñele allí le informarán de todo.

- Igualmente y suerte con su proyecto!

- Sígame, este es su despacho como bien le mostraron la última vez, dentro le espera el señor Turner al que también conoció, espero que vaya todo bien.

- Gracias.

- Señor Beckett, tome asiento por favor, es su despacho ahora, ésta es la agenda del señor Castle, tiene el tiempo que necesite como le dijimos, aunque cuanto antes ordene todo este lío mejor para todos.

Ahora la parte que supongo que disfrutará más, en cuanto termine con la agenda, podrá ponerse de lleno con el proyecto online de la empresa, revisaremos cualquier artículo antes de que se publiquen en junta directiva, esto no deja de ser algo serio, si todo sale bien hoy mismo podrá contar con su primer proyecto.

- Ahora mismo me pondré con ello, y no dude que no se arrepentirán.

- Castle, enhorabuena, me alegro que tu padre se haya dado cuenta de la gran inversión.

- ¡Vamos a celebrarlo!

- Pero, esto no acaba aquí, el caso se ha cerrado, han pillado al asesino de Allyson, parece que esa inspectora es buena. Vamos qué piensas hacer ahora, ya no tienes excusa para visitarla.

- ¿De qué hablas?

- Conozco la mirada Castle, sé que te gusta esa inspectora, es dura de roer y por eso te gusta más.

- Espera, toma, envíale esto a su dirección, acompáñalo con lirios blancos.

- ¿Mejor que rosas?

- Demasiado clásico, le gustarán, venga dile a ese que las envíe, te invito a unas copas en el Rollerx.

- Buenas noches señor Miller.

- Señorita Beckett, casi lo olvido, llegó esto para usted hace unos veinte minutos, espero que pase buena noche.

¿Flores? Le agradecí con la mirada al portero y cerré la puerta de casa, a qué venía esto, puse las flores en un jarrón, eran lirios, mis favoritos, de ahí que adornaran mi balcón, eran elegantes, resistentes a la vez que frágiles.

Iban acompañados de una nota, como no lo vi venir.

``Dicen que los lirios son símbolo de pureza, Caso Resuelto´´

R.C

Pd: Esa bata de seda le sienta de maravilla en la mañana, hermosa.

No pude evitar entornar los ojos, un momento, como demonios sabe lo de esta mañana, me asomé al balcón de nuevo y en ese instante el mismo coche de esta mañana arrancaba y se perdía en la oscuridad.

Imbécil, debió verme en el balcón, quién demonios se ha creído, no soy una de las descerebradas con las que se deja ver.

CONTINUARÁ…

LAMENTO DE NUEVO LA ESPERA, PERO HASTA QUE NO HE ACABADO LOS EXÁMENES ME HA RESULTADO IMPOSIBLE.

GRACIAS POR LEER Y NO DUDÉIS EN APORTAR VUESTRA OPINIÓN.