ADVERTENCIAS: Personajes le pertenecen a Stephanie Meyer, la historia me pertenece a mí. Todos son humanos, contiene lenguaje y escenas explícitas: tomar precauciones.


EL REY DE LAS PASIONES

"Una persona tiene que hacer por lo menos una apuesta al día, de lo contrario puede estár merodeando a la suerte y nunca darse cuenta." Jim Jones en frases de casinos.

CAPITULO CUATRO: EL PRÍNCIPE (J) DE DIAMANTES

La casona de Jasper era bastante grande; aunque tenía dos guardias bien plantados en la puerta, estos no impedían el acceso de las mujeres atractivas. Bella no sabía exactamente como comportarse, pero Jasper le cedió de buen grado una habitación hermosa y femenina. ¿Para quien era aquello realmente? La castaña no se sentía en capacidad para formular esa pregunta a su captor.Sin embargo el rubio fue bastante atento con ello, como si en verdad ella no estuviera ahí atrapada contra su propia voluntad.

-Cualquier cosa que necesites puedes solicitarlo en la cocina- dijo encogiéndo sus hombros, y girando sobre sus talones giró con voz casual y atrayente se dirigió a Bella otra vez - Por cierto, me debes un vidrio- y le mostró una sonrisa resplandeciente. Bella enrojeció.

-¿perdón?-murmuró apretando sus labios.

-La primera vez que viniste a mi casa, no se te ocurrió mejor idea que destrozar uno de mis ventanales favoritos...descuida, ya lo estan arreglando-

El rubio puso desenfadadamente ambas manos en los bolsillos y dejó a su 'invitada' totalmente asustada y confusa en aquella habitación tan resplandeciente y femenina. Bella se quedó pensando en la primera vez que lo había visto: desnudo. Se enrojeció aún más. Sentía que sus mejillas le quemaban ¡Pero que pedazo de hombre! Ahora entendía su fama entre las muchachas. Sintió la necesidad imperiosa de quitarse aquel atrevido vestido rojo y aquel peinado opulento. Quedando en interiores, abrió el ropero y miro asombrada su contenido: prendas de seda, finas y de buen gusto. Ese no debía ser un cuarto cualquiera. Alguien importante debía dormir allí. Bella cogió un vestido blanco discreto y se sentó frente al espejo a cepillarse el cabello: nunca había estado tan limpia, lozana y bella desde que la mafia Boreal la había secuestrado.

Permaneció en aquel cuarto abrumada por todos los sucesos unos cuantos minutos ¿en verdad tenía libre albedrío en esa casa? No se le olvidaba el estatuto de "esclava" que le habían puesto los Hale. Frunció su ceño y meneó su cabeza. Suavemente con los pies desnudos salió de la habitación: el corredor también tenía acabados finos y una decoración exquisita. Bella quedó vislumbrada ante un cuadro de dos sirenas que se unían mediante un beso. Contempló los colores y texturas cuando escucho murmullos y dió un brinco como si la hubiesen pillado infraganti.

Una mujer bastante guapa y bastante borracha también trataba de colgarse del brazo del alto rubio que miraba a Bella con mucha curiosidad.

-¿disfrutando el arte, querida?- dijo en voz alta Jasper. Bella sabía que se dirigía a ella.

-¿quién es...?¿tu her..mana?- dijo entre risitas la achispada mujer. Jasper negó con la cabeza

-Melody, no tengo hermanas- le recordó el rubio como si fuese una niña chiquita que no entiende una tarea. Jasper caminó con Melody hasta llegar a la altura de Bella. La castaña pudo oler un asqueroso olor a vodka que procedía de la mujer. Hizo una mueca que no pasó desapercibida por el rubio.

-Cherie, debes volver a tu humilde morada- dijo inclinándose suavemente hacia la ebria mujer. Melody se rió un poco.

-Pero, Jazz...¿no quieres pasarla bien?- le dijo con voz sugestiva.

-Hoy no. Y contigo menos Mel - y sonrío como si lo que hubiese enunciado no fuera ofensivo. Melody comprendió sus palabras hizo un gesto de indignación que resultó cómico y desapareció trastabillando por las escaleras.

-No te vayas a romper una pierna- comentó Jasper sonriendo sin moverse. Bella enarcó una ceja.

-¿siempre traes esa clase de mujeres a tu casa?- a Bella se le escapó con voz de disgusto aquello. Comprendió su error cuando Jasper enarcó sus perfectas cejas y se acercó suavemente a ella.

-¿siento un tono de censura en tu voz?- dijo con voz afilada y sedosa, síntoma de que lo que ella dijera debía ser con sumo cuidado.

-No es eso, sino que...- susurró Bella trabandose y bajo la mirada con vergüenza. Escuchó una risita gutural.

-Deberías estar agradecida- comentó él - Has salido bien librada de un asunto de suma delicadeza con Cayo. No pareces conciente de eso-

-¿Ser esclava sexual tuya te parece bien librada?- dijo Bella sin ocultar su indignación. Jasper con un rápido movimiento la agarró de las caderas y la apretó hacia su cuerpo. Ella sintió su aliento de golpe.

-¿He sugerido algo sexual siquiera para determinar eso? - susurró Jasper contra el lóbulo de la oreja de Bella. La castaña se quedo petrificada pero pudo responder siseando.

-No sabes de lo que soy capaz si se te ocurre tocarme- dijo en un susurró casi sin aire. Jasper rió y un escalofrío recorrió la parte baja de su espalda.

-¿de que serías capaz?- preguntó él aun con la voz sedosa. Bella sentía que no podía respirar entonces tomo valor y empujó su rodilla al punto más bajo del hombre: un rodillazo certero y efectivo, ya que el rubio no hizo ningún sonido pero ella se liberó instantaneamente

-¡De eso!- exclamó a voz en cuello, mientras se escapaba a la primera habitación abierta y cuando estaba a punto de cerrarla, una mano masculina lo impidio. Jasper abrió la puerta con fuerza: Bella supuso de que debía adolorido y furioso, por eso la expresión de fascinación del rubio la desconcertó aún más.

-Debo decirte que te subestime- inquirió el rubio con una sonrisa y un brillo especial en los ojos. Y después se rió -¿no te das cuenta a donde te has metido?- volvió a decir él. Bella miró a su alrededor horrorizada. Esa habitación tan masculina debía ser de él.

-Directo a la boca del lobo - dijo con mucha sorna. Jasper suspiró cansado. Bella lo miró furiosa.

-¡No te me acerques!-

-¿Segura? Cualquiera suplicaría estar en mis brazos- la petulancia del rubio era algo que a Bella le repelía profundamente. Jamás estaría con un arrogante como él.

-Ay porfavor- siseó ella en voz baja. Mientras se cruzaba de brazos.

-Déjame mostrartelo - el dió un paso y ella dió un paso atrás -¿ tienes miedo de que tenga razón acaso?- se burló él. Bella frunció sus labios. La arrogancia de Jasper la sacaba de quicio. Decididamente ella dió un paso adelante y le plantó un beso fuerte, brusco y torpe al adonis rubio que no hizo ningún movimiento para impedirlo. Pegada a sus labios, Bella sintió la sangre correrle más deprisa en su cuerpo y lo soltó de un empujón certero.

-¡Listo!- anunció con las mejillas rojas y ardiendo. Jasper, sin embargo la miró sin emoción alguna.

-¿A eso le llamas beso?- y se rió - ¡No sabes besar!- le acusó aun con una sonrisa en los labios. Bella se sintió ligeramente ofendida: pero era cierto, nunca antes había besado a un hombre.

-¡Si sé!- dijo la castaña con mucha convicción, en vuelta en su terquedad para no admitir lo cierto. Jasper negó con la cabeza y se adelanto dos pasos hacia ella. Esta vez, Bella no retrocedió.

-Me toca a mí- dijo con simpleza el hombre que en un movimiento rápido la sujetó con ambos brazos. Bella trató de zafarse sin éxito. Eran como dos garfios. La sostuvo quieta unos segundos. Cara a cara. Ella sentía su aroma golpearle el rostro. La arrogancia en las facciones de Jasper, sus ojos aguamarina duros como acero. Bella no sabía que esperar. Entonces él se acercó con suavidad hacia ella, y juntó sus labios delicadamente con la castaña. Desprovisto de pasión, acarició sus labios suavemente por unos cuantos segundos. Entonces ella torpemente respondió ante tal estímulo. Sus labios se moldearon perfectamente a los de él y sintió una revolución en su cuerpo.

Jasper la sujetó más fuerte, pegando su cuerpo al de ella, y Bella no hizo ningún movimiento para detenerlo. Se sorprendió inconcientemente de que ambas manos acariciaran la nuca del hombre y suavemente los cabello rubios de él. El rubio, por su parte, movió sus labios más imperiosamente, más duramente. Bella sintió que algo ardía dentro de ella. Entonces lo siguiente descalabró su sistema. Su prisionero la obligó a abrir sus labios e introdujo su lengua húmeda y caliente a la vez dentró de ella. La castaña disfrutó exquisitas sensaciones mientras ambas lenguas se juntaban y hacían que fuego líquido recorriera por su abdomen. Las propias reacciones de su cuerpo la intimidaron. Sintió que él la movía suavemente hacia atrás, y ella se dejó llevar, para toparse con el borde de la cama y ambos caer suavemente. Sintió que una mano liberaba su cintura deslizandose lentamente hacia su muslo desnudo y lo agarró con fuerza. Bella quiso gemir. Entonces el separó su rostro y el rubio pudó ver como el deseo había inundado la habitación.

-Así es como se besa- le dijo él suavemente al oído. Ella se estremeció aún más cuando el le dió besos húmedos al borde de sus lóbulos. Entonces se detuvo en seco.

-Dime, si quieres que pare- su voz salió ronca pero decidida. Bella aún se sentía aturdida.

-¿qué?- musitó debilmente.

-Podemos parar esto, recuerdo no querías ser esclava sexual de nadie -dijo él mientras estiraba sus brazos, poniéndo una distancia entre ellos. Bella resistió el impulso de jalarlo y seguir bésandolo. Aun cuando sus palabras le enfriaron, no fueron lo suficientemente helantes, para el fuego que la consumía. Claro que quería seguir. Pero la castaña era terca y con mucha fuerza negó con la cabeza. El rubio asintió y como si nada se levantó dejando a la castaña frustrada, deseosa de más.

Bella se incorporó y se arregló el vestido cuando escuchó gritos en la planta baja.

-Creo que tenemos visitas- anunció Jasper como si se tratará de una simple afirmación.


-Señor retírese- uno de los guardias de la entrada trataba de contener furioso a un hombre, grande y musculoso. El parecía fuera de sí.

-¡Bella!- gritó a voz en cuello. Jasper empezó a bajar las escaleras suavemente y la susodicha al ver a su hermano pelearse con los guardias, correó por las escaleras

-¡Emmett!- exclamó Bella con fuerza.

No puede estar aquí!- le volvía a decir al guardia.

-¡SUELTEN A BELLA!- Emmett rugió mirando con odio a Jasper. El rubio ni se inmutó.

-Bella esta muy cómoda aquí, déjame decirte- dijo el rubio. La castaña sintió que enrojecía y le dedicó una mirada cargada de odio al rubio y volvió donde Emmett, con el cual se fundió en un abrazo.

-¿estas bien?- Emmett revisó a su hermana con diligencia.

-¡Estoy perfecta! Em, no deberías estar aquí - algo le decía a Bella que su hermano no debería estar allí. Bella trató de despegarse de la inmensidad que era su hermano.

-Tu hermana tiene razón. Deberías estar buscando a Alice- comentó Jasper con ambas manos en el bolsillo

-Cállate imbécil. Yo me llevo a Bella AHORA- rugió otra vez el mercenario. Entonces inesperadamente apareció por la puerta la Helena de Oro con cara de tragedia. Rosalie miró con espanto la escena y gritó a ambos agentes de Jasper.

-Lárguense a la entrada- y ambos gorilas desaparecieron como si Rosalie tuviera la última palabra. Emmett soltó a Bella y miró consternado a la rubia.

-...Rose-

-¡No debes estar aquí, dios santo!- exclamó ella.

-Yo ya le dije- interrumpió Jasper con aburrimiento.

-Tengo que llevarme a mi hermana Rose- dijo el con voz concileadora. Bella negó con la cabeza.

-Emmett soy garantía. Y tu "Rose" me pegó - agregó Bella como desquite. Emmett miró a Bella y luego a Rosalie.

-¿Es cierto?- dijo mirando a la rubia que estaba a punto de llegar a la histeria.

-Fue un momento...-

-¿ ES CIERTO?-

-¡Sí!- chilló desesperada. Rosalie parecía apresurada- ¡Lo siento!- repusó indebidamente a Bella. La castaña se sintió ligeramente mal. No había sido el momento correcto para soltar eso. Incluso había sido un arranque infantil.

-Tengo una solución- dijo Jasper que parecía al margen de todo - Pégame-

-¿Qué?- exclamó Bella ¿Estaba loco? Rosalie también lo miró con espanto.

-Con gusto - Emmett escupió las palabras entre las dos mujeres.

-Mi casi-hermana golpeó a la tuya. Entonces tu golpea a su casi-hermano, es lo justo- Jasper caminó tranquilamente hacia Emmett. El castaño se rió y tomando impulsó le metió un puñetazo al rostro bello de Jasper ante los gritos de horro de la fémina.

-¡Emmett, eso no era necesario! - chilló Bella mientras iba hacia Jasper. Rosalie lo miró espantada y luego se recompuso.

-Tienes que irte, si Cayo se entera...- dijo ella rógandole.

-Bella...- empezó a decir Emmett en el mismo tono a la rubia.

-Yo estoy bien- Bella estaba al costado de Jasper que se reía, descóncertandolo. -¡ESTOY PERFECTA MALDITA SEA!- gruño Bella. Si Rosalie estaba ahí, era porque en verdad le preocupaba su hermano. -Anda busca a esa tal Alice, yo estaré bien. Te lo prometo-

Emmett la miró dubitativo y asintió. Rosalie pareció aliviada por primera vez.

-Vamos- le dijo ella- yo te llevaré rápidamente a Deimos - dijo sujetando su mano y desapareciendo rápidamente con Emmett McCarty.


ADELANTO:

-Tu hermano es un imbécil

-¡Cállate!

-Al final voy a creer que lo único que deseas es tocarme-

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VER RELACIONADOS:Entropía de Amor (Bella & Jasper), El padre el hijo y el otro hijo (Bella&C/E/J) (todos en mi canal de fanfic)

COMENTARIOS AL CAPITULO: Gracias a la que me puso en comunidad, fue una agradable sorpresa! Y bueno aquí las hormonas empiezan a revolverse :)

Reviews = ACTUALIZACION RAPIDA

besitos besitos y mas besitos

Sophie

hasta el próximo capitulo: El rey de picas/espadas.