Emoción: Melancolía.

Palabras: 496 (Según Word).


Volver.


Ahí estaba su antigua cama, su vieja ropa y su espejo de antaño.

Y ahí estaba él, con una sonrisa en sus labios.

Aquella vez al verse en el espejo se sentía bien y podía sonreír todo lo que quisiera. Pues en ese momento por fin estaba en el cuerpo donde sentía que debía estar, donde pertenecía.

Al salir de su casa —con la mirada fija de sus padres en la espalda— caminó por su pueblo. Hace un tiempo que estaba ahí y los pobladores se enteraron que la nueva persona del lugar no era otra más que la chica desaparecía en antaño. La gente le veía raro con cada pasó que daba y muchos evitaban la mirada.

Esas personas siguieron siendo insoportables, pero él no estaba ahí por esas tontas personas que no deberían vivir, sino estaba ahí porque quería pasar un breve tiempo en su pueblo natal, donde nació, creció y escapó. Quería ver el mismo cielo en el cual ella deseaba ser un él, pero no fue ahí donde se cumplió su sueño.

En realidad ese lugar no había cambiado casi nada, seguían las mismas casas, calles y gente. Todo era idéntico, excepto él.

En ese momento él tenía el pelo café —su cabello rubio no le gusto, entonces decidió teñírselo— su voz era distinta y… bueno, él cambió demasiado, por eso alguna gente no le reconoció cuando llegó a ese pueblo.

Pero al llegar, lo primero que hizo fue buscar a alguien que le comprendía

Y frente a él se encontraba esa persona, siempre con su ceño fruncido lo reconoció al instante y no cambio su trato hacía él. Él era feliz con esa persona que le trataba normal y que lo entendía. En esos diez años donde escapó esa persona tampoco había cambiado demasiado, ahora era más alto, sí, pero en carácter era idéntico.

Por eso al verlo de nuevo su sonrisa siempre brillante lo iluminó.

Alma extrañaba ese pueblo a pesar de todo. Extrañó su casa, su cuarto, el espejo, las calles y a Kanda. Pero ahora que había regresado solo podía pensar en irse, aunque esta vez no solo. El mundo seguía siendo un asco y a pesar de estar en el cuerpo indicado la gente aún le veía raro, el conseguir trabajo era algo muy difícil y… todo era muy complicado.

El tiempo en el que él se fue, trabajo lo más duro posible para hacerse el tratamiento para volverse en lo que ella debió ser. Por eso al volverse en un él no entendía porque todo fue cada vez más difícil. Pues al ver el carnet todos desconfiaban de él. Era como si él hubiera hecho algo indebido, algo malo.

Él ya no hablaba con nadie, excepto con esa persona, que en ese momento le estaba viendo.

—¿Qué dices?

Sus ojos azules quedaron clavados en él.

—Tsk.

Y él, como cuando se veía en un espejo, no paró de sonreír.

Quizás… el mundo no era tan malo.


Fin…

¿Qué tal?

Me costó bastante este conjunto de drabbles, pues cada uno quería rebasar al límite de 500 palabras, entonces debía releer y quitar alguna que otra cosa para que estuviera bien. Uf, fue un dolor de cabeza, pero al final lo hice.

Al final metí a Kanda, jeje, no quería meterlo por nada del mundo, pero como que lo metí… no hay más.

Espero que les guste, toda mi inspiración —para DGM— se fue en estos drabbles. Ayer comencé a escribir todos estos, pero debido a ello no pude intentar hacer algo para el otro reto que tenía —hoy era la fecha límite, aunque creo que se dará prorroga—

En fin, hasta la otra.