¡¡¡¡¡UNA DISCULPA!!!!!

La primera vez que subí el 3 en lugar del 2 no sé porque... andaba en babia. Espero que ahora sí se entienda. Sorry por los que ya leyeron el 3... bueno pues le subí el 4 y de pronto noté algo raro como que pasaron muchas cosas sin decir..

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CAPITULO 3

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A pesar de las cantidades industriales de alcohol ingerido, se sentía bien. Algo cansado, sentía algo de opresión en su pecho pero fuera de eso parecía otro día que despertaba después de haberse ejercitado. Le tomó algunos segundos darse cuenta que no estaba en su cómoda cama, ni en su habitación, ni siquiera en su casa y de pronto los recuerdos le cayeron como rayo al ver que la opresión en su pecho era la cabeza de quien le había chocado en la mañana. Vaya ironía de la vida, conoces a alguien que te causa una pérdida material y encima le invitas unos tragos… y pasas la noche en su casa. Quería levantarse y vestirse, no es que la compañía fuera mala, el problema era que la alfombra le rozaba su desnudo cuerpo. Menos mal que habían dormido cobijados, aunque de dónde salió la cobija era algo que de momento no recordaba mucho. Se movió lo más lento posible pero fue imposible evitar que Camus despertara.

-Hola, buenos días.- saludó Milo sonriente aunque un poco tímido con mezcla de pena (ahora le cae la vergüenza de estar desnudo)

-Mmm… O.O Hola.- Camus de pronto abrió los ojos más de lo normal al despertarse con compañía

-¿Cómo amaneciste?- preguntó el futbolista tratando de sonar casual

-Bien… ¿qué tal tu?- respondió Camus

-Bien, pero ¿sabes que hora es? – el dueño de la casa observó el reloj de la pared de la sala.

-Son las 9 menos el cuarto.- respondió -¿Tienes que irte?

-Si, tengo algo que hacer.- dijo al tiempo que ambos se reincorporaban y buscaban sus ropas.- Hoy tengo que ver a mis excompañeros y preguntarles la razón de su ausencia. Además tengo que arreglar algunas cosas con el dueño del Tokio Verdy, cosas formales para quedar bien.-

-Ya veo.- contestó Camus a medio vestir

-En fin, creo que no dejo nada.- Milo también llevaba la mitad de su ropa en la mano.- y pues… me voy.- dijo parándose de pronto

-Si, pues que bien. Suerte con tus asuntos.- respondió Camus

-Claro, nos veremos después ¿cierto?- preguntó Milo

-Desde luego, hablaremos otro día.- Camus le abrió la puerta

-Bien, entonces. Hasta luego.- Milo salió rápidamente del departamento de Camus

-Si. Adiós.- Camus cerró la puerta y se recargó en ella. Recordaba los momentos que había pasado con él y suspiró al ver que se había terminado tan rápido como empezó. Habían pasado como tres minutos durante los cuales no se había movido de ese lugar, cuando de pronto alguien la abrió obligándolo a moverse para no caer.- ¿Milo?- No obtuvo respuesta ya que nuevamente el otro tomó ventaja aprisionándolo contra la pared y besándolo fuertemente

-Perdón, es que… no quiero que pienses que solo me fui. No me despedí adecuadamente.- se disculpó Milo por sus acciones pasadas

-Descuida, te perdono.- Camus contestó con otro beso

-Promete que nos veremos otro día.- pidió Milo al tiempo que le besaba la mano

-Prometido.- sonrió Camus

-Bien, entonces nos veremos ese día.- Milo salió de nuevo dejando a Camus todavía pensando en él por unos minutos más.

-Milo…- suspiró nuevamente Camus en voz alta

-Veo que ese chico sexy tiene nombre.- dijo una voz desde la sala

-¡QUE! O.O- el sorprendido Camus vio al dueño del comentario

-Debo decir que me decepciona tu comportamiento Camus, hermano, tienes 21 años y no pudiste contener tus hormonas hasta tu habitación. Por el estado de esta camisa puedo ver que prácticamente se dieron salvajemente.- mencionó el rubio al inspeccionar la camisa de Camus un poco rota (por esa razón fue lo primero de lo que se deshizo)

-¡HYOGA!- Camus cambió su semblante de enamorado a uno de asesino mientras buscaba atrapar a su hermano que se levantó colocando las manos en posición de defensa

-¡Cálmate hermano! Sé que fue tu primera vez así que te lo perdono.- Hyoga no podía aguantar su burla

-¡Qué generoso eres! ¬¬-

-¡vaya que lo soy! Si me levanté a las 5 a.m. y al verte desnudo sobre un desconocido tape lo que les quedaba de dignidad (misterio de la colcha resuelto)

-O///O.-

-Deberías agradecerme, no se lo diré a mamá a cambio de algunos favores. Ya sabes cómo se pondría al saber que su primogénito cambió sus hábitos en Tokio…- Hyoga con una areolita y una colita de diablo hablaba con su hermano

-No me importa lo que le digas. De todos modos, hoy regreso a Sapporo.- el semblante de Camus cambió de iracundo a meditabundo. Todo el tiempo había evitado hablar con las personas, durante su estancia en Tokio sus relaciones personales no pasaban de un compañerismo forzado y justo el día que se marcha hacia su lugar de origen, encuentra una razón para quedarse.

-Perdiste tu virginidad con una cita casual… no le veo el caso al porque tardaste tanto.- Hyoga tomaba jugo de naranja desde la cocina

-Si, que tonto fui… no lo veré otro día, rompí mi promesa.-

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-Bien, todavía estoy a tiempo, me baño, me cambio de ropa y… ¡QUE!- Milo abrió la puerta de su casa y descubrió a todos sus excompañeros caídos sumidos en la peor de las crudas. La decoración destruida, los sofás desarreglados, gente que no conocía y mil destrozos más era lo que veía de lo que antes fue su hogar.- Mi casa T.T

-Milo por fin llegas.- el amigo de Milo lo abraza pero a manera de que lo sostenga ya que apenas podía con su alma

-Aioria¿explícame que pasó¿Qué es esto¿Quiénes son todas estas personas?- Milo estaba al borde un colapso al ver más personas de las que conocía

-Pues verás… íbamos de camino al bar donde nos quedamos de ver…-

-Si, recuerdo que no llegaron ¬¬-

-Si, bueno no grites. El caso es que de camino nos topamos con una generación de contadores que celebraba el pase de su examen profesional en la casa de uno de ellos; presenciamos como los corrían los vecinos por escandalosos así que decidimos invitarlos a nuestra celebración.- contó Aioria al tiempo que cuidaba su equilibrio apoyado en Milo

-¿Y eso que relación tiene con que estén en mi casa? Mi destrozada casa T.T-

-Bueno, es que el lugar donde nos quedamos de ver había una persona que no les caía, así que necesitábamos otro lugar donde festejar, así que recordé que tengo copia de las llaves de tu casa para despertarte cuando se te hace tarde así que hicimos la fiesta aquí. ¿Qué te pareció?-

-Estúpidamente mal¿por qué no me preguntaron antes? Mínimo me hubiesen invitado ¬¬.-

-Te marcamos al celular pero no respondías.- se excusó Aioria

-Para que lo sepas, no suelo apagar mi celular. Lo pongo en silencio y aún así si me hubieras llamado tendría… 34 llamadas perdidas, 17 mensajes recibidos y 4 mensajes en el buzón.- Milo revisó su celular y notó que efectivamente tenía esos registros.- Debí silenciarlo mientras conversaba con Camus en el bar, ya lo recuerdo al momento de la primera cerveza le cambié la modalidad… Camus.-

-Algo extraño pasa aquí.- Aioria recuperó su forma de ser repentinamente

-¿A qué te refieres?- Milo escondió sus gestos lo más rápido que pudo

-Te ves diferente, casi te da un infarto pero no te dio, tienes una sonrisa que no puedes con ella y… ¡no puede ser¡Milo!-

-¿Qué? O.O- el interrogado se aterró y trataba de analizar su rostro en el roto espejo que apenas colgaba de la pared

-Perdiste…- Aioria trataba de tomar aire para hablar

-¿Qué? O.O-

-Perdiste tu anillo del campeón.- Aioria señaló el dedo índice de Milo

-¡Rayos! Es cierto, creo que lo dejé en la sala de Cam…- se silenció de pronto

-¿En la sala de quien?-

-No, de nadie. Lo dejé en el bar de seguro.- Milo recordó que entre maniobras su anillo se había atorado con el cabello de Camus, así que tuvo que quitárselo para continuar con la labor principal de la noche anterior.

-Es extraño, no te quitas ese anillo ni para dormir.- analizó Aioria

-No exageres, me lo quito cuando me baño.-

-¿Te bañaste en el bar¿O en la casa de alguien?- inquirió Aioria

-O//O ¿Sabes? Tenemos la despedida formal con el dueño de nuestro equipo anterior, así que mejor me preparo para ir- Milo se adentró en lo que quedaba de su casa

-¿Entonces por qué no dormiste aquí¡MILO¡Estuviste con alguien!- El grito de Aioria terminó de despertar a los durmientes y el dueño de la casa le hizo señas para que lo siguiera hasta su habitación, una vez adentro se aseguró que no hubiera nadie y cerró la puerta para conversar con su amigo

-Si.- se limitó a contestar

-¡No lo puedo creer! Cumpliste tu promesa, no eres virgen y oficialmente hoy entramos a primera división. Debes enorgullecerte por eso y…-

-Creo que me enamoré.- Milo confesó de golpe

-¿Qué¿De quién? De esa chica-

-Ese es el problema.- Milo se sentó en la orilla de la cama.- No es una chica.-

-O.O Milo… estás diciendo que…-

-Si, es un hombre.- completó agachando la cabeza

-Milo…- Aioria tomó por los brazos a su amigo.- ¿Por qué no lo dijiste antes¿Por eso tus relaciones anteriores no funcionaron?-

-Creo que sí, no funcionaban porque en el orfanato me educaron para seguir esa línea y la seguí todo este tiempo… hasta ayer.-

-Entonces… todo este tiempo en los vestidores… ¿espiabas a tus compañeros de equipo?- Aioria puso cara de asustado

-¡NO! Te juro que no, son mis compañeros y siempre los respeté, nunca había sentido algo así por alguien, nada tan intenso, tan profundo… solo pasó y… bueno, ya no importa. No creo volverlo a ver, hoy partimos hacia nuestro nuevo hogar en Suita, Osaka.- Milo se recostó en la cama y se cubrió el rostro con las manos.- ¿Qué hice? Estoy arrepentido-

-Contéstame algo.- Aioria se sentó en la orilla de la cama al lado de Milo.- ¿En verdad, de qué te arrepientes?-

-Me arrepiento de haberlo conocido hoy.- Milo se descubrió el rostro.- De hacerle prometer que nos veríamos otro día cuando sé que eso será más que imposible ahora que me mudo de ciudad. No sé si él tenga novio o novia ¿qué pensará de mí?-

-¿Te arrepientes de haber pasado la noche con él?- se aventuró a preguntar su amigo

-No, me arrepiento de no haberlo visto antes, no haberlo besado antes… cuando sepa que me mudé sin decirle se enfadará.-

-Una relación a distancia es difícil pero se puede lograr. Llámale y dile que te vas de Tokio pero que en verdad te importa.-

-No puedo hacerlo.-

-¡Vámos! Levanta el teléfono y márcalo, él contesta y…-

-Aioria… no intercambiamos números telefónicos. Sólo hicimos la promesa al aire. No tengo forma de comunicarme con él. De cierta forma, creo que él tampoco quería que lo llamara de nuevo.-

-Milo… ¡anímate! Ahora que sabes que te gustan los hombres te irá mejor.- lo animó Aioria

-¿Lo crees?-

-Claro, porque ahora cuando alguien te contemple mientras te duchas o te cambias en el vestidor te podrán invitar sin miedo a exponerse.- Aioria sonreía al tiempo que decía esto

-¿Qué quieres decir con eso?-

-Digamos que siempre has tenido admiradores y que no hay problema tu también puedes admirar a tus compañeros. No creerás lo popular que eres entre nosotros.-

-¡O.O!-

-Lo primero que harás llegando a Osaka será cambiarte frente a todo el equipo, lo de las citas, yo me encargo. Será fácil, eres guapo - lástima que seas mi mejor amigo, yo sí te tiraba.

-O.O Aioria, me asustas.

-Debiste asustarte la primera vez que jugamos contra el Cerezo Osaka, esas miradas sí que eran de miedo.

-¡QUE! Los de Osaka de segunda división…-

-Pero descuida, en ese entonces les dije que no estabas en el mercado… conseguí muchas citas esa vez.- recordó Aioria

-¿Citas?- se sorprendió Milo ya que nunca se dio cuenta de eso

-Si, pero ahora seremos rivales. Hagamos una competencia honorable ¿Qué dices?-

-Acepto.- Milo estrechó la mano de su amigo para sellar la "competencia". No le apetecía hablar de su futuro, por ahora estaba recordando el tiempo recién pasado y la persona con quien lo había compartido.-

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Osaka queda al sur de Tokio, creo que como a 200 kilómetros y Sapporo queda… digamos MUY al norte, demasiado lejos; de hecho está en la otra isla de Japón. Los separé… soy mala T.T Pero me gustan los amores difíciles y los finales inesperados ;) Los apellidos Jubiro y Watai los encuentran en el equipo favorito de Milo (Júbilo Iwata) y los de los demás en la selección de Japón.

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BUENO ESPERO QUE ME PERDONEN MI ERROR GARRAFAL Y AHORA SI PUEDAN LEER CON MAS CLARIDAD.

Gracias por sus reviews y denme más opiniones que son muy válidas.