POV Rin
Desperté tirada en el suelo amarrada de brazos y pies, apenas y de podía distinguir donde estaba, no tenia fuerza, no podía moverme, las ataduras en mis extremidades comenzaban a doler y uno de mis ojos parecía estar muerto, me arrastre un poco para intentar hacer una posición mas cómoda, creo que cause mucho ruido ya que una enorme guerra de acero se abrió dejando ver a un hombre de pelo verde y corto, me miro un poco impresionado y después se fue de nuevo
—me pregunto si estaré en la cárcel— me susurre a mi misma varias veces viendo acostada en el piso la habitación donde una pequeña ventana dejaba pasar un poco de la luz de atardecer
Pasaron unos minutos y alguien abrió la puerta, dejando ver a el hombre de hace rato
El se acercó a mi ¿Tenia malas intenciones? Pero esa pregunta se respondió con un gran no cuando este comenzó a desamarrarme, me estaba ayudando ¿O no? El me miro serio y dijo
—la jefa te habla
—¿Jefa?
Sabia que era demasiada amabilidad de él, pero...¿Porque me habían traído aquí? No lo entiendo, soy miedosa, insegura, y todo defecto que te puedas imaginar, asi que no comprendía el porque me habían traído
Camine, y camine la verdad el camino no era largo pero se me hizo una eternidad, cada paso era una punzada a mis pies, el horrible dolor recorría mi cuerpo asta llegar a mi espalda, como si en cada paso era sentir una espada entrar a mis pies ¿Que me había pasado?! ¿Porque dolía tanto al caminar?
—camina mas rápido, a la señorita Hatsune no le gusta esperar— dijo empujándome para que caminata mas rápido
Por fin llague a mi destino, con un horrible dolor en todo mi cuerpo, el hombre que me había traído me aventó fuertemente haciendo que perdiera el equilibrio y callera, me levante un poco para poder observar en donde estaba y rápidamente mi vista se centro en una chica aguamarina sentada en una enorme silla que parecía ser de una madera muy fina
—hola pequeña...— me sonrió de una manera "dulce" o al menos eso intentaba
Pasaros unos minutos mientras ella esperaba una respuesta y yo solo me quedaba ahí tirada en shock, ya que...recordar esas escenas donde ella mata a todos los importantes para mi me llenaba de odio y temor hacia ella ¿Porque había personas asi?, me estremeci cuando la vi moverse en su asiento
—me gustaría escuchar un hola...— hablo parándose de su lugar haciendo que me pusiera mas nerviosa
Ella se acercó a mi y me sujeta un poco severa de la barbilla —¿Sabes porque?— me pregunto, pero por segunda vez no le respondi —por ver ese profundo ojo de color rojo mirándome tan fijamente sin decir nada me perturba— sonrió sínicamente sin soltarme
Volví a quedar en shock ¿Ella sabia del color de mis ojos?! ¿P-pero como?! Yo...traia puestos los pupilentes asi que mis ojos se tenían que verse azules y no rojos, ademas lo que mas me perturbo fue que hablo en singular ¿Un ojo? Estaba claro que mi vista estaba limitada pero era temporal ¿No? ¿Había perdido un ojo? salí de mi mente y me solté de su agarre tocando mi ojo derecho
—¿U-un ojo rojo?— pregunte miedosa y confundida
La chica fue la que esta vez se quedo callada con una gran sonrisa en su rostro, toma un espejo de mano y me lo dio —quiero que te veas a través de el— me ordeno y obedeci
Me mire al espejo y mi expresión era indescriptible...tenia un parche en mi ojo izquierdo y mi ojo derecho con su color original, rojo...un rojo tan profundo como la sangre y brillante como un rubi
—¿Porque...— intente preguntar pero fui interrumpida por la chica de coletas
—creo que fui muy brusca contigo asi que quise ser buena— dijo orgullosa
—¿A-a que se refiere
—¿Acaso no lo has notado? Tu vista esta esta excelente, ahora ya no necesitas lentes de ningún tipo y también te pusimos un remplazo artificial de tu ojo izquierdo, cuando sane las cicatriz podrás ver lo bien que se te ve
No me interesaba mucha la imagen, me preocupaba mas la razón por la cual lo había hecho ¿Que planeaba? ¿Torturarme por siempre? —g-gracias— dije por cortesía
—pero fui demasiado bondadosa contigo— se levanto y comenzó a caminar alrededor mío —y me lo tendrás que pagar de alguna forma
—...¿Pagar? P-pero no tengo dinero...— claramente estaba muerta de miedo ella a pesar de su dulce aspecto, era cruel, quizás la persona mas inhumana que allá conocido , no sabia si planean en volverme en una prostituta o en algo peor...
—no quiero dinero...quiero que trabajes para mi— me miro hacia abajo, estaba nerviosa y temerosa, no me atrevía a decir una palabra que pudiera molestarla y ser el fin de mi vida
Ella volvió a bajar asta quedar a mi altura se acercó a mi agresivamente y me susurro al oido
—tu serás mi arma...— eso me dejo en seco ¿Arma? ¿Matarla a alguien? No, no quiero esto...yo, yo no soy esa clase de persona
—...yo...no quiero matar personas— lo dije de una forma casi inaudible, sin embargo la chica estaba lo bastante cerca para oírme
—claro que lo haras...me costaste mucho como para tan solo matarte, asi que ahora me perteneces...serás mi pequeña muñeca— rio con aquello —no importa lo que intentes, terminaras haciendo lo que mis labios te ordenen— me advirtió eso ultimo pararse
—desde ahora dime Hatsune— sonrió diciéndome adiós con una mano, después de eso ordeno que me llevaran a esa jaula que me dijeron seria "mi nueva habitación"
No paso mucho tiempo para que fuera sometida a un duro entrenamiento para volverme una "arma" para Hatsune, pero el entrenamiento era agotador no lo podía aguantar pero si no lo hacia me castigaban de diversas maneras, como dejarme sin comer tres días o amarrarme y darme marcas en la ropa con un látigo de cuero, y el entrenamiento no era mejor, aprender a disparar en un fuego de supervivencia no era nada fácil, y menos poniéndome con los expertos en el ámbito, recibí parios disparos que por suerte, o quizás no, no e terminado muerta también aprender a defenderme con peleas que se supone eran solo para enseñar me dejaban abatida de verdad era el infierno mi vida y yo era la culpable ¿No? ¿Con que propósito fui creada?
¡Por fin el maldito entrenamiento había acabado! ¡Después de un largo tiempo! Grite en mi mente varias veces después de que me trataran las últimas heridas que me hice ese día mientras transcurría mi ultima prueba
—felicidades, me alegro que sigas viva— me sonreía una chica de pelo un poco mas corto que el mío y verde
—¿Viva?— sentí un escalofrío que casi arruina mi felicidad
—si, bueno...es que el 40% de los que mueren, mueren ahí por lo rudos que llegan a ser ahí— explico intentando mantener la sonrisa
Eso acabo con la poca felicidad que me quedaba —entonces...¿Donde muere el 60%?— pregunte temerosa sospechando la respuesta
—después del famoso "entrenamiento" sigue la verdadera vida aquí adentro, me refiero que desde hoy cumplirás los caprichos o deseos de Hatsune Miku, y muchos de ellos pueden causar tu muerte
Entonces el tormento que había pasado no era nada comparado con lo que venia ¿Entonces lo peor estaba por venir?! Asi parecía
—me llamo Megpoid Gumi...me gustaría llevarme bien contigo— volvió a sonreír, ella realmente parecía buen persona asi que le devolvi la sonrisa
—mi...mi nombre es Rin
—¿Sólo Rin?
—Kagamine...Kagamine Rin— dije feliz al recordar la historia de mi apellido
—ese apellid...— no completo Gumi ya que Hatsune nos interrumpió de repente
—me alegra que muñequita de plástico y la el conejito verde se conozcan— burlonamente me nombro por "muñeca de plástico" lo cual no me agrado pero no dije nada, la aguamarina se acercó a nosotras y me dio un folder negro —aquí esta mi primera orden para ti
Megpoid y yo vimos el folder curiosas y miedosas mientras mi jefa se retiraba, lo abri viendo varios papeles y una foto, lei la primer hoja que estaba junta a un clip, la foto era de un chico de pelo corto color aguamarina, en ese momento deduje que podía ser familiar de Miku y mis dudas fueron confirmadas cuando leí el nombre "Hatsune Mikuo" ¡Espera! ¿Era su hermano? ¿Porque me daba datos sobre su hermano?
—esto solo tiene información de una persona— dije incrédula a la chica frente a mi, ella bajo la mirada viendo el suelo con lastima, probablemente por la perdón del folder
Pasaron largos minutos para que susurrara —ella quiere que lo mates
¿Que?! ¿Matar a su propio hermano?! Yo simplemente no podía hacer eso, seria como matar s Len ¡A mi amado Len! Sin pensarlo dos veces corre tras mí jefa
—yo...no creo que pueda matar a esta persona— dije cuando logre alcanzar su pasó
—¿Porque no?
—porque...es su hermano ¿No?
Ella suspiro pesadamente y hablo —si, es mi hermano...pero nadie fuera de aquí a excepción de el sabe como soy, físicamente, ya que conocen mi nombre y asta mi tipo de ADN, y el planea delatarme, entregar fotos mías y mi ubicación actual, por lo tanto no perdonare su traición asi que no quieto que lo mates, tráelo aquí...vivo— ordeno seria
—pero...—intente replicar
—¡Cállate y has lo que te ordeno! ¡En primer lugar no debi darte explicaciones sobre esto, asi que siéntete afortunada y obedece malcriada!— me grito esta vez enojada, parecía que después de todo le solo el caso de su hermano
—¿T-tendré que ir sola?— pregunte desviando el rumbo de la conversación din salir del tema
—¿Te da miedo ir sola?— sonrió burlonamente
—b-bueno es que...soy solo una novata
Ella se puso a reír y me volvió a mirar seria —Megpoid, Akita, y Utatane te acompañaran para cumplir mi orden esta noche
¿Era esta noche? Bueno en parte no me sorprendió tomando en cuenta la situación asi que me preste de valor, me acomode el pelo de tal forma que no me estorbara me puse un kimono blanco que claramente me quedaba grande y por primera vez me quite el parche dejando ver mi ojo artificial color rojo, era un hermoso ojo no era tan rojo como creía, tenia mezcla de rojo con anaranjado lo que lo hacia ver adorable a comparación de mis ojos naturales...lo cual me deprimió un poco
Había pasado ya casi todo un día y me encontraba esperando a mi equipo en la salida principal, no estaba emocionada ¿Quien estaría emocionada de ir a arriesgar su vida? Pero entraba ansiosa y nerviosa no tenia la mínima idea que que tenia que hacer
—Rin— me llamo Megpoid detrás mío con ropa mas cómoda que la mia
—¿Y los demás?
—están por llegar...— me miro y dijo —¿Segura que llevaras eso?
—no es que quería, era lo único que había que no se me caia tan fácil
—dejame conseguir un poco de tela y te hare algo mas comodo— junto sus manos y sonrio
Me sorprendió lo que dijo ¿Queria hacerme ropa? Probablemente tenia conocimiento sobre la costura pero...¿Porque le haría ropa a una persona como yo? Sin embargo rechazar ese noble gesto de ella seria descortés de mi parte ademas de que necesitaba ropa propia —g-gracias— sonríe levemente y ella parecía brillarle los ojos
—h-hola— Saludo un inseguro chico detrás nuestro con pelo blanco y un ojo verde y otro azul
—basta de estupideces vámonos ya o Hatsune nos va a decapitar— ordeno una chica con un rubio mas oscuro que el mío atado en una coleta de lado
Los mire a ambos pero mi mirada se centro en la chica, sus ojos color miel parecían no tener mas signo de vida, su cuerpo cubierto de cicatrices como el de Gumi, claramente se había vuelto una chica fría y dura por su propio bien
—¿Que? ¿Te me vas a quedar viendo asta que nos maten?— me dijo en tono tranquilo mientras que su expresión decía lo contrario
—p-perdón— hice una reverencia de disculpa hacia ella, lo cual no le agrado
—¡Oh por favor! ¿Acaso también eres otra idiota novata?
—...¿Hay...mas?— pregunte sin pensar
—¿Acaso no es obvio que si? Este idiota es uno de ellos— dijo aquello con fastidio y lo ultimo golpeando la nuca del chico que se limitó a sonar la parte afectada
Me quede atónita ella era demasiado brusca, no se comparaba con Hatsune pero parecía el segundo lugar en el ranking, la rubia comenzó a caminar un poco rápido y todos la comenzamos a seguir, parecía muy experimentada asi que la sin decir palabras la dejamos al mando y solo obedecíamos sus instrucciones, estábamos saliendo de un bosque cuando ella nos dio la señal de detenernos
—¿Que pasa?— preguntamos el albino y yo al unísono
La rubia solo nos miro y señalo con discreción a lo que había afuera del bosque, todos miramos y vimos lo que parecía un fuerte, había varios guardias, y su uniforme me trajo recuerdos de ese día, día que quería olvidar, y esos hombres de uniforme y boina negro no ayudaban
—son demasiados debemos infiltrarnos— sugirió Gumi a lo que el la chica de coleta asintió con la cabeza
El único chico de ahí y yo mirábamos incrédulos a ambas ya que jamas se nos hubiera ocurrido tal cosa ellas nos hicieron señales de que esperáramos aquí, en ese momento se acercó el chico extendiendo su mano
—me llamo Utatane Piko— tome su mano y él volvió a hablar —nunca había visto ojos de eso color, parecen rubis
Eso me provocó un ligero sonrojo solo papá mamá Gumi y...Len eran los únicos que no pensaban que era un fenómeno por el color de mis ojos
—mi nombre es...Kagamine Rin— conteste con una sonrisa
Piko estaba dispuesto a comenzar una conversación pero Gumi y la rubia llegaron com dos cadáveres y ellas ya vestidas
—rápido pónganse esta ropa— dijo la rubia mayor aventando el cadáver de un hombre al suelo mientras Gumi y dejaba con cuidado en el piso
Me avergonzó tener que cambiarme enfrente de Piko pero no tenia opción, pero el al darse cuenta se volteo lo que me hizo sentir mejor
—¿Están listos?— nos pregunto la peliverde y asentimos
Nos dividimos en dos grupos, creí que al menos para no arruinar la misión nos dejaron novato y experimentada, pero a la chica de coleta no quiso diciendo "si nos descubren no quiero tener que cuidar sus vidas" a Megpoid no le molestaba ir con Piko o conmigo pero ella se lo impidió, asi que me encontraba deteniendo mis nervios para parecer normal entre todos esos nazis
—¿Ahora a donde vamos?— me pregunto en susurro el albino notablemente nervioso
Mire a mi alrededor y busque algún lugar donde pudiera haber alguien bajo vigilancia o protección y lo vi, vi lo que estaba buscando, una chica de pelo rosa blanquecino y una peliazul estaban escoltando al sujeto por el que me habían mandado
—es el— le dije en un susurro a Piko observando al objetivo para que también lo viera
—¿Cómo lo separamos de ellas?
—sabes yo no lo se todo— le mire en forma de reclamo ya que estaba sintiendo mucha presión
A lo lejos del pasillos venían la peliverde y la rubia Gumi también reconoció al sujeto y con una pequeña mirada a la chica de al lado esta entendió, creí que era mi salvación pero en ese pasillo solitario la rubia saco precipitadamente la pistola disparando a ambas chicas y haciendo que el joven de pelo aguamarina gritara y comenzara una huida
—¡Q-quédate quiero o te matare!— ordene a el apuntando con el arma a él mientras estaba de espaldas
