capitulo 3
Si te tengo, nada importa y poco quiero
lo que deseo, es estar siempre contigo
-pero ya no estamos juntas-
susurro bajo la intensa lluvia,
que se mezclaban con sus lagrimas
-¿puedo pasar?-pregunto Mikoto tímidamente detrás de la puerta de la habitación de Karin.
-pasa-termino por decir, aunque no deseaba tener contacto con ella desde que Sasuke le había dado esa estúpida advertencia. Era un idiota, arrogante. No quería verlo, por eso llevaba una semana en su habitación. La pequeña entro, miro alrededor y frunció el ceño.
-¿no trajiste nada de tu antiguo hogar?-pregunto con su dulce voz, Karin comprendo que ella buscaba algún tipo de accesorio o algo que hablar.
-no tengo hogar-dijo tranquila Karin y continuo pintándose las uñas, Mikoto sonrió y se sentó en los pies de la cama con mucho cuidado.
-este será tu hogar a partir de ahora, se supone que mi papá te tiene que cuidar-dijo con su voz inocente, Karin sintió una furia al escuchar la palabra papá en los labios de Mikoto, Sasuke era un idiota y no la quería. Pero Mikoto era tan inocente que no pensó en corregirla
No le contaría a que lo mejor era que ella se vaya. Solo quedaba seguir la corriente.
-me cuesta adaptarme-mintió, no le costaba para nada.
Se adaptaba a todo, en poco tiempo, ¿no era así como sobrevivió?¿Cuántas veces habían intentado adoptarla, ¿dos o seis veces? A estas alturas ya le daba lo mismo
-¿no quieres decorar tu habitación? Podrías decirle a la asistente que te consiga las cosas y yo te puedo ayudar-se ofreció Mikoto.
Lo cierto era que la habitación era muy normal para Karin, a ella le gustaba el color lavanda y el negro. Pero de todas maneras no estarían mucho tiempo ahí, no serviría de nada decorarla y luego marcharse.
-estoy bien así, quizás compre algunas cosas luego-dijo terminando de pintarse las uñas de los pies, quedando satisfecha con el resultado, aunque solo trataba de evitar mirar a Mikoto.
-mmm ¿tienes muchas pinturas?-pregunto Mikoto, entonces Karin recordó que la pequeña nunca tuvo madre y que probablemente su vida se la haya pasado con niñeras y Sasuke.
Entendía bien esa curiosidad ¿no era lo que hacían todas las niñas? Maquillarse muy mal, con maquillaje de su madre, romper, sin querer algunas pinturas, que su madre la rete cariñosamente.
Ella tuvo eso, por poco tiempo.
-algunas, pero están guardadas, Si quieres te las muestro luego. Si le pides permiso a Sasuke podría maquillarte un poco
-me encantaría-dijo complacida
-¿Por qué no me cuentas de ti?-pregunto, cambiando de tema
-¿Cómo qué?-pregunto curiosa gateando hasta estar más cerca de Karin
-¿Cómo ha sido tu vida hasta ahora?-pregunto con una sonrisa Mikoto se dejó caer en las almohadas y suspiro
-no recuerdo cuando era muy pequeña, pero papá dice que siempre fui tranquila y sana. Después me enferme y tengo que tener mucho cuidado, e ir al hospital seguido. Pero no es tan malo papá me quiere aunque no lo dice todo el tiempo ¿es algo raro verdad?
Karin asintió, ¿Quién lo entendería mejor que su propia hija? Sasuke no era muy expresivo con nadie.
En la pequeña también había un cariño inmenso cuando hablaba de él. Se mostraba muy madura para su edad, no había ese rastro de debilidad como el día que la conoció, tenía fiebre y parecía más pequeña de lo que era.
-¿Dónde Vivian antes?
-en un departamento en un lujoso y alto edificio-dijo dramatizando-uno que queda cerca del trabajo de papá y en el que no hay jardín.
-¿Por qué se mudaron?
-no lose, yo pensé que era para tener un jardín y que yo pudiera salir, pero me equivoque-dijo mirando la ventana que daba al jardín-aun no estoy tan bien como para salir
-estoy segura que mejoraras
-algún día-dijo Mikoto en un suspiro -¿tu serás mi hermana mayor cierto?
-no-dijo Karin cortante y Mikoto se ruborizo tiernamente-perdón, me refiero a que yo no tengo hermanas, fui hija única siempre
-pero ahora mi papá será el tuyo ¿o no? Te adopto.
-es más complicado que eso
No era tan complicado, Sasuke no la adoptaba en caridad de padre, el solo quería algo de ella. Ese algo podía ser bueno o malo, pero eso no cambiaba el hecho que ella tuviese que irse
-aparte-continuo-yo no tengo edad para ser hija de Sasuke, es muy joven como para ser mi padre
-ah-dijo decepcionada Mikoto
-…
Karin deseo poder decirle que podrían ser amigas, o que si necesitaba algo se lo pidiera, que no sería su hermana pero podía comportarse como tal.
Pero se contuvo, no quería dejarse llevar y luego lastimarla. No iba a prometer algo que no pudiera cumplir, ella se iría pronto por el bien de todos y luego Mikoto se olvidaría de ella,
Se le hizo un nudo en el estómago, no quería que Mikoto se olvidara de ella, quería ayudarla y estar con ella. Demostrarle que la determinación de las mujeres movía montañas, y que esa niña sería una gran mujer si así lo deseaba, que para eso no necesitaba una madrastra.
-¿Por qué quieres una mamá?-pregunto recostándose al lado de Mikoto. Pero la pequeña pareció no escucharla y estaba luchando por no dormirse
-duerme-dijo dándole un beso en la cabeza y ella murmuro una disculpas
La vio dormir por media hora, en la cual se planteó la posibilidad de quedarse, pero se arrepintió inmediatamente. Ella no podía quedarse, no quería quedarse y no se quedaría.
Tenía que volver al maldito orfanato, pero no sería fácil. No podía denunciar a Sasuke por algo que no hizo, y si lo hacía le quitarían a Mikoto, y eso no era justo
Mientras nadie supiera que estaba ahí, no pasaría nada. Pero tenía que estar preparada para irse, ganar la confianza de Sasuke y cuando menos se lo espere, con un pasaje de avión irse lejos donde nadie la encuentre.
Cuando escucho los leves golpes en la puerta supo que era Sasuke por lo que dijo un bajo pase
El miro a Mikoto y sonrió de lado, estaba segura que iba por su hija ¿Qué le interesaría la huerfanita que adopto? si ni siquiera se preocupó tras una semana de no cruzársela para nada.
-está dormida hace un rato-murmuro, forzándose a sonar amable.
-la llevare a su habitación-dijo el acercándose a tomar a la niña, pero Karin le detuvo la mano y sintió un cosquilleo donde su piel tocaba la de él.
La estática, se mintió a sí misma.
-se despertara, déjala aquí. No me molesta.
Sasuke abrió los ojos sorprendido, no esperaba aquella oferta estaba confiado que Karin no tendría una buena relación con Mikoto después de la última conversación que mantuvieron.
Pero parecía tan tierna preocupándose por su hija, perdía ese aspecto de fría e indiferente.
-está bien-dijo y mirándola. Sus miradas se cruzaron y Karin sintió un calor en la mejilla cuando recordó que todavía le sostenía la mano. Lo miro otra vez, era muy guapo con esas facciones definidas, su rostro inexpresivo, sus ojos lleno de misterios, y esos labios tan besables.
Lo soltó y se reprendió por el pensamiento, ella no debía pensar en cosas como esas, tenía que irse sin buscar problemas, ganar su confianza. Si comenzaba a gustarle todo acabaría mal, si se enamoraba, todo terminaría.
-vendré a cuando el toque la medicina-explico Sasuke antes de irse y se fue
Karin dudo si en realidad él había sentido ese cosquilleo cuando se tocaron. Estaba segura que no ¿pero y si, si? No debía gustarle como lo hacía, porque además era un idiota. Pero no le aria mal a su ego saber que el también estaba atraído por ella. Aunque fuera una locura.
Los días de verano pasaban lentos, los días eran difíciles y no por que tuviera que estar tan pendiente de sus espaldas. No bajaba la guardia pero con Mikoto sentía paz, la niña estaba llena de vida y hasta que no se curase no podía vivirla con tranquilidad.
Con Sasuke solo hablaba de Mikoto, o alguna otra cosa que ella le preguntaba del trabajo.
Cuando su mirada rubí, se cruzaba con la ónix, de él, las piernas le temblaban y se sentía nerviosa. Terminaba haciendo el ridículo contradiciéndose con cosas tan tontas como ¿quieres aderezo? "si, no, digo si" con una voz ronca que hasta ella misma odiaba.
Sasuke no daba indicios de sentir la misma atracción que ella, al menos con acciones. Ella creía ver deseo en su mirada, lo había visto en muchos hombres hacia ella, pero era diferente. El Uchiha no le causaba miedo, le causaba ganas.
Ganas de besarlo, ganas de sentirlo, ganas de saber que pasaba por su mente y descubrir si era solo su imaginación, si era el deseo del bueno.
La solución ignorarlo, lo que no decía que el problema no estaba ahí. Pero serviría hasta que ella se vaya y el problema desaparezca.
Daba gracias a dios de tener a Mikoto, para ayudarla a ignorar el deseo que tenía por Sasuke, fuera o no correspondido, era imposible y se negaba a que le guste su tutor legal
respuesta a los reviews
.T- me alegra que te guste, tratare de no tardar, pero es mas cuestión de inspiración y hacer tiempo entre las otras historias que tengo y escribo, por ahora esta es prioridad, muchas gracias por leer y comentar
katthy1- muchas gracias por comentar, me pone feliz que te haya gustado y tengo planeado ser algo cruel, pero es cuestión del momento en el que me siento a escribir mas que nada, conmigo siempre puede haber sorpresas.
espero que les haya gustado y tratare de traer mas rápido la actualización, donde ya abra un acercamiento entre bueno, no creo que sea bueno decirlo
besos y muchas gracias por leer
