Summary:Leah agradecía enormemente que un grupo de brujas (Luna Lovegood, Hermione Granger, Ginevra Weasley, Astoria y Daphne Greengrass, Pansy Parkinson y Lavander Brown) planificasen un viaje a Forks. ¿Porqué? ¡Porqué había imprimado del hermano de una de ellas! Charlie Weasley, el pelirrojo más guapo del mundo. Era jodidamente suertuda: su relación era segura, tranquila y ante todo fuerte. El único problema era que Charlie debía volver a Londres, ordenar un par de cosas y partir a Rumania, poco después darían el gran paso: anunciarían su compromiso a los señores Weasley's.
Pero los planes se rompieron abruptamente ya que Hermione Granger junto a su reciente pareja Paul amablemente le regalaron los pasajes a la metamorfoga para ir a Londres junto a su novio.
¿Entonces qué podría salir mal?
Dedicado a todos los que leyeron la primera parte, Lobo de Forks: Seduction, que gracias a su apoyo y ánimo lograron que esta pareja fuese mucho más fácil de llevar para mí.
En especial aaaa:
PerseB.J : Tienes razón, mejor me quedo calladita con eso de pagar xD Agradezco que no me abandones, eres una de las pocas lectoras/comentadoras que siguen mis locuritas Besos, espero que este cap te guste.
AlexaBlaze: Neeeeeeeniiiiii C: No soy quejona, no me molestes jum. Gracias por tu constante apoyo, MUY FELIZ CUMPLEAÑOS Te adoro, eres de aquellas cosas que alegro tener en mi vida
alastor82: Cariño, lamento que no te agraden los pensamientos de Leah hacia Bill, se que esto será raro pero no pretendo que Fleur sea cornuda, por que aunque la envidio por tener a semejante hombre a su lado no le deseo mal xd, pero todo esta fríamente calculado. Molly-estúpida-Weasley como la llamas va a sufrir montones por mala! Astoria tendrá un montón de acción, lo merecía la pobre tras haber tenido semejante decepción. Besos, gracias por leerme y regalarme estos bellos comentarios
P.D: Esto del trato de compartir a Blaise me ha encantado.
SweetDream'SfairyCullen:Dios, yo tampoco me creo esto de los sentimientos, ¿si que está jodido, no? Pretendo que hayan esperanzas, probablemente muchas. Sip, como dices esto va pa largo, veamos si soportan un par de historias más para la saga xD
Besos y gracias por tus comentarios
También, esta dedicado a todos que leen de forma anónima –y si alguien lo hace, me encantaría leer su opinión, para eso tengo abierto los coment para los anónimos- Seria lindo que dejasen una pequeña huellita C:
Alertas: La historia contendrá lenguaje fuerte y lemmon. Muerte de un personaje. Algo de Ooc e incesto. ¡Leer bajo su propia responsabilidad!
Disclaimer:¡Nada es mío! Todo pertenece a las fantásticas J.K y Stephanie. A excepción de uno o dos personajes que han sido inventados por mi (entre ellos un caliente vampiro llamado Tiago).
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Tercer capitulo:
09-02-2012
Shell Cotagge
Octavo día.
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Fleur sonrió mirando a Leah que estaba dormida en su forma de lobo sobre el césped de su pateo delantero, ya casi era medianoche, la pobre morena había colapsado tras aullar desconsoladamente, Bill suspiró claramente afectado por la tristeza de la cambia forma y la rubia le dio una pequeña palmadita a la mano de su esposo.
—Estará bien. –aseguró Fleur con tranquilidad.
— ¿Lo estará? –preguntó Bill preocupado.
—Si, amor. No te preocupes, Leah es una chica fuerte, con nuestra ayuda saldrá adelante.
William ladeó su cabeza y miró a Leah, su corazón se detuvo antes de latir con brusquedad. Joder, no podía creer las reacciones que ella le producía a su cuerpo. Mordió su labio con culpabilidad y le dio un suave beso a Fleur, para después señalar la casa.
—Vuelve adentro, amor, o podrías enfermarte.
—Cuida de Leah. –suplicó Fleur, siguiendo el consejo de su marido.
—Lo haré. –aseguró Bill viendo como su esposa se marchaba
Sin siquiera darse cuenta caminó hacia la pequeña loba, acariciando su denso y excesivamente suave pelaje, tal como había deseado desde que lo vio.
Ella se estremeció bajo sus dedos y abrió sus ojos clavándolos en los suyos, Bill suspiró estremecido por el palpable dolor que aun brillaba en los ojos de Leah.
¿Cómo podría curar sus heridas? parecían ser demasiadas y muy profundas, de seguro bastante de ellas eran por Charlie.
¿Cómo borrar los errores de su hermano?
— ¿Quieres una taza chocolate? –ofreció tras asegurarse que podía hablar.
Ella ladeo su cabeza y dio un pequeño asentimiento. Bill continúo esperando y notó que la chica lobo parecía estar avergonzada.
— ¿Leah? ¿Por qué no cambias y entramos?
Ella retrocedió, y soltó un gruñido amenazante para después cambiar con sus ojos llenos de molestia, la boca del mayor de los Weasley se abrió con asombro, mirando sin ni una pizca de disimulo el cuerpo desnudo de la morena.
El perfecto cuerpo desnudo de la chica.
— ¿Bill? Necesito ropa, no puedo andarme paseando por ahí desnuda –dijo ella sonando extremadamente avergonzada, mientras sus mejillas se tornaban de un maravilloso color rojo. A William no le hubiese molestado que ella paseara desnuda y al tener aquel pensamiento se recordó que estaba casado, respiró profundo y asintió, girándose rápidamente y haciendo un par de hechizos para que la chica se cubriese.
Pero era jodidamente tarde porque el pelirrojo creía jamás poder sacar de su mente aquella sexy imagen de Leah desnuda frente a él.
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09-02-2012
Forks, Washington
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Astoria suspiró armándose de valor, tensó sus ojos al igual que sus hombros y tocó la puerta con suavidad, esta no tardó ni dos segundos en abrirse, siendo recibida por Seth Clearwater.
—Ey, Tori.
—Hola, Seth. ¿Qué tal las cosas por aquí?
—Bueno, Hermione esta algo… algo… bipolar.
—Me imagino que no debe ser agradable tenerla normal ya era un desastre. –dijo Astoria divertida colocando sus ojos en blanco. Seth asintió y después sonrió.
— ¿Cómo esta Leah y Charlie?
—Ellos han roto, Seth. –contestó la rubia.
— ¿Perdón? –preguntó esta vez Sue apareciendo tras su hijo con cara sombría.
—Buenas tardes, Sue.
— ¿Cómo dijiste, Astoria?
Astoria mordió su labio con nerviosismo al ver a Seth y Sue tan dolidos. Inspiró profundamente y palmeo la mano de ambos.
—No soy la indicada en decirles esto, Leah me dijo que llamaría pronto.
— ¿Tori?
— ¡Es Astoria!
—Gryffindor's –espetó la rubia con una sonrisa llena de sarcasmo que hizo reír a Ginny que se paró frente a ella con las manos en las caderas y con una ceja alzada.
— ¿Por qué tardaste tanto, Slytherin? Creí dejarte claro que ibas y volvías.
— ¡Cuidado, Ginevra, que Jake puede ponerse celoso! –masculló con burla Astoria.
— ¿De ti? Pfft, nunca Astoria, asúmelo.
Ambas se miraron y rompieron a reír, sus manos chocaron en el aire y la rubia partió a saludar a todos los demás, dejando a la madre y el hermano de Leah con el pecho apretado por la reciente información.
— ¿Te quedaras a ayudarnos? –preguntó Lavander con una gran sonrisa.
—No lo sé. Tengo… cosas que hacer en Londres. Así que no lo tengo muy seguro.
—Mmm… quédate, boba. –insistió Lavander.
—No se.
—Vamos Tori, no tienes nada que hacer allí. Aquí en cambio… -la voz de la pelirroja se extinguió dándole una picara mirada al moreno llamado Brady que miraba la escena interesado:- tienes por quien quedarte.
— ¿Qué?
—Nosotras. –dijo Ginny demasiado rápido para ser verdad, a su lado Lavander se carcajeaba sin disimulo.
— ¡Si, claro!
Ambas se batieron a un duelo de miradas y la rubia soltó un gruñido de molestia que llamó la atención de más de una persona.
—Bien, Gryffindor, esto va con mis reglas. El jodido casamiento será el mejor del mundo, pero no darán un puto paso si yo no lo digo.
— ¡Que miedo me das, Slytherin!
—Miedo te dará cuando veas a Hermione.
—Si, la princesa Gryffindor embarazada debe ser horripilante. –comentó Astoria con tranquilidad antes de darle una escrutadora mirada al lugar, hasta posarla sobre Brady dirigiéndole una sonrisa tensa y rápida:- Si fuera ustedes, correría a esconderme, por que no traigo buenas noticias para Hermione.
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09-02-2012
Londres
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Pansy le dio una patada a la bolsa de arena y entrecerró sus ojos antes de darle varios puñetazos, con dos imágenes en su mente: primero, la de Embry –he ahí la patada- y después la de Leah. ¡Es que la ultima el abandono! ¿Qué se creía? ¡La ayudaba a salir de aquel estado de me-dejaste-y-soy-una-mierda y desaparecía como si nada! ¡Linda cosa! Parkinson apostaba mil galeones a que Leah hubiese ido a parar directo a Slytherin sin siquiera colocarle el sombrero seleccionador.
Soltó un grito de enojo y volvió a darle golpes a la bolsa de arena. Después correría en la maquina muggle y su enfado probablemente desaparecería. Probablemente.
Secó su frente y se giró para ir a trotar, entonces, vio a Blaise Zabini. Parpadeo confundida mientras él estiraba una botella de agua.
— ¿Con quien estas tan enojada?
—Leah. –respondió Pansy continuando con su ejercicio.
— ¿Solo ella? –preguntó Blaise con sus cejas muy elevadas.
— ¡Si!
—Non mi mentire, amore, con me non è necessario... [No me mientas, amor, conmigo no es necesario...]
—Conocí a un chico –interrumpió Pansy con su ceño fruncido, Blaise asintió mientras retiraba un mechón de cabello que imposibilitaba ver sus ojos, más ella no continuo.
— ¿Y…?
—No era la indicada…
—Come ti ha indicato che non erano? [¿Tú no eras la indicada?]-preguntó Blaise sonando extremadamente perplejo.
—Si. Yo no era la indicada. –las palabras de Pansy murieron lentamente y Blaise estiró su mano y acaricio su rostro con suavidad, ella cerró sus ojos y suspiró temblorosamente:- Me pregunto si algún día podré estar a la altura de las expectativas de alguien.
—Ciò che questi, solo che non hai capito. Avete mai fatto. [Lo estás, solo que no te has dado cuenta. Nunca lo has hecho.] –murmuró Blaisecon suavidad, Pansy abrió rápidamente pero la pregunta murió cuando su celular sonó, ella ni siquiera se molestó en pedir disculpas solo se lanzó a su bolso a buscarlo.
— ¿Aló?... ¿Hola? –ella cerró sus ojos y una radiante sonrisa se instaló en sus labios, Blaise la miró fijamente:- ¿Embry, eres tú?
Un plop resonó en la habitación, pero Pansy no lo notó. Nunca lo hacia.
—Está equivocado, y no vuelva a llamar –espetó antes de cortar. Barrió la habitación en búsqueda de su amigo pero no habían rastros de este:- Tks, jamás se despide. ¿Qué habrá querido decir?
Suspiró y continuó con sus ejercicios. Después aclararía esto con Blaise...
— ¡Dije que estaba equivocado! –chilló sin ver el numero, la línea del otro lado estuvo en silencio y después se escuchó un cansado suspiro.
—No lo estoy.
—Embry.
—H-Hola, Pansy.
— ¿Estás ebrio?
—Si.
—Ya veo…. ¿Sabes, Call? Si quieres realmente hablar conmigo, es mejor que sea cuando estés sobrio. –dijo Pansy cerrando sus ojos e ignorando la felicidad que corrompía cada pedazo de su ser. Embry suspiró, y pareció estar dudando si hablar o colgar, la morena actuó antes:- Aunque me gustaría que no lo hicieras.
—Pansy…
—Recuerda, Call, que antes de volver a mi hogar, te dije que éramos desconocidos desde aquel instante, por lo que, por favor, no me sigas buscando –dijo ella con suavidad antes de cortar la comunicación. Soltó un grito de dolor completamente desgarrador y tiró su celular lejos, el cual chocó contra la muralla y se rompió en varias piezas, deslizándose por la muralla hasta quedar sentada en el suelo por fin rompió a llorar.
Pansy Parkinson por fin comenzaba a entender eso de que el amor dolía.
— ¿G-Granger? Si soy yo, n-necesitaba hablar con alguien.
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09-02-2012
Callejon Diagon
Aun octavo día.
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Leah tragó en seco sintiendo un ataque de pánico. Miró su celular con sus ojos entornados y respiró un par de veces, intentando calmarse, pero no lo consiguió.
—Mamá.
—Leah Clearwater, ¿Por qué no me habías dicho nada?
—Mamá, escucha, necesito que te tranquilices, ¿Vale? –la chica inspiró temblorosamente mientras daba una mirada alredor, una punzada se extendió por su costado más la ignoro. Su cuerpo tembló, deseando el cambio y su corazón se agito tanto que Leah temió desmayarse por el estrés sicológico.
— ¿Cuándo rompiste con Charlie?
—El mismo día que llegué. –dijo Leah con sus ojos cerrados para evitar la escrutadora mirada de Bill y Fleur mientras continuaban caminando hacia la tienda de los gemelos, tragó en seco, secando disimuladamente las sudadas palmas de sus manos:- Mira, mamá, voy a volver en un par de días y ahí podemos hablar-
— ¿Qué hay del compromiso?
—Mi compromiso se ha roto, mamá. Charlie y yo no nos casaremos. –aclaró de forma rotunda la morena, sin saber que el chico del cual hablaba solo estaba a unos metros.
Charlie entornó sus ojos, sintiendo que un dolor desgarraba su pecho, se apoyó en la pared cercana mientras escuchaba como Leah hablaba por teléfono e intentaba tranquilizar a Sue. Suspiró adoloridos y maldijo entre dientes.
Era un idiota, ella no iba a volver con él.
Había perdido lo que más quería.
La había perdido a ella...
Jadeo cuando vio que los astutos ojos de su hermano posarse en su cara. Maldición, lo vio.
Desapareció, sin un rumbo fijo, queriendo escapar... una vez más.
[*****]
— ¿Qué ves, amor? –preguntó Fleur parpadeando lentamente. Bill negó y guió a su rubia hacia la tienda de los gemelos en silencio, mientras Leah les seguía.
—Si, mamá, volveré pronto. –decía la morena mientras caminaba con rapidez:- Vale, cuídate. Besos.
— ¿Todo bien, Leah? –preguntó Bill con brusquedad.
—Si. Todo bien.
Bill asintió sin girarse a verla, empujando las puertas y siendo recibido por un grupo de bulliciosos "bienvenidos" Fleur estalló en risas que rápidamente fueron seguidas por Leah. Los gemelos hicieron reverencias y las chicas le aplaudieron como dos niñas pequeñas.
—Ey, Leah.
—Debe ser un gusto vernos.
La chica puso sus ojos en blanco y ondeo su mano mientras caminaba hacia los estantes con cara de profunda diversión.
— ¿Algo especial, Leah?
—Tal vez para tus amigos muggles…
Si, Leah realmente no esperaba por ver la cara de sus compañeros cuando recibieran una de las bromas Weasley.
La puerta se abrió y el coro de "bienvenidos" fue aun más fuerte. Leah sintió una presencia atrás suyo y antes de poder girarse el extraño la abrazó, dejando un suave beso en su nuca. Ella puso los ojos en blanco y le dio un manotazo antes de girarse a verlo.
—Hola, Blaise.
—Principessa, io ho bisogno di parlare con voi ora.
— ¿Qué dijiste? –preguntó Leah sin entender. Él rió ahogadamente y frunció su ceño tras recibir otro golpe.
—Dije, "Princesa, necesito hablar contigo, ahora" así que avísale a los Weasley que saldremos…
— ¿Dónde me vas a llevar, Zabini?
—A Florean Fortescue por un helado y después a casa de Pansy a ver unas películas.
—Vale. Suena bien. –dijo ella satisfecha, Blaise puso sus ojos en blanco:- Por mientras, elige buenas bromas para mi manada.
Leah caminó hacia Fleur y Bill chasqueo su lengua para que le tomaran atención.
—Voy con Blaise por helados y después a casa de Pansy.
— ¿Te quedaras con ellos?
—Si. Ya los moleste demasiado, a Pansy no le importa tenerme en su departamento ni a Blaise tampoco…
—A nosotros menos –reclamó Bill ceñudo. Leah suspiro y tocó la barriga de Fleur con tranquilidad, evitando ver al pelirrojo.
—Lo sé, pero ambos deben cuidar a la pequeñita y temo estorbar. Ya me voy.
—Leah.
— ¿Si, Fleur? –preguntó Leah con tranquilidad.
—Mañana ve a quedarte a nuestra casa, podemos hablar un poco.
—Vale. –aceptó entre dientes Leah antes de irse hacia el moreno que la esperaba ansioso.
—Ya pague. –dijo él pasando un brazo por encima de su hombro.
—Te lo tengo que devolver… -dijo Leah con enojo.
—No es necesario.
—Lo es.
—Cállate.
—No, Blaise, tú cállate.
Ambos se miraron y bufaron molestos a la vez que salían del lugar. Sin saber que ciertas personas miraba el intercambio con atención.
— ¿Viste eso, hermano?
—Lo vi.
— ¿Piensas que…?
— ¿Leah fue infiel? Por supuesto que no –dijo Fleur de forma tajante, interrumpiendo a los gemelos que fruncieron su ceño pero Bill asintió dándole la razón a su esposa:- Leah no podría ser infiel, por lo de la imprimación. Además ama demasiado a Charles para engañarle.
—Eso. Lo ama. –repitió Bill chasqueando su lengua. A su lado Fleur sonrió con tranquilidad. Los gemelos se disculparon y fueron a atender a otros clientes. El joven matrimonio desapareció rumbo a su casa, sumergido cada uno en sus propios pensamientos.
[*****]
—Así que, estás celoso.
—No, no lo estoy.
—Lo estás, Zabini. –espetó Leah con una media sonrisa, divertida.
—En el caso que lo estuviera, ¿no habría hecho un escándalo?
—No necesariamente. –dijo Leah con sus ojos fijos en el helado, recordando que hubiese preferido que Charlie le gritara a su mudo rechazo. Suspiró alzando su rostro y sonrió divertida:- ¿Por qué no le dices que estás loco por ella?
—Jamás volvería a ser lo mismo.
—No, no volvería a serlo. Pero, ¿no crees que sería todo mucho más fácil para ti?
—Leah, eso no tiene importancia…
—No seas idiota, Blaise, por supuesto que lo tiene. –dijo ella con brusquedad, Blaise la miró con una media sonrisa y apoyó su cara sobre la palma de su mano. Leah bufó al escuchar los suspiros soñadores de las chicas que les rodeaban.
—Nena, si te hubiese conocido antes, probablemente estaría colado por ti y tú por mí. –aseguró Blaise guiñándole un ojo con descaro.
—Sueña, Zabinni –espetó Leah cruzándose de brazos divertida, él se encogió de hombros y robó un poco de su helado:- ¡Oye!
— ¿Qué? –preguntó viéndola con falsa inocencia, Leah gruñó antes de sacar una gran cucharada del helado de Blaise y moverla de un lado a otro antes de sumergirla en su boca con sus cejas alzadas en forma de reto.- ¡No, sinvergüenza ladrona!
—Yo lo pague, idiota.
—Eso no importa. –espetó rápidamente Blaise, cruzándose de brazos con falsa despreocupación:- Yo pague las bromas para tus amigos.
— ¡Lo querías así!
Leah abrió cómicamente sus ojos cuando Blaise sumergió un dedo en su helado y lo paso por lo largo de su cara.
— ¡Es guerra, Zabini! –chilló entrecerrando sus ojos con odio. Blaise alzó su mentón y rió divertido justo antes de recibir la copa de helado en su cabeza.
[*****]
Leah dejó de reír bruscamente al ver que la puerta del departamento de Pansy estaba abierta de par en par, Blaise sacó su varita y la colocó atrás suyo, ella iba a reclamar pero pensó que no era buena idea.
Apenas entraron, la metamorfoga supo cual era el problema. Suspiró haciendo una mueca de molestia y empujo a Blaise, caminando directo al baño, Pansy estaba acurrucada en una esquina, con su cabello disparado en todas direcciones, con su ropa mal puesta y con su mirada perdida. No lloraba, ni parecía haberlo hecho por su maquillaje aun en perfectas condiciones, pero aquella desolación en sus ojos era peor que mil lágrimas. Zabini se apoyó en el umbral de la puerta, y como si fuese un imán, Parkinson alzó su mirada.
— ¿Embry? –preguntó Pansy esperanzada.
Leah tragó en seco, sin ser capaz de ver al moreno, agarró la cara de su amiga entre sus manos y la miró fijamente.
—No, cariño, es Blaise. –explicó Leah con suavidad.
— ¿Y Embry?
—Embry no vendrá.
— ¿No? –preguntó Pansy con su voz extrañamente parecida a la de una niña pequeña, Leah negó y ella hizo una mueca de dolor:- ¿Por qué, Leah?
—Porque Embry es un idiota, Pans. –respondió Leah con suavidad.- ¿Cuánto bebiste esta vez?
—No se… -dijo Pansy riendo de forma amarga:- pero supongo que no lo suficiente para olvidarlo.
—No creo que el alcohol solucione esto, cariño. –dijo Leah con un nudo en su garganta, Pansy ladeo su cabeza y después cerró sus ojos.
—No, es cierto, no lo soluciona, pero lo hace jodidamente sostenible. Es lo único que me queda…
—Por supuesto que no –gruñó Blaise sin moverse un centímetro, Pansy dio un saltito y abrió sus ojos para clavarlos en los de su amigo:- Nos tienes a nosotros, idiota.
—Que lindo –dijo ella con una sonrisa ladeada, pero aquel brillo de satisfacción que siempre estaba presente en sus ojos jamás apareció:- Demasiado dulce, Zabini, vas a causarme diabetes.
—No dijiste lo mismo la última vez. –espetó él con diversión. Pansy asintió y sonrió, con sus ojos esta vez llenos de complicidad.
—Cierto, dije que no iba a poder caminar por tu culpa. –dijo Pansy meneando sus cejas con diversión. Leah soltó un sonido perplejo, levantándose de un salto y mirándolos con horror.
— ¿Ustedes dos…?
—La asombramos, Pansy.
— ¿Se han acostado? –terminó la pregunta Leah, ignorando el anterior comentario de Blaise.
—Claro que si. –respondió Pansy frunciendo su ceño.
— ¡Pero es tu mejor amigo! –dijo Leah con horror.
— ¿Nunca te acostaste con Jake?
—Por supuesto que no –dijo tajantemente Leah, Pansy se encogió de hombros y ondeo su mano con despreocupación.
—Eso es por que nosotros tenemos otro tipo de relación.
— ¿Así como Amigos con beneficios?
—Si, algo así. Pansy estaba disponible y yo igual…
Leah le envió una irónica mirada a Blaise quien al menos se dignó a evitar su mirada, Pansy suspiro y después rió.
—Venga, no parezcas tan horrorizada y ayúdame a levantar mi culo, que pesa como el infierno.
Blaise rió entre dientes, y Leah colocó los ojos en blanco, justo antes de que Pansy parpadeara confundida.
— ¿Por qué están cubiertos de helado?
—Tuvimos una guerra.
—Y gané.
—No, yo gané.
—Sueña, Zabini.
Pansy sonrió temblorosamente y cubrió su boca, Leah se alejó pensando que iba a vomitar, pero segundos después, ella rompió a reír.
—Gracias.
—Non è nulla, e i piccoli, mi sarà sempre necessario. [No es nada, pequeña, estaré siempre que lo necesites.]
—Perché? [¿porqué?]
—Perché ti amo, principessa.
Pansy parpadeo lentamente y después echó su cabeza atrás y se carcajeo con diversión. Blaise alzó una ceja hacia Leah y ella se encogió de hombros, moviendo sus labios en un silencioso "Más lento, idiota" y él negó antes de reír con Pansy, era mejor así.
[*****]
— ¿Bill? –preguntó con suavidad Fleur, viendo preocupada a su esposo.
— ¿Qué pasa, Fleur?
—Me preguntaba por Charlie. –susurró Fleur.
— ¿Qué con él? –gruñó Bill mirándola de reojo, repentinamente nervioso.
—Es… Él ama a Leah, ¿verdad?
—Si.
— ¿Entonces, por que esta causándole tanto daño?
William se dedicó a mirar por la ventana, con su cuerpo tenso. Fleur suspiró mientras bebía un sorbo de la infusión a base de hierbas que adoraba, sintiendo que aquello era lo único que podía dejarla tranquila.
— ¿Bill?
—Es por que tiene miedo –contestó Bill envolviéndola entre sus brazos con suavidad, acariciando su barriga con amor:- Porque esta jodidamente asustado…
— ¿Ha sido así con todas sus parejas?
— ¿Qué parejas, preciosa? Charlie no ha tenido en su vida una relación estable.
—Pero con Leah…
—Él quiere que funcione, Fleur.
— ¡Pero solo lo esta empeorando! –dijo Fleur con su voz cargada de angustia:- ¡Solo la esta haciendo sufrir!
—Esta esperando el momento perfecto…
— ¿Para que, Bill? ¿Qué es lo que esconde tan desesperadamente Charles?
El pelirrojo se tensó y carraspeo, incomodo, para después soltar a su esposa y mirar la hora.
— ¿Debería ir a buscarla, no? Ya es tarde y…
—Bill.
—Déjalo, Fleur, es mejor que no lo sepas –advirtió él antes de desaparecer, dejando a su esposa con una fuerte opresión en el pecho.
Fleur acaricio su barriga y sonrió levemente, con sus ojos llenos de lágrimas, antes de beber otro sorbo de su infusión.
— ¿Sabes, Vic? Tu papi cree que no me doy cuenta de nada. –susurró bajando sus ojos a su prominente barriga:- Pero sé más de lo que piensa. Espero que Leah sea lo suficientemente fuerte para soportar todo esto.
Realmente, espero ser yo lo suficientemente fuerte para soportar todo esto. pensó Fleur mientras se dirigía a su habitación.
[*****]
—Creo que tocan la puerta –murmuró medio dormida Pansy. Blaise a su lado, asintió pero mantuvo sus brazos alrededor de la morena, sin siquiera hacer el intento de moverse. Leah suspiró, levantándose de un salto con el equilibrio de una gimnasta.
—Voy a ver quien es.
—Solo dile que se largue –dijo Pansy, ondeando su mano:- Y si es un tipo rubio que su apellido sea Malfoy, patéale su estirado culo y si puedes, muérdelo.
—Ah, vale –susurró Leah confundida, pero dejando claro que lo haría. Abrió la puerta, lista para patear un par de culos, pero se encontró con Bill.
—Ey, hola.
— ¿William?
—Tardabas, así que vine por ti.
—Bill, quedamos en que mañana iría a su casa –dijo ella entre dientes, miró por encima de su hombro y devolvió sus ojos al pelirrojo:- No es bueno que estés aquí.
— ¿Por qué?
—No le caes bien a Pansy. –explicó Leah encogiéndose de hombros, Bill asintió pero no se movió del lugar:- No te iras hasta que te diga que voy contigo, ¿Verdad?
—Verdad. –repitió él encogiéndose de hombros, antes de rascar su nuca pareciendo muy nervioso:- Fleur estará feliz si vas conmigo.
—Espérame, William, les avisare a los chicos que voy a tu casa. –dijo ella con resignación.
— ¿Chicos?
—Blaise y Pansy.
—Claro.
Leah se sonrojó por la satisfecha mirada en el rostro de William, y caminó con torpeza a la pieza de Pansy. Blaise alzó una ceja y le dio una divertida mirada, pero no dijo nada, a su lado la morena se sentó de golpe y entrecerró los ojos.
— ¿Quién es?
—William.
— ¿Qué demonios quiere un Weasley en mi casa?
—Viene por mí…
— ¿Ah si? ¿Qué acaso quiere reparar los errores de su hermanito?
—Pans…
— ¿Sabes que? Lárgate con ellos. Vete, Clearwater, pero no olvides que por culpa de esa familia sufres, lloras cada puta noche y continúan como si nada hubiese sucedido.
—Pansy eso es injusto para Le-
— ¿De que lado estas, Zabini?
—Del tuyo.
—Entonces, cierra tu boquita –espetó Pansy antes de señalar la puerta:- Leah, ve con William y Fleur.
Leah frunció su ceño, mirando pensativamente a Blaise quien se encogió ligeramente de hombros mientras Pansy se tapaba por completo, quedando fuera de vista de ambos.
—Nos vemos, chicos. –dijo Leah antes de girar sobre sus pies y comenzar a irse:- Por cierto, Parkinson, a diferencia de Blaise no seguiré tus caprichos.
— ¡Sal de aquí!
—Encantada, cariño. –dijo la metamofoga con una sonrisa divertida. Ondeo su mano hacia Blaise y se fue cerrando la puerta tras ella. Se paró frente a Bill, cruzada de brazos y mirándolo con enojo:- Espero que estés contento, ella se enojó conmigo.
Bill ladeo su cabeza y le brindó una lenta sonrisa, con sus manos alzadas con inocencia. Su corazón se aceleró y negó, suspirando. Él la envolvió entre sus brazos, desapareciendo rumbo a su casa.
[*****]
Luna frunció levemente su ceño, mirando el horizonte con preocupación, Sam la envolvió entre sus brazos y golpeo con suavidad su nariz arrugada.
—Auch.
— ¿Te dañé?
—No, Sam, no lo hiciste –dijo ella suspirando repentinamente cansada. Sam asintió, satisfecho, y siguió la vista de la chica.
— ¿Qué es lo que miras exactamente?
—Nada.
— ¿Luna?
— ¿Si?
—Leah estará bien.
—Si, lo estará.
— ¿Qué es lo que te preocupa?
—Pansy.
— ¿La chica de Embry?
—La chica a quien Embry le rompió el corazón sin explicaciones. Si. Ella. –espetó con brusquedad Luna, con su cara crispada por el enojo. Sam mordió su lengua para no contestarle de una forma grosera, y dejó un suave beso en a frente de la chica.
—Todo saldrá bien. –dijo él con tranquilidad.
—No lo hará. Según Theodore, Pansy nunca antes había estado así, y es culpa de Embry.
—No vamos a pelear por esto. –susurró Sam cansado.
— ¡Tienes que hacer algo! –exclamó Luna sin rastros de su típica actitud tranquila, mostrando una furia que causaba miedo-.
— ¿Quieres que lo obligue?
—Eres su Alpha, al menos intenta comportarte como tal.
— ¡No vengas hablarme así! –espetó Sam, repentinamente molesto.
—Te hablo como quiera. Voy a visitar a las chicas.
—Si sales por esa puerta no te atrevas a volver.
—Bien, si me echas, no te atrevas a buscarme otra vez.
— ¡Espera, Luna!
— ¿Qué?
—Me aburrí de este juego.
—Cierto, es algo aburrido discutir.
— ¿Sabes que jamás haría una escena como esta, verdad?
—Si, lo sé. –dijo ella con una suave sonrisa, llena de diversión.- Gracias por tu ayuda, Sam.
—De nada, Luna. ¿Estás segura?
—Sip, voy a estudiar teatro. –dijo Luna con decisión.
Taaaaaachaaaaaaaaaaaan. Lo sé, el final de este cap apesta, pero no tuve tiempo para mejorarlo. ¿Luna estudiando teatro? Si, solo en una historia mía. xD
¿Qué les pareció?
Espero que comenten, ya saben que sus review alegran mis días y me animan a seguir escribiendo C:
Bye, bye.
